La UNESCO lanzó el primer Museo Virtual de Bienes Culturales Robados, una plataforma mundial que utiliza tecnologías digitales avanzadas para sensibilizar sobre el tráfico ilícito de bienes culturales, uno de los mayores desafíos para la preservación del patrimonio cultural. Paraguay forma parte de esta iniciativa con la inclusión de dos piezas de alto valor histórico y simbólico: un incensario del Museo Casa de la Independencia y una lámpara colgante del Panteón Nacional de los Héroes.
El incensario, sustraído en 2010 del Museo Histórico Casa de la Independencia, forma parte de un acervo que reúne objetos de los siglos XVII, XVIII y XIX. “Es un objeto muy importante y muy valioso, no solamente por su material, sino por todo lo que significa y representa para el país”, expresó Estela Riquelme, del Museo Histórico Casa de la Independencia, al recordar el hecho que calificó como “un momento ingrato para todo el país y para el patrimonio cultural”.
La lámpara colgante, perteneciente al Panteón Nacional de los Héroes, era una pieza central del altar de la Virgen de la Asunción y símbolo de la devoción nacional. “Fue una gran pérdida cuando se robó esa hermosa lámpara, que estaba permanentemente para la Virgen y también para los héroes. Su ausencia significó una pérdida muy grande, inclusive para nuestros afectos”, manifestó Ana María Rodríguez de Pedersani, mayordoma del altar de la Virgen, cuya familia custodia este espacio desde 1742.
Desde la Secretaría Nacional de Cultura, la directora general de Patrimonio Cultural, Natalia Antola, destacó el compromiso institucional con la protección del acervo nacional: “Desde la Secretaría, en conjunto con la Comisión Nacional de Lucha contra el Tráfico Ilícito, venimos trabajando arduamente en preservar nuestra memoria, nuestra historia y nuestros bienes culturales. Trabajamos en la identificación y registro de los bienes, herramientas fundamentales para poder hacer los reclamos y evitar futuras sustracciones”.
El Museo Virtual de la UNESCO de Bienes Culturales Robados fue desarrollado en respuesta al pedido de los Estados miembros de establecer una estrategia coordinada de concienciación sobre el tráfico ilícito. La iniciativa, diseñada junto al arquitecto Francis Kéré y con INTERPOL como socio, cuenta con el apoyo financiero del Reino de Arabia Saudita.
Mediante tecnologías como la modelación 3D y la realidad virtual, el museo presenta reconstrucciones digitales de objetos robados seleccionados por los Estados miembros, acompañadas de relatos, contenidos educativos y testimonios de las comunidades afectadas. Asimismo, una sala dedicada a casos exitosos de restitución ilustra la importancia de la cooperación internacional para la devolución de bienes culturales.
El Museo Virtual fue presentado durante MONDIACULT 2025, como un espacio innovador de educación, memoria y compromiso mundial en defensa del patrimonio común de la humanidad.
El cambio climático amenaza en la actualidad al 43% de los lugares naturales del Patrimonio Mundial (117 de un total de 271), según la ‘Perspectiva del Patrimonio Mundial 4’ que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publica este martes. El porcentaje ha subido diez puntos desde 2020, cuando se situaba en un 33%.
La investigación constituye la evaluación más completa de todos los sitios naturales de Patrimonio Mundial. En total, se basa en cuatro ciclos de evaluaciones realizadas desde 2014 y por primera vez revela tendencias en las perspectivas de conservación de estos sitios durante un período de diez años. Con ella, la UICN insta a gobiernos, donantes y socios internacionales a intensificar la colaboración y la financiación para incrementar la protección de estos lugares frente a las amenazas de hoy en día.
Después del cambio climático, la segunda amenaza más prevalente a los lugares naturales del Patrimonio Mundial son las especies exóticas invasoras, que afectan a un 30% de los sitios. El estudio también advierte sobre el incremento de las enfermedades de la vida silvestre y las plantas, que impactan sobre el 9% de los sitios cuando en 2020 sólo concernían a un 2%.
En este sentido, la UICN ha avisado de que las amenazas que suponen las especies invasoras y las enfermedades suelen estar “interconectadas” y que, asimismo, se intensifican con el cambio climático. A su vez, también ha recalcado la influencia que tiene en estas amenazas el turismo “insostenible”, “la tercera amenaza actual más extendida”. “Predecir y prevenir estos impactos en cascada es crucial, no solo para los ecosistemas, sino también para la salud humana”, ha indicado.
La investigación indica que la proporción de sitios con una perspectiva de conservación positiva se ha reducido en cinco puntos en cinco años, pasando del 62% en 2020 al 57% en 2025. En este marco, los sitios reconocidos por su valor para la biodiversidad se ven afectados de forma desproporcionada.
