Caral-Supe, Perú la civilización más antigua de América

Perú, país de inmensa riqueza histórica, amplio patrimonio cultural y ejemplo de diversidad y multiculturalidad, albergó en sus tierras a la civilización más antigua de América, la civilización Caral. Así lo han determinado las últimas investigaciones realizadas con carbono 14, que revelan “el establecimiento de esta cultura en Perú hacia el año 3000 antes de Cristo”, tal como asegura la directora del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, Ruth Said Solís.

En el informe elaborado por el Proyecto Caral en junio de 2004, y que lleva por título “Las investigaciones en Caral: su significado y trascendencia para el Perú y el mundo”, se detalla y contextualiza el establecimiento de esta civilización en Perú.

“Caral representa a la civilización más antigua de América, desarrollada casi simultáneamente con las de Mesopotamia, Egipto, India y China. Los habitantes del Perú se adelantaron en, por lo menos, 1500 años a los de Mesoamérica, el otro foco civilizatorio de los seis reconocidos mundialmente, y en más de 2500 años a la sociedad que edificó las reconocidas ciudades mayas”, detalla el informe en su parte introductoria. El documento destaca la especificidad de esta civilización al ser capaz de lograr “un avance sin precedentes en completo aislamiento de sus coetáneas de América y del Viejo Mundo”.

La ciudad de Caral se encuentra al inicio del sector medio del valle de Supe, provincia de Barranca, a 182 km al norte de Lima, en el área norcentral del Perú. Es el asentamiento urbano más destacado por su extensión y complejidad arquitectónica de todos los identificados en el Nuevo Continente entre los años 3000 y 2000 A.C.

En esta área norcentral la estructura social tejida por el estado de Supe condujo por varios siglos al accionar de los individuos en los diferentes campos: económico, social y religioso. En el Perú, las formas de organización social y política de las poblaciones de Caral-Supe causaron fuerte impacto en la historia del área; trascendieron el espacio y el tiempo, y sentaron las bases de las estructuras que tendrían los estados políticos en los Andes Centrales.

Informe: “Las investigaciones en Caral”

Los manglares amazónicos de Brasil, ecosistemas vitales en riesgo ante la “ley de la devastación”

A pocos meses de que el país albergue la COP30, una nueva ley amenaza los humedales costeros más grandes del continente

A lo largo de la costa amazónica brasileña, a través de los Estados de Amapá, Pará y Maranhão, se extiende uno de los bosques de manglares más importantes del mundo, el cual a pesar de ser una pieza clave ante el cambio climático y el sustento económico para decenas de miles de familias, se encuentra cada vez más amenazado.

Estos vastos humedales costeros, además de ser una de las barreras naturales más efectivas ante la llegada de huracanes y maremotos, son uno de los ecosistemas de ‘carbono azul’ más poderosos de la Tierra, ya que sus complejos sistemas de raíces son capaces de almacenar emisiones de carbono durante siglos, lo que los hace invaluables en la lucha contra el calentamiento global.

Aunado a su valor ambiental, los manglares sustentan formas de vida integrales. En el norte brasileño, los pescadores tradicionales de cangrejo representan solo una de las muchas comunidades cuyas actividades culturales y económicas están entrelazadas con el ecosistema. En algunos estados, la pesca de manglares representa hasta el 50% de toda la producción pesquera artesanal, gracias a las familias que capturan cangrejos, mariscos, peces y camarones utilizando métodos tradicionales transmitidos de generación en generación.

Sin embargo, este tesoro natural se enfrenta a crecientes amenazas. Históricamente infravalorados económicamente, en los últimos 40 años el 20% de estos bosques tropicales acuáticos se ha perdido en aras del desarrollo urbanístico, reduciendo su cobertura global y dejando a millones de personas más vulnerables a las inundaciones.

Cuando se destruyen los manglares, sus suelos ricos en carbono quedan expuestos al oxígeno, liberando siglos de carbono almacenado a la atmósfera, lo que podría potencialmente contribuir hasta en un 10% del total de las emisiones relacionadas con la deforestación a nivel mundial.

Aunado a estas amenazas, el Congreso Nacional de Brasil, de mayoría conservadora, aprobó recientemente un proyecto de ley que busca flexibilizar las normas de declaración de impacto ambiental, desmontando gran parte de la legislación que Brasil ha construido en las últimas décadas. Este proyecto legislativo llamado la “ley de la devastación” por ecologistas, científicos y defensores de territorio, fue aprobada a unos cuantos meses de que el país reciba el corazón de la Amazonia brasileña la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30), que pretendía presentar al país como un líder global contra el cambio climático.

Ante esta cumbre climática, científicos y activistas brasileños subrayan que es esencial tomar medidas inmediatas para cumplir los objetivos internacionales de reducción de emisiones de carbono y de conservación de los manglares. El destino de estos ecosistemas será una prueba decisiva para la verdadera voluntad del Gobierno de Brasil de proteger su patrimonio natural y contribuir a la regulación climática global.

¿Cómo proteger el patrimonio frente a desastres? Lecciones tras pérdida de obra de Nemesio Antúnez en Chile

El incendio que destruyó una galería en el centro de Santiago y consumió un mural del reconocido artista chileno evidenció la fragilidad de nuestro arte ante eventos catastróficos. Académicas y expertos UC analizan cómo repensar esta temática desde la planificación urbana y fortalecer el vínculo comunitario para proteger estos espacios.

Cuando pensamos en desastres naturales, quizás se nos viene a la mente la destrucción de grandes espacios de viviendas, oficinas o incluso, espacios de cultura, como han sido los recientes incendios en edificios antiguos de Santiago. Sin embargo, el patrimonio y el arte no es lo primero que recordamos, ni tampoco que queda en resguardo ante estos eventos.

