La ciudad de Trujillo en Honduras se convirtió en escenario del “Taller sobre Patrimonio Cultural Inmaterial en Contextos Urbanos”.
La ciudad de Trujillo se convirtió en escenario del “Taller sobre Patrimonio Cultural Inmaterial en Contextos Urbanos”, una capacitación de cuatro días que reunió a una diversidad de voces y experiencias. Funcionarios de la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH), representantes municipales, líderes comunitarios, gestores culturales y emprendedores del sector turístico y económico compartieron espacio junto a técnicos de áreas protegidas, coordinadores de proyectos, investigadores, representantes religiosos, autoridades locales, bomberos y guardianes de la memoria viva de sus comunidades.
El taller subrayó la necesidad de tejer alianzas entre comunidades, gobiernos locales y sectores culturales para integrar el patrimonio vivo en la planificación urbana. Se resaltó que reconocer las expresiones culturales en la vida de la ciudad no solo refuerza la identidad y la cohesión social, sino que abre caminos hacia un desarrollo urbano más sostenible y arraigado en la memoria colectiva.
Las jornadas combinaron espacios de reflexión con recorridos por lugares emblemáticos de la ciudad, como el Mercado y el Parque Central de Trujillo, donde los participantes vivieron de cerca la vitalidad del patrimonio inmaterial en la vida cotidiana. En los trabajos en equipo surgieron discusiones y ejemplos cargados de significado: la preparación de la machuca en sopa de pescado y la jaiba en coco, los usos tradicionales del coco, la Procesión del Vía Crucis y la Feria Patronal de San Juan Bautista. Todos estos elementos se reconocieron como expresiones que, desde la cocina, la espiritualidad o las festividades, mantienen viva la identidad de Trujillo y sus comunidades.
La capacitación, facilitada por la arquitecta Siris Elvir Velásquez y el antropólogo Mario Ardón Mejía, abordó herramientas prácticas, marcos regulatorios y estrategias para la gestión del patrimonio en contextos urbanos. Los insumos técnicos compartidos permitirán a las y los participantes aplicar los conocimientos adquiridos en la formulación de proyectos y en la definición de políticas y programas que integren el patrimonio vivo.
Este esfuerzo regional, desarrollado en diez países de América Latina y el Caribe, hace parte del proyecto “América Latina y el Caribe: Fortalecimiento de capacidades para comunidades resilientes a través del turismo sostenible y la salvaguardia del patrimonio “enfocado en la salvaguardia del patrimonio inmaterial en contextos urbanos y turismo sostenible. Este proyecto es único en su alcance, ya que refuerza sinergias importantes entre la Convención del Patrimonio Mundial de 1972 y la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de 2003 , y tendrá repercusiones positivas para una amplia gama de actores de los sectores de la cultura, la planificación urbana y el turismo en América Latina y el Caribe.
Los arqueólogos aún no saben quién enterró las urnas ni cuántos años tienen exactamente. Conoce más sobre este descubrimiento que tuvo lugar en la Amazonia brasileña.
Cuando un enorme árbol se derrumbó en las llanuras aluviales de Fonte Boa, una región de la Amazonia brasileña, los pescadores locales notaron algo extraño: las raíces habían levantado dos gigantescas vasijas de cerámica sobre el suelo. Nadie sabía qué eran estos objetos del hallazgo ni quién las había enterrado.
En junio, el Gobierno brasileño anunció que los arqueólogos habían identificado las vasijas como urnas funerarias, posiblemente milenarias, de grupos indígenas que habitaban la región antes de que los portugueses llegaran a Brasil hace unos 500 años.
Las excavaciones revelaron siete urnas, algunas fragmentadas, enredadas entre las raíces del árbol, que contenían huesos humanos. La más grande medía casi un metro de diámetro y pesaba unos 350 kilos, según Márcio Amaral, arqueólogo del Instituto Mamirauá en Tefé, Brasil, que ayudó a dirigir las excavaciones. “Necesitamos un día entero para liberar esta gran urna de las raíces y seis hombres para sacarla de allí”, añade.
