Hallan casa virreinal bajo la tierra en el Centro Histórico

Los vestigios de una estructura prehispánica y de pisos de la misma época que pertenecieron a los márgenes de la antigua ciudad de Tenochti-tlán, así como las ruinas de un palacio virreinal del siglo XVII y de una casa colonial del siglo XVIII, han sido localizados en un predio ubicado entre las calles de Venustiano Carranza  y República de Uruguay en el Centro Histórico. El hallazgo realizado por un grupo multidisciplinario…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de agosto.- Los vestigios de una estructura prehispánica y de pisos de la misma época que pertenecieron a los márgenes de la antigua ciudad de Tenochti-tlán, así como las ruinas de un palacio virreinal del siglo XVII y de una casa colonial del siglo XVIII, han sido localizados en un predio ubicado entre las calles de Venustiano Carranza  y República de Uruguay en el Centro Histórico.

El hallazgo realizado por un grupo multidisciplinario de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con apoyo de Grupo Carso, se localiza exactamente a mil 800 metros en línea recta del antiguo Templo Mayor azteca y representa un nuevo depósito con alto potencial arqueológico en el que es posible observar los diferentes momentos históricos de la ciudad, desde la época prehispánica a la moderna.

La excavación en el terreno de mil 700 metros cuadrados comenzó hace dos meses y medio y ha sido denominada Proyecto Venus, debido a que se localiza en el número 53 de la calle de Venustiano Carranza, aunque también limita al sur con el número 54 de la calle de Uruguay.

El predio que ha tenido diferentes usos a lo largo del tiempo sirvió como estacionamiento público en los últimos años.

El equipo de especialistas trabaja en cinco diferentes excavaciones intensivas que cubren alrededor del 45 por ciento del terreno. En la esquina oriente del predio, sobre Venustiano Carranza, los arqueólogos localizaron un edificio mexica, probablemente construido durante los reinados de Axayacatl y Tizoc, que gobernaron entre los años de 1469 y 1486, cuando la ciudad creció debido a las conquistas del imperio.

La estructura construida a partir de un núcleo de adobes amarrados con lodo, estuvo recubierta con un muro de tezontle y argamasa  de cal del que sólo se conservó el desplante que aún contiene su aplanado original de estuco.

Asociado al edificio fue localizado un piso prehispánico de tierra compactada, recubierto con aplanado de estuco y un enlucido fino de cal, a 4.20 metros de profundidad sobre el nivel de la calle. Debajo de él, encontraron otro piso mejor conservado que presenta huellas de haber estado expuesto al fuego.

El hallazgo se localiza en lo que los especialistas reconocen como el barrio de Moyotlán, que en náhuatl quiere decir Lugar de mosquitos; desde la época prehispánica la zona era conocida como Zoquipan y debió ser un área cenagosa en la que abundaban las chinampas.

En el trayecto de la exploración, los especialistas localizaron cientos de materiales asociados a los vestigios prehispánicos, principalmente han rescatado pedazos de huesos de animales (aún por clasificar), así como navajillas prismáticas, lascas y pedazos de núcleo de obsidiana. En la parte más cercana al último piso han encontrado material azteca III (del 1400 al 1500) y azteca IV (de 1500 a 1521), fragmentos de sahumadores y figurillas que representan deidades femeninas asociadas a la fertilidad.

Estampa virreinal

A unos metros de los vestigios prehispánicos, hacia dentro del predio, la exploración ha permitido abrir una ventana al pasado virreinal. Los científicos han despejado las ruinas de lo que fue un palacio de dos pisos que contó con una escalera señorial adornada con azulejos y en cuya bóveda se guardaron recipientes que han sido rescatados completos, sobre una base de madera que se cree pudo haber sido una mesa.

Sólo a unos pasos de donde corre la actual calle de Venustiano Carranza, justo después de la plataforma prehispánica, la construcción fue hecha hacia dentro del predio, lo que permitió que se conservara todo el contexto.

Los cimientos de lo que fue el portón de aquella casa, distribuidos a partir de la traza española elaborada en 1524 tras consumarse la conquista, permiten determinar que la entrada pudo tener 3.5 metros de ancho y que ahí hubo un portón que alcanzaba hasta cuatro o cinco metros de alto.

Más atrás, en un segmento que ha sido explorado sólo fragmentariamente, debió estar el patio principal de la casa que en distintos momentos de la ocupación fue fortificado con columnas. En el centro del lugar se localizaron los vestigios de una caja de agua que formaba parte de un sistema artesanal-industrial y que estuvo adornada con azulejos.

