Retirada de Estados Unidos de la UNESCO: declaración de Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO

Declaración atribuible a Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO

Lamento profundamente la decisión tomada por el presidente Donald Trump de retirar una vez más a Estados Unidos de la comunidad de Estados Miembros de la UNESCO —decisión que entrará en vigor a finales de diciembre de 2026.

Esta decisión contraviene los principios fundamentales del multilateralismo, y nuestros numerosos socios en Estados Unidos. Sitios candidatos a la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial, ciudades que buscan el reconocimiento como Ciudad Creativa o universidades con cátedras UNESCO podrían ser los primeros en verse afectados.

Por lamentable que sea, se preveía este anuncio y la UNESCO se ha preparado para ello.

En los últimos años, hemos emprendido importantes reformas estructurales y diversificado nuestras fuentes de financiamiento. Gracias a los esfuerzos impulsados por la Organización desde 2018, se ha compensado la tendencia a la baja de la contribución estadounidense, que ahora representa únicamente el 8 % del presupuesto total de la Organización, comparado con algunas agencias de las Naciones Unidas, cuya contribución constituye hasta un 40 %. Al mismo tiempo, el presupuesto de la Organización ha seguido aumentando. Hoy, la UNESCO está mejor protegida en términos presupuestarios, gracias al apoyo constante de un gran número de Estados y de contribuyentes privados. Estas contribuciones voluntarias se han duplicado desde 2018.


En este momento, la Organización no prevé ningún despido.

A pesar de que el presidente Donald Trump anunció por primera vez su salida en 2017, la UNESCO redobló sus esfuerzos para desplegarse allí donde sus misiones pudieran contribuir a la paz y demostró la centralidad de su mandato.

La Organización llevó a cabo la mayor operación de su historia con la rehabilitación de la ciudad vieja de Mosul a partir de 2018; adoptó el primer y único instrumento normativo mundial sobre la ética de la inteligencia artificial; y desarrolló importantes programas de apoyo a la cultura y la educación en zonas de conflicto, ya sea en Ucrania, Líbano o Yemen. También ha intensificado su acción en favor de la biodiversidad y el patrimonio natural, así como de la educación de las niñas.

Las razones dadas por Estados Unidos son las mismas que hace siete años, a pesar de que la situación ha cambiado profundamente, las tensiones políticas han disminuido y la UNESCO representa hoy un espacio único de consenso para un multilateralismo concreto y orientado a la acción.

Estos argumentos también contradicen la realidad de los esfuerzos desplegados por la UNESCO, en particular en lo relativo a la enseñanza sobre el Holocausto y la lucha contra el antisemitismo.

La UNESCO es la única entidad responsable de estas cuestiones dentro del sistema de las Naciones Unidas, y su labor ha sido ampliamente reconocida por importantes organizaciones especializadas, como el Museo Conmemorativo del Holocausto en Washington D. C., el Congreso Judío Mundial y su sección estadounidense, así como el Comité Judío Estadounidense (AJC). La UNESCO ha acompañado a 85 países en la elaboración de herramientas y en la formación del personal docente para la enseñanza del Holocausto y el genocidio, así como en la lucha contra la negación del Holocausto y los discursos de odio.

La UNESCO seguirá llevando a cabo estas misiones, a pesar de que los recursos se verán inevitablemente reducidos.


La vocación de la UNESCO es acoger a todas las naciones del mundo, y Estados Unidos es y seguirá siendo bienvenido.
Seguiremos trabajando mano a mano con todos nuestros socios estadounidenses del sector privado, académico y asociativo, y continuaremos nuestro diálogo político con la administración y el Congreso de Estados Unidos.

Acerca de la UNESCO

Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, redes de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación, con una red global de 200 Comisiones Nacionales. Su Directora General es Audrey Azoulay. 

«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.

Sanando las Raíces: un diálogo intercultural por el patrimonio originario en Republica Dominicana

Del 3 al 5 de julio de 2025, se celebró en la República Dominicana el I Encuentro Sanando las Raíces: Diálogos Interculturales sobre el Patrimonio Originario, organizado por la Fundación CARIBEWAK – Reserva Natural de la Cultura. El evento, declarado de Interés Cultural Nacional por el Ministerio de Cultura, tuvo lugar en espacios como el Museo del Hombre Dominicano, la Ciudad Colonial y las Cuevas del Pomier en San Cristóbal, y reunió a líderes indígenas, académicos, artistas y activistas culturales de América Latina y Europa.

Durante tres jornadas, se abordaron temas como la espiritualidad ancestral, los derechos culturales, el sincretismo afro-indígena y la memoria viva del territorio, a través de conferencias magistrales, diálogos interculturales, rituales sagrados y actividades vivenciales.

Entre los invitados internacionales destacaron Glicéria Tupinambá, artista e investigadora indígena brasileña, quien compartió la experiencia del retorno del Manto Sagrado Tupinambá; Maná y Janaina Shanenawá, líderes espirituales amazónicos que guiaron ceremonias y talleres sobre cantos ancestrales; y André Delpuech, arqueólogo francés que ofreció una conferencia sobre los desafíos éticos de los museos europeos en tiempos poscoloniales.

