Representantes de instituciones públicas se reunieron en el Archivo Nacional de Asunción para participar de la 2.ª Reunión Anual de la Comisión Nacional de Prevención y Combate al Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, con el objetivo de fortalecer las acciones conjuntas para la protección, recuperación y restitución del patrimonio cultural del Paraguay.
El encuentro fue liderado por la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y la Dirección General de Asesoría Jurídica, quienes dieron la bienvenida a los representantes de los ministerios y organismos integrantes de la Comisión.
Durante la jornada se presentaron los avances del Acuerdo sobre la Protección y Recuperación de Bienes Culturales entre los Estados Partes y Asociados del MERCOSUR, orientado a fortalecer la cooperación regional para prevenir y combatir el tráfico ilícito de bienes culturales.
También se expuso la versión final del Protocolo Interinstitucional de Actuación para la Prevención y Combate al Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, elaborado de manera conjunta entre las instituciones miembros. El documento fue aprobado por la Comisión y será remitido oficialmente a las entidades correspondientes para su validación definitiva.
Entre los temas tratados, se incluyó la próxima exposición de documentos que fueron restituidos recientemente; el “Manuscrito Hernandarias” y el “Diario de la expedición a Villa Real de Concepción”. Asimismo, se presentó la propuesta de creación de una Unidad Fiscal Especializada en Patrimonio Cultural, con el fin de fortalecer los mecanismos de investigación, protección y recuperación de bienes culturales en el país.
Forman parte de la Comisión Nacional de Prevención y Combate al Tráfico Ilícito de Bienes Culturales está conformada por la Secretaría Nacional de Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio del Interior, la Policía Nacional, INTERPOL, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, la Secretaría Nacional de Turismo (SENATUR), el Ministerio Público, el Ministerio de Defensa Nacional, el Comando de las Fuerzas Militares y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC).
La XXXVI Asamblea General de ABINIA se realizó en Santiago de Chile y asistieron los directores de las Bibliotecas Nacionales de Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay
ABINIA, el organismo internacional que congrega a las bibliotecas nacionales de la región y que realizó su XXXVI Asamblea en la Biblioteca Nacional de Chile, eligió nueva mesa directiva cuya presidencia recayó en nuestro país por los próximos dos años.
En el marco de la XXXVI Asamblea General de la Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de los Países de Iberoamérica, ABINIA, realizada entre el 21 y el 24 de octubre en la Biblioteca Nacional de Chile, se votó la nueva mesa directiva del organismo internacional para el periodo 2026-2027 que será encabezada por Soledad Abarca, directora de la Biblioteca Nacional de Chile.
“Es un honor haber sido elegidos para liderar Abinia por el próximo período de dos años, junto a Brasil que obtuvo la vicepresidencia. Juntos seguiremos fortaleciendo el trabajo colaborativo en las líneas estratégicas de la asociación, apoyaremos la ejecución de los proyectos que ya han sido adjudicados para el 2026, como el Programa de Pasantías de especialización y, seguiremos incentivando el trabajo que se está haciendo en los diversos comités y grupos de trabajo compuestos por profesionales de las bibliotecas nacionales de Iberoamérica como son el Comité de Depósito Legal, Conservación y Preservación de Colecciones, Comunicaciones y RRSS, Investigación, RDA y Evaluación Técnica de Proyectos. Asimismo, queremos darle una mayor proyección y difusión a la Biblioteca Digital del Patrimonio Iberoamericano (BDPI), portal que ya cuenta con el acceso integrado de un conjunto de colecciones de las bibliotecas miembros de ABINIA”, señaló la nueva directora del organismo y directora de la Biblioteca Nacional de Chile, Soledad Abarca.
La presidenta saliente de ABINIA, María Andrea Giovine, directora de la Biblioteca Nacional de México, hizo un balance muy positivo de la Asamblea realizada en Chile y expresó que “tuvimos puntos de encuentro muy importantes para nuestras Bibliotecas Nacionales. Llegamos a acuerdos para seguir visibilizando nuestros patrimonios, hacer difusión de lo que contienen nuestras bibliotecas, trabajar en lineamientos y políticas comunes, y seguir estrechando lazos entre las 19 bibliotecas que conforman nuestra asociación”.
“Como Servicio Nacional del Patrimonio Cultural celebramos esta elección que reconoce la trayectoria, la excelencia y el liderazgo regional de la Biblioteca Nacional de Chile. Este nombramiento reafirma el papel del Servicio y de nuestra Biblioteca Nacional como referentes en la protección, preservación y acceso al patrimonio documental de Chile y de Iberoamérica. Es también un reconocimiento al trabajo de sus equipos y al compromiso del Estado con la cooperación cultural internacional y la diplomacia patrimonial”, destacó Nélida Pozo Kudo, directora nacional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.
La Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de Iberoamérica (ABINIA) es un organismo internacional sin fines de lucro fundado en 1989 y tiene por objetivo generar mecanismos de cooperación internacional en beneficio de las Bibliotecas Nacionales y la difusión del Patrimonio Documental Iberoamericano.
La XXXVI Asamblea General de ABINIA se realizó en Santiago de Chile y asistieron los directores de las Bibliotecas Nacionales de Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay. Los directores de las bibliotecas nacionales de Argentina, Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Panamá, República Dominicana y Venezuela, participaron de forma remota.
Soledad Abarca agregó que “para Chile fue un orgullo ser la sede de la XXXVI Asamblea General este año en que, además, estamos celebrando el centenario del nuestro actual edificio, los cien años de la Ley de Depósito Legal, cien años de la donación de José Toribio Medina y, por último, los 80 años del Nobel de Gabriela Mistral, la que tuvo un gran impacto en varios países miembros de la Asociación en los que estuvo de visita y residió”.
Mesas redondas y conferencia magistral
La sesión inaugural de esta XXXVI asamblea se realizó el miércoles 22 de octubre en la Sala América de la Biblioteca Nacional y, en la oportunidad, se presentó la mesa redonda “Extensión cultural y redes de comunicación en las Bibliotecas Nacionales”, en la que participaron los directores de las Bibliotecas Nacionales de Colombia, Cuba y Paraguay.