Retirar las urnas del suelo y transportarlas al laboratorio de investigación Mamirauá en Tefé para su estudio fue un proceso complejo. Walfredo Cerqueira, el líder comunitario que movilizó a sus compañeros pescadores para ayudar en las excavaciones, recuerda la inusual experiencia: “Pensamos que llegaríamos allí con azadas y moveríamos las cosas fácilmente, pero por lo que había visto en la televisión sobre cómo trabajan los arqueólogos, sabía que sería un trabajo lento”.
El árbol cayó en una zona conocida como el lago Cochila, un yacimiento arqueológico en la región del río Solimões Medio. Es una de las más de 70 llanuras artificiales de la zona construidas hace unos 2000 años por grupos indígenas para evitar las inundaciones durante la temporada de crecidas del río. “Dado lo poco que sabemos sobre (el pasado de) esta región y lo difícil que es llegar hasta allí, se trata realmente de un hallazgo sin precedentes”, afirma Karen Marinho, arqueóloga de la Universidad Federal del Oeste de Pará (UFOPA) que no participó en las excavaciones.
El pasado mes de octubre, los habitantes de la comunidad de Amandarubinha vieron el árbol caído y se pusieron en contacto con un sacerdote local, quien a su vez se comunicó con el Instituto Mamirauá, situado a más de 240 kilómetros de distancia. Con la ayuda de la comunidad, los arqueólogos del instituto excavaron las urnas a principios de este año.
Las urnas no coinciden con los artefactos encontrados anteriormente en las cercanías y, por ahora, plantean más preguntas que respuestas.
Hallazgo arqueológico en Amazonas: lo que sabemos sobre la cerámica antigua descubierta
La cerámica tiene una larga historia en el Amazonas y es uno de los pocos tipos de artefactos que han sobrevivido en un entorno húmedo y cálido, poco propicio para la conservación arqueológica.
Las primeras ocupaciones humanas conocidas de la región amazónica crearon cerámicas siguiendo la tradición Pocó-Açutuba, que data de entre el 1500 a. C. y el 200 d. C. Los recipientes cerámicos de esta tradición están ricamente decorados con diferentes tipos de motivos tallados.
A continuación, surgió la tradición Borda Incisa, caracterizada principalmente por cortes a lo largo de los bordes de los jarrones y recipientes cerámicos. Por último, entre los siglos V y XVI, la tradición cerámica policromada incorporó tintes de diferentes colores, especialmente marrón, rojo, negro y naranja sobre un fondo blanco o gris.
Las urnas no parecen pertenecer a ninguna de las tradiciones cerámicas conocidas en el Medio Solimões o en la Amazonia brasileña en general. “Este es un tipo del que aún no tenemos registros”, reconoce Amaral. La ausencia de tapas cerámicas distingue artísticamente a los nuevos hallazgos. Estas urnas funerarias también son más redondeadas que las producidas en estilos conocidos, señala Anne Rapp Py-Daniel, arqueóloga de la UFOPA que no participó en la investigación.
¿Cómo enterraban a sus muertos los antiguos pueblos indígenas?
La riqueza de la artesanía que convierte estas urnas en obras de arte dice mucho sobre cómo las antiguas comunidades indígenas se relacionaban con la muerte en la Amazonía. Para estos grupos, “la muerte es un proceso, no un momento”, observa Py-Daniel. Es otro rito de paso que implica el esfuerzo y la dedicación de todo el grupo, especialmente si el miembro fallecido tenía un papel importante en él.
arte de un segundo paso en el proceso funerario. En primer lugar, los difuntos debían someterse a un ritual para eliminar la carne, mediante entierro, cremación o inmersión en un río, donde el cuerpo se envolvía en una red tejida que permitía a los peces alimentarse de él. A continuación, los huesos se recogían cuidadosamente y se disponían para, en otro ritual, ser colocados dentro de la urna. “Los grupos indígenas cuyas tradiciones no fueron destruidas por la presencia de los misioneros siguen (total o parcialmente) este ritual”, dice Py-Daniel.
En toda la Amazonía, muchos grupos solían enterrar estos vasos con sus muertos debajo de sus casas (y algunos todavía lo hacen), dice la arqueóloga Geórgea Holanda, que dirigió las excavaciones con Amaral.
