Chile presentará el circo de tradición familiar, una manifestación artística popular profundamente arraigada en la vida cultural del país, como candidato a convertirse en Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
A diferencia de los grandes espectáculos circenses industriales, el circo tradicional chileno se estructura en torno a familias y clanes que transmiten su oficio de generación en generación.
Malabaristas, trapecistas, payasos, acróbatas, iluminadores y montajistas aprenden desde la infancia a levantar conmovedoras funciones en un entorno donde hogar y carpa se confunden, asimilando artes mediante la práctica diaria y la convivencia comunitaria.
Uno de los rasgos más distintivos de este tipo de circos es el modo de vida trashumante de sus miembros, con grandes caravanas de vehículos viajando por todo el territorio nacional, desde el altiplano en el norte hasta la Patagonia en el sur, montando y desmontando sus carpas según la temporada.
Su carácter ambulante ha permitido que los espectáculos lleguen a las zonas más retiradas del país, rincones rurales, localidades pequeñas y barrios periféricos en regiones, ofreciendo cultura y entretenimiento a cientos de comunidades, transformando su llegada incluso en un hito social anual para algunas comunas.
El sentido del circo tradicional chileno
El circo es más que su dimensión familiar e íntima, sino que sostiene decenas de oficios que, sin este ecosistema cultural, desaparecerían: desde quienes arman la carpa hasta quienes diseñan los vestuarios y números, cada rol es importante, un conocimiento especializado que bebe de tradiciones latinoamericanas, europeas y locales que forjaron el circo como experiencia desde el siglo XIX.
“No hay familia en Chile que no haya ido al circo y disfrutado de él; eso es algo muy valioso”, señaló la subsecretaria de Patrimonio Cultural, Carolina Pérez, que subraya la necesidad de su preservación en tiempos donde este tipo de espectáculos ya no son tan frecuentados como antaño.
“Este reconocimiento cultural pondrá en valor un patrimonio popular de nuestro país y respalda esta práctica como una tradición que pertenece no solo a las chilenas y chilenos, sino al mundo entero. Estamos expectantes ante la decisión final”, agregó la subsecretaria a través de un comunicado.
Junta a esta candidatura, otros países de América Latina y el Caribe también postularán sus propias manifestaciones culturales a ser reconocidas como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, pasando por el son cubano, la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa en México y la construcción de quinchas en Panamá.
Se suman el joropo venezolano, el cuartero de Córdoba de Argentina, el compás de Haití, el arte Ñai’upo paraguayo, la música y la danza aimara de Sarawja en Perú, la Festividad de la Virgen de Guadalupe en Bolivia y el bram navideño y el sambai de Gales Point Manatee de Belice.
Los resultados de las candidaturas se anunciarán tras la deliberación del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que celebrará su vigésima sesión del 8 al 13 de diciembre en Nueva Delhi, India.
Con el objetivo de preservar la riqueza histórica y la identidad que se hereda en las tradiciones de la entidad, el Congreso del Estado aprobó por unanimidad el dictamen por el que se declara a diversas festividades, técnicas y actividades como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Yucatán. Entre las festividades y gremios incluidos en el proyecto se encuentran los festejos en honor a los Santos Reyes de Tizimín; el festival de la Gardenia y la Genuina Gardenia en Ticul; la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Asunción en el barrio de San Sebastián, en Mérida; y los gremios de la Visitación, a María Reina, Campesino, Juventud Católica, Santo Patrón, de mestizos “Esperanza Católica”, de Matarifes, la Coronación, el Tránsito, Obrero, la Asunción, y el Fernando Ruiz Solórzano. El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Legislativo Estatal, diputado Wilmer Monforte Marfil afirmó que el dictamen aprobado reconoce la fuerza, la identidad y el patrimonio que representan fiestas tradicionales que forman parte del corazón cultural de Yucatán. “Estas prácticas heredadas de nuestros ancestros y conservadas con enorme respeto, reflejan el profundo sentido simbólico del pueblo maya para entender la relación con la tierra. Son expresión de un legado cultural vasto y