Para Macarena Ibarra, académica del Instituto de Estudios Urbanos UC y directora del Núcleo Milenio Patrimonios (NUPATS), si bien existe legalmente un resguardo del patrimonio en estos eventos con la ley de Monumentos Nacionales, N.º 17.288, estos edificios, cuadros, esculturas y otras obras de arte, no pueden depender exclusivamente de esto, ya que no incluye su gestión. “Hoy, el verdadero desafío es resignificar estos espacios y activar su uso. Un bien patrimonial sin uso social está más expuesto a la vulnerabilidad”, afirma.

Esto resuena especialmente con el reciente incendio que afectó la galería del centro de Santiago que albergaba el excine Mayo, y que no sólo destruyó su infraestructura, sino que también se llevó consigo la obra “Terremoto” de Nemesio Antúnez, pintada en 1958 y declarada Monumento Histórico desde 2011. No obstante, a pesar de este estatus, el mural estuvo cubierto por más de 30 años por afiches de películas XXX y nunca logró ser restaurado tras el cierre de las salas de cine en 2019. Actualmente, solamente compartía espacio con una bodega clandestina de productos que se vendían en las tiendas al exterior del edificio.

Según Sebastián Riffo, artista e investigador de CIGIDEN, “los inmuebles declarados Monumento Histórico deben ser conservados por sus propietarios, quienes no pueden modificarlos ni destruirlos sin autorización del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Esta institución incluso puede solicitar su expropiación si se considera necesario para su preservación. Además, los planes reguladores pueden definir zonas de conservación histórica, y existen instrumentos de financiamiento público y privado –como el FNDR, FONDART o la Ley de Donaciones Culturales– que buscan fomentar la puesta en valor del patrimonio”.

No obstante, estas herramientas no se activan automáticamente. “Requieren de una voluntad activa por parte de quienes promueven el resguardo, y dependen en gran medida de la capacidad de generar alianzas, sensibilización pública y presión social o política frente a las amenazas que enfrentan estos bienes”, aclara. 

Compromiso transversal

Este es un punto que replica Lake Sagaris, doctora en planificación urbana e investigadora del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS). Según la experta, hubo un momento en que el patrimonio era básicamente las mansiones, las iglesias, las catedrales, y eran vistos como una propiedad muy puntual. “Pero no pueden tratarse como piezas aisladas. Son anclas de zonas completas, expresiones de sistemas de vida. Deben protegerse junto con su entorno inmediato, incorporando escalas de transición y movilidad sostenible”, señala.

Además del resguardo material, la protección del patrimonio implica un compromiso cotidiano y comunitario. “Muchos espacios han sido preservados no por el Estado, sino por vecinos que los cuidan, los resignifican y los activan”, agrega Ibarra. 

El resguardo del patrimonio y el fomento de las artes también trae beneficios a la ciudad, según Riffo, “como la revitalización de los barrios, además, permite fortalecer la identidad local, promover el orgullo comunitario y favorecer la cohesión social. Ejemplos como Artistas Yungay en Santiago Centro, el Museo a Cielo Abierto en San Miguel o las intervenciones de mosaicos en el Metro de Puente Alto muestran cómo estas iniciativas pueden activar el sentido de pertenencia y generar vínculos significativos entre comunidad, arte y espacio público”. 

Por su parte, Sagaris señala que “pensar el patrimonio y el arte no como añadidos decorativos, sino como parte estructural del diseño de nuestras ciudades, es una tarea pendiente, pero fundamental para construir entornos más justos, inclusivos y con memoria”. 

Y lamentablemente, un incendio como el del mural “Terremoto”, nos recuerda la importancia de cuidar estos espacios patrimoniales “como la zona León 13 en Bellavista, William Noon ahí en Manuel Montt con Eliodoro Yáñez y tantas otras que son igual o más importantes para la memoria urbana de Santiago y Chile”, comenta para cerrar Sagaris.

“Pensar el patrimonio y el arte no como añadidos decorativos, sino como parte estructural del diseño de nuestras ciudades, es una tarea pendiente, pero fundamental para construir entornos más justos, inclusivos y con memoria” – Lake Sagaris, investigadora de CEDEUS.

Vestigios indígenas: un patrimonio para conocer y proteger en Argentina

Hasta el momento de la reglamentación de la Ley 6801 en el año 2001, las cuestiones del Patrimonio Cultural y Natural local quedaban en manos de profesionales de la UNSJ al amparo de la Ley 3511 del año 1966 y derogada con la aparición del citado nuevo instrumento legal. Fue en 1997 cuando el entonces diputado, Águedo Herrero, redactó una prolija norma sobre protección del Patrimonio Cultural y Natural de San Juan acorde a los nuevos tiempos, contando con el apoyo del también diputado Dr. Humberto Lirussi. Esa ley recién logró reglamentarse casi cinco años después en la entonces Subsecretaría de Cultura y Turismo de la Provincia (hoy ministerio de Turismo, Cultura y Deportes) y se aplicó inmediatamente.

Una de las primeras exigencias de la reglamentación era la constitución del Consejo de Patrimonio de la Provincia lo que sucedió en ese mismo año 2001. Eran tiempos en que en todo el país se hablaba de saqueo al patrimonio según denuncias que ya recibía la Convención de la UNESCO sobre protección del Patrimonio Cultural y Natural surgida en el año 1972.

Por otra parte, se conocía también que entre Argentina y Chile se producía tráfico ilícito desde el Este al Oeste y viceversa, sobre todo por parte de huaqueros.

Hoy esos ilícitos han desaparecido, o por lo menos se sabe que el control de las fronteras y aeropuertos es muy riguroso por parte de la Policía Federal Argentina. Más aún cuando la Ley 6801 fue mejorada en el nuevo Digesto Jurídico aprobado por la Cámara de Diputados de la provincia por la ley marco 8277, del 20 de julio de 2012, y la 411-F que sustituyó parcialmente a la 6801 enfocándose “en la declaración específica de ciertos bienes como parte de este patrimonio Cultural y Natural de la provincia’.

