Patrimonio natural chileno en riesgo

El reciente informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que advierte que el 43% de los sitios naturales del Patrimonio Mundial están amenazados por el cambio climático, refleja una crisis que no es ajena para Chile. Como un país de geografía diversa y biodiversidad única, enfrentamos desafíos que amenazan no solo a los ecosistemas, sino también a las comunidades que han convivido con ellos por generaciones.

Nuestro territorio está entre los más vulnerables al cambio climático. Las olas de calor, la sequía prolongada, el retroceso de glaciares y la alteración del régimen de precipitaciones transforman paisajes que creíamos inmutables. Este fenómeno no es uniforme, pero sus impactos se acumulan con efectos profundos. Los glaciares andinos, por ejemplo, retroceden a ritmos alarmantes, afectando el suministro de agua que sostiene ríos, cultivos y ciudades.

Un aspecto poco abordado en el debate público, aunque evidente desde la investigación, es la relación entre patrimonio natural y comunidades humanas. En Chile, muchos sitios de valor ecológico son también espacios culturales, históricos y espirituales. Humedales del altiplano o bosques templados del sur no solo albergan biodiversidad, sino también saberes ancestrales y prácticas de cuidado comunitario.

A este panorama se suman amenazas múltiples. La sequía ha reducido caudales y puesto en riesgo humedales, mientras los incendios forestales, potenciados por las altas temperaturas y la biomasa seca, devastan miles de hectáreas de vegetación nativa. No solo se pierden especies y suelos fértiles: se destruyen paisajes que forman parte del imaginario colectivo. En los ecosistemas costeros, el aumento del nivel del mar, la erosión y la acidificación amenazan sistemas marinos y a comunidades pesqueras artesanales cuyos modos de vida dependen del mar.

Frente a ello, las políticas públicas siguen siendo insuficientes. Aunque hay avances en áreas protegidas, persisten brechas estructurales: falta de financiamiento sostenido, escasa participación local y una visión fragmentada entre lo natural y lo cultural. Esta desconexión entre investigación, gestión y territorio debilita las respuestas institucionales.

Urge avanzar hacia un enfoque de conservación que reconozca la dimensión humana del entorno natural. No se trata solo de proteger glaciares o bosques por su valor ecológico, sino de comprenderlos como parte de una red de relaciones sociales, culturales y emocionales. Conservar el patrimonio natural implica también preservar los modos de vida que le dan sentido.

En este escenario, la evidencia apunta a tres líneas prioritarias: fortalecer los sistemas de monitoreo y alerta temprana que integren conocimiento científico y local; garantizar la participación comunitaria en las decisiones territoriales; y asegurar financiamiento a largo plazo que permita una gestión preventiva y resiliente.

El cambio climático no es una amenaza futura: ya está transformando nuestros ecosistemas más valiosos. Pero también es una oportunidad para redefinir nuestra relación con la naturaleza y entender que el patrimonio no es un conjunto de objetos, sino territorios vivos donde se entrelazan biodiversidad, cultura e identidad.

Chile aún posee el capital natural y humano para liderar un modelo de conservación inclusivo y adaptativo. Todo dependerá de nuestra capacidad para actuar con decisión, sensibilidad y visión de futuro. Proteger el patrimonio natural es, en definitiva, proteger lo que somos y lo que queremos ser como sociedad.

Carlos Esse Herrera

Director Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (IIDS)

Universidad Autónoma de Chile

Descubren en Catamarca los restos arqueológicos más antiguos de Sudamérica

Catamarca es escenario de un hallazgo que podría ser el más antiguo de Sudamérica, capaz de reescribir la historia de los primeros pobladores del continente.

Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Buenos Aires, investigadores del CONICET y especialistas franceses descubrieron en Catamarca restos y artefactos con una antigüedad que oscila entre los 30.000 y 40.000 años. Según los estudiosos preliminares, esto podría cambiar completamente la teoría de poblamiento de América.

El hallazgo se dio en Cueva Cacao, en Antofagasta de la Sierra, un punto estratégico donde anteriormente se rescataron reliquias indígenas de los primeros habitantes de la región andina. Sin embargo, nada se comparó con lo obtenido en la reciente expedición. Los medios de la provincia catamarqueña informaron de esta noticia con orgullo, ya que marca un precedente en la llegada de los seres humanos al subcontinente.

El director de Arqueología de Catamarca, Cristian Mellán, acompañó los trabajos en el yacimiento y destacó: “Es uno de los descubrimientos más importantes no solo para Catamarca, sino para Sudamérica. Estos sitios son los más antiguos de la zona y pueden dar vuelta el mapa arqueológico. Estamos hablando de ocupaciones humanas muchísimo más antiguas de lo que se creía posible”.

Cueva Cacao 1A corresponde al yacimiento arqueológico de Antofagasta de la Sierra. Se ubica a 20 km al norte del núcleo urbano y contiene múltiples estratos con ocupaciones humanas antiguas y restos de megafauna extinta. Debido al reciente descubrimiento, posicionó a este punto como un lugar de referencia en la arqueología mundial, lo que prueba que los humanos primitivos habrían descendido desde América del Norte al sur mucho antes de lo que se cree.