profundamente arraigado que articula organización comunitaria, conocimiento ancestral y una visión del mundo centrada en la naturaleza”, expresó. Todas estas celebraciones cuentan con un profundo arraigo y una riqueza histórica y un valor cultural que justifican plenamente su protección como patrimonio de Yucatán, dijo y aseguró que con el dictamen se reconoce que en Yucatán el patrimonio cultural es una expresión viva que honra a nuestras tradiciones para asegurar que nuestra cultura siga viva para las generaciones que vienen. El diputado de morena, Daniel González Quintal añadió por su parte que proteger el Patrimonio Cultural Intangible no es solo un acto simbólico: es un acto de justicia social y de gratitud; mientras que la diputada Neyda Pat Dzul, se sumó previamente al llamado a resaltar la importancia de festividades de toda la entidad. El diputado del PT, Francisco Rosas Villavicencio presentó una iniciativa sustentada por morena y el PVEM, para reformar la Ley de Tránsito y Vialidad de Yucatán para fortalecer la seguridad vial, dotar de mayor certeza jurídica a los transportistas y usuarios e integrar a la norma la figura del Consejo Consultivo de Tránsito y Vialidad. Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Larissa Acosta Escalante presentó una iniciativa para proponer que los deudores alimentarios no puedan tener acceso a la renovación o a la adquisición de una licencia de manejo y que tampoco puedan contraer matrimonio civil mientras no cumplan con sus obligaciones familiares y legales. Previamente, fue aprobado el dictamen por el que se declara el 3 de marzo como el “Día Estatal del Aviturismo”, propuesto por la diputada Sayda Rodríguez Gómez del PAN, quien señaló que “en 2019, casi la mitad de las personas que hicieron aviturismo en México eligieron venir a nuestro estado, sitios como Celestún y Río Lagartos no sólo son paisajes hermosos, son hogares de especies icónicas como el flamenco rosado, que atrae a miles de visitantes cada año y, sólo en Río Lagartos, se reportaron más de 430 mil visitantes en ese año”. En la sesión se turnaron a diversas Comisiones iniciativas en materia de educación, salud, asistencia social y transporte. En Asuntos Generales hicieron uso de la voz, las diputadas y el diputado de morena, Maribel Chuc Ayala, Alba Cob Cortés y José Julián Bustillos Medina; el diputado Javier Osante Solís, de MC; y la diputada Zhazil Méndez Hernández, del PAN, sobre diversos temas.
Las dos principales amenazas para el legado arquitectónico de México son los sismos y el hundimiento acelerado del suelo, especialmente en la Ciudad de México, según expertos en conservación y estructuras.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha revelado que la CDMX registra hundimientos de entre 30 y 40 centímetros anuales, lo que compromete la estabilidad de templos, conventos, casonas y edificios catalogados como monumentos históricos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En México hay más de 110 mil monumentos históricos bajo resguardo del INAH y 35 sitios inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO; sin embargo, muchos de ellos se asientan sobre terreno lacustre y carecen de herramientas técnicas para vigilar su estabilidad.
Para atender esta problemática del legado arquitectónico de México y otros países, la tecnología se ha convertido en aliado; el monitoreo de salud estructural (SHM, por sus siglas en inglés), permite detectar en tiempo real movimientos, inclinaciones y deformaciones en las edificaciones. Ofrece información precisa para prevenir daños mayores y orientar decisiones de mantenimiento antes de que los problemas sean visibles.
“Gracias a los sensores conectados y las plataformas digitales, hoy es posible vigilar de forma continua la estabilidad de una estructura, generar bases de datos históricas y emitir alertas tempranas ante cualquier desviación. Estas herramientas ofrecen a los especialistas información objetiva para actuar antes de que el deterioro sea irreversible”, señaló Felipe Martínez, CEO de Huella Estructural.
Tecnología, aliado para preservar el legado arquitectónico
En países como Italia, España y Japón el uso del sistema de monitoreo de salud estructural es una parte esencial de las políticas de conservación. Catedrales, puentes y sitios arqueológicos están equipados con sensores que permiten registrar la respuesta estructural ante vibraciones, hundimientos o eventos sísmicos.