“En las redes sociales, mucha gente nos pregunta cómo pudo crecer un árbol encima de las urnas”, comenta. “Probablemente, el árbol creció después de que las personas que vivían en esa región se marcharan”. A medida que el árbol crecía, sus raíces se adentraron en las vasijas, posiblemente atraídas por los nutrientes de los huesos, añade Holanda. Aunque se desconoce la edad exacta del árbol, su tamaño sugiere que podría tener siglos, y los investigadores sospechan que las vasijas son aún más antiguas.
Descubrimiento en el Amazonas: arqueología impulsada por la comunidad
Por ahora, la edad y el origen exacto de las urnas siguen siendo un misterio. La presencia de huesos de peces y tortugas alrededor de algunos de los fragmentos cerámicos también plantea interrogantes. “Todavía tenemos que… averiguar qué son estos restos, si formaban parte de un ritual asociado”, dice Amaral.
Los investigadores de Mamirauá están limpiando y excavando los sedimentos del interior de las urnas mientras buscan financiación para estudiar el material. En última instancia, esperan datar con carbono los fragmentos de hueso y carbón para obtener una estimación más precisa de la antigüedad. “Todo dependerá de la financiación y de las colaboraciones que podamos conseguir”, subraya Holanda.
A pesar de estas incógnitas, tanto Amaral como Holanda consideran que el aspecto más importante del descubrimiento fue la profunda implicación de los habitantes de las aldeas de Arumandubinha y Arará, que ayudaron a los arqueólogos a planificar cada paso del proceso. “La demanda vino de ellos, ya que querían saber qué eran estos artefactos; de lo contrario, nunca habríamos sabido nada de las urnas”, afirma Amaral.
Los miembros de la comunidad ayudaron a construir andamios especiales para retirar las urnas sin causar más daños y orientaron a los investigadores sobre el mejor momento para excavar. “Todo habría sido imposible sin ellos”, afirma Holanda.
Kaa-Iya significa “Amo del Monte” en guaraní. Este Parque Nacional es territorio ancestral de guaraníes, chiquitanos y ayoreos, además, resguarda comunidades en aislamiento voluntario. Ubicado en el Chaco boliviano, alberga más de 350 especies de fauna.
El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Kaa-Iya del Gran Chaco cumple este 21 de septiembre tres décadas de creación, consolidándose como la mayor área protegida de Bolivia y uno de los santuarios mejor conservados del planeta. Con una superficia cercana a los 3,5 millones de hectáreas, Kaa-Iya es considerado un modelo de conservación indígena y un baluarte de biodiversidad en el mundo.
La administración del parque, dirigida por Jorge Banegas, trabaja para que el área protegida sea incorporada a la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que distingue a los espacios con las prácticas más avanzadas de gobernanza y manejo a nivel global. Además, el nombramiento permitiría que exista mayor capacidad de defensa y conversación del territorio.
El Kaa-Iya se distingue por resguardar el bosque seco chaqueño mejor conservado del planeta, además de ecosistemas que proveen servicios ambientales esenciales como agua, captura de carbono y regulación climática. También cuenta con dos sitios Ramsar, humedales y fuentes de agua dulce de importancia internacional.
Más de 350 especies en esta área protegida
Kaa-Iya alberga más de 350 especies de fauna, entre ellas el jaguar, el tapir, el oso hormiguero gigante y el pecarí chaqueño, además de una amplia diversidad de aves, reptiles y anfibios. Su territorio sigue siendo un laboratorio natural donde la ciencia descubre nuevas especies de flora y fauna.
Esta área natural se encuentra en las provincias de Cordillera y Chiquitos, está ubicada en la región del Chaco boliviano, en el sureste del país, limitando al sur con la República del Paraguay. Con 34 411,2 km², su superficie es mayor a Bélgica.
Pueblos ancestrales
Pero el valor del Kaa-Iya no es solo natural. Es también territorio ancestral de los pueblos guaraní, chiquitano y ayoreo, y una de las pocas áreas protegidas de la región que resguarda a comunidades en aislamiento voluntario. Su gestión incluye la participación de representantes indígenas y el trabajo conjunto con comunidades locales para garantizar la integridad del área.
