Ministerio de Cultura declara: patrimonio nacional a 367 objetos históricos del convento Santa Rosa de Ocopa, Perú

Objetos religiosos, artísticos y etnográficos reciben protección legal en el marco del aniversario del antiguo centro franciscano, consolidando su relevancia para la herencia cultural del Perú

Infobae

Perú

Ministerio de Cultura declara: patrimonio nacional a 367 objetos históricos del convento Santa Rosa de Ocopa

Objetos religiosos, artísticos y etnográficos reciben protección legal en el marco del aniversario del antiguo centro franciscano, consolidando su relevancia para la herencia cultural del Perú

PorCarlos Espinoza

12 Sep, 2025 02:07 p.m. EST

GuardarMinisterio de Cultura declara: patrimonioMinisterio de Cultura declara: patrimonio nacional a 367 objetos históricos del convento Santa Rosa de Ocopa – Mincul

El Ministerio de Cultura ha declarado Patrimonio Cultural de la Nación a 367 bienes muebles del convento Santa Rosa de Ocopa en la región Junín, al cumplirse los 300 años de la fundación de esta institución religiosa. La medida, formalizada mediante la Resolución Viceministerial Nº000231-2025-VMPCIC/MC, reconoce el valor histórico, artístico y etnográfico de una colección resguardada desde 1725 por la Provincia Misionera de San Francisco Solano.

Una colección histórica y diversa

La resolución comprende 297 piezas consideradas históricas y artísticas y 70 bienes de naturaleza etnográfica, reunidos a lo largo de tres siglos de actividad misionera. Entre los objetos identificados destacan pinturas, esculturas, retablos, mobiliario, instrumentos musicales, armas, textiles e indumentarias.

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Ministerio de Cultura declara: patrimonio nacional a 367 objetos históricos del convento Santa Rosa de Ocopa

Objetos religiosos, artísticos y etnográficos reciben protección legal en el marco del aniversario del antiguo centro franciscano, consolidando su relevancia para la herencia cultural del Perú

PorCarlos Espinoza

12 Sep, 2025 02:07 p.m. EST

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El Ministerio de Cultura ha declarado Patrimonio Cultural de la Nación a 367 bienes muebles del convento Santa Rosa de Ocopa en la región Junín, al cumplirse los 300 años de la fundación de esta institución religiosa. La medida, formalizada mediante la Resolución Viceministerial Nº000231-2025-VMPCIC/MC, reconoce el valor histórico, artístico y etnográfico de una colección resguardada desde 1725 por la Provincia Misionera de San Francisco Solano.

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Una colección histórica y diversa

La resolución comprende 297 piezas consideradas históricas y artísticas y 70 bienes de naturaleza etnográfica, reunidos a lo largo de tres siglos de actividad misionera. Entre los objetos identificados destacan pinturas, esculturas, retablos, mobiliario, instrumentos musicales, armas, textiles e indumentarias.Ministerio de Cultura declara: patrimonioMinisterio de Cultura declara: patrimonio nacional a 367 objetos históricos del convento Santa Rosa de Ocopa – Mincul

De manera particular, sobresalen representaciones de la Virgen MaríaJesús Nazareno y el Arcángel Miguel, así como pasajes del viacrucis y escenas de la vida de San Francisco de Asís. A estos elementos se suman altares dedicados a figuras como San Judas Tadeo, la Virgen de Fátima y San Martín de Porres.

La colección atestigua la fuerte influencia del barroco latinoamericano y muestra la convergencia de estilos europeos con tradiciones locales de la escuela cusqueña y expresiones andinas. De acuerdo con el inventario aprobado, cada pieza evidencia la interacción cultural surgida durante el proceso evangelizador de la misión, promovido por los frailes franciscanos desde el siglo XVIII.

Patrimonio etnográfico y encuentro de culturas

Los bienes etnográficos provienen principalmente de los pueblos originarios de la Selva Central y permiten seguir el rastro de un diálogo intercultural marcado por la labor de la Iglesia católica. Entre ellos figuran lanzas, flechas, macanas y cerbatanas, así como utensilios, vasijas, platos y prendas de vestir masculinas y femeninas.

Resulta emblemático el amatsairentsi, una corona utilizada por los líderes de las comunidades indígenas como parte de su indumentaria ceremonial. La colección también incorpora objetos que presentan diseños y motivos propios de los pueblos shipibo-konibo y yagua, los cuales han sido preservados bajo la custodia de la Provincia Misionera de San Francisco Solano.

El convento Santa Rosa de Ocopa, fundado en 1725 por la Orden de San Francisco, cumplirá tres siglos como centro de misión y evangelización en el Perú. Constituyó un punto estratégico para la expansión religiosa y cultural hacia la Selva Central, en un periodo de transición entre el virreinato y la república.

