Arqueólogos peruanos han descubierto en el Complejo Arqueoastronómico Chankillo una estructura más antigua que el Observatorio Solar, junto con alineamientos lunares y artefactos ceremoniales, ampliando la cronología de la astronomía prehispánica en América.
Arqueólogos del Ministerio de Cultura de han confirmado la existencia de una estructura arquitectónica en el Complejo Arqueoastronómico Chankillo, ubicada en la región de Áncash, que sería más antigua que el Observatorio Solar construido alrededor del 250 a.C.
Este descubrimiento, que incluye observaciones solares y lunares, “redefine los orígenes de la astronomía andina, y amplía de manera significativa la cronología del desarrollo astronómico en la región, convirtiéndose en uno de los registros más tempranos de planificación arquitectónica orientada a los movimientos del sol en América”, según informó el Ministerio de Cultura a través de un comunicado oficial.
El hallazgo se produce en el marco de excavaciones realizadas por la Unidad Ejecutora 010, responsable de los trabajos en Chankillo, sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2021.
Aunque se esperan los resultados de fechados radiocarbónicos para precisar su antigüedad, la orientación solar de la estructura, su estratigrafía y los materiales constructivos indican que se trata de un edificio con función astronómica anterior al Observatorio Solar, hasta ahora considerado el más antiguo del hemisferio.
Descubrimiento de alineamientos lunares en Chankillo
A este avance se suma la identificación de un corredor alineado intencionalmente con el ciclo lunar, “lo que demuestra que en el complejo se realizaban observaciones tanto solares como lunares, y el conocimiento astronómico era más diverso y avanzado de lo que se conocía hasta ahora”, detalló el Ministerio de Cultura.
Estos elementos revelan una tradición científica prehispánica más compleja, donde las observaciones astronómicas no se limitaban al sol, sino que incorporaban fenómenos lunares, expandiendo el entendimiento sobre las prácticas ancestrales en la región de Casma.
Hallazgo de artefacto ceremonial y su significado
Las excavaciones también desenterraron una gran vasija ceremonial de estilo Patazca, de aproximadamente un metro de altura, con figuras de guerreros modeladas en arcilla en posición de combate.
“Su colocación en una zona exclusiva de acceso al observatorio evidencia la existencia de élites que combinaban conocimientos astronómicos con liderazgo militar, reforzando la función política y ritual del Templo Fortificado”, agregó el ministerio en su anuncio.
Este artefacto, ubicado en un área restringida del sitio, subraya la integración de rituales, poder militar y astronomía en las sociedades prehispánicas, ofreciendo nuevas perspectivas sobre el rol social del complejo.
Centro astronómico ancestral
Estos descubrimientos consolidan al valle de Casma como “uno de los centros astronómicos ancestrales más importantes del mundo”, según el Ministerio de Cultura.
Los trabajos de restauración continúan en las Trece Torres y el Observatorio Solar, con el objetivo de abrir el sector al público en los próximos años.
La comunidad indígena Ma’u Henua y la UNESCO dieron inicio al Rapa Nui Heritage Summit 2025, un espacio que reúne a actores locales e internacionales para reflexionar sobre conservación, gobernanza indígena y turismo sostenible. La actividad se desarrolla en el marco de los 30 años de la inscripción del sitio como Patrimonio Mundial y de los 80 años de la UNESCO.
Rapa Nui dio inicio hoy al Rapa Nui Heritage Summit 2025, un encuentro internacional que, entre el 24 y el 26 de noviembre de 2025, reúne en la isla a líderes indígenas, autoridades nacionales, expertos en patrimonio, representantes de organismos multilaterales y actores del mundo académico y turístico. Organizado por la comunidad indígena Ma’u Henua, administradora del Parque Nacional Rapa Nui, en conjunto con la UNESCO, el Summit convoca a delegaciones provenientes de Chile, el Pacífico, Europa y América Latina, junto a más de 300 participantes locales, consolidando a la isla como un punto de referencia para el diálogo global en torno a la conservación, la gobernanza indígena y el desarrollo sostenible.