Por la parte dominicana participaron reconocidos especialistas como Bernardo VegaCarlos AndújarSoraya AracenaDomingo AbreuDagoberto Tejeda y Edwin Espinal, entre otros. Las jornadas incluyeron además visitas guiadas, talleres de cerámica taína, cuentería infantil, rutas históricas y convivencias sonoras.

Desde el ámbito artístico, una de las propuestas más destacadas fue la instalación de Geo Ripley, artista contemporáneo y ceremonialista, quien presentó “Altar Indígena Contemporáneo: Señor del Turey, Señor del Guanín”. Su obra invitó a reflexionar sobre la espiritualidad originaria y los saberes ancestrales desde un lenguaje plástico contemporáneo.}

 El evento cerró con una inmersión espiritual en las Cuevas del Pomier, consideradas archivo vivo del Caribe ancestral, con rezos, cantos ceremoniales y una activación del territorio sagrado, en presencia de las comunidades tradicionales.

Sanando las Raíces se consolidó como un espacio pionero de reencuentro con los saberes ancestrales, en defensa del patrimonio originario como fuente de sanación cultural, espiritual y ambiental

Inscripciones abiertas para participar en Seminario internacional Museos para Chile

Durante dos jornadas, representantes de museos chilenos, expertas y expertos internacionales reflexionarán sobre sostenibilidad, innovación y el rol social de los museo.

Con el objetivo de abrir un espacio de reflexión colectiva en torno a los desafíos y proyecciones del sector museal, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, en conjunto con la Subdirección Nacional de Museos del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y el Consejo Asesor del Sistema Nacional de Museos, invitan a participar del Seminario internacional Museos para Chile: Diálogos hacia una Política Nacional de Museos 2025–2030, que se realizará los días miércoles 30 y jueves 31 de julio en modalidad híbrida.

Durante la primera jornada, titulada “¿En qué están los museos en el mundo?”, se presentarán exposiciones de destacados especialistas nacionales e internacionales como Inkyung Chang (Corea del Sur), vicepresidenta de ICOM; Alexander Kellner, director del Museo Nacional de Río (Brasil) e Irene de la Jara, encargada del Área Educativa Subdirección Nacional de Museos (Chile). Ellos, junto a otros conferencistas, abordarán temas vinculados al contexto actual de los museos, los desafíos institucionales y sus proyecciones estratégicas.

La segunda jornada, organizada bajo el formato de diálogos participativos, busca recoger experiencias y propuestas en torno a dos ejes temáticos claves: innovación y sostenibilidad, donde participará el Museo Nacional de Colombia, el Museo Interactivo Mirador de Chile, la Fundación «la Caixa» de España, el Centro Australiano para la Imagen en Movimiento (Australia), entre otros.

Las sesiones serán moderadas por integrantes del Consejo Asesor del Sistema Nacional de Museos y contarán con la participación de profesionales del ámbito museal nacional e internacional.

“El encuentro forma parte del proceso de actualización de la Política Nacional de Museos, un instrumento que busca recoger las voces de los museos públicos y privados, así como de sus comunidades, para avanzar hacia una institucionalidad con una mirada contemporánea, accesible y conectada con la ciudadanía”, explicó la subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari.

La actividad está dirigida a profesionales de museos públicos y privados, profesionales del ámbito patrimonial y público general interesado en las transformaciones del sector.

Hallan la Tumba del Primer Gobernante de Caracol: Un Hito para la Arqueología Maya

El sorprendente hallazgo en Belice ofrece nuevas pistas sobre el origen del poder y la organización política en la antigua civilización Maya

Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Houston ha desenterrado en las ruinas de Caracol, la antigua metrópolis maya ubicada en Belice, la tumba de Te K’ab Chaak, el primer gobernante de esta ciudad y fundador de su dinastía real. Este descubrimiento, el primero de un gobernante identificable en más de cuatro décadas de excavaciones en el sitio, revela nuevos datos sobre los orígenes de una de las civilizaciones más enigmáticas de Mesoamérica y su relación con el lejano centro urbano de Teotihuacán, en el actual México.

Caracol, que hoy yace oculta bajo la espesura de la selva beliceña, fue en su época de esplendor —entre los años 560 y 680 d.C.— una potencia política que dominó el sur de la península de Yucatán antes de su abandono hacia el 900 d.C. Sin embargo, los orígenes de su linaje real se remontan mucho más atrás: Te K’ab Chaak ascendió al trono en el año 331 d.C., según los hallazgos presentados por los arqueólogos Arlen F. Chase y Diane Z. Chase, quienes lideran las investigaciones en el sitio desde hace más de 40 años.

El entierro, ubicado en la base de un santuario familiar dentro de la Acrópolis Noreste de Caracol, contenía un ajuar funerario digno de un fundador de dinastía: once vasijas de cerámica, tubos de hueso tallados, joyas de jadeíta, una máscara de mosaico del mismo material, conchas de spondylus del Pacífico y otros objetos perecederos. Entre las piezas más destacadas figura una vasija que muestra a un gobernante maya sosteniendo una lanza mientras recibe ofrendas de deidades, así como otra que representa a Ek Chuah, dios de los comerciantes, rodeado de tributos.

