INAH elabora guía para prevenir el robo del patrimonio documental de México

 Expediente de un proceso llevado a cabo en el siglo XVIII contra elementos castrenses por participar en juegos de azar.Foto repositorio digital del Archivo General de la Nación

A diferencia de la sustracción de piezas arqueológicas, el robo de acervos documentales “está un poco invisibilizado” en México, por lo cual se hizo una guía para prevenir el saqueo de documentos, informó la titular de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Thalía Velasco Castelán, quien lamentó que hasta ahora “no tenemos la dimensión del número de robos de nuestros bienes documentales”.

En entrevista con La Jornada, Velasco Castelán indicó que la guía fue elaborada con la colaboración del Archivo General de la Nación (AGN) y “la idea es que le llegue a todos los archivistas, a los bibliotecarios, a la gente que trabaja en los centros de documentación de todo el país, para evitar el robo. Es muy importante tener el registro y los inventarios de los documentos, para proteger nuestro patrimonio”.

Agregó que “si no tenemos catalogados nuestros bienes y ocurre un hurto, es muy difícil hacer la denuncia, porque no tenemos una fotografía ni las características que nos solicitan para levantar la denuncia. Nos parece que es una línea estratégica de trabajo que desde el instituto seguiremos impulsando”.

Entre los proyectos de conservación que trabajó este año la CNCPC destaca el realizado con el Códice Tlatelolco, el cual fue encabezado por Marie Vander Meeren.

Se trata de un bien documental “importantísimo para la historia de nuestro país, es de estos códices en amate; se hizo un trabajo de intervención muy puntual que lo hizo acreedor al premio INAH en la categoría de conservación, restauración e investigación”, comentó.

Trabajo in situ

Los restauradores de la coordinación también trabajan in situ, como es el caso de Tulum o a las manifestaciones rupestres gráficas de Baja California, Nuevo León y Oaxaca.

La CNCPC, añadió, “ha aprendido la importancia de escuchar y trabajar con las comunidades para preservar el patrimonio cultural de México. Concientizar a los grupos sociales de la riqueza cultural que tienen es vital para preservar sus bienes. Un reto en nuestro trabajo es ganar su confianza”.

Explicó que algunas comunidades llegan a pedir el apoyo, pero otras no están muy convencidas porque “tienen cierto recelo respecto de la institución”.

En cuanto a la Estrategia Nacional de Conservación, que se enfoca en la investigación, educación y divulgación para preservar el patrimonio cultural, dijo que “si una comunidad no está valorando un bien cultural, no importa que le digamos que es muy importante, pues no se va a comprometer a tener acciones de conservación”.

En este sentido, la CNCPC no sólo apoya a las comunidades religiosas, sino a otros grupos. “Nos interesa trabajar con los jóvenes y los niños sobre el tema de patrimonio documental. El trabajo con archivistas, bibliotecariosy fototecarios es fundamental, porque son los que diario están manipulando los archivos. Les enseñamos cuáles son las medidas de manipulación, buen resguardo y trabajo con los usuarios”.

Para Velasco Catalán, quien también es restauradora, las acciones preventivas son elementales porque evitan que los objetos de arte lleguen a deteriorarse.

Sobre el tema de los inventarios del patrimonio cultural, Velasco mencionó que especialistas enseñan a los habitantes de las comunidades cómo registrar la riqueza que tienen en sus templos, les comparten medidas de conservación preventiva y manipulación de las esculturas y, por ejemplo, les explican que no es bueno colocarles flores.

Ante la riqueza arqueológica del país, agregó, “necesitamos sumar más manos y ojos que nos ayuden a las tareas de registro y de protección de los bienes. Es una necesidad ampliar los esfuerzos y hacer que se sumen distintos grupos sociales a la protección de nuestro patrimonio.”

La titular de la CNCPC señaló que hay varios proyectos en todo el país y se trabaja en los laboratorios de conservación que se encuentran en el Ex Convento de Churubusco. “Aquí traemos algunos de los bienes que se intervienen y se hace investigación; también tenemos laboratorios de textiles, de patrimonio documental, de pintura de caballete, de material orgánico y cerámica entre otros”.

Desembocadura del Río Huasco: Ministerio del Medio Ambiente declara el humedal urbano número 140 en Chile

Con su reconocimiento bajo la Ley 21.202 se han puesto bajo protección oficial más de 16.000 hectáreas a nivel nacional. Este ecosistema acuático es uno de los más relevantes del norte de Chile para aves acuáticas, playeras y migratorias con más de 150 especies registradas. 

Este miércoles, el Diario Oficial publicó una esperada noticia para los vecinos y vecinas de la Región de Atacama. Se trata de la declaración del Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco, con una superficie de más de 260 hectáreas, el que se convierte en el ecosistema acuático número 140 en ser reconocido en el marco de la ley 21.202.

“Como Ministerio del Medio Ambiente estamos muy orgullosos de celebrar la declaración del Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco, el primero de la comuna de Huasco. Quiero destacar que con el reconocimiento de este ecosistema acuático, se han puesto bajo protección oficial más de 16.000 hectáreas, lo que reafirma nuestro compromiso con el cuidado de nuestro patrimonio natural, que pertenece a todos los chilenos y las chilenas”, expresó la ministra Maisa Rojas. 

