Brasil: Unesco declara parque como Patrimonio Natural de la Humanidad

El Parque Nacional de las Grutas de Peruaçu, en el estado brasileño de Minas Gerais (sureste), fue reconocido hoy como Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la Unesco.

Según el portal G1, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) anunció la decisión este domingo durante la 47 sesión del Comité del Patrimonio Mundial en París, Francia.

Ubicado a 670 kilómetros de Belo Horizonte, capital estadual, en la intersección de las ciudades de Itacarambi, Januária y Sao João das Missões, el parque alberga más de 250 cuevas, algunas de ellas gigantescas, de más de 100 metros de altura.

Investigadores encontraron pinturas rupestres de casi 12 mil años de antigüedad y cañones de hasta 200 metros de profundidad.

La unidad de conservación es considerada uno de los sitios naturales y arqueológicos más importantes del país, con más de 56 mil hectáreas y 500 formaciones geológicas catalogadas. La principal atracción del parque es la Gruta do Janelão, una magnífica cueva.

Justo en la entrada, una pared rocosa representa un verdadero estudio al aire libre que narra la historia de la presencia humana en el Valle de Peruaçu.

La región alberga ecosistemas del Cerrado, la Caatinga y la Mata Atlántica, así como comunidades tradicionales e indígenas, como el pueblo Xacriabá. La unidad de conservación fue creada en 1999.

El sitio ofrece senderos, miradores y pasarelas para proteger los parajes arqueológicos.

También en parque alberga la estalactita más grande del mundo: la Pierna de la Bailarina.

Otro sendero famoso es el Arco do André. Cuenta con miradores naturales, como el de las Cinco Torres y el de Mundo Inteiro, y cuevas monumentales, como las del Arco do André, Troncos y Cascudos.

La designación de Patrimonio Mundial Natural representa el segundo logro internacional consecutivo del estado ante la Unesco.

En 2024, los Métodos de Elaboración del Queso Artesanal de Minas Gerais fueron reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Actualmente, la división territorial ostenta cuatro títulos de Patrimonio Cultural Inmaterial de la ONU: Ouro Preto, Congonhas, Diamantina y el Conjunto Moderno de Pampulha.

Otros sitios de patrimonio natural en Brasil son el Parque Nacional Iguazú, la Costa del Descubrimiento: Reservas de la Mata Atlántica, las Reservas de la Mata Atlántica, el Complejo de Conservación de la Amazonía Central y el Complejo de Áreas Protegidas del Pantanal.

Asimismo, tienen esa categoría las Islas Atlánticas (Fernando de Noronha y Atolón de las Rocas), las Reservas del Cerrado: Parques Nacionales Chapada dos Veadeiros y Emas.

Fomentan la protección del patrimonio inmaterial en municipios en México

La Secretaría de Cultura estatal impartió, en Unión de Tula, el taller “Formación Permanente en Patrimonio Cultural Inmaterial”, con el objetivo de fortalecer los procesos de salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI), en Jalisco. La capacitación, dirigida a autoridades de 20 municipios de las regiones Sierra de Amula y Costa Sur, buscó corregir prácticas administrativas que omiten pasos técnicos y legales fundamentales, garantizando la protección efectiva de tradiciones ancestrales. El taller fue encabezado por Guadalupe Arredondo, jefa de Patrimonio Intangible de la Dirección de Gestión Integral de Proyectos de la Secretaría de Cultura, y Diego Sandoval, Coordinador de Formación Permanente de la misma jefatura. La sesión se enfocó a capacitar a tres figuras municipales clave, que fueron los titulares de las direcciones de cultura, regidoras y regidores en temas culturales, y síndicos. La iniciativa, que comenzó en marzo de este año y suma con cinco sesiones regionales, impulsa la salvaguardia, no como un acto administrativo, sino un diálogo con los portadores de las tradiciones. ESTRATEGIA Como parte de la estrategia, los municipios participantes –entre ellos, Autlán, Atengo, Chiquilistlán, El Grullo y Villa Purificación– revisarán sus inventarios para incorporar manifestaciones culturales y recibirán asesoría permanente. Se priorizarán expresiones en riesgo, particularmente artesanales, donde en algunos casos un solo portador sostiene la tradición. La próxima capacitación será en agosto en Atenguillo, en la Sierra Occidental, mientras que en 2026 se extenderá a la población general para fomentar la valoración social del PCI. Este esfuerzo refleja el compromiso institucional de la Secretaría de Cultura por políticas locales con rigor jurídico y participación comunitaria en defensa del patrimonio cultural.