Cuatro de las vasijas retratan prisioneros atados, un motivo que también apareció en dos entierros relacionados. Dos recipientes adicionales tenían tapas con asas en forma de cabezas de coatí (llamado tz’uutz’ en maya), un animal que los sucesores de Te K’ab Chaak incorporaron a sus nombres como símbolo de poder.

Los análisis osteológicos indican que el gobernante falleció a una edad avanzada, medía aproximadamente 1,70 metros y había perdido todos sus dientes. Pero más allá de los detalles físicos, lo que ha capturado la atención de los investigadores es el contexto histórico de su muerte.

Conexiones con Teotihuacán: ¿Diplomacia o Influencia?

El descubrimiento no solo revela información sobre Te K’ab Chaak, sino que también refuerza una teoría largamente debatida: los vínculos entre los mayas y Teotihuacán, la gigantesca ciudad ubicada a unos 1.200 kilómetros de distancia, en el centro de México, comenzaron mucho antes de lo que se creía.

Tradicionalmente, los estudios mayas señalaban que el año 378 d.C. marcó un punto de inflexión, conocido como la «entrada», cuando elementos teotihuacanos aparecieron abruptamente en monumentos mayas. Sin embargo, los tres entierros descubiertos en Caracol —incluido el de Te K’ab Chaak— datan de alrededor del 350 d.C., es decir, una generación antes de ese evento.

Uno de los hallazgos clave que respalda esta conexión temprana es una cremación descubierta en 2010 en el centro de la plaza de la Acrópolis Noreste. Los restos, fechados mediante carbono-14 en el 350 d.C., incluían artefactos inequívocamente teotihuacanos: cuchillos grandes, puntas de atlatl (propulsor de lanzas) y quince hojas de obsidiana verde de Pachuca, una región al norte de Teotihuacán. Además, entre los objetos había una punta de proyectil tallada, típica de los guerreros teotihuacanos pero ajena a las tradiciones mayas.

El patrón de la cremación y su ubicación en medio de una plaza residencial no son prácticas mayas, sino teotihuacanas, explicó Diane Z. Chase, quien también es vicerrectora de asuntos académicos de la Universidad de Houston. Todo indica que el individuo principal de este entierro era un miembro de la familia real de Caracol que adoptó rituales del centro de México, quizás después de vivir allí como enviado diplomático.

Peñico, la ciudad de 3.800 años desenterrada en Perú

Tras ocho años de excavaciones, las milenarias estructuras ya pueden ser visitadas por curiosos y amantes de la historia y la arqueología de todo el mundo. Según sus investigadores, este territorio habría sido un centro de intercambio cultural y comercial luego del declive de Caral, la civilización más antigua de América. Pero, pese a tratarse de un importante eslabón de la historia precolombina, la continuación de su análisis está en riesgo por la escasez de recursos y seguridad que debería garantizar el Estado peruano. 

En el valle de Supe, a cuatro horas del área metropolitana de Lima, un grupo de arqueólogos se tomó los últimos ocho años en desenterrar una milenaria ciudad preincaica.

El nombre de este terreno de más de 16 hectáreas es Peñico y, según los estudios realizados, habría sido construido hace 3.800 años. El diseño de las edificaciones encontradas advierte que estas tuvieron un uso público, por lo que el grupo de expertos estima que se trató de un paraje para el intercambio comercial de productos y ciertas actividades ceremoniales. 

“Ha sido un esfuerzo muy grande para que abramos las puertas de este recinto y todos puedan visitar Peñico. Aún nos falta conocer más sobre la organización y las actividades económicas de la población de este tiempo (…) pero sabemos que descendió de la civilización Caral”, explica Ruth Shady, la arqueóloga que lidera el nuevo descubrimiento y que, en 1997, se hizo mundialmente conocida por los hallazgos sobre Caral, la ciudad más antigua de América.

Un centro de integración social

Antes de ser estudiado, Peñico era solo un asomo de estructuras de piedra con montículos de tierra encima.

De hecho, los arqueólogos de décadas anteriores creían que podía ser contemporáneo a culturas preincaicas más recientes, cerca de los 800 a.C. Pero no fue hasta el descubrimiento de Caral, ciudad que data de 5.000 años (3.500 a.C.), que las zonas aledañas en los valles de Supe y Huaura (región Lima) empezaron a cobrar otro valor histórico. 

France 24 viajó al lugar para entrevistar a Shady y a su equipo. Las coincidencias en el estilo arquitectónico entre Peñico y Caral no son accidentales.

De acuerdo con la también antropóloga, la decadencia de Caral comenzó cerca del 1800 a.C. por problemas climáticos y forzó a la generación sobreviviente a desplazarse 12.000 kilómetros hasta Peñico, una zona más alta, ubicada a 600 metros sobre el nivel del mar.