En tanto, la seremi de Medio Ambiente de la Región de Atacama, Natalia Penroz, sostuvo que “el humedal de Huasco es uno de los ecosistemas más relevantes de la región, ya que concentra una gran cantidad de avifauna, muchas de ellas migratorias. Es por esto que estamos muy contentos de resguardarlo, entregando protección y gestión posterior de la mano del municipio de Huasco”. 

El Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco es uno de los ecosistemas acuáticos más relevantes del norte de Chile para aves acuáticas, playeras y migratorias con más de 150 especies registradas, entre otros grupos, donde destacan: cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba); garza cuca (Ardea cocoi), pato gargantillo (Anas bahamensis); pato colorado (Spatula cyanoptera); pato real (Mareca sibilatrix); pilpilén común (Haematopus palliatus); playero de Baird (Calidris bairdii); zarapito (Numenius phaeopus) y pitotoy chico (Tringa flavipes). 

Cabe recordar que Desembocadura del Río Huasco fue declarado de oficio por el Ministerio del Medio Ambiente. Con este reconocimiento, nuestro país cuenta con 140 Humedales Urbanos protegidos a nivel nacional y 3 en la Región de Atacama. 

Perú recupera 347 bienes arqueológicos prehispánicos repatriados desde Estados Unidos

Cerámicas, textiles y objetos rituales de culturas como Moche, Nazca, Cupisnique e Inca forman parte del conjunto de objetos restituidos al Estado peruano

Los 7 países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales

La Unesco incorporó nuevas expresiones culturales de América Latina a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Son 7 países los que recibieron el reconocimiento por mantener vivas sus tradiciones comunitarias.

América Latina se posiciona nuevamente como referente cultural global tras la más reciente sesión del Comité Intergubernamental de la Unesco, celebrada en Nueva DelhiIndia. En esta edición de 2025, el organismo reconoció nuevas expresiones vivas que forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, valorando prácticas que conectan generaciones, territorios y memorias colectivas.

Durante el encuentro se examinaron 68 candidaturas de distintos continentes. Siete países latinoamericanos fueron incluidos en la lista gracias a manifestaciones representativas de su identidad, consolidando el rol de la región en la conservación del patrimonio vivo del planeta.

¿Cuáles son los países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales?

Las nuevas inscripciones reflejan la diversidad de las expresiones culturales de América Latina. Música, danza, espiritualidad y oficios tradicionales forman parte del conjunto de prácticas ahora protegidas por la Unesco.

  • Venezuela: el joropo fue inscrito como símbolo cultural del país. Esta manifestación une canto, baile y ejecución instrumental, y ha sido transmitida de generación en generación en los llanos.
  • Argentina: el cuarteto de Córdoba ingresó en la lista como género urbano con fuerte arraigo popular. Nacido en los años 40, ha definido parte de la identidad sonora de la provincia.
  • Perú: la ancestral Sarawja de Moquegua, practicada por el pueblo aymara, combina música y danza como expresión de memoria y cohesión social.
  • El Salvador: la Cofradía de las flores y las palmas de Panchimalco fue la primera tradición salvadoreña reconocida por la Unesco. Esta celebración mezcla herencia indígena y devoción mariana, destacando por sus procesiones y adornos florales.
  • Bolivia: la tradicional Fiesta de la Virgen de Guadalupe en Sucre fue valorada por su sincretismo religioso y artístico. Incluye música, danzas y expresiones populares profundamente arraigadas en la vida local.
  • México: se reconoció la multitudinaria representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, una manifestación de fe y teatro comunitario que moviliza a miles de participantes cada Semana Santa.
  • Chile: el circo de tradición familiar fue inscrito como espacio de creación, arte itinerante y transmisión oral. Esta forma de espectáculo ha perdurado gracias al traspaso generacional de saberes y oficios.

Aunque el artículo original menciona al son cubano como parte de la candidatura de El Salvador, esta asociación parece incorrecta. El son cubano pertenece culturalmente a Cuba, país que no figura entre los reconocidos en esta edición.

EN VIVO

🔴 EN VIVO | Noticias del Perú y el mundo hoy 19 de diciembre

Mundo

16 Dic 2025 | 13:41 h

Los 7 países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales

La Unesco incorporó nuevas expresiones culturales de América Latina a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Son 7 países los que recibieron el reconocimiento por mantener vivas sus tradiciones comunitarias.

América Latina cuenta con diversas expresiones culturales.

América Latina cuenta con diversas expresiones culturales. | Composición LR

Foto del autor

Omar Aguilar

América Latina se posiciona nuevamente como referente cultural global tras la más reciente sesión del Comité Intergubernamental de la Unesco, celebrada en Nueva DelhiIndia. En esta edición de 2025, el organismo reconoció nuevas expresiones vivas que forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, valorando prácticas que conectan generaciones, territorios y memorias colectivas.

Durante el encuentro se examinaron 68 candidaturas de distintos continentes. Siete países latinoamericanos fueron incluidos en la lista gracias a manifestaciones representativas de su identidad, consolidando el rol de la región en la conservación del patrimonio vivo del planeta.