Durante estos 30 años, el Kaa-Iya ha resistido amenazas como la expansión agrícola, los incendios forestales y la fragmentación del hábitat. Hoy busca fortalecer sus estándares de gestión para alcanzar la Lista Verde y consolidarse como referente internacional de conservación.
Trinidad, en el departamento de Flores, y en particular el Monumento Natural Grutas del Palacio que forma parte del Sistema Global de Geoparques, recibió a representantes de diversas instituciones públicas (ministerios e intendencias) con el objetivo de avanzar en acciones que visibilicen el patrimonio natural y cultural de Uruguay, desde una perspectiva de desarrollo sostenible e inclusión.
El encuentro, organizado por la Comisión Nacional de Uruguay para la UNESCO del MEC, reunió en territorio a las múltiples experiencias desarrolladas en los distintos sitios denominados Rutas Unesco.
Paloma Camacho, directora de Educación Ambiental y Participación del Ministerio de Ambiente, valoró la instancia: “El patrimonio mayor que tenemos es el encuentro, con quienes estamos en la tarea desde diferentes roles, sin conocernos, sabiendo que andamos queriendo sembrar presente y futuro, que sea consciente y amigable con el ambiente. Las rutas de Unesco nos invitaron a pensarnos, desde diferentes perspectivas, yendo de lo local a lo global, generando sinergias para proyectar acciones articuladas en territorio”.
“El MA es parte activa del trabajo conjunto con UNESCO, pensarnos individuos en relación con el ambiente, reconocer los tesoros vivos, ponerlos en valor, concientizar sobre su cuidado y promoverlo en los distintos territorios, es educación ambiental y en esa línea estamos trabajando.”
Bioma Pampa Quebradas del Norte, Paisaje Industrial Fray Bentos, y Bañados del Este, son algunos de los sitios de nuestro país que integran la denominada Ruta Unesco.
Esto representa una oportunidad para fortalecer el desarrollo local, cultural, el turismo sostenible, entre otras líneas estratégicas.
Son 170 los centros educativos que están vinculados a la ruta de UNESCO, parte del propósito es articular y aportar desde la educación ambiental en los temas que sean de interés y se vinculen a las políticas públicas de cuidado del ambiente y el desarrollo sostenible.
En estos sitios además el MA gestiona áreas protegidas del SNAP como el caso de las Grutas del Palacio, donde ya se trabajan aspectos de conservación, cuidado de la biodiversidad, promoción del desarrollo ambiental y fortalecimiento de los emprendimientos locales.
Durante la administración federal anterior, se logró la repatriación de 14,048 bienes culturales, y en el primer año de la actual, más de 2,000.
Una reflexión colectiva en torno a esta problemática global se llevó a cabo en la 36 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia.
Uno de los fenómenos que más amenaza la integridad del patrimonio cultural, a nivel global, es el tráfico ilícito de bienes culturales. Ante ello, México ha adoptado un enfoque integral e interinstitucional, el cual busca fortalecer el combate al saqueo y los mecanismos para la recuperación de bienes extraídos ilícitamente.
Una reflexión colectiva en torno al tema se realizó en la 36 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH). Expertos en derecho, arqueología, conservación del patrimonio, diplomacia cultural y museología brindaron un panorama de los desafíos y logros en la materia.
Al moderar el conversatorio, en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún del Museo Nacional de Antropología, el secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Luis Perea González, detalló que en el sexenio federal anterior, se logró la repatriación de 14,048 bienes culturales, de los cuales 13,428 eran objetos arqueológicos y 620 de carácter histórico.
En tanto que, en el primer año de la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, las cifras siguen en aumento, con más 2,000 bienes recuperados. Estos logros, dijo el antropólogo, “dan cuenta del compromiso del Estado mexicano con la defensa de su patrimonio, y evidencian la magnitud del problema y la necesidad de consolidar políticas permanentes y sostenidas”.