-Patrimonio Cultural y natural de San Juan
Por todo ello, es momento de descubrir con más intensidad el patrimonio cultural y natural a lo largo y ancho de San Juan. Como por ejemplo el Canal del Indio, conocido también como el Canal Matriz o Canal Indígena, ubicado en la zona de las Higueritas hasta las Sierras Azules, en el departamento Zonda.

Construido por la Comunidad Huarpe, con una longitud de unos 8 kilómetros, es un sistema de riego prehispánico que data del año 800 d.C., considerado “el sistema de riego más antiguo y mejor conservado del país”, y declarado Patrimonio Histórico Provincial.

-Yacimiento Arqueológico de Angualasto, Iglesia
Otro sitio destacado es el Yacimiento Arqueológico de Angualasto, ubicado al norte de la localidad del mismo nombre, en el departamento Iglesia, con evidencias arqueológicas tales como ruinas de viviendas de distinto tipo, corrales, restos de infraestructura hidráulica y tumbas de diferentes grupos étnicos prehispánicos y no incaicos de carácter agropecuario que ocuparon la región septentrional de la provincia de San Juan entre los años d.C. 50 y 1460.

Se sabe también por un informe oficial que “en ese lugar se hallaron asimismo evidencias arqueológicas, muebles, como piezas textiles, alfarería, entre otras, que fueron recuperadas en el marco de diversas campañas de campo realizadas desde el año 1978 bajo la dirección del recordado arqueólogo, profesor Mariano Gambier y que se custodian, precisamente, en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo “Prof. Mariano Gambier” del Complejo Cultural “La Superiora”, Rawson. También fue declarado “Bien Integrante del Patrimonio Natural y Cultural de la Provincia”, como “Monumento Histórico, Sitio Histórico y Sitio Arqueológico”.

-Baldes del Rosario en Valle Fértil
Otro espacio cultural digno de conocer es “Baldes del Rosario”, situado a 45 km al noroeste de Villa San Agustín, Valle Fértil, sobre ruta provincial 510 y declarado “Sitio Histórico” y “Bien Integrante del Patrimonio Cultural provincial”.

Se trata de “un núcleo de muy escasa población y con características sobre todo rural”.

Los informes oficiales indican que “las actividades económicas son la cría de ganado caprino y la agricultura de tipo tradicional con la implantación de cultivos estacionales que en situación habitual es para autoconsumo”.

Todos los meses de marzo se realiza allí el Festival Departamental del Queso y el Quesillo. Pero también destaca por ser un punto de tránsito hacia Parque Provincial Ischigualasto, Patrimonio de la Humanidad.

-Paso del Lámar, Jáchal
Mientras tanto en Jáchal con numerosos lugares históricos para conocer, podemos descubrir el “Paso del Lámar”, sitio arqueológico ubicado en la margen izquierda del río Bermejo, también conocido como río Vinchina. Allí se conservan “vestigios arqueológicos que datan de antes y durante la dominación incaica, incluyendo grandes áreas de cultivo irrigadas para el ganado”. Ya es un “Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la provincia” y al costado del Río Bermejo, “se encuentran los restos de la llamada “Ciudad Perdida”.

Finalmente, subrayar que desde la dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia, a cargo de la profesora Gladys González, se viene realizando una rigurosa tarea de inspección y conservación de la riqueza patrimonial que conforma la identidad y la memoria de San Juan.

Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista
Fuentes: Archivo Histórico de San Juan; sisanjuan.gob.arInfovallefertil.com

Bogotá, Colombia , Conmemora en día internacional de la arqueología redescubriendo sus raíces

Cada 28 de julio se celebra el Día Internacional de la Arqueología, una fecha que invita a reconocer la importancia de esta disciplina en la comprensión de la historia de la humanidad. En este contexto, Bogotá emerge como un escenario privilegiado y revelador: bajo sus calles, parques y edificaciones yacen capas de memoria que dan testimonio de una ocupación humana que se remonta, al menos, a 12.000 años. Más allá de sus edificios modernos y su dinamismo urbano, la capital colombiana es un inmenso sitio arqueológico donde cada hallazgo es una oportunidad para conectarnos con nuestras raíces más profundas.

La arqueología no solo estudia los grandes acontecimientos del pasado. Se centra en la cotidianidad: los modos de vida, las prácticas alimenticias, las formas de organización social, las maneras de producir, de pensar y de gobernar de las comunidades humanas a lo largo del tiempo. Lo hace a partir de vestigios materiales –llamados artefactos arqueológicos–, de los espacios en los que se realizaron diversas actividades humanas –rasgos arqueológicos– y de los lugares donde estos elementos convergen –depósitos arqueológicos–. La combinación de estos componentes configura el contexto arqueológico, y cuando se agrupan varios de estos contextos, se habla de un sitio arqueológico, según expone Francisco Romano Gómez, arqueólogo de la Subdirección de Gestión Territorial del Patrimonio del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC.

Estos sitios nos permiten reconstruir la vida cotidiana de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos, y entender cómo evolucionaron a través del tiempo. La arqueología, en suma, es una herramienta para viajar en el tiempo, una ciencia que nos acerca a nuestros antepasados y nos ayuda a entender mejor quiénes somos hoy.

Y en este viaje, Bogotá ocupa un lugar destacado. Así como una casa guarda recuerdos, objetos y emociones de quienes la habitan, la ciudad también conserva las huellas de centenares de generaciones que hicieron de este territorio su hogar. “Vivimos en los mismos espacios donde habitaron los abuelos de los abuelos de nuestros tatarabuelos y muchas otras personas aún más lejanas en el tiempo. Cada rincón de la ciudad contiene sabidurías, experiencias y conocimientos transmitidos y transformados a lo largo de milenios”, señaló Leonardo Lizcano Serna, arqueólogo de la Subdirección de Gestión Territorial del Patrimonio del IDPC.

