El Salvador: nuevos hallazgos en ruinas de San Andrés

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 san-andres.pngLos estudios registran los descubrimientos en el 450 – 950 d.C. Estas investigaciones son parte de las tres etapas del Proyecto Arqueológico San Andrés y Cara Sucia (PASACS), dirigidos por la Secretaría de la Cultura.

El Departamento de Arqueología en la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural de la Secretaría de Cultura localizó recientemente cuatro etapas constructivas con diferentes materiales como piedras, adobe y argamasa, que corresponde al periodo clásico medio (450- 950 d.C), en el Parque Arqueológico San Andrés, departamento de la Libertad.

Los descubrimientos se encontraron al costado oeste de la plataforma de la estructura 5, conocida como La Campana. Según el director nacional de Patrimonio Cultural y Natural, Marlon Escamilla, las estructuras están en buen estado de conservación.

Se desarrolló un estudio de estatigrafía (capas de la tierra) junto con los eventos volcánicos ocurridos en el Valle de Zapotitán, que calculó que la primera capa de piedra y toba corresponde al año 526 d.C.

La estructura escalonada, cubierta por la ceniza de erupción del volcán de Ilopango, en el siglo XVI,  posee una altura de 6 metros. Sin embargo, todavía se desconoce su dimensión y estilo arquitectónico completo.

La investigación contó con el apoyo del arqueólogo japones, Akira Ichikawa, junto con la Asociación Japonesa para la Promoción de la Ciencia. Los datos fueron recogidos desde el año pasado hasta la fecha.

Ichikawa mencionó que es muy probable que San Andrés haya sido una área de convergencia cultural entre occidente y oriente, durante el periodo Prehispánico.

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En La Campana de San Andrés se encontraron 4 etapas constructivas: piedra, toba, adobe y argamasa. Período Clásico


Estas investigaciones son parte de las tres etapas del Proyecto Arqueológico San Andrés y Cara Sucia (PASACS) dirigidos por SECULTURA.

Tomado de: http://www.laprensagrafica.com/2016/05/11/secultura-presento-nuevos-hallazgos-en-ruinas-de-san-andres

Comienza el juego, Papalote Museo del Niño Renovado abre sus puertas

papalote.jpg Reinaugurado con toda una nueva oferta educativa. Se trata de un novedoso contenido orientado a despertar en los visitantes el pensamiento crítico, es decir, que el niño reflexione, cuestione, experimente y aplique lo que está aprendiendo.

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Luego de varios meses de trabajo, el Papalote Museo del Niño fue reinaugurado con toda una nueva oferta educativa. Se trata de un novedoso contenido orientado a despertar en los visitantes el pensamiento crítico, es decir, que el niño reflexione, cuestione, experimente y aplique lo que está aprendiendo.

En entrevista exclusiva para la Agencia Informativa Conacyt, Horacio Correa, director de Diseño y Comunicación de Experiencias en Papalote, consideró que esa es la mejor manera en que un museo interactivo puede incidir en el aprendizaje de sus visitantes (niños o adultos). “Lo importante es que tú como visitante realmente puedas hacer cosas y por ti mismo llegar a determinadas conclusiones”.

Añadió que para lograrlo se tiene que partir de la idea que la creatividad y la colaboración están en el centro de la innovación. “El aprendizaje del siglo XXI y el aprendizaje de las ciencias realmente tiene que ver con esto, es decir, un científico se forma desde niño cuando desarrolla esta capacidad de partir de ciertos elementos y sacar conclusiones”.

viaje 88Precisó que fue hacia ello que se encaminó el nuevo contenido del Papalote Museo del Niño, el cual ahora tiene que ver aún más con el empoderamiento del visitante, con la detonación de emociones e incluso, con provocaciones que lo motiven a buscar el conocimiento.

Nuevo contenido para tocar, jugar y aprender

De acuerdo con Horacio Correa, a la hora de divulgar un tema de cualquier tipo, en un museo, contar una historia es fundamental. Asimismo, dijo que ello es lo que buscaron hacer con la renovación del museo y para lograrlo el nuevo espacio se distribuyó en seis grandes zonas temáticas.

“Cuando nos planteamos el tema del Papalote Renovado, lo primero que definimos fue qué historia queríamos contar y la historia que queremos contar tiene que ver con las conexiones que existen entre el hombre y otros seres humanos, el hombre y el cuerpo humano, el hombre y la naturaleza y, por último, las interacciones entre el hombre y el universo”.

El Viaje Inicia

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cuáles son esas nuevas zonas temáticas de Papalote Museo del Niño?

Horacio Correa (HC): La primera se llama El Viaje Inicia, es una zona pequeña pero es un espacio introductorio para el visitante. Corresponde al área donde se encuentra el domo digital y en ella se dará la bienvenida; habrá un muro interactivo donde se presenta a las nuevas mascotas de Papalote.

papalote recuadro1 88En esta pantalla se personalizará la experiencia del visitante gracias a un nuevo sistema de brazaletes vinculados a un perfil que se genera en la pantalla de bienvenida. El objetivo es que el visitante se tome una fotografía al ingresar y mediante el brazalete active distintos elementos durante el recorrido.

Esta zona tiene conexión con otras dos zonas que son México Vivo y Mi Cuerpo y no importa hacia cuál decida ir el visitante, pese a que se cuenta una historia, no hay un orden específico gracias a que todas las zonas están interconectadas.

Mi Cuerpo

AIC: ¿Qué encontrará el visitante en la zona Mi Cuerpo?

HC: Se trata de un espacio donde se habla cómo el cuerpo humano también forma parte de un sistema integrado por órganos que trabajan en conjunto y cómo es que requiere que cada uno de ellos funcione adecuadamente a favor del funcionamiento conjunto.

En esta zona también se hace énfasis en la parte de salud y ejercicio como elementos importantes en la vida de los niños. Aquí se integrará uno de los elementos que podría llamar más la atención de los visitantes; se trata de un espacio conformado como una especie de clínica médica o consultorio médico donde habrá dos pacientes.

Se trata de un niño y una mujer embarazada, a los cuales los visitantes del museo podrán realizarles estudios médicos que van desde tomarles el pulso hasta sacarles una especie de radiografías. En esta zona, los visitantes serán ayudados por un ‘cuate’, es decir, el personal de apoyo del museo.  