Las pinturas rupestres de Cueva Cacao en Antofagasta de la Sierra se convirtió en la expresión artística más antigua de Sudamérica, mucho más que la de La Cueva de las Manos

En cuanto a las pinturas rupestres expresadas sobre la roca de la cueva, exhibe figuras humanas completas, camélidos, máscaras y signos del estilo regional. Los diseños no tienen delimitaciones cronológicas claras, por lo que su estudio demandará varios meses.
En una investigación que llevó a cabo en 2020 la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), los primeros Homo sapiens se habrían esparcido por la región hace 15.500 años. Con los elementos encontrados en Catamarca, la percepción de los científicos cambiará por completo, al igual que los libros de historia.
Una comparación extra. Los diseños de la Cueva de las Manos del río Pinturas, en Santa Cruz, se ejecutó entre los años 13.000 y 9500 a.C., mientras que los nuevos localizados en el norte de nuestro país corresponden a una antigüedad mucho mayor.
La misión arqueológica se extendió hasta el 23 de octubre y la preservación de la misma estará bajo la responsabilidad del Consejo Federal de Inversiones (CFI), la Universidad Nacional de Catamarca y la Embajada de Francia.

Naturaleza, territorio y cultura visual en América: tres días de reflexión en la UNTREF

El 3° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana exploró la relación entre territorio, cultura y naturaleza, destacando la producción de sentido a través del arte, la literatura y las prácticas culturales en la América colonial.

Rectorado Centro fue la sede del 3° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana (siglos XVI a XIX), titulado “De reinos y naturalezas: ecologías, saberes y visiones del territorio”. La actividad reunió a especialistas de la Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, México, Alemania, Italia y Perú. Reflexionaron sobre cómo las imágenes, los relatos y la naturaleza se entrelazaron en América desde la temprana modernidad. El hecho de que la naturaleza no solo haya funcionado como telón de fondo, sino como un actor activo en la creación artística y en las prácticas culturales fue el eje que recorrió la actividad.

Conferencia de apertura: conectando literatura y territorio

La apertura estuvo a cargo de Graciela Silvestri, investigadora de la Universidad Nacional de La Plata. Ella analizó la percepción del litoral paranaense a través de la mirada de poetas y otros artistas. Su presentación destacó cómo la literatura, los atlas indígenas, los relatos históricos y las obras de arte construyen distintas interpretaciones del territorio, conectando paisaje, tecnología, política y memoria cultural. También exploró la influencia de proyectos de ingeniería, cine y música en los sentidos de los territorios guaraníes.

Mesas y debates: un panorama interdisciplinario

Durante los tres días en los que se desarrollaron estas Jornadas, se realizaron nueve mesas temáticas con la participación de investigadores de diversas instituciones internacionales. Entre los temas abordados se incluyeron los paisajes intervenidos, la representación de la naturaleza y las catástrofes sublimes, los saberes desde la naturaleza y las naturalezas idealizadas. Se destacaron ponencias de académicos de Estados Unidos, Alemania, Brasil, Chile, México, Italia y Perú. Ellos compartieron investigaciones sobre arte, literatura, geografía, ecología y patrimonio cultural en la América colonial y temprana moderna.

Historia del congreso: continuidad y evolución

Este 3° Congreso se inscribe en una tradición que comenzó con el 1° Congreso Internacional sobre Cultura Visual Iberoamericana, realizado en el año 2021 bajo el título “Malas imágenes. Lugares visuales de la disputa”. Aquella primera edición puso en debate cómo las imágenes, al igual que la palabra escrita, construyen sentidos de la realidad en dimensiones políticas, religiosas, culturales y educativas y cómo, a su vez, este sentido repercute en prácticas sociales.
En 2023, el 2° Congreso profundizó sobre las políticas de las elecciones estéticas en la sociedad colonial, explorando la vida de los objetos y las obras, así como cuestiones vinculadas con el género, la sacralidad, la liturgia y los ámbitos eclesiásticos. Estas ediciones sentaron las bases para el análisis interdisciplinario desarrollado en 2025.

Conferencia de cierre

La conferencia de cierre estuvo a cargo de la investigadora de la Universidad de Nueva York Mary-Louise Pratt. Ella refirió cómo exploradores como Cristóbal Colón percibían la naturaleza como un “jardín del edén” para la conquista y clasificación, ocultando la historia de las culturas locales y el poder asimétrico en las llamadas “zonas de contacto”.

Pratt también reflexionó sobre la expansión imperial europea y destacó la obra de Alexander von Humboldt, considerado uno de los últimos científicos universales. Humboldt, a través de sus viajes y estudios, compiló treinta volúmenes que contribuyeron al proyecto taxonómico de la historia natural y revolucionaron la manera de concebir la naturaleza. Él la consideraba un sistema de sistemas en interacción constante, donde lo humano y lo no humano, lo vivo y lo inanimado coexisten. La especialista concluyó señalando dos caminos posibles: la reinvención de la naturaleza o la persistencia en el mito de la superioridad humana.