Uno de los aspectos más significativos de la ocupación antigua del territorio bogotano es la relación íntima entre los primeros asentamientos humanos y los cuerpos de agua. Ríos, quebradas y humedales no solo fueron fuente de vida, sino también eje organizador del espacio y de las formas de habitar. Un ejemplo notable es el extenso sistema de canales y camellones prehispánicos que cubrió más de 25.000 hectáreas y fue utilizado para controlar las subidas y bajadas del río Bogotá y de afluentes como el río Tunjuelito. Este sistema demuestra una comprensión profunda del medio ambiente y una capacidad técnica que todavía asombra, y sus huellas aún pueden verse en localidades como Suba, Bosa, Tunjuelito y el vecino municipio de Soacha.

En tiempos recientes, diversos hallazgos han dado nueva luz a este pasado milenario. Uno de los más importantes fue el hallazgo, en las cercanías del portal de TransMilenio de Usme, de un depósito arqueológico con restos de más de 500 individuos humanos enterrados entre el año 1200 y 1600 antes del presente. Este hallazgo, realizado durante las obras de ampliación de la troncal sur, representa una de las evidencias más impactantes de prácticas funerarias antiguas en la región.

Otro ejemplo revelador es la historia del Hospital San Juan de Dios, cuya evolución arquitectónica responde también a la necesidad de gestionar el recurso hídrico de manera eficiente para garantizar condiciones de salubridad en el cuidado de los enfermos durante los siglos pasados. Aquí, la arqueología dialoga con la historia urbana reciente, mostrando cómo el agua ha sido un eje central de la vida bogotana, desde tiempos ancestrales hasta nuestros días.

La conservación de estos vestigios no se limita a su registro o documentación. También implica integrarlos en la vida contemporánea de la ciudad. Un ejemplo inspirador de este enfoque es el Parque Arqueológico y del Patrimonio Cultural de Usme, un espacio que conjuga la memoria ancestral, la historia colonial y la presencia campesina contemporánea. Ubicado entre dos quebradas que desembocan en el río Tunjuelito, este parque alberga un importante sitio arqueológico donde vivió de manera permanente una comunidad prehispánica hace aproximadamente 1800 años. Además, resguarda los restos de la antigua Hacienda El Carmen y evidencia las transformaciones del paisaje realizadas por comunidades rurales actuales.

Este lugar permite analizar cómo el paisaje es más que un entorno físico: es un sistema de signos, una expresión simbólica, política y social. Cada elemento del paisaje urbano y rural tiene un significado, una historia, una carga emocional que contribuye a la comprensión de las dinámicas humanas, pasadas y presentes. El parque se proyecta, además, como un futuro centro de investigación y repositorio de la cultura muisca y campesina, fomentando el estudio y la reflexión desde la singularidad de su ubicación en el borde urbano-rural de la ciudad.

“El paisaje es parte de la vida humana y a la vez, un mapa ancestral que se ha construido de manera significativa. Es un espacio dinámico que transforma y conecta lo físico, lo social, lo político, lo simbólico y se manifiesta en el territorio como una evidencia cultural”, anota por su parte, Ana María Carrascal Arqueóloga  e investigadora del Parque Arqueológico y del Patrimonio Cultural de Usme del IDPC.

Cada hallazgo arqueológico en Bogotá reafirma su condición de casa milenaria, tejida por generaciones que dejaron huellas en el suelo, en el agua, en las formas de construir y convivir. Cuidar este patrimonio no es solo una labor de conservación: es un acto de reconocimiento, de valoración de nuestra historia compartida y de proyección hacia el futuro. Incorporar la memoria arqueológica en nuestra vida cotidiana fortalece nuestra identidad y nuestro sentido de pertenencia.

Este 28 de julio, Día Internacional de la Arqueología, es una invitación a mirar el suelo que pisamos con otros ojos. A preguntarnos qué historias oculta, qué secretos guarda, y qué tanto de ese pasado sigue vivo en nosotros. Desde el IDPC celebramos, entonces, la oportunidad de habitar una ciudad tan rica en memoria, tan profunda en historia y tan vasta en posibilidades de comprensión. Celebramos a Bogotá, nuestra casa de los 12.000 años.

Arqueólogos descubren en Perú un mural prehispánico de más de 3.000 años

Arqueólogos peruanos descubrieron un mural prehispánico de más de 3.000 años de antigüedad en un centro ceremonial en el norte de Perú, informaron el martes los investigadores.

El mural policromo con figuras por ambos lados y pigmentos originales se encuentra dentro de un templo del sitio arqueológico Huaca (lugar sagrado) Yolanda, en la región La Libertad a unos 580 km al norte de Lima.

«Hemos hallado de forma sorpresiva un mural intacto de 3.000 a 4.000 años de antigüedad que tiene características bastante únicas para la arqueología peruana», dijo a la AFP la arqueóloga Ana Cecilia Mauricio, investigadora de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Peces, estrellas, redes de pesca y plantas componen las figuras de la doble cara del mural de adobe de más de 5 metros de largo y dos de alto que fue descubierto recientemente.

«Este mural tiene diseño tridimensional con decoraciones y colores azul, rojo, amarillo y negro. Nunca habíamos encontrado una iconografía o unas imágenes de este tipo», destacó la directora de la investigación desde el lugar del hallazgo.

«Es importante el hallazgo por el hecho mismo de ser un monumento de hace más de 3.000 años que da a conocer la riqueza histórica, cultural de las poblaciones del Perú», explicó.

Las figuras en el mural revelan un simbolismo profundo de las antiguas culturas preincas.