PUEDES VER:Estas son las 5 mejores ciudades de América Latina para visitar en 2026: Perú destaca en el top pero no por Lima

lr.pe

¿Cuáles son los países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales?

Las nuevas inscripciones reflejan la diversidad de las expresiones culturales de América Latina. Música, danza, espiritualidad y oficios tradicionales forman parte del conjunto de prácticas ahora protegidas por la Unesco.

  • Venezuela: el joropo fue inscrito como símbolo cultural del país. Esta manifestación une canto, baile y ejecución instrumental, y ha sido transmitida de generación en generación en los llanos.
  • Argentina: el cuarteto de Córdoba ingresó en la lista como género urbano con fuerte arraigo popular. Nacido en los años 40, ha definido parte de la identidad sonora de la provincia.
  • Perú: la ancestral Sarawja de Moquegua, practicada por el pueblo aymara, combina música y danza como expresión de memoria y cohesión social.
  • El Salvador: la Cofradía de las flores y las palmas de Panchimalco fue la primera tradición salvadoreña reconocida por la Unesco. Esta celebración mezcla herencia indígena y devoción mariana, destacando por sus procesiones y adornos florales.
  • Bolivia: la tradicional Fiesta de la Virgen de Guadalupe en Sucre fue valorada por su sincretismo religioso y artístico. Incluye música, danzas y expresiones populares profundamente arraigadas en la vida local.
  • México: se reconoció la multitudinaria representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, una manifestación de fe y teatro comunitario que moviliza a miles de participantes cada Semana Santa.
  • Chile: el circo de tradición familiar fue inscrito como espacio de creación, arte itinerante y transmisión oral. Esta forma de espectáculo ha perdurado gracias al traspaso generacional de saberes y oficios.

Aunque el artículo original menciona al son cubano como parte de la candidatura de El Salvador, esta asociación parece incorrecta. El son cubano pertenece culturalmente a Cuba, país que no figura entre los reconocidos en esta edición.

PUEDES VER:Los 3 países de América Latina que tendrán mayor crecimiento económico en 2026: superarán más de 2 veces a Chile, México y Brasil

lr.pe

Desafíos de los países latinoamericanos para preservar sus tradiciones culturales

El reconocimiento cultural de la Unesco implica más que un galardón simbólico. Conlleva compromisos concretos para proteger estas prácticas frente a amenazas como la globalización, la pérdida de saberes ancestrales y el desplazamiento cultural.

En la misma sesión de la Unesco en Nueva Delhi, se incluyeron 11 elementos en la lista de salvaguardia urgente. Entre ellos, la artesanía ñai’ũpo de Paraguay y los sistemas constructivos en quincha y junta de embarre en Panamá, considerados en riesgo inminente de desaparición.

Los países deben implementar planes de acción sostenibles, fortalecer la educación cultural e incentivar la participación activa de las comunidades, quienes son las verdaderas portadoras del Patrimonio Cultural Inmaterial.

¿Cómo la Unesco reconoce las tradiciones culturales?

La inscripción en la lista de la Unesco responde a un proceso riguroso que evalúa el impacto cultural, social y simbólico de cada manifestación. Los Estados presentan sus candidaturas, que son examinadas por expertos internacionales bajo criterios como:

  • Transmisión oral y práctica viva.
  • Representación de la identidad colectiva.
  • Contribución a la diversidad cultural global.
  • Relevancia para la comunidad que la practica.

Actualmente, existen 788 expresiones inscritas de 150 países. A diferencia del patrimonio arquitectónico o arqueológico, estas prácticas no se conservan en vitrinas ni monumentos: viven en el día a día de las personas, en sus festividades, rituales, saberes y expresiones artísticas.

La inclusión en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad garantiza visibilidad internacional y facilita el acceso a recursos de protección, pero su sostenibilidad depende de la continuidad en el tiempo y del compromiso de las comunidades que las mantienen vivas.

Un nuevo robo de obras de arte en Brasil desnuda la vulnerabilidad de sus museos

Desde el golpe que hizo desaparecer joyas de Matisse y Portinari hasta los memorables casos del pasado, el “momento Louvre” también afecta al país sudamericano.

Brasil también ha vivido su momento “Louvre”. En el célebre museo parisino, en la famosa Galerie d’Apollon, donde se exponen las joyas de la corona francesa, el pasado 19 de octubre cuatro ladrones robaron ocho piezas de joyería histórica pertenecientes a la familia real francesa del siglo XIX, entre ellas collares, diademas y otras joyas por un valor estimado de unos 88 millones de euros (unos 103,3 millones de dólares). En Brasil, el robo del pasado 7 de diciembre en la Biblioteca Mário de Andrade, en el centro de San Pablo, tuvo como resultado un botín menos cuantioso, 13 obras de arte robadas de una vitrina, pero igualmente importante, a pesar de que la Secretaría de Cultura del estado paulista no ha revelado la estimación de su valor. Sin embargo, se trata de ocho grabados del francés Henri Matisse, de la serie Jazz de 1947, una edición limitada a solo 300 copias, y cinco ilustraciones del brasileño Cândido Portinari realizadas para la edición especial del libro de 1959 Menino de Engenho (El Niño del Ingenio de Azúcar, en español) de José Lins do Rego.