Visión institucional: investigación y patrimonio cultural

Diana Wechsler, vicerrectora de la UNTREF y directora del Departamento de Arte y Cultura, destacó el carácter singular del Instituto de Investigación en Arte y Cultura Dr. Norberto Griffa (IIAC) como espacio de investigación transdisciplinar que desde 2012 aloja archivos, corpus documentales y fondos de artistas, intelectuales y galeristas, con especial énfasis en su digitalización y acceso gratuito. Resaltó el papel del MUNTREF y la importancia de seguir construyendo iniciativas académicas colectivas, celebrando la obstinación de las universidades públicas por mantener espacios de investigación y reflexión. Wechsler señaló que este trabajo permite reencontrarse con la historia y reinterpretarla desde preguntas actuales, mostrando que la historia puede iluminar nuestros días y mantenerse siempre viva.

Organización y colaboración internacional

El Congreso fue organizado por el Quillca (Programa de Estudios Visuales sobre Arte Colonial Sudamericano) y MATERIA (Centro de Investigación en Arte, Materia y Cultura) del Instituto de Investigación en Arte y Cultura Dr. Norberto Griffa (IIAC), en colaboración con el Kunsthistoriches Institut in Florenz y la Pontificia Universidad Católica del Perú, reafirmando la dimensión internacional de la actividad y la relevancia de la UNTREF como espacio de encuentro académico y cultural.

Las 10 ciudades de América Latina con los cascos arquitectónicos antiguos más bellos

Los centros históricos de América Latina conservan una herencia que entrelaza pasado colonial, raíces indígenas y vitalidad contemporánea. Las fachadas coloridas, las plazas trazadas al estilo español y portugués y las catedrales levantadas sobre antiguos templos precolombinos conforman un patrimonio urbano donde la historia sigue viva. En sus calles, la música, la gastronomía y los oficios tradicionales mantienen el pulso cultural de una región que, a diferencia de otras partes del mundo, ha hecho de la mezcla su identidad.

El último informe de la agencia alemana TourLane, analiza las diez ciudades latinoamericanas con los cascos antiguos más bellos del continente, tomando en cuenta criterios como la antigüedad, la facilidad para recorrerlas a pie, el precio medio de una visita guiada y su popularidad en redes sociales. Los datos fueron recopilados a partir de 65 ciudades del mundo, de las cuales 10 pertenecen a América Latina.

Colombia, México y Brasil lideran la lista, con Cartagena, Oaxaca y Salvador de Bahía ocupando los tres primeros puestos. Les siguen urbes de Centroamérica y el Cono Sur, como Antigua (Guatemala), Buenos Aires (Argentina) o Colonia del Sacramento (Uruguay), todas reconocidas por la UNESCO por su valor histórico y por conservar la trazabilidad de sus orígenes coloniales.

Cartagena en Colombia. Fuente: Adobe Stock.

En el primer puesto, Cartagena (Colombia) destaca por su muralla del siglo XVI y su trazado colonial intacto. Conocida como la Ciudad Amurallada, es Patrimonio Mundial de la Unesco y uno de los cascos antiguos más vibrantes del continente. Sus balcones cubiertos de buganvillas y sus calles empedradas evocan el esplendor del puerto colonial que fue, y hoy siguen siendo un escenario vivo de historia, arte y cultura caribeña.

Oaxaca, México. Fuente: Adobe Stock.

Oaxaca (México) ocupa el segundo lugar con un casco histórico que fusiona influencias zapotecas y mixtecas con la arquitectura barroca española. En torno al Zócalo, las iglesias coloniales, los mercados artesanales y los puestos callejeros crean una atmósfera única. TourLane destaca su “equilibrio entre patrimonio tangible e intangible”, donde la gastronomía -con el mole como plato emblemático- y las tradiciones comunitarias son parte esencial del paisaje urbano.

Salvador de Bahía. Fuente: Adobe Stock.

En el tercer puesto, Salvador de Bahía (Brasil) combina la huella portuguesa con la fuerza de las culturas afrobrasileñas. El barrio de Pelourinho, corazón histórico y cultural de la ciudad, fue el centro del imperio colonial en el siglo XVI y hoy late al ritmo de la samba y el candomblé. Entre fachadas pastel y plazas empedradas se encuentran la Iglesia de São Francisco, la Catedral Basílica y el Museo Afrobrasileño, símbolos de un mestizaje que define la identidad de Brasil.

El ranking también incluye otras joyas de la región: Panamá, con su casco viejo frente al Pacífico; Buenos Aires (Argentina); Antigua (Guatemala), ejemplo de planificación urbana colonial; Mérida (México), que conserva vestigios mayas en su trazado; y Colonia del Sacramento (Uruguay), cuya mezcla de influencias españolas y portuguesas le otorga un carácter singular. Completan la lista Sucre (Bolivia) y Quito (Ecuador), ambas declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco y reconocidas por la excelente conservación de sus conjuntos arquitectónicos.