Su patrimonio refleja la convivencia y la apropiación simbólica entre la espiritualidad católica y la cosmovisión indígena, a través del arte religioso y de manifestaciones materiales de la vida cotidiana de los pueblos amazónicos.

Compromiso nacional con la protección cultural

El Ministerio de Cultura remarcó que esta declaratoria refuerza su compromiso con la protección, conservación y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación. Los 367 bienes reconocidos quedan, desde ahora, bajo la tutela legal del Estado, dentro del aniversario de una fundación histórica para la región.

Esta acción se inscribe en la política nacional de salvaguarda de aquellos testimonios materiales que permiten comprender la diversidad y riqueza de la historia peruana, y fortalece la memoria colectiva en torno a la interacción de los distintos sectores que conformaron el país.

Costa Rica recupera tesoros arqueológicos de hasta 1.700 años de antigüedad

La Fiscalía del Distrito de Nueva York identificó las piezas como patrimonio costarricense.

Costa Rica logró la repatriación de 9 objetos arqueológicos precolombinos, principalmente originarios de las subregiones de Guanacaste y el Caribe Central.

Estas piezas, con una antigüedad de entre 1.300 y 1.700 años, forman parte del patrimonio cultural de la nación y fueron recuperadas gracias a una acción coordinada entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el Consulado General en Nueva York y el Museo Nacional de Costa Rica.

La Fiscalía del Distrito de Nueva York, a través de la Unidad de Tráfico de Antigüedades, identificó las piezas como patrimonio costarricense tras una investigación criminal.

Los especialistas Matthew Bogdanos, Grace Vieaux y Michael Chapin confirmaron su procedencia, y el hallazgo fue ratificado por funcionarios del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural del Museo Nacional.

La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Manhattan con la participación de representantes consulares costarricenses y autoridades judiciales de Nueva York.

La delegación de Costa Rica estuvo conformada por la embajadora Mabel Segura, la ministro consejero y cónsul Brenda Esquivel, y la consejera Mariela Álvarez.

Durante el acto, la embajadora Segura destacó el valor simbólico de esta recuperación.

“Para Costa Rica, estos artefactos no son simples objetos; son recipientes sagrados de la memoria, testimonios de la creatividad, espiritualidad e identidad de nuestros pueblos ancestrales. Costa Rica ha priorizado la protección y recuperación de su patrimonio cultural, trabajando de la mano con nuestras instituciones, comunidades y socios en todo el mundo para identificar y rescatar piezas que encarnan el alma de nuestra historia”, expresó.

“Estas piezas tienen una antigüedad de unos 1700 a 1300 años y forma parte de nuestra valiosa historia antigua”, explicó la directora del Museo Nacional, Grettel Monge Muñoz, sobre la relevancia histórica de las piezas.

Arqueología y antropología forense: La ciencia al servicio de la memoria y la verdad en Chile

Expertos como Iván Cáceres y Juan Francisco Reyes, figuras clave en investigaciones emblemáticas, dan cuenta de cómo la arqueología y antropología forense han evolucionado para desentrañar la verdad detrás de la desaparición forzada durante la Dictadura.

El pasado 29 de agosto, el presidente Gabriel Boric dio a conocer la primera nómina oficial de 1.469 víctimas de desaparición forzada durante la Dictadura chilena. Esta cifra forma parte de los avances del Plan Nacional de Búsqueda de Verdad y Justicia, la primera política del Estado de Chile que busca esclarecer las circunstancias de desaparición y/o muerte de las víctimas de desaparición forzada durante este periodo.

Este plan, si bien representa un avance en materia de reparación, se suma al trabajo realizado por científicos, a través de la arqueología y la antropología forense, desde mucho antes. Una muestra de aquello es el trabajo liderado por Iván Cáceres, arqueólogo con más de 30 años de experiencia en causas de derechos humanos, quien ha participado en sitios emblemáticos como Cuesta Barriga, Patio 29 y Colonia Dignidad. Su trayectoria comenzó en 1983 y, cinco años después, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) ya solicitaba el apoyo de arqueólogos especializados para enfrentar los hallazgos.

Uno de los casos más significativos en la carrera de Cáceres fue el del Patio 29, en el Cementerio General. Este lugar fue utilizado para sepultar clandestinamente a víctimas de la represión. La investigación liderada por Cáceres y su equipo reveló incongruencias en las identidades oficialmente reconocidas, un hallazgo crucial que expuso la manipulación de la verdad.

Cáceres enfatiza la naturaleza irremplazable del trabajo arqueológico en estos contextos: «La excavación arqueológica es fundamental en este tipo de casos porque es única e irrepetible. Uno puede hacer análisis de los restos óseos en laboratorio, entrevistar a las víctimas, y los victimarios muchas veces. Pero la excavación es una vez y si lo hacen mal no tienes cómo volver a reconstruirlo».