Por el contrario, trece sitios mejoraron sus perspectivas de conservación entre 2020 y 2025, lo que según la UICN demuestra que la inversión focalizada y la participación local funcionan. Así, cuatro sitios en África Occidental y Central (la Reserva de Fauna de Dja (Camerún), los Parques Nacionales de Salonga y Garamba (RDC) y el Parque Nacional de Niokolo-Koba (Senegal) pasaron de ser críticos a ser de preocupación significativa gracias al fortalecimiento de las iniciativas contra la caza furtiva, las colaboraciones locales y la estabilización de poblaciones animales clave.
A juicio del organismo internacional, una gestión eficaz es “esencial” para abordar las crecientes amenazas a los sitios naturales del Patrimonio Mundial. Sin embargo, el informe revela que solo la mitad (50%) de los sitios evaluados cuentan con protección y gestión efectivas. Además, uno de cada siete (15%) se encuentra en alto riesgo debido a la falta de financiación sostenible, “lo que compromete la resiliencia y las perspectivas de los lugares más emblemáticos del mundo”. Por ello, el texto insta a gobiernos, donantes y socios internacionales a intensificar la colaboración y la financiación.
Las raíces del bordado yucateco se remontan a los tiempos de los mayas prehispánicos, como lo muestran los restos de telas encontradas en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá. En Yucatán hay artistas textiles (tanto mujeres como hombres) en los 106 municipios del estado; éstos manejan al menos 30 de las 40 puntadas de bordado existentes en el país, haciendo del bordado uno de los más importantes símbolos de identidad y, recientemente, de progreso económico.
La UNESCO y el bordado maya
Por ello, en el 2023, se puso en marcha la iniciativa Desarrollo económico y social con perspectiva de género a través del arte textil en Yucatán,cuyos principales objetivos son fortalecer el arte textil de Yucatán, dignificar a quienes lo practican, valorar su importancia cultural, social y económica, promover la equidad de género y crear un Plan de Salvaguardiaque garantice su viabilidad. La UNESCO implementó dicha iniciativa con la valiosa participación de Fundación BANORTE y de la Secretaría de Cultura y las Artes (SEDECULTA), Secretaría de las Mujeres (SEMUJERES) y el Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM), agencias del gobierno estatal.
Importancia del bordado en la vida maya
Los bordados han formado parte esencial del ciclo de vida de la población maya, porque el nacimiento, el bautizo, la comunión, la boda y la vida misma, están íntimamente relacionadas con el bordado.
Lo mismo sucede con el Jéets’ Méek’, una ceremonia de iniciación social que se practica a la niñez maya para presentarlos en sociedad.
El bordado maya como parte de las celebraciones religiosas
También la vida religiosa y espiritual se engalana con bordados: sudarios, ternos de vírgenes, pabellones, estandartes y los ternos que portan las mujeres adornando el paisaje cultural maya yucateco en gremios y vaquerías para los santos patronos de pueblos y ciudades.
Siendo parte de la vida simbólica y religiosa maya, los bordados han formado parte esencial de sus creencias y cosmovisión, y desde luego tienen lugar en la milpa, que ha sido el sistema que provee de alimentos a las familias y que ha favorecido la existencia de la selva y de su riqueza biológica.
El bordado maya, elemento del vestido típico de Yucatán
El hipil y el fustán, que forman la indumentaria femenina de Yucatán desde tiempos precoloniales, se bordan en el cuello y en el ruedo en un patrón de diseño distintivo. Éste, además de permitir identificar la pertenencia al suelo yucateco de quienes la portan, permite identificar la región de origen, por el tipo de bordado, la composición y los colores.
Una breve historia del bordado maya yucateco
El bordado en Yucatán tiene una historia centenaria. Según Graciela García Lascurain, restauradora del INAH, si bien hay estudiosos que sostienen que el bordado fue introducido por los y las españolas, hay evidencia arqueológica de la presencia del bordado (además del tejido) desde tiempos prehispánicos. Describió las técnicas encontradas en textiles dragados del Cenote de Chichén Itzá, y reportó en 1989, siete técnicas de tejido y una de bordado: el Chuuy K’ab, conocido como punto de satín.
Hay otra puntada, el Xmanikté, que puede ser prehispánica y endémica de Yucatán. No tiene nombre español; sólo se distribuye en pueblos; es una puntada serpentina, que representa los rombos de la víbora de cascabel, y es soporte de múltiples creencias mayas. No aparece en los libros de bordado. El Chuuy K’ab, el Xmanikté y el Xookbil Chuuy (“hilo contado” o punto de cruz), introducido por las españolas, han sido, junto con otras puntadas, pilares del bordado maya yucateco de mano por siglos.
El Hipil (distinto al huipil de otras regiones), indumentaria tradicional de Yucatán, y el terno, su versión de lujo, también son de linaje prehispánico. En la Colonia, el uso del hipil se confinó a las indias mayas y el terno distinguió a las mujeres mestizas. En el siglo XIX, mayas y mestizas compartieron hipiles, ternos e identidad. Ya todas fueron consideradas mestizas. Hoy el terno identifica con orgullo a todas las clases sociales.