Este año adquiere un significado especial para Rapa Nui, que conmemora hitos fundamentales en su historia patrimonial: nueve décadas desde la creación del Parque Nacional y su declaración como Monumento Histórico; sesenta y cinco años de la restauración del Ahu Akivi; tres décadas de la inscripción del Parque Rapa Nui en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO; y diez años del proceso que impulsó el traspaso de su administración a la Comunidad Indígena Ma’u Henua. A ello se suma el aniversario número ochenta de la UNESCO, subrayando el carácter internacional del encuentro y el compromiso global con la protección del patrimonio cultural.
Las actividades comenzaron a las 9 am en Rano Raraku, la histórica cantera de los moai, con una ceremonia encabezada por Esther Kuisch Laroche, directora regional de la UNESCO en Santiago, y Ariki Tepano, presidente de la Comunidad Indígena Ma’u Henua, administradora del Parque Nacional Rapa Nui. Durante el acto se inauguró una placa conmemorativa por los 30 años de la inscripción del Parque como Patrimonio Mundial, marcando oficialmente la apertura del Summit.
La directora regional de la UNESCO destacó el profundo valor de la isla como símbolo de memoria ancestral y liderazgo indígena. “Rapa Nui es un testimonio vivo de una tradición cultural única. Este patrimonio ha sido protegido y transmitido por la comunidad rapa nui, que hoy continúa ejerciendo un liderazgo fundamental para su conservación. Desde la UNESCO renovamos nuestro compromiso con la isla, su patrimonio y su comunidad, y celebramos junto a Ma’u Henua estos 30 años como sitio de Patrimonio Mundial”, señaló.
Por su parte, Ariki Tepano afirmó: “a través de la experiencia de la Comunidad Indígena Ma’u Henua en la administración del Parque Nacional Rapa Nui, nuestro pueblo ha demostrado que es posible combinar la protección cultural y ambiental con el ejercicio de la autodeterminación y la participación activa de la comunidad en la toma de decisiones. Estamos convocados aquí para decirle al mundo que estamos vivos y que nuestro patrimonio también lo está”.
Las dos primeras jornadas estarán dedicadas a la herencia cultural y al patrimonio vivo, con énfasis en la memoria, la transmisión cultural y los avances científicos en restauración, arqueología y conservación frente al cambio climático. También abordarán la gobernanza indígena y abrirán el diálogo hacia el turismo sostenible mediante la presentación de experiencias internacionales y estrategias de planificación territorial orientadas a fortalecer un turismo respetuoso del patrimonio y del entorno natural.
El tercer día, la actividad comenzará con una visitación cultural a sitios sagrados, seguida de una limpieza del borde costero en la playa Anakena. El encuentro cerrará con la ceremonia tradicional Umu Hatu, un rito ancestral de agradecimiento por el buen desarrollo y éxito de la actividad.
UNESCO e INAH impulsan renovación en la gestión de sitios Patrimonio Mundial, turismo sostenible y participación comunitaria en México como parte de proyecto regional.
Para revitalizar la salvaguardia del Valor Universal Excepcional de bienes y sitios Patrimonio Mundial en México y responder a su potencial para mejorar las condiciones sociales, económicas y medioambientales de sus territorios y poblaciones, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la UNESCO realizaron el “Taller para la actualización de los planes de gestión, conservación y sostenibilidad de las zonas arqueológicas mexicanas del Patrimonio Mundial”, el 18 y 19 de noviembre.
Los sitios designados como Patrimonio Mundial poseen un Valor Universal Excepcional, tan singular e irrepetible que es de importancia para toda la humanidad, por lo que requieren de una gestión adecuada y puntual para conservarlo y, además, contribuir al desarrollo sostenible. Por ello, la UNESCO emprende un programa de actualización y fortalecimiento de capacidades en América Latina y el Caribe.