Innovación y desafíos en la búsqueda

El antropólogo Juan Francisco Reyes, fundador de la ONG Equipo Chileno de Antropología Forense y Derechos Humanos (ECHAF), lideró en 2020 una excavación pionera en el Cementerio Municipal de Copiapó. El objetivo era dar con los restos de Benito Tapia Tapia, Maguindo Castillo Andrade y Ricardo García Posada, detenidos y ejecutados por la Caravana de la Muerte en 1973, y que no habían sido encontrados en los operativos de los años 90.

Para esta compleja misión, Reyes y su equipo recurrieron a tecnologías de vanguardia. Utilizaron drones para el monitoreo aéreo del Patio 16, permitiendo analizar los diferentes tipos de remoción de tierra y comparar con fotografías de pericias anteriores. «Desde una toma aérea pudimos ir analizando los distintos tipos de remoción. Pudimos también catastrar y comparar las fotografías que se hicieron en las pericias desde los 90′ hacia adelante, porque entre los años 90′ y los 2000 el Patio 16 fue intervenido por el Servicio Médico Legal (SML) y la Policía de Investigaciones (PDI)», explica Reyes.

La investigación también incorporó fotografía, ortofotografía y topografía geodésica para delimitar las áreas de búsqueda, y el georradar para detectar perturbaciones en el subsuelo que pudieran indicar inhumaciones. Este exhaustivo trabajo permitió recuperar más de 160 fragmentos óseos, que fueron sometidos a tomografías.

Sin embargo, Reyes subraya la limitación de la evidencia parcial: «Como es parcial esta evidencia no nos permite observar directamente lo que pudo ocurrir con el tejido blando». Respecto a la identificación, el antropólogo es cauto: «No podemos afirmar que estos pertenezcan a las tres víctimas. Las herramientas antropológicas son limitadas«.

El futuro de la búsqueda: tecnología y especialización

Tanto Reyes como Cáceres coinciden en que la antropología y la arqueología forense en Chile han experimentado una transformación significativa. La especialización de más profesionales y la integración de nuevas tecnologías han sido clave. Reyes reconoce las deficiencias históricas: «El trabajo en cementerios y el trabajo forense en los 90′ no era prolijo, por lo tanto, huesos pequeños terminaron desperdigados en un área».

El antropólogo destaca un cambio fundamental en las últimas dos décadas: «Hasta el año 2001 tenemos grandes problemas de identificación y levantamiento de evidencia. Es un tirón de orejas para nosotros mismos, porque los familiares son las principales personas que buscan. Antes no había expertiz porque no existía la antropología física ni menos la forense. Esa es la carencia académica que ha habido en Chile, pero esto cambió rotundamente en los últimos 20 años con más profesionales especializados».

Para el futuro, Reyes enfatiza la importancia del análisis genético como una de las herramientas más eficaces para la identificación de restos, así como el uso de placas dentales y, en menor medida, la ropa. Iván Cáceres, en relación con el Plan Nacional de Búsqueda, tiene esperanzas en la sinergia entre recursos estatales y científicos: «Si el Estado dispone, no solo recursos económicos sino que también científicos, yo abrigo esperanza y espero que tengamos muy buenos resultados. Si bien, ha pasado tiempo, hay nuevas tecnologías que pueden ayudar en esta búsqueda y ahí está el desafío».

FAE 2025: Habitar la arquitectura y construir comunidad desde México

EL FESTIVAL DE ARQUITECTURA EN ESPAÑOL SE CONVIRTIÓ EN UN ESPACIO DE ENCUENTRO, LLENO DE EXPERIENCIAS Y RECORRIDOS A TRAVÉS DEL LEGADO DE LA ARQUITECTURA MODERNA EN MÉXICO


El Festival de Arquitectura en Español (FAE) 2025 convirtió a la Ciudad de México en un punto de encuentro entre el legado moderno y voces influyentes de la práctica contemporánea. Durante el 4 y 5 de septiembre, el festival reunió a arquitectxs y profesionales de distintas partes de la República en dos sedes emblemáticas: Los Manantiales, en Xochimilco, y la Planta Bacardí, en Tultitlán. Más que un ciclo de conferencias, el FAE se consolidó como una experiencia integral donde el patrimonio construido y la conversación abierta fueron lxs verdaderxs protagonistas.