México Vivo

AIC: ¿En la otra opción dentro de la ruta, México Vivo, qué encontrarán los visitantes?

HC: Aquellos visitantes que tomen la opción de dirigirse a México Vivo, se encontrarán con la zona más grande del nuevo museo, ya que abarca también algunas zonas exteriores, otrora la zona de juegos. En la parte exterior se encuentran varios ecosistemas del Valle de México.

papalote recuadro2 88Por ejemplo, tenemos un espacio que reproduce las plantas existentes en el Pedregal; asimismo, se encuentra un gran espejo de agua donde se exhibe una chinampa, la cual producirá hortalizas de manera viva. También en la parte exterior se llevarán a cabo varias actividades (talleres).

Uno de los atractivos más importantes en esta zona, es la llamada Casa del Jardinero que en realidad es una jardinera que recibirá a los visitantes para explicarles el papel que juegan en el ecosistema diversos animales como mariposas, gusanos y colibríes.  

(Horacio Correa precisó que México Vivo también abarca una parte del interior del museo, donde permanece el Árbol Ramón, una de las piezas antiguas que decidió conservarse debido a su gran aceptación entre los visitantes. En ese espacio, detalló, se hablará de la selva húmeda; además, el aprendizaje será complementado con un ajolotario y una gran pecera donde se hablará del arrecife mesoamericano.)

Mi Hogar y Mi Familia

AIC: ¿Qué contiene el espacio denominado Mi Hogar y Mi Familia?

HC: En Mi hogar y mi familia, el visitante encontrará espacios que invitan a la reflexión sobre las tradiciones familiares, así como sobre las costumbres mexicanas. Se trata sobre espacios de reflexión y discusión donde lo más importante será lo que hagan nuestros visitantes y no lo que el museo quiere decirles.

recuadropapalote0816En este espacio se proporcionan los elementos necesarios para que el visitante reflexione y comparta con los demás con el objetivo de generar interacciones espontáneas. Una de las piezas más importantes de este espacio es la llamada “Qué me pongo”.

En “Qué me pongo” los visitantes podrán utilizar vestuarios del pasado y a través de una pantalla verde podrán proyectarse en una foto de la época a la que corresponda su vestuario. Aquí también se conservaron piezas del antiguo Papalote, entre ellas la popular cama de clavos y la pared de clavos.

Mi Ciudad

AIC: Otra opción de ruta desde México Vivo es Mi Ciudad, ¿qué hay en ese espacio?

HC: En Papalote Museo del Niño sabemos que el grueso de nuestros visitantes proviene de la Ciudad de México y el área metropolitana. De tal suerte que en Mi Ciudad explicamos a los niños y adultos, a través del contenido, cómo es que las ciudades son un sistema y cómo es que las personas jugamos un papel importante en la relación que tenemos con los demás.

Aquí hay varias exhibiciones ya conocidas, como la parte del supermercado, pero ahora acompañada de un tianguis; el ByLab, donde se llevaban a cabo experimentos de distintos tipos.

Entre las cosas nuevas se encuentra un laberinto, donde los niños podrán jugar, subir, bajar, recorrer y todo ello con miras a la interacción entre los pequeños. Ya en la parte baja del laberinto se incorporan actividades de reflexión en torno a la convivencia entre las personas.

Uno de los atractivos principales en esta zona es un elevador que permite a los visitantes bajar hacia el subsuelo de la ciudad de México o viceversa, para poder apreciar su ciudad desde las alturas.

Laboratorio de Ideas

AIC: ¿Laboratorio de Ideas es la sexta nueva zona?

paplote recuadro3 88HC: Este es el último espacio, se ubica en la parte alta del museo, de hecho ya existía en el museo anterior; sin embargo, el espacio físico fue ampliado prácticamente al doble. Es posiblemente el espacio más cercano a los objetivos compartidos entre el Papalote Museo del Niño y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), ya que básicamente se trata de un laboratorio de innovación.

Digamos que es un espacio que adopta las tendencias del movimiento maker o fablab, es decir, un espacio para que los niños se conviertan en hacedores. Se les entregan materiales, se les ponen retos y ellos desarrollan los proyectos en equipos.

Aun cuando algunas universidades en México se han dado a la tarea de desarrollar espacios maker, no hay ninguno dedicado de manera exclusiva a los niños. En ese contexto, la ventaja de nuestro espacio es su carácter público; creemos que este será el espacio maker para niños más importante de México.

Comienza el juego

La reinauguración del Papalote Renovado tuvo lugar el 8 de agosto y el acto protocolario fue encabezado por la directora general del Papalote Museo del Niño, Dolores Béistegui, el director del Consejo Directivo, Mauricio Amodío Herrera, y el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

paploterecuadro4 88Durante su intervención en el acto inaugural, Dolores Béistegui resaltó el trabajo que se realizó para concretar la renovación del museo. “Toco, juego y aprendo sigue siendo el sustento del nuevo contenido (…) Somos  un museo pensado para que los niños y niñas, junto con sus padres y maestros, descubran lo divertido que es aprender, lo divertido que es jugar en un espacio seguro y amigable”.

Subrayó también que detrás del nuevo contenido hay un trabajo de dos años donde se involucró un equipo multidisciplinario de profesionales en técnicas de enseñanza y aprendizaje en los museos.

“Invertir en la primera infancia es fundamental para contar, en el futuro, con hombres y mujeres preparados que construyan la ciudad que todos queremos y el país que merecemos”, enfatizó.

A su vez, en su oportunidad, Mauricio Amodío Herrera dijo que pocas inversiones son tan redituables para la ciudad y el país en general como la educación. “Particularmente la educación de los niños y las niñas, por eso me enorgullece haber formado parte de la renovación del Museo del Papalote que a lo largo de sus 23 años de vida ha sido un referente de la ciudad al fomentar el aprendizaje y la convivencia entre los niños y sus familias”.

Añadió que la remodelación de la que fue objeto el recinto es el resultado de una profunda reflexión del Consejo Directivo, el cual consideró que para seguir ofreciendo las mejores experiencias de aprendizaje era necesaria una actualización, evolución y renovación.

“Queremos que Papalote Museo del Niño sea un referente internacional, que siga impulsando nuevos proyectos de aprendizaje dentro del país”, concluyó.