En Chile, el Consejo de Monumentos Nacionales está exigiendo a constructoras aledañas o reconversiones a realizar monitoreo estructural. México también comienza a sumarse a esta tendencia global con proyectos en edificios históricos del Centro de la CDMX, así como en inmuebles coloniales en Puebla y Oaxaca.
Felipe Martínez ha indicado que es importante avanzar hacia una cultura de conservación preventiva: “Así como la medicina preventiva salva vida, el monitoreo estructural puede salvar siglos de historia. No se trata solo de reparar después del daño, sino de anticiparse gracias a la tecnología. Hoy, los sensores nos permiten escuchar cómo respira un edificio”.
Arqueólogos peruanos han descubierto en el Complejo Arqueoastronómico Chankillo una estructura más antigua que el Observatorio Solar, junto con alineamientos lunares y artefactos ceremoniales, ampliando la cronología de la astronomía prehispánica en América.
Arqueólogos del Ministerio de Cultura de han confirmado la existencia de una estructura arquitectónica en el Complejo Arqueoastronómico Chankillo, ubicada en la región de Áncash, que sería más antigua que el Observatorio Solar construido alrededor del 250 a.C.
Este descubrimiento, que incluye observaciones solares y lunares, “redefine los orígenes de la astronomía andina, y amplía de manera significativa la cronología del desarrollo astronómico en la región, convirtiéndose en uno de los registros más tempranos de planificación arquitectónica orientada a los movimientos del sol en América”, según informó el Ministerio de Cultura a través de un comunicado oficial.
El hallazgo se produce en el marco de excavaciones realizadas por la Unidad Ejecutora 010, responsable de los trabajos en Chankillo, sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2021.
Aunque se esperan los resultados de fechados radiocarbónicos para precisar su antigüedad, la orientación solar de la estructura, su estratigrafía y los materiales constructivos indican que se trata de un edificio con función astronómica anterior al Observatorio Solar, hasta ahora considerado el más antiguo del hemisferio.
Descubrimiento de alineamientos lunares en Chankillo
A este avance se suma la identificación de un corredor alineado intencionalmente con el ciclo lunar, “lo que demuestra que en el complejo se realizaban observaciones tanto solares como lunares, y el conocimiento astronómico era más diverso y avanzado de lo que se conocía hasta ahora”, detalló el Ministerio de Cultura.
Estos elementos revelan una tradición científica prehispánica más compleja, donde las observaciones astronómicas no se limitaban al sol, sino que incorporaban fenómenos lunares, expandiendo el entendimiento sobre las prácticas ancestrales en la región de Casma.
Hallazgo de artefacto ceremonial y su significado
Las excavaciones también desenterraron una gran vasija ceremonial de estilo Patazca, de aproximadamente un metro de altura, con figuras de guerreros modeladas en arcilla en posición de combate.
“Su colocación en una zona exclusiva de acceso al observatorio evidencia la existencia de élites que combinaban conocimientos astronómicos con liderazgo militar, reforzando la función política y ritual del Templo Fortificado”, agregó el ministerio en su anuncio.
Este artefacto, ubicado en un área restringida del sitio, subraya la integración de rituales, poder militar y astronomía en las sociedades prehispánicas, ofreciendo nuevas perspectivas sobre el rol social del complejo.
Centro astronómico ancestral
Estos descubrimientos consolidan al valle de Casma como “uno de los centros astronómicos ancestrales más importantes del mundo”, según el Ministerio de Cultura.
Los trabajos de restauración continúan en las Trece Torres y el Observatorio Solar, con el objetivo de abrir el sector al público en los próximos años.
La comunidad indígena Ma’u Henua y la UNESCO dieron inicio al Rapa Nui Heritage Summit 2025, un espacio que reúne a actores locales e internacionales para reflexionar sobre conservación, gobernanza indígena y turismo sostenible. La actividad se desarrolla en el marco de los 30 años de la inscripción del sitio como Patrimonio Mundial y de los 80 años de la UNESCO.
