El sorprendente árbol milenario que crece en la región patagónica en Argentina y Chile los alberga en inmensos bosques protegidos por la Unesco

Uno de los más longevos del mundo.

Los Alerces miden más de 50 metros y pueden vivir varios milenos. La región patagónica en Argentina y Chile los alberga en inmensos bosques protegidos por la Unesco

El alerce, conocido científicamente como Fitzroya cupressoides, es una de las especies arbóreas más longevas del planeta y un verdadero testigo de la historia natural. Con un crecimiento extremadamente lento, de apenas un milímetro por año, puede vivir varios milenios, resistiendo el paso del tiempo y las transformaciones del entorno.

Su madera rojiza, de gran durabilidad y resistencia a la putrefacción, fue durante siglos codiciada para la construcción, lo que llevó a la tala masiva de gran parte de estos ejemplares.

Los pocos que sobrevivieron, como el emblemático Alerce Abuelo en Argentina o el Gran Abuelo en Chile, se convirtieron en símbolos de conservación y memoria viva de los bosques patagónicos.

Más allá de su valor ecológico, el alerce tiene una profunda relevancia cultural para los pueblos originarios mapuche y tehuelche, quienes lo consideran un espíritu tutelar y un guardián del equilibrio natural. Según su tradición oral, los alerces son ancestros enraizados que protegen la tierra y transmiten sabiduría silenciosa a través del viento.

Talar uno de estos árboles milenarios era visto como romper un lazo sagrado, un acto que afectaba tanto al mundo físico como al espiritual. Este reconocimiento cultural, sumado a su extraordinaria longevidad, ha motivado su protección legal y su inclusión en áreas naturales de resguardo mundial, reforzando su estatus como patrimonio natural y espiritual único.

En un rincón remoto del Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, vive un anciano que no camina, pero que ha visto pasar siglos enteros. Se trata del Alerce Abuelo, un árbol milenario que se alza entre laderas húmedas, lagos y un bosque detenido en el tiempo. Llegar hasta él no es sencillo: es necesario navegar el Lago Menéndez y luego caminar entre coihues, cipreses y plantas autóctonas que parecen custodiarlo.

Su existencia fue documentada oficialmente en 1926, cuando el botánico tucumano Miguel Lillo, durante una expedición científica, se topó con su imponente silueta. Fascinado por su tamaño y la antigüedad que intuía, recomendó su protección. Décadas después, esa sugerencia se convirtió en una de las razones fundacionales para la creación del Parque Nacional Los Alerces, que hoy lo resguarda.

Bajo su copa conviven especies como el pudú, el gato huiña y el huemul, este último protegido como Monumento Natural Nacional. El entorno que lo rodea forma parte de la Reserva de Biosfera Andino Norpatagónica y, desde 2017, del Sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta distinción refuerza la obligación del Estado argentino de conservar el área, que permanece libre de intervención humana directa.

Al pie del Alerce Abuelo, el silencio se impone. Algunos visitantes dejan piedras o deseos, otros lo abrazan y algunos lloran, conscientes de estar frente a una presencia que ha sobrevivido a todo. El árbol se convierte así en espejo de lo que aún se conserva y de lo que todavía puede salvarse.

La historia del Alerce Abuelo ganó una nueva dimensión cuando un equipo de científicos argentinos anunció que este ejemplar podría ser uno de los árboles más longevos del planeta. Las mediciones más recientes, realizadas con tecnología avanzada y análisis de anillos de crecimiento, sugieren que su edad supera ampliamente lo que se había estimado hasta ahora.

Hasta hace poco, la comunidad científica ubicaba el récord de longevidad en manos del Methuselah, un pino Bristlecone de California con 4.850 años comprobados. En Sudamérica, la atención estaba puesta en el Gran Abuelo, un alerce patagónico que crece en el Parque Nacional Alerce Costero, en el sur de Chile. Investigaciones lideradas por el ecólogo chileno Jonathan Barichivich indicaron que podría tener más de cinco milenios de vida, aunque la cifra aún no cuenta con revisión por pares.

Lo que vuelve único al caso argentino es que el Alerce Abuelo creció en un entorno protegido y relativamente estable durante siglos, mientras que otros ejemplares milenarios enfrentaron climas extremos o la acción humana directa. Además, la metodología empleada para estimar su edad combina conteo tradicional de anillos en muestras accesibles con modelos estadísticos no invasivos, lo que evita dañar su estructura interna.

El hallazgo no solo compite con los récords conocidos, sino que invita a reconsiderar cómo se mide y se valora la longevidad vegetal. Hasta ahora, la edad exacta de muchos árboles se definía perforando el tronco para extraer núcleos completos. Sin embargo, en ejemplares tan antiguos, el corazón del árbol suele estar deteriorado, lo que impide obtener un registro continuo. De ahí la importancia de técnicas que combinen datos físicos con modelos de crecimiento, para llegar a estimaciones más precisas.

En el caso del Gran Abuelo chileno, su centro también está deteriorado, y por eso no fue posible determinar su edad con herramientas tradicionales. El equipo de Barichivich calculó que, con un 80% de certeza, superaría los cinco mil años. Esto lo ubicaría por delante de Methuselah y de cualquier otro árbol registrado. El Alerce Abuelo argentino, según los nuevos análisis, podría entrar en esa liga de longevidad extrema.

En un planeta que enfrenta una crisis climática sin precedentes, estos árboles milenarios funcionan como cápsulas de memoria ecológica. Sus anillos registran información sobre precipitaciones, temperaturas y eventos extremos ocurridos mucho antes de que existieran registros humanos. Analizarlos ofrece pistas valiosas para entender cómo respondieron los ecosistemas a cambios pasados y cómo podrían reaccionar en el futuro.