Contiguamente, la casa señorial ha comenzado a aparecer: desde lo que fue el patio central desplantan 13 escalones que llegaron a un descanso y después continuaron en forma de “u” para llevar al segundo piso; en los muros laterales los científicos han rescatado más de 300 azulejos que decoraron el paso hacia la parte superior. Hasta el momento, los restauradores saben que se trata de mosaicos de manufactura mexicana, de 12 por 12 centímetros, que tuvieron diferentes diseños separados por líneas de azulejo azul.

Bajo el segmento de escalera que conduce a la planta alta se observan los restos de lo que fue la accesoria de la morada, que permanece sin explorar para conservar la estabilidad de las ruinas.

En la parte trasera de las escaleras, sin embargo, ha sido localizado uno de los hallazgos más reveladores: un espacio en que se conservaron seis recipientes completos  –bacines y lebrillos del siglo XVII– y otros fragmentados, sobre una base de madera que los arqueólogos creen que podría ser una mesa. También había allí restos de un zapato de mujer que pertenece a dicha la época.

La exploración pretende avanzar por los costados, más atrás estarían las caballerizas y por un lado los cuartos que integraron la construcción.

En el lado sur del terreno, donde se pretende levantar un nuevo estacionamiento, están los restos de otra construcción del siglo XVIII. La morada daba hacia la calle de Uruguay y, hasta el momento, los científicos han localizado dos cuartos que formaron parte de la distribución original del antiguo edificio.

Modelo de arquitectura

Las casas del siglo XVII fueron una especie de fortaleza para sus dueños, los enormes portones que servían de entrada eran también una protección para los moradores recién llegados a la Nueva España. Las construcciones seguían casi los mismos patrones arquitectónicos que se utilizaban en el Viejo Mundo, que aún tenían inspiración romana.

La mayoría tenía un patio central con corredores en la planta baja y alta y techos de viguería, los pisos eran de losetas de cerámica cuadradas y se acostumbraba pintar los muros que regularmente eran de cantera muy gruesa, de una vara (83 centímetros).

La casa señorial en Venustiano Carranza tiene claras similitudes a la Casa de Xala, hoy convertida en un restaurante.

Los hundimientos y renivelaciones, muchas veces contemplados por las inundaciones, permitieron que los restos de la construcción quedaran varios metros abajo del nivel actual de la calle. Los científicos creen  que la casa pudo haber pertenecido a un molinero de apellido García Colín, que también era propietario de tierras en la zona de Chapultepec.

Sobre la estructura prehispánica consideran que puede tratarse de un momoztli, que servía como depositario de ofrendas y rituales.

Un edificio similar fue encontrado en 1986 en lo que fue una plaza ceremonial que se localizó en el actual predio que ocupan las oficinas de Banamex en el mismo perímetro; otros vestigios coloniales han sido ubicados también en donde hoy existe un restaurante Vips y en el predio que colinda con el que es motivo de estudio. 

 

Por: Luis Carlos Sánchez

Tomado de: http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2013/08/25/915428#imagen-3

El Paisaje Cultural Cafetero está amenazado

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La minería, el cambio climático, algunas malas prácticas en materia ambiental y problemas sociales ponen en peligro el Paisaje Cultural Cafetero (PCC) declarado por la Unesco en 2011 Patrimonio de la Humanidad. La minería es uno de los riesgos más grandes: 345 kilómetros cuadrados en concesiones mineras autorizadas por el Gobierno.

cafe.JPGLa minería, el cambio climático, algunas malas prácticas en materia ambiental y problemas sociales ponen en peligro el Paisaje Cultural Cafetero (PCC) declarado por la Unesco en 2011 Patrimonio de la Humanidad y que aspira a convertirse en la Octava maravilla del mundo, en el concurso que adelanta thevirtualtourist.com hasta el 30 de septiembre.

La última advertencia la hizo Fabio Rincón Cardona, director de la Cátedra Unesco de la Universidad Nacional en la sede Manizales. Él integró el grupo de investigadores que hizo el trabajo académico presentado por el Gobierno para que se lograra el reconocimiento internacional que cobija a 47 municipios de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle.

Según Rincón, buena parte de estos problemas venían desde antes de la declaratoria y el interés de buscar el reconocimiento era lograr un compromiso firme del Gobierno en todos sus niveles para garantizar su protección.

El año pasado en un foro sobre el PCC se denunció la declaración de 345 kilómetros cuadrados en concesiones mineras.