Las ciudades con los cascos antiguos más bellos de América Latina

  1. Cartagena (Colombia)
  2. Oaxaca (México)
  3. Salvador de Bahía (Brasil)
  4. Ciudad de Panamá (Panamá)
  5. Buenos Aires (Argentina)
  6. Antigua (Guatemala)
  7. Mérida (México)
  8. Colonia del Sacramento (Uruguay)
  9. Sucre (Bolivia)
  10. Quito (Ecuador)

Las huellas del arte rupestre en el Norte Grande: “El valor mundial” de los Geoglifos de Pintados en Tarapacá, Chile

Desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico ubicado al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

“Sigue el rastro de mis pasos, un camino que refleja mi cultura”. Los geoglifos de Pintados se ubican al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal. Esta área silvestre se encuentra en la Región de Tarapacá, Provincia del Tamarugal, en la comuna de Pozo Almonte y a 95 kilómetros de distancia de la ciudad de Iquique.

El sector es considerado un lugar de interés científico y arqueológico por lo que fue declarado monumento histórico en 1969 . Y está bajo el resguardo y tuición de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) al ser parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas.

Las figuras rupestres plasmadas en Cerros Pintados conforman el sitio de geoglifos de mayor magnitud del norte de Chile. Según los estudios, su creación data entre los años 700 y 1500 d.C.

En los últimos cinco años, desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Y hace pocas semanas, se conoció un paso decisivo en ese camino porque fue nombrado en su lista tentativa.

Este proceso comenzó cuando se constituye la Fundación Geoglifos de Tarapacá. Y a este llamado de trabajo colaborativo responden un conjunto de instituciones públicas y universitarias: la Universidad Arturo Prat, la Universidad Católica del Norte (UCN) y Conaf.

“Son muchas las voluntades que se han ido sumando a este desafío” explica el rector de la Universidad Arturo Prat y el actual presidente de la Fundación, Alberto Martínez. Y -asegura- “hay aliados que nos han permitido llegar a esto, municipio de Pozo Almonte, delegación presidencial del Tamarugal, gobierno regional y la compañía minera Inés de Collahuasi”.

En 2020, la Fundación mandó un documento a la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y uno de los últimos hitos, este 2025, fue la entrega del informe preliminar ante la UNESCO en Paris.

Las distintas etapas están bien definidas a nivel de fechas. “Si no llegábamos a septiembre con la documentación, tendríamos que haber esperado un año” advierte el rector Martínez.

Luego de confirmar el ingreso a la lista tentativa, se destaca el logro. El líder de la Fundación reconoce que “no es un camino fácil, que la región lo lograra con un esfuerzo colaborativo, con líderes regionales, comunales, la academia y el sector privado”.

“Si logramos llegar al final, vamos a tener en nuestra región de Tarapacá otro sitio patrimonial, junto con las salitreras” destaca.

Arte rupestre del Norte Grande

¿Cuáles son las técnicas de construcción de los geoglifos en Pintados? La “extractiva”: apartar la tierra de la superficie en la ladera del cerro. El resultado es dejar expuesto el fondo del cerro más claro, en contraste con la superficie.

En menor cantidad, la técnica “aditiva” que resalta el diseño por la acumulación de material rocoso superficial. El resultado es una figura más oscura que el fondo del cerro.

“Este es uno de los primeros sitios mixtos (ambas técnicas) que se están postulando por eso tienen mucho interés desde la Subsecretaría de Patrimonio y el Ministerio de las Culturas porque es un sitio natural y cultural” destaca la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá, Wendoline Yáñez.

Según Yañez, la documentación que manejan permite tener mayor conciencia de otros lugares. “Y no es tan solo representativo de la región, sino que estamos haciendo poner en la mesa el arte rupestre de todo el Norte Grande” menciona.

Se han identificado cientos de diseños, entre ellos, figuras antropomorfas (forma o apariencia humana), zoomorfas (forma o apariencia de animal) y geométricas.

“Son 7 kilómetros aproximadamente de geoglifos. Y existe una gran concentración, dentro de lo que cuenta el Consejo de Monumentos son unos 500 y nosotros creemos que hay más de mil, pero hay que hacer un estudio acabado sobre eso y en eso estamos trabajando” describe Wendoline Yáñez.

La Mesa Técnica la preside el Gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal. “Sin el trabajo de la Fundación Geoglifos de Tarapacá no podríamos estar en este momento histórico tan importante y trascendental” destacaban sus integrantes en agosto del año pasado cuando se entregó la solicitud formal para que el “Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados” ingresara a la Lista Tentativa de Bienes Culturales de Chile.

La instancia estaba conformada, además, por consejeros regionales, la delegación presidencial del Tamarugal, la alcaldía de Pozo Almonte, la Oficina Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales, la seremi de Cultura Tarapacá y la seremi de Educación.

En este camino, la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá afirma que es necesario acercar el tema a la comunidad y por eso la educación patrimonial es importante. “Hemos tenido malas noticias, geoglifos que están en la costa fueron lamentablemente dañados. Hay que cuidarlos para que puedan permanecer para las futuras generaciones y puedan contar realmente la historia de nuestro territorio” concluye Yáñez.

Y también se entrega una reflexión desde la descentralización. “Nos quejamos del centralismo, pero en regiones vivimos lo mismo y todo se piensa en Iquique, en Hospicio…A veces nos olvidamos de la Provincia del Tamarugal que tiene la minería y genera un movimiento económico notable para la región y el país” menciona el rector de la Universidad Arturo Prat, Alberto Martínez.