Shady Solís sostiene que Peñico es un eslabón importante para entender el sistema de la civilización Caral y concluir qué ocurrió tras el cambio climático que dispersó a su comunidad. 

La hipótesis de que Peñico fue un centro de integración social se basa en dos evidencias: la ubicación estratégica camino al valle de Huaura –donde se encuentra Vichama, otro vestigio arqueológico– y los restos óseos de guacamayos y monos, especies propias de la Amazonía y no de la costa donde se asentaron los sucesores de Caral. 

“Desde que se formó la civilización Caral, hubo una visión de la vida de compartir y de desarrollo colectivo organizado. Entonces, Caral y sus descendientes directos implementaron formas de intercambiar con poblaciones que habitaban en otras partes del territorio peruano. El territorio peruano, como es sabido, es megadiverso. Nuestros antepasados sabían también de estas características y aprendieron que más ganaban intercambiando productos en condiciones de paz con otras poblaciones”, destaca Shady, quien es directora de la Zona Arqueológica de Caral (ZAC), oficina adscrita al Ministerio de Cultura de Perú.

Otro indicador de que en este territorio hubo intercambio cultural es la presencia de conchas de spondylus provenientes de Ecuador, además de caracolas gigantes o ‘pututus’, utilizadas para hacer música y originarias del litoral norteño peruano.

Los investigadores no han encontrado anzuelos ni herramientas de pesca, lo que hace más fuerte la presunción de que el pescado era comercializado por pobladores de otras zonas, muy probablemente salado para evitar su deterioro con el calor.

“Peñico, por las características que hemos visto en Caral, fue integrado a los 22 sitios arqueológicos del mismo período que hemos venido estudiando. Se ha concluido que tiene relación con Caral, pero aún queda por estudiar más en qué aspectos específicos. Peñico se fundó a partir de los 1.800 a.C., pero en ese tiempo Caral ya tenía por lo menos cien años en escombros”, indica Marco Machacuay, subdirector de investigación y conservación de sitios de la ZAC.

Machacuay sostiene que el análisis de Caral –y de sus comunidades herederas como Peñico– ha tomado y tomará años porque se trata de un sistema social dentro de un largo periodo de auge, declive y desplazamientos. 

“Para tener una idea, es como lo que hicieron los arqueólogos de otros países que estudiaron Mesopotamia o Egipto: estudiaron todo un valle para desentrañar toda la historia. Peñico y Caral representan un pedazo de historia muy anterior a la cerámica que luego se empleó en culturas precolombinas más contemporáneas en América. Estamos recuperando la historia de estos valles peruanos paso a paso”, agrega.  

Ocho años de trabajo minucioso, pero con limitaciones

El proyecto de investigación sobre Peñico es dirigido por el arqueólogo Mauro Ordóñez. En entrevista con France 24, Ordóñez refiere que, en estos últimos ocho años de desenterrar meticulosamente las edificaciones, el presupuesto que les asignó el Estado peruano ha sido de apenas 15 millones de soles, equivalentes a poco más de 4 millones de dólares. Pero lo alarmante es que, a hoy, Peñico ya no tiene fondos ni personal para continuar con el trabajo. 

“Nosotros tuvimos, en este tiempo, unas 32 personas (pobladoras de la zona) contratadas para las excavaciones. Además, éramos seis arqueólogos. Ahora, solo somos dos arqueólogos y no hay para pagar personal de excavación. Esto es un problema para las investigaciones porque, si bien hemos identificado los edificios públicos, nos falta aún conocer más sobre su funcionalidad. Para eso también necesitamos de otros especialistas que puedan hacer diferentes análisis. Queremos también encontrar las viviendas de esas épocas para saber cómo era la dinámica de la población”, señala Ordóñez. 

Para Ruth Shady, directora de la Zona Arqueológica de Caral (ZAC), esta crisis impacta sobre los esfuerzos académicos que se han hecho en todo el territorio.  

“Cuando hemos hecho una prospección arqueológica, hemos encontrado 25 asentamientos con arquitectura monumental en el valle de Supe, pero solo hemos trabajado en 11. No hay una dedicación integral todavía para comprender el sistema social completo de Caral (y su descendencia). Para la presentación de Peñico, nos han apoyado trabajadores de otras sedes, como Caral, Áspero y Vichama. Para el próximo año ya no tenemos gente. La limitación económica, que hasta el momento se ha dado solo con fondos del Estado, siempre es preocupante”, dice Shady.

Al déficit presupuestal se une también otro problema grave: la inseguridad. En Caral, el tráfico de tierras es un delito recurrente. La propia Shady ha sido víctima de extorsión y amenazas de personas que buscan lucrar con el patrimonio cultural inmueble.

En 2003, sobrevivió a un disparo de bala en el pecho luego de que un grupo la amedrentara. Pese a estos antecedentes y a la información ya conocida, el territorio sigue sin protección policial.