Por: Armando Bonilla

Tomado de: http://conacytprensa.mx/index.php/sociedad/museos/9518-comienza-el-juego-papalote-museo-del-nino-renovado-abre-sus-puertas

Por qué es fácil robar obras de arte en Córdoba

robo-cordoba.pngMaría Rebeca Medina, especialista en patrimonio cultural, señala que existe la legislación, pero faltan avances. Provincia y Municipalidad no han realizado los necesarios convenios con la Iglesia Católica para confeccionar catálogos. 

 

robo-cordoba.pngPor: Sergio Carreras

La arquitecta y profesora universitaria cordobesa María Rebeca Medina es una conocida especialista en rehabilitación y gestión del patrimonio cultural. Es también una de las autoridades organizadoras de las próximas jornadas de patrimonio y arte litúrgico que se realizarán por primera vez en Córdoba, en noviembre, que se han propuesto como uno de sus objetivos reflexionar sobre la importancia de conservar el patrimonio religioso.

“¿Qué es el patrimonio cultural? Por lo general, las leyes sobre el tema comienzan con la definición de qué se entiende por patrimonio y qué se entiende por bien cultural. Es lo primero por definir para que se puedan aplicar las normas. La ley nacional que crea la Comisión Nacional de Monumentos y que luego se actualiza, nos dice que patrimonio cultural es todo lo que hace a la memoria y a la identidad de un pueblo. Ese patrimonio se entiende como un conjunto de bienes muebles e inmuebles, no dice de quién es, sino que primero se trata de identificar esos bienes. Para ello, la Nación, la Provincia de Córdoba y la Municipalidad de Córdoba tienen la responsabilidad de elaborar legislaciones. Si están bien hechas, deben definir qué es patrimonio y cuáles bienes lo integran. A partir de ahí uno puede saber si puede conservar lo que es público, conservar lo que es privado o conservar todo, porque en realidad lo que se protege es el derecho a poder aprender, disfrutar y enriquecerse a partir de ese bien, sin importar si es público o privado”.

Conservación

–¿Cómo se asegura el derecho a disfrutar de ese patrimonio cuando se trata de bienes cuya propiedad es privada, como sucede en el caso del patrimonio religioso?

–En el caso de la provincia de Córdoba es bastante fácil porque la Constitución, en el artículo 65, dice que el Estado es el responsable de la conservación, enriquecimiento y difusión del patrimonio cultural, de los bienes arqueológicos, históricos, artísticos y paisajísticos. Y el artículo termina diciendo que eso debe hacer el Estado, cualquiera sea el régimen jurídico y titularidad de esos bienes. Esto es, la Provincia debe proteger un patrimonio que es tanto público como privado. El patrimonio público entra en la protección de hecho. Ahora, el privado exige convenios entre la Nación o la Provincia con el propietario privado. A los fines de la legislación, la Iglesia Católica es un propietario privado, por lo que si el Estado considera que los bienes de esa Iglesia o de cualquier otra son parte de la memoria de la comunidad, debe hacer un convenio con ella. A partir de ese acuerdo se tienen que establecer los procedimientos para estudiar los bienes culturales de esa Iglesia.

–¿Córdoba ya realizó esos convenios con la Iglesia Católica?

–Existen acuerdos, en el caso de los monumentos históricos, como ocurre en la estancia Santa Catalina, donde si bien no hay un convenio firmado, siempre ha habido un acuerdo de parte con sus propietarios. Estos convenios suelen ser complicados en el tiempo por la forma que tenemos de gestionar nuestros bienes culturales, con una estructura tan centralizada en Buenos Aires.

Necesidad de convenios

Inventarios. La arquitecta Medina destaca que es menester hacer buenos inventarios de objetos para poder aplicar las leyes. (Ramiro Pereyra)–¿Alguna vez la Provincia o la Municipalidad de Córdoba hicieron esos convenios para proteger bienes del patrimonio religioso?

–Que yo sepa no. Lo otro que deberíamos aclarar es que, para poder aplicar las leyes de patrimonio, son necesarios los inventarios de bienes. Esos inventarios deben existir a nivel nacional, a nivel provincial y a nivel municipal. ¿Qué es el inventario? Es una lista, en el mejor de los casos un catálogo que tiene datos, la ficha, las fotos de cada bien y tiene además una valoración. Una ficha de inventario como las de la comisión nacional incluye como 15 hojas de información por cada bien, porque solicita incluso su valoración y el tipo de intervención que uno puede hacer, por ejemplo con un edificio. Si el bien no está inventariado, la ley no es aplicable. Y la mayoría de inventarios que existen están hechos sobre bienes inmuebles, no sobre muebles u objetos.

–Para el Estado entonces, ¿un bien “no existe” si no está inventariado?

–Para la legislación, si usted quiere proteger un bien pero no tiene ley, no tiene convenio y no tiene el catálogo o inventario, no le puede decir al privado que lo tiene que cuidar. Primero está la ley y la ley me dice que yo tengo que hacer el inventario.

–¿De quién es la responsabilidad de hacer esos catálogos?

–De la Nación, de la Provincia y de la Municipalidad. Con el inventario y estando un bien inscripto ahí, entonces el Estado tiene que haber hecho convenios para poder investigar y conservar.

–Entonces, Córdoba no ha hecho convenios, ¿y tampoco tiene inventarios?

–De bienes inmuebles, sí hay.

–¿Pero de bienes objetos culturales, como de pinturas religiosas o piezas arqueológicas?

–Que yo conozca no. Pero pueden existir.

–Pero si no los conoce usted que es una autoridad en el tema es porque…

–Soy especialista en bienes inmuebles, no tanto en la parte artística. La mayoría de esas pinturas, esculturas y obras sacras están dentro de edificios, de una catedral, y al estar protegido el edificio, de hecho está protegido lo que hay adentro.

–Para protegerlos, primero hay que saber que están adentro.

–Hay que saber lo que hay adentro, por eso son necesarios los inventarios. En el caso de la Iglesia Católica de Córdoba, ese inventario debe tenerlo el Arzobispado.

La estrella

– La Manzana Jesuítica, que es como la estrella del patrimonio cultural cordobés, ¿debería tener un inventario propio detallado?

–Debería tenerlo la Compañía de Jesús.

–Hay otras instituciones en la misma manzana: el colegio Monserrat, la Universidad.