México cuenta con 36 inscripciones en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en diversas categorías, como zonas arqueológicas, sitios mixtos y paisajes culturales, reuniendo actualmente casi una tercera parte de todos los bienes inscritos en América Latina y El Caribe, por lo que la iniciativa implementada en el país es clave.
El taller realizado en las ciudades de Oaxaca y Tlacolula de Matamoros contó con la participación de las direcciones generales de las 11 zonas arqueológicas del Patrimonio Mundial: Calakmul, Chichén Itza, Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla, Monte Albán, Palenque, Paquimé, Tajín, Teotihuacán, Uxmal, Valle de Tehuacán-Cuicatlán y Xochicalco.
También participaron en el taller la Dirección de Operación de Sitios y las coordinaciones nacionales de Arqueología y de Centros INAH del mismo Instituto, así como su Dirección de Patrimonio Mundial, la cual es responsable de implementar en México la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, conocida también como la “Convención del 72”, por el año en que fue adoptada y de la cual se desprende la Lista del Patrimonio Mundial.
Además de buscar la conservación del Valor Universal Excepcional de los bienes y sitios Patrimonio Mundial, los planes de gestión deben contribuir al desarrollo sostenible, por ejemplo: mitigar la pobreza y las desigualdades, proporcionar bienes y servicios básicos, promover la igualdad de género y el ejercicio pleno de los derechos humanos, proporcionar empleo digno o mejorar la seguridad y la salud, por mencionar algunos ejemplos, lo cual también se abordó durante las sesiones de trabajo.
Las declaratorias de Patrimonio Mundial despiertan el interés turístico, en muchos casos masivo, por lo que la planeación del turismo y la gestión de los visitantes fueron ámbitos que se abordaron para fortalecer modelos efectivos de protección del patrimonio, junto con mecanismos para incrementar la participación de las comunidades tanto en la conservación como en la gestión.
Ambos elementos, la del involucramiento de las comunidades como la de la gestión del turismo sostenible, son los pilares del proyecto “Comunidades por el Patrimonio” de la UNESCO que incorpora a nueve países en América Latina y El Caribe con el auspicio del Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, y bajo el cual se desarrolló la actividad.
Debido a la cantidad de los bienes Patrimonio Mundial en México, se irán sumando posteriormente otros sitios, como pueden ser las ciudades Patrimonio Mundial o sus extensos itinerarios culturales que atraviesan diferentes estados.
Durante la jornada de trabajo también participaron representantes de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y del Instituto Regional del Patrimonio Mundial en Zacatecas, que es un Centro de Categoría 2 bajo los auspicios de la UNESCO.
La embarcación es una de las más destacadas de la época, no tanto por su trágico final, sino por las riquezas que transportaba en el momento de su hundimiento.
Construido a finales del siglo XVII para transportar las riquezas de América hacia España, el galeón San José continúa siendo noticia cuatrocientos años más tarde. O más bien, su pecio: porque un día de 1708, tras varios años de exitosa actividad, zarpó desde Portobelo (Panamá) y nunca pudo llegar a su destino, Cartagena de Indias. En el trayecto, fue asaltado por los corsarios del capitán británico Charles Wager, en lo que se conoce como la Batalla de Barú.
Historias como esta son comunes en el Caribe, donde el Ministerio de Cultura español ubica alrededor de 681 naufragios. Sin embargo, el San José es uno de los más destacados no tanto por su trágico final, sino por las riquezas que transportaba en el momento de su hundimiento: la razón por la que había atracado en Panamá era para recoger un gran botín valorado en 20.000 millones de dólares que debía ser entregada al rey Felipe V. Esto lo convirtió, definitivamente, en una leyenda.