¿Qué han detectado en el seguimiento al PCC?
“Esto no es una mirada de quienes estamos en el trabajo de investigación sobre el paisaje sino la mirada de Unesco y las instituciones. En este sentido hay diferentes tipos de amenazas

En la parte geomorfológica puede ser la erosión, el cambio climático, los manejos ambientales del agua. Con el tema de la minería hay un parangón importante, porque el Gobierno la tiene como una de sus locomotoras. La Presidencia pidió un mapeo de explotación minera en el PCC y es preocupante lo que se encontró. Hay diferentes niveles, solicitudes, minas que están en explotación, otras que están en exploración. No todo es dañino. La extracción de material para construcción no es un problema grande, pero sí es un problema la minería a cielo abierto.

Hay problemas muy grandes que tienen que ver con lo social: hay una migración muy grande campo-ciudad, las personas cabeza de familia son abuelos. Hemos sabido que hay grandes problemas con tráfico sexual de niños en el turismo. El café comenzó a dejar de ser rentable, los levantamientos económicos a veces dependen de situaciones que no son controladas por el Gobierno como el precio externo, el dólar, pero hay otros que sí dependen de la institucionalidad. Son 120.000 hectáreas sembradas con café”.

¿Qué posibilidad hay de que desde organismos internacionales les presten mayor atención por ser patrimonio de la humanidad ?
“El país se está enfrentando por primera vez a esto. Ha habido declaratorias de gobiernos a bienes materiales. Pero el paisaje es vivo, la gente vive de su producto; el café.

Eso le está pasando no solo al paisaje cafetero sino que en Filipinas (las terrazas de arroz) también tuvieron problemas. El paisaje convoca lo natural, lo geológico, lo físico, la flora, la fauna y lo cultural y la gente que está viviendo de ese producto que es el café. No teníamos experiencia en esto. El país por solicitud del Presidente (Juan Manuel Santos ) en un acuerdo de prosperidad pidió más acuerdos sobre el PCC”.

¿Cómo están trabajando con los jóvenes para preservar esa tradición?
“El campesino en este momento está muy conectado con el mundo, pero también es cierto que se ve el regreso a la naturaleza; la búsqueda de personas que quieren vivir fuera de la ciudad. Una de las alternativas es el turismo social, ecológico, vivencial, para aprender a ver el paisaje. Hemos empezado a tener ofertas en el Alto de la Mina donde los campesinos crean un turismo comunitario que beneficia a toda la vereda. Con los jóvenes, se trabaja en los colegios, en las universidades, se promueven tesis sobre temas relacionados con el PCC”.

¿PARA QUÉ SIRVE LA DECLARATORIA?
¿Qué trámite se debe hacer para declarar un sitio como paisaje cultural?

La petición la puede hacer un Estado miembro de la Convención de Patrimonio de la Humanidad, de la Unesco. El Gobierno signatario hace la solicitud que incluye un plan de manejo que incluye tanto aspectos sociales como legales y políticos.

¿Qué se tuvo en cuenta para la declaratoria?

Se tuvieron en cuenta 15 atributos. Entre ellos: ser un ejemplo sobre el hábitat y la cultura, asociación entre el paisaje y las tradiciones, antiguedad en el cultivo del café.

EN DEFINITIVA
La minería, el cambio climático, el bajo precio del café y el turismo sexual amenazan el Paisaje Cultural Cafetero, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 2011.

 

Por CLARA ISABEL VÉLEZ RINCÓN | Publicado el 5 de agosto de 2013

Tomado de: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/E/el_paisaje_cultural_cafetero_esta_amenazado/el_paisaje_cultural_cafetero_esta_amenazado.asp

Comunidades indígenas denuncian profanación de ruinas ancestrales en Belén

belen.jpgIndignados se encuentran los habitantes de Belén, en la comuna de Putre, por lo que califican de “profanación” de ruinas ancestrales. Acusan que el Consejo de Monumentos Nacionales autorizó -sin previo aviso a las comunidades- a arqueólogo de la UTA a intervenir el sector prehispánico de Huaihuarani, de más de 700 años de antiguedad.

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Indignados se encuentran los habitantes de Belén, en la comuna de Putre, por lo que califican de “profanación” de ruinas ancestrales, las que señalan -con documentos en mano-, fueron autorizadas por al Consejo de Monumentos Nacionales.

El pasado 26 de julio, según consta en un oficio firmado por el Secretario Ejecutivo de Monumentos Nacionales, Emilio de la Cerda Errázuriz, dicho organismo autorizó al arqueólogo francés de la Universidad de Tarapacá (UTA), Thibault Saintenoy, a realizar “intervenciones arqueológicas en diferentes asentamientos prehispánicos de la precordillera de la comuna de Putre, específicamente en la localidad de Belén”.