“Nosotros tenemos invasores en Caral que siguen ahí. Uno de ellos está ahí desde el 2016, usando maquinaria para abrir surcos dentro de la zona arqueológica de Caral. (Sin embargo), no tenemos policías permanentes en el valle. Antes, teníamos siquiera cinco policías fijos y había un vehículo que el gobierno regional de Lima compró para que la policía se traslade (…), pero –al no tener presupuesto– nos dejaron sin policías y sin vehículo” refiere la investigadora. 

De acuerdo con Shady, su equipo ha solicitado personal policial al Ministerio del Interior de Perú, pero el Estado solo atinó a entregar presupuesto para que se contrate seguridad privada. Actualmente, solo operan tres trabajadores de seguridad permanente en Caral.

Este medio intentó comunicarse con funcionarios del Ministerio de Cultura que respondan sobre las deficiencias presupuestales y de seguridad, pero el sector se excusó con actividades de agenda. 

En Perú existen 27.060 sitios arqueológicos anteriores a la colonización española. Además, el país andino alberga 13 sitios declarados por la Unesco como Patrimonio Mundial. Entre estos, se encuentran la ciudad del Cusco, reconocida en 1983; el sitio arqueológico de Chavín, en 1985; las Líneas de Nazca, desde 1994; y la ciudad de Caral, declarada en 2009. 

¿Resistencia o resignación?: el patrimonio arquitectónico del centro histórico de Cartagena, Colombia y sus usos culturales y académicos

No es posible imaginar el centro histórico cartagenero sin una oferta institucional que, más allá del turismo, crea tejido social.

Si algo permite que el centro histórico de Cartagena sea un activo colectivo, es decir un verdadero patrimonio, son los usos institucionales y sus puertas abiertas. Todos aquellas instituciones públicas y privadas que ofrecen actividades culturales, académicas, artísticas, de reflexión, de recreación o de formación para los cartageneros y el resto de los habitantes, facilitan el encuentro y la consolidación de una comunidad. Estas instituciones son el sostén de la sociedad, buscan mejorarla y posibilitan que sea más equilibrada e incluyente, a la vez que favorecen la integración de los locales con los visitantes.

Todas y cada una de estas instituciones que permanecen en el centro histórico merecen que les rindamos un reconocimiento: los claustros de la Universidad de Cartagena; de Bellas Artes; de la Cooperación Española; el Santuario de San Pedro Claver; las universidades y colegios; la Escuela Taller; las tres sedes del Banco de la República; los museos; la alcaldía, así como el resto de las entidades que aún desarrollan actividades en el sector amurallado para y por los cartageneros.

Permanecer en el centro histórico de Cartagena no es nada fácil, implica sufragar los altos costos de mantenimiento y gestionar las dificultades burocráticas para llevarlo a cabo. Por ejemplo: de los nueve conventos coloniales, tres son hoteles; tres sedes universitarias; uno es centro cultural y dos aún son sedes de las comunidades religiosas que los fundaron. Esta cifra positiva siempre está en riesgo por la presión inmobiliaria y turística, pues son frecuentes las propuestas para convertir en hotel los claustros y grandes inmuebles que aún no lo son.

En cuanto a edificios del gobierno local es claro el papel del Palacio de la Aduana como alcaldía, sin embargo, el Palacio de la Proclamación, uno de los edificios más emblemáticos, no ha posicionado su nuevo uso luego de la restauración. Dos importantes inmuebles como lo son la Asamblea departamental y la antigua Casa del Consulado permanecen en preocupante estado de deterioro, sin mencionar grandes inmuebles de uso privado que están en la misma situación como la Obra Pía, por ejemplo.

Para el caso de Cartagena se ha estudiado el proceso de la gentrificación y de la pérdida del tejido social referido a la permanencia o no de los residentes, los 700 que aún resisten son una minoría. En menor escala se ha discutido el vaciamiento de las actividades tradicionales como la educación básica, la salud y el comercio local, que fue promovido por el apogeo de la conservación y que garantizaban la permanencia de un vínculo entre la ciudad y su centro histórico. En cuanto al espacio público, que ya no es tan público, a excepción de las murallas, quedan pocos para la sociabilidad, para compartir y crear comunidad, pues en su mayoría son escenarios para la oferta turística.

Mantengamos presente el valor que aportan los inmuebles institucionales y detrás de ellos el personal dedicado a construir ciudad. ¿Qué sería del centro histórico de Cartagena sin estos inmuebles institucionales? ¿Qué podemos hacer para que no se vayan?

Los cartageneros estamos preocupados, las alarmas están prendidas. Pronto se vence el comodato del Centro de Formación de la Cooperación Española y sería una gran pérdida si no se lograra renovar. Valoremos esta institución antes de que sea tarde y nos toque lamentarnos como nos pasó con el traslado de la Cámara de Comercio. Aprendamos de un caso reciente: el Baluarte Santo Domingo. La ciudadanía activa en las redes sociales “se paró firme” para rechazar que este se privatizara de nuevo y hoy es una propuesta social novedosa sin cadenas ni barreras para el acceso público.