Habitar y recorrer el patrimonio

Uno de los momentos más reveladores fue el recorrido por la Planta Bacardí, el único proyecto de Mies van der Rohe en México. Transitar su nave industrial y el edificio de oficinas ofreció a lxs asistentes una experiencia completa: habitar de primera mano la materialidad, la escala y la concepción espacial de una obra singular del arquitecto alemán, al igual que Los Manantiales y los Paraboloides Hiperbólicos de Félix Candela mostraron cómo estos proyectos de la arquitectura moderna trascienden el tiempo y se mantienen activos. 

Este contacto directo con las obras —ver cómo funcionan hoy y cómo dialogan con su contexto— enriqueció al festival más allá de las ponencias, convirtiendo los recorridos en ejercicios de aprendizaje encarnado.

Arquitectura para todos los sentidos

Desde Los Manantiales, Mauricio Rocha ofreció una conferencia que resonó especialmente entre lxs presentes. Retomando a Juhani Pallasmaa y Carlos Mijares Bracho, así como la influencia de su madre, la fotógrafa Graciela Iturbide, Rocha subrayó la necesidad de concebir una arquitectura que no se limite a la mirada: “centrarse únicamente en la vista aplana la realidad”. Propuso, en cambio, un diseño que convoque todos los sentidos y que se habite con el cuerpo entero.

Su reflexión abrió un espacio de reconocimiento hacia lo multidisciplinar como base de la práctica arquitectónica: la fotografía, la literatura, el arte y otras disciplinas como fuentes que nutren el pensamiento y amplían la sensibilidad del arquitectx. 

Diálogo intergeneracional

El diálogo entre generaciones se hizo evidente durante la cena del 5 de septiembre en la Planta Bacardí, a cargo del chef Miguel Sánchez Navarro (CARDO). Allí, diversas voces compartieron no sólo su perspectiva sobre las conferencias, sino también experiencias íntimas sobre el oficio. Durante la conversación sobre la complejidad del diseño y el rigor del proceso, apareció una conclusión: Este tipo de festivales son también un recordatorio de por qué hacemos arquitectura, y de la necesidad de reconciliarnos con el goce del proceso creativo a pesar de sus desafíos.

Los traslados y recorridos se convirtieron en pretexto para dialogar más de cerca con colegas y maestros, y para hacer preguntas sobre procesos y decisiones de proyecto que no se dan a conocer de manera frecuente.

Nuevas miradas, viejos oficios

Entre los invitados internacionales del FAE 2025, destacó Ryue Nishizawa (SANAA), quien con cercanía y sencillez respondió las preguntas de lxs asistentes pese a la intensidad de la jornada. Su presentación renovó la reflexión sobre diferentes temas y subrayó un aspecto poco común en tiempos dominados por el software y la digitalización: la manera en la que, desde su práctica, el proceso creativo sigue siendo profundamente manual y experimental, apoyado en maquetas físicas que permiten pensar el espacio desde la materialidad y la intuición.

Impulso a lo emergente

El festival también fue escenario de la entrega del Premio Félix Candela – Volumen 7: BABEL, dedicado a jóvenes arquitectos y estudiantes. Con el tema de los espacios de encuentro y apertura espiritual, la edición reafirmó el interés del festival por impulsar nuevas visiones con criterio. A esto se sumó “Descubrimientos”, la nueva plataforma para arquitectxs emergentes hispanohablantes, quienes presentaron su trabajo ante un jurado y obtuvieron visibilidad dentro de la programación.

Una comunidad en construcción

El FAE 2025, organizado por el Instituto Español de Arquitectura (IESARQ) bajo la dirección de Jesús Rubio y Cynthia de Jesús, logró tejer un espacio de convivencia y pensamiento donde los límites entre trayectorias y geografías se desdibujaron. El festival no se entendió como un evento aislado, sino como una plataforma en expansión que vincula el pasado del Movimiento Moderno con prácticas actuales de la disciplina, al tiempo que impulsa a quienes esperan abrirse camino en ella.

Más que un ciclo de discursos, el FAE propuso experiencias: recorrer obras emblemáticas, escuchar la voz de sus protagonistas y, al mismo tiempo, una idea importante: que la arquitectura no se reduce a la forma o al espacio; pues su potencial está en la capacidad de tejer vínculos y construir comunidad a través de festivales y encuentros como este. 

José Bengoa: Un Defensor del Patrimonio Vivo y la Diversidad Cultural

Jueves 4 de septiembre de 2025, el antropólogo José Bengoa fue galardonado con el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales. Este reconocimiento celebra una vida de dedicación a la comprensión de la historia social de Chile, con un énfasis particular en los pueblos indígenas y el patrimonio cultural del país.

El jurado, compuesto por destacadas figuras académicas, reconoció la notable labor de Bengoa como profesor, investigador e intelectual público. Su trabajo no solo ha enriquecido el debate académico, sino que también ha tenido un impacto directo en la sociedad, sirviendo como base para políticas públicas y legislación en materia de derechos indígenas y campesinos.