El documento en cuestión autoriza la excavación de 5 estructuras habitacionales o recintos en el sitio Huaihuarani, agregando que “se manifiesta conforme con la destinación final de materiales en el Museo San Miguel de Azapa”, precisa.

PROFANACIÓN

Fue en el mes de agosto, que el equipo humano, encabezado por el arqueólogo francés, llegó hasta la localidad de Belén, trasladándose de inmediato a las ruinas de Huaihuarani, ubicadas al oeste del poblado, distante a 6 kilómetros.

En el sector, según pudo comprobar la comunidad, representada por la junta de vecinos de Belén, la comunidad indígena, consejeros ADI, junto al alcalde de Putre, Ángelo Carrasco y la concejala Carola Santos, fueron intervenidos a lo menos dos lugares sagrados, declarados Monumentos Nacionales, el 19 de enero de 1983, donde incluso se realizaron profundas excavaciones lo que quedó de manifiesto con los montículos de tierra dejadas a un costado del sitio.

Para el presidente de la Comunidad Indígena de Belén, Juan Cutipa, la situación es sencillamente indignante. “Fuimos pasados a llevar, nos sentimos profanados (…) jamás hubo una consulta ciudadana ni menos se respetó el convenio 169 de la OIT”, dijo.

ACCIONES LEGALES

El alcalde de Putre, Ángelo Carrasco, calificó como grave la situación, toda vez que “nuevamente hemos sido pasados a llevar”.

La máxima autoridad edilicia de la comuna lamentó la manera es que se ha profanado un lugar sagrado y de incalculable valor patrimonial para los beleneños. “Hemos venido en forma conjunta con los vecinos de Belén para ver en terreno la intervención que se ha realizado en estas ruinas de Huaihuarani (…) No se trata de  que estemos o no de acuerdo con investigaciones o proyectos, lo que criticamos  es que no se nos tome en cuenta, que no se tome en cuenta a las comunidades, a quienes residen en la comuna y en este caso en particular, a los beleneños”, dijo el alcalde.

La autoridad anunció además acciones legales contra quienes resulten responsables de lo que catalogaron una “verdadera profanación de sitios arqueológicos de incalculable valor para las comunidades”

“DEBEMOS MEJORAR NUESTROS CANALES DE INFORMACIÓN”

El coordinador regional de Monumentos Nacionales, José Barraza reconoció que no se socializó el tema con todas las organizaciones sociales o comunitarias de Belén, y sostuvo que están coordinando una reunión con la comunidad junto al municipio y la Conadi.

“Existe desconocimiento y falta de información sobre la iniciativa presentado por el arqueólogo, dado que la información, no fue canalizada con todas las instancias representativas del sector de Belén, faltó una acción de socialización o difusión más profunda”, precisó Barraza.

Agregó que: “De este hecho sacamos lecciones positivas, que las capacitaciones que se han realizado dan sus frutos, queda demostrado que la Comunidad ha hecho respetar sus derechos y deberes, como así mismo ir perfeccionando los procedimientos de gestión y autorizaciones de intervención arqueológica”, concluyó el coordinador regional de Monumentos Nacionales.

 

Tomado de: http://www.elmorrocotudo.cl/noticia/cultura/comunidades-indigenas-denuncian-profanacion-de-ruinas-ancestrales-en-belen

Con pintas y grafitis dañan la huaca Melgarejo en La Molina

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Enormes pintas y obscenos grafitis proliferan en las paredes de la huaca Melgarejo, ubicada cerca de la avenida La Fontana, en la urbanización Santa Patricia, en La Molina.Este patrimonio preinca es continuamente visitado por familias que acuden al adyacente parque Hispanoamérica. Pero las ganas de respirar algo de historia se les esfuma cuando, de pronto, las grotescas pintas saltan a la vista.

huaca.jpgEnormes pintas y obscenos grafitis proliferan en las paredes de la huaca Melgarejo, ubicada cerca de la avenida La Fontana, en la urbanización Santa Patricia, en La Molina.

Este patrimonio preinca es continuamente visitado por familias que acuden al adyacente parque Hispanoamérica. Pero las ganas de respirar algo de historia se les esfuma cuando, de pronto, las grotescas pintas saltan a la vista.

Los vecinos dicen que los grafitis fueron pintados hace varios meses. “No hay vigilancia. Es una pena ver este deterioro”, dice Carmen Castro, residente del distrito.

Según el sector Cultura, la huaca, que perteneció a las culturas Lima (del año 200 d.C. al 400 d.C) e Ichma (1.200 d.C.), y su zona de amortiguamiento (34.525,55 m2 en total), es decir, el parque, son intangibles.