El jueves 23 de octubre se ofreció una Conferencia Magistral Virtual sobre Innovación de los Servicios Bibliotecarios, Inclusión y Acceso, titulada “Servicios Virtuales accesibles, innovación efectiva y cambios en paradigmas” dictada por Arlene Severino, encargada de la División de Servicios para Personas con Discapacidad de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña de República Dominicana (BNPHU), y Alexis Román, técnico en Accesibilidad de la BNPHU. Ambas actividades fueron transmitidas por el canal de YouTube de ABINIA y están disponibles para quien desee revisarlas.
La misión de ABINIA es fortalecer a las Bibliotecas Nacionales de los países iberoamericanos como instituciones clave para la preservación, enriquecimiento y acceso al patrimonio documental de la región. Y, además, promover su liderazgo en la modernización y desarrollo del sistema bibliotecario nacional, así como fomentar el uso activo de sus servicios por parte de todos los sectores de la población, respondiendo a sus necesidades e intereses de conocimiento, educación y cultura. Con este objetivo, durante la asamblea, se reunieron distintas comisiones de trabajo.
En la localidad de Lago Puelo, provincia de Chubut, vecinos autoconvocados junto a integrantes de las comunidades mapuche Cayún y Domingo Cayún Panicheo presentaron una solicitud formal ante el Concejo Deliberante para que se declare de interés municipal la práctica tradicional de cruce por el Valle del Río Puelo. La iniciativa, impulsada por la Asamblea en Defensa de los Caminos Ancestrales (ADCA), propone reconocer esta actividad como parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la región. El proyecto ingresó por mesa de entradas el 29 de octubre de 2025, acompañado por más de 150 firmas de habitantes de Lago Puelo, El Hoyo y Epuyén.
La propuesta busca proteger una práctica ancestral que sostiene vínculos históricos, culturales y territoriales entre comunidades del Ngulumapu y Puelmapu, territorios que actualmente corresponden a Chile y Argentina.
Quienes impulsan el proyecto afirman que cuidar este camino implica resguardar un patrimonio cultural, histórico y ambiental. “Reconocer esta práctica como parte viva de nuestra cultura ancestral es cuidar cada historia que lo atraviesa”, expresaron en el documento. “No buscamos solamente conservarlo, queremos compartir su valor, invitar a quien llega a mirar con respeto, a escuchar con atención”. Los concejales que recibieron el documento, se comprometieron a evaluar la propuesta en próximas sesiones.
A ambos lados de la cordillera, sin consulta a las comunidades
La iniciativa vecinal y comunitaria en Lago Puelo busca resguardar la diversidad ecológica y cultural de la zona cordillerana, frente al avance del trazado vial conocido como “ruta hacia Paso El Bolsón”, que se proyecta desde el lado chileno y tendría continuidad del lado argentino.
En comunicación con Infoterritorial, Clara, integrante de lacomunidad mapuche Domingo Cayun Panicheo, denunció el avance unilateral de las obras del Paso El Bolsón por parte del Estado chileno, sin consulta previa, libre e informada, ni estudio de impacto ambiental. La obra, que se encuentra muy avanzada -en la etapa 10 de 11-, atraviesa una zona reconocida por la UNESCO como Reserva de la Biósfera y hábitat de especies en peligro de extinción como el huemul, el pudú y la ranita de Darwin, entre otras.
“La intervención sobre el río Barrancas, que nosotros llamamos Leufu Lawen —río medicina en mapudungun—, afecta directamente nuestro rewe, nuestro punto de conexión espiritual con el territorio”, afirma Clara, y advierte que la obra destruye una gran diversidad de plantas medicinales que crecen en sus márgenes y que son de profundo valor para la comunidad.
El avance del proyecto vulnera derechos fundamentales. El Convenio 169 de la OIT, ratificado por Argentina y Chile, establece la obligación de consultar a los Pueblos Indígenas ante cualquier medida que los afecte directamente, incluyendo proyectos de infraestructura. El Acuerdo de Escazú, al que tambien ambos Estados adhieren, refuerza este principio al garantizar el acceso a la información ambiental y la participación pública en decisiones que puedan tener impacto ecológico o social. Sin embargo, las comunidades mapuche denuncian que no se ha realizado consulta previa, libre e informada, ni se han difundido estudios de impacto ambiental que evalúen las consecuencias del trazado sobre el Valle del Río Puelo, reconocido como Reserva de la Biósfera por la UNESCO.
Desde hace más de cuatro años, mediante la presentación de múltiples denuncias, la comunidad Cayun Panicheo judicializa el avance de las obras. Aunque logró paralizar el proyecto durante tres años, las intervenciones continuaron. Actualmente, el caso se encuentra en la Corte Suprema de Chile, sin resolución. Mientras tanto, las máquinas siguen abriendo camino por el cauce del río, dinamitando la montaña y alterando los equilibrios ecológicos del valle.
A principios de octubre de este año, la comunidad presentó una denuncia ante la Superintendencia de Medio Ambiente, al considerar que “no se están cumpliendo con los estándares medioambientales”, lo que también configura delito ambiental. “Todavía no hemos recibido respuesta ante esta nueva instancia de judicialización”, remarca Clara.
Clara señala que del lado argentino no existe información oficial sobre el proyecto. Las autoridades locales niegan su existencia, aunque reconocen la licitación de una rampa para barcazas en el Parque Nacional Lago Puelo. La comunidad advierte que esta falta de transparencia vulnera el derecho al acceso a la información ambiental y pone en riesgo los territorios de la comunidad mapuche Cayun, ubicada en Argentina, que comparte raíz familiar y vínculos históricos con la comunidad Cayun Panicheo en Chile.
Las comunidades mapuche Cayun (ubicada en Argentina) y Cayun Panicheo (ubicada en Chile) sostienen vínculos familiares, culturales y espirituales que trascienden las fronteras estatales. El tránsito por el Valle del Río Puelo, que conecta ambas vertientes de la cordillera, forma parte de una práctica ancestral que nunca fue interrumpida por límites administrativos ni obstáculos geográficos.