Mauricio señaló que la zona enfrenta una amenaza constante por la expansión agrícola que avanza sobre los vestigios arqueológicos, afectando la preservación del sitio.

La Huaca Yolanda ocupa una superficie de 40 hectáreas, en el valle de Chao. 

El sitio es uno de los más antiguos de América por sus estructuras de adobe, datadas en el período precerámico tardío. 

Ministerio de Cultura de Perú intensificará vigilancia para proteger patrimonio cultural

La cartera ministerial señaló que los delitos contra el patrimonio cultural están penados por el Código Penal con sanciones que incluyen hasta 6 años de prisión.

En vísperas del feriado largo por Fiestas Patrias, el Ministerio de Cultura anunció que reforzará la vigilancia en todo el país para prevenir afectaciones al patrimonio cultural de la nación, a través de la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural y las Direcciones Desconcentradas de Cultura en todo el país.

“Durante estas fechas, suelen incrementarse las acciones delictivas contra nuestro legado histórico, como las invasiones a zonas arqueológicas, por lo que se exhorta a la ciudadanía a participar activamente en su defensa, denunciando cualquier acto que ponga en riesgo la integridad de bienes culturales muebles e inmuebles, tanto arqueológicos como históricos”, señaló en un comunicado.

El Ministerio de Cultura detalló que intervendrá ante cualquier denuncia de invasión a las zonas arqueológicas, agresiones a las edificaciones históricas, comercialización o tráfico ilícito de bienes culturales muebles como ceramios, textiles prehispánicos, pinturas virreinales, documentos antiguos, etc., entre otras modalidades de delito, en coordinación con el Ministerio Público, la Policía Nacional del Perú y los gobiernos locales.

Además, advirtió que se aplicarán estrictamente las disposiciones que establece la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, que contempla multas por afectaciones o infracciones contra el patrimonio cultural, por montos que oscilan entre los 0.25 (S/1 287.50) y las 1 000 (S/5 150 000) unidades impositivas tributarias (UIT).

Haz oír tu voz: defiende la acción climática basada en la cultura a nivel nacional

El ICOM desempeña un papel fundamental en la defensa de la acción climática basada en la cultura en los foros internacionales. Como socio de conocimiento del Grupo de Amigos para la Acción Climática Basada en la Cultura*, posicionamos a los museos como actores clave para alcanzar los objetivos climáticos mundiales. 

*El Grupo de Amigos para la Acción Climática Basada en la Cultura es una coalición informal de Estados miembros de la CMNUCC cuyo objetivo es generar impulso político para integrar la cultura en la política climática internacional.

Nuestra estrategia tiene como objetivo alinear y unir esfuerzos para acelerar la mitigación, la adaptación y la resiliencia climáticas, destacando el papel del ICOM y los museos en esta labor. 

Qué hacemos a nivel internacional  

¿Qué hemos logrado hasta ahora?

El compromiso del ICOM con el desarrollo sostenible y la acción climática se formalizó mediante la «Resolución sobre la sostenibilidad y la aplicación de la Agenda 2030: Transformar nuestro mundo», adoptada por la Asamblea General del ICOM en Kioto (2019). Estos esfuerzos se alinean con las prioridades transversales del Plan Estratégico 2022-2028, que se centra en el posicionamiento global y la acción climática. 

A continuación se resumen los resultados obtenidos desde la aplicación del Plan Estratégico en el ámbito de la acción por el clima: 

  • El ICOM llevó a cabo un análisis de la huella de carbono en 2022, que se incluyó en el informe anual de 2022, y tiene previsto seguir midiendo su impacto.
  • ICOM publicó un Museum International titulado «Museum Sustainabilities» en 2024 Museum International, vol. 75, Issue 1-4 (2024)   
  • ICOM coorganizó actos en la COP27, la COP28 y Mondiacult (2022)
  • En vísperas de la COP28, el ICOM apoyó la Decisión de Trabajo Conjunto sobre Cultura y Acción por el Clima en cooperación con la Red de Patrimonio Climático. Este proceso pretende integrar la cultura en la política climática y aprovechar la contribución del sector cultural a la acción por el clima.
  • En 2022, el ICOM se unió al Comité Directivo de la Red de Patrimonio Climático (CHN) para mejorar la colaboración y promover el papel de los museos en la acción por el clima.
  • La mayoría de los comités internacionales del ICOM han adoptado medidas e iniciativas concretas para integrar las preocupaciones medioambientales en la práctica museística en sus respectivos ámbitos. Los comités nacionales también han demostrado su liderazgo en la acción climática y han llevado a cabo asociaciones innovadoras con museos, la sociedad civil y los gobiernos nacionales. En 2024, el Consejo Ejecutivo del ICOM aprobó la creación de un nuevo Comité Internacional —ICOM SUSTAIN—para apoyar a los museos en la construcción de futuros sostenibles y resilientes. El comité impulsa el Plan de Acción del ICOM sobre Sostenibilidad promoviendo y apoyando iniciativas de desarrollo sostenible en todo el ICOM y sus miembros, en consonancia con las 5 P de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Asociación. ICOM SUSTAIN se basa en el trabajo del anterior Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad (2018-2022), ampliando los esfuerzos para integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y el Acuerdo de París en el sector de los museos. En representación del ICOM, SUSTAIN participa activamente en redes mundiales como Culture for the Planet, G20, COP30, Mondiacult y Climate Heritage Network Africa, contribuyendo a la acción climática internacional y a los diálogos sobre desarrollo sostenible. Según sus estatutos, SUSTAIN promueve el intercambio de conocimientos sobre prácticas museísticas sostenibles y el compromiso público con el cambio climático, apoyando el artículo 12 del Acuerdo de París (Acción para el Empoderamiento Climático). Su plan estratégico destaca el Objetivo 13 (Acción por el Clima) en el Área Focal 3: Creación de Capacidades e Intercambio de Conocimientos, reafirmando su compromiso con la Agenda 2030.