–Lo que es sacro está a cargo de la Compañía. El Monserrat corresponde a la Nación, el Salón de Grados, que es parte del Patrimonio de la Humanidad, a la Universidad.

–¿Cómo es posible que no se sepa si el mayor tesoro cultural con el que Córdoba intenta venderse culturalmente al exterior tiene o no un inventario de sus bienes culturales y que, en caso de que exista, no sea difundido?

–Probablemente, la Compañía lo tenga. Quizá solamente tenga una lista.

–¿Cómo se comienza a mejorar esta situación?

–Siempre a partir de la realización de convenios de la Nación y la Provincia, que son los responsables, con los propietarios privados, que en el caso de Córdoba son iglesias y órdenes religiosas. En España, que podemos considerar un país con una organización institucional similar al nuestro y que junto con Italia tiene las mejores legislaciones en protección de patrimonio, tienen una ley que involucra todo tipo de bienes. Es similar a la que tenemos en Argentina pero mucho más desarrollada, que implica la regulación de todo lo que sean los catálogos e inventarios, e inmediatamente después los convenios con los dueños privados de los bienes, tanto religiosos como civiles. Estando en las Islas Canarias participé de un equipo de profesionales que realizó inventarios de bienes culturales en Tenerife, y el equipo tenía arquitectos, restauradores artísticos y arqueólogos. El Gobierno armaba una agenda y teníamos permiso para ingresar a las iglesias y hacíamos el relevamiento del edificio y de todos los bienes artísticos, todos juntos, cada uno en su especialidad.

–Córdoba, con todo el orgullo por su historia…

–Bueno, pero tengamos en cuenta que tenemos 200 años menos de gestión que los españoles. Recién ahora estamos empezando a hablar de patrimonio. Las ordenanzas de la ciudad de Córdoba sobre patrimonio son recién de 1985. No hace tanto tiempo que el patrimonio comienza a ser parte de esta construcción de identidad. Las primeras maestrías de especialistas locales están saliendo recién en los últimos años y no se trata de una especialidad que tenga tanto campo de acción, porque nuestros servicios no son requeridos de forma habitual. La mayoría hacemos esto, en su mayor parte, porque nos gusta.

–¿Hasta cuándo se seguirá reaccionando recién frente a los robos consumados? 

–Es que no existen planes de manejo y de gestión, protocolos de intervención y vivimos actuando sobre el hecho consumado. Encontramos restos arqueológicos durante las excavaciones de una obra, pero no hay un protocolo que diga cómo actuar y recién ahí empezamos a llamar a especialistas para una comisión que demora dos o tres años hasta que se expide. Eso pasa porque los cambios de gestión política implican cambios de equipo de trabajo que demoran en volverse a conformar.

–Hacen falta políticas de patrimonio cultural.

–La Nación más o menos las venía armando, se venía trabajando en el tráfico ilícito de bienes culturales, tanto artísticos como arqueológicos, y ahí se ve la importancia de los inventarios. Interpol se maneja con esos registros para poder recuperar los bienes robados. Esos catálogos deberían existir, aunque no sean de acceso público, pero aunque sean un mero listado deberían estar.

–Son bienes privados, pero sobre los que existe un sentimiento de propiedad pública.

–Más que sentimiento, los cordobeses tienen derecho a conocerlos como parte de la comunidad a la cual esos bienes corresponden.

Seguridad. La mayoría de los lugares históricos, como la Iglesia de Las Palmas en el interior, no cuentan con buenos sistemas de seguridad. (La Voz / Archivo

Interpol

La importancia de los inventarios de bienes culturales se pone en evidencia cuando un objeto es robado. Para que Interpol, la institución policial más extendida del mundo, pueda actuar con eficacia, necesita tener lo más rápidamente posible la descripción del bien, con imágenes variadas y de calidad. Esta suele ser la diferencia entre objetos que son detenidos en las aduanas y objetos robados que nunca se recuperan.
 
Murales perdidos
 
En una nota del 5 de junio, La Voz reveló que cuatro lienzos de la Capilla del Buen Pastor son falsos. Los originales habrían sido sustraídos entre 1966 y 1973, cuando el lugar permaneció cerrado.
 
El fiscal José Bringas intervino y dio instrucciones a la división Delitos Culturales de la Policía para que se haga cargo del caso.
Días después, este diario informó que uno de los murales sustraídos tiene un “gemelo” en una basílica de Barcelona.

 

Tomado de: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/por-que-es-facil-robar-obras-de-arte-en-cordoba 

 

Ecuador decomisa 97 piezas arqueológicas tras operación policial

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piezas-robadas.pngUn lote de piezas de Patrimonio Cultural fue localizado por la Policía tras varias investigaciones que determinaron su comercialización ilícita. Carlos Alulema, jefe de la Policía Judicial de Pichincha (PJ-P), indicó este jueves que la información se filtró desde la ciudad de Esmeraldas (Esmeraldas) y se montó una investigación, a través de la cual se identificó una base de operaciones.

Hasta el momento hay 2 detenidos, quienes habrían tratado de comercializar los objetos. Uno de ellos se encuentra con medida cautelares y el otro con prisión preventiva. Entre las evidencias se encontraron en Quito 73 bienes pertenecientes al Patrimonio Cultural (37 de marfil y 36 doradas -presuntamente son artículos de oro-). Mientras que en Latacunga se localizaron 24 piezas: 11 doradas, 5 de cerámica y 8 de otros materiales.

La ubicación de las piezas se realizó mediante el operativo ‘Resplandor’ que se desarrolló en coordinación con agentes de la Policía Judicial (Unidad de Patrimonio Cultural), Policía Comunitaria, el Instituto de Patrimonio Cultural del Ecuador y Fiscalía.

Alulema explicó que las figuras presentaban características visuales de bienes arqueológicos de culturas ancestrales, provenientes de excavaciones en asentamientos prehispánicos. Tras investigaciones previas, se identificó que en Lumbisí (sur de Quito) y en una localidad de Latacunga (Cotopaxi) se comercializaban las piezas. El lote de estas figuras tendría un valor estimado de $ 2 millones.

Sin embargo, María Alejandra Sigcha, directora Jurídica del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), indicó que antes de determinar un valor económico, lo que se analiza es el valor histórico. Puso como ejemplo, que un artículo pertenece a la Cultura Tolita, que fue uno de los primeros asentamientos en el país.