En Yucatán dejó de tejerse la ropa porque el tributo colonial, que fueron telas lisas, acabó con los brocados tejidos de las telas de las mujeres mayas que, desde el siglo XVII adornaron sus telas con bordado.Por eso Yucatán es el estado con más técnicas de bordado en todo México (30 de 40). El bordado adorna prendas para rituales del ciclo de vida y celebraciones religiosas, laicas y oficiales y existen diseños, técnicas y colores que identifican regiones y pueblos.
En el siglo XX, el bordado se enriqueció con la máquina de pedal que originó técnicas y diseños, y con la máquina de motor, que favoreció al bordado comercial. Ahora, la amenaza es el bordado digital que está sustituyendo tanto al bordado de mano como al bordado de máquina artesanal.
El bordado es un patrimonio cultural que ha dado y da identidad al pueblo maya yucateco; por eso, el 18 de marzo de 2024 fue nombrado Patrimonio Cultural Intangible de Yucatán. La salvaguardia de esta habilidad artesanal resulta imprescindible.
El Bordado de Mano en Yucatán
La práctica del bordado artesanal en Yucatán es centenaria y afortunadamente sigue viva. Es una actividad vital que actualmente se practica sobre todo en municipios del sur, del oriente y del centro; además, es fuente de identidad cultural, creatividad e ingresos familiares. Yucatán es el estado del país donde se encuentra la mayor variedad de puntadas de bordado (30 de las 40 conocidas en México).
En el Yucatán colonial, el principal tributo fueron telas lisas que acabaron con las hermosas telas tejidas brocadas de los mayas ancestrales. Desde el siglo XVI, las mujeres aprendieron a engalanar sus telas con bordado de mano y así lo hicieron hasta los años 70s del siglo pasado, cuando la crisis de la milpa y del henequén empujó a las familias a buscar ingresos monetarios; un camino fue la venta del bordado, que antes era sólo para autoconsumo. La entrada al mercado de distintas prendas bordadas dio pie a la expansión del bordado asistido por máquinas de pedal y de motor, que, aunque es en cierta forma artesanal al requerir destreza por parte de quien lo elabora, es una forma diferente de artesanía. El bordado de mano se vio amenazado. Sin embargo, hoy sigue siendo apreciado y se promueve una revitalización del mismo, con base en su valoración social y cultural.
El Chuuy K’ab o “bordado de mano”, el Xmanikté y el punto de cruz han sido tres pilares del bordado maya yucateco de mano por siglos, junto con otras puntadas como el mol mis, o “huella de gato”, el Le’e Subin u “hoja de subin”, el punto atrás, el punto de contorno, el festón, la cadeneta, etc., que suman alrededor de 20 puntadas, algunas con variantes.
El Xmanikté o “flor siempreviva”, prehispánica y endémica de Yucatán, es una hermosa puntada serpentina que representa los rombos de la víbora de cascabel, y es soporte de múltiples creencias mayas. Actualmente, ésta y otras puntadas se están valorando y rescatando.
El “punto de cruz” llegó con las españolas y fue apreciado por las mayas porque podían representar las figuras geométricas predominantes del Yucatán antiguo asociadas a la víbora. Hoy día se conserva la creencia de tocar la piel de la culebra para bordar rápido, bien y saber combinar los colores. Al punto de cruz las mujeres mayas le llamaron Xookbil Chuuy, que significa literalmente “hilo contado”; en el español yucateco, el punto de cruz se conoce con ese nombre desde ese entonces.
El bordado maya yucateco se está revitalizando gracias a un ambicioso proyecto que la UNESCO y el gobierno de Yucatán realizan, donde el bordado es considerado patrimonio cultural. A través de este proyecto, y de la mano de las bordadoras, se delinean una hoja de ruta y un plan de salvaguardia que reconocerá el glorioso pasado del bordado, valorará la importancia de su presente y promoverá acciones a futuro.
El bordado de máquina artesanal en Yucatán
Las máquinas de coser llegaron a Mérida a fines del siglo XIX, pero fue hasta 1914 que la señora Esther Díaz Aguilar y sus hermanas difundieron su uso para bordado en la famosa Academia Díaz Aguilar. En tres años capacitaron a 900 personas, que a su vez enseñaron la técnica en Mérida y en el interior, en Campeche, Tabasco, Veracruz y otros puntos de México, además de realizar exposiciones.
El bordado de máquina facilitó el trabajo y aumentó la creatividad de las bordadoras mayas. Desde la década de 1960 se han otorgado máquinas de coser a través de créditos o subsidios y se han impartido cursos para introducir las nuevas técnicas. Al aumentar la producción del bordado comercial, las máquinas eléctricas también se expandieron por permitir mayor velocidad; sin embargo, ya que las técnicas caladas se hacen en máquinas de pedal, muchas bordadoras continúan usando las dos.