Tanto Matisse como Portinari son artistas muy famosos con notables valoraciones en el mercado internacional. El pasado mes de octubre, unos sesenta bocetos del artista francés se vendieron por más de 2,5 millones de dólares en una subasta de Christie’s, según el sitio web especializado Artnet. Sin embargo, el récord por una obra de Matisse se batió en 2018, con el cuadro Odalisca reclinada bajo las magnolias de 1923, vendido en subasta por 80,8 millones de dólares. En cuanto a Portinari, es considerado uno de los pintores brasileños más importantes del siglo XX. Uno de sus cuadros de la serie “El trabajador del café” fue robado en 2007 del Museo de Arte de San Pablo (MASP).

El robo del pasado 7 de diciembre se produjo a plena luz del día, una tranquila mañana de domingo, mientras se celebraba la exposición “Del libro al museo”, una colaboración entre la Biblioteca Mário de Andrade y el Museo de Arte Contemporáneo de San Pablo (MAM). La exposición, inaugurada en octubre, reunía libros raros y obras de los años 40 y 50, incluidas las obras que luego fueron robadas. Los investigadores contaron a Infobae cómo se produjo el robo: los dos ladrones amenazaron a un guardia y a una pareja de ancianos que visitaba la exposición. “Luego se dirigieron a una vitrina donde se exponían las obras y los documentos, los metieron en una bolsa de tela y salieron por la entrada principal”. “Este robo es muy grave porque el valor cultural y artístico es incalculable”, declaró el crítico de arte brasileño Tadeu Chiarelli. A través de las cámaras repartidas por San Pablo, la policía vio a los dos ladrones salir con las obras bajo el brazo y alejarse a pie. Los dos han sido identificados; uno fue arrestado, pero hasta la fecha el otro sigue fugitivo y se ha perdido el rastro de las obras robadas. Según Chiarelli, “se trata de obras raras; es improbable que alguien las compre”. Por lo tanto, es casi seguro que se trata de un robo por encargo, quizás incluso para uso personal de coleccionistas que podrían guardarlas. Ironía del destino, las obras de Matisse robadas en San Pablo ya habían sido objeto de una intriga internacional en el pasado. Entre 2004 y 2006, un empleado de la biblioteca Mário de Andrade, aprovechando las obras de renovación, se las llevó y las sustituyó por copias sin que nadie se diera cuenta, hasta que las obras originales fueron encontradas en Puerto Iguazú, en Argentina, probablemente listas para ser llevadas a Bélgica.

Brasil no es ajeno a los robos de obras de arte. Hace casi 20 años, el 24 de febrero de 2006, durante el Carnaval de Río de Janeiro, el Museo de la Chácara do Céu, situado en el antiguo barrio de Santa Teresa, fue escenario del mayor robo de obras de arte de la historia de Brasil. Cuatro hombres armados robaron cuatro pinturas de inmenso valor consideradas patrimonio nacional y entre las más preciadas del archivo del museo. Entre ellas se encontraba La danza, de Pablo Picasso. Partes del marco y fragmentos del lienzo fueron encontrados posteriormente quemados en una favela cercana, Morro dos Prazeres. En la lista de obras robadas también figuraban Los dos balcones, de Salvador Dalí, Marina, de Claude Monet, y El jardín de Luxemburgo, de Henri Matisse. Curiosamente, los telones de Dalí y Matisse ya habían sido robados del mismo museo en 1989, pero fueron recuperados pocos meses después. El robo tuvo lugar un viernes de Carnaval, mientras a pocos metros del museo el tradicional Bloco das Carmelitas atraía a miles de personas, bloqueando las calles y creando el caos perfecto para una huida sin obstáculos.

La mayoría de los empleados habían sido enviados a casa temprano debido a las fiestas, dejando el museo casi vacío. Por eso, los delincuentes entraron con facilidad, desarmaron a los guardias y obligaron a los pocos empleados a desactivar las cámaras de vigilancia. En pocos minutos, descolgaron los lienzos de las paredes, algunos de los cuales estaban fijados solo con hilos de nailon, y se llevaron también un raro libro de grabados de Picasso que estaba expuesto, y huyeron mezclándose entre la multitud que celebraba las fiestas. Hasta la fecha, el caso sigue sin resolverse. Nadie ha sido detenido, ninguna obra ha sido recuperada y las investigaciones han caído en el olvido. Ya en aquel momento se revelaron graves deficiencias. No existía una comisaría especializada en delitos contra el patrimonio cultural y el caso se asignó a una de delitos medioambientales, que lo archivó rápidamente. Además, los visitantes presentes no fueron interrogados y las huellas dactilares recogidas en el lugar de los hechos no se analizaron en profundidad. La Policía Federal identificó al conductor de la furgoneta utilizada para la huida, quien declaró haber sido obligado, mientras que las escuchas telefónicas sugerían complicidad, pero al no haber grabaciones oficiales, el sospechoso fue absuelto. A día de hoy, estas obras siguen siendo unas de las más buscadas del mundo.