El Comercio comprobó la abundancia de pintas en el nivel superior de la huaca y también la falta de serenos y vigilantes en el sitio arqueológico, donde el público ingresa libremente.

Algunos vecinos dicen que hay noches en las que desadaptados beben licor en el parque. Creen que ellos hacen las pintas. “Cuando vienen, llamamos al serenazgo”, afirman.

“La falta de mantenimiento y seguridad es una responsabilidad compartida del Ministerio de Cultura y el concejo distrital, que, según la Ley Orgánica de Municipalidades, debe velar por el patrimonio de su jurisdicción”, reconoce Luis Cáceres, director de Arqueología del sector Cultura.

Añade que, por temor a invasiones, el ministerio prioriza el cuidado de huacas en áreas de ampliación urbana. “No hay presupuesto para vigilancia y evitar acciones vandálicas en huacas de urbanizaciones”, revela.

“En Melgarejo haremos un diagnóstico y en un par de semanas ejecutaremos un proyecto de emergencia. Las pintas, que serán retiradas por expertos, no causan mayor daño al adobe. A La Molina le pediremos vigilancia y, si es posible, una cámara de videovigilancia en el lugar”, adelanta Cáceres.

Melgarejo, agrega, es una de las 20 huacas que serán estudiadas en este semestre, por un convenio con el Municipio de Lima. El año pasado, la Municipalidad de La Molina pensaba construir un parqueo subterráneo al lado de la huaca. Este Diario solicitó al concejo cuál era su reacción sobre el estado de Melgarejo, pero el área de Imagen no dio ninguna respuesta.

Por: Luis Siva Nole

Tomado de: http://elcomercio.pe/actualidad/1603230/noticia-pintas-grafitis-danan-huaca-melgarejo-molina

Relevancia, Agencia y Flujo

 Relevancia, Agencia y Flujo:

Términos clave en la gestión y documentación de colecciones museísticas y patrimoniales.

Las museística latinoamericana no se desentiende de los adelantos logrados en otras latitudes. Son esenciales los referidos a la gestión y documentación de las coleccionesal conocimiento acumulado, y sobre todo, a su puesta al servicio co-creativo de los públicos, en el uso de entornos de flujo de trabajo e información virtual en la web.

Fernando Almarza-Risquez, Editor

 

 

“Notas claves en el CIDOC 2012: Alimentando el museo de mañana”

Nick Poole, Presidente del Collection Trust, organización inglesa dedicada al estudio y enlace de colecciones de museos, reflexiona sobre el papel flexible, ágil y de capacidad de respuesta que deben tener museos e instituciones patrimoniales, al incorporar nuevas tecnologías y formas de trabajar con públicos. Poole plantea que la autoridad, el origen, la información y la narrativa del museo son elementos clave en la puesta en valor de las colecciones en la web.

 

Dice Poole: “Si queremos conectarnos con los usuarios modernos, debemos asegurarnos de que la información que creamos, y los sistemas que utilizamos, puedan ser redirigidos dinámicamente a través de esas plataformas y contextos de tecnología”. Esto enfrenta tres desafíos, con tres términos clave: Relevancia, Agencia y Flujo.

 

Esta problemática atañe a todos los museos y sus profesionales, a nivel mundial. El autor aborda el tema y su importancia en el ámbito de la información que discurre en la web, y las ventajas de su utilización actualizada. Estas reflexiones las hizo ante la comunidad del CIDOC (Comité Internacional para la Documentación del ICOM). A continuación extractos de su texto.

“Todo lo que hacemos se asienta en el corazón del museo; somos su sala de máquinas, dándole impulso y alimentando su labor. Sin el trabajo que hacemos las colecciones no tendrían vida, carecerían de significado y conexión. Con nuestro trabajo llevamos vida a la colección, haciéndola significativa y mundialmente útil para millones de adultos y niños, tanto en el mundo real como en el creciente mundo virtual.

Hay un hilo dorado que conecta evolutivamente a los tempranos días de la documentación y la catalogación de colecciones con el excitante futuro que tenemos frente a nosotros. La información que fue archivada en los pasados años 1970, o incluso antes, ahora nos está siendo presentada como archivos de datos abiertos, corriendo sobre nuevas aplicaciones, nuevos modelos de negocios y nuevas formas de compromiso con ella. Lo que representa el CIDOC es el espíritu de continuidad, y el legado de esa evolución en marcha. Esto se manifiesta en su Modelo Conceptual de Referencia y en sus Principios de Documentación. Nuestro rol no está constreñido a los museos, sino que se adapta y confiadamente colabora haciendo frente a los desafíos de cada nueva generación.