Las mujeres que se iniciaron en el bordado de máquina fueron las que bordaban el chuuy k’ab o “bordado de mano”. Entrar al mundo de la máquina era más fácil para ellas que para quienes bordaban en punto de cruz, pues el diseño, los dibujos y el pintado de la tela son semejantes en el “bordado de mano”. Para el punto de cruz, en contraste, el traslado de los dibujos a la tela es muy diferente.
Actualmente existen cerca de 10 técnicas de bordado de máquina artesanal. Entre ellas predominan los macizos que presentan cinco variantes al menos. Destacan los “matizados” que adornan muchos ternos, trajes de lujo de las vaquerías y fiestas tradicionales. Los bordados calados involucran cortado de tela y construcción del bordado en esos espacios abiertos. Sobresalen las rejillas, que tienen múltiples variantes y que son auténticos encajes de máquina. Se hacen sobre tela deshilada o sobre hilos que se tienden como telarañas en espacios cortados, en los que se borda y forma el dibujo. También hay renacimientos, calados tradicionales y cortados, entre otras.
El bordado digital entró a Yucatán en la década de los 1990, y hoy amenaza de forma creciente la existencia del bordado de máquina artesanal y del bordado de mano.
La UNESCO, Fundación Banorte y el gobierno de Yucatán están trabajando con bordadoras de diversos municipios y comisarías para construir una hoja de ruta y un plan de salvaguardia del bordado yucateco que garantice su existencia y su transmisión a las nuevas generaciones.
Representantes de los museos de Latinoamérica, España y Portugal abordan este miércoles y jueves en Valencia (este de España), en la vigésima primera reunión ordinaria del Consejo Intergubernamental de Ibermuseos, la protección del patrimonio cultural ante emergencias climáticas.
A este encuentro, que se celebra en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias ‘González Martí’, museo estatal del Ministerio de Cultura, se sumará el día 10 de octubre una jornada abierta al público sobre el Patrimonio Cultural ante Emergencias, según informa el ministerio español en un comunicado.
La dana que afectó a Valencia el 29 de octubre de 2024 puso en evidencia la necesidad de reforzar las estrategias de protección del patrimonio frente a las emergencias provocadas por el cambio climático.
Por eso, en la última reunión del Consejo de Ibermuseos celebrada en Lima (Perú) el año pasado se decidió que Valencia fuese la sede del siguiente Consejo, a propuesta de la Subdirección General de Museos Estatales de España.
Esta reunión, según las fuentes, es una «cita clave» para la definición de las estrategias y políticas culturales del Programa Ibermuseos, los proyectos de cooperación e impulso de propuestas y actividades conjuntas para la comunidad museística en la región iberoamericana.
Además, en esta ocasión, el debate irá enfocado a la importancia que tiene el patrimonio en estas situaciones climáticas.
España, como Estado miembro del programa desde sus inicios, participa activamente en estas reuniones desde que la iniciativa vio la luz en 2007.
Ibermuseos es el principal programa de cooperación entre los países de América Latina, España y Portugal para impulsar las políticas públicas y profesionales de los museos.
Actualmente, está formado por 14 miembros: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, México, Perú, Portugal, la República Dominicana y Uruguay.
Patrimonio Cultural ante Emergencias
En el marco de la celebración del Consejo, el Ministerio de Cultura organiza este viernes la ‘Jornada Iberoamericana de Patrimonio Cultural ante Emergencias’, un encuentro abierto al público y a los profesionales del sector, que ya cuenta con más de 700 personas inscritas y que también podrá seguirse en tiempo real por internet.
Intervendrán, entre otros, representantes de museos e instituciones de Brasil, Chile, Cuba, Colombia y Portugal, todos ellos miembros del Programa Ibermuseos, que abordarán la gestión de los riesgos más recurrentes en sus territorios y las estrategias desarrolladas para afrontarlos.EFE
El arqueólogo José Alflorino Torres denunció ante el Consejo de Monumentos Nacionales los graves daños ocasionados en los geoglifos del Cerro Isla, espacio patrimonial que fue vulnerado por una camioneta que dejó huellas marcadas. El sitio, ubicado entre Alto Hospicio y Pozo Almonte, región de Tarapacá, data entre los años 800 y 1400 AP., y forma parte de una ruta ancestral que conectaba el altiplano con la costa. Es considerado un espacio fundamental dentro del patrimonio regional.
Los geoglifos del Cerro Isla destacan por sus motivos antropomorfos, los que presentan similitudes estilísticas con el Gigante del Cerro Lluta y los geoglifos del Cerro Aura. “Los motivos tienen que ver justamente con un espacio de paso, de una ruta que viene desde el altiplano hasta la costa, y que está asociado con pascanas que fueron usadas en diferente tiempo con un motivo principalmente económico”, explicó José Alflorino Torres, resaltando la importancia cultural de estas manifestaciones como reflejo de la cosmovisión de las sociedades andinas; sus usos y costumbres en apropiación cultural del espacio.