Un Legado de Compromiso y Conocimiento

A lo largo de su trayectoria, José Bengoa ha demostrado un profundo compromiso con las comunidades y sus tradiciones. Su participación como miembro del Comité Asesor en Patrimonio Cultural Inmaterial del Servicio Nacional del Patrimonio (Serpat) es un claro ejemplo de su enfoque práctico. Desde esta posición, aportó su conocimiento y experiencia para la salvaguardia de las tradiciones y el patrimonio vivo de las diversas comunidades que conforman Chile.

El profesor Bengoa ha destacado por su capacidad para vincular la investigación rigurosa con el trabajo en terreno, un enfoque que lo ha llevado a convertirse en uno de los más reconocidos especialistas latinoamericanos en materias indígenas. Sus escritos son considerados textos obligatorios en la educación superior y su influencia ha sido clave en la creación de instituciones y espacios dedicados al desarrollo de las humanidades y las ciencias sociales.

Más allá de su rol académico, ha sido un defensor incansable de la libertad y la reparación de injusticias históricas. Su participación en comisiones de paz y derechos humanos, tanto en Chile como en el extranjero, demuestra su compromiso con la mediación y la asesoría en contextos de conflictos étnico-políticos.

Un Reconocimiento con Raíces

Al recibir el premio, José Bengoa expresó su gratitud, dedicando el galardón a sus “amigos mapuche, que me han enseñado mucho en la vida” y a la gente campesina. Este gesto subraya su profunda conexión con las comunidades con las que ha trabajado, destacando su labor como profesor en la Escuela Superior Campesina de Curaco de Vélez, en Chiloé.

Como señaló el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, la decisión del jurado se basó en su “gran contribución al entendimiento de la problemática de los pueblos indígenas en Chile”. Por su parte, la rectora Rosa Devés, de la Universidad de Chile, destacó que Bengoa es un “ejemplo de cómo realmente ejercer la academia, vinculada al país, a la sociedad, a los sectores más desfavorecidos”.

El legado de José Bengoa nos enseña que el patrimonio cultural no se limita a los monumentos y objetos, sino que reside en las historias, las lenguas y las tradiciones vivas de las personas. Su trabajo es un recordatorio de que la protección de la diversidad cultural es fundamental para la identidad y el futuro de Chile.

Publican decreto que declara Monumento Histórico a la Casa y Archivo del MEMCH en Chile

  • El inmueble, donde la organización desarrolla su quehacer desde 1996, fue reconocido por su valor histórico, social y cultural; el que cuenta con un archivo digitalizado, que conserva documentos oficiales del movimiento sufragista, entre ellos de Elena Caffarena y Olga Poblete, referentes históricas del feminismo en Chile.

El Diario Oficial publicó hoy el decreto que declara Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, a la Casa y Archivo del Movimiento Pro-Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH), ubicada en la calle San Luis #1438 de la comuna de Independencia, Región Metropolitana. Esta iniciativa fue impulsada por la Seremi de la Mujer y la Equidad de Género, junto a la Subsecretaría del Patrimonio Cultural.

El inmueble, donde la organización desarrolla su quehacer desde 1996, fue reconocido por su valor histórico, social y cultural; el que cuenta con un archivo digitalizado, que conserva documentos oficiales del movimiento sufragista, entre ellos de Elena Caffarena y Olga Poblete, referentes históricas del feminismo en Chile.

La decisión fue adoptada en marzo de este año por el Consejo de Monumentos Nacionales, en una sesión extraordinaria encabezada por las ministras de las Culturas, Carolina Arredondo, y de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana. En esa oportunidad también se aprobaron otras declaratorias vinculadas a la memoria de las mujeres, como el Archivo de Mujeres y Géneros del Archivo Nacional y la colección de Justicia Espada Acuña Mena, primera ingeniera de Chile.

Sobre este hito, la ministra Antonia Orellana afirmó que se trata de un reconocimiento que “no solo resguarda un espacio físico, sino también la memoria viva del movimiento feminista en Chile. El MEMCH fue pionero en poner en la agenda pública las demandas de las mujeres, y hoy su casa y archivo se transforman en patrimonio de todo el país. Reconocer este lugar es también reconocer el aporte de generaciones de mujeres a la democracia y a la igualdad”.

Por su parte, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, indicó: “Recibimos con profunda alegría la declaratoria de la Casa y Archivo del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH) como Monumento Histórico. Este reconocimiento es un homenaje a su legado y un compromiso con la memoria, la justicia, los Derechos Humanos y la igualdad de género, que nos impulsa a seguir avanzando hacia una sociedad más justa e igualitaria.”

