México exige suspensión de subasta arqueológica en París

La protección del patrimonio cultural es una batalla constante en la arena internacional, donde naciones como México defienden su legado ancestral frente a prácticas que consideran expolio. Recientemente, la atención se ha centrado en París, escenario de una anunciada subasta de artefactos arqueológicos que ha provocado una enérgica protesta por parte del gobierno mexicano.

Esta acción no es un incidente aislado, sino parte de un movimiento global que busca la restitución de bienes culturales que, según las naciones de origen, fueron extraídos o exportados de forma irregular. La exigencia de detener la venta de estas valiosas piezas prehispánicas subraya una vez más la tensión entre el mercado del arte y la soberanía cultural de los países.

El Valor Incalculable del Legado Prehispánico

Para México, cada artefacto arqueológico representa un fragmento irremplazable de su historia e identidad. Estas piezas, que a menudo datan de civilizaciones milenarias, no son meros objetos decorativos; son testimonios de conocimientos, rituales y formas de vida de culturas que florecieron mucho antes de la Conquista. La pérdida de estos elementos, ya sea por tráfico ilícito o por ventas en el extranjero, es vista como una amputación al cuerpo de la memoria colectiva nacional.

La preocupación se intensifica cuando se trata de una subasta con un número significativo de objetos, como las 40 piezas que se planeaban ofertar en la capital francesa. Expertos en conservación y derechos culturales argumentan que la comercialización de estos bienes fomenta indirectamente el tráfico ilícito y la destrucción de sitios arqueológicos.

Argumentos de México: Más Allá de la Mera Propiedad

La demanda de México se basa en el principio de que estas piezas forman parte de un patrimonio inalienable, imprescriptible e indivisible. El argumento no se limita a la propiedad legal, sino que se extiende a la dimensión ética y moral. El gobierno mexicano, a través de sus instituciones culturales y diplomáticas, ha reiterado que su interés principal es que estos objetos regresen a su lugar de origen, donde pueden ser estudiados, conservados y expuestos en contextos que resalten su verdadero significado para la población.

En varias ocasiones anteriores, las autoridades mexicanas han logrado la restitución de artefactos desde distintos países, sentando precedentes importantes. Sin embargo, cada nueva subasta representa un desafío renovado, ya que las leyes varían y la procedencia de las piezas a menudo es difícil de rastrear con documentación fehaciente después de décadas en colecciones privadas.

El Dilema de las Casas de Subastas y la Responsabilidad Global

Las casas de subastas en ciudades como París suelen argumentar que operan dentro de los marcos legales de sus respectivos países y que sus colecciones provienen de fuentes legítimas, a menudo adquiridas de buena fe. Sin embargo, la presión internacional y la creciente conciencia sobre el tráfico de antigüedades están obligando a una reevaluación de estas prácticas. Cada vez es más común que se les exija una mayor diligencia en la investigación de la procedencia de los objetos, especialmente cuando provienen de países con un rico patrimonio arqueológico.

La comunidad global, incluyendo museos, coleccionistas y legisladores, enfrenta el reto de equilibrar el respeto por las leyes de propiedad con la preservación del patrimonio cultural de la humanidad. La situación de la subasta en París es un recordatorio de que esta discusión está lejos de concluir y que la voz de naciones como México resuena cada vez con más fuerza en la defensa de su legado ancestral.

Un Futuro para el Patrimonio Cultural en Casa

La exigencia mexicana por la suspensión de esta subasta en París se integra en una estrategia más amplia para proteger su patrimonio arqueológico y asegurar que las futuras generaciones tengan acceso a las raíces de su identidad. Es un llamado a la comunidad internacional para que se alinee con los principios éticos de la restitución cultural y para que reconozca el valor inmaterial que estas piezas tienen para sus pueblos de origen.

El desenlace de casos como este en Francia no solo afecta a las 40 piezas en cuestión, sino que sienta un precedente importante para el futuro del comercio de artefactos antiguos y la forma en que el mundo valora y protege el patrimonio cultural global.

Arqueología panameña avanza con nueva temporada en la necrópolis de El Caño

El sitio, considerado uno de los cementerios prehispánicos más importantes de Centroamérica, continúa revelando evidencia clave.

En Panamá, el sitio arqueológico El Caño, en Natá de los Caballeros (provincia de Coclé), vuelve a colocarse en el centro de la arqueología regional con el inicio de la excavación de la Tumba 3, una sepultura identificada años atrás y que ahora entra formalmente en fase de intervención durante la temporada 2026.

El arranque de estos trabajos no es un “nuevo hallazgo” casual: responde a una planificación acumulada y a señales registradas desde 2009, cuando en esa zona se detectó una concentración de cerámica y fragmentos metálicos que sugería un contexto funerario relevante.

Ornamentos de oro, orejeras y brazaletes recuperados en temporadas anteriores evidencian el poder simbólico y político de los líderes enterrados en el sitio. Cortesía de Fundación El Caño

Esta temporada, el equipo busca convertir esa evidencia preliminar en datos verificables: estructuraentierrosofrendas y patrones que permitan explicar cómo se organizaba el poder en las sociedades prehispánicas del istmo.


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El Caño es una necrópolis de tradición Gran Coclé, asociada a poblaciones que habitaron las provincias centrales entre los siglos VIII y XI d.C. y cuyo uso funerario se ubica, de forma general, entre alrededor del año 700 y poco después del año 1000. No es un cementerio cualquiera: es un espacio donde la muerte funcionó como escenificación social, con entierros que han sido leídos como señales de jerarquíaautoridad y redes de intercambio.

Vista general del sitio arqueológico El Caño, ubicado en Natá de los Caballeros, provincia de Coclé, considerado uno de los cementerios prehispánicos más importantes del istmo. Cortesía MiCultura

El trabajo arqueológico se concentra en áreas vinculadas a personas de alto estatus, precisamente porque allí el registro material suele ofrecer más pistas sobre organización política y ritual.


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La información del proyecto indica que la sepultura fue identificada en 2009 por la acumulación de materiales —especialmente cerámicos y metálicos— y que su intervención se desarrolla en la temporada actual con respaldo del Ministerio de Cultura y colaboración de la Fundación El Caño.

La ministra María Eugenia Herrera visitó el sitio y vinculó el proyecto con una meta mayor: consolidar el Museo de El Caño como plataforma de investigación y educación, capaz de acercar estos hallazgos al público y sostener una narrativa basada en evidencia, no en suposiciones.