El arqueólogo nortino indicó que los antecedentes de la denuncia serán derivados a la Policía de Investigaciones (PDI) para iniciar las pericias correspondientes. “Las penas no son proporcionales al daño que se hace, pero sí es importante hacer la denuncia y darse cuenta de la importancia que conlleva perder un lugar turístico que necesitamos como carta de presentación de nuestra región”, explicó Torres, quien además afirmó que los daños no sólo afectan la integridad arqueológica, sino también la proyección turística y cultural del territorio.
El sitio fue registrado por Lautaro Nuñez en la década de 1960. En la década de 1990 fue analizado por los arqueólogos de la Universidad de Tarapacá (UTA), Luis Briones y Juan Chacama, en torno a las rutas de caravanas y los geoglifos con rombos escalerados, presentes en el arte rupestre regional vinculados a redes que unen la pampa con el litoral.
“En este momento se ha estado trabajando en la elaboración de una carpeta para declarar un sitio patrimonio de la humanidad ante la UNESCO, que es el de Cerros Pintados, y nos damos el lujo de permitir este tipo de agravio en otras zonas que también hablan de nuestros orígenes ”, precisó.
Además, declaró que los responsables habrían ingresado al área tras violentar los cercos instalados en 1982, cuando se ejecutó un plan de restauración de geoglifos a nivel regional. “Estas personas violaron el cerco perimetral del sitio arqueológico, en conjunto con la señalética. Éste es un llamado de atención también acerca de cómo nosotros también controlamos nuestros espacios regionales”, señaló.
Finalmente, hizo un llamado a que la ciudadanía asuma un rol activo y consciente frente a estos hechos. “Es nuestra responsabilidad como tarapaqueños regular estos sitios y salvaguardar de cualquier tipo de agravio. No es posible que esto esté ocurriendo y no lo podemos normalizar. La principal acción sería empezar a socializar a través de notas periódicas y permanentes para formar una nueva generación que valore estos sitios y que sea digna de poderlos recibir y administrar”, enfatizó.
El reciente hallazgo de daños en los geoglifos del Cerro Isla vuelve a poner en evidencia la fragilidad del patrimonio cultural del norte de Chile. La conservación de este legado no sólo depende de las autoridades, sino también del compromiso de la ciudadanía, ya que prácticas como el ingreso de vehículos en zonas no autorizadas ponen en riesgo irreparable a estos testimonios milenarios.
Devolución de cerámicas y textiles de las culturas Chancay, Wari y Pativilca
El 11 de julio de 2025, el Ministerio de Cultura, Arte y Patrimonio de Chile devolvió 19 objetos arqueológicos a la República del Perú durante una ceremonia de restitución celebrada en el Museo Histórico Nacional de Santiago de Chile. Los objetos, cerámicas y textiles de las culturas prehispánicas Chancay, Wari y Pativilca, datan de entre los años 600 y 1476 d. C.
Esta devolución supone un paso importante en los esfuerzos bilaterales entre Chile y Perú para proteger y recuperar el patrimonio cultural y refleja un compromiso compartido para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales.
A la ceremonia asistieron la Sra. Carolina Arredondo, Ministra de Cultura, Arte y Patrimonio de Chile; el Excmo. Sr. Félix Denegri, Viceministro de Relaciones Exteriores de la República del Perú; así como representantes de la Policía de Investigaciones de Chile, el Ministerio de Cultura del Perú y otros organismos culturales y diplomáticos pertinentes.
Los 19 objetos habían sido sustraídos ilegalmente de yacimientos arqueológicos en Perú y posteriormente fueron descubiertos en colecciones privadas y en plataformas en línea como eBay e Instagram. Su comercio y exportación están prohibidos por la legislación peruana. Los objetos fueron identificados y decomisados gracias a una acción coordinada en la que participaron la Unidad de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural de la Policía de Investigaciones de Chile, la Dirección de Recuperaciones del Ministerio de Cultura del Perú y diversas autoridades chilenas.
Los objetos restituidos son nueve cerámicas de estilo Chancay y Pativilca (600-1000 d. C.), un fragmento textil Chancay (1000-1476 d. C.) con diseños antropomórficos y de aves, junto con nueve textiles adicionales de origen Chancay y Wari, tejidos con fibra de camélido y algodón, con motivos geométricos.
Todos los objetos han sido declarados Patrimonio Cultural de la Nación Peruana y están protegidos por la Convención de la UNESCO de 1970 sobre las Medidas que deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales (ratificada por Chile en 2014), así como por el Acuerdo Bilateral entre Chile y Perú firmado en 2002. Estos marcos establecen la obligación de ambos países de prevenir el comercio ilícito y garantizar la restitución de los bienes culturales.
Esta restitución no solo devuelve un valioso patrimonio al Perú, sino que también constituye un acto simbólico de justicia y reconocimiento del conocimiento ancestral que encarnan los artefactos. Es un ejemplo de cooperación transfronteriza exitosa en la protección del patrimonio cultural y de una dedicación compartida a la preservación de la memoria y la identidad de las culturas indígenas.