Mantengamos presente el valor que aportan los inmuebles institucionales y detrás de ellos el personal dedicado a construir ciudad. ¿Qué sería del centro histórico de Cartagena sin estos inmuebles institucionales? ¿Qué podemos hacer para que no se vayan? ¿Cómo todos los estamentos de la sociedad podemos aportar para mantenerlos? Sin ellos tendríamos finalmente el cascarón vacío, la escenografía, “el parque temático”, perderíamos definitivamente el vínculo que nos permite la relación con nuestro patrimonio. Muchos deseamos un centro histórico con algo de equilibrio social, con espacios para la cultura, la reflexión, y la construcción de una mejor sociedad con un patrimonio verdaderamente colectivo.

Isabela Restrepo

Investigadora y consultora. Vecina del centro histórico.

Rodrigo Arteaga Ruiz

Vecino del centro histórico. Profesor Asociado II de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Seccional del Caribe.

Estos son los 10 criterios para declarar un nuevo patrimonio de la humanidad

En la primera quincena de julio, la Unesco otorgó la distinción de patrimonio de la humanidad a tres lugares en América Latina

Entre más de 150 países y de 1.200 sitios declarados bajo esta distinción, es poco probable que un ciudadano no esté familiarizado con el término de Patrimonio de la Humanidad.

Esta es una distinción que se le entrega a los países por lugares emblemáticos que guardan una relevancia para el desarrollo de la especie humana y, por ende, un valor histórico.

Este tema tomó fuerza en la semana luego de la declaratoria de este año sobre nuevos lugares distinguidos, entre los que sobresalen tres sitios de América Latina, con los que se engrosa la lista de la región.

Además, estos reconocimientos también ofrecen una oportunidad a los Estados para reforzar las políticas y prácticas de sostenibilidad, que en los últimos meses se han visto en tela de juicio por alguno de los contribuyentes más importantes, como lo es Estados Unidos.

¿Cuáles son los criterios?

El reciente nombramiento de más de una decena de nuevos lugares emblemáticos permite la oportunidad de recordar cuáles son los criterios por los cuales se rige la Convención del Patrimonio Mundial de la Unesco.

En primer lugar, vale resaltar que para que un lugar sea declarado como patrimonio de la humanidad, debe poseer un Valor Universal Excepcional, VUE, para lo cual debe cumplir uno de 10 criterios entre ejes temáticos culturales y naturales.

Entre algunos de los criterios se tiene en cuenta que debe representar una obra de arte del genio creador humano; también debe atestiguar “un intercambio de influencias considerable, durante un periodo concreto o en un área cultural determinada”. En tercer lugar, también sugiere aportar un testimonio único “o excepcional, sobre una tradición cultural o una civilización viva o desaparecida”.

Además, se toma en cuenta que esta obra debe constituir un ejemplo de un tipo de construcción o conjunto que ilustre uno o varios periodos significativos de la historia. Aparte, debe ser un ejemplo de formas de asentamiento humano o de utilización tradicional de tierras o del mar que haya sido representativo para alguna cultura en particular presente o antigua.

Por el lado de los ejes ambientales, vale resaltar que se requiere contener fenómenos naturales, ser ejemplos de procesos geológicos o de comunidades biológicas, así como contener los hábitats más importantes para especies de animales amenazadas.

“El patrimonio natural y cultural, fundamentales para la diversidad y riqueza de nuestro planeta, están intrínsecamente ligados y desempeñan un papel crucial en la construcción de la identidad global”, aseguró Alicia Ballester Franco, experta en patrimonio histórico.

Nuevos lugares de la región

Tras la más reciente reunión del Comité de la Unesco, en América Latina se concretaron tres nuevos lugares con la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad. Estos fueron la ruta Wixárika en México; la ruta colonial transístmica de Ciudad de Panamá y el cañón del río Peruaçu en Brasil.

El primero de estos casos consiste en una serie de 20 enclaves que abarcan más de 500 km a través de cinco estados en el centro-norte de México. “Este entramado de senderos conecta paisajes sagrados fundamentales para las prácticas espirituales y culturales de los pueblos indígenas wixárika”, según explicó la Unesco.

Esta nueva ubicación le permitió a México alcanzar 36 lugares con esta distinción, con lo cual superó a Reino Unido como el séptimo país con más patrimonios de la humanidad.

En segundo lugar, la oficina de las Naciones Unidas le dio el visto bueno definitivo a la ruta colonial transistmica de Ciudad de Panamá. Históricamente, estos caminos se convirtieron en “un activo estratégico global que facilitaba el transporte de mercancías y personas entre la península ibérica y las colonias del Reino de España en América, el archipiélago de Filipinas y las Islas Canarias”, según el portal de la Unesco.

Maruja Herrera, ministra de Cultura de Panamá, dijo que este fue un logro histórico “para el país y para la región”.

“Esta inscripción representa mucho más que el reconocimiento de una red de caminos históricos: es la validación del rol de Panamá como punto de encuentro de civilizaciones, culturas y economías”, dijo Herrera en un comunicado oficial.