¿Cuáles son nuestras iniciativas actuales?

El ICOM lidera actualmente el Premio ICOM a las Prácticas de Desarrollo Sostenible en Museos, el primer galardón mundial que reconoce las prácticas museísticas ejemplares en materia de desarrollo sostenible en cinco categorías: personas, planeta, paz, prosperidad y colaboración. Su objetivo es destacar y promover iniciativas globales a través de un proceso inclusivo y por fases, que culminará con una ceremonia de entrega de premios en la 27ª Conferencia General del ICOM, que se celebrará en Dubai en noviembre de 2025.

Este proyecto también sirve como ejercicio de recopilación de datos con el fin de ilustrar las contribuciones de los museos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en el contexto de nuestra acción climática basada en la cultura, sus avances hacia la mitigación y la adaptación al cambio climático. 

Se recibieron más de 150 candidaturas de 60 países antes de la fecha límite de noviembre de 2024. El ICOM ha reunido un jurado compuesto por expertos en museos y desarrollo sostenible, que deliberará y decidirá una lista corta, 5 finalistas y 1 ganador, que se anunciará en la 27ª Conferencia General del ICOM en Dubai (11-17 de noviembre de 2025).

¿Qué iniciativas de promoción de alto nivel se están llevando a cabo?

En la actualidad, el ICOM aboga a nivel internacional por situar a los museos en la acción por el clima, en colaboración con expertos de la red, de las siguientes maneras:

  • El ICOM es un activo colaborador de la sociedad civil en el Grupo de Trabajo de Cultura del G20, promoviendo el papel de los museos en futuros sostenibles. La Presidencia sudafricana ha identificado la Cultura y la Acción por el Clima como su cuarta prioridad del CWG e ICOM está contribuyendo a los debates y negociaciones de la declaración.
  • El ICOM representa la voz de los museos en los debates centrados en el ámbito prioritario «Cultura y acción climática» identificado para la Conferencia Mondiacult 2025 sobre políticas culturales. 
  • En vísperas de la COP30, el ICOM está colaborando con el Grupo de Amigos para la Acción Climática Basada en la Cultura con el fin de aprovechar la cultura en las negociaciones sobre el clima. 

Lo que podemos hacer a escala nacional

En esta sección se describen medidas concretas para la promoción a nivel nacional. 

Qué puede hacer usted

Descubra cómo puede participar y marcar la diferencia.

Desarrollo de esta plantilla

Esta plantilla ha sido elaborada en colaboración con el Grupo de Amigos y expertos del ICOM, centrándose en la creación de conocimientos y capacidades en sinergia.

7 PASOS PARA ABOGAR A ESCALA NACIONAL

  1. Manténgase informado: Lea nuestros boletines y el Llamamiento a la Acción para mantenerse al día de la información relevante.
  2. Responda al Llamamiento a la Acción: Participe en el llamamiento relacionado con las iniciativas climáticas basadas en la cultura.
  3. Debatir a nivel de la Junta del Comité Nacional: Sensibilizar y elaborar estrategias de promoción.
  4. Recabar la opinión y el apoyo de los miembros del ICOM: Fomentar la colaboración entre los miembros para lograr un mayor impacto.
  5. Ponerse en contacto con los responsables políticos: Póngase en contacto con los Ministerios de Cultura, Medio Ambiente y Asuntos Exteriores de su país. a. Envíe cartas oficiales (se puede proporcionar una plantilla de carta propuesta); b. Programe reuniones; c. Abogue por una acción climática basada en la cultura (se adjunta una lista de mensajes propuesta).
  6. Comparta su reunión: Durante la reunión, tome una foto de grupo con los representantes ministeriales y compártala en línea junto con los mensajes clave transmitidos. Asegúrese de etiquetar las cuentas pertinentes.
  7. Siga y mida el impacto de sus esfuerzos: Supervise sus actividades y comparta los resultados con el ICOM.

Siguiendo estos pasos, el ICOM puede abogar eficazmente por una acción climática basada en la cultura, tanto a escala nacional como internacional.

Gracias por su colaboración.

MENSAJES CLAVE

  • Creado en 1946, el Consejo Internacional de Museos (ICOM) es una organización internacional de museos y profesionales de museos, y su misión es establecer normas profesionales y éticas y aumentar la conciencia cultural del público a través de redes mundiales y programas de cooperación junto con sus 60.000 miembros dedicados en casi 140 países y territorios.
  • A través de su Plan Estratégico 2022-2028, el ICOM ha dado prioridad al papel de los museos en la promoción de la concienciación medioambiental y en la defensa de su inclusión en los marcos políticos mundiales sobre el clima.
  • Desde 2023, el ICOM es socio de conocimiento del Grupo de Amigos de la Acción Climática Basada en la Cultura, una coalición informal de Estados miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) cuyo objetivo es impulsar el impulso político de la acción climática basada en la cultura.  
  • En su papel de promotores de la educación y la sensibilización del público, la formación, la participación pública, el acceso público a la información y la cooperación internacional, los museos son actores clave en la Acción para el Empoderamiento Climático.
  • El ICOM se dedica a promover la justicia climática mediante un enfoque globalmente inclusivo. Damos prioridad a mejorar el apoyo a los profesionales y las instituciones museísticas de las regiones desfavorecidas, y nos esforzamos por diversificar y reequilibrar nuestra red para garantizar una representación más equitativa. Mediante la integración de una gama más amplia de voces y perspectivas, pretendemos fomentar un enfoque más inclusivo y equilibrado de nuestra acción climática. 