Thank you for watching
No fue hasta el año 2015 cuando unas imágenes de la Armada colombiana detectaron al famoso galeón, a 600 metros de profundidad y a unas cuantas millas náuticas de la costa cartagenera. Y ahora, tras años evaluando su recuperación y propiedad, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia ha vivido “un día histórico para la investigación científica”, celebran: un equipo ha recuperado cinco objetos arqueológicos del naufragio.
Un hallazgo histórico en Colombia
El descubrimiento se enmarca en el proyecto ‘Hacia el corazón del galeón San José’, cuya primera fase consistió en comprender, a través de métodos no invasivos, los restos de la embarcación en el fondo del mar, además de asegurar que el pecio no haya sufrido “alteraciones antrópicas”, señala la institución. Por su parte, la segunda etapa de la investigación ha consistido en recolectar y analizar directamente algunos objetos, para más tarde responder a los interrogantes relacionados con su procedencia, su cronología o su tecnología de producción.
Las piezas recuperadas son cinco: un cañón, una taza de porcelana y tres macuquinas (monedas), dos fragmentos de porcelana y restos de sedimento vinculados a estos objetos. Estos abren “la posibilidad de que la ciudadanía pueda aproximarse, a través del testimonio material, a la historia del galeón San José”, dice Alhena Caicedo Fernández, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Un galeón legendario en aguas colombianas
De acuerdo con el comunicado, esta es la primera investigación articulada entre el sector de la cultura y el sector de la defensa para proteger el patrimonio cultural sumergido en Colombia. Ahora, los objetos extraídos del fondo del Caribe viajarán hasta el laboratorio de Patrimonio Cultural Sumergido en el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) para su análisis y conservación. Y con respecto al resto del pecio, el proyecto continuará trabajando en su recuperación, al mismo tiempo que reconstruyendo el momento exacto de su hundimiento.
El hito ha tenido lugar, por otro lado, en un contexto convulso para el galeón: desde su localización en 2015, Colombia reclama su soberanía por encontrarse en aguas colombianas, mientras que España insiste en aplicar la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Cultural Subacuático, debido a que fue un buque de guerra español. A la disputa entró también Estados Unidos, concretamente la empresa Sea Search Armada, que asegura haber financiado una expedición en 1981 y entregado posteriormente las coordenadas al gobierno colombiano.
Arqueólogos peruanos descubrieron en el complejo de Chankillo, ubicado en el departamento de Áncash (norte), una estructura con función astronómica 1.000 años más antigua que el famoso observatorio solar del centro astronómico, construido alrededor del 250 a.C. y considerado el más antiguo de América.
“Hay estructuras que aparentemente han tenido una función astronómica mucho más antigua que Chankillo. Tienen una orientación astronómica y muestran técnicas constructivas distintas, con piedra, barro y adobes”, dijo el arqueólogo Iván Ghezzi, director de la Unidad Ejecutora 010 Chankillo, a la agencia estatal Andina.
Según Ghezzi, el hallazgo consiste en edificaciones que evidencian una tradición más extensa de observación de los fenómenos celestes, lo que podría transformar la comprensión del desarrollo astronómico en el Perú prehispánico.
El arqueólogo señaló que las excavaciones realizadas entre abril y noviembre revelaron que Chankillo no sólo registraba los movimientos solares mediante sus conocidas Trece Torres, sino también fenómenos lunares.
El grupo de arqueólogos, que recibe el apoyo del Ministerio de Cultura, también halló un corredor ubicado mirando hacia el oeste, hacia el llamado templo fortificado, una fortificación de 300 metros de largo, alineado con la Luna.
“Ahora tenemos una interpretación más rica de Chankillo como un lugar de observaciones solares y lunares”, dijo Ghezzi.
En la zona de acceso al observatorio los arqueólogos también hallaron una gran vasija ceremonial de más de un metro de altura, rota como parte de un ritual.
La vasija, perteneciente al estilo Patazca, cultura desarrollada en el sur de Perú entre el 600 a.C. y 200 d.C., tiene una base globular decorada con motivos escalonados propios de la arquitectura del sitio y presenta figuras de guerreros en posición de combate, modeladas en arcilla.