Estructuras monolíticas y área ceremonial de El Caño, espacio asociado a rituales funerarios y a la élite de la tradición Gran Coclé. Cortesía MiCultura

¿Por qué una tumba puede mover tanto interés? Porque en contextos como El Caño, una sepultura no se reduce a “objetos antiguos”: es un conjunto ordenado de señales. La excavación de la Tumba 3 busca documentar, con método, si se trata de un entierro simple o un entierro complejo, si hay un individuo central, si existen acompañamientos, qué tipo de depósitos se colocaron, y qué materiales fueron seleccionados como símbolos de rango.

En el lenguaje arqueológico, lo más importante no es solo “qué aparece”, sino “dónde aparece” y “en qué relación” con el resto: la posición de los cuerpos, la distribución de ofrendas, la arquitectura interna de la fosa y las capas de depósito.

El Caño ya ha sido descrito como uno de los cementerios prehispánicos más importantes de la región, y parte de su peso está en lo que permite inferir sobre sociedades con capacidad de movilizar recursos, sostener rituales de gran escala y mantener intercambios con otros centros.

Excavación arqueológica en El Caño revela la compleja disposición de entierros múltiples que caracterizan la necrópolis de la tradición Gran Coclé. Cortesía MiCultura

En ese marco, cada tumba añadida al registro amplía el mapa de comparación: permite ver continuidades y cambios, variaciones dentro del mismo sistema cultural y, en ocasiones, tensiones que se expresan en el propio ritual funerario.

La Tumba 3 se suma a ese rompecabezas no como “episodio suelto”, sino como pieza nueva de una secuencia que lleva casi dos décadas de investigación sostenida.

Otro elemento clave en la temporada es la conservación. En arqueología, excavar también es decidir cómo evitar que el hallazgo se destruya al verlo por primera vez. El material enterrado ha pasado por procesos naturales y humanos que alteran su estado original, y la extracción exige estabilización desde el momento del descubrimiento.

En el caso de El Caño, la metodología incluye conservación in situ —para estabilizar, levantar con cuidado y micro-excavar— y luego trabajo de laboratorio orientado a reforzar la integridad de las piezas. En términos simples: si la tumba entrega información, esa información solo sobrevive si el proceso de recuperación es técnicamente riguroso.

Trabajos de micro-excavación y conservación in situ que permiten preservar piezas delicadas desde el momento de su descubrimiento. Cortesía MiCultura

Las investigaciones desarrolladas en el sitio arqueológico El Caño han tenido eco en la comunidad científica internacional y en medios especializados, consolidando al yacimiento como uno de los referentes más relevantes de la arqueología del istmo centroamericano.

A lo largo de los últimos años, los hallazgos han sido objeto de artículos académicos sobre prácticas funerarias, organización social y rituales asociados a entierros múltiples, publicados en revistas de arqueología ambiental, antropología y ciencia de materiales.

Estos estudios han aportado evidencia sobre la complejidad simbólica de los ajuares funerarios, el uso de metales y resinas, así como la existencia de jerarquías sociales reflejadas en la disposición de los enterramientos y la riqueza de las ofrendas.

El impacto mediático alcanzó un punto destacado en 2024, cuando un hallazgo procedente de El Caño fue seleccionado para la portada de la revista National Geographic Historia, que dedicó un reportaje a los ajuares funerarios de la cultura coclé y a la relevancia del sitio como centro ceremonial y cementerio de élite.

La publicación resaltó la calidad artística de las piezas de oro, la iconografía asociada a poder y ritualidad, y la información que estos contextos ofrecen sobre redes de intercambio y liderazgo político en el Panamá prehispánico.

El Museo de Sitio El Caño consolida su papel como espacio clave para la investigación, conservación y exhibición de los hallazgos arqueológicos vinculados a la necrópolis prehispánica de Gran Coclé. Cortesía MiCultura

Este reconocimiento editorial no solo amplió la visibilidad internacional del proyecto, sino que también reforzó el valor científico y patrimonial de las excavaciones, posicionando a El Caño como uno de los escenarios clave para comprender las sociedades complejas que habitaron la región antes de la llegada europea.

Para Panamá, el inicio de la excavación de la Tumba 3 en 2026 también tiene una lectura patrimonial inmediata: no se trata solo de investigación académica, sino de cómo se fortalece una narrativa pública sobre el pasado prehispánico con datos concretos. La apuesta del Ministerio de Cultura y la Fundación El Caño, según lo planteado por la ministra, se conecta con la idea de un museo que no sea vitrina, sino un centro que traduzca investigación en educación y acceso ciudadano al conocimiento.

Hallan entierro prehispánico de hasta 2.000 años en San Isidro durante obras de gas en Perú

Un grupo de trabajadores descubrió restos arqueológicos vinculados a la cultura Blanco sobre Rojo durante la ampliación de la red de gas natural en una calle de San Isidro, lo que obligó a suspender la obra para investigar el sitio histórico

Un equipo de trabajadores que ampliaba la red de gas natural en San Isidro se topó con un hallazgo inesperado: la aparición de restos arqueológicos asociados a la cultura Blanco sobre Rojo, en una zona plenamente urbanizada del distrito limeño. Los trabajos, realizados en la calle Los Robles, muy cerca de la Huaca Huallamarca, fueron interrumpidos tras el descubrimiento, que permite conocer más sobre las antiguas civilizaciones que habitaron la capital peruana.

La empresa Cálidda, encargada de la obra, informó que la detención de las labores respondió a protocolos estrictos de protección del patrimonio. Según la Agencia Andina, el contexto hallado corresponde a un entierro prehispánico con características particulares, lo que aporta valiosos datos sobre la vida y costumbres de la época. La colaboración entre la empresa y el Ministerio de Cultura resulta central para garantizar que estos tesoros no se pierdan en el avance urbano.

Las excavaciones permitieron identificar que el hallazgo tiene una antigüedad estimada de hasta 2.000 años. El descubrimiento, vinculado al periodo Formativo final, revaloriza el rol que tiene la arqueología preventiva en obras de infraestructura y demuestra que bajo las calles de Lima aún subsisten vestigios de culturas milenarias.

Hallazgo revela prácticas funerarias de hace 2.000 años en Lima

Los trabajos arqueológicos permitieron recuperar el entierro de un individuo en posición sedente, con las piernas flexionadas hacia el pecho. Si bien la información preliminar señalaba que se trataba de un adulto, el especialista Jesús Bahamonde, arqueólogo de Cálidda, explicó que el análisis osteológico permitió precisar la edad: “Este entierro corresponde a un subadulto, debe tener entre unos 15 a 20 años, lo podemos saber por las características de sus huesos”, indicó el experto a TVPerú Noticias.