La restitución se produce tras la tercera edición del Foro de Cusco, coorganizado por la UNESCO, que se celebró a finales de mayo de 2025 en la ciudad de Cusco. El evento reunió a funcionarios gubernamentales de 16 países de América, junto con representantes de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, del mundo académico y del sector empresarial del arte. El Foro tenía como objetivo explorar enfoques colaborativos para abordar los nuevos retos y los avances tecnológicos en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales.
Un hallazgo arqueológico en la costa norte de Perú reveló templos, plazas y espacios rituales que confirman la magnitud cultural de las primeras civilizaciones del continente.
La arqueología vuelve a sorprender al mundo y esta vez lo hace desde la costa norte de Perú. En el valle de Supe, a solo unos kilómetros de la célebre ciudad sagrada de Caral, un equipo de especialistas descubrió un complejo urbano de unos 3800 años de antigüedad que hasta ahora había permanecido oculto bajo capas de arena y tiempo. Su nombre es Peñico, y empieza a perfilarse como una de las piezas clave para entender el desarrollo de las civilizaciones en América.
El hallazgo, anunciado por el Ministerio de Cultura de Perú, incluye templos monumentales, plazas ceremoniales y espacios dedicados a rituales. La magnitud de lo encontrado llevó a los arqueólogos a afirmar que se trata de una verdadera ciudad, un centro que probablemente tuvo un rol tan importante como Caral en la organización social y cultural de la región.
“Estamos ante un descubrimiento que reescribe parte de la historia de América”, señalaron los investigadores en declaraciones recogidas por medios periodísticos. Y no es exageración: hasta el momento, se sabía que en Caral, levantada hace unos 5000 años, habían florecido sociedades complejas con arquitectura monumental. Ahora, Peñico viene a demostrar que ese desarrollo no fue un caso aislado, sino parte de un entramado cultural mucho más amplio.
Templos, plazas y vida ritual
Las excavaciones revelaron estructuras circulares hundidas, muy similares a las que se conocen en Caral, donde se desarrollaban ceremonias colectivas. También se encontraron plataformas escalonadas y patios, lo que muestra que el espacio estaba diseñado para congregar a la comunidad alrededor de actividades rituales y sociales.
Los arqueólogos explicaron que estas construcciones no eran meros adornos arquitectónicos: eran escenarios de integración y cohesión, lugares donde las primeras poblaciones compartían saberes, creencias y organización social. Este tipo de estructuras son evidencia de sociedades con alto nivel de complejidad, capaces de planificar obras de gran envergadura y sostenerlas en el tiempo.
Una joya prehispánica que abre sus puertas
El hallazgo no solo tiene un enorme valor histórico. También abre la puerta al turismo cultural y científico. El sitio de Peñico será acondicionado para recibir visitantes en los próximos meses, con senderos, señalización y un plan de protección patrimonial. De esta manera, se espera que la población local también pueda beneficiarse del impacto económico y social que traerá la puesta en valor de este nuevo destino arqueológico.
La arqueóloga Ruth Shady, pionera en el estudio de Caral, recordó que este tipo de descubrimientos ayudan a comprender la originalidad de las civilizaciones andinas, que se desarrollaron de manera independiente a otras grandes culturas del planeta, como las de Mesopotamia o Egipto. “No somos herederos, sino creadores de una civilización originaria”, enfatizó.
Un nuevo capítulo para la historia
Con este hallazgo, Perú suma otro capítulo a su ya rica tradición arqueológica. Machu Picchu, Caral y ahora Peñico se conectan como piezas de un rompecabezas que muestra la creatividad, el conocimiento y la organización de los pueblos prehispánicos.
El sitio recién empieza a hablar, pero lo que ya reveló alcanza para cambiar la forma en que entendemos el pasado de América. Y, como suele pasar con la arqueología, cada capa de arena levantada promete nuevas preguntas, nuevos misterios y, seguramente, más sorpresas.
Puertas abiertas al público
Desde el mes de julio de 2025, el gobierno peruano habilitó Peñico para recibir visitantes, con un horario de atención restringido. Así, el sitio arqueológico se abre al Perú y al mundo, permitiendo que locales, turistas y académicos puedan recorrer las estructuras restauradas y aprender en sitio sobre su historia y valor cultural.
Peñico no solo revela secretos del pasado, también se convierte en un canal vivo para que la comunidad y visitantes conecten con una civilización que desafía nuestro entendimiento de la antigüedad americana.
La Dra. Mónica Silva, académica de la IBERO, reflexiona sobre los retos urbanos y ambientales
Los arquitectos jóvenes deben pensar globalmente y actuar con creatividad y empatía, afirma.