Manifestó que, desde su fundación, en 1939, el INAH ha tenido un papel central en la investigación, conservación, protección y difusión del patrimonio cultural mexicano, además de desarrollar una labor constante en educación patrimonial, promoviendo en la sociedad el reconocimiento de este legado como un bien común que debe ser defendido colectivamente.
El oficial nacional de Cultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Carlos Tejada, expresó que este flagelo, considerado la tercera fuente de financiamiento para el crimen organizado en el mundo, no solo implica la pérdida material de piezas irremplazables, también la ruptura del vínculo entre los objetos culturales y sus comunidades de origen.
En ese sentido, resaltó la reactivación, en 2022, después de 40 años, y a solicitud de México, de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible (Mondiacult), de la cual se desprendió una declaración que considera la lucha contra este tipo de tráfico, dentro del ejercicio de los derechos culturales. Una política que abona a lo contemplado en la Convención de la Unesco de 1970, sobre este ámbito.
“Los principios fundamentales de la Convención es que la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales es una de las principales causas de empobrecimiento cultural de los países de los que provienen. A su vez, busca generar un marco común, a través de medidas para su prevención, la promoción de su devolución y las referentes a la cooperación”, expuso.
Al respecto, la directora general de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Alejandra Barajas Moreno, señaló que el Gobierno de México cuenta con más de 160 representantes en el exterior, distribuidos en embajadas, consulados y misiones, quienes cuentan con capacitación para dar seguimiento a decomisos, anuncios de ventas en casas de subastas y entregas voluntarias por parte de instituciones o particulares.
“Los avances en los últimos seis años, sobre todo, a partir de la campaña ‘Mi patrimonio no se vende’, han sido sustanciales, porque ya nos estamos sentando a conversar sobre este tema”, consideró.
En opinión de la coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, Thalía Velasco Castelán, y del subdirector de Registro Público de Monumentos Arqueológicos Muebles, Alejandro Bautista Valdespino, la base para fortalecer el combate a este delito es el conocimiento del universo de nuestro patrimonio cultural, es decir, el avance en los inventarios de bienes arqueológicos e históricos en museos y otro tipo de repositorios, o en recintos religiosos, para lo cual se debe trabajar directamente con las comunidades.
Velasco Castelán hizo hincapié en la campaña de prevención de la CNCPC, “¿Qué perdemos cuando perdemos el patrimonio?”, enfocada en la concienciación sobre el robo y tráfico ilícito de bienes culturales, creando materiales específicos sobre aquellos de carácter paleontológico, arqueológico, histórico, artístico y documental.
Finalmente, Bautista Valdespino mencionó que, desde la década de 1930, el INAH ha logrado el registro de más de 2 millones 200 mil bienes arqueológicos. A lo que se suma la dictaminación que arqueólogos peritos realizan de casos que la Consultoría Jurídica de la SRE turna para determinar la autenticidad de bienes culturales decomisados, puestos en venta o entregados voluntariamente.
La dependencia inició acciones legales y exige la repatriación de los objetos, al denunciar que su comercialización fomenta el tráfico ilícito y el despojo cultural
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México manifestó su rechazo categórico a la subasta en línea organizada por la casa Artemis Gallery, con sede en Louisville, Colorado, Estados Unidos, en la que se pretende ofertar piezas de origen prehispánico y etnográfico el próximo 18 de septiembre de 2025.
De acuerdo con el análisis realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), 47 de los objetos incluidos en la subasta forman parte del patrimonio cultural de la nación mexicana. Estas piezas fueron identificadas como monumentos arqueológicos e históricos muebles, definidos y protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que los reconoce como bienes inalienables e imprescriptibles, propiedad de la nación.
En una carta oficial dirigida a la casa subastadora, la dependencia exhortó a detener la venta de las piezas, subrayando la importancia de respetar los valores éticos y culturales que representan. “Las piezas precolombinas y etnográficas que se pretenden comercializar son vestigios de nuestras culturas ancestrales y de la historia nacional; constituyen memoria viva de los pueblos originarios de México”, afirmó Curiel de Icaza.