“Somos de la misma raíz familiar”, afirma Clara. “Mi abuelito que ya falleció era primo hermano con el lonco de la comunidad Cayun de Lago Puelo. Mi mamá nació de este lado del Gulumapu, pero después fue a hacer su vida a Lago Puelo y ahí formó su familia. Toda mi familia por parte de mi mamá está en Chile y toda la familia de parte de mi papá está en Argentina”.
La dinámica de cruce entre ambos territorios se sostiene desde hace generaciones como parte de una forma de vida que reconoce el territorio como espacio compartido, habitado y cuidado. “Nunca hubo un tema con ir y venir, con el cruzar, porque el paso siempre existió. Nunca fue un impedimento de movilizarnos por el territorio y siempre hubo una dinámica bien fluida”, señala la vocera.
Este tipo de testimonios refuerza el carácter cultural y espiritual del cruce por el valle, y se vincula con el derecho de los Pueblos Indígenas a conservar sus prácticas tradicionales, tal como lo establece el Convenio 169 de la OIT. La continuidad del tránsito, el vínculo familiar binacional y la relación con el entorno natural son elementos centrales en la defensa del reconocimiento institucional de esta práctica como patrimonio cultural inmaterial.
Ruta del saqueo
Clara denuncia que el avance de obras en el Paso Internacional responde a intereses empresariales que buscan consolidar un corredor bioceánico entre Argentina y Chile. Según explica, el trazado por el Valle del Río Puelo no fue elegido al azar: “Este paso les interesa muchísimo porque es el paso más bajo de Cordillera, justo el paso Puelo es el más bajo, que está más sobre la altura del nivel del mar, a menos de 200 metros sobre el nivel del mar. Por eso es que les interesa tanto abrir este camino”.
La comunidad sostiene que el proyecto, lejos de ser una iniciativa de integración territorial, se inscribe en una lógica de saqueo y expansión extractiva. “Esto no es nada nuevo, ya es algo que se viene intentando desde los años 90. Quieren vincular así los puertos desde Puerto Madryn hasta Puerto Montt y por eso mismo les interesa tanto este paso”, afirma Clara. La obra permitiría conectar el Atlántico y el Pacífico a través de un corredor logístico que atraviesa territorios indígenas, áreas protegidas y ecosistemas de alto valor biológico.
Desde la comunidad advierten que el trasfondo del proyecto excede los discursos oficiales. “Nosotros lo visualizamos así porque sabemos que el trasfondo es mucho más grande de lo que te van a decir siempre. El trasfondo es saqueo y extractivismo, y todas estas cosas que las empresas siempre quisieron. Si no han podido hasta el momento es porque siempre ha habido resistencia, pero es todo parte de lo mismo: el saqueo a los territorios”, sostiene Clara.
La resistencia comunitaria se articula con asambleas territoriales y organizaciones ambientales que alertan sobre el avance de un modelo de supuesto desarrollo que pone en riesgo la biodiversidad, la soberanía territorial y los derechos de los Pueblos Originarios. El Paso Puelo (del lado argentino) y Paso El Bolsón (del lado chileno), lejos de ser una vía de integración y progreso, forman parte de un proyecto colonial que se traduce en la destrucción y el saqueo de los bienes naturales comunes y los territorios.
El Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO (MoWLAC) anuncia la realización de su XXV Reunión anual en las ciudades de Lima y Cusco (Perú) del 10 al 13 de noviembre.
A lo largo de su historia, el Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo (MoWLAC) de la Unesco ha incluido 263 registros de gran valor en archivos, bibliotecas y museos de 34 países, con el fin de preservar y difundir el patrimonio documental de la región, garantizando que la historia, la cultura y la identidad de América Latina y el Caribe estén accesibles para las generaciones presentes y futuras.
Este trabajo ayuda a guardar y compartir documentos sobre acontecimientos centrales de la región, como la colonización, la independencia, el comercio de esclavos, viajes científicos, fotos y películas antiguas, grabaciones de música tradicional como el tango, movimientos migratorios, la defensa de los derechos humanos, las dictaduras del siglo XX y las expresiones artísticas y literarias.
En noviembre, el Ministerio de Cultura de Perú, junto con el Gobierno Regional de Cusco y el Comité Peruano de Memoria del Mundo, reunirán a miembros y asesores de MoWLAC para analizar 71 nuevas propuestas que buscan un lugar en el Registro Regional Memoria del Mundo 2025. Estas postulaciones llegaron desde 15 países:
Argentina (3)
Bolivia (8)
Brasil (18)
Colombia (11)
Costa Rica (2)
Chile (1)
Dominica (3)
Ecuador (3)
Guatemala (1)
México (7)
Perú (8)
Santa Lucía (1)
Trinidad y Tobago (1)
Uruguay (2)
Venezuela (2)
El evento también servirá para celebrar 25 años de existencia de MoWLAC y contará con la Conferencia Internacional ‘Retos y logros en la salvaguarda del patrimonio documental en América Latina y el Caribe’. En esta conferencia, expertos peruanos discutirán cómo proteger documentos históricos en la región.
La reunión será transmitida de forma virtual:el 10 de noviembre por la Sala Video Wall del Ministerio de Cultura de Perú, y los días 11 y 12 de noviembre por el Facebook Live de la Corte Superior de Justicia del Cusco. Los resultados de estas postulaciones se publicarán en el sitio web de la UNESCO tras la reunión.
La UNESCO incorporó al Registro Memoria del Mundo cinco mil fichas de inmigrantes en Perú (1938-2006). (Difusión)
Perú, que ya cuenta con 23 sitios reconocidos por la UNESCO a nivel internacional, busca este año que sus 8 postulaciones al programa ‘Memoria del Mundo’ sean reconocidas por su valor histórico y cultural en la región.
Aunque no se conoce la lista completa de candidaturas, se sabe que entre ellas están documentos históricos sobre el pisco, como “Los orígenes del Pisco, manuscritos de los siglos XVI y XVII” y “Las cuatro unidades cartográficas (1598–1717) del territorio peruano y de la villa de Pisco”, así como la postulación de las bodegas y viñedos tradicionales, anunciada en julio pasado por la entonces presidenta Dina Boluarte.