El presidente de la Fundación Geoglifos de Tarapacá agrega: “El agua la traemos desde el Tamarugal, la agricultura, ganadería y también la cultura del patrimonio. La provincia del Tamarugal, de alguna manera, le da vida a nuestra región de Tarapacá”.

 “Esto es algo que no he visto”

El pasado 9 de septiembre se formalizó la creación del Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Este “paso fundamental” tiene una misión clara: proporcionar el respaldo necesario al expediente considerando estudios y documentación.

El grupo está integrado por destacados expertos y expertas en arqueología, historia, antropología, geografía y conservación.  El reconocido arqueólogo chileno, Lautaro Núñez, fue elegido presidente de la instancia.

Queremos avanzar en documentar ya la mayor complejidad, no solo como una propuesta, sino como una propuesta ganadora. Y para eso necesitamos que el equipo pueda fotografiar muy bien y establecer relaciones científicas profundas para poder entrar a una etapa más avanzada” destaca el investigador.

Explica que “este es un proceso largo con UNESCO” y lo más probable es que envíen también sus especialistas. “Nosotros nos estamos adelantando en poder tener respuestas complejas para preguntas complejas” reflexiona el Premio Nacional de Historia (2002).

El Comité tiene una mirada multidisciplinaria, pero también una representación nacional e internacional. ¿Quiénes son los otros participantes? El arqueólogo Calogero Santoro , académico de la Universidad de Tarapacá (UTA) ; la antropóloga y arqueóloga Persis Clarkson, de la Universidad de Winnipeg en Canadá; la arqueóloga Daniela Valenzuela,  de la UCN; la especialista en artes y restauración del patrimonio cultural Paz Casanova; el historiador y académico de la Universidad Arturo Prat (UNAP), Patricio Rivera; y el arqueólogo y director del Museo del Desierto de la UNAP, Álvaro Carevic.

Y uno de los nombres se relaciona con otro sitio en Sudamérica que cuenta con un reconocimiento patrimonial: los geoglifos de Nasca y Palpa. El investigador peruano Johny Isla tiene una trayectoria destacada por su trabajo en la conservación.

“Queríamos saber qué relaciones podían haber entre ambos espacios. Lo que logramos como equipo, de manera rápida, fue darnos cuenta que los geoglifos del Perú, que igualmente son espectaculares, pero los motivos no tienen nada que ver con el espacio de Tarapacá” menciona el Dr. Lautaro Núñez.

Y “eso es muy importante para nosotros porque nos permite tener motivos que son únicos en el desierto y que, en consecuencia, no hay comparación ni en cantidad ni complejidad de los diseños”. El también académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) reconoce que como equipo “nos hace pensar que tenemos una muy buena posibilidad sobre todo cuando el experto del Perú nos dice: Esto es algo que no he visto”.

Si estos geoglifos fueron hechos para ser observados por humanos, ¿Por qué hay geoglifos que están en la cúspide del cerro?  Antes de los incas, ¿Cómo es posible que los humanos de esta época pudieron dominar los cerros y tenerlos como si fuera un papel con un lápiz?

Hay círculos que tienen hasta 40 metros de diámetro, relata Núñez y afirma que “está todo tan bien medido, esto en sí mismo tiene un valor mundial”.

“Junto con eso, un niño puede mirar y preguntar. ¿Lo que hay ahí es una caravana de animalitos? Sí, como llamas, camélidos, ¿Y esa otra figura que se ve como una embarcación? Esa es una lanza y ese señor está arponeando. Eso está con una claridad impresionante, como las figuras humanas y de aves” agrega el arqueólogo.

Sin embargo, aclara lo siguiente: los geoglifos cuesta leerlos, hay figuras explícitas y otras no. “Podemos clasificarlos y decir mucho de ellos, pero otro niño nos puede preguntar ¿Por qué grababan en los cerros esos símbolos como una pelota redonda? No le tenemos respuesta…” advierte.

El experto recuerda cuando visitó dos veces los archivos que se encuentran en España y apunta a la expectativa también de un “hecho fortuito”.

“¿Por qué? Cuando llegan los primeros españoles, ven estos cerros con figuras y lo primero que hacen, especialmente los misioneros, es preguntar a los indígenas que están cerca de estos geoglifos. Y son preguntas simples: ¿Cuándo lo hicieron ¿Por qué lo hicieron? ¿que quisieron decir cuando dibujaban un círculo o rectángulo? Ese misionero escribe sobre eso y llegaba a los archivos de España. Éstos son monumentales y con una cantidad de datos impresionante. Espero que de repente, por ahí, un investigador encuentre un documento…” asegura.

Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Imagen publicada en conaf.cl

Pasado y presente: los desafíos del Sitio

Para entender los geoglifos de nuestro desierto y su trascendencia mundial, es muy importante saber que pasa al lado de ellos. Es una de las reflexiones que también expresan los especialistas cuando explican las llamadas “Huellas Caravaneras”.