Ghezzi señaló las figurinas aparecen en pares, lo que sugiere duelos rituales.
Agregó que el proceso completo de exploración del complejo arqueoastronómico de Chankillo podría completarse en cinco o seis años, mientras que un primer sector turístico del complejo abriría al público en dos o tres años.
Se dio a conocer los finalistas latinoamericanos al Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. En total son diez países de Latinoamérica los que figuran entre la lista de finalistas, cuyos resultados se conocerán en diciembre. Entre ellos se destaca Paraguay, que compite con el Arte Ñai’upo, una cerámica ancestral que representa un legado técnico, simbólico y comunitario profundamente arraigado en la identidad cultural del país. El Arte Ñai’upo está inscrito en la categoría de artesanía, pone en valor un conocimiento transmitido por generaciones, que combina tradición, espiritualidad y el papel fundamental de las mujeres alfareras en la preservación de prácticas milenarias.
Candidatos. La lista latinoamericana la integran El Salvador (La Hermandad de las Flores y las Palmas), Bolivia (Festividad de la Virgen de Guadalupe), Chile (Circo de tradición familiar), Panamá (procesos constructivos de la casa de quincha y junta de embarre/embarra).
También se encuentran Perú (Sarawja aymara), Cuba (la práctica del son cubano, corrección aplicada), México (representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa), Venezuela (el Joropo) y Argentina (el Cuarteto cordobés).
l Patrimonio Cultural Inmaterial abarca tradiciones orales, artes escénicas, rituales, festivales y saberes transmitidos de generación en generación. La Unesco busca proteger estas expresiones para fortalecer la identidad de las comunidades y promover la diversidad cultural. Las decisiones finales se anunciarán tras la vigésima sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, del 8 al 13 de diciembre, en Nueva Delhi, India, causando una gran expectativa del pueblo guaraní.
Viceministro Félix Denegri participó en la ceremonia de entrega de bienes culturales en la ciudad de BerlínViceministro Félix Denegri participó en la ceremonia de entrega de bienes culturales en la ciudad de Berlín
En la sede de la Embajada del Perú en Alemania se realizó la ceremonia de entrega de bienes culturales recuperados por las misiones diplomáticas del Perú en dicho país europeo, la cual fue presidida por el viceministro de Relaciones Exteriores, embajador Félix Denegri Boza.
Se trata de doscientas sesenta y dos (262) piezas culturales peruanas pertenecientes al Patrimonio Cultural de la Nación que fueron entregadas a la Embajada del Perú y a los Consulados Generales en Hamburgo, Frankfurt y Múnich, lo cual proyecta una visión de respeto por la cultura y el patrimonio.
El vicecanciller Denegri Boza manifestó que “la recuperación de bienes culturales contribuye a reforzar nuestra herencia cultural ancestral y milenaria”.
En esa línea, instó a la embajada y a los consulados a seguir adelante con esta crucial labor de recuperación y concientización de devolución del patrimonio cultural del Perú, ya que enriquece nuestra comprensión de la historia y contribuye a fortalecer la imagen del Perú en el escenario internacional.
Colaboración cultural
A su turno, el embajador del Perú en Alemania, Augusto Arzubiaga, manifestó que este trabajo se realiza en estrecho diálogo con el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores alemán, así como con casas de subasta y personas naturales.
Las piezas recuperadas pertenecen a diferentes estilos y culturas prehispánicas como Moche, Chancay, Chimú, Nasca, Inca, Wari, Chavín, Chincha, Ica, Paracas, Virú, Huaura, Chuquibamba, Chiribaya y Collagua.
En su mayoría, “los bienes son objetos de textilería (paños, cintas, bolsas, bandas, fragmentos de textiles) y de cerámica escultórica (tazas, cántaros, botellas, platos, jarras y cuencos)”, detalló el Ministerio de Relaciones Exteriores en una nota de prensa.