Nacido en junio de 2000 en Pachuca, México, el Comité MoWLAC promueve el cuidado y la importancia del patrimonio documental, tanto físico como digital, para que esté disponible en todo el mundo. Actualmente, la institución sigue sumando registros e impulsando la conciencia sobre el valor de estos documentos en la vida de las personas y las comunidades.
La protección del patrimonio documental permite que la historia y la cultura de América Latina y el Caribe sigan vivas y accesibles para las nuevas generaciones.
El reciente informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que advierte que el 43% de los sitios naturales del Patrimonio Mundial están amenazados por el cambio climático, refleja una crisis que no es ajena para Chile. Como un país de geografía diversa y biodiversidad única, enfrentamos desafíos que amenazan no solo a los ecosistemas, sino también a las comunidades que han convivido con ellos por generaciones.
Nuestro territorio está entre los más vulnerables al cambio climático. Las olas de calor, la sequía prolongada, el retroceso de glaciares y la alteración del régimen de precipitaciones transforman paisajes que creíamos inmutables. Este fenómeno no es uniforme, pero sus impactos se acumulan con efectos profundos. Los glaciares andinos, por ejemplo, retroceden a ritmos alarmantes, afectando el suministro de agua que sostiene ríos, cultivos y ciudades.
Un aspecto poco abordado en el debate público, aunque evidente desde la investigación, es la relación entre patrimonio natural y comunidades humanas. En Chile, muchos sitios de valor ecológico son también espacios culturales, históricos y espirituales. Humedales del altiplano o bosques templados del sur no solo albergan biodiversidad, sino también saberes ancestrales y prácticas de cuidado comunitario.
A este panorama se suman amenazas múltiples. La sequía ha reducido caudales y puesto en riesgo humedales, mientras los incendios forestales, potenciados por las altas temperaturas y la biomasa seca, devastan miles de hectáreas de vegetación nativa. No solo se pierden especies y suelos fértiles: se destruyen paisajes que forman parte del imaginario colectivo. En los ecosistemas costeros, el aumento del nivel del mar, la erosión y la acidificación amenazan sistemas marinos y a comunidades pesqueras artesanales cuyos modos de vida dependen del mar.
Frente a ello, las políticas públicas siguen siendo insuficientes. Aunque hay avances en áreas protegidas, persisten brechas estructurales: falta de financiamiento sostenido, escasa participación local y una visión fragmentada entre lo natural y lo cultural. Esta desconexión entre investigación, gestión y territorio debilita las respuestas institucionales.
Urge avanzar hacia un enfoque de conservación que reconozca la dimensión humana del entorno natural. No se trata solo de proteger glaciares o bosques por su valor ecológico, sino de comprenderlos como parte de una red de relaciones sociales, culturales y emocionales. Conservar el patrimonio natural implica también preservar los modos de vida que le dan sentido.
En este escenario, la evidencia apunta a tres líneas prioritarias: fortalecer los sistemas de monitoreo y alerta temprana que integren conocimiento científico y local; garantizar la participación comunitaria en las decisiones territoriales; y asegurar financiamiento a largo plazo que permita una gestión preventiva y resiliente.
El cambio climático no es una amenaza futura: ya está transformando nuestros ecosistemas más valiosos. Pero también es una oportunidad para redefinir nuestra relación con la naturaleza y entender que el patrimonio no es un conjunto de objetos, sino territorios vivos donde se entrelazan biodiversidad, cultura e identidad.
Chile aún posee el capital natural y humano para liderar un modelo de conservación inclusivo y adaptativo. Todo dependerá de nuestra capacidad para actuar con decisión, sensibilidad y visión de futuro. Proteger el patrimonio natural es, en definitiva, proteger lo que somos y lo que queremos ser como sociedad.
Carlos Esse Herrera
Director Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (IIDS)
Catamarca es escenario de un hallazgo que podría ser el más antiguo de Sudamérica, capaz de reescribir la historia de los primeros pobladores del continente.
Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Buenos Aires, investigadores del CONICET y especialistas franceses descubrieron en Catamarca restos y artefactos con una antigüedad que oscila entre los 30.000 y 40.000 años. Según los estudiosos preliminares, esto podría cambiar completamente la teoría de poblamiento de América.
El hallazgo se dio en Cueva Cacao, en Antofagasta de la Sierra, un punto estratégico donde anteriormente se rescataron reliquias indígenas de los primeros habitantes de la región andina. Sin embargo, nada se comparó con lo obtenido en la reciente expedición. Los medios de la provincia catamarqueña informaron de esta noticia con orgullo, ya que marca un precedente en la llegada de los seres humanos al subcontinente.
El director de Arqueología de Catamarca, Cristian Mellán, acompañó los trabajos en el yacimiento y destacó: “Es uno de los descubrimientos más importantes no solo para Catamarca, sino para Sudamérica. Estos sitios son los más antiguos de la zona y pueden dar vuelta el mapa arqueológico. Estamos hablando de ocupaciones humanas muchísimo más antiguas de lo que se creía posible”.
Cueva Cacao 1A corresponde al yacimiento arqueológico de Antofagasta de la Sierra. Se ubica a 20 km al norte del núcleo urbano y contiene múltiples estratos con ocupaciones humanas antiguas y restos de megafauna extinta. Debido al reciente descubrimiento, posicionó a este punto como un lugar de referencia en la arqueología mundial, lo que prueba que los humanos primitivos habrían descendido desde América del Norte al sur mucho antes de lo que se cree.
Las pinturas rupestres de Cueva Cacao en Antofagasta de la Sierra se convirtió en la expresión artística más antigua de Sudamérica, mucho más que la de La Cueva de las Manos
En cuanto a las pinturas rupestres expresadas sobre la roca de la cueva, exhibe figuras humanas completas, camélidos, máscaras y signos del estilo regional. Los diseños no tienen delimitaciones cronológicas claras, por lo que su estudio demandará varios meses. En una investigación que llevó a cabo en 2020 la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), los primeros Homo sapiens se habrían esparcido por la región hace 15.500 años. Con los elementos encontrados en Catamarca, la percepción de los científicos cambiará por completo, al igual que los libros de historia. Una comparación extra. Los diseños de la Cueva de las Manos del río Pinturas, en Santa Cruz, se ejecutó entre los años 13.000 y 9500 a.C., mientras que los nuevos localizados en el norte de nuestro país corresponden a una antigüedad mucho mayor. La misión arqueológica se extendió hasta el 23 de octubre y la preservación de la misma estará bajo la responsabilidad del Consejo Federal de Inversiones (CFI), la Universidad Nacional de Catamarca y la Embajada de Francia.