Yo diría que esos desafíos son deliberadamente no-técnicos: no refieren a la data interconectada, o a la asignación de esquemas de interactividad. Más bien refieren al impacto social y cultural que podemos lograr si utilizamos las herramientas a nuestra disposición para conocer las necesidades reales de nuestras instituciones museísticas. El primero, y tal vez el más grande desafío que confrontan los museos del mundo, es el de la RELEVANCIA. La cuestión fundamental es cómo preservar lo que es esencial y único en el patrimonio cultural –la administración, preservación, educación, interpretación y exposición-, a la vez que ser presentado de una manera que conecte intuitivamente y sin trabas con el modo en el que la gente vive hoy. Tenemos que crear un producto que la gente quiera, que se integre en su día a día, que tenga sentido como parte de sus historias.

Por un lado, en un tiempo marcado por grandes cambios sociales y económicos –buenos y malos- es más vital que nunca que las naciones mantengan una continuidad de identidad, que tengan un sentido tanto de su unicidad como de su conexión con el resto del mundoEsto es lo que el patrimonio cultural hace para las sociedades –da un sentido de identidad, de continuidad y de conectividad. Es de una gran tristeza que muchos gobiernos, preocupados como están con sus agendas a corto plazo, hayan perdido de vista este hecho. Un amigo mío dijo recientemente: “¿Por qué es que juzgamos el valor de algo que tiene 6.000 años de antigüedad por el número de personas que vinieron a verlo el año pasado?”

Pero la vida hoy es diferente de cómo era hace dos décadas. No sólo en términos de tecnología, sino en términos del modo en que vivimos e interactuamos con nuestras familias, amigos y la sociedad que nos rodea. Los desafíos que encaramos –inestabilidad ambiental, conflictos, economía- no son desafíos que resolveremos individualmente. Nuestra prosperidad futura depende de la acción y la responsabilidad colectivas. Para que nuestros museos, galerías, bibliotecas y archivos tengan RELEVANCIA para el mundo, tenemos que ser parte de la solución. Tenemos que ayudar a la gente a entender sus responsabilidades colectivas e individuales, para ver que las respuestas a algunos de las más urgentes preguntas de la humanidad radican en el mejor entendimiento de nuestro pasado común. Tenemos que dar a cada escolar, a cada ciudadano, las herramientas con las cuales equiparse a sí mismos con alfabetización cultural (literacia), de modo que puedan beneficiarse de lo que tienen ante ellos.

No tenemos que convertirnos en diseñadores de juegos de computadora, pero debemos utilizar las prácticas y métodos más actuales para acercar nuestro propósito esencial al corazón de la vida diaria de la gente. Tenemos que estar presentes, disponibles y confiados profesionalmente, de modo que la gente pueda interactuar con nuestro conocimiento. Y de manera creciente, esa interacción ocurrirá lejos de nosotros, fuera de nuestro control y fuera del contexto de la experiencia cultural, y se producirá más bien en los servicios y posibilidades que se disponen en la data desde múltiples fuentes.

El tremendo poder de internet, su origen y autoridad de conocimiento será la clave para la puesta en valor de la palabra “museo” en el mundo web, especialmente en la web social. Esto significa proveer bienes de información y conocimiento que puedan ser redirigidos, compartidos y distribuidos. Actualmente, las licencias abiertas son una buena opción; en el futuro, eso hará la diferencia entre RELEVANCIA o IRRELEVANCIA. Y si el primer desafío que tenemos es la RELEVANCIA, el segundo es la AGENCIA. Este es un concepto difícil, así que tomaré unos minutos para definirlo. Un reciente estudio arrojó que a partir de cierto nivel, el dinero no es la más importante motivación del diario vivir de la gente. Cuando la gente devenga un salario o ingresos razonables, la más importante motivación es la auto-determinación, la habilidad para definir y controlar lo que sucede alrededor de uno y su vida laboral.

Las generaciones de hoy y de mañana han crecido y crecerán en un mundo diseñado alrededor de ellos, ya sea un mundo social, móvil, de juegos o de difusión de información. Hay una expectativa básica de que los servicios con los que interactúa la gente le aportarán más poder para hacer lo que en realidad quiere hacer. Esto es AGENCIA -la expectativa fundamental de que el mundo responderá, y se adecuará a sí mismo, alrededor de sus acciones. AGENCIA es el factor real subyacente en los medios sociales. El paradigma de las plataformas tecnológicas actuales se basa en que éstas permiten a la gente ejercitar su autoexpresión.