Gobierno de Chile devolvió al Perú 19 piezas arqueológicas de alto valor que eran vendidas en internet

El Gobierno de Chile devolvió 19 piezas arqueológicas de gran valor histórico a Perú, las cuales habían sido comercializadas ilegalmente en plataformas en línea y redes sociales. La entrega se realizó en una ceremonia encabezada por la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, y otras autoridades de seguridad e internacionales en el Museo Histórico Nacional.

Los elementos arqueológicos entregados eran 9 de cerámica y 10 textiles pertenecientes a las culturas Chancay, Wari y Pativilca, con fechas que datan entre los años 600 y 1476 d.C.

Los cuales fueron creados a partir de contextos funerarios y ceremoniales, otorgándoles un alto valor simbólico.

En esta instancia, la ministra Carolina Arredondo destacó el trabajo conjunto de distintas instituciones y también la colaboración del gobierno peruano.

Por su parte, el prefecto Marcelo Rebolledo, jefe nacional de delitos contra el medio ambiente y patrimonio cultural de la PDI, destacó la coordinación interinstitucional y agregó que una de las investigaciones fue llevada a cabo por la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural de la región de Valparaíso.

En tanto Óscar Acuña, abogado experto en patrimonio, señaló que normalmente estas piezas circulan con un objetivo de tránsito por el territorio nacional, ya que no es el mercado natural para esos elementos culturales.

Cabe destacar que la Dirección de Recuperaciones del Ministerio de Cultura del Perú identificó las piezas mediante un análisis técnico que incluyó evaluación de materiales, morfología e iconografía, revisión bibliográfica y el uso de plataformas como el Sistema Integrado de Patrimonio Cultural Peruano.

Rescate patrimonial de las salitreras Humberstone y Santa Laura en Chile, una huella transformadora

El rescate de las salitreras Humberstone y Santa Laura revela el poder transformador de la memoria y la cultura. Su recuperación ha sido ejemplo de un trabajo colectivo que permitió sacarlas de la Lista de Patrimonio en Peligro. Claudia Gleixner, fotógrafa de naturaleza y patrimonio cultural, este mes inauguró la exposición Huellas del Salitre, en la Casona Cultural de Panguipulli.

Este año 2025 se celebran los 20 años desde que las salitreras Santiago Humberstone y Santa Laura fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (2005). Su proceso de rescate fue posible gracias a un equipo multidisciplinario y transversal ejemplar, logrando incluso sacarlas de la Lista de Patrimonio en Peligro en 2019, recibiendo nuestro país reconocimientos internacionales. A pesar de ello, su historia y proceso de salvaguarda aún son poco conocidos en Chile.

Visité las salitreras por primera vez en 2015, sin ninguna expectativa, ni conocimiento de su historia, sin apego alguno, pero con interés en indagar. Y fue así como, al explorar su múltiples dimensiones – industrial, social, política y cultural- comprendí su enorme relevancia en el desarrollo de nuestro país, y el profundo cariño que aún profesan los descendientes pampinos. Me contaron cómo, mediante barridos comunitarios en el desierto, recuperaron parte relevante del material hoy expuesto en sus instalaciones.

Leyendo libros e investigaciones de historiadores aprendí que gracias al salitre Chile tuvo un desarrollo en infraestructura urbana sin precedente; que los primeros círculos femeninos en Chile buscando que las mujeres obtuvieran sus primeros derechos sociales, políticos y laborales, se organizaron en la pampa salitrera; que la presión de las huelgas realizadas por los obreros mineros conllevó a la declaración de las primeras leyes laborales en nuestro país para ser ejercidas a favor de todos los chilenos. Descubrir parte del desarrollo y evolución social de nuestra país a través de las salitreras, hizo que me enamorara de su historia y me sintiera parte de esta.

Hoy en su espacios y viviendas rescatadas se devela parte de la vida cotidiana de la cultura pampina: muros, ventanas y texturas dialogan con materiales rescatados; luces y sombras que evocan la esperanza y dureza del tiempo del “oro blanco”. Y adicionalmente destaco que Humberstone y Santa Laura se han convertido en unos de los mejores museos culturales que tenemos en nuestro país.