Con esta nueva inscripción, Panamá alcanzó seis sitios reconocidos. “Panamá seguirá conservando esta ruta para beneficio del mundo, con responsabilidad, orgullo y la certeza de que, en cada piedra de estos caminos, hay historias compartidas y esperanzas para toda la humanidad”, concluyó.

Por último, vale resaltar la inclusión del cañón del río Peruaçu en Brasil. Este sitio se encuentra en el norte del estado de Minas Gerais, cuentan con cuevas y una rica biodiversidad. “El parque se encuentra en la intersección de los biomas Cerrado, Caatinga y Bosque Atlántico, alberga más de 2000 especies de plantas y animales, incluidas muchas amenazadas”, de acuerdo con la información.ARTÍCULO RELACIONADO

Así va el Proyecto de ley que declara patrimonio genético el Caballo Criollo

Es clave saber que también fueron incluidos 28 nuevos lugares, tales como el conjunto arqueológico del siglo XVII Port Royal, de Jamaica; el complejo Gola-Tiwai, de Sierra Leona; Møns Klint, de Dinamarca; y las pinturas rupestres de la cueva de Shulgan-Tash de Rusia.

Por lo pronto, Colombia se mantiene con ocho reconocimientos de Patrimonio de la Humanidad, siendo el más reciente, en el año 2018, la declaratoria del Parque Nacional de Chiribiquete, también conocido como “la maloca del jaguar”.

Países con más sitios declarados como patrimonio de la humanidad

Con las declaraciones de este año por parte del Comité, se presentaron cambios menores en el consolidado de los países con más lugares declarados como patrimonio de la humanidad. En primer lugar se mantiene en Italia con 60 reconocimientos, seguido de muy cerca por China con 59 plazas.

El podio lo completa Alemania con 54, aunque Francia lo ‘persigue’ con una unidad menos. España cuenta con 50 reconocimientos. India, por su parte, tiene 44 y México es el único latinoamericano del listado con 39 reconocimientos en este listado.

Servicio Nacional del Patrimonio lanza nueva convocatoria para financiar proyectos en todo Chile

La edición 2025 del Fondo del Patrimonio Cultural ya está disponible para postulaciones de personas naturales, organizaciones, comunidades e instituciones públicas o privadas. Este año, el fondo contempla un presupuesto estimado de $1.988 millones para iniciativas que protejan, difundan y pongan en valor el patrimonio material e inmaterial.

El Servicio Nacional del Patrimonio Cultural abrió la convocatoria 2025 del Fondo del Patrimonio Cultural, con el objetivo de financiar iniciativas de desarrollo patrimonial a nivel nacional y regional.

 Este fondo está dirigido a personas naturales, comunidades indígenas, municipalidades, universidades públicas y organizaciones culturales, incentivando propuestas que aborden desde la conservación y restauración de inmuebles hasta la creación de material didáctico y acciones de organización y producción de encuentros sobre patrimonio cultural.

 Concurso Nacional

El Concurso Nacional considera tres líneas de financiamiento:

  • Intervención en inmuebles con protección oficial, con un tope de $35.000.000 en iniciativas de diseño y $85.000.000 en ejecución de obras.   
  • Intervención en inmuebles sin protección oficial asociados a patrimonio cultural mueble, a patrimonio cultural de pueblos originarios o inherentes a un elemento de patrimonio cultural inmaterial, con un monto máximo de recursos de $35.000.000 en diseño y $85.000.000 en ejecución de obras.
  • Adquisición de equipamiento técnico y/o científico especializado para la gestión, preservación o salvaguardia del patrimonio cultural, donde se financiarán compras de hasta $40.000.000.

 Las postulaciones al Concurso Nacional estarán abiertas hasta el 30 de septiembre de 2025.

 Concurso Regional

El Concurso Regional está orientado a proyectos de alcance local o comunitario. En esta modalidad los montos máximos a financiar por iniciativa van desde los 10 a los 15 millones de pesos.

  • Investigación, registro y levantamiento de patrimonio cultural, con un monto máximo a financiar por proyecto de $15.000.000. 
  • Material didáctico sobre patrimonio cultural para la educación formal y no formal, que cuenta con $15.000.000 por proyecto.
  • Organización y producción de encuentros referidos al patrimonio cultural, donde se financiarán actividades por un máximo de $15.000.000.                                                      
  • Recursos digitales o audiovisuales referidos al patrimonio cultural, cuyo financiamiento alcanza $10.000.000.

 El plazo de postulación para el Concurso Regional se extiende hasta el 29 de agosto de 2025.

 Ambos concursos consideran criterios de evaluación como participación comunitaria, riesgo de pérdida patrimonial, contribución al patrimonio cultural, calidad técnica de la propuesta, coherencia presupuestaria, entre otras.

 Entre los tipos de proyectos que pueden postular se incluyen también iniciativas de educación patrimonial, generación de contenidos digitales, adquisición de equipamiento técnico especializado y organización de encuentros vinculados al patrimonio cultural.

 En la convocatoria anterior se financiaron 96 proyectos a lo largo del país, lo que reafirma el rol de este fondo como herramienta concreta para apoyar a instituciones y comunidades que trabajan por la conservación y proyección del patrimonio cultural en sus territorios.