La Secretaría también informó que ya se iniciaron los procedimientos legales correspondientes, tanto para detener la venta como para buscar la repatriación de los objetos identificados. Estas acciones forman parte del esfuerzo permanente del gobierno mexicano para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales, en cumplimiento de la legislación nacional y de los tratados internacionales suscritos por el país en materia de protección del patrimonio.
De igual forma se destacó que la comercialización de piezas obtenidas de manera ilegal fomenta el despojo cultural y atenta contra la memoria histórica de las comunidades originarias. Asimismo, la funcionaria reiteró su llamado a la casa subastadora a reflexionar sobre los códigos éticos y morales que deben prevalecer frente al tráfico y mercantilización de bienes patrimoniales.
El posicionamiento oficial reafirma la política cultural de México en torno a la defensa de sus bienes arqueológicos, artísticos e históricos, y se suma a los esfuerzos emprendidos en los últimos años para frenar la salida y venta de piezas de alto valor histórico en el extranjero.
Este caso se suma a una serie de intentos de comercialización de piezas arqueológicas mexicanas en el extranjero, práctica que ha sido condenada reiteradamente por el gobierno.
EL MINISTERIO DE CULTURA Y DEPORTES (MCD) ANUNCIÓ LA DECLARATORIA DEL INTERNACIONAL CONVITE “ÁNGEL PÉREZ QUIROA” DEL MUNICIPIO DE TOTONICAPÁN, TOTONICAPÁN, COMO PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE DE LA NACIÓN.
EL INTERNACIONAL CONVITE “ÁNGEL PÉREZ QUIROA” DEL MUNICIPIO DE TOTONICAPÁN, TOTONICAPÁN, CONSTITUYE UNA TRADICIÓN DE EXPRESIÓN SOCIAL, CULTURAL Y MOVIMIENTOS DE ORGANIZACIÓN SOCIAL CULTURAL, COMO REPRESENTACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA.
AL ENTRAR EN VIGENCIA EL ACUERDO MINISTERIAL NÚMERO 808-2025, SE INSTRUYE A LA DIRECCIÓN GENERAL DE PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL QUE, POR MEDIO DE SUS DIRECCIONES Y DEPARTAMENTOS TÉCNICOS COMPETENTES, DICTE LAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN, DEFENSA, INVESTIGACIÓN, Y CONSERVACIÓN QUE REQUIERA ESTE CONVITE.
MÁS DE 75 AÑOS DE TRADICIÓN
EL INTERNACIONAL CONVITE NAVIDEÑO “ÁNGEL PÉREZ QUIROA” FUE FUNDADO EN 1946. ESTA TRADICIÓN SE REALIZA EN EL MUNICIPIO DE TOTONICAPÁN, TOTONICAPÁN, REPRESENTANDO UN RECONOCIMIENTO Y GRAN SIGNIFICADO A NIVEL LOCAL.
ESTE CONVITE SE ENMARCA EN LAS CATEGORÍAS DE USOS SOCIALES, RITUALES Y ACTOS FESTIVOS QUE DEFINE LA CONVENCIÓN PARA LA SALVAGUARDIA DEL PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL PROMOVIDA POR LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA, Y LA CULTURA (UNESCO, EN INGLÉS).
ADEMÁS, REFLEJA SU IDENTIDAD COLECTIVA EN ESPACIOS PÚBLICOS DEL MUNICIPIO DE TOTONICAPÁN, RECREANDO SU MANIFESTACIÓN CULTURAL AÑO CON AÑO A TRAVÉS DE BAILES, ASÍ COMO DEL RECONOCIMIENTO A CONVITEROS DESTACADOS Y EN LA TOMA DE POSESIÓN DE LA MADRINA DEL CONVITE.
El emblemático santuario inca de Machu Picchu, en Perú, podría perder “la credibilidad” como una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, alertó la organización encargada de conceder y mantener el estatus.
“La designación implica un compromiso compartido con la conservación y el manejo responsable del sitio, así como con la implementación de estándares internacionales de preservación y gestión”, afirmó New7Wonders el sábado.
La autoridad oficial de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo pidió “atención prioritaria” a la “alta presión del turismo sin gestión de sostenibilidad, el incremento de precios en servicios y bienes, el riesgo de afectación al patrimonio histórico, denuncias de prácticas irregulares vinculadas a la venta de boletos, dificultades en el transporte terrestre, así como limitaciones en las políticas de gestión y conservación”.