Rapa Nui dio inicio hoy al Rapa Nui Heritage Summit 2025, un encuentro internacional que, entre el 24 y el 26 de noviembre de 2025, reúne en la isla a líderes indígenas, autoridades nacionales, expertos en patrimonio, representantes de organismos multilaterales y actores del mundo académico y turístico. Organizado por la comunidad indígena Ma’u Henua, administradora del Parque Nacional Rapa Nui, en conjunto con la UNESCO, el Summit convoca a delegaciones provenientes de Chile, el Pacífico, Europa y América Latina, junto a más de 300 participantes locales, consolidando a la isla como un punto de referencia para el diálogo global en torno a la conservación, la gobernanza indígena y el desarrollo sostenible.
Este año adquiere un significado especial para Rapa Nui, que conmemora hitos fundamentales en su historia patrimonial: nueve décadas desde la creación del Parque Nacional y su declaración como Monumento Histórico; sesenta y cinco años de la restauración del Ahu Akivi; tres décadas de la inscripción del Parque Rapa Nui en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO; y diez años del proceso que impulsó el traspaso de su administración a la Comunidad Indígena Ma’u Henua. A ello se suma el aniversario número ochenta de la UNESCO, subrayando el carácter internacional del encuentro y el compromiso global con la protección del patrimonio cultural.
Las actividades comenzaron a las 9 am en Rano Raraku, la histórica cantera de los moai, con una ceremonia encabezada por Esther Kuisch Laroche, directora regional de la UNESCO en Santiago, y Ariki Tepano, presidente de la Comunidad Indígena Ma’u Henua, administradora del Parque Nacional Rapa Nui. Durante el acto se inauguró una placa conmemorativa por los 30 años de la inscripción del Parque como Patrimonio Mundial, marcando oficialmente la apertura del Summit.
La directora regional de la UNESCO destacó el profundo valor de la isla como símbolo de memoria ancestral y liderazgo indígena. “Rapa Nui es un testimonio vivo de una tradición cultural única. Este patrimonio ha sido protegido y transmitido por la comunidad rapa nui, que hoy continúa ejerciendo un liderazgo fundamental para su conservación. Desde la UNESCO renovamos nuestro compromiso con la isla, su patrimonio y su comunidad, y celebramos junto a Ma’u Henua estos 30 años como sitio de Patrimonio Mundial”, señaló.
Por su parte, Ariki Tepano afirmó: “a través de la experiencia de la Comunidad Indígena Ma’u Henua en la administración del Parque Nacional Rapa Nui, nuestro pueblo ha demostrado que es posible combinar la protección cultural y ambiental con el ejercicio de la autodeterminación y la participación activa de la comunidad en la toma de decisiones. Estamos convocados aquí para decirle al mundo que estamos vivos y que nuestro patrimonio también lo está”.
Las dos primeras jornadas estarán dedicadas a la herencia cultural y al patrimonio vivo, con énfasis en la memoria, la transmisión cultural y los avances científicos en restauración, arqueología y conservación frente al cambio climático. También abordarán la gobernanza indígena y abrirán el diálogo hacia el turismo sostenible mediante la presentación de experiencias internacionales y estrategias de planificación territorial orientadas a fortalecer un turismo respetuoso del patrimonio y del entorno natural.
El tercer día, la actividad comenzará con una visitación cultural a sitios sagrados, seguida de una limpieza del borde costero en la playa Anakena. El encuentro cerrará con la ceremonia tradicional Umu Hatu, un rito ancestral de agradecimiento por el buen desarrollo y éxito de la actividad.
UNESCO e INAH impulsan renovación en la gestión de sitios Patrimonio Mundial, turismo sostenible y participación comunitaria en México como parte de proyecto regional.
Para revitalizar la salvaguardia del Valor Universal Excepcional de bienes y sitios Patrimonio Mundial en México y responder a su potencial para mejorar las condiciones sociales, económicas y medioambientales de sus territorios y poblaciones, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la UNESCO realizaron el “Taller para la actualización de los planes de gestión, conservación y sostenibilidad de las zonas arqueológicas mexicanas del Patrimonio Mundial”, el 18 y 19 de noviembre.