Junto al esqueleto se halló un conjunto de vasijas funerarias elaboradas en el característico estilo Blanco sobre Rojo, que, según Bahamonde, “tienen una antigüedad que ronda entre los 1.800 a 2.000 años”. La presencia de estos objetos permite a los arqueólogos reconstruir parte de los rituales funerarios y las creencias de la época, ya que las ofrendas acompañaban a los difuntos como parte de un complejo sistema simbólico.

Obreros hallaron un entierro prehispánico de la cultura Blanco sobre Rojo, datado entre 1.800 y 2.000 años, en San Isidro durante obras de gas, incluyendo restos de un joven y un ajuar funerario. (Foto: Agencia Andina)

La localización del entierro, apenas a unos centímetros de la superficie, resulta significativa. Bahamonde destacó: “La evidencia arqueológica aquí aparece tan solo a unos centímetros de profundidad”, lo que demuestra el potencial arqueológico latente en áreas urbanizadas.

Además, el especialista sugirió que el hallazgo podría ser indicio de un antiguo cementerio prehispánico en la zona. “Nos estaría hablando de un posible área de cementerio en esta zona de San Isidro, el cual, bueno, ya hoy en día está totalmente urbanizado”, precisó.

La combinación de la posición del cuerpo, la edad del individuo y el ajuar funerario refuerza la hipótesis de que existieron espacios de enterramiento colectivos en zonas que hoy son parte de la ciudad moderna, y que aún queda mucho por descubrir bajo las calles limeñas.

Arqueólogos supervisan el hallazgo de un entierro prehispánico de la cultura Blanco sobre Rojo, con los restos de un joven y un ajuar funerario, descubierto en San Isidro durante obras de ampliación de red de gas. (Foto: Agencia Andina)

Intervención del Mincul garantiza la conservación de piezas arqueológicas en Lima

El reciente hallazgo evidencia la complejidad de proteger el patrimonio cultural en una ciudad en constante expansión. Según explicó Bahamonde, Cálidda cuenta con equipos especializados de arqueólogos monitores que acompañan cada obra y trabajan en coordinación con el Ministerio de Cultura.

“Durante la instalación de redes de gas, nosotros trabajamos con todo un equipo de arqueólogos monitores, que en constante supervisión también del Ministerio de Cultura, cada vez que se identifica algún resto inusual o que no es propio del terreno, el protocolo indica la paralización completa del área del hallazgo”, detalló el especialista.

Este procedimiento implica la suspensión inmediata de la obra, seguida de una ampliación de la excavación para determinar la magnitud del hallazgo. Todo el proceso es supervisado y autorizado por el Ministerio de Cultura, lo que garantiza la legalidad y rigurosidad de la intervención.

La excavación nos ha tomado 4 días. Ya estamos en el último momento, en el cual vamos a comenzar a retirar la evidencia arqueológica. Luego esa va a ser trasladada a nuestros laboratorios”, indicó Bahamonde, subrayando la importancia de registrar y conservar cada pieza recuperada.

Un equipo de arqueólogos y obreros supervisa el entierro prehispánico de la cultura Blanco sobre Rojo, hallado en San Isidro y datado entre 1.800 y 2.000 años, lo que detuvo las obras de gas para su estudio y protección. (Foto: Agencia Andina)

Bahamonde remarcó que esta política de conservación se cumple en todas las brigadas de Cálidda que operan en Lima, asegurando que el personal está capacitado para identificar y actuar ante cualquier hallazgo. “En Cálidda siempre cumplimos con todas las normativas que el Estado nos exige y, en este caso, respetamos y somos muy cautelosos en la conservación, protección y difusión del patrimonio arqueológico que tiene la ciudad de Lima debajo de nuestros pies”, dijo.

La aparición de un entierro prehispánico en uno de los distritos más modernos de Lima es una muestra de que la historia ancestral sigue presente bajo el concreto y el asfalto. El trabajo conjunto entre empresas, Estado y comunidad es fundamental para preservar los vestigios de las culturas originarias y asegurar que cada nuevo hallazgo contribuya a la comprensión del pasado peruano.

Vanguardia latinoamericana en arqueología marítima en México

La UNAM posee uno de los dos sistemas de geofísica más avanzados en la región, está a nivel de cualquiera de las grandes universidades del mundo que tienen 40 o 50 años de estudios en la inspección de lechos marinos y aguas interiores, a pesar que la nuestra no cuenta “ni siquiera con una década”: Jorge Manuel Herrera Tovar, científico del Instituto de Investigaciones Antropológicas

a UNAM cuenta con el sistema de geofísica marina más completo y avanzado de América Latina, diseñado y planeado específicamente para la investigación en arqueología marítima; es uno de los dos de mayor relevancia de Iberoamérica, junto con el de la Universidad de Cádiz, España.

En cuanto a la capacidad de inspección arqueológica de lechos marinos y de aguas interiores, está al nivel de cualquiera de las grandes universidades del mundo que tienen 40 o 50 años con estudios de ese tipo, a pesar de que en la Universidad Nacional “no tenemos ni siquiera 10”, señaló el investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas, Jorge Manuel Herrera Tovar.

El trabajo en la materia inició en la Universidad en 2017 con el Proyecto Arqueología Marítima de la Guerra de Intervención 1846-1848, ocurrida entre nuestro país y Estados Unidos en ese periodo, explicó el académico.

De ese conflicto hay quienes recuerdan el asedio, bloqueo y bombardeo al puerto de Veracruz por parte de los estadunidenses; no obstante, la mayoría de las batallas que México ganó fueron náuticas.

Con el proyecto se profundiza en el conocimiento de sitios arqueológicos sumergidos y costeros; campos de combate ribereños, desde naufragios hasta el paisaje marítimo que incluye ríos, costas, puertos y las áreas combinadas en estos lugares de batalla anfibios con enfrentamientos en agua y tierra.

Herrera Tovar ha puesto énfasis en la exploración de un naufragio de bandera estadunidense en aguas veracruzanas.

El USS Somers hizo una maniobra difícil: al virar contra el viento perdió el centro de equilibrio y se inclinó hasta entrarle agua; “se fue al fondo del mar en dos minutos con una buena parte de la tripulación”.

Es el sitio arqueológico en territorio mexicano mejor conservado de esa guerra y representa una oportunidad para indagar en materias de estrategia y tecnología naval, que a mediados del siglo XIX registraron importante evolución con la transición de los barcos de vela a los de vapor. Además de que en esa época también se comenzaron a reforzar los cascos de los navíos con un armazón de metal.