Para los consumidores de mañana, cualquier aspecto de la vida que constriña el sentido de AGENCIA es rechazado, y será puesto a un lado o ignorado. [En el caso de Inglaterra, y por extensión, de muchos países], el modelo victoriano estaba explícitamente diseñado para evitar la agencia. Para mucha gente, esta experiencia des-empoderadora permanece en el cuadro mental de lo que cree que es un “museo”. Y por muchos años, nuestros estándares, políticas y procederes se han desarrollado similarmente, para evitar la agencia. Hoy día nosotros, los curadores, custodios y expertos en nuestras colecciones, registramos las informaciones de modo que estén disponibles para su consumo. Asi que, el más grande desafío, en  términos de prácticas de documentación, gestión y control de colecciones, es migrar desde el modelo unidireccional y autoritario, a uno que acepte no solo la multiplicidad de miradas y voces, sino también los contextos en los que éstas surgen.

Tenemos que dejar que la gente hable, y no solamente escucharla. No debemos repetir lo que hemos hecho en el pasado y hablar un lenguaje de “compromiso”, mientras que al mismo tiempo marginamos las voces de los usuarios. He visto demasiados proyectos en los cuales el conocimiento y voz del usuario es puesto a un lado, a favor del autoritarismo del museo. Este es un desafío precisamente porque se ubica en el balance: la base de lo que hacemos reposa en la autoridad y en lo académico, y esto debe ser protegido y celebrado. Pero al lado de esa voz autorizada del museo tenemos que dar lugar a la voz del usuario, del amateur, y también la del experto externo. Así que, el desafío para nuestra comunidad museística es el de evolucionar una y otra vez, edificar sobre una plataforma de estándares profesionales y procederes, pero aprender a la vez a ser flexibles y adaptables, y manejar el contexto, tanto como nuestra autoridad.

Recientemente di una mirada a los postulados de una comisión que trabajó con 30 museos nacionales [ingleses], y escribí una presentación para su informe. Pero el lenguaje que utilizamos para establecer nuestras metas  y definir nuestra misión no fue el lenguaje de la agencia. Se podían encontrar palabras como “nuestras colecciones”, “protección y preservación”, y “hacer accesible”. Los postulados de esta misión hablaban de una institución que le aporta a la gente algo raro y privilegiado, pero no una que trabaja con la gente para explorar la cultura histórica y contemporánea. Puesto de manera simple, si inhibimos la AGENCIA, nos haremos irrelevantes a nosotros mismosSi nuestros sistemas y procederes, nuestra documentación y nuestra meta-descripción no pueden sostener nuestra manera de trabajar, mientras ofrecemos a nuestros visitantes un sentido de agencia, habremos fallado. Si por otro lado demostramos sostenemos la AGENCIA, tendremos un nuevo rol en el corazón de nuestros museos físicos y digitales.

Desde hace 6 meses, el Collections Trust está trabajando con organizaciones –incluyendo Google, WikipediaCreative Commons y el grupo Open Rights [Derechos Abiertos]- para desarrollar la idea de un Proyecto Abierto de Digitalización (Open Digitisation Project). Nuestra idea es crear una alternativa a la digitalización a través de la asociación público-privada, que haga uso del lenguaje y prácticas propias de la web, y dé apertura hacia la creación de colecciones digitales que sean sustentables y reutilizables.

Nuestra visión del Proyecto Abierto de Digitalización es usar la AGENCIA y la participación masiva para ayudar a las instituciones culturales a digitalizar sus coleccionesQueremos usar los principios de contratación y compromiso para crear un acercamiento “wiki” al museo, pero un museo que haya asumido la participación masiva y la colaboración en el corazón de sus prácticas con sus colecciones. Queremos hacer del museo un lugar en el que la gente no solo experimente cultura, sino que la creen. Un lugar en el cual la gente explore la AGENCIA, y construya su alfabetización digital, creativa, cultural y social.

Así que esos son mis primeros dos desafíos: RELEVANCIA y AGENCIA. Juntos, definirán cómo nuestros hijos piensen acerca de los museos. Colectivamente, tenemos que decidir cómo la documentación se adaptará para sustentar esos dos desafíos. Mi tercer desafío es más simple: cómo nos adaptaremos para sustentar el rango de entradas y salidas, siempre en expansión, que el museo espera ofrecer. Considere por un momento a su propio museo, como si en los últimos 5 años ud. hubiera comenzado a coleccionar no solo artefactos, sino grabaciones, libros, conocimiento, material digital original, y un rango de formatos actuales que tipifican las modernas comunicaciones. Su rol habrá cambiado para con el control de sus colecciones, la conservación de los formatos físicos y digitales, la legislación, los especialistas en protección de data, y un millón de otras funciones. Ud. esperará adaptarse para acomodar y controlar un amplio rango de formatos, cada uno con sus propios requerimientos de conservación y cuidados. Similarmente, ud. deberá formular políticas para la adquisición y disposición de estos bienes, su aseguramiento y préstamos. Adicionalmente puede haberse preguntado sobre el modo de manejar esto con efectividad, o sobre el modo de reducir los costos de su organización, o sobre el control ambiental.