El 3° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana exploró la relación entre territorio, cultura y naturaleza, destacando la producción de sentido a través del arte, la literatura y las prácticas culturales en la América colonial.
Rectorado Centro fue la sede del 3° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana (siglos XVI a XIX), titulado “De reinos y naturalezas: ecologías, saberes y visiones del territorio”. La actividad reunió a especialistas de la Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, México, Alemania, Italia y Perú. Reflexionaron sobre cómo las imágenes, los relatos y la naturaleza se entrelazaron en América desde la temprana modernidad. El hecho de que la naturaleza no solo haya funcionado como telón de fondo, sino como un actor activo en la creación artística y en las prácticas culturales fue el eje que recorrió la actividad.
Conferencia de apertura: conectando literatura y territorio
La apertura estuvo a cargo de Graciela Silvestri, investigadora de la Universidad Nacional de La Plata. Ella analizó la percepción del litoral paranaense a través de la mirada de poetas y otros artistas. Su presentación destacó cómo la literatura, los atlas indígenas, los relatos históricos y las obras de arte construyen distintas interpretaciones del territorio, conectando paisaje, tecnología, política y memoria cultural. También exploró la influencia de proyectos de ingeniería, cine y música en los sentidos de los territorios guaraníes.
Mesas y debates: un panorama interdisciplinario
Durante los tres días en los que se desarrollaron estas Jornadas, se realizaron nueve mesas temáticas con la participación de investigadores de diversas instituciones internacionales. Entre los temas abordados se incluyeron los paisajes intervenidos, la representación de la naturaleza y las catástrofes sublimes, los saberes desde la naturaleza y las naturalezas idealizadas. Se destacaron ponencias de académicos de Estados Unidos, Alemania, Brasil, Chile, México, Italia y Perú. Ellos compartieron investigaciones sobre arte, literatura, geografía, ecología y patrimonio cultural en la América colonial y temprana moderna.
Historia del congreso: continuidad y evolución
Este 3° Congreso se inscribe en una tradición que comenzó con el 1° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana, realizado en el año 2021 bajo el título “Malas imágenes. Lugares visuales de la disputa”. Aquella primera edición puso en debate cómo las imágenes, al igual que la palabra escrita, construyen sentidos de la realidad en dimensiones políticas, religiosas, culturales y educativas y cómo, a su vez, este sentido repercute en prácticas sociales. En 2023, el 2° Congreso profundizó sobre las políticas de las elecciones estéticas en la sociedad colonial, explorando la vida de los objetos y las obras, así como cuestiones vinculadas con el género, la sacralidad, la liturgia y los ámbitos eclesiásticos. Estas ediciones sentaron las bases para el análisis interdisciplinario desarrollado en 2025.
Conferencia de cierre
La conferencia de cierre estuvo a cargo de la investigadora de la Universidad de Nueva York Mary-Louise Pratt. Ella refirió cómo exploradores como Cristóbal Colón percibían la naturaleza como un “jardín del edén” para la conquista y clasificación, ocultando la historia de las culturas locales y el poder asimétrico en las llamadas “zonas de contacto”.
Pratt también reflexionó sobre la expansión imperial europea y destacó la obra de Alexander von Humboldt, considerado uno de los últimos científicos universales. Humboldt, a través de sus viajes y estudios, compiló treinta volúmenes que contribuyeron al proyecto taxonómico de la historia natural y revolucionaron la manera de concebir la naturaleza. Él la consideraba un sistema de sistemas en interacción constante, donde lo humano y lo no humano, lo vivo y lo inanimado coexisten. La especialista concluyó señalando dos caminos posibles: la reinvención de la naturaleza o la persistencia en el mito de la superioridad humana.
Visión institucional: investigación y patrimonio cultural
Diana Wechsler, vicerrectora de la UNTREF y directora del Departamento de Arte y Cultura, destacó el carácter singular del Instituto de Investigación en Arte y Cultura Dr. Norberto Griffa (IIAC) como espacio de investigación transdisciplinar que desde 2012 aloja archivos, corpus documentales y fondos de artistas, intelectuales y galeristas, con especial énfasis en su digitalización y acceso gratuito. Resaltó el papel del MUNTREF y la importancia de seguir construyendo iniciativas académicas colectivas, celebrando la obstinación de las universidades públicas por mantener espacios de investigación y reflexión. Wechsler señaló que este trabajo permite reencontrarse con la historia y reinterpretarla desde preguntas actuales, mostrando que la historia puede iluminar nuestros días y mantenerse siempre viva.
Los centros históricos de América Latina conservan una herencia que entrelaza pasado colonial, raíces indígenas y vitalidad contemporánea. Las fachadas coloridas, las plazas trazadas al estilo español y portugués y las catedrales levantadas sobre antiguos templos precolombinos conforman un patrimonio urbano donde la historia sigue viva. En sus calles, la música, la gastronomía y los oficios tradicionales mantienen el pulso cultural de una región que, a diferencia de otras partes del mundo, ha hecho de la mezcla su identidad.
El último informe de la agencia alemana TourLane, analiza las diez ciudades latinoamericanas con los cascos antiguos más bellos del continente, tomando en cuenta criterios como la antigüedad, la facilidad para recorrerlas a pie, el precio medio de una visita guiada y su popularidad en redes sociales. Los datos fueron recopilados a partir de 65 ciudades del mundo, de las cuales 10 pertenecen a América Latina.
Colombia, México y Brasil lideran la lista, con Cartagena, Oaxaca y Salvador de Bahía ocupando los tres primeros puestos. Les siguen urbes de Centroamérica y el Cono Sur, como Antigua (Guatemala), Buenos Aires (Argentina) o Colonia del Sacramento (Uruguay), todas reconocidas por la UNESCO por su valor histórico y por conservar la trazabilidad de sus orígenes coloniales.
Cartagena en Colombia. Fuente: Adobe Stock.