El interés por estos gigantes también plantea desafíos. El turismo no regulado puede dañar su entorno, compactar el suelo y alterar la dinámica del bosque. Por eso, en el caso del Alerce Abuelo, el acceso sigue siendo controlado: solo un sendero mínimo permite acercarse, y las visitas son limitadas. Del mismo modo, el Gran Abuelo chileno está protegido por guardaparques y no se encuentra en zonas de fácil acceso.

Más allá de la competencia por el título de “árbol más antiguo del mundo”, la verdadera relevancia de estos descubrimientos radica en lo que significan para la conservación. La existencia de ejemplares que comenzaron a crecer antes de que se construyeran las pirámides de Egipto recuerda que la vida en la Tierra puede alcanzar escalas temporales que superan cualquier expectativa humana.

El Alerce Abuelo, el Gran Abuelo y Methuselah son testigos de milenios de historia. Resistieron glaciaciones, sequías, plagas y el avance de civilizaciones enteras. Permanecen como faros de resistencia y como advertencia: si ellos pudieron sobrevivir, es porque sus ecosistemas se mantuvieron intactos durante generaciones. Alterar ese equilibrio sería poner en riesgo no solo a estos individuos, sino a todo un patrimonio biológico y cultural.

En tiempos en que la deforestación y el cambio climático avanzan a ritmo acelerado, la figura del Alerce Abuelo emerge como símbolo de lo que todavía es posible preservar. Su historia, ahora enriquecida con la posibilidad de que sea uno de los árboles más antiguos del planeta, refuerza un mensaje simple y urgente: proteger lo que queda no es un acto de nostalgia, sino una estrategia de futuro.

Culturicidio: La destrucción del patrimonio cultural

El sector cultural en Gaza ha sufrido numerosas pérdidas significativas durante los últimos cuatro meses del genocidio en curso siendo un genocidio brutal tanto en lugar como en historia.

El genocidio llevado a cabo por la Potencia ocupante para atacar y destruir la existencia del pueblo palestino no es más que una continuación del crimen de la Nakba que no ha cesado durante 75 años. El objetivo del Estado ocupante contra edificios históricos, sitios patrimoniales museos, mezquitas históricas, iglesias antiguas e instituciones culturales como centros, teatros, editoriales, bibliotecas públicas, librerías, universidades, escuelas y centros artísticos, así como el asesinato de poetas, escritores, artistas e historiadores, son parte de un intento de destrucción bárbaro contra el pueblo palestino.

“La cultura palestina es el código genético de nuestra identidad nacional, la esencia y el fundamento de nuestra narrativa histórica, los derechos humanos y la defensa política” Dr. Atef Abu Saif, Ministro de Cultura

La cultura árabe en Palestina perdió destacadas figuras literarias y artísticas durante este genocidio que desempeñaron un papel significativo en elevar y promover la cultura nacional y la presencia de Palestina en foros literarios y artísticos. Durante los últimos tres meses, cuarenta y un artistas, escritores y activistas culturales fueron martirizados en diversos ataques del ejército israelí en la Franja de Gaza. Muchos de ellos perdieron a sus familias, bibliotecas, estudios, y numerosas obras artísticas valiosas y manuscritos literarios quedaron sepultados bajo los escombros. Entre los mártires se encontraban miembros de grupos de danza Dabkeh palestino y Sham Abu Ubsid de 8 años y Leila Abdel Fattah Al-Atresh de 9 años, las dos niñas miembros del grupo de danza popular palestina Champions. Además, muchos artistas y escritores resultaron heridos, algunos perdiendo extremidades y partes de sus cuerpos.

El sector cultural en Gaza ha sufrido pérdidas significativas durante los últimos cuatro meses del genocidio israelí. La comunidad internacional y las organizaciones de patrimonio ahora tienen una seria responsabilidad de proteger los sitios arqueológicos, museos y edificios históricos dentro de los límites de sus mandatos y responsabilidades, que no han cumplido hasta el momento.

La protección del patrimonio cultural en Palestina es parte de sus deberes y nuestra pérdida significativa en este sentido es una pérdida para toda la humanidad.

Las prácticas de genocidio que la Potencia ocupante está llevando a cabo están siendo directamente dirigidas a la identidad y la cultura palestinas. El ataque a todas las estructuras culturales es parte de la guerra horrorosa librada por los agresores contra nuestro pueblo durante los últimos setenta y cinco años. A pesar de la gravedad de estas pérdidas, el pueblo palestino tiene la resiliencia para seguir contribuyendo.
Tenemos responsabilidades significativas para reconstruir todo lo que ha sido destruido por la ocupación y restaurar todos los sitios, tesoros y obras de arte.

Un nuevo cuadro sobre San Martín ya integra el patrimonio de Argentina

En el Memorial de la Bandera del Ejército de los Andes se celebró la adquisición de una flamante obra pictórica del general José de San Martín creada por el artista visual Marcelo Andrade.

Participaron en el acto la vicegobernadora de la Provincia, Hebe Casado; el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar; el subsecretario de Cultura, Diego Gareca; la Reina y la Virreina nacionales de la Vendimia, Alejandrina Funes y Sofía Perfumo respectivamente; legisladores provinciales, miembros del Ejecutivo provincial, autoridades municipales y miembros del cuerpo consular. También se sumaron referentes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y representantes de diversas asociaciones sanmartinianas.

El 17 de agosto se cumplieron 175 años del fallecimiento del Padre de la Patria, el general José de San Martín, referente indiscutible de la historia política sudamericana, quien con sus pensamientos representa las normas de una vida de excepción, consagrada a consolidar la dignidad del hombre en base a férreos principios y con los cuales acuñó la libertad de medio continente.