Por medio de un comunicado, suscrito por el director de New7Wonders, Jean-Paul de la Fuente, también se alertó sobre los conflictos persistentes en la ciudad de Cusco, así como por la “descoordinación entre instituciones y empresas turísticas y quejas reiteradas por parte de los visitantes”.
“Los principales responsables de la toma de decisiones a nivel de la Presidencia, el Gobierno nacional, incluyendo todos los ministerios clave, el Congreso nacional y los gobiernos regionales y locales, han recibido desde hace tiempo nuestras propuestas para implementar un plan estratégico de transformación para Machu Picchu. Esta acción es ahora más vital que nunca”, cerró.
Respuesta oficial
El Ministerio de Cultura respondió este lunes —fecha en que la prensa local divulgó la noticia— que “la conservación y protección del Santuario Histórico de Machupicchu no está siendo vulnerado”.
Indicó que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por su sigla en inglés) es “el único organismo competente para promover, en todo el mundo, la identificación, protección y preservación del patrimonio cultural y natural, considerando su valor universal excepcional para la humanidad”.
Entretanto, medios reportaron la suspensión temporal del servicio de trenes hacia Machu Picchu producto de bloqueos realizados por unos manifestantes que acusan a la empresa Consettur de mala praxis.
Cabe recordar, que Machu Picchu fue elegida como una de las “Nuevas 7 Maravillas del Mundo” en 2007, tras ser escogida en una popular votación realizada en internet.
Elisa Ruiz Covarrubias denunció al rector José Antonio Carballo por mover un candil sin permiso oficial dentro de la Catedral Metropolitana.
Una vez que se levanta el acta administrativa, se tiene que iniciar una investigación para confirmar o rechazar la acusación presentada por la funcionaria de la secretaría de cultura federal. Fotografía: Cuartoscuro.
La directora general de estudios y proyectos del patrimonio cultural de la secretaría de cultura federal, Elisa Ruiz Covarrubias acusó por “robo del patrimonio cultural” al rector de la catedral metropolitana de México, José Antonio Carballo García.
Testigos del procedimiento legal ocurrido hace algunas semanas al interior del monumento histórico más importante del país en términos religiosos, buscaron a Grupo Imagen para relatar que la acción cometida en agravio del Deán de la catedral es “indebida e improcedente” por parte de la funcionaria y dos de sus colaboradoras que trabajan bajo la figura de residentes, una de las cuales responde al nombre de Elizabeth Gómez Trejo y la segunda identificada como Ivette N.
Los actos jurídicos de índole administrativa suscritos por Ruiz Covarrubias se originaron a partitr de que el rector de la catedral impulsa desde enero de este año una etapa de mantenimiento, limpieza y restauración al interior del recinto con recursos generados por la propia catedral, precisaron los testigos entre los cuales se encuentra un elemento de la guardia nacional.
La limpieza de uno de los candiles del templo ocasionó “el enojo, los gritos y las amenazas” de las dos residentes de cultura las cuales al percatarse de que personal de la catedral movió el candil, “amagaron con presentar una queja por robo al patrimonio cultural de México en contra del rector José Antonio Carballo” al carecer del permiso de la dirección general a cargo de Ruiz Covarrubias para moverlo de su lugar habitual, añadieron las fuentes.
Al enterarse de lo sucedido, el propio rector argumentó a las residentes – Elizabeth e Ivette – que su cargo lo facultad para ordenar ese tipo de mantenimiento y conservación, pues “es el administrador y garante del monumento”, según lo establece la ley de asociaciones y culto público.
No pasó ni medio día de los amagos de ambas arquitectas” ciuando la propia Elisa Ruiz Covarrubias se trasladó a la catedral de México para reiterar lo dicho por sus trabajadoras “en un tono igualmente amenazante contra el rector de la catedral” en el que le notificó el levantamiento de un acta administrativaen su contra por robo del patrimonio cultural de México.