En el primer puesto, Cartagena (Colombia) destaca por su muralla del siglo XVI y su trazado colonial intacto. Conocida como la Ciudad Amurallada, es Patrimonio Mundial de la Unesco y uno de los cascos antiguos más vibrantes del continente. Sus balcones cubiertos de buganvillas y sus calles empedradas evocan el esplendor del puerto colonial que fue, y hoy siguen siendo un escenario vivo de historia, arte y cultura caribeña.
Oaxaca, México. Fuente: Adobe Stock.
Oaxaca (México) ocupa el segundo lugar con un casco histórico que fusiona influencias zapotecas y mixtecas con la arquitectura barroca española. En torno al Zócalo, las iglesias coloniales, los mercados artesanales y los puestos callejeros crean una atmósfera única. TourLane destaca su “equilibrio entre patrimonio tangible e intangible”, donde la gastronomía -con el mole como plato emblemático- y las tradiciones comunitarias son parte esencial del paisaje urbano.
Salvador de Bahía. Fuente: Adobe Stock.
En el tercer puesto, Salvador de Bahía (Brasil) combina la huella portuguesa con la fuerza de las culturas afrobrasileñas. El barrio de Pelourinho, corazón histórico y cultural de la ciudad, fue el centro del imperio colonial en el siglo XVI y hoy late al ritmo de la samba y el candomblé. Entre fachadas pastel y plazas empedradas se encuentran la Iglesia de São Francisco, la Catedral Basílica y el Museo Afrobrasileño, símbolos de un mestizaje que define la identidad de Brasil.
El ranking también incluye otras joyas de la región: Panamá, con su casco viejo frente al Pacífico; Buenos Aires (Argentina); Antigua (Guatemala), ejemplo de planificación urbana colonial; Mérida (México), que conserva vestigios mayas en su trazado; y Colonia del Sacramento (Uruguay), cuya mezcla de influencias españolas y portuguesas le otorga un carácter singular. Completan la lista Sucre (Bolivia) y Quito (Ecuador), ambas declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco y reconocidas por la excelente conservación de sus conjuntos arquitectónicos.
Las ciudades con los cascos antiguos más bellos de América Latina
Desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico ubicado al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
“Sigue el rastro de mis pasos, un camino que refleja mi cultura”. Los geoglifos de Pintados se ubican al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal. Esta área silvestre se encuentra en la Región de Tarapacá, Provincia del Tamarugal, en la comuna de Pozo Almonte y a 95 kilómetros de distancia de la ciudad de Iquique.
El sector es considerado un lugar de interés científico y arqueológico por lo que fue declarado monumento histórico en 1969 . Y está bajo el resguardo y tuición de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) al ser parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas.
Las figuras rupestres plasmadas en Cerros Pintados conforman el sitio de geoglifos de mayor magnitud del norte de Chile. Según los estudios, su creación data entre los años 700 y 1500 d.C.
En los últimos cinco años, desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Y hace pocas semanas, se conoció un paso decisivo en ese camino porque fue nombrado en su lista tentativa.
Este proceso comenzó cuando se constituye la Fundación Geoglifos de Tarapacá. Y a este llamado de trabajo colaborativo responden un conjunto de instituciones públicas y universitarias: la Universidad Arturo Prat, la Universidad Católica del Norte (UCN) y Conaf.
“Son muchas las voluntades que se han ido sumando a este desafío” explica el rector de la Universidad Arturo Prat y el actual presidente de la Fundación, Alberto Martínez. Y -asegura- “hay aliados que nos han permitido llegar a esto, municipio de Pozo Almonte, delegación presidencial del Tamarugal, gobierno regional y la compañía minera Inés de Collahuasi”.
En 2020, la Fundación mandó un documento a la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y uno de los últimos hitos, este 2025, fue la entrega del informe preliminar ante la UNESCO en Paris.
Las distintas etapas están bien definidas a nivel de fechas. “Si no llegábamos a septiembre con la documentación, tendríamos que haber esperado un año” advierte el rector Martínez.
Luego de confirmar el ingreso a la lista tentativa, se destaca el logro. El líder de la Fundación reconoce que “no es un camino fácil, que la región lo lograra con un esfuerzo colaborativo, con líderes regionales, comunales, la academia y el sector privado”.
“Si logramos llegar al final, vamos a tener en nuestra región de Tarapacá otro sitio patrimonial, junto con las salitreras” destaca.
Arte rupestre del Norte Grande
¿Cuáles son las técnicas de construcción de los geoglifos en Pintados? La “extractiva”: apartar la tierra de la superficie en la ladera del cerro. El resultado es dejar expuesto el fondo del cerro más claro, en contraste con la superficie.
En menor cantidad, la técnica “aditiva” que resalta el diseño por la acumulación de material rocoso superficial. El resultado es una figura más oscura que el fondo del cerro.
“Este es uno de los primeros sitios mixtos (ambas técnicas) que se están postulando por eso tienen mucho interés desde la Subsecretaría de Patrimonio y el Ministerio de las Culturas porque es un sitio natural y cultural” destaca la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá, Wendoline Yáñez.
Según Yañez, la documentación que manejan permite tener mayor conciencia de otros lugares. “Y no es tan solo representativo de la región, sino que estamos haciendo poner en la mesa el arte rupestre de todo el Norte Grande” menciona.
Se han identificado cientos de diseños, entre ellos, figuras antropomorfas (forma o apariencia humana), zoomorfas (forma o apariencia de animal) y geométricas.
“Son 7 kilómetros aproximadamente de geoglifos. Y existe una gran concentración, dentro de lo que cuenta el Consejo de Monumentos son unos 500 y nosotros creemos que hay más de mil, pero hay que hacer un estudio acabado sobre eso y en eso estamos trabajando” describe Wendoline Yáñez.
La Mesa Técnica la preside el Gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal. “Sin el trabajo de la Fundación Geoglifos de Tarapacá no podríamos estar en este momento histórico tan importante y trascendental” destacaban sus integrantes en agosto del año pasado cuando se entregó la solicitud formal para que el “Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados” ingresara a la Lista Tentativa de Bienes Culturales de Chile.