Para conmemorar estos 20 años de rescate patrimonial, junto a la Casona Cultural de la Corporación Adelanto Amigos de Panguipulli, la Corporación Museo del Salitre y el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, llevamos al sur la muestra Huellas del Salitre. A través de fotografías, objetos históricos y narrativas en texto y audio logramos realizar un trabajo de mediación educativa con escuelas locales, donde niños y jóvenes nos sorprendieron con sus miradas reflexivas. Fue relevador darme cuenta cómo la transmisión de conocimientos y experiencias pasadas puede tocar también los corazones a las nuevas generaciones. 

¿Para qué rescatar y salvaguardar el patrimonio?

El patrimonio cultural además de ser herencia para la nuevas generaciones, también es resignificación del presente. Los objetos, bienes y memoria salvaguardados cobran sentido cuando se integran a una cultura viva que los contextualiza, los recrea e interpreta. Y ahí radica su valor transformador, al decidir qué queremos dejar atrás, qué queremos mejorar y qué queremos seguir abrazando para darle un nuevo significado que nos ayude a evolucionar hacia el futuro. De alguna manera nos impulsa a asumir una responsabilidad ética y social.

Lo mismo ocurre cuando reflexionamos sobre el rescate patrimonio natural. Rescatar ecosistemas y la biodiversidad hoy es una urgencia. Gracias al acceso a información, ciencia y tecnología comprendemos su valor y enfrentamos los desafíos actuales como la crisis climática y la degradación de ecosistemas con una conciencia más clara sobre la huella compleja que los humanos hemos generado, pero a su vez sobre la oportunidad que tenemos de transformarla. Como ejemplo, en Chile se están realizando grandes esfuerzos para rescatar y conservar los ecosistemas marinos, incluyendo la protección de hábitats vulnerables, la gestión de áreas marinas protegidas y la promoción de prácticas sostenibles. Se busca detener la sobreexplotación de los recursos marinos y mitigar los impactos del cambio climático y la contaminación generada.

Un compromiso colectivo

Preservar el patrimonio, tanto cultural como natural, es una tarea compartida. No dependen solo de instituciones o especialistas, sino del compromiso activo de las comunidades. Cada acción -documentar una tradición, restaurar un objeto, proteger un paisaje, enseñar una lengua, plantar un bosque nativo- teje esta red de protección.

Al reconocer el valor de nuestro entorno y de nuestras expresiones culturales, cultivamos memoria, identidad y resiliencia. Educación, arte, turismo responsable y participación social son herramientas clave para hacer del patrimonio una experiencia viva, accesible y transformadora. Es una acto de amor y de sobrevivencia ya que, sin memoria no hay evolución cultural, y sin naturaleza no hay vida.

¡Más de 700 años de edad! Estos son los árboles que fueron declarados Patrimonio Natural en CDMX

Si te interesa nominar algún árbol para que sea parte del Patrimonio Natural, te explicamos cómo hacerlo.

Con el objetivo de proteger y conservar el arbolado urbano, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó la declaración de 12 árboles como Patrimonio Natural.

Además, se anunció la convocatoria Guardianes del Tiempo, la cual invita a toda la comunidad a involucrarse en la protección y reconocimiento de los árboles ubicados en la Ciudad de México
¿Qué es la iniciativa Guardianes del Tiempo? 
Este proyecto tiene el propósito de “impulsar la identificación, documentación y protección legal de árboles” e invita a la comunidad, sin necesidad de ser experta en el tema y poder nominar alguna especie con el fin de que este sea declarado Patrimonio Natural.

Los únicos requisitos que debe cumplir es:

Estar ubicado en una de las 16 alcaldías
Tener una altura de 20 metros mínimo
Tener 100 años de edad o más
Ser de origen biogeográfico significativo
Tener una forma o estructura inusual
Valor ecológico
Importancia paisajística 
Vínculo histórico
Rareza botánica
Valor educativo o científico


​¿Cuáles son y dónde están los 12 árboles patrimoniales? 

El ahuehuete es la especie más recurrente en la lista, pues conforma 10 de 12 de ellos, sin embargo, el que más se destaca es el que está ubicado en la parroquia de Santa Catarina Mártir, en la alcaldía Azcapotzalco, eso debido a que tiene más de 700 años de edad. 