Consejo de Monumentos Nacionales declara Monumento Histórico la Quebrada El Way en Antofagasta, Chile

El sitio fue escenario de la Caravana de la Muerte en octubre de 1973, donde fueron fusilados 14 prisioneros políticos.

Con votación por amplia mayoría, el Consejo de Monumentos Nacionales aprobó, este miércoles 3 de septiembre, la declaratoria de la Quebrada El Way como Monumento Histórico. La resolución, adoptada en presencia de familiares de las víctimas, la subsecretaria de Derechos Humanos y autoridades de Patrimonio, reafirma la convicción del Gobierno de Chile en resguardar la memoria, la justicia y el legado histórico a través de la institucionalidad patrimonial.

La Quebrada El Way, ubicada al sur de Antofagasta, fue reconocida oficialmente como Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). La decisión, adoptada por unanimidad, reconoce la significación histórica y patrimonial de este sitio donde, en octubre de 1973, la Caravana de la Muerte ejecutó a 14 prisioneros políticos, en uno de los episodios más brutales de la dictadura militar.

La sesión, que comenzó a las 15:00 horas y se extendió por cerca de dos horas, fue presidida por Graciela López Sheers, subsecretaria (S) del Patrimonio Cultural, en su calidad de presidenta del CMN. Participaron de manera presencial Nélida Pozo Kudo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y vicepresidenta ejecutiva del CMN; Juan Guillermo Prado Ocaranza de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía; Oscar Toro Bardeci de la Sociedad Chilena de Arqueología; Pricilla Barahona Albornoz, directora del Museo Histórico Nacional; Fernando Pérez Oyarzún, experto en conservación y restauración; y Cecilia García-Huidobro Moroder del Instituto de Conmemoración Histórica.

De manera telemática participaron los consejeros y consejeras Jorge Paredes Bórquez (Ministerio de Defensa Nacional), Sonia Neyra Rojas (asociaciones de barrios y zonas patrimoniales), Sofía Valenzuela Delpiano (Ministerio de Vivienda y Urbanismo), Carlos Carrasco González (Colegio de Arqueólogas y Arqueólogos de Chile), Claudio Loader Garrido (Servicio Nacional de Turismo), Patricia Huenuqueo Canales (Directora del Archivo Nacional), Loreto Wahr Rivas (Dirección Nacional de Arquitectura del MOP), Verónica Serrano Madrid (Ministerio del Interior), y Varinia Brodsky Zimmermann (directora del Museo Nacional de Bellas Artes).

Nélida Pozo Kudo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y vicepresidenta del CMN, destacó el sentido de justicia que acompaña esta resolución: “El sector de Quebrada El Way es un enclave remoto en el paisaje desértico, condición que permitió su utilización para el traslado y ejecución de personas durante la dictadura cívico-militar, y que mantiene su integridad y sigue como evidencia material de estos terribles hechos. Por las familias, por su tenacidad y por el resguardo de la memoria histórica y la transmisión a las nuevas generaciones, es de toda justicia acoger esta declaratoria”.

Pozo agregó que este reconocimiento se enmarca en una política pública sostenida: “El Servicio Nacional del Patrimonio Cultural ha impulsado en los últimos años la declaratoria de múltiples sitios vinculados a graves violaciones de derechos humanos en distintas regiones del país. Es parte del deber del Estado reconocer, proteger y resignificar estos lugares como espacios de memoria activa, de encuentro ciudadano y de transmisión de valores democráticos”.

La jornada estuvo marcada por la voz de los familiares, quienes han luchado por décadas para resguardar este espacio. Mónica Díaz García, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Antofagasta, dijo que “este es un acto de justicia y reparación, también pensando en nuestro futuro. Que este lugar sea un espacio de memoria y reflexión, que permita transmitir a las nuevas generaciones que hechos de esta magnitud jamás deben repetirse. Que este lugar donde se oscureció la vida de nuestros familiares sea un faro de memoria y dignidad, donde el silencio del desierto abrace para siempre la voz de nuestros familiares”.

A sus palabras sumó que el hallazgo del sitio exacto marcó un punto de inflexión. “A pesar de los largos años transcurridos desde el asesinato de nuestros familiares en el paso de la Caravana de la Muerte, no conocíamos con certeza la ubicación exacta de la Quebrada El Way, el lugar donde se cometió tan atroz crimen. Fue recién el año pasado, gracias a la valiosa colaboración de la científica Cristina Dorador —a quien expresamos nuestro más profundo agradecimiento— que logramos llegar al sitio preciso. Allí, incluso encontramos una bala, huella imborrable de aquel horror. Desde ese momento hemos iniciado un proceso para preservar este espacio de memoria que hoy se encuentra en riesgo por la actividad minera de la zona y la acumulación de basura que amenazan con borrar las marcas de nuestra historia”, enfatizó Díaz.