También hay objetos variados como husos de madera, collares de cuentas, puntas de proyectil y conopas.
Tras un intenso trabajo científico en la alta puna, el Estado chileno ha dado un paso histórico al proteger diez salares y lagunas de Atacama. Estos ecosistemas, laboratorios naturales con vida única, desde microorganismos hasta flamencos, recibirán la máxima protección legal, valorando su biodiversidad por sobre la riqueza mineral.
Cuesta imaginarse que en nuestro planeta existan lugares donde muy pocas veces ha estado un ser humano. Llegar a lagunas tan inhóspitas como la Laguna Escondida en la Región de Atacama es un privilegio. Enfrentarse a la altura, al cansancio, al frío y calor, al esfuerzo físico y a la belleza sin parangón es algo inolvidable.
Mirar sus aguas bajo el microscopio, ver que la vida se concentra en apenas una pequeña laguna de lo que fue una gran cuenca, es una maravilla. Darse cuenta de que hay especies de invertebrados que no han sido descritas, que la vida florece y que las aves habitan y se reproducen en estas lagunas casi inaccesibles para las personas. Asombrarse por los estromatolitos fósiles que hay en las orillas, escuchar que el desierto habla, que el Altiplano y majestuosidad prevalece a pesar de todo.
El día Lunes 17 de noviembre, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y Cambio Climático, aprobó por unanimidad la creación de 6 nuevas áreas protegidas de salares en el marco de la Estrategia Nacional del Litio en la región de Atacama. Este era uno de los últimos pasos para concretar la protección de los primeros 10 salares y lagunas incluidos en la Red de Salares Protegidos en el marco de la Estrategia Nacional del Litio.
Las áreas que se crearán incluyen ecosistemas únicos, poco explorados, con alta biodiversidad y con condiciones geoquímicas irrepetibles. Estas áreas serán: 1) Parque Nacional Salar de Gorbea, 2) Parque Nacional Salar de Las Parinas, 3) Reserva Nacional Salar de Pedernales, 4) Parque Nacional de Las Lagunas Bravas, 5) Reserva de Región Virgen Las Pisacas y 6) Reserva de Región Virgen Lagunas Collas. Los salares y lagunas protegidos son diez: salar de Pedernales, salar de La Laguna, salar de Gorbea, salar Las Parinas, laguna de Las Parinas y Redonda, lagunas Bravas, salar del Jilguero, laguna del Bayo, salar de Eulogio y laguna Escondida.
Es la primera vez que se crean dos reservas de Región Virgen en el país, la cual es la máxima categoría de protección en la Ley 21.600 que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas. Estos ecosistemas están aislados geográficamente y han conservado características únicas de las lagunas y salares altoandinos, sin intervención humana. Un patrimonio natural que debemos proteger para las futuras generaciones.
Cuando llegamos al Salar de Eulogio, ya empezaba a correr el viento, porque en la puna de la región de Atacama el clima es impredecible. Sus orillas intactas, el agua brillante, las algas y cianobacterias haciendo fotosíntesis, recreando los procesos de la Tierra antigua, ahí a más de 4500 metros sobre el nivel del mar, cerca de la frontera de Argentina, donde alguien diría “donde el diablo perdió el poncho”. Sentir el viento en la cara, pero también dentro del cuerpo, levitando de alegría por haber llegado al destino. Sentirse cerca del ocaso y también de la felicidad.
Éramos especialistas de distintas áreas describiendo por primera vez ecosistemas que solo aparecían en los mapas e imágenes satelitales. Ahí estaba el herbazal altoandino, los bofedales fosforescentes, las diatomeas como protagonistas de las aguas salobres, las nobles lagartijas Liolaemus tomando sol, las parinas, el chorlo de la puna, el minero grande, el chirigue cordillerano y tantas otras especies de aves cantoras. Ahí estaban los tardígrados haciendo gala de su resistencia a toda prueba. Las elegantes vicuñas miraban a lo lejos. Todas las especies en la calma y guarida que el Altiplano otorga.