La instancia estaba conformada, además, por consejeros regionales, la delegación presidencial del Tamarugal, la alcaldía de Pozo Almonte, la Oficina Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales, la seremi de Cultura Tarapacá y la seremi de Educación.
En este camino, la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá afirma que es necesario acercar el tema a la comunidad y por eso la educación patrimonial es importante. “Hemos tenido malas noticias, geoglifos que están en la costa fueron lamentablemente dañados. Hay que cuidarlos para que puedan permanecer para las futuras generaciones y puedan contar realmente la historia de nuestro territorio” concluye Yáñez.
Y también se entrega una reflexión desde la descentralización. “Nos quejamos del centralismo, pero en regiones vivimos lo mismo y todo se piensa en Iquique, en Hospicio…A veces nos olvidamos de la Provincia del Tamarugal que tiene la minería y genera un movimiento económico notable para la región y el país” menciona el rector de la Universidad Arturo Prat, Alberto Martínez.
El presidente de la Fundación Geoglifos de Tarapacá agrega: “El agua la traemos desde el Tamarugal, la agricultura, ganadería y también la cultura del patrimonio. La provincia del Tamarugal, de alguna manera, le da vida a nuestra región de Tarapacá”.
“Esto es algo que no he visto”
El pasado 9 de septiembre se formalizó la creación del Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Este “paso fundamental” tiene una misión clara: proporcionar el respaldo necesario al expediente considerando estudios y documentación.
El grupo está integrado por destacados expertos y expertas en arqueología, historia, antropología, geografía y conservación. El reconocido arqueólogo chileno, Lautaro Núñez, fue elegido presidente de la instancia.
“Queremos avanzar en documentar ya la mayor complejidad, no solo como una propuesta, sino como una propuesta ganadora. Y para eso necesitamos que el equipo pueda fotografiar muy bien y establecer relaciones científicas profundas para poder entrar a una etapa más avanzada” destaca el investigador.
Explica que “este es un proceso largo con UNESCO” y lo más probable es que envíen también sus especialistas. “Nosotros nos estamos adelantando en poder tener respuestas complejas para preguntas complejas” reflexiona el Premio Nacional de Historia (2002).
El Comité tiene una mirada multidisciplinaria, pero también una representación nacional e internacional. ¿Quiénes son los otros participantes? El arqueólogo Calogero Santoro , académico de la Universidad de Tarapacá (UTA) ; la antropóloga y arqueóloga Persis Clarkson, de la Universidad de Winnipeg en Canadá; la arqueóloga Daniela Valenzuela, de la UCN; la especialista en artes y restauración del patrimonio cultural Paz Casanova; el historiador y académico de la Universidad Arturo Prat (UNAP), Patricio Rivera; y el arqueólogo y director del Museo del Desierto de la UNAP, Álvaro Carevic.
Y uno de los nombres se relaciona con otro sitio en Sudamérica que cuenta con un reconocimiento patrimonial: los geoglifos de Nasca y Palpa. El investigador peruano Johny Isla tiene una trayectoria destacada por su trabajo en la conservación.
“Queríamos saber qué relaciones podían haber entre ambos espacios. Lo que logramos como equipo, de manera rápida, fue darnos cuenta que los geoglifos del Perú, que igualmente son espectaculares, pero los motivos no tienen nada que ver con el espacio de Tarapacá” menciona el Dr. Lautaro Núñez.
Y “eso es muy importante para nosotros porque nos permite tener motivos que son únicos en el desierto y que, en consecuencia, no hay comparación ni en cantidad ni complejidad de los diseños”. El también académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) reconoce que como equipo “nos hace pensar que tenemos una muy buena posibilidad sobre todo cuando el experto del Perú nos dice: Esto es algo que no he visto”.
Si estos geoglifos fueron hechos para ser observados por humanos, ¿Por qué hay geoglifos que están en la cúspide del cerro? Antes de los incas, ¿Cómo es posible que los humanos de esta época pudieron dominar los cerros y tenerlos como si fuera un papel con un lápiz?
Hay círculos que tienen hasta 40 metros de diámetro, relata Núñez y afirma que “está todo tan bien medido, esto en sí mismo tiene un valor mundial”.
“Junto con eso, un niño puede mirar y preguntar. ¿Lo que hay ahí es una caravana de animalitos? Sí, como llamas, camélidos, ¿Y esa otra figura que se ve como una embarcación? Esa es una lanza y ese señor está arponeando. Eso está con una claridad impresionante, como las figuras humanas y de aves” agrega el arqueólogo.
Sin embargo, aclara lo siguiente: los geoglifos cuesta leerlos, hay figuras explícitas y otras no. “Podemos clasificarlos y decir mucho de ellos, pero otro niño nos puede preguntar ¿Por qué grababan en los cerros esos símbolos como una pelota redonda? No le tenemos respuesta…” advierte.
El experto recuerda cuando visitó dos veces los archivos que se encuentran en España y apunta a la expectativa también de un “hecho fortuito”.
“¿Por qué? Cuando llegan los primeros españoles, ven estos cerros con figuras y lo primero que hacen, especialmente los misioneros, es preguntar a los indígenas que están cerca de estos geoglifos. Y son preguntas simples: ¿Cuándo lo hicieron ¿Por qué lo hicieron? ¿que quisieron decir cuando dibujaban un círculo o rectángulo? Ese misionero escribe sobre eso y llegaba a los archivos de España. Éstos son monumentales y con una cantidad de datos impresionante. Espero que de repente, por ahí, un investigador encuentre un documento…” asegura.
Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Imagen publicada en conaf.cl
Pasado y presente: los desafíos del Sitio
Para entender los geoglifos de nuestro desierto y su trascendencia mundial, es muy importante saber que pasa al lado de ellos. Es una de las reflexiones que también expresan los especialistas cuando explican las llamadas “Huellas Caravaneras”.
Lautaro Núñez menciona una serie de hallazgos y dudas que se plantearon con el ya fallecido arqueólogo Luis Briones. “Cómo es posible que en este cerro de Pintados que está lejos del agua, lejos de los valles, lejos de los bosques, donde no hay nada de nada, pasaran por acá y dibujaran estos cientos de figuras” comenta y por eso concluyen que faltaban las huellas de las llamas.