El robo de diciembre en la Biblioteca Mario de Andrade ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad del sistema museístico brasileño, que dura desde hace años. Entre los temas que se debaten hoy en día figuran las tecnologías de seguridad para proteger los museos y las obras de arte, y los seguros y los sistemas de gestión de riesgos. Precisamente la evolución de la tecnología puede ser de gran ayuda tanto para la prevención como para la localización de las obras robadas. “La vigilancia electrónica, la digitalización, la geolocalización y la automatización administrativa permiten aumentar la trazabilidad de las obras”, según la revista especializada Insurtalks. En cuanto a los seguros, Brasil sigue estando rezagado en la adopción de pólizas completas que incluyan también los errores y omisiones de los conservadores y los riesgos cibernéticos. Además, falta una unidad de investigación que proteja los bienes culturales, con conocimiento de los mercados del arte y de las rutas de tráfico de obras de arte, que son muy diferentes de las de otros bienes ilícitos.

En Brasil existe una base de datos oficial del patrimonio desaparecido, el banco de bienes culturales buscados, gestionado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico (IPHAN). En ella se encuentra toda la información sobre los bienes culturales protegidos por el Estado brasileño que han sido robados, desaparecidos o sustraídos ilegalmente. Sin embargo, el problema es la actualización de los datos y la falta de protocolos claros de cooperación nacional e internacional para prevenir el robo y el tráfico de obras de arte. En una sentencia del año pasado, el Tribunal Federal de Río de Janeiro, en respuesta a una acción civil pública promovida por el Ministerio Público Federal (MPF), obligó al Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN), al Instituto Brasileño de Museos (IBRAM) y al gobierno federal a adoptar una serie de medidas concretas para combatir el robo, el tráfico ilícito y la desaparición de bienes del patrimonio histórico y cultural brasileño. Las investigaciones que dieron lugar a la denuncia del MPF descubrieron que al menos 2.200 obras de arte conservadas en patrimonios públicos ya han sido robadas, exportadas e incluso expuestas en museos y galerías extranjeros, sin que las autoridades brasileñas hayan intervenido para recuperarlas. De ahí la obligación, establecida en la sentencia, de que las instituciones públicas creen protocolos de cooperación con otras entidades, actualicen las listas de bienes desaparecidos y las integren en la base de datos, y completen lo antes posible un inventario nacional de los bienes museísticos.

La colaboración internacional es fundamental precisamente porque el tráfico de obras de arte es transfronterizo y afecta a circuitos muy limitados, como el de los coleccionistas, los anticuarios y las galerías de arte. En 2023, el Consejo Internacional de Museos (ICOM) lanzó la Lista Roja de bienes culturales brasileños en peligro. Recordemos que el ICOM se fundó en 1946 en París como respuesta a la devastación de la Segunda Guerra Mundial, en la que los nazis destruyeron y saquearon museos. Casi 80 años después, la Lista Roja de bienes culturales brasileños en peligro pretende ayudar a los profesionales del sector artístico y del patrimonio cultural, así como a las autoridades policiales e incluso a los ciudadanos de todo el mundo, a identificar los objetos sujetos a comercio ilegal. La lista brasileña se divide en cinco categorías: libros, documentos, manuscritos y fotografías, arqueología, arte sacro, objetos etnográficos y paleontología. Se trata de un paso crucial para incluir a Brasil en una red global de información y expertos con el fin de contener esta amenaza al patrimonio cultural del país.

La cultura, cimiento para habitar y vivir la ciudad con dignidad

UNESCO busca mejorar el habitar y vivir la ciudad con enfoque en el patrimonio vivo y en barrios y comunidades que lo salvaguardan en países latinoamericanos como México.

Alfredo Hernández Orozco es artesano textil y creció en Santo Tomás Xochimilco, un barrio tradicional de Oaxaca, México. Sus habitantes fueron de los primeros en hacer suyo el telar de cuatro pedales. “Ahora es parte de nuestra esencia”, dice Alfredo, al recordar un tiempo cuando el trabajo artesanal no sólo ocupaba grandes espacios, sino también las calles, junto con una alta producción y remuneración. Ahora, las artesanas y los artesanos se adaptan a talleres cada vez más estrechos.

El patrimonio vivo preserva identidades, brinda sostén a familias y comunidades y enfrenta desafíos también en las ciudades, por eso la UNESCO implementa un programa en nueve ciudades de América Latina y el Caribe para generar una relación renovada entre la planificación urbana y el patrimonio cultural inmaterial, junto con un turismo sostenible y ético. Una de esas ciudades es Oaxaca.

El objetivo del programa es que el patrimonio vivo se integre plenamente en el diseño, planeación y regulación de territorios urbanos, para que se siga practicando y que sus conocimientos y técnicas se sigan transmitiendo, lo cual apoya a mejorar la condición social y económica de quienes lo salvaguardan: portadoras y portadores del patrimonio cultural inmaterial.

Las dinámicas urbanas, entre ellas el turismo, pueden apoyar al reconocimiento y la remuneración de quienes mantienen vivo al patrimonio, si se mitigan riesgos como la reducción de espacios comunitarios, el encarecimiento de los barrios o el deterioro de entornos naturales o vías de tránsito para acceder a materiales.