Información reveladora

“El USS Somers era sumamente veloz y hábil para la maniobra”. Para conocerlo más se realizan también estudios de geofísica marina porque está en aguas profundas, en una zona con una visibilidad promedio de 40 centímetros. Mediante el uso de equipos de percepción remota se obtienen imágenes que complementan los análisis arqueológicos.

Como parte del plan financiado por la UNAM, el entonces Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT) y la Academia Británica de Ciencias hemos elaborado modelos fotogramétricos, es decir, digitales de alto detalle a partir de más de 20 mil fotografías, relacionadas espacialmente entre sí.

De manera paralela al trabajo en el sitio, pormenorizó Herrera Tovar, se realizó una investigación histórica detallada en archivos mexicanos y estadunidenses, museos, colecciones privadas, etcétera.

Tenemos miles de documentos que nos hablan de los aspectos marítimos de la guerra, pero también acerca de la vida cotidiana, salud, enfermedad, muerte, uso de armamento, estrategias militares, cómo funcionaba el sistema de atención a los heridos en batalla a bordo de las embarcaciones, y más. Es información “de mucha riqueza”, puntualizó, “y la estamos analizando en colaboración con especialistas en antropología médica del Hospital General de México Eduardo Liceaga”.

Restos del pasado

Combinando datos arqueológicos, históricos y recursos tecnológicos se reconstruyeron los restos arqueológicos de la nave y de su casco para analizar las capacidades verdaderas de maniobra del barco, recordó.

Son modelos digitales para determinar la estabilidad estática: cómo se comportaba con la carga, cuánta podía llevar al igual que el número de pasajeros o tripulantes, y cómo se distribuían los centros de equilibrio. Sabíamos cómo se hundió, en qué momento, en qué día, qué estaba ocurriendo, pero desconocíamos por qué: por una mala maniobra y un defecto de diseño.

El universitario y su equipo fabricaron con precisión –a partir de información histórica y arqueológica– el modelo a escala del barco, en madera, y lo llevaron a un canal de pruebas hidrodinámicas, equivalente a los túneles de viento donde se prueban los aviones o los autos de carreras.

Con la llamada ingeniería naval inversa, enfatizó el experto, ahora podemos comprender cuáles fueron los defectos que tenía. Eso no se había hecho en la Universidad, en México ni, hasta donde sé, en Iberoamérica; y en pocas ocasiones en la arqueología marítima mundial.

Se tomaron muestras del revestimiento metálico exterior del barco; tenemos pernos, clavos, parte del sistema de ensamblaje y también de un sector del área de cocina. Igual de la bomba de achique, que se empleaba para extraer el agua que normalmente entraba en un barco, así como en emergencias.

Todas estas muestras se revisan a partir de metodologías de arqueometalurgia para entender cuáles son los metales y aleaciones presentes, a qué temperaturas se fundieron y otros aspectos.

Reconstrucción histórica

Estos materiales nos indican el avance de la tecnología de la construcción naval en ese proceso de cambio del siglo XIX. Con estos datos estamos logrando una mirada amplia y detallada de los navíos, subrayó Herrera Tovar.

A partir del punto de vista de la defensa del territorio nacional, se averiguan las estrategias de guerra y dónde se colocaban los cañones y los cuerpos de fusileros, el tipo de trampas que les ponían a las embarcaciones estadunidenses (como obligarlas a entrar a los ríos, donde no podría navegar buena parte de la flota invasora por su gran tamaño); o cómo sucedieron las batallas náuticas, detalló.

El doctor en Arqueología Marítima por la Universidad de Southampton, Inglaterra, y su equipo también emplean tecnologías Lidar para análisis del espacio. Son dispositivos que se pueden llevar a pie o en un dron y envían impulsos láser de cierta frecuencia con los que se genera un modelo de relieve del paisaje, sin importar si hay presencia de vegetación.

En el agua se emplean equipos como magnetómetros (para medir el campo magnético y localizar un ancla, un cañón o parte del casco de un barco), y ecosondas que, con un impulso acústico, generan una batimetría o plano del relieve del lecho marino, ribereño o lacustre.

Además, se usan sonares de resolución vertical y lateral para crear mapas tridimensionales de lo que esté en el lecho y generar imágenes de los sitios arqueológicos a partir del sonido. El sistema se complementa con un instrumento de robótica marina que también se emplea en la exploración de sitios sumergidos.

Como parte de esta investigación en proceso, se ha realizado, en conjunto con especialistas del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, la caracterización biológica y sedimentológica en torno a los ecosistemas arrecifales representados por el USS Somers y otros naufragios; se llevan a cabo además análisis del ADN en el sedimento del sitio para saber cuáles son las especies que han existido en el naufragio a través del tiempo, finalizó el académico.


PRIMER PROYECTO

En 2017, la Universidad Nacional se inició en la inspección del mar con los restos del navío USS Somers que naufragó en costas veracruzanas durante la Guerra de Intervención (1846-1848) de Estados Unidos en México.

Modelo fotogramétrico del bergantín hundido en Alvarado, Ver. Se aprecia el casco del barco de proa (delantera) a popa (trasera).
Pruebas en el tanque de remolque Boldrewood, en la Universidad de
Southampton, Inglaterra, con el modelo a escala de la embarcación de EUA. Imágenes: cortesía Jorge Manuel Herrera Tovar.

60 años del Mural Presencia de América Latina: icono del patrimonio nacional y la hermandad Chile-México

Con actividades institucionales y otras organizadas por la comunidad, la UdeC celebró la importancia de este Monumento Nacional en la historia del país y la región. Una exposición en la Casa del Arte pondrá broche de oro a la agenda.

Con una nutrida agenda de actividades, la Universidad de Concepción celebró durante 2025 los 60 años del mural Presencia de América Latina, una de las obras más emblemáticas de su patrimonio cultural y un símbolo de identidad para la comunidad universitaria y la ciudad. La celebración puso en valor no solo la relevancia artística del mural, sino también su profundo significado histórico, social y latinoamericano.

El trabajo de un grupo de pintores chilenos y mexicanos, dirigidos por el destacado muralista Jorge González Camarena, finalizó el 11 de abril de 1965, para ser inaugurado y abierto a público el 10 de septiembre del mismo año. Este mural fue declarado Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico en 2009. 

Desde fines de 2024 y aún con actividades por realizarse durante 2026, este aniversario es una celebración no solo del mural, también es el reflejo de la estrecha relación entre México y Chile, naciones que se han apoyado constantemente en diversos momentos históricos.  

 Símbolo del patrimonio cultural

Tras el terremoto de 1960 que afectó la zona sur del país, se creó el “Plan Chileno-Mexicano de Cooperación Fraternal”. De esta manera, México envió auxilio inmediato y materiales de construcción, para posteriormente sumar el apoyo cultural. Murales como Presencia de América Latina, el trabajo en la Escuela México de Chillán o el Teatro Diego Rivera de Puerto Montt son solo algunas muestras de esta cooperación.  