Otros de los árboles de esta especie se distribuyen de la siguiente manera: cuatro en la alcaldía Cuauhtémoc, dos en Azcapotzalco, dos en Coyoacán, uno en Xochimilco y uno en Miguel Hidalgo.
Por su parte, los dos sobrantes son un laurel de la india conocido como Laureano, ubicado en Benito Juárez y un fresno que reside en Coyoacán.


Externa UNESCO grave preocupación por Calakmul en Mexico, Patrimonio Mundial de la Humanidad

El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, adoptó una decisión que expresa serias preocupaciones por las fallas de México en la gestión de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en el estado de Campeche.

Los 21 Estados Parte reunidos en París, Francia, lamentaron que el gobierno mexicano haya construido y puesto en operación grandes obras de infraestructura asociadas al Tren Maya (Tramo 7, estación, museo y centro de visitantes), sin haber presentado evaluaciones de impacto ambiental revisadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y sus órganos asesores.

El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, destacó que no hay certeza de que se hayan evitado impactos al Valor Universal Excepcional (VUE) del Bien, que en 2002 le valió su inscripción en la Lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad. 

El Comité del Patrimonio Mundial pidió al gobierno mexicano elaborar y presentar de forma urgente planes de mitigación. Foto: Especial

También señaló que México no ha realizado la Evaluación Ambiental Estratégica (SEA), solicitada desde 2023, para analizar los impactos acumulativos del Tren Maya y otros proyectos, al tiempo que manifestó su preocupación por el incremento del turismo sin estudios previos de capacidad de carga y por la planeación de un nuevo hotel dentro del sitio sin contar con la Manifestación de Impacto Ambiental correspondiente.

Ante esta situación, el Comité del Patrimonio Mundial pidió al gobierno mexicano elaborar y presentar de forma urgente planes de mitigación para cada uno de los proyectos ya construidos; realizar la Evaluación Ambiental Estratégica conforme a las directrices de la UNESCO y enviarla para revisión antes de avanzar con más obras; actualizar y someter el programa de manejo y la propuesta de capacidad de carga antes de tomar decisiones finales sobre turismo.

Además de presentar la evaluación de impacto ambiental del hotel propuesto y no aprobar su construcción antes de la revisión por los órganos asesores, así como presentar un informe actualizado sobre el Estado de Conservación de Calakmul, antes del 1 de febrero de 2026 para su evaluación en la próxima sesión del Comité del Patrimonio Mundial.

La Unesco examina 30 nuevos candidatos al Patrimonio Mundial

Lugares de valor cultural y natural, entre ellos rutas históricas de Panamá y México, serán analizados esta semana para su posible ingreso a la lista, en medio de crecientes amenazas ambientales y conflictos

Treinta sitios culturales y naturales, entre ellos de Panamá, Brasil y México, sabrán esta semana si formarán parte del Patrimonio Mundial de la Unesco, cada vez más amenazado por el cambio climático y los conflictos.

La Ruta Colonial Transístmica de Panamá, la Ruta Huichol de México y el Parque nacional Cavernas do Peruaçu de Brasil forman parte de las candidaturas examinadas por la edición en curso del Comité del Patrimonio Mundial.

Esta sesión “debe más que nunca cumplir su promesa, la de un multilateralismo tangible, decidido, donde la cultura juega un papel importante para responder a los desafíos actuales, ya sea el cambio climático o las heridas de la guerra”, según la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.

Las amenazas climáticas se multiplican y “casi tres cuartas partes de los sitios del patrimonio mundial ya enfrentan riesgos hídricos graves, como escasez de agua o inundaciones”, alertó, mencionando también la presión relacionada con el “sobreturismo, cuya denuncia se intensifica en todo el mundo”.

De los 56 bienes actualmente inscritos en la lista del Patrimonio Mundial en peligro, “la mitad lo están debido a las consecuencias directas de los conflictos”, agregó la directora general de la Unesco, cuyo mandato finaliza a finales de año.

Más de 1.200 sitios culturales, naturales y mixtos forman parte actualmente del Patrimonio Mundial.

Muchos de los sitios propuestos este año para su inclusión tienen un vínculo con la prehistoria, como los alineamientos megalíticos de Carnac, en el oeste de Francia, e incluso la candidatura natural brasileña, que cuenta con cuevas decoradas con pinturas rupestres.