Tanhia Moreno, fiscal Distrital de Pichincha, advirtió que se inició una indagación por parte de la Unidad contra la Delincuencia Organizada. Explicó que en algunos casos, las personas realizan excavaciones irregulares en zonas consideradas como pre-hispánicas y ahí obtienen las piezas.

Joaquín Moscoso, subsecretario de Cultura, añadió que Policía Nacional inició un trabajo coordinado con Interpol para detectar a los compradores de estas piezas. Estos mercados se encuentran fundamentalmente en países como Francia, Alemania y Estados Unidos.

Los análisis realizados por técnicos del INPC dan cuenta que 37 objetos decomisados pertenecerían a las culturas Sinu, Tumaco, Quimbayá, Muisca, Calima, Tairoma, asentadas en Colombia. Sin embargo, los estudios continuarán para determinar su composición.

Para esto, dijo, se analizarán las piezas a través de pruebas físicas como la aplicación del carbono 14 que determinará la edad de las figuras. Además se efectuarán pruebas de datación que tienen que ver con los rasgos distintivos de las culturas. Una vez que se realice este proceso (análisis gráficos, análisis simbólicos, de costura, de los materiales, etc.) se iniciaría la entrega de los artículos a su país de origen. El análisis demora alrededor de una semana y será practicado en un laboratorio del INPC.

Moscoso indicó que a través del consulado colombiano se invitará a expertos del país vecino para apoyar la identificación.

De acuerdo a los reportes del Comité Técnico Nacional de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, que preside el Ministerio de Cultura, entre 2010 y lo que va de 2016, se decomisaron 7.655 piezas patrimoniales y se repatriaron del extranjero 4.919 figuras. Todo esto a través de 35 operativos.

La comercialización de piezas patrimoniales se encuentra tipificada en el artículo 238 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Contempla sanciones para las personas que adquieran, intercambien o comercialicen bienes pertenecientes al patrimonio cultural del Estado. En estos casos se aplica una pena privativa de libertad de entre 5 y 7 años; si las conductas tipificadas en este artículo se cometen sobre bienes arqueológicos, se impondrá prisión de entre 7 y 10 años. (I)

Tomado de: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/cultura/7/desde-2010-se-han-recuperado-mas-de-7-mil-bienes-patrimoniales

Grolier, el códice maya que científicos en EE.UU. comprobaron que es el libro más antiguo de América

grolier.jpgDurante décadas, su autenticidad fue puesta en duda debido a esta historia de su descubrimiento, a cómo fue llevado al club Grolier de Nueva York (de donde adquiere su nombre) y lo raro de su iconografía…

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Los saqueadores pusieron un paño sobre la brújula de la avioneta cuando llevaban al famoso coleccionista mexicano Josué Sáenz a la selva del sureste de México.

Era 1964, cuando muchos de los tesoros mayas estaban siendo descubiertos, y no querían que este millonario aficionado al arte supiera adónde iban.

Al llegar a un punto en el estado de Chiapas, los saqueadores entregaron seis piezas mayas, entre ellas una máscara de madera y un cuchillo de sacrificios, así como un misterioso documento.

Tiempo después el libro fue bautizado como Códice Grolier, 10 páginas con ilustraciones mayas sobre rituales y un calendario sobre el movimiento de Venus, “la estrella de la mañana”.

Durante décadas, su autenticidad fue puesta en duda debido a esta historia de su descubrimiento, a cómo fue llevado al club Grolier de Nueva York (de donde adquiere su nombre) y lo raro de su iconografía.

Pero una amplia investigación en la Universidad Brown, en colaboración con expertos de Harvard, Yale y California-Riverside, acaba de llegar a una conclusión: el Códice Grolier es auténtico y tiene más de 750 años.

“Tiene la distinción de ser no solo el más antiguo de los cuatro códices mayas, sino el manuscrito nativo más antiguo del Nuevo Mundo”, afirma el arqueólogo Michael D. Coe, uno de los autores de la investigación, a BBC Mundo.

¿Qué es este códice?

El Grolier es llamado “el cuarto códice maya” ya que existen otros tres grandes documentos que reciben su nombre según la ciudad en donde están resguardados: Dresde, París y Madrid.

En el caso del Grolier, es un fragmento de 10 páginas —se cree que eran 20—decoradas con iconografía de rituales maya y un calendario de Venus.

Fue creado cuando ciudades grandes como Chichén Itzá y Tula estaban en declive y los investigadores creen que fue hecho por “un escriba que trabajaba en tiempos difíciles”.

Página 6 del Códice Grolier

“Este códice nos dice mucho acerca de los mayas en el turbio siglo XIII del que no sabíamos mucho antes”, explica Coe.

“Nos dice lo que necesitaba un escriba o sacerdote lejos de cualquiera de las grandes ciudades para llevar a cabo sus deberes sacerdotales”, añade.

Como otros códices, “ayudaba a los sacerdotes con la adivinación y explica la práctica ritual, así como las decisiones sobre cosas como cuándo hacer la guerra”, dice la investigación.

Dudas y respuestas

Para el arqueólogo Baltazar Brito, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia mexicano (INAH), las dudas sobre el Códice Grolier se centran en determinar su antigüedad y probar que su escritura tenga lógica.

“Porque mucha gente ha estado interesada en el códice, sin embargo nadie ha podido decirnos a ciencia cierta si es de época antigua, prehispánica, o no”, dice Brito a BBC Mundo.

La investigación en la Universidad Brown quiso “volver y mirarlo con mucho cuidado, para comprobar las críticas una por una” y descartar “dogmas”.

Fragmento de la página 8 del Códice Grolier

En la investigación, publicada en la revista Arqueología Maya, comprobaron que el papel usado, llamado papel amate, es efectivamente del siglo XIII, de acuerdo con la prueba de carbono-14.

Los colores rojo y azul corresponden con los pigmentos usados por los mayas de forma “convincente”.

Hasta ahora los escépticos han dicho que el papel podría ser original, pero la iconografía les resulta sospechosa.