Al respecto, Casado destacó: “Es un orgullo para los mendocinos, pero también un orgullo de toda Latinoamérica, el poder seguir presentando la imagen de San Martín haciendo actos donde se conozca y se reconozca todo lo que él hizo. Creo que todas las acciones que se van haciendo en la provincia intentan dar a conocer la vida y la obra de esta persona que con muy pocos elementos, pero con muchos valores, pudo transformar la realidad de medio continente. Cada uno de nosotros tiene que llevar este legado y acrecentar la figura de nuestro querido general San Martín, de cada una de sus obras, de cada una de sus acciones, tanto en la estrategia militar como en su vida personal, porque fue una persona de valores íntegros, que dejó una enseñanza que perdura en el tiempo. Hoy, a 175 años de su muerte, sigue perdurando y lo tenemos que hacer extensivo al resto de las generaciones porque es un ejemplo que debe trascenderlas”.

Por su parte, García Salazar remarcó: “Estos 175 años que se conmemoran del fallecimiento del general son muy importantes para nosotros. Se habla mucho del legado de San Martín, y a mí me gusta hablar de lo que dejó en educación, ya que impulsó innumerables bibliotecas porque era un gran amante de la lectura. Una de las últimas cartas que le escribió al pueblo de Mendoza se la dedica a los maestros de culto y les pide que sigan formando a nuestros hijos, a nuestros niños y a nuestras niñas. Por lo tanto, la pasión que tenía por la educación era diaria. Este año se conmemoran también los 200 años de las máximas a Merceditas, que son, creo yo, también un reflejo de cómo influir positivamente en la educación de nuestros hijos. Entonces, por ese rol que tenía en San Martín como estratega, como educador y también como padre, y con ese legado de las máximas, creo que hay que repasar éstas todo el tiempo porque son muy sabias y hasta el día de hoy instauran valores que necesitamos que se sigan teniendo en nuestra sociedad actual. San Martín dejó su huella no sólo en Mendoza, sino también obviamente en Argentina y toda Latinoamérica, y con la puesta en valor y la inauguración de esta obra artística estamos honrando con pequeñas acciones la memoria del general”.

Espacio dedicado a preservar la memoria

Ubicado en el Centro Cívico de la provincia de Mendoza, el Memorial de la Bandera del Ejército de los Andes consta de tres salas. En la primera se encuentra la Bandera del Ejército de los Andes, el símbolo máximo de la Gesta Libertadora y primera insignia independiente de Sudamérica. La segunda sala alberga dos banderas realistas capturadas por el general San Martín en las batallas de la independencia y que le fueron obsequiadas por nuestro héroe máximo al pueblo mendocino.

Desde hoy, en el acto realizado durante la mañana de este lunes, el cuadro de Marcelo Andrade pasará a ser parte del patrimonio de la Casa de Gobierno.

Gareca destacó la importancia de esta acción cultural: “Este sitio honra la gesta más importante que ha dado la provincia de Mendoza, el cruce de los Andes. En este lugar se encuentra una imagen de San Martín como gobernador de Cuyo y se encuentra en otra de las salas el San Martín del cruce de los Andes. Lo que faltaba aquí, en este memorial, era honrar la figura del general San Martín en Boulogne Sur Mer, antes de su fallecimiento. El memorial es uno de los espacios más visitados de la provincia de Mendoza, junto con otros museos visitados por las escuelas, y la verdad es que tiene una construcción simbólica muy importante que mira al futuro y que, justamente, lo que hace es reafirmar los hechos históricos aquí en nuestra provincia”.

El artista y su obra

Andrade es un reconocido artista chileno radicado en Mendoza desde hace algunos años. Ha realizado numerosas muestras individuales y es un referente con relación a su técnica de hiperrealismo.

El retrato, denominado San Martín… el peso del legado, es una obra realizada en óleo sobre tela, de 2 por 1,70 metros, finalizada en 2025. Es contemporánea de estilo neorrealista.

Durante el acto afirmó sobre su cuadro: “Es un simbolismo, así como dice la obra, del peso del legado. Para mí tiene un peso importante en mi trayectoria, en mi carrera. Éste es un San Martín humano, esa persona cercana y humanizada. Decidí entonces aportar al patrimonio de la Provincia con una imagen a mayor escala, que es la obra que hoy se presenta. Es un San Martín que carga con un simbolismo importante en sus manos y con el poder entregado por la gente, por el pueblo, por su amado país, y también al cruzar la cordillera de los Andes. Llevo siete años en esta hermosa provincia, que me ha recibido como a uno más de su gente y que desde mi inicio me ha acompañado. Agradezco enormemente también el apoyo del Consulado de Chile, que ha sido también un pilar fundamental en el apoyo, y a Diego Gareca por la gestión y el interés en este trabajo y en este aporte patrimonial a la Provincia”.

El cuadro será custodiado también por los soldados del Regimiento de Infantería de Montaña 11, creado por el propio general San Martín, al igual que la Bandera del Ejército de los Andes, que se encuentra en una de las salas del memorial. Podrá visitarse durante agosto, de martes a viernes de 8 a 14, en el espacio ubicado en el corazón del Parque Cívico de la Ciudad de Mendoza, frente a la Casa de Gobierno.

El cierre del acto estuvo a cargo de Los Trovadores de Cuyo con sus interpretaciones de Los 60 granaderos y la Marcha de San Lorenzo.

Argentina: Geólogo chubutense impulsa una investigación para poner en valor el patrimonio natural de la Provincia

El trabajo se centra en el análisis de la geodiversidad y el potencial geoturístico de la región centro-norte de Chubut y cuenta con financiamiento conjunto de la Secretaría de Ciencia y Tecnología provincial y el CONICET.

La gestión del gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, acompaña al licenciado en Geología, Bernardo Wengier, becario doctoral cofinanciado entre la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chubut y el CONICET, en el desarrollo de una investigación que busca identificar y valorizar el patrimonio geológico de la provincia.