El turismo puede ser bueno para mover al turista no sólo a comprar, sino también a aprender, apreciar y convivir.

Alfredo Hernández Orozco, artesano textil oaxaqueño.

Textiles Orozco es un taller familiar con 100 años de tradición y Alfredo es uno de los herederos de ese legado cultural que, además, innova mediante piezas e instalaciones artísticas textiles. Al hablar de su trayectoria, menciona que el Estado debe escuchar y brindar proyección a las artesanas y artesanos, priorizando a las personas en la gestión urbana por sobre lo comercial e implementando un turismo responsable.

Los procesos participativos son indispensables para lograr resultados integrales y sostenibles, por lo que la iniciativa de la UNESCO, auspiciada por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, reúne a servidores públicos y comunidades para construir soluciones concretas y ponerlas en práctica.

Funcionarios de distintas áreas del gobierno estatal y municipal de Oaxaca y personas portadoras de expresiones del patrimonio vivo oaxaqueño tuvieron una primera jornada de trabajo y abordaron desde conceptos e instrumentos internacionales culturales, hasta propuestas de vinculación entre la planeación territorial y el patrimonio cultural inmaterial, como procesos de reconocimiento y compensación al trabajo artesanal local, la gestión cultural participativa y el rescate de espacios colectivos.

Fue muy significativo, cuando empezamos a identificar prácticas culturales inmateriales, ver que también yo, mi comunidad, somos parte de esas prácticas. No lo había visto, no lo había reconocido y claro que me importan.

Lourdes Nava Jiménez, funcionaria pública estatal.

Uno de los acuerdos tras el primer encuentro presencial fue el desarrollo del primer Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de Oaxaca, tras lo cual se construirán lineamientos técnicos integrales de planeación urbana con una perspectiva cultural y del patrimonio vivo.

La iniciativa sobre patrimonio cultural inmaterial y planeación urbana es uno de los componentes del proyecto para América Latina y el Caribe de “Comunidades por el patrimonio”, mediante el cual se busca fortalecer la sostenibilidad y la resiliencia de destinos Patrimonio Mundial mediante un turismo sostenible, como la capacitación para la mejora de la gestión de los visitantes.

La Práctica del Son Cubano ya está en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

La Práctica del Son Cubano quedó registrada, este 10 de diciembre de 2025, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que coordina la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La certificación fue entregada por Fumiko Ohinata, directora de la secretaría de la Convención de la UNESCO de 2003 (Patrimonio Cultural Inmaterial), y recibido por Sonia Virgen Pérez Mojena, presidenta de la Asociación Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba, quien estuvo acompañada por Maiky Díaz Pérez, primera secretaria de la embajada de Cuba en la India.

La ceremonia oficial tuvo lugar en el marco de la vigésima reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, celebrada en la ciudad de Nueva Delhi, India.

Con el Son Cubano suman ocho los bienes de Cuba en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, junto a La Tumba Francesa, La rumba cubana, El punto, Las parrandas de la región central de Cuba, Los saberes de los maestros del ron ligero, el Bolero, y los Conocimientos y prácticas tradicionales del casabe.

En la presente edición acompañaron a La Práctica del Son Cubano otras nueve expresiones latinoamericanas, igualmente reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial.

México, Oaxaca, primera ciudad de América Latina y el Caribe que inicia inventario comunitario de su patrimonio vivo en proyecto regional de UNESCO

Oaxaca, México, es una de las ciudades en América Latina en un proyecto regional de UNESCO para integrar el patrimonio vivo a la planeación urbana y un turismo ético.

Oaxaca, México, se convierte en la primera de cuatro ciudades de América Latina y el Caribe en iniciar la identificación e integración del patrimonio vivo en los procesos de planeación urbana como parte del proyecto regional de la UNESCO “Comunidades por el Patrimonio”, financiado por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, para fortalecer la resiliencia de las comunidades y un turismo sostenible.

En el Museo de las Culturas de Oaxaca se realizó la segunda fase del proyecto en la que se presentó el plan de trabajo para realizar el inventario comunitario de cinco manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial oaxaqueño: Chinas Oaxaqueñas, comparsas del barrio de Jalatlaco, preparación y sabores de nieves artesanales, así como mantelería tradicional y la mayordomía de la Virgen del Rosario, ambas del barrio de Santo Tomás Xochimilco.

Las prácticas culturales se seleccionaron mediante consultas con las comunidades involucradas y el equipo de implementación, considerando su posible articulación con políticas y proyectos urbanos en marcha. Representantes de esas manifestaciones participaron en las sesiones de trabajo de esta segunda etapa, compartiendo elementos significativos de sus prácticas, necesidades y prioridades de salvaguardia.

“Las comparsas del Día de Muertos en el barrio de Jalatlaco se realizan desde hace más de 60 años. Comienza con una semana cultural antes del 1 de noviembre. Participan niños, niñas y jóvenes con características e indumentarias tradicionales. Las comparsas son del y para el barrio, y no salen de él, lo cual ha permitido su viabilidad todos estos años”, compartió Gibraham Ramírez, integrante de la comparsa.