Desde el Gobierno, Carolina Pérez Dattari, subsecretaria del Patrimonio Cultural y presidenta del CMN, recalcó que “este gobierno tiene un compromiso indeclinable con la memoria, la justicia y la reparación. Hoy hemos aprobado la solicitud de declaratoria del Monumento Histórico Quebrada El Way, un lugar remoto de la Región de Antofagasta que fue utilizado para cometer los más horrorosos crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura, como fue la Caravana de la Muerte. Chile cuenta con 70 Sitios de Memoria declarados Monumento Histórico, donde 29 de ellos, es decir, el 40%, han sido declarados durante este gobierno. Esto además ratifica el compromiso del Estado de asegurar que cada región del país cuente con al menos un sitio de memoria desde 2023”.

La sesión contó también con la participación de Daniela Quintanilla Mateff, subsecretaria de Derechos Humanos, quien subrayó la importancia de la coordinación interministerial para resguardar el sitio. Desde su cartera se alcanzó un acuerdo con Minera Escondida que permitió detener y retirar las faenas en la zona inmediata, junto con asegurar el compromiso de no intervenir el polígono. En paralelo, el Ministerio de Bienes Nacionales y el Ministerio de Defensa trabajan en la desafectación del terreno para su restitución al fisco y posterior entrega a la agrupación de familiares, mientras que el Gobierno Regional comprometió recursos para señalizar y demarcar el lugar. A su vez, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural solicitó a Defensa labores de rastreo y despeje de municiones, debido al uso militar histórico de la zona.

La decisión por amplia mayoría del Consejo, acompañada por la presencia de familiares y autoridades, otorgó a la jornada un fuerte carácter político e institucional. La declaratoria de la Quebrada El Way no solo reconoce su valor patrimonial, sino que reafirma la convicción del Estado de Chile de proteger estos espacios como testimonios materiales de la historia reciente, lugares de dignidad y advertencia permanente para las generaciones futuras.

Piezas de colección arqueológica de 1.500 años vuelve a Panamá desde Países Bajos

Las autoridades de Panamá recibieron un conjunto de piezas arqueológicas de hasta 1.500 años de antigüedad, que formaban parte de una colección privada de una familia de Países Bajos tras ser recopiladas por el abuelo en sus viajes por Latinoamérica en el siglo XX, según informó este viernes la Cancillería panameña.

Las autoridades de Panamá recibieron un conjunto de piezas arqueológicas de hasta 1.500 años de antigüedad, que formaban parte de una colección privada de una familia de Países Bajos tras ser recopiladas por el abuelo en sus viajes por Latinoamérica en el siglo XX, según informó este viernes la Cancillería panameña.

“Nuestros orígenes están inscritos en el legado de nuestros antepasados. Cada pieza cultural es un testimonio vivo de su creatividad, sus creencias y su visión del mundo. Recuperarlas no solo es un acto de justicia histórica, sino también un compromiso con la preservación de nuestra identidad y con las futuras generaciones que heredarán este legado”, dijo la embajadora de Panamá en Países Bajos, Sally Loo Hui.

El lote entregado “incluye vasijas decoradas, platos y asas de cerámica con una antigüedad estimada entre 950 y 1.500 años” que poseen “información muy valiosa sobre los sistemas sociales y las creencias de los antepasados que poblaron el país” según un comunicado de la Cancillería de Panamá.

Las piezas arqueológicas formaban parte de la “colección Feriz”, médico austro-neerlandés y apasionado de la arqueología, que recopiló y coleccionó objetos en sus viajes por América Latina a mediados del siglo XX.

Fueron devueltas a Panamá “gracias a la decisión” del nieto del médico, según la información oficial.

Algunas de esas piezas “fueron donadas o vendidas en la década de 1950 al entonces Instituto Real de los Trópicos, actual museo Wereldmuseum de Ámsterdam”, recalca el comunicado de la cartera de Relaciones Exteriores de Panamá.

En el acto de devolución estuvo presente la embajadora panameña, altas autoridades del Gobierno neerlandés, miembros del cuerpo diplomático y representantes del ámbito académico.

En 2024, Panamá pudo exhibir 13 piezas arqueológicas precolombinas provenientes de Canadá, que datan del año 800 y 1.500 después de Cristo.

Y en agosto de 2022, recuperó 343 piezas de cerámica prehispánica procedentes de Países Bajos, en la que en su momento se denominó como la “repatriación de riquezas arqueológicas más grande en la historia de Centroamérica”.EFE



Región de La Araucanía (Chile) acogerá la 11ª Conferencia Internacional de Geoparques Mundiales de la UNESCO

La instancia reunirá más de 500 expertos de 50 países. El Geoparque Kütralkura, reconocido en 2019 por la UNESCO, será protagonista como laboratorio natural y cultural de alcance global.