Su trabajo se centra en el análisis de la geodiversidad y el potencial geoturístico de la región centro-norte de Chubut, bajo la dirección de los doctores Óscar Martínez y Soledad Schwarz. La tesis propone un enfoque innovador que combina ciencia, conservación y turismo.

A través del análisis de la geodiversidad -es decir, la variedad de rasgos geológicos presentes en un área determinada-, se busca proponer sitios que puedan ser utilizados para desarrollar actividades de geoturismo, una modalidad que promueve el conocimiento y la apreciación del entorno geológico sin afectar su integridad.

Avances

En el marco de este trabajo, ya se han alcanzado importantes avances. Se realizó una primera evaluación inédita de la geomorfología de la región a escala regional, lo que representa un aporte clave para el conocimiento científico del territorio provincial.

Además, Wengier participa activamente del GIGE (Grupo de Investigación Geología Esquel), con el que colabora en un proyecto de geoturismo que articula esfuerzos entre el sector privado, el ámbito académico y el Estado provincial.

Importancia de un inventario

Entre las tareas destacadas, el investigador desarrolló un inventario de sitios geológicos de interés distribuidos en distintas zonas de Chubut. Muchos de estos lugares poseen características que los posicionan como futuros geositios, es decir, espacios con valor científico, educativo y turístico. La creación de este inventario no solo facilita futuras investigaciones, sino que también representa una herramienta concreta para políticas de desarrollo territorial sustentable.

Además, como parte de su labor en el GIGE, el grupo fue invitado a la reedición del libro “Valle Gondwana”, una publicación científica y de divulgación que reúne información geológica de la región. En este contexto, se incorporará al libro una nueva área identificada como “Z9”, que conforma el tramo desde Gualjaina a Esquel y el Parque Nacional Los Alerces, resultado de los aportes del equipo de investigación.

Geoturismo y desarrollo regional

Este tipo de investigaciones promueven la valorización del patrimonio natural de Chubut y demuestran cómo la ciencia puede contribuir al desarrollo económico y turístico de la provincia desde una mirada sustentable. El geoturismo, en particular, abre oportunidades para diversificar la oferta turística local y acercar a la sociedad a la historia geológica del territorio.

De esta manera, el Gobierno del Chubut, a través del programa de becas cofinanciadas con CONICET, continúa apostando por la formación de profesionales en áreas estratégicas. La tesis de Bernardo Wengier es una referencia y ejemplo del impacto positivo que tiene la inversión en ciencia y tecnología cuando se orienta al conocimiento del territorio y al desarrollo regional.

Crónica de un patrimonio robado: La historia del manuscrito de Cortés repatriado a México

Investigaciones de código abierto pronto llevaron a creer que el manuscrito perdido probablemente se encontraba en el territorio de Estados Unidos.

El 13 de agosto de 2025, el Buró Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI), devolvió al Gobierno de México un manuscrito firmado por el conquistador español Hernán Cortés, el cuál, había sido robado.

En un comunicado oficial del FBI, detallaron que se trata de una página original del manuscrito fechado a 20 de febrero de 1527, según explicó la agente especial Jessica Dittmer, miembro del Equipo de Delitos Artísticos de la Oficina y actualmente forma parte del Grupo de Trabajo Conjunto FBI-NYPD contra Robos Importantes de la Oficina Federal de Investigaciones de Nueva York.

La repatriación de este valioso artefacto cultural, que las autoridades creen que fue robado en la década de 1980 o 1990, fue el resultado de una estrecha colaboración entre el FBI, el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York, el Departamento de Justicia y el Gobierno de México.

¿De qué trata el documento recuperado?

Según las declaraciones de Dittmer incluidas en el comunicado, el documento “describe el pago de pesos de oro común para los gastos de preparación para el descubrimiento de las tierras de las especias, por lo que realmente da una idea de la planificación y preparación para el territorio inexplorado de aquella época”.

Su relevancia histórica

Según Dittmer, el documento tiene importancia histórica porque contiene un relato completo de los detalles logísticos y de planificación relacionados con el viaje de Cortés a lo que finalmente se convirtió en el territorio de Nueva España (lo que actualmente se conoce como México).

Asimismo, el Archivo General de la Nación mexicano, había incluido en algún punto el manuscrito repatriado en una colección de documentos históricos firmados a mano por Cortés. Pero después de microfilmar la colección en octubre de 1993 como parte de un proceso de inventario, la institución descubrió que faltaban 15 páginas.

Apenas el año pasado, en 2024, fue que el Gobierno de México solicitó la ayuda del Equipo de Delitos Artísticos del FBI para localizar la página 28 de la colección.

La repatriación de ayer, representa la segunda “victoria” del FBI relacioanda a la recuperación de documentos firmados por el conquistador.

En julio de 2023, este mismo despartamento ya había devuelto una carta del siglo XVI de Cortés en la que autorizaba la compra de azúcar rosa.

La recuperación

El texto compartido por el Buró detalla además el proceso de recuperación, el cuál se logró gracias al Archivo Nacional de Arte Robado de Estados Unidos, una extensa base de daros con imágenes de referencia e información de artículos artísticos y culturales que se sabe han sido robados.

“El detective Zeledon y yo abrimos una investigación para ver si podíamos recuperar ese documento”, recordó Dittmer. “Rigel y yo vemos las cosas desde perspectivas diferentes, con diferentes conocimientos a nuestras espaldas —nuestras clases de Derecho y nuestros antecedentes— y somos capaces de trabajar juntos para determinar los siguientes pasos, no solo para encontrar el documento, sino también para asegurarnos de que es el mismo y determinar a quién más debemos contactar y qué más debemos hacer”.