Los sitios designados como Patrimonio Mundial poseen un Valor Universal Excepcional, tan singular e irrepetible que es de importancia para toda la humanidad, por lo que requieren de una gestión adecuada y puntual para conservarlo y, además, contribuir al desarrollo sostenible. Por ello, la UNESCO emprende un programa de actualización y fortalecimiento de capacidades en América Latina y el Caribe.
México cuenta con 36 inscripciones en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en diversas categorías, como zonas arqueológicas, sitios mixtos y paisajes culturales, reuniendo actualmente casi una tercera parte de todos los bienes inscritos en América Latina y El Caribe, por lo que la iniciativa implementada en el país es clave.
El taller realizado en las ciudades de Oaxaca y Tlacolula de Matamoros contó con la participación de las direcciones generales de las 11 zonas arqueológicas del Patrimonio Mundial: Calakmul, Chichén Itza, Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla, Monte Albán, Palenque, Paquimé, Tajín, Teotihuacán, Uxmal, Valle de Tehuacán-Cuicatlán y Xochicalco.
También participaron en el taller la Dirección de Operación de Sitios y las coordinaciones nacionales de Arqueología y de Centros INAH del mismo Instituto, así como su Dirección de Patrimonio Mundial, la cual es responsable de implementar en México la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, conocida también como la “Convención del 72”, por el año en que fue adoptada y de la cual se desprende la Lista del Patrimonio Mundial.
Además de buscar la conservación del Valor Universal Excepcional de los bienes y sitios Patrimonio Mundial, los planes de gestión deben contribuir al desarrollo sostenible, por ejemplo: mitigar la pobreza y las desigualdades, proporcionar bienes y servicios básicos, promover la igualdad de género y el ejercicio pleno de los derechos humanos, proporcionar empleo digno o mejorar la seguridad y la salud, por mencionar algunos ejemplos, lo cual también se abordó durante las sesiones de trabajo.
Las declaratorias de Patrimonio Mundial despiertan el interés turístico, en muchos casos masivo, por lo que la planeación del turismo y la gestión de los visitantes fueron ámbitos que se abordaron para fortalecer modelos efectivos de protección del patrimonio, junto con mecanismos para incrementar la participación de las comunidades tanto en la conservación como en la gestión.
Ambos elementos, la del involucramiento de las comunidades como la de la gestión del turismo sostenible, son los pilares del proyecto “Comunidades por el Patrimonio” de la UNESCO que incorpora a nueve países en América Latina y El Caribe con el auspicio del Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, y bajo el cual se desarrolló la actividad.
Debido a la cantidad de los bienes Patrimonio Mundial en México, se irán sumando posteriormente otros sitios, como pueden ser las ciudades Patrimonio Mundial o sus extensos itinerarios culturales que atraviesan diferentes estados.
Durante la jornada de trabajo también participaron representantes de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y del Instituto Regional del Patrimonio Mundial en Zacatecas, que es un Centro de Categoría 2 bajo los auspicios de la UNESCO.
La embarcación es una de las más destacadas de la época, no tanto por su trágico final, sino por las riquezas que transportaba en el momento de su hundimiento.
Construido a finales del siglo XVII para transportar las riquezas de América hacia España, el galeón San José continúa siendo noticia cuatrocientos años más tarde. O más bien, su pecio: porque un día de 1708, tras varios años de exitosa actividad, zarpó desde Portobelo (Panamá) y nunca pudo llegar a su destino, Cartagena de Indias. En el trayecto, fue asaltado por los corsarios del capitán británico Charles Wager, en lo que se conoce como la Batalla de Barú.
Historias como esta son comunes en el Caribe, donde el Ministerio de Cultura español ubica alrededor de 681 naufragios. Sin embargo, el San José es uno de los más destacados no tanto por su trágico final, sino por las riquezas que transportaba en el momento de su hundimiento: la razón por la que había atracado en Panamá era para recoger un gran botín valorado en 20.000 millones de dólares que debía ser entregada al rey Felipe V. Esto lo convirtió, definitivamente, en una leyenda.