Entre el 8 y el 12 de septiembre de 2025, la Región de La Araucanía será el epicentro global del patrimonio geológico, ya que albergará la 11ª Conferencia Internacional de Geoparques Mundiales de la UNESCO, el evento científico más importante en su campo. Por primera vez, Chile y Sudamérica serán sede de este encuentro de alcance internacional, lo que marca un hito en la consolidación del subcontinente dentro de la red global de geoparques. 

El encuentro reunirá a más de 500 expertos procedentes de 50 países, incluyendo a científicos, académicos y gestores de los 232 Geoparques Mundiales de la UNESCO actualmente reconocidos, quienes participarán de un completo programa que contempla más de 450 ponencias, 23 salidas técnicas y espacios de intercambio cultural y educativo. 

El Geoparque Kütralkura, cuyo nombre en mapudungun significa “piedra de fuego”, será el anfitrión de este evento. Este territorio fue reconocido por la UNESCO en 2019 y cuenta con más de 12 mil km² que abarcan siete comunas de La Araucanía.  Kütralkura se ha consolidado como un laboratorio geológico y cultural de alcance mundial, donde los volcanes, montañas, ríos y bosques se entrelazan con la cosmovisión del pueblo mapuche, mostrando cómo el patrimonio natural y cultural se enriquecen mutuamente. 

“Los geoparques son mucho más que sitios de interés geológico. Son espacios vivos, donde la investigación científica se encuentra con los saberes locales, donde la conservación del patrimonio natural se une a la transmisión de la cultura ancestral, y donde las comunidades son protagonistas de su propio desarrollo sostenible. En Kütralkura y en toda La Araucanía, la UNESCO reconoce una oportunidad única para mostrar al mundo cómo el patrimonio puede convertirse en motor de identidad, cohesión social y resiliencia frente a los desafíos globales”, destacó Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago

Este encuentro refuerza el papel de La Araucanía como referente en geoturismo, gestión del patrimonio geológico y diálogo intercultural. Para la UNESCO, representa una plataforma única que conecta el conocimiento académico con las prácticas locales, impulsando un modelo de desarrollo sostenible construido desde las propias comunidades. 

San Salvador impulsa la integración del patrimonio vivo en la planificación urbana

Personas funcionarias de diversas instituciones participaron en capacitación para fortalecer la incorporación del patrimonio cultural inmaterial en el desarrollo urbano.

Con el objetivo de fortalecer la incorporación del patrimonio cultural inmaterial en el desarrollo urbano, veintitrés funcionarios estatales y municipales de diversas instituciones —entre ellas el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda, la Dirección de Ordenamiento Territorial, la Corporación Salvadoreña de Turismo (CORSATUR), la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador, la Secretaría de Cultura de San Salvador y la Dirección de Desarrollo Territorial y Asistencia Comunitaria— participaron en una capacitación de tres días en San Salvador, El Salvador. 

El “Taller sobre Patrimonio Cultural Inmaterial en Contextos Urbanos”, realizado en el Salón de Lectura Digital de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), forma parte del proyecto América Latina y el Caribe: Fortalecimiento de  capacidades para comunidades resilientes mediante el turismo sostenible y la salvaguardia del patrimonio vivo , implementado en 10 países con el auspicio del Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita en el marco del programa de la UNESCO sobre Cultura y Tecnologías Digitales. 

La capacitación, facilitada por Yonny Marroquín Orellana y Estanislao López, abordó instrumentos internacionales, marcos regulatorios nacionales y herramientas prácticas para gestionar el patrimonio vivo en contextos urbanos. A través de diálogos y grupos de trabajo, las y los participantes intercambiaron experiencias con portadores de manifestaciones culturales y exploraron cómo aplicar los conocimientos adquiridos en proyectos y políticas locales. 

Un aspecto central del taller fue la generación de espacios de trabajo conjunto entre las distintas instituciones involucradas, lo que permitió reflexionar sobre la importancia de integrar el patrimonio cultural inmaterial en los planes urbanos para garantizar un desarrollo sostenible, inclusivo y basado en la identidad local. 

Asimismo, la participación de funcionarios de diferentes instituciones públicas abrió la discusión sobre posibles proyectos interinstitucionales, subrayando la relevancia de la cooperación entre distintos sectores del Estado para avanzar en políticas culturales y urbanísticas que incorporen el patrimonio vivo salvadoreño. 

Los resultados de la iniciativa contribuirán a desarrollar lineamientos técnicos para la integración del patrimonio vivo en los planes y programas urbanos de San Salvador, reforzando las sinergias entre la Convención del Patrimonio Mundial de 1972 y la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003.