México propuso la ruta precolombina de Huichol que cuenta con decenas de sitios naturales sagrados a lo largo de 500 kilómetros por el centro-norte del país norteamericano, entre ellos el de Wirikuta.

La Ruta Colonial Transístmica de Panamá también busca su reconocimiento por la Unesco como elemento central entre los océanos Pacífico y Atlántico en el sistema de comercio desarrollado por España entre los siglos XVI y XIX en sus dominios coloniales.

Mariposas monarcas: vínculo entre patrimonio natural y cultural de México

Mariposas monarcas: vínculo entre patrimonio natural y cultural

Cada año, entre noviembre y marzo, millones de mariposas monarca arriban a los bosques templados de Michoacán y el Estado de México, luego de recorrer más de 4,000 kilómetros desde las gélidas tierras de Canadá. Este fenómeno natural, inscrito como Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2008, forma parte de una red de sitios prioritarios para la conservación, tanto por su biodiversidad como por su riqueza cultural.

La zona donde descansan las monarcas ha sido habitada por pueblos originarios como los mazahuas, purépechas y otomíes, quienes han integrado la migración de estos pequeños insectos a su cosmovisión. Dado que su llegada a México coincide con el inicio de diversas festividades que, desde tiempos prehispánicos, se realizan en honor a los muertos, la mariposa ha sido asociada con las almas de los difuntos.

En las regiones aledañas a los santuarios monarca también se encuentran manifestaciones patrimoniales como templos, capillas y conjuntos arquitectónicos virreinales, que comparten espacio con un entorno natural considerado sagrado. Así, la migración de la monarca no solamente representa un hito ecológico, sino también un vínculo entre el patrimonio natural y cultural: una muestra de cómo el conocimiento ancestral y la conservación ambiental se entrelazan en el paisaje vivo de lo que alguna vez fue Mesoamérica.

Argentina: Chubut participó del Seminario sobre aspectos del tráfico ilícito de bienes culturales patrimoniales

El Gobierno del Chubut participó, a través de la Subsecretaría de Cultura, del Segundo Seminario sobre aspectos del Tráfico Ilícito de Bienes Culturales Patrimoniales, organizado por el Ente Cultural Patagonia, que se realizó en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa.

Como continuidad de la labor iniciada en Trelew durante 2024, esta segunda edición contó con el acompañamiento de la UNESCO y convocó a las máximas autoridades culturales de las provincias patagónicas, junto a representantes de organismos nacionales e internacionales, de la Justicia y de instituciones académicas de diversos puntos de la Patagonia.

Durante las jornadas, Chubut estuvo representada por funcionarios de la Subsecretaría de Cultura como órgano de aplicación, del Ministerio Público Fiscal y del área de arqueología CENPAT CONICET.

En ese marco, la provincia expuso sobre la normativa vigente. Además, compartió experiencias en restitución de bienes arqueológicos y paleontológicos, así como buenas prácticas y aprendizajes construidos a partir del trabajo de comités técnicos, unidades especializadas y protocolos de reconocimiento de bienes.

Durante las dos jornadas de trabajo del Seminario se profundizó en políticas de diversos organismos nacionales y provinciales con el fin de afianzar herramientas y estrategias frente al tráfico ilícito de bienes culturales. La iniciativa representa un paso clave en la articulación institucional y la capacitación permanente, en pos de preservar la identidad y la historia regional.

Al cierre del encuentro, se anunció que la tercera edición se realizará en la provincia de Neuquén en 2026, con una agenda enfocada en instituciones privadas.

Patrimonio cultural y desarrollo sostenible: retos, desafíos y perspectivas en Latinoamérica

La cultura y su aceptación como parte del desarrollo sostenible es uno de los principales y más justos desafíos actuales.

Este artículo analiza el vínculo entre patrimonio cultural y desarrollo sostenible desde una perspectiva integral, resaltando su dimensión social, económica, ambiental y simbólica, desde una mirada de las políticas y experiencias de salvaguarda conocidas en República Dominicana haciendo una comparación con casos de otros países latinoamericanos en los que hemos tenido incidencia en nuestra práctica profesional y formativa, lo que nos ha permitido conocer un poco los contextos de estos territorios, como Colombia, México y Cuba. A través del análisis de buenas prácticas y desafíos comunes, se proponen políticas para una gestión patrimonial participativa, equitativa y sostenible.