Las investigaciones de código abierto pronto les llevaron a creer que el manuscrito perdido probablemente se encontraba en el territorio continental de Estados Unidos, lo que les permitió reducir el ámbito de búsqueda. A continuación, los investigadores colaboraron con la oficina del FBI en Atlanta y la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York para obtener el apoyo investigativo y legal necesario para encontrar los registros pertinentes y localizar el artefacto perdido.

La Inteligencia Artificial resuelve uno de los mayores enigmas de la arqueología

Las Líneas de Nazca son desde hace más de un siglo uno de los misterios más grandes para los arqueólogos de todo el mundo. Estos geoglifos cubren enormes zonas desérticas y representan animales, plantas y herramientas que sólo son visibles desde el cielo, y hasta ahora salían de todos los esquemas de comprensión de los investigadores.

Por suerte, la Inteligencia Artificial ha llegado a solucionar los grandes retos de nuestra vida, y en el caso de los arqueólogos, una IA ha logrado descubrir 303 nuevos geoglifos en sólo seis meses, duplicando la cantidad conocida hasta ahora. Según informa Science Focus, este descubrimiento supone un importante avance en la resolución de uno de los mayores enigmas de la arqueología.

Gracias a la colaboración entre investigadores y la IA de IBM se ha acelerado el proceso de identificación de geoglifos, y es que se entrenó a dicha tecnología a analizar grandes cantidades de imágenes aéreas, lo que le ha permitido identificar geoglifos ocultos hasta ahora.

Pero la IA no sólo está ayudando a identificar más geoglifos, sino que también está cambiando la forma en que los arqueólogos abordan el estudio de las civilizaciones antiguas. Al procesar imágenes aéreas, la IA puede detectar patrones que de otro modo habrían pasado desapercibidos al ojo humano, ofreciendo una forma más eficiente y precisa de cartografiar y comprender los restos históricos.

El éxito en el proyecto de la Líneas de Nazca es el comienzo de un nuevo uso de esta tecnología y ya se está comenzando a aplicar en otros yacimientos arqueológicos de todo el mundo, desde tumbas milenarias hasta naufragios de barcos. Pero centrados en el estudio de este yacimiento de Perú, los investigadores sugieren que muchos de los nuevos geoglifos formaban parte de senderos rituales, por los que los construyeron caminaban a lo largo de las líneas para relacionarse con el paisaje y entrar en comunión con los dioses.

La capacidad del sistema de IA para procesar grandes conjuntos de datos e identificar geoglifos que antes podían pasar desapercibidos abre nuevas posibilidades para comprender la conexión de la civilización Nazca con su entorno, así como sus avanzados conocimientos de diseño espacial y astronomía.

Eso sí, por ahora esta IA sigue requiriendo supervisión humana, ya que no todas sus sugerencias son exactas, pero el desarrollo de esta tecnología en los próximos años podría aumentar drásticamente la velocidad y el alcance de la investigación arqueológica, descubriendo tesoros ocultos y desvelando los secretos de antiguas civilizaciones

Campaña busca prevenir el tráfico ilícito de bienes patrimoniales en Chile, Tierra del Fuego

La muestra incluye réplicas de bienes patrimoniales arqueológicos comúnmente extraídos de manera ilegal.

La Delegación Presidencial Provincial de Tierra del Fuego, junto a la Unidad de Pasos Fronterizos y su equipo de comunicaciones, lanzó una campaña de difusión para dar a conocer la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales, enfocada en el combate del tráfico ilícito de bienes patrimoniales, incluyendo la apropiación indebida, robo, hurto y la exportación o importación ilegal de estos objetos.

La actividad se realizó en el marco de la Mesa de Bienes Patrimoniales de Magallanes, un espacio de trabajo que busca enfrentar esta problemática en los pasos fronterizos de la región y que es impulsada por el Servicio del Patrimonio Cultural (Serpat), con la participación de diversas instituciones, incluida la Delegación Presidencial.

El delegado presidencial de Tierra del Fuego, José Campos Prieto, destacó la importancia de la iniciativa: “Estamos inaugurando una muestra en el complejo San Sebastián con los principales artefactos de nuestra zona, para que la ciudadanía, nacional y extranjera, conozca los bienes que no se deben trasladar ni dentro ni fuera del país. Este es un patrimonio de todos los chilenos y debemos cuidarlo”.

La muestra incluye réplicas de bienes patrimoniales arqueológicos comúnmente extraídos de manera ilegal, como boleadoras, fósiles y puntas de flecha del período prehispánico. Además, se instaló una pantalla que transmite contenido complementario sobre la exposición.

La Ley 17.288 establece mecanismos de protección, conservación y difusión del patrimonio, así como procedimientos para la investigación de delitos relacionados con su tráfico ilegal. El delegado Campos Prieto subrayó que entregar información directa en los pasos fronterizos es clave: “Cuidar el patrimonio es cuidar nuestra historia, nuestra cultura y también parte de lo que impulsa nuestro turismo”.

Las revistas culturales latinoamericanas como patrimonio cultural continental

El Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI) relanza su portal AméricaLee para celebrar sus diez primeros años, pero ahora como “portal de portales”. Esto significa que además de ofrecer más de 260 colecciones de revistas digitalizadas hasta hoy, proporciona acceso directo a revistas digitalizadas en otros portales.

Por Horacio Tarcus*

América Latina ha sido un continente pródigo en revistas culturales. Las principales obras de la literatura y la ensayística latinoamericana se anticiparon en revistas. Los grandes debates de ideas se libraron en sus páginas. Los manifiestos de las vanguardias encontraron en las revistas sus vehículos privilegiados. Las revistas fueron voceros de grupos literarios y artísticos, de foros teatrales y de cine, de agrupaciones universitarias y gremiales, de agencias periodísticas, de espacios feministas y de activismos por la diversidad sexual. Las revistas político-periodísticas siguieron el pulso, semana a semana o mes a mes, del acontecer de nuestros países. En ocasiones fueron oficialistas, pero las más de las veces fueron críticas, o abiertamente opositoras. A menudo fueron censuradas, otras veces prohibidas y reaparecieron en forma clandestina.