Aquí destaca la incorporación de los artistas nacionales Albino Echeverría Cancino y Eugenio Brito Honorato, quienes no solo fueron parte fundamental de la creación de Presencia de América Latina, también fueron convidados por González Camarena a la realización de murales en México. 

Más de un año de celebraciones

Para conmemorar los 60 años del mural Presencia de América Latina, la UdeC organizó un programa de actividades institucionales, apoyadas con iniciativas originadas desde la comunidad. La idea es celebrar el valor artístico de la obra y generar un diálogo en torno a temas como la identidad latinoamericana, la memoria, el patrimonio y la diversidad cultural. 

El programa de conmemoración 60 años del Mural Presencia de América Latina fue organizado en conjunto con la Embajada de México en Chile y patrocinado por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural de Chile. 

La Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio UdeC, Dra. Ximena Gauché Marchetti, destacó al mural como un patrimonio no sólo nacional, sino también latinoamericano. “Más allá de su riqueza artística como una pieza de arte, porque lo es desde la perspectiva del muralismo como una técnica, pero también pensando en los significados que tiene. Refleja la internacionalización, que ha sido parte siempre de la historia de la universidad, y reconoce un vínculo cultural, histórico, social entre Chile y México, del cual la Universidad de Concepción ha sido protagonista a través del mural y del encuentro de escritores promovido por Gonzalo Rojas”, observó.  

Por lo mismo, la celebración de su aniversario contempló un programa que buscó “no solo quedar en lo plástico, es decir, en cuestiones artísticas. Por lo tanto, ahí se trabajó con la Corporación Cultural Universidad de Concepción (Corcudec), la carrera de teatro, que involucró también a actores locales relevantes”, destacó la Directora de Relaciones Institucionales y AlumniUdeC, Moira Délano Urrutia.  

Délano contó que consideraron la incorporación de iniciativas propuestas y organizadas por miembros de la comunidad universitaria, en torno a ejes programáticos que permitieron expresar el enfoque y perspectiva institucional de la conmemoración, basada en tres ejes: Identidades latinoamericanas y sus fronteras; diversidad cultural latinoamericana y la convivencia; y arte, memoria y patrimonio.  

Dentro de los hitos más importantes de este calendario de actividades destacan el Encuentro académico internacional “La histórica relación de colaboración México-Chile”; el recorrido virtual del Mural Presencia de América Latina (que congregó a personas de varios países y puede ser disfrutado íntegro en este link); el Concierto de Cámara “Dos Corazones y un Bolero” – Un encuentro musical entre Chile y México; los Conciertos Sinfónicos en homenaje al Mural, realizados en el Teatro UdeC en noviembre 2024 y en el Foro en enero 2025); y la obra de teatro realizada por la carrera de teatro y destacados artistas de la zona.  

Acercando el mural a toda la comunidad 

Dada la importancia del Mural y de todas las obras que son exhibidas en la Casa del Arte, la Universidad de Concepción inició un ciclo de mejoras continuas en inclusión. Tomando los objetivos del Plan Estratégico Institucional (PEI), bajo las Políticas de Vinculación con el Medio y de Inclusión, y con la asesoría de Includec, nació la iniciativa “Pinacoteca Inclusiva”.

Tres tareas ya vieron la luz: sistemas de videoguía, un mapa táctil a la entrada del recinto y la aplicación Lazarillo, que permite la georeferenciación para que personas ciegas tengan acceso a todas las plantas del edificio.  

La herramienta carga información de lo que se encuentre abierto al público en el edificio. “Por ejemplo, la escultura de Totila Albert, que es la escultura que donó la Universidad de Chile por los 100 años, va a indicar la referencia de su ubicación. Información sobre cómo llegar hacia el mural Presencia de América Latina, como también a las exposiciones e información descriptiva en audio de lo que está en cada sala”, describió el Director de Pinacoteca UdeC, Javier Ramírez Hinrichsen.  

Para la Dra. Gauché, es necesario relevar la importancia del mural y acercarlo a todas las personas, ya que, en su apreciación, tiene distintas lecturas. Pasando por la lucha de independencia de los países de América Latina, las conquistas, hasta el rol de las mujeres. De esta manera, esta obra pasa a ser una de las bases de la Universidad de Concepción en su vinculación, por medio de la Casa del Arte José Clemente Orosco.

“Se ha venido trabajando en los últimos años como un espacio museal universitario, a través de las curatorías, de las relaciones que tenemos con distintas otras instituciones, logramos poner en contacto con la comunidad nuestro patrimonio”, sumó. 

De esta forma, la Universidad de Concepción proyecta para el primer semestre de 2026 la instalación de una exposición de conmemoración de estos 60 años del Mural Presencia de América Latina en la Casa del Arte José Clemente Orozco, con una amplia muestra de documentos, fotografías, y objetos utilizados desde sus inicios hasta la actualidad. 

UNESCO presenta guía para resguardar el Patrimonio Mundial en contextos de crisis

La UNESCO, junto a los organismos asesores del Comité del Patrimonio Mundial —ICCROM, ICOMOS y UICN— presentó este 19 de febrero en Roma un nuevo manual orientado a reforzar la protección y administración de los sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial. La publicación, titulada Managing World Heritage, busca responder a los crecientes desafíos que enfrentan estos lugares en distintas regiones del planeta.

Según datos difundidos por las entidades, un 86% de los bienes reconocidos en 147 Estados Parte ha experimentado dificultades en su gestión, situación que ha requerido apoyo a través del mecanismo de Monitoreo Reactivo de la Convención. Entre las principales amenazas se cuentan el impacto del desarrollo urbano, el cambio climático, los desastres naturales y deficiencias en los sistemas de conservación.

El nuevo documento propone un marco integral destinado a fortalecer los sistemas de gestión y resguardar el denominado Valor Universal Excepcional de cada sitio. La guía está dirigida a administradores, instituciones, profesionales y comunidades vinculadas a estos espacios, con el objetivo de mejorar la planificación, la coordinación y la evaluación de las acciones implementadas.

Desde la UNESCO subrayaron que la gestión del patrimonio requiere enfoques adaptativos capaces de responder a contextos sociales, económicos y ambientales en constante transformación. En esa línea, el manual reúne y actualiza orientaciones previas sobre patrimonio natural y cultural, integrándolas en una sola referencia que promueve una mirada articulada entre cultura y naturaleza.