Thank you for watching
No fue hasta el año 2015 cuando unas imágenes de la Armada colombiana detectaron al famoso galeón, a 600 metros de profundidad y a unas cuantas millas náuticas de la costa cartagenera. Y ahora, tras años evaluando su recuperación y propiedad, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia ha vivido “un día histórico para la investigación científica”, celebran: un equipo ha recuperado cinco objetos arqueológicos del naufragio.
Un hallazgo histórico en Colombia
El descubrimiento se enmarca en el proyecto ‘Hacia el corazón del galeón San José’, cuya primera fase consistió en comprender, a través de métodos no invasivos, los restos de la embarcación en el fondo del mar, además de asegurar que el pecio no haya sufrido “alteraciones antrópicas”, señala la institución. Por su parte, la segunda etapa de la investigación ha consistido en recolectar y analizar directamente algunos objetos, para más tarde responder a los interrogantes relacionados con su procedencia, su cronología o su tecnología de producción.
Las piezas recuperadas son cinco: un cañón, una taza de porcelana y tres macuquinas (monedas), dos fragmentos de porcelana y restos de sedimento vinculados a estos objetos. Estos abren “la posibilidad de que la ciudadanía pueda aproximarse, a través del testimonio material, a la historia del galeón San José”, dice Alhena Caicedo Fernández, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Un galeón legendario en aguas colombianas
De acuerdo con el comunicado, esta es la primera investigación articulada entre el sector de la cultura y el sector de la defensa para proteger el patrimonio cultural sumergido en Colombia. Ahora, los objetos extraídos del fondo del Caribe viajarán hasta el laboratorio de Patrimonio Cultural Sumergido en el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) para su análisis y conservación. Y con respecto al resto del pecio, el proyecto continuará trabajando en su recuperación, al mismo tiempo que reconstruyendo el momento exacto de su hundimiento.
El hito ha tenido lugar, por otro lado, en un contexto convulso para el galeón: desde su localización en 2015, Colombia reclama su soberanía por encontrarse en aguas colombianas, mientras que España insiste en aplicar la Convención de la UNESCO sobre Patrimonio Cultural Subacuático, debido a que fue un buque de guerra español. A la disputa entró también Estados Unidos, concretamente la empresa Sea Search Armada, que asegura haber financiado una expedición en 1981 y entregado posteriormente las coordenadas al gobierno colombiano.
Arqueólogos peruanos descubrieron en el complejo de Chankillo, ubicado en el departamento de Áncash (norte), una estructura con función astronómica 1.000 años más antigua que el famoso observatorio solar del centro astronómico, construido alrededor del 250 a.C. y considerado el más antiguo de América.
“Hay estructuras que aparentemente han tenido una función astronómica mucho más antigua que Chankillo. Tienen una orientación astronómica y muestran técnicas constructivas distintas, con piedra, barro y adobes”, dijo el arqueólogo Iván Ghezzi, director de la Unidad Ejecutora 010 Chankillo, a la agencia estatal Andina.
Según Ghezzi, el hallazgo consiste en edificaciones que evidencian una tradición más extensa de observación de los fenómenos celestes, lo que podría transformar la comprensión del desarrollo astronómico en el Perú prehispánico.
El arqueólogo señaló que las excavaciones realizadas entre abril y noviembre revelaron que Chankillo no sólo registraba los movimientos solares mediante sus conocidas Trece Torres, sino también fenómenos lunares.
El grupo de arqueólogos, que recibe el apoyo del Ministerio de Cultura, también halló un corredor ubicado mirando hacia el oeste, hacia el llamado templo fortificado, una fortificación de 300 metros de largo, alineado con la Luna.
“Ahora tenemos una interpretación más rica de Chankillo como un lugar de observaciones solares y lunares”, dijo Ghezzi.
En la zona de acceso al observatorio los arqueólogos también hallaron una gran vasija ceremonial de más de un metro de altura, rota como parte de un ritual.
La vasija, perteneciente al estilo Patazca, cultura desarrollada en el sur de Perú entre el 600 a.C. y 200 d.C., tiene una base globular decorada con motivos escalonados propios de la arquitectura del sitio y presenta figuras de guerreros en posición de combate, modeladas en arcilla.