Esta etapa del proyecto incluye talleres participativos y reuniones con las comunidades para un proceso de investigación local sobre los significados y la función social de los elementos seleccionados, sus actores involucrados, la viabilidad actual y riesgos asociados, para evaluar la forma de incorporarlos en los procesos municipales de planificación urbana.

“Tenemos más de 47 años ocupando el espacio de la Calle Sócrates, conocida como ‘la calle de las nieves’. Estamos hablando de más de cinco generaciones de familias dedicadas durante toda nuestra vida a hacer nieves. Hemos conservado ese proceso artesanal con elementos y herramientas artesanales. La nieve forma parte de la gastronomía oaxaqueña, ahora como postre, y especialmente la nieve de leche quemada que es originaria de aquí”, relató Jorge Alberto Armengol, nevero tradicional.

En el encuentro también participaron especialistas en el campo del desarrollo urbano, como Danivia Calderón, y del patrimonio cultural inmaterial, como José Feliciano, junto con autoridades estatales y municipales del Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca, de las secretarías de Cultura y de Turismo, así como de la Dirección de Patrimonio y Centro Histórico. Además de los puntos focales nacionales del proyecto: Edaly Quiroz, por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y Rubén Rojas, por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) del Gobierno de México.

Rubén Rojas mencionó que la construcción de un futuro urbano deseable requiere transformar la manera en que se conciben, habitan y gobiernan las ciudades, pues es en el espacio urbano donde se manifiesta y transmite el patrimonio cultural inmaterial. Sobre esa relación, señaló que debe ser bidireccional. 

El patrimonio inmaterial otorga sentido a los espacios, mientras que el espacio público brinda el contexto para que las prácticas culturales continúen y se fortalezcan

Rojas añadió que los inventarios pueden funcionar como un “atlas de riesgo” para planificadores y apoyar a evaluar los impactos urbanos, como de la infraestructura, proyectos, normatividades y políticas, sobre la vida comunitaria, el desarrollo socioeconómico y cultural, y el medioambiente.

Compartió además que, a raíz de esta colaboración, la SEDATU trabaja en integrar criterios y metodologías para la incorporación del patrimonio inmaterial en las reglas de operación que enviará a los municipios en 2026 para sus Planes o Programas de Ordenamiento Territorial y Urbano.

Edaly Quiroz explicó que la llamada “activación patrimonial” es el punto de partida del inventario del patrimonio cultural inmaterial, al motivar que una comunidad se reconozca como parte de su patrimonio, lo cual permite generar una herramienta útil para la gobernanza, pues sirve de base para planes concretos de salvaguardia y fortalecer la corresponsabilidad entre las instituciones y la sociedad. 

Como resultado del encuentro, el Municipio de Oaxaca, a través de la Dirección de Patrimonio y Centro Histórico, encabezada por Guillermo León, manifestó su compromiso de integrar los aprendizajes y resultados de este proceso en la actualización del Plan de Manejo 2026 de la ciudad.

Palma chilena obtiene la máxima protección internacional por parte de la Convención CITES

Fue incorporada al Apéndice I durante la CoP20 en Uzbekistán, fortaleciendo los esfuerzos de conservación de esta emblemática y amenazada especie del bosque nativo chileno.

La palma chilena (Jubaea chilensis), especie endémica de la zona central y considerada la palma más austral del mundo, fue incorporada oficialmente al Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la categoría de mayor protección a nivel mundial. La resolución fue adoptada la 20° Conferencia de las Partes (CoP20), realizada en Samarcanda, Uzbekistán.

La inclusión en este nivel implica que el comercio internacional de ejemplares, plantas, semillas y derivados de la palma chilena queda estrictamente restringido. Se trata de un avance decisivo para la conservación de una especie cuya población ha disminuido drásticamente debido a la intervención humana y factores ambientales, subsistiendo hoy mayoritariamente en áreas protegidas.

La propuesta fue presentada por Chile gracias al trabajo coordinado entre CONAF, como Autoridad Administrativa, e INFOR, como Autoridad Científica CITES.

La ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, destacó el alcance de esta decisión: “Estamos muy contentos por el trabajo que hemos impulsado como país y como ministerio para proteger una de las especies más emblemáticas de nuestro bosque nativo: la palma chilena. Este es un hito muy relevante, porque esta especie es única en nuestro territorio y sus poblaciones han disminuido de forma importante con el tiempo. De hecho, gran parte de sus ejemplares se encuentra hoy dentro de áreas protegidas debido a presiones humanas y factores naturales que amenazan su conservación”.

Asimismo, subrayó el rol de los organismos del sector: “Este logro refleja el esfuerzo conjunto y nuestro compromiso con la protección de nuestras especies nativas, que son un patrimonio natural para todo Chile”.

Por su parte, la directora ejecutiva del Instituto Forestal (INFOR), Sandra Gacitúa, valoró el trabajo científico que sustenta la resolución adoptada por CITES. “La incorporación de la palma chilena al Apéndice I es un reconocimiento internacional a la urgencia de proteger una especie única de nuestro patrimonio natural. Como INFOR, hemos trabajado durante años en la investigación científica que fundamenta esta decisión, y hoy vemos los frutos de ese esfuerzo”, señaló.