Durante el año 2024 y 2025 trabajamos intensamente para generar los informes científicos base para la creación de las áreas protegidas gracias a un convenio entre la Universidad de Antofagasta y el Ministerio del Medio Ambiente. CONAF fue clave para acceder a algunos sitios y para realizar los informes técnicos justificatorios de las nuevas áreas protegidas.
La protección de salares es un imperativo en tiempos de cambios globales y amenazas a la biodiversidad. El norte de Chile es el lugar con menor superficie de áreas protegidas del país, por lo que estas seis nuevas áreas lograrán incrementar dicho número. Es un comienzo, esperemos que prontamente se aprueben otras áreas propuestas en las regiones de Atacama y Antofagasta.
La vinculación entre las universidades y el Estado es fundamental para empujar importantes políticas públicas como la preservación de salares y lagunas altoandinas. Se genera nuevo conocimiento el cual es información pública y permite tomar mejores decisiones, pero a la vez, es la base para entender el funcionamiento de estos ecosistemas tan particulares.
Hace más de 30 años, una expedición compuesta por los investigadores Francois Risarcher, Hugo Alonso y Carlos Salazar, mandatada por la Dirección General de Aguas, logró visitar 52 salares y lagunas del Altiplano describiendo las características hidrogeológicas de estos lugares. En sus informes los autores relatan las dificultades para llegar a muchos de estos sitios, logrando describir por primera vez la composición química de sus aguas. Este trabajo ha sido pivotal para todos quienes estudiamos salares, porque la ciencia se construye de forma colectiva, donde el conocimiento se disemina y genera nuevas preguntas que permiten ampliar nuestro entendimiento y posibles efectos del cambio climático y acción humana.
El salar de Pedernales tiene estructuras microbianas en sus orillas que asemejan a conos moldeados por el viento y el agua, un espejo de la vida primitiva, un llamado de atención a preservar el paisaje que es también naturaleza. En la laguna de las Parinas, las aves se recargan de energía y alimento para seguir su viaje al sur, una parada necesaria para seguir recorriendo largas distancias. El salar de Gorbea surge como una excepción planetaria, con lagunas y sales teñidas de azufre, lo cual genera que sus aguas tengan pH ácido. Vivir en el ácido, con agua salada, con frío en la noche y calor en el día y bajo la radiación solar más alta del planeta al mismo tiempo. La vida en los salares es sorprendente y nos desafía a seguir estudiándola.
El hito de creación de la Red de Salares Protegidos es histórico. Nunca se había realizado un esfuerzo de esta magnitud en el norte de Chile para preservar salares. Si bien es cierto, faltan varios ecosistemas de alta relevancia ecológica por incorporar a esta red, este es un buen comienzo ya que los estándares utilizados y los objetos de protección definidos se hicieron en base a la nueva Ley 21.900 e incluyen, por ejemplo, una inédita línea de base de microorganismos e invertebrados acuáticos, lo cual es una manera de proteger todas las formas de vida.
Probablemente los antiguos habitantes de la puna recorrieron estas planicies, maravillándose igual que nosotros, de la belleza y tranquilidad que otorga el aislamiento geográfico. Hay mucho que descubrir y apreciar aún. Pareciera ser que estamos recién descubriendo un nuevo universo natural para Chile donde el agua salobre invita a la vida, invita a resistir las adversidades de lo extremo, a desarrollar nuevas formas de vivir.
Ha sido una gran satisfacción para nuestro grupo de trabajo y colaboradores haber contribuido a esta hazaña que contó con un esfuerzo enorme a nivel interministerial, incluyendo la participación de las comunidades locales e indígenas. En un planeta en crisis y una sociedad basada en el consumo, proteger ecosistemas pareciera ir contra la corriente, pero es lo que hay que hacer para garantizar futuros habitables.