Desde la revista-libro del universo académico hasta los modernos fanzines, el término “revista” engloba un heterogéneo universo de formatos, que puede ir de las módicas 4 páginas a un volumen encuadernado de quinientas, como alcanzó Nosotros en números especiales. Desde el pliego sábana de publicaciones decimonónicas como El Mosquito o Don Quijote, o el formato gigante de Multitud (del chileno Pablo de Rokha) hasta revistas diminutas, casi microscópicas, el género admite también los más diversos tamaños.

Todos estamos de acuerdo en que no ha sido un género pasatista, sino que las revistas —aún las más modestas, o las más alejadas de la “alta cultura”— son parte constitutiva de nuestra cultura. Crecen día a día los estudios sobre las revistas latinoamericanas, pero todavía sabemos poco acerca de su historia, sus directores, sus consejos de redacción, sus formas de autofinanciamiento, sus políticas de difusión y comercialización. Miles de seudónimos, que a menudo esconden los nombres reales de escritores, periodistas e ilustradores, esperan ser descifrados por nuevas investigaciones. Recién estamos estudiando a las revistas como voces colectivas, como voceros de escuelas artísticas o literarias, como agentes culturales, como maquinarias de traducción, como campos de experimentación gráfica y textual, como prácticas de asociación entre texto e imagen, como plataformas de promoción juvenil…

Sin embargo, el acceso a las colecciones de revistas siempre ha sido complejo. En casa, el libro se conserva, la revista se tira. Sobre todo, cuando su formato excede el alto del estante de una biblioteca. En las bibliotecas públicas, se conservan los diarios y las revistas más bien oficiales, de publicación regular. Difícilmente las revistas clandestinas, o semiclandestinas, de vida breve, de formato irregular porque deben imprimirse hoy en una imprenta, mañana en otra, lleguen a la Biblioteca Nacional o a las bibliotecas universitarias. Como es sabido, las revistas antiguas son botín de caza de los grandes coleccionistas privados como objeto preciado para las grandes hemerotecas del primer mundo.

¿Patrimonio público o privado?

El problema del acceso a las colecciones de revistas latinoamericanas se comenzó a plantear hace medio siglo, cuando diversas instituciones culturales de nuestro continente—como el Fondo de Cultura de México, o el Fondo Nacional de las Artes de Argentina— comenzaron a publicar antologías de revistas, catálogos sistemáticos y, sobre todo, ediciones facsimilares. Desde comienzos del siglo XXI, con la revolución informática todavía en curso, el vehículo principal ha pasado a ser los portales digitales de revistas.

De pronto vimos aparecer en la web, por aquí y por allá, ediciones digitales de revistas que siempre quisimos leer y que ahora se nos ofrecían generosamente en la pantalla de nuestra pc o nuestra lap, a costo de un simple click. Además de los sitios más o menos “caseros”, aparecieron los grandes consorcios privados de digitalización documental, como Google Books, Scribd, Brill y Jstor. Algunos de sus sitios permiten visualizar algunos libros o revistas, o descargar algunos documentos, pero en lo fundamental son proyectos privados que ofrecen a las grandes universidades acceso completo a colecciones monumentales de prensa y revistas a cambio de una suscripción anual. Se trata de proyectos colosales, de digitalización documental sistemática, pero de acceso restringido a aquellos que estén en condiciones de pagar la suscripción. En paralelo, han surgido, grandes proyectos que cuentan con respaldos de la UNESCO o la Library of Congress, como la Biblioteca Digital Mundial, y algunas bibliotecas nacionales o universitarias como Internet Archive (una entidad estadounidense sin fines de lucro), Gallica (el sitio de la Biblioteca Nacional de Francia), la Biblioteca Virtual ‘Miguel de Cervantes’ (que lleva adelante la Universidad de Alicante), la Hemeroteca Nacional de España o la Biblioteca Nacional de Brasil.

Uruguay fue pionero en todo el continente con el sitio Anáforas, surgido en el año 2004 como proyecto independiente, mucho antes de contar con el apoyo de la Biblioteca Nacional de su país. En Argentina, la Biblioteca Nacional lanzó tardíamente (en 2014) el sitio Trapalanda, de vida efímera. Como compensación, han surgido hace diez años proyectos independientes como el portal, AHiRA, vinculado a la Universidad de Buenos Aires, circunscripto a las revistas argentinas, y AméricaLee, el portal de revistas latinoamericanas del CeDInCI (Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas). Recientemente se inauguraron el Archivo de revistas culturales de Rosario, por una parte, y el de Córdoba, por otra. Se trata de proyectos complementarios, que ofrecen un panorama muy completo de la cultura revisteril argentina, pero AméricaLee se propuso desde el inicio como una hemeroteca latinoamericana, que excediera las fronteras nacionales y repusiera integralmente el tejido de revistas del continente.