Al respecto, la investigación liderada por Stephen Houston cree que es casi imposible que un falsificador hubiera hecho las ilustraciones por tres motivos:

  • El falsificador tendría que haber intuido la existencia de dioses que no fueron descubiertos antes de 1964, cuando salió a la luz el códice
  • Tendría que conocer la técnica para crear el azul maya, sintetizado en un laboratorio en la década de 1980
  • Debió haber tenido a su disposición “una gran cantidad y variedad de recursos” y conocimientos que no se tenían del mundo maya hasta años recientes

“Hemos sacado a la luz un gran cuerpo de evidencia histórica del arte, glifos y evidencia astronómica que ningún falsificador de mediados de 1960 hubiera podido imaginar”, afirma el arqueólogo Michael D. Coe a BBC Mundo.

¿Auténtico?

El investigador mexicano se mantiene escéptico.

Desde el INAH no podría validarse si el códice es “genuino o no” hasta que se realice una investigación propia, considera el arqueólogo Baltazar Brito.

“Los estudios a veces no son precisamente congruentes entre sí, tienen diferencias y cada uno de los investigadores defiende su punto de vista”, dice el investigador del INAH.

Página 9 del Códice Grolier Un gran “tesoro”

El Códice Grolier ha estado bajo resguardo en el Museo Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México, y solo ha estado disponible para los investigadores.

Es considerado como parte del acervo de “documentos raros”, explica Brito, los cuales pueden resultar dañados por la luz, una temperatura inadecuada y debe estar bajo una humedad controlada.

Además de ser el documento más antiguo de América, para los investigadores en EE.UU. tiene un alto valor para el conocimiento de los mayas del posclásico temprano.

“Solo podemos esperar que pronto se muestre al pueblo mexicano, y no esté herméticamente sellado para el público en general”, dice Coe.

“Todos los mexicanos deberían estar orgullosos de este tesoro”.

Por: Darío Brooks

Tomado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias-37323789

Un nuevo modo de habitar

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Un museo habitable es lo que propone la Casa-Museo Alberto Baeriswyl (CAB), situada en plena Patagonia. La recuperación de un histórico enclave maderero junto a  la implementación de un novedoso proyecto tecnológico y hotelero prometen convertirlo en una experiencia única.

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La fotógrafa chilena María Luisa Murillo decidió en 2004 emprender un viaje a la Patagonia para retratar lugares abandonados y así conocer más de la historia de su familia en Magallanes. Atravesó un bosque de nothofagus habitado por zorros y guanacos, cruzó ríos y siguió la huella hasta llegar a Puerto Yartou, una factoría maderera abandonada de comienzos del siglo XX; en esa época y en ese lugar el empresario Alberto Baeriswyl, descendiente de suizos, había decidido explotar las maderas de ese enclave perdido en la Patagonia. Al ver los vestigios de lo que habían sido la factoría y las construcciones relacionadas con la explotación, María Luisa pensó en la necesidad de rescatar este legado. “Me siento orgullosa por haberme hecho cargo de la herencia familiar porque se logra entender e incorporar de dónde uno viene, lo bueno y lo malo, asumir las raíces y el pasado. Es un lindo y a la vez duro trabajo”, explica.

El proyecto se puso en marcha por etapas y recibió apoyo de Fondart y Corfo. En 2008 se hizo un estudio que estuvo a cargo del arquitecto magallánico Dante Baeriswyl -descendiente del fundador-, quien hizo los planos de restauración de la casa principal de Puerto Yartou. “El estudio fue financiado por un Fondart regional y respaldó nuestra hipótesis sobre el valor de los vestigios de la antigua factoría maderera Puerto Yartou. Con esto presentamos un segundo Fondart, esta vez nacional, y bicentenario para llevar a cabo la restauración”, cuenta la fotógrafa. Esta etapa estuvo cofinanciada por el Gobierno suizo, quien aportó el 50% de la restauración como regalo de Suiza para el Bicentenario de Chile, y el otro 50% lo aportó el Fondart nacional. 

La fundación suiza en Puerto Yartou se formó ese año y la madre de María Luisa, María Teresa Böhm, presidenta de la fundación, dirigió el proyecto. Una misión titánica que requería conjugar adversas variables como el rigor del clima, la lejanía y el difícil acceso. La restauración comenzó en diciembre de 2009 y terminó en junio de 2010. “La casa principal de Puerto Yartou la rescatamos cuando estaba a punto de caer. Para esto se cambiaron la mayoría de los pilares porque estaban podridos por debajo. Se pusieron ventanas nuevas, se cambiaron la puerta principal y otras que faltaban. Se arregló el techo, se aisló el suelo, se instalaron estufas, se instaló la cocina a leña, se rehízo el sistema de provisión de agua fría y caliente a través de un termo cañón, la forma clásica de calentar el agua en el sur”, explica María Luisa, sumando que todo el trabajo con madera fue realizado con madera local de lenga. 

La casa fue pintada por dentro y por fuera manteniendo los colores originales y se usaron papeles murales traídos del extranjero. “A principios del siglo XX casi todo venía de Europa por el gran tráfico marítimo de la época, por lo que es probable que los papeles murales de la casa principal también hayan venido de allá. Eran papeles hechos de papel de algodón y estampados a mano. Nosotros tratamos de conseguir algo lo más parecido a eso, y quedó precioso”, cuenta la fotógrafa.

La experiencia

Una vez terminada la casa se dieron cuenta de que debía ser un museo vivo, habitable. Por lo mismo se decidió que quien lo visitara viviera una experiencia única, en la cual se entrelazan dos conceptos, el de casa y el de museo. Dentro de la CAB se puede habitar una casa de principios del siglo XX, visitar la exposición de fotografías de época que retratan la vida de la antigua factoría maderera y donde, además, se puede disfrutar de una aplicación iPad con contenido adicional relacionado con el territorio magallánico. La aplicación fue desarrollada por la Fundación Suiza Puerto Yartou especialmente para la casa-museo. María Luisa estuvo a cargo de la dirección artística y la producción y el guión fue desarrollado por María Teresa Böhm, donde también participaron una serie de colaboradores como Miguel Laborde, Franz Kreguer y Flavia Morelo.

CAB instala una propuesta de contraste, por un lado está ubicado en lo más austral y remoto del mundo y, por otro lado, cuenta con una plataforma digital que da la libertad de hacer o no el recorrido museográfico. “Si quieres lees y profundizas, si quieres no y solo habitas la casa o miras las fotos”, concluye María Luisa.