Cada primer lunes de octubre se celebra el Día Mundial de la Arquitectura, fecha que subraya el papel de esta disciplina en la construcción de ciudades sostenibles y en la mejora de la calidad de vida. En este marco, la Dra. Mónica Silva, Académica de tiempo completo del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la IBERO, reflexiona sobre la vigencia de estudiar arquitectura en un mundo atravesado por crisis ambientales, urbanas y tecnológicas, y advierte que, frente al auge de la inteligencia artificial, la empatía y la mirada social de la profesión son insustituibles.
“La arquitectura siempre estará vigente”
—¿Por qué considera que sigue siendo útil estudiar arquitectura actualmente? Porque hay dos cosas que nunca van a dejar de pasar: las personas necesitan dónde vivir y, cada vez más, viven en ciudades. Los arquitectos no solo diseñamos edificios, también gestionamos y repensamos las urbes, además de valorar y reutilizar el patrimonio construido. Por eso, estudiar arquitectura siempre estará vigente.
Retos globales, visión joven
—¿Qué papel pueden jugar los arquitectos jóvenes en ciudades como la de México? Los problemas son comunes en muchas metrópolis: falta de vivienda, gentrificación, escasez de agua, contaminación. Los jóvenes arquitectos tienen la ventaja de pensar en clave global; pueden observar qué se hace en otras ciudades y reformular esas experiencias para aplicarlas en su propio contexto.
—¿Qué soluciones podrían inspirar a la capital mexicana? Reutilizar lo que ya existe. No siempre hay que construir más: rehabilitar edificios históricos o infraestructuras abandonadas puede responder a necesidades actuales de vivienda o vida comunitaria.
Historia, creatividad y empatía
—Usted es especialista enhistoria de la construcción. ¿Qué puedenaprender los estudiantes de la historia para proyectar el futuro? Es imprescindible conocer hasta dónde llegaron quienes nos precedieron. Eso permite innovar con criterio, evitar errores y ampliar posibilidades. La historia de la construcción es clave para avanzar.
—¿Qué habilidades considera esenciales en un arquitecto joven? Creatividad y pensamiento metódico. La imaginación permite proponer soluciones nuevas y el orden mental ayuda a hacerlas viables.
—La IBERO promueve una visión social en sus carreras. ¿Cómo se refleja en la arquitectura? Con sensibilidad y empatía hacia los problemas urbanos. La inteligencia artificial no puede reemplazar la capacidad de escuchar a las comunidades y de comprender la vida en sociedad. Ahí radica la fuerza del arquitecto.
—Finalmente, ¿qué consejo daría a los estudiantes? Retomaría la frase del maestro venezolano Carlos Raúl Villanueva, quien diseñó la Ciudad Universitaria de Caracas (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO): “La arquitectura es un acto social por excelencia”. Lo era hace décadas y sigue siéndolo hoy.
Este 2025, la Licenciatura en Arquitectura de la IBERO celebra 70 años de historia, innovación y compromiso social. Para conmemorar su trayectoria, la Universidad ha preparado un programa especial con conferencias magistrales, conversatorios, exposiciones y encuentros académicos que reunirán a referentes nacionales e internacionales como Tatiana Bilbao y Michel Rojkind (consúltalo aquí). Una celebración que honra el pasado de la arquitectura en México y proyecta su futuro con mirada crítica y transformadora.
La repatriación fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura y especialistas en arqueología.
Un nuevo lote de objetos arqueológicos prehispánicosregresará al país tras una serie de gestiones diplomáticas realizadas en Europa. Se trata de piezas de alto valor histórico que fueron entregadas de manera voluntaria por ciudadanos neerlandeses, en un acto de restitución que fortalece la preservación del patrimonio cultural.
La ceremonia de entrega se realizó en la Embajada del Perú en Países Bajos, donde la embajadora Franca Deza Ferreccio recibió 54 piezas pertenecientes a la colección privada de Esther Cohen, así como otros seis artículos provenientes de la colección del médico y arqueólogo aficionado Hans Feriz (1895-1970). Las piezas, en su mayoría textiles y muñecas de la cultura Chancay, serán repatriadas oficialmente durante este 2025.
Piezas de las culturas Moche, Chimú, Chancay e Inca regresan al país
De acuerdo con la información oficial, la primera entrega se realizó el pasado 22 de septiembre en La Haya, cuando Esther Cohen cedió voluntariamente 54 piezas a la representación diplomática peruana. Estos objetos habían sido coleccionados por su madre, la artista visual Janneke Tas, durante un viaje realizado en 1970. La colección reúne artículos de diferentes estilos, entre ellos Moche, Casma, Chimú, Chancay e Inca, que se desarrollaron en los periodos Intermedio Temprano, Intermedio Tardío y Horizonte Tardío.
Entre los artículos devueltos destacan principalmente telares y muñecas de tela de la cultura Chancay, una sociedad prehispánica que floreció entre los años 1000 y 1476 d.C. Estos elementos son considerados fundamentales para comprender las dinámicas sociales y artísticas de la época. Su identificación fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura y especialistas en arqueología, quienes verificaron su autenticidad antes de aprobar la repatriación.