La noción de patrimonio cultural ha trascendido el marco de la conservación para integrarse en los debates globales sobre sostenibilidad. En el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el patrimonio cultural es reconocido como eje fundamental de la Meta 11.4, que impulsa la protección del legado natural y cultural. En el caso de la República Dominicana, esta conexión plantea oportunidades significativas y desafíos estructurales en la formulación de políticas culturales, el turismo sostenible y la participación ciudadana.

La gestión actual del patrimonio cultural (PC), está llamada a enfrentar los diversos desafíos y oportunidades que ofrece el nuevo y variante escenario mundial. Al remitirnos al contexto de actuación internacional, queda claro que el planeamiento integrado y estratégico es el camino hacia la sustentabilidad. Castells (1997) nos recuerda: “(…) la comprensión y la transformación del mundo actual, multicultural interdependiente requiere de una perspectiva plural que articule identidad cultural, interconexión global y política multidimensional”.

Cultura, Patrimonio Cultural y Desarrollo Sostenible: marco conceptual

La cultura y su aceptación como parte del desarrollo sostenible es uno de los principales y más justos desafíos actuales. Muchos países están reconociendo que la cultura desempeña un rol mucho más importante, que el tradicionalmente asignado; su revalorización implica entre muchos aspectos: evitar la exclusión social, conservar y promover las expresiones culturales, y aprovechar la cultura como factor de desarrollo y cohesión social.

La Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (2017), menciona como importancia para el sector social y económico lo siguiente: “El sector cultura, con sus actividades, productos y servicios, hoy agrupados bajo el término de Economía Creativa, aporta sostenidamente al desarrollo económico, dinamiza la generación de empleos, articula el territorio y permite cerrar brechas de género, temas por los que se posiciona como un sector productivo de alto potencial de cara al desarrollo sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS”.

Lo expuesto anteriormente, facilita asignar al patrimonio un valor como bien o factor de desarrollo que nace de la cultura, posibilitando la competitividad de un área o un territorio. El patrimonio cultural, como componente del desarrollo, adquiere mayores oportunidades de lograr transformar su propia realidad y de proveer beneficios comunes.

Desde el Informe Brundtland (1987) y el avance de los derechos culturales, se ha consolidado una comprensión amplia del desarrollo sostenible, que incluye una cuarta dimensión: la cultura (Hawkes, 2001). En ese marco, el patrimonio cultural no es solo una herencia pasiva, sino una fuerza activa de transformación, capaz de generar bienestar, cohesión social, resiliencia ecológica y crecimiento económico local (UNESCO, 2013).

Avanzar hacia articular el patrimonio cultural con la visión de desarrollo, ha significado establecer nuevas pautas para su valoración y apropiación. El patrimonio adquiere importancia y reconocimiento a partir del valor que le atribuye la sociedad, por tanto, su utilidad y apropiación como recurso, no es igual en todos los grupos, depende como cualquier factor social y cultural, de un sin número de aspectos, asociados con: elementos históricos, valores, creencia, símbolos, medios y recursos, entre otros.

Una primera aproximación a la teoría, con la intención de agrupar conocimientos sobre el patrimonio cultural y su campo de aplicación con el desarrollo, pone en manifiesto datos comunes que dan sentido a tan necesaria asociación. En primer lugar, ambos conceptos comparten en esencia, una razón común; conservar.

Tanto el desarrollo sostenible como la conservación patrimonial, han estado orientados a la preservación, con la diferencia de que el primero el desarrollo sostenible- se ha centrado principalmente en la protección de los recursos naturales, mientras que el patrimonio cultural se basa en los bienes materiales e inmateriales que son considerados socialmente, e independiente de la utilidad que tengan, como dignos de salvaguardarse (Prats, 1998).

Como bien se ha cuestionado el desarrollo sostenible, es un concepto por mucho impreciso y ambiguo que persigue como deseo el desarrollo, pero que aún trabaja en concretar los medios para conseguirlo (López, 2020). Para Herman Daly y la Cumbre Mundial de 2005 citado por (López, 2020) el desarrollo sostenible se alcanza a través de la gestión de los recursos, y el equilibrio de tres criterios: la cohesión social, el crecimiento económico y la conservación de los recursos, y el medio ambiente.