Lautaro Núñez menciona una serie de hallazgos y dudas que se plantearon con el ya fallecido arqueólogo Luis Briones. “Cómo es posible que en este cerro de Pintados que está lejos del agua, lejos de los valles, lejos de los bosques, donde no hay nada de nada, pasaran por acá y dibujaran estos cientos de figuras” comenta y por eso concluyen que faltaban las huellas de las llamas.

Y en ese inicio de las investigaciones-destaca Núñez- uno de los aportes más importantes es cuando las encontraron. “Los fragmentos de cerámica preincaicas, trozos de molde para fundir ¿Por aquí pasaron? Pero tienen que hacer muchas paradas para comer y alimentar a sus llamas” agrega. Lo anterior los llevó al siguiente paso: “Tenemos que encontrar sus campamentos”.

En Pintados se pueden observar los geoglifos de llamas en fila con un hombre dibujado adelante. “La primera vez que encontramos esto, le digo a mis colegas: esto lo he visto hoy entre los aymaras en el altiplano cuando hacen viajes con sus llamas cargadas con productos hacia un valle más bajo y entregan papas y ellos reciben maíz” advierte el actual presidente del Comité Científico del Complejo Arqueológico.

El trabajo de Lautaro Núñez sigue aportando con hallazgos a la fecha en Pintados y la cantidad de información “es impresionante”. Al excavar, encontraron fosos repletos de mazorcas de maíz sin grano. ¿Por qué?  “Nos dimos cuenta que los maíces eran aquellos de los que sacaron los granos y dejaron en la costa por las operaciones de intercambio con los pescadores…Pero a la vez, se llevaron los restos de huesos de pescado, volvían con ellos frente a los geoglifos de Pintados y en esos fosos ponían las ofrendas” cuenta el investigador.

Por eso, se destaca que no solo se trata de comercio sino de prácticas de intercambio en medio de una caminata que significa atravesar el desierto más extremo de Sudamérica. “Solo quedan los cerros para rogar que los apoyen en estas bajadas de mucho esfuerzo, eso implica que estos caravaneros tendrían relaciones espirituales, religiosas…” expone Ñúnez.

Y en medio de este camino, el especialista aborda dos desafíos mirando hacia el futuro. Uno de ellos, es la conservación.

“(Estos geoglifos) se hacen en un cerro que tiene una cubierta como una piel. Y con el tiempo hay un efecto de la erosión, del viento. ¿Serán eternos?  Por eso, se hace necesario crear una disciplina para saber cómo los vamos a conservar. Luis Briones me decía: este es un problema mayor y se requiere mucha conversación”.

Describe también que ha sido testigo de rayados y destrucción de los geoglifos por eso hace otro llamado: un plan de educación patrimonial. Esto, debería considerar un programa educativo, formativo y llevar a los estudiantes al sitio. El arqueólogo advierte que hay más de doscientos sitios que todavía no se han encontrado.

“Tenemos que buscar el por qué están en ese lugar y desde cuándo. Este reconocimiento (internacional), que creo que va a ocurrir, va a ser un gran estímulo para preocuparnos de Pintados y de todos los geoglifos que están en el desierto” finaliza.

Crédito de fotos portada, Pintados y centro de visitas: Gerard Hudepohl.

Perú recupera 31 bienes arqueológicos repatriados desde Estados Unidos tras verificación del Ministerio de Cultura

Piezas claves del patrimonio nacional, de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, regresan al país tras gestiones interinstitucionales

Entre las piezas recuperadas destacan cerámicas de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, así como restos óseos prehispánicos. Los bienes fueron devueltos voluntariamente por ciudadanos estadounidenses. (Foto: Mincul)

El Ministerio de Cultura (Mincul) verificó la repatriación de 31 bienes arqueológicos procedentes de Estados Unidos, acción realizada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (RR. EE.) con la participación de equipos técnicos especializados. 

Entre las piezas restituidas se cuentan objetos de cerámica, restos óseos y un collar prehispánico, representativos de varias culturas ancestrales del Perú.

La composición del lote recuperado abarca 22 objetos de cerámica, como cántaros, esculturas, cuencos, botellas y vasos pertenecientes a las culturas ChancayChachapoyas y Vicús. El grupo también incluye un collar de cuentas líticas de la cultura Chancay.

Todas estas piezas fueron entregadas de manera voluntaria por ciudadanos estadounidenses ante las delegaciones diplomáticas peruanas en Estados Unidos. El acto simboliza un resultado tangible de la cooperación internacional en la protección del patrimonio cultural.

Junto a los objetos cerámicos, el cargamento retornado incluye ocho restos óseos humanos de origen prehispánico: cinco cráneos y tres huesos largos, que permanecieron bajo custodia del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Luisiana.

Según especialistas del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, cuatro cráneos pueden provenir de los sitios arqueológicos de Chunaca y Chucuncuya en Huarochirí, región Lima, mientras que el quinto pertenecería a la costa norte del país.

Los tres huesos largos habrían salido del distrito de Pimentel en Lambayeque. Este riguroso análisis subraya la importancia de la trazabilidad para la conservación.

Medidas contra el tráfico ilícito

La verificación fue ejecutada por especialistas de la Dirección de Recuperaciones del Ministerio de Cultura, junto con la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural, en articulación con la Dirección General para Asuntos Culturales de la Cancillería.