 

Por: Soledad García Guidobro

Tomado de: http://masdecoracion.latercera.com/2016/10/01/01/contenido/10_5370_9.shtml

Legado del virreinato, la práctica de vestir a los niños Dios

diosito.jpgEn el siglo XX, para el Día de la Candelaria, se realizó la ‘levantada del niño’ y se empezó a tejer ropita para llevarlo al templo. Antes, en el 2 de febrero, la protagonista era la Virgen María y no su hijo.

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. La autora Katia Perdigón realizó una investigación histórica, antropológica, teológica e iconográfica, con atisbos de cultura popular

· La obra da a conocer una cultura que es más compleja de lo que se imagina; incluye aspectos como la industria de vestir al Niño Dios

En vísperas de la celebración del Día la Candelaria, cuando miles, por no decir, millones de familias católicas mexicanas aprestan los mejores ropajes para vestir a su Niño Dios y “presentarlo” en la iglesia más cercana, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ofrece una novedad editorial para los interesados en adentrarse en las particularidades de esta devoción mexicana.

Tras dedicar un buen tiempo al estudio del culto a la llamada Santa Muerte y publicar un volumen al respecto, Katia Perdigón Castañeda, investigadora del INAH, volvió al tema de la fe popular, esta vez con el libro Mi Niño DiosUn acercamiento al concepto, historia, significado y celebración del Niño Jesús para el Día de La Candelaria, cuya investigación presentó como tesis doctoral.

La festividad de La Candelaria y el propósito de vestir a la imagen, comenta Katia Perdigón, “no es transmitida por especialistas de la religión; en la mayoría de los casos es llevada por la familia y la comunidad a la que pertenece, movidos por sus propias experiencias religiosas”. Prueba de ello es la portada de la publicación, un retrato familiar en blanco y negro donde la abuelita de la autora aparece sosteniendo una imagen ataviada a la usanza del Santo Niño de Atocha, y es flanqueada por sus dos nietas pequeñas que llevan racimos de flores.

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El libro es parte de la colección Etnología y Antropología Social, serie Logos. Es una investigación de contenido histórico, antropológico, teológico e iconográfico, con atisbos de cultura popular, en el que costumbres y rituales se vislumbran en las múltiples voces de los entrevistados.

De la mención del Niño Jesús en los pasajes bíblicos a la producción de la imagen en los talleres de artesanos, de su uso y significado en las ceremonias de coronación dentro de los claustros, de su venta masiva en la romería de las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, de niños milagrosos venerados en santuarios del país, al niño futbolista, conchero o doctor, la obra inicia al lector en una cultura que es más extensa y compleja de lo que suele imaginarse.

Así lo expresa el historiador y antropólogo Eduardo Merlo, quien refiere que la autora “va descubriéndonos con laboriosidad y precisión la industria de vestir al Niño Dios y toda la parafernalia que exige la tradición, los padrinazgos y compromisos y, por supuesto, el culto a determinadas advocaciones infantiles de Jesús, lo cual es un aporte para los investigadores en la materia y para el gran público”.

¿Pero de dónde viene esta práctica de vestir a los Niños Dios? Katia Perdigón, restauradora de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, indica que el legado guarda estrecha relación con las costumbres devocionales de la época del virreinato en la Nueva España, “es una tradición que se ha construido por el pueblo, desde las comunidades más lejanas hasta la ciudad capital”.

Pero es en la Ciudad de México donde se crean modas, los diseños salen del corazón del Centro Histórico. “En el trabajo de investigación se observó que dentro de los circuitos comerciales, a los que se suman las revistas que se venden en los puestos de periódicos, existen más de cien modelos de ropa para subsanar las necesidades de los compradores que poseen su propia concepción devocional”.

Esta moda se reforzó a partir de 1975 con el surgimiento de “Casa Uribe”, que cuenta con un amplísimo catálogo de atavíos para los Niños Dios.

Con base en documentación histórica, la investigadora rememora la manera como durante el virreinato y aún en los inicios del siglo XX se conmemoraba la Purificación de la Virgen Madre. El 2 de febrero, ella era la protagonista y no su hijo, se trataba de una celebración cuya parafernalia implicaba una procesión llevando candelas encendidas, y luego una misa en la que serían bendecidas tanto las velas como los niños pequeños de las familias.

El cambio en la festividad probablemente se dio en la segunda década del siglo XX, cuando la “levantada del niño”, es decir, su imagen dispuesta en el pesebre o nacimiento dentro de los hogares, dio cabida a tejer ropita ex profeso para llevarlo a presentar en charolas adornadas de sedas y papeles en la iglesia próxima.

Actualmente, dice la investigadora del INAH, “pocos devotos relacionan la vela con la festividad de la Purificación de la Virgen, este acontecimiento se ha suplido con la imagen del Niño Dios, de hecho la mayoría de los practicantes de esta celebración no saben para qué son las velas. Las candelas evocan la iluminación del mundo por el Salvador.

Tres años de investigación y otros treinta de experiencia, son los vertidos por Katia Perdigón en el libro Mi Niño Dios, que además contribuye a desechar “verdades” levantadas bajo supuestos, por ejemplo, la idea de que vestir al Niño Jesús fuera exclusivo para el Día de la Candelaria, y que tras de esta celebración haya orígenes prehispánicos.

“Hay que aclarar que antiguamente se vestía al Niño Dios en la Navidad, tanto en los templos como en diversos conventos. Esta acción también se hacía en la festividad de alguna Virgen que en su advocación llevará a su hijo en su regazo, como la del Rosario o del Carmen, por citar algunas.

“Por otra parte, se observan casualidades entre la vestimenta para efigies católicas y para las prehispánicas, así como ocurría con otros dioses de distintas culturas y épocas. Estamos hablando de una práctica cultural de vestir deidades. Es posible que ponerle ropa al Niño Dios, fuese una actividad promovida en los conventos femeninos de la Nueva España desde el XVII hasta el XIX”.  

Tomado de: http://www.inah.gob.mx/es/boletines/5007-publican-mi-nino-dios-estudio-sobre-la-festividad-de-la-candelaria

Procesaron a párroco por destrucción de patrimonio histórico en una iglesia de Alta Gracia, Córdoba.

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El Cura junto a tres arquitectos fue procesados por “daños irreparable” en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced de Alta Gracia.