¿Cómo participar? ¿Hasta cuándo hay plazo? ¿Qué hacer en caso de dudas?

Toda la información sobre el proceso de postulación, las bases y los anexos está disponible en www.sfgp.gob.cl. Para acceder al formulario de postulación, visita www.fondos.gob.cl

Meteoritos chaqueños: la ley que frena el tráfico y busca el regreso del patrimonio argentino

La provincia avanza con reclamos para recuperar piezas y evitar su contrabando.

La viralización de un supuesto meteorito chaqueño vendido por 7.000 dólares en el programa “El Precio de la Historia” volvió a poner en agenda la importancia de proteger estos bienes únicos. Aunque la venta ocurrió hace cinco años, el caso resalta un problema histórico: el tráfico ilegal de meteoritos del Chaco, considerados hoy patrimonio cultural y natural.

El subsecretario de Modernización, Federico Valdez, explicó a DiarioTAG  que desde el programa “Vuelta a casa” se tramita la recuperación de piezas retenidas en la Aduana de Chile, otras en el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), y algunas localizadas en Formosa.

“La gente debe saber que los meteoritos son patrimonio chaqueño. Si alguien ve un caso de tráfico o venta, debe informar al Instituto de Cultura o al Fiscal de Estado”, recomendó Valdez, quien remarcó que, si se confirma el contrabando, los reclamos pueden escalar a nivel internacional bajo protocolos de la UNESCO.

Muchos meteoritos chaqueños están hoy en museos de Nueva York, Washington, Viena o Londres, cuando décadas atrás eran entregados sin regulación a universidades o centros científicos. Recién en 2012, con la Ley 3911, el Chaco reconoció formalmente a los meteoritos como bienes culturales, lo que permitió sumarlos a la protección de tratados como UNIDROIT, contra el tráfico ilícito.

Según Valdez, ya se lograron acuerdos de devolución, como en el caso de dos piezas grandes recuperadas en Entre Ríos mediante un convenio con el gobernador y peritajes conjuntos.

El funcionario también destacó que el tráfico de meteoritos hoy tiene sanciones penales, y que incluso se capacitó a personal de aduanas y fuerzas de seguridad junto a Interpol, para reconocer su valor y frenar su salida ilegal.

“El objetivo es claro: que los meteoritos vuelvan a Campo del Cielo, su lugar de origen, y que el Chaco pueda preservar su patrimonio“, concluyó.

México crea Unidad de Culturas Vivas para salvaguardar patrimonio inmaterial y preservar tradiciones de pueblos originarios

 Autoridades culturales de México anunciaron hoy miércoles la creación de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII), un nuevo órgano gubernamental que coordinará acciones para salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial y fortalecer la diversidad cultural del país latinoamericano.

“Diseñamos una nueva entidad en el sector central que es estratégico, justamente, para el trabajo profundo en territorio y comunidad del patrimonio vivo, el trabajo con lenguas, festividades, todo lo que tenga que ver con patrimonio intercultural de memoria”, indicó la secretaria (ministra) de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, en un mensaje difundido en redes sociales.

La Unidad, que será encabezada por el antropólogo mexicano Diego Prieto Hernández, tiene como objetivo recuperar, fortalecer y reordenar las funciones y actividades gubernamentales en el sector cultural en busca de fortalecer el reconocimiento y respeto a la diversidad cultural de México.

La entidad actuará como un órgano de consulta y asesoría para las dependencias e instancias de la Administración Pública Federal.

De manera adicional, la Unidad tendrá la misión de formar y coordinar acervos de información de las tradiciones y del arte popular indígena; realizar diagnósticos sobre el patrimonio inmaterial para la implementación de medidas de salvaguardia, así como en la planeación del desarrollo de espacios comunitarios dedicados a la difusión del arte y las culturas originarias.

En su oportunidad, el también profesor e investigador Prieto Hernández aseguró que la entidad permitirá acercarse a la cultura popular y, en particular, a las culturas originarias de los pueblos indígenas.

“Por eso, surge hoy la Unidad de Culturas Vivas Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, cuyo objetivo central es impulsar una acción cultural transformadora que acompaña a los pueblos indígenas y afromexicanos y a las comunidades todas que integran el gran mosaico cultural de México en el estudio, la salvaguardia y la difusión de sus tradiciones, saberes y creaciones”, dijo Prieto.

Para asumir la titularidad de la recién creada Unidad, el antropólogo dejó su cargo como director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dependiente de la Secretaría (ministerio) de Cultura de México.

En su lugar, la dirección general del INAH será asumida por Omar Vázquez Herrera.

México es un país profundamente rico en patrimonio cultural, tanto tangible como intangible, lo que lo convierte en una de las naciones con mayor diversidad cultural del mundo.

El INAH resguarda 165 museos, 194 zonas arqueológicas, así como más de 110.000 monumentos y tiene 60.000 sitios arqueológicos registrados, lo cual da cuenta de la magnitud de su legado histórico.