Los portales argentinos ofrecemos acceso gratuito a las colecciones, pero estamos todavía en la etapa del trabajo artesanal, del trabajo a pulmón, sin grandes financiamientos. Buscamos en vano sponsors, pero no queremos introducir publicidad, queremos que el cybernauta lea o descargue sin sobresaltos, sin pop-ups, sin adware…

El relanzamiento de AméricaLee

El Portal del CeDInCI, AméricaLee, surgió hace diez años, bajo mi dirección y la coordinación general de Karina Jannello, bibliotecaria y magister en sociología de la cultura. Tiene como colaboradores a otros investigadores, como Lucas Domínguez Rubio, Vera Carnovale y Laura Fernández Cordero, sin contar con los numerosos colegas que aportan sus colecciones y sus saberes para confeccionar estudios complementarios e índices. Pero para celebrar sus diez primeros años, AméricaLee acaba de relanzar su portal, ahora como “portal de portales”. Esto significa que además de ofrecer más de 260 colecciones de revistas digitalizadas hasta hoy por nuestro equipo, proporciona acceso directo a revistas digitalizadas en otros portales. Consideramos que no tiene sentido superponerse con otros proyectos, sino promover lógicas cooperativas y reenvíos mutuos.

Por ejemplo, la Biblioteca Nacional de España realizó un trabajo excelente de digitalización del clásico magazine ilustrado Caras y Caretas, de modo que si se busca esta revista en nuestro portal, remitirá al sitio web de la BN de España. El Instituto Iberoamericano de Berlín (IAI) digitalizó revistas argentinas como Nosotros o Fray Mocho, de modo que nuestro portal linkea directamente a su portal. También remitimos a las colecciones que ofrece el sitio Anáforas de Montevideo, al Archivo Mariátegui de Perú (donde se puede acceder, por ejemplo, a la mítica Amauta de Lima) o al sitio Rialta con sede en Querétaro (México), que ha digitalizado una importante cantidad de revistas cubanas.

El CeDInCI posee una de las colecciones de revistas más grandes de Latinoamérica. El sistema arroja hoy 13.824 títulos. El problema es que estas colecciones están gestionadas por apenas un puñado de personas. En estos tiempos de ajuste brutal, el equipo de AméricaLee quedó reducido a su mínima expresión. Por falta de recursos, todavía no hemos podido digitalizar siquiera el 1 % de nuestras colecciones. Aún así, gracias a un Proyecto Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires, nuestro centro consiguió un apoyo de la Fundación Banco Itaú para llevar a cabo la migración del portal a un software nuevo, renovar el diseño y agregar nuevas funcionalidades como el mapa o la línea de tiempo.

En primer lugar, era necesario que los objetos digitales contaran con OCR (reconocimiento óptico de caracteres), de modo de facilitar la búsqueda del lector poniendo en el buscador, por ejemplo, una palabra, un nombre propio, un tema… Un servicio que no pudimos ofrecer en las primeras digitalizaciones. Además, las fichas que contenían la data sobre las revistas —director, subdirector, colaboradores, ciudades de edición y toda una serie de informaciones adicionales— debían responder a los estándares internacionales de estructuración de datos que facilitaran la recuperación de la información”. Ahora basta con poner en el buscar un nombre propio (digamos, Rodolfo Walsh) para que el sistema muestre todas las revistas o periódicos en que Walsh colaboró. Basta poner como tema “contracultura”, para que nos aparezcan con un solo click revistas como Eco contemporáneo o Arte y Rebelión.

En este relanzamiento, el sitio ofrece también un mapa de geolocalización, que permite visualizar las revistas en los países y las ciudades que las prohijaron. Quien está viendo el mapa y hace click, digamos, en Lima, se despliegan los íconos de acceso a las colecciones de revistas nacidas en la capital peruana como AmautaLabor y El zorro de abajo”.

Además, el nuevo sitio ofrece una línea de tiempo, para ubicar las revistas diacrónicamente.

No están todavía todas y cada una de las revistas latinoamericanas. Diez años de trabajo no es nada si consideramos todo lo que tenemos por delante. Pero hemos comenzado. El objetivo es ofrecer acceso a una colección por semana. Esta semana, por ejemplo, terminamos de poner en línea una colección completa del semanario antifascista Argentina Libre, que se editó entre 1940 y 1948 bajo varios nombres y donde escribió casi todo el arco de la intelectualidad argentina, desde César Tiempo a Jorge Romero Brest, desde Borges hasta Roberto Arlt. La semana anterior cargamos, siempre con acceso libre y gratuito, Nuestra Causa (1919-1923), una revista de cultura feminista hasta hoy inhallable en cualquier biblioteca, en la que colaboraron figuras como Alicia Moreau, Elvira Rawson de Dellepiane, Cecilia Grierson y Alfonsina Storni.

Nuestro equipo es pequeño, pero viene demostrado que es capaz de avanzar incluso en tiempos de desprecio por la cultura, en parte por una enorme convicción en su misión y, si se quiere, también por prepotencia de trabajo. El CeDInCI y su portal de revistas AméricaLee son un testimonio vivo de la potencia de nuestra cultura. AméricaLee quiere decir América Latina leyendo, un continente en estado de lectura, en tiempo de ebullición, en situación de producción. Somos una pequeña parte de ese proceso.

Descubren cabezas clavas y más de 200 piezas de la preconquista de América en sitio arqueológico de Amazonas, Perú

Los expertos son parte del Instituto de Investigación de Arqueología y Antropología Kuélap y la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM).

Nuevo descubrimiento en Amazonas. Expertos del del Instituto de Investigación de Arqueología y Antropología Kuélap (INAAK) encontraron cabezas clavas y más de 200 estructuras tras operaciones en el sitio arqueológico Ollape, ubicado en el distrito de La Jalca, en la provincia de Chachapoyas. Los especialistas pertenecen a la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM), la cual precisó que dos cabezas claves destacaron de entre todas las piezas.

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Sociedad

05 Ago 2025 | 16:03 h

Descubren cabezas clavas y más de 200 piezas de la preconquista de América en sitio arqueológico de Amazonas

Los expertos son parte del Instituto de Investigación de Arqueología y Antropología Kuélap y la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM).