El juez federal Ricardo Bustos Fierro decidió procesar al cura párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, ubicada en la ciudad de Alta Gracia, por el delito de “daños irreparables” sobre la estructura del lugar.

Marcelo Siderides y tres arquitectos quedaron imputados por las refacciones edilicias que se intentaron realizar en 2011 para la instalación de un sistema de aire acondicionado. El templo es Patrimonio de la Humanidad según lo establecido por UNESCO en 2000.

Melina Malandrino, Pedro Cufre y Juan Pablo Orozcofiguran ahora como coautores por el “daño agravado por cometerse en perjuicio de un bien de uso público y monumento de carácter histórico”.

La resolución judicial señala entre los daños a la destrucción del particular y auténtico revestimiento del suelo, que contaba con un revestimiento de ladrillos originales.

En comunicación con Crónica Matinal, Francisco Barreiro, integrante de la Asociación Amigos del Museo, explicó qué daños se registraron en el lugar: “se hicieron dos zanjas de un metro de profundidad y mandaron a tirar los que había debajo, que eran enterramientos. Entre ellos, los restos de Manuel Soler, fundador de la ciudad de Alta Gracia, que fueron arrojados al basural”

Para conocer el Fallo Judicial

Tomado de: http://nuevamuseologia.net/procesaron-a-parroco-por-destruccion-de-patrimonio-historico-en-una-iglesia-de-alta-gracia-cordoba/

Perú: el misterio de las pinturas negras descubiertas en Machu Picchu

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machu-negro.pngPor lo pronto ofrecen más preguntas que respuestas. El hallazgo de unas pinturas rupestres inéditas en las proximidades de la ciudadela de Machu Picchu significa un nuevo desafío para los arqueólogos del Ministerio de Cultura de Perú.

Las pinturas fueron descubiertas hace un par de meses por el equipo multidisciplinario de investigaciones que trabaja en el lugar en búsqueda de nuevos elementos que permitan entender más sobre la ciudadela inca erigida a 2.400 metros sobre el nivel del mar.

“La novedad es que la pintura está cerca del monumento y el hecho de que está hecha en color negro”, dijo a BBC Mundo Fernando Astete, director del parque arqueológico nacional de Machu Picchu.

El experto explicó que en el pasado ya se habían encontrado en el parque petroglifos y pinturas rupestres en unos 20 sitios distintos, pero que esta es la primera vez que descubren unas imágenes tan cerca de la ciudadela.

“Fueron halladas en el camino principal de acceso hacia allí, en un lugar conocido como Pachamama, en el camino del inca que va de Intipunco a Machu Picchu, a unos 10 minutos del monumento”, agregó.

Lugar donde hallaron la pintura rupestre en Machu Picchu.
Lugar donde fue hallada la pintura rupestre en Machu Picchu.Indicó que hasta ahora, las pinturas que habían encontrado en el parque de Machu Picchu eran de color ocre, más amarillento o más naranja, “que es bastante profuso en la iconografía inca”.

Sin embargo, esta es la primera vez que encuentran imágenes hechas en color negro.

“En la pintura se ve una silueta humana, un camélido y algunos otros elementos que aún están por definir. Están todos pintados en color negro. Más o menos de unos 15 centímetros”, dijo.

Pintura rupestre hallada en Machu Picchu

Aunque este descubrimiento ha generado multitud de especulaciones sobre si se trata de imágenes preincaicas o si puede modificar lo que se cree sobre Machu Picchu, Estete se mostró cauteloso y prefirió no adelantar ningún tipo de opinión.

“No podemos aún determinar si son más antiguas. En arqueología trabajamos por asociación. Machu Picchu es un recinto inca, las tumbas que han sido encontradas allí son incas, entonces consideramos que las pinturas también pueden ser incas, pero hay que concluir las investigaciones para determinar su antigüedad”, apunta.

El misterio de las pinturas negras de Machu Picchu tendrá que esperar aún un tiempo antes de ofrecer sus respuestas.

Los monos capuchinos de Brasil usan herramientas de piedra desde hace más de 700 años

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Los monos capuchinos del Parque Nacional de la Sierra de Capivara abren los anacardos golpeando las nueces con unas piedras de cuarcita que ellos mismos seleccionan

Los monos capuchinos de Brasil, cuyo colorido recuerda a la indumentaria de los monjes capuchinos, han utilizado herramientas de piedra para abrir anacardos desde hace al menos 700 años, lo que constituye el ejemplo más antiguo de uso de herramientas por parte de monos fuera de África, según informó el viernes la Universidad de Oxford, que ha desarrollado la investigación junto con la Universidad de São Paulo.

El equipo de investigadores ha observado el comportamiento de los monos capuchinos del Parque Nacional de la Sierra de Capivara, situado al noreste de Brasil, y ha combinado las observaciones con la recogida de material arqueológico del mismo sitio. Los capuchinos seleccionan las mejores piedras que encuentran a su alrededor para poder quebrar las nueces a base de golpes y buscan piedras de arenisca planas a modo de yunques. Después apilan las piedras en la base o en las ramas de los árboles del anacardo. Los monos pequeños aprenden todo este proceso de los monos adultos, y así de generación en generación.

Los moños pequeños aprenden de los adultos, y así de generación en generación.

Los investigadores han excavado 69 piedras de cuarcita a una profundidad de setenta centímetros y a través de la espectrometría de masas han podido confirmar que los residuos oscuros en las herramientas proceden de los anacardos. También han datado por radiocarbono pequeños trozos de carbón vegetal que había junto a las piedras, arrojando unas fechas de entre 700 y 600 años de antigüedad. Significa, por tanto, que las herramientas son anteriores a la llegada de los europeos a América.

“Las evidencias arqueológicas más antiguas de uso de herramientas por parte de animales proceden de tres hábitats de chimpancés en la Costa de Marfil africana, donde las herramientas han sido fechadas entre 4.300 y 1.300 años de antigüedad. Aquí hemos hallado una nueva evidencia que sugiere que los monos y otros primates fuera de África también han utilizado herramientas durante cientos o puede que miles de años”, explica Michael Haslam, el principal autor del estudio, publicado en Current Biology. “Los anacardos son propios de esta zona de Brasil y es posible que los primeros humanos que llegaron aquí aprendieran sobre este alimento desconocido tras observar a los monos extrayendo los frutos”, concluye.

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