La publicación también enfatiza la participación de comunidades locales y pueblos indígenas, así como la adopción de marcos basados en derechos y gobernanza colaborativa. Además, se alinea con estándares internacionales como la Lista Verde de la UICN y herramientas de evaluación de impacto y monitoreo de la efectividad en la gestión.

El manual fue desarrollado bajo la coordinación del Programa de Liderazgo del Patrimonio Mundial impulsado por ICCROM y UICN, con financiamiento del Ministerio de Clima y Medio Ambiente de Noruega. Su contenido ha sido probado en instancias de formación y desarrollo de capacidades, y ya se encuentra disponible para su uso por parte de la comunidad patrimonial internacional.

Arqueólogos buscan en República Dominicana a Enriquillo el «primer guerrillero de América»

Enriquillo inició en 1519 una insurrección contra las autoridades españolas refugiándose en las montañas de Bahoruco.

Un grupo internacional de arqueólogos busca en la República Dominicana los restos del legendario líder indígena taíno Enriquillo (1498-1535), considerado «el primer guerrillero de América», protagonista de un alzamiento contra los españoles y que posteriormente, tras aceptar la paz con los colonizadores, tuvo tratamiento de noble.

Enrique Bejo (‘Enriquillo’), quien fue educado por frailes franciscanos, inició en 1519 una insurrección contra las autoridades españolas refugiándose en las montañas de Bahoruco, al suroeste del país, hasta que en 1533 aceptó la paz ofrecida por Carlos I de España.

El rastro de los restos mortales de Enriquillo se perdió hace siglos, aunque de acuerdo con documentos históricos, pidió ser enterrado en la iglesia de Las Mercedes en lo que entonces era la localidad de Azua (suroeste). El templo fue víctima de un terremoto en el siglo XVIII que la destruyó en gran parte.

«En esa destrucción, todos los bloques de las paredes de la iglesia y del techo colapsaron, y esto quedó abandonado», indica a EFE Kathleen Martínez, la arqueóloga directora de la excavación que se prolongará hasta el 28 de febrero.

La historiadora dominicana Lidia Martínez de Macarrulla dijo a EFE que la mayor evidencia de que los restos del líder indígena se encuentran en esta iglesia es «una carta que escribieron los miembros de la Real Audiencia en el año 1535 dirigida al emperador Carlos V, informándole de la muerte del cacique Enriquillo».

Añade que, en esa misiva se dice que Enriquillo «había pedido ser enterrado en la iglesia de Las Mercedes en una villa llamada Azua de Compostela», un templo que fue construido en el siglo XVI.

Un centro de enterramiento «muy activo»

Siguiendo esa pista, en el 2021 científicos israelíes realizaron un sondeo con radar en las ruinas de esta iglesia y encontraron tres puntos donde se localizarían osamentas.

Con esos indicios se iniciaron hace dos semanas los trabajos arqueológicos y, de momento, se han localizado más de diez cuerpos, lo que indica que el templo fue un lugar de enterramiento «muy activo», apunta Kathleen Martínez, quien es conocida en República Dominicana por buscar desde hace dos décadas la tumba de Cleopatra en Egipto.

«Lo primero es determinar con los especialistas si (los restos mortales) son españoles, para descartar los europeos, o si son nativos. Luego, si son nativos, utilizaríamos toda la tecnología existente (…) para tratar de buscar información», detalla Martínez.

«Sabemos que el cacique Enriquillo sufrió varias enfermedades y quizás con la tecnología moderna, si estamos en presencia de los restos del cacique, podamos reconstruir esa historia», añade.

Para el arqueólogo español Antonio Guio, quien participa en esta excavación, si Enriquillo hubiera sido enterrado con algún amuleto o elemento propio de su cultura indígena «podría ser un indicativo muy interesante en caso de encontrarlo», y «la siguiente opción» sería hacer «un análisis de los huesos que podría dar otro tipo de información sobre el ADN».

Importancia cultural

Este esfuerzo por hallar los restos de Enriquillo obedece a que «representa la identidad nacional» y a que «se levantó contra la Corona española en busca de la dignidad de su pueblo», defiende Martínez.

«Logró que la Corona española negociara con él un acuerdo de paz para salvar la vida y la dignidad de su pueblo. Es el primero de los nuestros que luchó por los derechos humanos, y eso me cautivó», afirma esta arqueóloga.

En 2021, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, emitió un decreto para construir un mausoleo en honor a Enriquillo que, según la historiadora Martínez de Macarrulla, sería erigido en lo que queda de esta iglesia de las Mercedes en el caso de que se encontraran los restos mortales.

De igual forma, si no se diese con la osamenta del cacique indígena, se construiría un cenotafio en dicho lugar.

«Entendemos que Enriquillo merece, en su lucha por la libertad y la dignidad, que el pueblo nuestro, y creo todo el Caribe, toda Hispanoamérica, lo conozca y honre su memoria, porque fue un gran luchador por la libertad y por la dignidad de su etnia», señala Martínez de Macarrulla. 

Fotografía que muestra personas trabajando durante en una excavación arqueológica en Azua (República Dominicana). EFE/ Orlando Barría

Farolas, copones y peldaños de escaleras entre los objetos recuperados del patrimonio marplatense en Argentina

Son más de 60 los objetos patrimoniales recuperados. Desde el Municipio destacaron la adhesión a la iniciativa. “Entregaron piezas que no sabíamos que existían”, aseguraron.

“Sirena” es una de las piezas emblemáticas de la recuperación patrimonial.

El programa de conservación patrimonial avanza a paso firme en todo el partido de General Pueyrredón que ya recuperó más de 60 objetos patrimoniales que permanecían en propiedad de vecinos de la ciudad que desconocían el origen de las piezas ornamentales. Entre las piezas recuperadas hay esculturas, farolas, copones y hasta peldaños de la antigua rambla Bristol. En diálogo con 0223, la directora de Restauración de Monumentos históricos, Constanza Addiechi, explicó el trabajo que se realiza con las piezas y cuál será su futuro.

“Viene muy bien el Programa de Preservación Municipal, llevamos recuperadas más de 60 piezas”, dijo la funcionaria al tiempo que detalló que algunos de los elementos recuperados figuraban en el inventario como “piezas desaparecidas” y otras no estaban documentadas. “Hemos recuperado hasta cinco escalones de la vieja rambla”, comentó asombrada Addiechi.

Consultada sobre cómo llegaron las obras a formar parte de las “colecciones privadas” de los vecinos, Addiechi explicó que, tras la muerte de Adolfo Primavesi, que fue el encargado de la la reubicación de esculturas emblemáticas, en 1952 no se contiuó con el conrol de las piezas y mucha obra se perdió. “No se continuó lamentablemente con el trabajo de preservación y empezarían a desaparecer cosas”, dice.