En respuesta a ello, las autoridades de la catedral destacaron que “ni siquiera el candil fue sacado del monumento” y que sí se movió – con todo cuidado – y bajo las medidas de seguridad requeridas “fue en beneficio de la preservación y cuidado del mismo”, relató uno de los entrevistados por Grupo Imagen.
A decir de los testigos, las amenazas en contra de las autoridades de la catedral y su personal se dieron por por primera al iniciar este 2025, justo cuando se decidió dar mantenimiento al interior del recinto religioso y comenzar también por un candil.
En aquella ocasión, se llevaron a cabo pláticas con diversas autoridades federales no sólo en el ámbito de la cultura; el resultado de las conversaciones y evaluaciones no objetó las acciones de preservación en favor del interior de la catedral; sin embargo, Elisa Ruiz Covarrubias junto con las dos residentes resolvieron anular las sesiones de trabajo, erigirse como única autoridad y dejar en claro que “simplemenete no queremos que se mueva” del lugar que ocupa habitualmente en la catedral.
La respuesta de Carballo García en ese tiempo fue que durante los encuentros con autoridades federales no se identificó impedimento alguno para llevar a cabo las labores, además de que como rector su margen de acción “sí se lo permite, sin violentar ningún reglamento”.
Esto se aprobó y lo voy a mover” fueron las palabras del canónigo ante los primeros amagos de denuncias por robo al patrimonio cultural de la servidora pública.
Una vez que se levanta el acta administrativa de la naturaleza referida, se tiene que iniciar una investigación para confirmar o rechazar la acusación presentada por la funcionaria de la secretaría de cultura federal.
La catedral metropolitana de la Ciudad de México fue declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO en 1987 y es también parte del patrimonio cultural del Centro Histórico de la Ciudad de México, lo que obliga a las autoirdades civiles y religiosas a mantener los cuidados de preservación y mantenimiento al interior y exterior del conjunto catedralicio.
De acuerdo con el registro de servidores públicos federales, Elisa Ruiz Covarrubias ocupa la dirección de estudios y proyectos del patrimonio cultural de la secretaría de cultura federal desde tiempos de la presidencia de Enrique Peña Nieto; fue ratificada por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador y la administración de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.
Ha sido el principal puerto de esclavos en Brasil en el siglo XIX
El yacimiento arqueológico de Muelle de Valongo (Cais do Valongo, en portugués), en la región portuaria de Río de Janeiro, ha sido reconocido como un patrimonio histórico y cultural afrobrasileño fundamental para la identidad nacional.
La ley sancionada por el Presidente Lula este 12 de septiembre también establece pautas para proteger el título de Patrimonio de la Humanidad que la Unesco concedió al sitio.
Según el Palacio de Planalto, el objetivo es preservar el lugar como símbolo de la memoria de la diáspora africana y del proceso de esclavización en Brasil, conforme a las directrices de la Constitución Federal y la Unesco.
La nueva ley también determina las fuentes de financiación para el mantenimiento y los costos del patrimonio, incluyendo créditos presupuestarios, donaciones nacionales e internacionales, acuerdos y transferencias voluntarias.
Sobre el muelle
El muelle de Valongo fue el principal puerto de entrada de africanos esclavizados a Brasil y América en el siglo XIX. A lo largo de cuatro décadas, recibió alrededor de un millón de personas, convirtiéndose en el mayor puerto receptor de personas esclavizadas del mundo y en uno de los principales puntos de tráfico transatlántico de personas esclavizadas procedentes de África.
Catalogado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN) en 2013 y reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco cuatro años después, el sitio representa la memoria de la violencia de la esclavitud, así como la resistencia, la libertad y la contribución de los africanos y sus descendientes a la formación cultural, social y económica del continente americano.
Descubierto en 2011 durante las obras de Porto Maravilha, el muelle, construido en 1811, se convirtió en un monumento preservado y abrió sus puertas a los visitantes en 2012 como parte del Circuito Histórico y Arqueológico de la Celebración del Patrimonio Africano. Según el Palacio de Planalto, el circuito reúne importantes hitos de la cultura afrobrasileña en la región portuaria y refuerza el valor histórico y simbólico del lugar.