La segunda devolución se concretó semanas antes, el 3 de septiembre, cuando seis piezas pertenecientes a la colección privada de Hans Feriz fueron entregadas a la embajadora peruana en una ceremonia realizada en Wassenaar. Estos objetos fueron recolectados en 1947 por el propio Feriz, en una de sus primeras excavaciones, y ofrecen una mirada directa a las estructuras sociales, sistemas políticos y creencias de las civilizaciones antiguas.
Para este proceso se contó con el apoyo de Martin Berger, profesor de la Facultad de Arqueología de la Universidad de Leiden, y de Marja van Hesse, inspectora senior del Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia de Países Bajos, quienes colaboraron en la revisión y registro de las piezas antes de ser entregadas oficialmente.
El creciente reto de frenar el tráfico ilícito de patrimonio cultural
El tráfico ilícito de bienes culturales se ha convertido en una de las principales amenazas para la preservación del legado histórico en América Latina. Cada año, miles de piezas arqueológicas y coloniales son extraídas ilegalmente y comercializadas en mercados negros internacionales, donde alcanzan precios millonarios debido a su rareza y valor simbólico. Esta práctica no solo despoja a los países de su herencia cultural: también priva a la investigación científica de información clave sobre civilizaciones antiguas.
La situación es particularmente crítica en naciones con gran diversidad arqueológica, como las ubicadas en la región andina y mesoamericana, donde los saqueos suelen estar vinculados a redes organizadas que operan con logística transnacional. Expertos señalan que la falta de controles efectivos en zonas rurales y la alta demanda en coleccionistas privados de Europa y Estados Unidos facilitan la salida ilegal de piezas, algunas de ellas de incalculable valor histórico.
Ante este panorama, organismos internacionales como la Unesco han intensificado campañas de sensibilización y cooperación multilateral para combatir el tráfico ilícito. Al mismo tiempo, varios países han endurecido sus marcos legales y han impulsado la creación de registros digitales de bienes patrimoniales. Sin embargo, especialistas advierten que la clave no está solo en las devoluciones posteriores, sino en prevenir los saqueos y garantizar la protección de los sitios arqueológicos aún vulnerables.
El Subdirector General de Cultura de la UNESCO, Ernesto Ottone, ha presentado el lanzamiento de esta plataforma, en la que se incluyen, en principio, unos 250 objetos.
a UNESCO ha dado a conocer este lunes, en el marco de Mondiacult 2025, su Museo Virtual de Objetos Culturales Robados, un proyecto interactivo que tiene como objetivo concienciar a la ciudadanía sobre el alcance del tráfico ilícito de bienes culturales y sus consecuencias.
El Subdirector General de Cultura de la UNESCO, Ernesto Ottone, ha presentado el lanzamiento de esta plataforma, en la que se incluyen, en principio, unos 250 objetos de 46 países diferentes, que representan todas las tradiciones del mundo.
La intención es que, con el tiempo, esta iniciativa, más que en un museo virtual, se convierta en la “plataforma de referencia para todos los actores que participan en la lucha contra el tráfico ilícito” y que sea “una herramienta esencial en la lucha contra el tráfico de propiedad intelectual“.
Bienes culturales robados
Con el apoyo de Arabia Saudí y la cooperación entre la UNESCO y la Interpol, el museo busca crecer en el futuro con las aportaciones de nuevos países, puesto que hay todavía unos sesenta estados miembros de la organización que no han incluido sus bienes culturales robados.
El tráfico ilegal de bienes culturales es “uno de los mercados más interesantes desde el punto de vista de los beneficios y muy próspero en zonas en guerra“, según se ha destacado durante la presentación.
La UNESCO lucha contra este tráfico y para recuperar “todos los tesoros” desde los años setenta del siglo pasado.
Salvaguardará el pasado, sino que ayudará a inspirar a las generaciones futuras
El arquitecto burkinés Francis Kéré, ganador del Premio Pritzker, ha explicado esta tarde cómo ha diseñado la arquitectura virtual de este museo, inspirada en la forma del baobab,con una estructura en 3D que incluye una rampa en espiral con ciertas concomitancias con el Museo Guggenheim de Nueva York y que simboliza el acceso al conocimiento y la historia.
Por otra parte, a través de una videograbación, el secretario general de Interpol, Valdecy Urquiza, ha felicitado a la UNESCO por este museo que ha calificado de “hito notable en la conservación y celebración del patrimonio compartido”.
A su juicio, se ha creado una “alianza única”, una herramienta “tan poderosa que permite que la gente conecte con tesoros perdidos de todo el planeta“.
En las diferentes galerías virtuales del museo se reproducen objetos robados y con un simple clic se pueden conocer su historia y su procedencia.
Para Urquiza, el museo no sólo “salvaguardará el pasado, sino que ayudará a inspirar a las generaciones futuras”.