Y en ese inicio de las investigaciones-destaca Núñez- uno de los aportes más importantes es cuando las encontraron. “Los fragmentos de cerámica preincaicas, trozos de molde para fundir ¿Por aquí pasaron? Pero tienen que hacer muchas paradas para comer y alimentar a sus llamas” agrega. Lo anterior los llevó al siguiente paso: “Tenemos que encontrar sus campamentos”.
En Pintados se pueden observar los geoglifos de llamas en fila con un hombre dibujado adelante. “La primera vez que encontramos esto, le digo a mis colegas: esto lo he visto hoy entre los aymaras en el altiplano cuando hacen viajes con sus llamas cargadas con productos hacia un valle más bajo y entregan papas y ellos reciben maíz” advierte el actual presidente del Comité Científico del Complejo Arqueológico.
El trabajo de Lautaro Núñez sigue aportando con hallazgos a la fecha en Pintados y la cantidad de información “es impresionante”. Al excavar, encontraron fosos repletos de mazorcas de maíz sin grano. ¿Por qué? “Nos dimos cuenta que los maíces eran aquellos de los que sacaron los granos y dejaron en la costa por las operaciones de intercambio con los pescadores…Pero a la vez, se llevaron los restos de huesos de pescado, volvían con ellos frente a los geoglifos de Pintados y en esos fosos ponían las ofrendas” cuenta el investigador.
Por eso, se destaca que no solo se trata de comercio sino de prácticas de intercambio en medio de una caminata que significa atravesar el desierto más extremo de Sudamérica. “Solo quedan los cerros para rogar que los apoyen en estas bajadas de mucho esfuerzo, eso implica que estos caravaneros tendrían relaciones espirituales, religiosas…” expone Ñúnez.
Y en medio de este camino, el especialista aborda dos desafíos mirando hacia el futuro. Uno de ellos, es la conservación.
“(Estos geoglifos) se hacen en un cerro que tiene una cubierta como una piel. Y con el tiempo hay un efecto de la erosión, del viento. ¿Serán eternos? Por eso, se hace necesario crear una disciplina para saber cómo los vamos a conservar. Luis Briones me decía: este es un problema mayor y se requiere mucha conversación”.
Describe también que ha sido testigo de rayados y destrucción de los geoglifos por eso hace otro llamado: un plan de educación patrimonial. Esto, debería considerar un programa educativo, formativo y llevar a los estudiantes al sitio. El arqueólogo advierte que hay más de doscientos sitios que todavía no se han encontrado.
“Tenemos que buscar el por qué están en ese lugar y desde cuándo. Este reconocimiento (internacional), que creo que va a ocurrir, va a ser un gran estímulo para preocuparnos de Pintados y de todos los geoglifos que están en el desierto” finaliza.
Crédito de fotos portada, Pintados y centro de visitas: Gerard Hudepohl.
Piezas claves del patrimonio nacional, de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, regresan al país tras gestiones interinstitucionales
Entre las piezas recuperadas destacan cerámicas de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, así como restos óseos prehispánicos. Los bienes fueron devueltos voluntariamente por ciudadanos estadounidenses. (Foto: Mincul)
El Ministerio de Cultura (Mincul) verificó la repatriación de 31 bienes arqueológicos procedentes de Estados Unidos, acción realizada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (RR. EE.) con la participación de equipos técnicos especializados.
Entre las piezas restituidas se cuentan objetos de cerámica, restos óseos y un collar prehispánico, representativos de varias culturas ancestrales del Perú.
La composición del lote recuperado abarca 22 objetos de cerámica, como cántaros, esculturas, cuencos, botellas y vasos pertenecientes a las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús. El grupo también incluye un collar de cuentas líticas de la cultura Chancay.
Todas estas piezas fueron entregadas de manera voluntaria por ciudadanos estadounidenses ante las delegaciones diplomáticas peruanas en Estados Unidos. El acto simboliza un resultado tangible de la cooperación internacional en la protección del patrimonio cultural.
Junto a los objetos cerámicos, el cargamento retornado incluye ocho restos óseos humanos de origen prehispánico: cinco cráneos y tres huesos largos, que permanecieron bajo custodia del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Luisiana.
Según especialistas del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, cuatro cráneos pueden provenir de los sitios arqueológicos de Chunaca y Chucuncuya en Huarochirí, región Lima, mientras que el quinto pertenecería a la costa norte del país.
Los tres huesos largos habrían salido del distrito de Pimentel en Lambayeque. Este riguroso análisis subraya la importancia de la trazabilidad para la conservación.
Medidas contra el tráfico ilícito
La verificación fue ejecutada por especialistas de la Dirección de Recuperaciones del Ministerio de Cultura, junto con la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural, en articulación con la Dirección General para Asuntos Culturales de la Cancillería.
Como parte del proceso, se acordó la entrega formal de los bienes al Mincul en el Palacio de Torre Tagle, evento que consolidará la devolución legal y administrativa de los objetos arrebatados al patrimonio peruano.
Las gestiones formaron parte de la política estatal dedicada a la recuperación de bienes culturales muebles que hayan salido ilícitamente del país, una prioridad sostenida en la agenda del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las autoridades resaltan que estos logros requieren la participación activa de la ciudadanía, e invitan a denunciar cualquier acto vinculado al tráfico ilícito de patrimonio.
Para ello se han habilitado canales específicos de atención, como el número WhatsApp 976 066 977, el correo atenciondedenuncias@cultura.gob.pe y la plataforma
Entrada gratis a museos
De otro lado, el Ministerio de Cultura ha dispuesto el ingreso gratuito a más de 50 museos estatales para menores de edad, personas con discapacidad y adultos mayores, tanto peruanos como extranjeros residentes, desde el 16 de noviembre según lo establece la Resolución Ministerial N.º 000247-2025-MC.
Esta medida busca fomentar el acceso a los espacios culturales y apoyar el ejercicio de los derechos culturales en el marco de la Política Nacional Cultural al 2030.
El beneficio incluye museos emblemáticos como el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú o el Lugar de la Memoria, la Tolerancia e Inclusión Social, entre otros en todo el país.