Arqueólogos peruanos realizaron trabajos en el sitio arqueológico Ollape. Foto: Gerson Cardoso/LR/Andina

Arqueólogos peruanos realizaron trabajos en el sitio arqueológico Ollape. Foto: Gerson Cardoso/LR/Andina

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Greys Lizarme

Nuevo descubrimiento en Amazonas. Expertos del del Instituto de Investigación de Arqueología y Antropología Kuélap (INAAK) encontraron cabezas clavas y más de 200 estructuras tras operaciones en el sitio arqueológico Ollape, ubicado en el distrito de La Jalca, en la provincia de Chachapoyas. Los especialistas pertenecen a la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM), la cual precisó que dos cabezas claves destacaron de entre todas las piezas.

Cabe destacar que dichos elementos fueron obtenidos de los escombros de una estructura circular. Los investigadores señalaron que, debido a su orientación y posición, habrían sido colocadas en los exteriores de dicha infraestructura.

Amazonas: más de 200 piezas de la preconquista de América

El proyecto fue avalado por el Laboratorio de Investigación en Geomática de la UNTRM con la disposición de vuelos de dron y levantamiento LiDAR (Light Detection and Ranging). Todo esto con el objetivo de permitir la obtención de planos de alta precisión de la zona arqueológica para, posteriormente, ser inspeccionado por el equipo de arqueólogos del INAAK.

Durante el proceso, se registraron variedades de frisos arquitectónicos, de los cuales destaca uno con diseño en zigzag. El total de estructuras sobrepasa las 200 y pertenecen a la época de la preconquista de América.

Proyecto Arqueológico Xalca Grande en Ollape, Amazonas

El presente proyecto, llamado “Proyecto Arqueológico Xalca Grande”, es seguido por un equipo profesional del INAAK: participan estudiantes de Arqueología y egresados de la UNTRM, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Nacional de Trujillo.

Adicionalmente, dicha iniciativa también fue el resultado de la cooperación entre la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas y la Municipalidad Distrital de La Jalca.

Museos comunitarios de Bolivia fortalecen su profesionalización desde los territorios

Durante tres jornadas, representantes de repositorios del país participaron en un curso taller con enfoque intercultural y social, que concluyó con una jornada práctica en Chiripa.

Con la participación de representantes de museos comunitarios de varias regiones del país y especialistas internacionales en museología, se llevó a cabo el curso taller Desarrollo de Habilidades museísticas en los museos comunitarios bolivianos, un espacio formativo e intercultural organizado por la Asociación de Museos Comunitarios del Qhapaq Ñan (Asoremuc-QÑ), con el respaldo de la Embajada de los Estados Unidos de América, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y el Museo Comunitario Arqueológico de Chiripa. 

El evento se desarrolló entre el 8 y 10 de julio, con dos jornadas en el Museo Tambo Quirquincho de La Paz y una tercera jornada de visita práctica en la comunidad de Chiripa, municipio de Taraco, en el departamento de La Paz. Durante estos días se generó un valioso intercambio de experiencias y conocimientos destinados a fortalecer la gestión, sostenibilidad y el impacto social de los museos comunitarios bolivianos.

CAPACITACIÓN ESPECIALIZADA CON MIRADA INTERCULTURAL

El curso contó con la presencia de destacados profesionales bolivianos y estadounidenses, quienes ofrecieron talleres y conferencias sobre temas clave para el desarrollo de los espacios museísticos desde una perspectiva territorial y con enfoque comunitario.

Se abordaron contenidos sobre gestión cultural, conservación de patrimonio, diseño de experiencias turísticas sostenibles, interacción con visitantes, prevención del tráfico ilícito de bienes culturales, procesos de repatriación y elaboración de productos artesanales.

Entre las ponencias más destacadas se contó con la participación de expertas del Museo Nacional del Indígena Americano (Smithsonian Institution), como Amy Van Allen y la conservadora emérita Emily Kaplan. También estuvo presente Helen Robbins, del Museo Field de Chicago, junto a Juan Carlos Patón Flores, coordinador del proyecto desde Asoremuc-QÑ.

MUSEOS COMUNITARIOS: ESPACIOS VIVOS Y SOSTENIBLES 

Más allá de los aspectos técnicos, el curso apostó por una comprensión profunda del rol de los museos comunitarios como espacios vivos, sostenibles y profundamente vinculados con la identidad de sus pueblos. Se enfatizó en el empoderamiento comunitario, la importancia de construir redes de colaboración entre museos y gobiernos locales, y la revalorización de los saberes ancestrales como patrimonio vivo. 

La jornada final se llevó a cabo en la comunidad de Chiripa, una de las más emblemáticas del altiplano paceño, donde los participantes aplicaron lo aprendido en terreno, y compartieron con los comunarios, autoridades locales y representantes del Museo Comunitario Arqueológico de Chiripa. Esta experiencia cerró con un apthapi comunitario, que simbolizó la reciprocidad y el compromiso colectivo con la defensa y revitalización del patrimonio cultural.

HACIA UNA GESTIÓN CULTURAL QUE NACE DESDE LAS COMUNIDADES

Desde Asoremuc-QÑ se valoró el impacto de esta iniciativa como un paso firme hacia la profesionalización cultural desde las comunidades y para las comunidades. Además de los contenidos y experiencias compartidas, el curso permitió tejer nuevos vínculos humanos y redes colaborativas que enriquecerán el movimiento de museos comunitarios en el país.

“Seguiremos trabajando por nuestros museos comunitarios, por nuestras memorias vivas y por una gestión cultural que nazca desde las comunidades y se proyecte al mundo”, afirmaron los organizadores en el acto de clausura.

Todos los participantes recibieron certificaciones oficiales que avalan su formación en este curso taller, que marca un hito en el fortalecimiento de los espacios culturales de base en Bolivia.