“Hay gente que no sabe lo que realmente tiene en la casa, en sus jardines y gracias a la difusión de este programa toman consciencia del valor patrimonial que tienen las piezas”, explica. “Así, por ejemplo pudimos dar con el águila”, agrega en referencia a una de las piezas recuperadas.

Entre las piezas más significativas que ya han sido devueltas y están siendo restauradas, se encuentran, además de los peldaños de la Rambla, la escultura “Águila” de hierro fundido, procedente de la Fundición Val D´Osne. Llegada a Mar del Plata en 1909, fue parte de la Explanada Sud a la altura de Cabo Corrientes, copones del Paseo General Paz (1903), que adornaban los muretes del paseo costero.

También farolas de la Rambla Bristol (1913) fundidas en hierro que fueron retiradas del sector costero en 1941y forman parte del conjunto que llegó desde Francia en 1909 para iluminar el segundo paseo costero de la ciudad. Copones del florista José Francisco Chauvin, que originalmente adornaban los jardines de su propiedad en la zona que hoy ocupa el Hospital Privado de la Comunidad.

Además se recuperaron pantallas de publicidad antiguas: instaladas en 1925 y 1929, eran usadas para señalizar sitios históricos. De las 300 que hubo originalmente, apenas 20 han sido recuperadas. 

“Cada pieza que regresa al espacio público es un testimonio de la historia de Mar del Plata”, sostuvo la funcionaria y agregó: “Desde hace años, trabajamos en la recuperación del patrimonio escultórico que forma parte del espacio público, y esta campaña es reflejo del compromiso conjunto entre la comuna y la comunidad para preservar lo que nos pertenece a todos”, indicó Addiechi tras señalar que las piezas se encuentran a resguardo en el taller de restauración y no se descarta que, en un futuro sean exhibidas al público.

El descubrimiento arqueológico más significativo de México encontrado en tumba del año 600 d.C.

Una tumba zapoteca del año 600 d.C. fue descubierta por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México en el Valle de Oaxaca.

Una tumba zapoteca del año 600 d.C. fue descubierta por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México en el Valle de Oaxaca, anunció la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante una conferencia de prensa a finales de enero.

Los zapotecas fueron una importante civilización prehispánica que floreció en Oaxaca desde circa 700-500 a.C. hasta la conquista española. Los pueblos indígenas zapotecas de hoy son sus descendientes modernos.

El hallazgo constituye el “descubrimiento arqueológico más significativo de la última década en México”, según Sheinbaum.

“Este es un hallazgo excepcional debido a su nivel de conservación y las ideas que ofrece sobre la cultura zapoteca: su organización social, rituales funerarios, y visión del mundo, preservados en su arquitectura y pinturas murales”, explicó la Ministra de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, en su propia publicación en redes sociales.

“Un poderoso testimonio de la antigua grandeza de México, la cual está siendo investigada, protegida y compartida con el público.

Un búho, que para los zapotecas simbolizaba la noche y la muerte, está tallado en la piedra sobre la entrada a la antesala, su pico curvado y sobresaliendo para cubrir el rostro pintado de un individuo que se cree que era un señor zapoteca, según una declaración del INAH.

Es posible que el rostro pintado fuera el “retrato del ancestro al que la tumba estaba dedicada, y al que sus descendientes recurrieron como intercesor ante las divinidades”, explicó el INAH.

Nombres calendáricos están tallados en el dintel estructural del umbral (viga superior que abarca una abertura), describió el INAH, agregando que tanto una figura masculina como femenina, “quizás los guardianes del lugar”, están tallados en los jambajes del umbral.

Cada figura está vestida con un tocado y lleva artefactos en ambas manos, según el INAH.

Se encontraron murales pintados en ocre, blanco, verde, rojo y azul en las paredes de la cámara funeraria, añadió la declaración, representando una “procesión de figuras llevando bolsas de copal y caminando hacia la entrada”.

Según el INAH, la tumba se está comparando con otros complejos funerarios zapotecas, para ampliar la comprensión de la “complejidad social, artística y simbólica de esta civilización”.

La conservación y preservación del sitio, así como la investigación continua, están siendo realizadas por un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca, continuó el comunicado.

Este trabajo incluye la estabilización del mural de la cámara funeraria “cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y cambios abruptos en las condiciones ambientales”.

Además, el comunicado señaló que “se están desarrollando análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, así como estudios de antropología física, con el fin de profundizar en el conocimiento de los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas con la tumba”.

Latinoamérica en compás de Carnaval: patrimonio y resistencia de un continente

La Radio del Sur explora en este reportaje las fiestas carnestolendas del continente, máxima expresión de la identidad nacional

Desde los aros grandes y dorados, los collares que cuelgan sobre los vestidos de flores y colores de las madamas de El Callao, en Bolívar, pasando por la herencia afrocaribeña de Barranquilla y los desfiles de samba y carrozas de Río de Janeiro, el carnaval latinoamericano es la máxima expresión de la identidad popular.

La Radio del Sur explora en este reportaje las fiestas carnestolendas del continente, que cada año se reinventan sin perder su alma, demostrando que la celebración es, ante todo, un poderoso motor cultural, turístico y de cohesión social.

Cuando la calle se vuelve escenario

Hay territorios que no se miden en kilómetros, sino en comparsas de tambor. En América Latina, el carnaval es el momento del año donde el orden habitual se suspende y la ciudadanía toma las calles para convertir el asfalto en un escenario de libertad. No es solo una fecha en el almanaque; es una cita con la memoria colectiva.

Lo que hace único al carnaval latinoamericano es su capacidad para sintetizar siglos de mestizaje. No hay una sola fórmula para celebrar el carnaval; todos confluyen en un mismo punto: la reivindicación de lo propio frente a lo global, y la certeza de que la identidad se baila.

Venezuela: El Callao, patrimonio como ADN

Si hay un hilo conductor que une las fiestas carnestolendas del continente, es el reconocimiento institucional de su valor inmaterial.

En Venezuela, los carnavales de El Callao, estado Bolívar, fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en el año 2016, además de ser Patrimonio Cultural del estado Bolívar y Bien de Interés Cultural de la Nación.

Destaca por su ritmo contagioso de Calipso, comparsas vibrantes y personajes icónicos como las Madamas, Mediopintos, Diablos y Mineros.

Las Madamas del Callao representan a las matronas afroantillanas que migraron a El Callao a mediados del siglo XIX. Son conocidas por su elegancia, autoridad y moralidad, portan trajes coloridos de influencia francesa y británica.