Como parte del proceso, se acordó la entrega formal de los bienes al Mincul en el Palacio de Torre Tagle, evento que consolidará la devolución legal y administrativa de los objetos arrebatados al patrimonio peruano.

Las gestiones formaron parte de la política estatal dedicada a la recuperación de bienes culturales muebles que hayan salido ilícitamente del país, una prioridad sostenida en la agenda del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Las autoridades resaltan que estos logros requieren la participación activa de la ciudadanía, e invitan a denunciar cualquier acto vinculado al tráfico ilícito de patrimonio.

Para ello se han habilitado canales específicos de atención, como el número WhatsApp 976 066 977, el correo atenciondedenuncias@cultura.gob.pe y la plataforma

Entrada gratis a museos

De otro lado, el Ministerio de Cultura ha dispuesto el ingreso gratuito a más de 50 museos estatales para menores de edad, personas con discapacidad y adultos mayores, tanto peruanos como extranjeros residentes, desde el 16 de noviembre según lo establece la Resolución Ministerial N.º 000247-2025-MC.

Esta medida busca fomentar el acceso a los espacios culturales y apoyar el ejercicio de los derechos culturales en el marco de la Política Nacional Cultural al 2030.

El beneficio incluye museos emblemáticos como el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú o el Lugar de la Memoria, la Tolerancia e Inclusión Social, entre otros en todo el país.

Descubren tatuajes ocultos en momias milenarias que revelan los rituales más misteriosos de civilizaciones antiguas

Gracias al uso de tecnologías avanzadas y al trabajo conjunto entre científicos y comunidades originarias, los tatuajes de momias de hasta 2.400 años de antigüedad están revelando información desconocida sobre rituales, jerarquías sociales y prácticas espirituales de antiguas civilizaciones.

Imágenes infrarrojas, análisis microscópicos y experimentos con herramientas ancestrales están transformando la forma en que la arqueología interpreta el cuerpo humano: ya no solo como un objeto de estudio, sino como un documento vivo de identidad y memoria colectiva.

Durante siglos, los tatuajes antiguos fueron considerados simples curiosidades o signos de barbarie. Sin embargo, investigadores como el arqueólogo Aaron Deter-Wolf lograron legitimar la arqueología del tatuaje como una disciplina seria, demostrando que estas marcas corporales revelan aspectos fundamentales de la vida, el poder y la espiritualidad de los pueblos antiguos.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Ötzi, el Hombre de Hielo, una momia de más de 5.000 años que conserva 61 tatuajes. Nuevas comparaciones con tatuajes experimentales confirmaron que fueron realizados con agujas de hueso mediante punteado, y no con incisiones como se creía.

La egiptóloga Anne Austin, por su parte, descubrió más de 30 tatuajes en la piel de una mujer momificada en Egipto, con jeroglíficos, instrumentos musicales y deidades que sugieren un rol sacerdotal y ritual. Estos hallazgos, invisibles a simple vista, demuestran que la piel puede guardar información que no aparece en los textos antiguos.

El uso de cámaras infrarrojas permitió al investigador Benoît Robitaille detectar tatuajes ocultos en momias peruanas, invisibles por el desgaste del tiempo. Al mismo tiempo, la colaboración con artistas y líderes indígenas ha dado lugar a un diálogo intercultural que rescata el significado espiritual y simbólico de estas marcas.

Hoy, la arqueología del tatuaje vive una auténtica revolución: en solo cinco años se descubrieron más tatuajes que en los últimos 150, revelando un pasado que literalmente vuelve a escribirse sobre la piel. Cada nueva marca encontrada es una historia resucitada —una conexión entre ciencia, arte y memoria ancestral que redefine lo que creíamos saber sobre los cuerpos del pasado.

Desierto Florido, patrimonio natural en Chile

El fenómeno denominado “Desierto Florido” ocurre principalmente en la Región de Atacama.

Lugar en el que bajo ciertas condiciones de lluvia y temperatura se desarrolla un maravilloso ecosistema muy diverso con la germinación de más de 200 especies de plantas de vida corta y geófitas. Con el desarrollo de estas especies se proporciona una fuerte base para sustentar una rica fauna asociada, razón por la que es considerado como un sitio prioritario de conservación.

La superficie en que se desarrolla puede variar, pero en la actualidad el área protegida es el “Parque Nacional Desierto Florido” en Atacama. Las condiciones para que se genere este ecosistema son lluvias mayores a 15 milímetros, olas de frío necesarias para activar estas semillas y una ausencia de eventos extremos, que puedan dañar el proceso de germinación.

Este ecosistema se desarrolla en tiempo limitado. La Corporación Forestal Nacional (Conaf) menciona que este año se desarrollará en primavera, hasta la primera quincena de noviembre, logrando su mayor desarrollo en octubre.

El fenómeno presenta una belleza de amplios campos llenos de diversas flores y fauna, las cuales se encuentran en categoría de conservación amenazada. Entre ellas están especies endémicas como la graminea Eragrostis pycnantha y arbusto Pintoa chilensis, ambas calificadas “en peligro”; mientras que la cactacea Pyrrhocactus confinis es clasificada como “vulnerable”. Entre los animales más representativos está la Lama guanicoe (guanaco) en categoría “vulnerable”.