Los salares comienzan a ser valorados más allá de sus riquezas minerales, los salares son ecosistemas y laboratorios naturales que albergan especies únicas altamente adaptadas a las difíciles condiciones ambientales del Altiplano. Además, guardan la memoria de la vida andina y del legado cultural de los pueblos ancestrales.
Diez países de Latinoamérica figuran entre los finalistas para la inscripción de sus tradiciones culturales en las listas de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, que se decidirán el mes próximo, informó este lunes la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Entre las 68 candidaturas de 78 países destacan El Salvador, que participa por primera vez, propone La Hermandad de las Flores y las Palmas (religiosa); Bolivia, la Festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de Sucre (fiesta); Chile, el Circo de tradición familiar (artes escénicas), y Panamá, con los procesos constructivos de la casa de quincha y la junta de embarre/embarra (arquitectura tradicional).
También destacan Paraguay, con el Arte Ñai’ũpo, cerámica ancestral (artesanía); Perú, con Sarawja, música y danza aymara de Moquegua (música y danza); Cuba, con la práctica del hijo cubano (música); México, con la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa (teatro y ritual); Venezuela, con el Joropo (música y danza), y Argentina,con el Cuarteto, música y danza de Córdoba (música y danza).
El Patrimonio Cultural Inmaterial incluye tradiciones orales, artes escénicas, rituales, festivales y conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación que la Unesco busca proteger, promover la diversidad cultural y fortalecer la identidad de las comunidades.
Los resultados de las candidaturas se anunciarán tras la deliberación del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que celebra su vigésima sesión del 8 al 13 de diciembre en Nueva Delhi, India. EFE
Se localizó en el Área Natural Protegida Estatal Estero El Soldad, México.
En caso de que visitantes detecten evidencias funerarias de antiguos ocupantes, se les invita a informar de inmediato a las autoridades del ANP.
Un equipo de arqueología de la representación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Sonora, llevó a cabo, en fechas recientes, el registro y la recuperación de un entierro prehispánico, posiblemente de entre 800-1300 d.C., localizado en el Área Natural Protegida Estatal Estero El Soldado, ubicada a 20 kilómetros de la ciudad de Guaymas.
El entierro corresponde a un individuo femenino que originalmente habría sido sepultado a una profundidad superior a un metro y medio; sin embargo, los procesos marinos y erosivos recientes han dejado expuestos sus restos. Su análisis permitirá profundizar en el conocimiento sobre los grupos humanos que habitaban y aprovechaban los recursos del estero en el pasado.
Esta labor forma parte de la colaboración entre el Centro INAH Sonora y la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado, con el objetivo de fortalecer la protección jurídica de la reserva. Dichos esfuerzos buscan resguardar tanto el patrimonio natural como el arqueológico del área.
Dentro de estas acciones, se actualizan las poligonales de protección de los sitios arqueológicos del Estero El Soldado, a fin de definir estrategias para su conservación, protección e investigación, garantizando la preservación de estos espacios de relevancia histórica y cultural.
Asimismo, en el marco de estas actividades, se recuperaron evidencias relacionadas con prácticas funerarias de los antiguos habitantes, pertenecientes a la tradición arqueológica Costa Central. Estos grupos aprovechaban los recursos del estero para establecer campamentos temporales.
La principal evidencia de su presencia son las toneladas de moluscos recolectados y consumidos durante siglos, lo que dio lugar a la formación de extensos montículos en el perímetro del manglar. Estas acumulaciones, denominadas concheros, están asociados a herramientas líticas y ceniza, resultado de fogones utilizados para la preparación de alimentos y generación de calor.
Se invita a las y los visitantes del Estero El Soldado a que, en caso de detectar evidencias funerarias de antiguos ocupantes, informen de inmediato a las autoridades del Área Natural Protegida. De esta manera, se podrán implementar acciones de rescate que contribuyan al avance del estudio de la zona y a la conservación de estos nichos naturales y culturales.