APROVECHAR LA ACCIÓN CLIMÁTICA BASADA EN LA CULTURA EN LA COP30

  • En junio de 2025, la Presidencia brasileña adoptó la Agenda de Acción de la COP30, un instrumento organizado en seis ejes temáticos para perseguir los objetivos del Acuerdo de París.
  • La cultura, el patrimonio cultural y la acción por el clima han sido identificados como Objetivo 19 de los 30 objetivos, dentro del Eje Temático 5: Fomento del Desarrollo Humano y Social.
  • Esto supone un sólido reconocimiento del sector cultural a la hora de permitir que las Partes mantengan su compromiso con el Acuerdo de París. Sin embargo, nuestra defensa antes de la COP30 es crucial para que los negociadores de la COP30 sean conscientes del poder del sector de la cultura para movilizar la acción.
  • Es importante recordar que la integración de las soluciones climáticas de la cultura y el patrimonio cultural en las políticas de cambio climático se alinea con los esfuerzos de la Plataforma de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales (LCIPP) para amplificar las voces y los conocimientos de los pueblos indígenas y las comunidades locales sobre la mitigación y la adaptación al cambio climático. 
  • Los sectores de la cultura y el patrimonio cultural son actores clave de la agenda ACE (Acción para el Empoderamiento Climático), cuyo objetivo es implementar el trabajo en virtud del artículo 6 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el artículo 12 del Acuerdo de París para empoderar a todos los miembros de la sociedad a participar en la acción climática, acelerar el cambio de comportamiento positivo para el clima y fomentar la transformación sistémica.  
  • Abogamos por la inclusión de medidas climáticas basadas en la cultura y el patrimonio cultural en los compromisos climáticos, principalmente, pero sin limitarse a ello, en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) y los planes nacionales de adaptación (NAP), mediante alianzas intersectoriales significativas entre los sectores de la cultura y el clima y la participación de las partes interesadas de toda la sociedad (desde los pueblos indígenas y las comunidades locales hasta el sector privado y la sociedad civil). 
  • La necesidad de reforzar los conocimientos científicos, tradicionales e indígenas sobre el nexo entre la cultura y el cambio climático, en particular en relación con ámbitos políticos como la reducción del riesgo de desastres, el desarrollo social y regional, la seguridad alimentaria y la educación, es fundamental para el avance de nuestra causa. 
  • Es fundamental apoyar la descarbonización del sector de la economía creativa, que representa el 3,1 % del PIB mundial y el 6,2 % del empleo total (según la UNESCO). Esto incluye políticas, marcos normativos y mecanismos de financiación para apoyar las tecnologías sostenibles, los modelos de economía circular y los procesos de producción con bajas emisiones de carbono, promoviendo la producción sostenible en el sector. 

Únase a nuestro seminario web 

Invitamos a los representantes del Comité Nacional a participar en nuestro seminario web, en el que proporcionaremos más información sobre la campaña. En esta sesión se presentará el kit de herramientas de promoción, se esbozará el plan de acción de siete pasos y se ofrecerán orientaciones prácticas sobre cómo involucrar a los responsables políticos, utilizando las plantillas y los recursos de comunicación del ICOM. El seminario web se impartirá en inglés.

Perú recupera 133 piezas de su patrimonio arqueológico y colonial, provenientes de Estados Unidos, Bélgica y otros países tras gestiones oficiales

El gobierno peruano logró el retorno de valiosos objetos históricos, incluidos un altar barroco y una máscara ritual, tras gestiones diplomáticas y devoluciones voluntarias de ciudadanos y museos extranjeros

Un altar barroco cusqueño de siete metros de alto, una máscara ritual de metal Lambayeque y decenas de piezas arqueológicas de alto valor histórico ya están de vuelta en el Perú. El Estado logró recuperar 133 bienes culturales que se encontraban en Bélgica, Colombia, Estados Unidos, Suecia y Suiza, gracias a una serie de gestiones diplomáticas encabezadas por la Cancillería.

Los objetos llegaron al país a través de devoluciones voluntarias de ciudadanos y coleccionistas, así como por el trabajo coordinado con museos y autoridades extranjeras. Las piezas proceden de diversas culturas del Antiguo Perú y del periodo Colonial, y estaban en manos privadas o exhibidas fuera del país sin autorización.

La entrega oficial se realizó este viernes en el Palacio de Torre Tagle. El Ministerio de Relaciones Exteriores transfirió los bienes al Ministerio de Cultura, que asumirá su conservación, registro y difusión pública. Las autoridades reafirmaron su compromiso con la defensa del patrimonio cultural y con la lucha internacional contra el tráfico ilícito de objetos históricos.

Altar barroco, máscara ritual y piezas prehispánicas entre los bienes devueltos

La devolución de estas piezas ocurrió gracias a ciudadanos de los países mencionados, quienes las entregaron de forma voluntaria. En Suiza, el coleccionista Serge Lemaitre, curador del Museo de Arte e Historia de La Neuveville, devolvió varios objetos al Estado peruano.

Entre los bienes más relevantes figura un altar cusqueño barroco, tallado en madera de cedro, que fue elaborado por la Orden de los Dominicos en el siglo XVII. El altar permaneció fuera del país durante más de 100 años y llegó al Perú desde Suecia. Mide cerca de siete metros de alto y cinco de ancho.

Otra pieza destacada es una máscara ritual de metal de la cultura Lambayeque. El Museo de Arte e Historia de La Neuveville la devolvió tras confirmar su procedencia prehispánica. La máscara formó parte de contextos ceremoniales y pertenece al norte del actual territorio peruano.

El conjunto completo incluye cerámica, textiles, objetos metálicos, herramientas líticas y otros elementos de uso ritual. Estas piezas representan estilos de las culturas prehispanicas Chancay, Lambayeque, Inca, Tiahuanaco, Chimú, Nasca y Paracas. También se identificaron bienes procedentes de regiones como Recuay, Huaura, Pativilca, Teatino, Lauri y Vicús.