Agregó que “esta medida fortalecerá la conservación, reducirá las amenazas asociadas al comercio ilegal y permitirá impulsar estrategias de manejo y restauración basadas en evidencia científica”.

A su vez, el director ejecutivo de CONAF, Rodrigo Illesca, subrayó el significado de este hito para la gestión del bosque nativo chileno: “Esta decisión confirma que la comunidad internacional reconoce la gravedad de las amenazas que enfrenta la palma chilena y respalda el trabajo que Chile ha realizado para protegerla. Para CONAF, como Autoridad Administrativa, este paso permitirá reforzar nuestras capacidades de fiscalización, control y educación, asegurando que esta especie pueda recuperarse y mantenerse para las futuras generaciones”.

Desde Uzbekistán, donde integra la delegación chilena, la encargada de CITES en INFOR, Marlene González, quien hizo la intervención a nombre de Chile y el Ministerio de Agricultura en la CoP20, enfatizó el impacto de la resolución en las políticas nacionales de conservación. “Este es un avance contundente para asegurar la supervivencia de la palma chilena. Su inclusión en el Apéndice I no solo visibiliza su estado de amenaza, sino que también refuerza el compromiso de Chile con el uso sostenible, la legalidad y la trazabilidad en el comercio internacional de especies silvestres”, afirmó.

Asimismo, destacó la importancia de la presencia técnica de Chile en la CoP20: “La participación nacional en esta conferencia permite posicionar nuestra experiencia científica y fortalecer la cooperación internacional en materia de biodiversidad”.

La delegación chilena en Samarcanda está compuesta, además, por representantes de Cancillería, Sernapesca, Carabineros de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el académico Juan Carlos Ortiz, de la Universidad de Concepción. Junto a INFOR y CONAF, el grupo ha contribuido a visibilizar la urgencia de robustecer las herramientas de protección del bosque nativo y avanzar en estrategias de conservación efectivas.

La decisión adoptada en la CoP20 marca un paso fundamental para la protección global de la palma chilena, símbolo del paisaje de la zona central y parte esencial del patrimonio ecológico del país.

10 nuevos patrimonios inmateriales de América Latina reconocidos por la UNESCO

La UNESCO acaba de reconocer 10 nuevos patrimonios culturales inmateriales en América Latina. Te contamos cuáles son y cómo se decide qué expresiones reciben este título.

¿Qué entendemos como patrimonio?

Si alguna vez te habías preguntado cómo es que algo acaba recibiendo este título, te contamos:

El patrimonio cultural inmaterial es todo aquello que no se puede tocar, pero que define la identidad de un pueblo, esto puede incluir:

  • Tradiciones.
  • Saberes.
  • Rituales.
  • Técnicas artesanales.
  • Celebraciones.
  • Expresiones artísticas que se transmiten de generación en generación.

Ahora, para que una práctica reciba este reconocimiento, los países deben postular y demostrar que es una expresión viva, con valor comunitario, que necesita protección y que forma parte esencial de la memoria cultural de una región.

Posteriormente un comité internacional de la UNESCO evalúa cada candidatura y determina si cumple con los criterios para ser inscrita en la Lista del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Las nuevas expresiones que recibieron el título

Como ya te adelantamos esta vez se suman 10 tradiciones latinoamericanas, te contamos de donde es cada una y en que consiste.

  • El son cubano (Cuba): Esta es una tradición musical emblemática que fusiona raíces africanas y españolas además cuenta con una base de géneros populares. El Son Cubano ha sido revitalizado por Buena Vista Social Club.
  • Joropo (Venezuela): Música y baile tradicional que mezcla influencias indígenas, africanas y europeas, es un símbolo de identidad venezolana.
  • Cuarteto de Córdoba (Argentina): Género musical urbano nacido en Córdoba que se caracteriza por tener ritmos festivos y comunitarios.
  • Sarawja de Moquegua (Perú): Danza y música aymara que celebra la comunidad y la memoria ancestral.
  • Fiesta de las Flores y las Palmas de Panchimalco (El Salvador): Este es un ritual religioso con raíces indígenas, mezcla de música, danza, gastronomía y una gran procesión con palmas decoradas.
  • Fiesta de la Virgen de Guadalupe de Sucre (Bolivia): Esta es una celebración que combina devoción mariana con danzas y música tradicionales.
  • Representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa (México): México no podría faltar en la lista con una de las escenificaciones religiosas más grandes del mundo, realizada por la comunidad desde hace más de 170 años.
  • Circo de tradición familiar (Chile): Práctica circense transmitida de generación en generación, donde familias completas preservan técnicas y espectáculos.
  • Artesanía ancestral ñai’ũpo (Paraguay): Técnica artesanal indígena en riesgo, reconocida por la UNESCO por necesitar medidas urgentes de salvaguardia.
  • Construcción de la casa de quincha y la técnica de junta de embarre (Panamá):  Sistemas tradicionales de construcción sostenible que forman parte del conocimiento ancestral campesino.