La música lleva las raíces de una cultura, puesto que la mayoría de los calipsos son canciones de protesta, pues los esclavos que trabajaban en las minas, veían en los carnavales una oportunidad de transmitir penas y nostalgias.

Con el tiempo al Steel Band (tambores cilíndricos de metal) y timbales agregaron instrumentos como el cuatro, las maracas y los tambores de madera, que animan los carnavales.

En Venezuela también destacan los carnavales de Carúpano (Sucre) y de Caracas, que en una fiesta única donde confluyen la tradición y la cultura en una celebración llena de vida.

El Grito de Carnaval en Caracas 2026 iniciará el sábado 14 hasta el martes 17, dando prioridad a la cultura en las comunas, el deporte y la recreación infantil.

Colombia: El Carnaval de Barranquilla, museo viviente

En Colombia, el Carnaval de Barranquilla ostenta desde 2003 el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Aunque el patrimonio no reside en los diplomas, sino en las manos de los 20.000 artistas que este 2026 hicieron de la Guacherna -el desfile nocturno más emblemático y tradicional del precarnaval de Barranquilla-, el más multitudinario de la historia, bajo la temática Río de Voces y Faroles.

El desfile se extendió por más de ocho horas, contando con una asistencia de 550 mil asistentes, 197 grupos folclóricos,, 20 mil danzantes, 35 tarimas móviles con orquestas y artistas en vivo

La fiesta barranquillera es un museo viviente de la trietnia: en sus danzas sobreviven los sones africanos del congo, los rituales indígenas y la estructura festiva europea.

Argentina/ Carnaval del País: tradición viva que se respira

El Carnaval del País, en Gualeguaychú, Argentina, carece de sello Unesco, aunque su patrimonio es de otro tipo: el de la industria cultural y el trabajo artesanal.

Detrás de las 50.000 plumas que visten a las comparsas de Marí Marí, Papelitos, OˈBahía y Ará Yeví, hay meses de confección manual y un entramado social que sostiene a cientos de familias. No es folclor fosilizado, sino tradición viva que respira y se actualiza.

Desde el sábado 14 hasta el lunes 16 de febrero el Carnaval del País se realiza en el Corsódromo, de la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, con jornadas a pleno ritmo y color que se extenderán hasta la madrugada.

Brasil/ Carnaval de Río: la samba símbolo de identidad

Hablar de carnaval es hablar del movimiento económico. En términos turísticos, estas celebraciones dejan de ser eventos locales para convertirse en productos de exportación cultural.

El Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil, es el caso más paradigmático. Con reservas hoteleras que superan el 90% para los fines de semana de febrero, la ciudad se blinda con operativos de seguridad para gestionar la llegada de miles de turistas.

El espectáculo a cielo abierto más grande de Brasil, transforma la economía local durante dos meses, activando no solo la hotelería, sino restaurantes, transporte y servicios.

El Sambódromo de Río de Janeiro abre sus puertas del 13 al 17 de febrero y, además, realiza el desfile de campeones el 21 de febrero. También el Carnaval de Río ofrece otros espectáculos o fiestas callejeras que le ponen un extra de color a la ciudad.

La celebración combina el impacto económico con un profundo significado social e histórico vinculado a la identidad afrobrasileña y a la cultura popular.

Ecuador: Identidad cultural

En Ecuador, los carnavales se celebran de manera especial en Ambato, donde la “Fiesta mayor de Ambato” se enfoca en celebrar la abundancia y la fertilidad.

Esta festividad es famosa por sus desfiles, en la Sierra centro, donde Ambato se consolida como uno de los destinos más vistosos gracias a las Fiesta de la Fruta y de las Flores, evento que prioriza desfiles, carrozas alegóricas y encuentros familiares.

Perú: Riqueza y Diversidad

 El Perú vive sus carnavales de forma regional, destacando el «Carnaval de Cajamarca», con su ritual ancestral y su famosa «Challas», donde se rinden homenajes a la madre tierra.

La música andina y las danzas típicas, como la «saya» y el «festejo», son protagonistas en esta celebración, donde se da vida a la rica herencia cultural peruana.

Durante estos días la ciudad se llena de música, danzas y juegos tradicionales, como los juegos con agua y pintura, que simbolizan la purificación y renovación. Las coplas, composiciones poéticas cantadas, son una parte esencial de la festividad, utilizadas para expresar sentimientos y críticas sociales con ingenio y humor.

Bolivia: La Fusión de Culturas

 El Carnaval de Oruro es uno de los más emblemáticos de Bolivia y es también considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Este carnaval refleja la fusión entre la cultura indígena y la influencia española, donde se danzan la Morenada, y la Diablada y los Caporales. La devoción a la Virgen del Socavón se traduce en un carnaval lleno de color y espiritualidad.

La espectacular celebración boliviana se realiza por más de 20 horas, con la presencia de unos 28.000 bailarines en un desfile ininterrumpido.

El carnaval boliviano celebra la sincretización entre tradiciones shuar, awajún e hindúes; su música incluye instrumentos tradicionales como zampoñas y charangues.

Paraguay: Cultura Guaraní

 En Paraguay, el carnaval de Asunción destaca por la resistencia de sus tradiciones guaraníes. Las murgas y comparsas se mezclan con manifestaciones culturales que rinden homenaje a la identidad nacional. Los colores vibrantes y la música folclórica hacen de esta festividad un espacio de encuentro para la comunidad, donde se celebra la cultura paraguaya de manera única.

Uruguay: La candombe y el carnaval

 Uruguay, con su famoso «carnaval del candombe», ofrece una celebración que rinde homenaje a la cultura afrodescendiente. Las calles de Montevideo se llenan de tambores y danzas que evocan la herencia africana.

Los «murgueros» participan en comparsas del sector, mostrando la diversidad cultural uruguaya en un carnaval que dura varias semanas.

Chile: Carnaval Andino con la Fuerza del Sol

El festival más grande de Chile es el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol, que durante tres días moviliza a la ciudad de Arica con desfiles, baile, música y mucho más.

Se trata de un evento que reúne a gran parte de las tradiciones andinas, tanto originarias del altiplano chileno-peruano-boliviano, como de las comunidades afrodescendientes y del interior de la región de Arica y Parinacota.

Los carnavales latinoamericanos son mucho más que festividades coloridas; son expresiones vivientes de identidad nacional que promueven valores comunitarios, preservan tradiciones ancestrales e impulsan economías locales mediante turismo sostenible.

Cada país aporta su singular sabor creando un mosaico cultural que continúa inspirando a generaciones presentes y futuras.