Ghezzi señaló las figurinas aparecen en pares, lo que sugiere duelos rituales.
Agregó que el proceso completo de exploración del complejo arqueoastronómico de Chankillo podría completarse en cinco o seis años, mientras que un primer sector turístico del complejo abriría al público en dos o tres años.
Se dio a conocer los finalistas latinoamericanos al Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. En total son diez países de Latinoamérica los que figuran entre la lista de finalistas, cuyos resultados se conocerán en diciembre. Entre ellos se destaca Paraguay, que compite con el Arte Ñai’upo, una cerámica ancestral que representa un legado técnico, simbólico y comunitario profundamente arraigado en la identidad cultural del país. El Arte Ñai’upo está inscrito en la categoría de artesanía, pone en valor un conocimiento transmitido por generaciones, que combina tradición, espiritualidad y el papel fundamental de las mujeres alfareras en la preservación de prácticas milenarias.
Candidatos. La lista latinoamericana la integran El Salvador (La Hermandad de las Flores y las Palmas), Bolivia (Festividad de la Virgen de Guadalupe), Chile (Circo de tradición familiar), Panamá (procesos constructivos de la casa de quincha y junta de embarre/embarra).
También se encuentran Perú (Sarawja aymara), Cuba (la práctica del son cubano, corrección aplicada), México (representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa), Venezuela (el Joropo) y Argentina (el Cuarteto cordobés).
l Patrimonio Cultural Inmaterial abarca tradiciones orales, artes escénicas, rituales, festivales y saberes transmitidos de generación en generación. La Unesco busca proteger estas expresiones para fortalecer la identidad de las comunidades y promover la diversidad cultural. Las decisiones finales se anunciarán tras la vigésima sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, del 8 al 13 de diciembre, en Nueva Delhi, India, causando una gran expectativa del pueblo guaraní.
Viceministro Félix Denegri participó en la ceremonia de entrega de bienes culturales en la ciudad de BerlínViceministro Félix Denegri participó en la ceremonia de entrega de bienes culturales en la ciudad de Berlín
En la sede de la Embajada del Perú en Alemania se realizó la ceremonia de entrega de bienes culturales recuperados por las misiones diplomáticas del Perú en dicho país europeo, la cual fue presidida por el viceministro de Relaciones Exteriores, embajador Félix Denegri Boza.
Se trata de doscientas sesenta y dos (262) piezas culturales peruanas pertenecientes al Patrimonio Cultural de la Nación que fueron entregadas a la Embajada del Perú y a los Consulados Generales en Hamburgo, Frankfurt y Múnich, lo cual proyecta una visión de respeto por la cultura y el patrimonio.
El vicecanciller Denegri Boza manifestó que “la recuperación de bienes culturales contribuye a reforzar nuestra herencia cultural ancestral y milenaria”.
En esa línea, instó a la embajada y a los consulados a seguir adelante con esta crucial labor de recuperación y concientización de devolución del patrimonio cultural del Perú, ya que enriquece nuestra comprensión de la historia y contribuye a fortalecer la imagen del Perú en el escenario internacional.
Colaboración cultural
A su turno, el embajador del Perú en Alemania, Augusto Arzubiaga, manifestó que este trabajo se realiza en estrecho diálogo con el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores alemán, así como con casas de subasta y personas naturales.
Las piezas recuperadas pertenecen a diferentes estilos y culturas prehispánicas como Moche, Chancay, Chimú, Nasca, Inca, Wari, Chavín, Chincha, Ica, Paracas, Virú, Huaura, Chuquibamba, Chiribaya y Collagua.
En su mayoría, “los bienes son objetos de textilería (paños, cintas, bolsas, bandas, fragmentos de textiles) y de cerámica escultórica (tazas, cántaros, botellas, platos, jarras y cuencos)”, detalló el Ministerio de Relaciones Exteriores en una nota de prensa.
También hay objetos variados como husos de madera, collares de cuentas, puntas de proyectil y conopas.