El Ministerio del Medio Ambiente menciona que la fauna registrada en el área cuenta con cerca de 40 especies de aves, 17 especies de mamíferos y 8 especies de reptiles.

Si bien es hermoso disfrutar del gran ecosistema que se presenta en esta región, no debemos olvidar su fragilidad. Para que nuestras futuras generaciones puedan observarlo en toda su dimensión es fundamental respetar y proteger nuestro legado de la naturaleza.

Inician campaña para que la Marcha del Orgullo sea patrimonio cultural de Chile

La iniciativa impulsada por el Movilh e Iguales busca que el desfile sea reconocido “oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile porque representa la diversidad y la construcción de un país más justo e inclusivo”.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y la Fundación Iguales iniciaron una campaña de recolección de firmas y apoyos para que la Marcha del Orgullo sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile.

El llamado a firmar explica que “la Marcha del Orgullo es una de las manifestaciones públicas más masivas y significativas de la historia reciente de Chile. Desde 1995 reúne a miles de personas LGBTIQ+, junto con familias, amistades, organizaciones sociales y aliadas, compartiendo los valores de igualdad, libertad y no discriminación”,

“Esta celebración anual tiene un profundo sentido patrimonial, porque recoge la memoria de las luchas locales contra la discriminación y simboliza la transformación de la vergüenza y el miedo en orgullo y visibilidad. Queremos que esta tradición sea reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile, porque representa la diversidad, la resistencia frente a la exclusión y la construcción de un país más justo e inclusivo”, indicaron las organizaciones.

Una vez recolectados los apoyos, el Movilh e Iguales postularán oficialmente a la Marcha del Orgullo como “Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile” ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Especialistas de Iberoamérica se reúnen en Guadalajara, México para debatir sobre el patrimonio cultural

Más de 40 especialistas de México, España y América Latina se reunirán en Guadalajara para reflexionar sobre los territorios, espacios y memorias que conforman el patrimonio cultural.

Más de 40 especialistas de México, España y América Latina se reunirán en Guadalajara para reflexionar sobre los territorios, espacios y memorias que conforman el patrimonio cultural.

El 16 y 17 de octubre se celebrará el IV Congreso Internacional de Patrimonio Artístico y Cultural (CIPAC), un encuentro organizado por Arte Convergente A.C. y el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Guadalajara, con apoyo de la Secretaría de Cultura de Jalisco y del Organismo Público Descentralizado Museos, Exposiciones y Galerías (MEG).

El congreso tiene como propósito fortalecer la colaboración entre instituciones dedicadas al estudio, conservación y gestión del patrimonio.

En palabras de José Daniel López Hernández, jefe de Patrimonio Artístico e Histórico de la Secretaría de Cultura de Jalisco,

“queremos generar un espacio de diálogo que conecte distintas experiencias y disciplinas en torno a la memoria y los territorios culturales”.

Durante dos jornadas, los asistentes —académicos, investigadores, gestores y estudiantes— analizarán desde distintas perspectivas los desafíos actuales del patrimonio, abarcando ámbitos como la arquitectura, el urbanismo, la etnomusicología, la diversidad cultural, las artesanías y las expresiones religiosas.

Este bloque incluirá mesas de trabajo dedicadas al patrimonio arquitectónico, el diseño del espacio religioso contemporáneo, las perspectivas de género e identidad, la diversidad cultural y la relación entre música y memoria.

Entre los participantes se encuentran investigadores de México, Argentina, Brasil, Belice y España, quienes compartirán experiencias académicas y proyectos institucionales en colaboración con la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Salamanca y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, entre otras.

El viernes 17 de octubre, el congreso continuará de forma presencial en la Sala Higinio Ruvalcaba del Ex Convento del Carmen, de 10:00 a 20:00 horas. La programación incluirá conferencias, mesas redondas y presentaciones editoriales centradas en los retos de la gestión y defensa del patrimonio cultural en el estado de Jalisco.

Uno de los ejes de discusión abordará la conservación de capillas de indios y hospitalitos, así como las herramientas legales para la protección del patrimonio tangible e intangible. También se analizarán casos sobre patrimonio musical y las estrategias para preservar las artesanías frente a la apropiación o pérdida de técnicas tradicionales.

Otro tema que tendrá especial relevancia será el impacto de la gentrificación en el patrimonio urbano, fenómeno que ha transformado los centros históricos y los espacios comunitarios en distintas ciudades del país.

El congreso contará con la participación de especialistas de la Secretaría de Cultura de Jalisco, el Seminario de Cultura Mexicana, el Centro INAH Jalisco, la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, ICOMOS México y diversas instituciones universitarias.

Además, durante la jornada presencial se presentará el libro Patrimonio Cultural. El valor de la diversidad en el diálogo multidisciplinario, coordinado por la doctora Jessica Marcelli Sánchez. La publicación reúne investigaciones y reflexiones derivadas de las ediciones anteriores del CIPAC y busca fortalecer el intercambio académico entre especialistas en el campo del patrimonio.