Además, algunas piezas corresponden a la época Colonial, y otras a zonas de la costa central. Especialistas del Ministerio de Cultura verificaron cada objeto, evaluaron su autenticidad y confirmaron sus características técnicas y culturales.

Cifra de bienes culturales repatriados continúa en aumento

Fernando Lazarte informó que, con esta nueva entrega, ya suman 5.941 los bienes culturales repatriados desde el año 2023. Señaló que esta cifra refleja el aumento constante en la cantidad de piezas recuperadas y demuestra el avance del país en esta materia.

Las autoridades firmaron un acta oficial tras el acto protocolar. El Ministerio de Cultura realizará ahora los trámites correspondientes para registrar, declarar y difundir estos bienes, según lo establece la normativa vigente.

El retorno de estas piezas fortalece la soberanía cultural del Perú. También representa un resultado concreto de las coordinaciones entre la Cancillería y el sector Cultura, que mantienen una agenda activa en la defensa del patrimonio mueble del país.

Figura cerámica con forma de animal, posiblemente un felino andino. Representa la cosmovisión de las culturas prehispánicas del Perú y forma parte de los bienes devueltos al país por coleccionistas en el extranjero. Foto: Andina

Autoridades destacan políticas para recuperar patrimonio

Durante su intervención, Carlos Amézaga destacó el papel del Perú en la recuperación internacional de bienes culturales. Señaló que estas acciones responden a una política de Estado y que se mantienen gracias a la coordinación con gobiernos, museos, coleccionistas y autoridades extranjeras.

Indicó también que el país promueve espacios de discusión y cooperación como el Foro Cusco. Este foro permite enfrentar el tráfico ilícito desde un enfoque regional y abre el diálogo con otros países que comparten el mismo objetivo.

Fernando Lazarte, por su parte, afirmó que recuperar bienes culturales significa reafirmar la soberanía. Explicó que las casi seis mil piezas repatriadas desde 2023 evidencian el compromiso constante del Estado con la protección del legado cultural peruano.

Las autoridades reiteraron que el trabajo conjunto continuará y que nuevas repatriaciones ya se encuentran en proceso. El Perú mantiene abiertas todas las vías legales y diplomáticas para lograr el regreso de más piezas que forman parte de su historia.

Nace en Santa Marta, Colombia Iberoamérica 500+, una iniciativa para promover la cooperación entre ciudades

Más de 40 urbes tenderán puentes para preservar el patrimonio y la sostenibilidad urbana. CAF anunció un préstamo de 20 millones de dólares para la capital del Magdalena

Con la excusa de su cumpleaños 500, Santa Marta, Colombia, se convirtió este jueves en la primera ciudad en celebrar el evento Iberoamérica 500+: Ciudades con un legado para el futuro, una iniciativa impulsada por Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con el fin de promover la preservación del legado histórico, cultural y natural de 41 ciudades que ya tienen más de cuatro siglos de fundación. Como un primer paso, CAF anunció un préstamo de 20 millones de dólares para la capital del Magdalena.

“¿Cómo pueden las ciudades con cinco siglos de historia proyectarse hacia los próximos cien años?”, fue la pregunta que guio un encuentro que reunió a alcaldes, escritores y una diversidad de expertos que, desde diferentes ángulos, conversaron alrededor de las necesidades, retos y oportunidades en la construcción de urbes más incluyentes, sostenibles y resilientes. A través de la promoción del turismo sostenible, la conservación del patrimonio y el fortalecimiento de capacidades locales, Iberoamérica 500+ espera tejer una red transnacional de colaboración mutua y aprendizajes regionales. Muchas de las ciudades, concluyó el evento, se enfrentan a los mismos desafíos en términos de preservación cultural y patrimonial, cuidado medioambiental o crecimiento urbano.

“Es el momento de usar la experiencia común para construir soluciones y proyectarnos en el mundo. Nuestra función en el banco es contribuir a desatar todo el potencial de la región. Contribuir a fortalecer las regiones, tender puentes”, explicó Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF. En el encuentro realizado en el Teatro Santa Marta, en el centro histórico de la ciudad, también participaron autoridades indígenas arhuacas, quienes subrayaron la importancia de que este aniversario y este nuevo impulso debe propender por generar reflexiones alrededor de la memoria y el cuidado del territorio. “Sin recordar el pasado es imposible construir un futuro”, sostuvo al inicio de la jornada el Mamo Camilo Izquierdo.

Por su parte, el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuellar, celebró el anuncio de CAF y señaló algunas de las iniciativas que se están adelantando en esa misma línea en la ciudad, como la revitalización patrimonial del Centro Histórico. “Lo verdaderamente transformador no solo es haber llegado a los 500 años, sino tener el carácter y la visión para proyectar un nuevo ciclo de progreso y equidad”, agregó.

Previo al encuentro, también en alianza con CAF, se celebró una edición especial del Hay Festival que llegaba por primera vez a Santa Marta para conmemorar los 500 años de la que es la capital más antigua de Colombia. En la jornada cultural se desarrollaron numerosas charlas en las que, además, la organización del Festival reveló un ambicioso proyecto de antologías de ficción inspiradas en el Archivo de las Indias – ubicado en Sevilla, España – y escrita por diez autores hispanos como Martín Caparrós, Yasnaya Aguilar o Cristina Bendek. La edición estará en cabeza de la ensayista Erna von der Walde y se espera que el libro se publique en 2026.

“Queremos generar conversaciones sobre los escritos, sobre lo encontrado por cada escritor, e invitar a repensar con historias de este pasado compartido”, explicó Cristina Fuentes, directora internacional del Hay. Asimismo, Esther Cruces, que dirige el enorme archivo, creado en 1785 por orden del rey Carlos III, resaltó la importancia de estos documentos como parte de la memoria histórica.