Igualmente, tendrá que lidiar con múltiples puntos de interacción, sean galerías, o a través de catálogos o visitando exposiciones en físico u on-line. Ello continuará expandiéndose para incluir apps [aplicaciones tecnológicas inteligentes], plataformas sociales, computación en nube, salidas a telefonía móvil, o incorporándose a portales web de patrimonio como Europeana. La mayoría de los museos en Europa ha adoptado sin problemas el rol de publicadores y difusores digitales, sin mayor incidencia en sus presupuestos o equipos de trabajo. Ud. ha adquirido esas destrezas en su trabajo, a través de proyectos, contactos con sus pares, y en eventos profesionales. El hecho de que muchos museos han abrazado a la web social con confianza es un testimonio de su adaptabilidad.

La enorme escala y complejidad de lo que significa manejar una colección se ha incrementado exponencialmente, y nuestras sistematizaciones deben adaptarse para sustentar su desarrollo. La mayoría de los socios de SPECTRUM –empresa líder en proveer mundialmente el software Collecction Management– está en proceso de evolución modular, esto es, la data dentro de sistemas extensibles que comparten mucho en común con los sistemas de control de contenido en la web, sus activos de sistemas de control, e incluso de su arquitectura y diseño inteligentes.

El control inteligente de las colecciones es lo que subyace en el corazón evolutivo de SPECTRUM, y mira hacia una estructura de FLUJO de trabajo. El propósito de esto es la interoperatividad entre los procesos, y proveer un mecanismo por medio del cual el museo puede adaptarse, con incorporación de nuevos flujos de trabajo en sus prácticas. Estamos en una era de cada vez menor existencia de sistemas de un solo propósito, y más en una era de integración de plataformas cruzadas –o flujos de trabajo que combinan creación de contenidos, control del conocimiento, producción, publicación y uso.

La clave del éxito futuro de nuestra profesión yace en el FLUJO, en la habilidad para el conocimiento, la creatividad y la evidencia de ese flujo a través de la totalidad de la organización, para informar del futuro desenvolvimiento y de la capacitación para adaptarse sin problemas a las necesidades cambiantes de nuestras audiencias. La conservación, documentación, la imagen institucional, las finanzas, educación, dirección, en fin, el éxito de todo ello, depende de su efectivo FLUJO DE CONOCIMIENTOEl mejor conocimiento e información fluye a través de nuestras organizaciones, de lo muy eficientes que seamos, y del mejor servicio RELEVANTE que podamos dar a nuestros usuarios.

Esos, entonces, son mis 3 desafíos para la comunidad del CIDOC, pensando en el modo con el que podamos dar poder al museo de mañana.

  1. ¿Cómo nos aseguramos de que nuestros sistemas, procederes y estándares ayudarán a nuestras instituciones a prestar servicio RELEVANTE a las actuales y futuras audiencias?
  2. ¿Cómo nos aseguramos de dar a nuestras instituciones la flexibilidad y adaptabilidad que necesitan para dar a sus usuarios un sentido de AGENCIA?
  3. ¿Cómo nos movemos desde las monolíticas prácticas de sistematización hacia aquellas que explícitamente promueven el FLUJO de conocimiento entre las diferentes partes de nuestras instituciones?

RELEVANCIA, AGENCIA, FLUJO. En los próximos tiempos escucharemos sobre innovaciones tecnológicas y sobre programaciones computacionales dirigidas hacia alguno de estos desafíos. Espero escuchar más acerca del trabajo que está siendo hecho. Les dejo con este pensamiento final: Desde los tempranos días del CIDOC, hemos trabajado juntos para adaptarnos a las cambiantes necesidades de nuestras instituciones. Somos desafiados una vez más para dar a los museos lo que el futuro aspira, y en los procesos para poner a la documentación y el control del conocimiento y de la información en el corazón mismo de lo que los museos hacen. Esto es una oportunidad tremendamente excitante, y me veo trabajando con uds. para ayudar a lograrlo.”

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La museística latinoamericana puede, en sus ya avanzados procesos evolutivos, sintonizarse con reflexiones como las citadas, y hacer suyos también estos términos y actitudes clave. Los beneficiados somos todos, profesionales del museo, y sus usuarios. Y nuestras sociedades.

 

 

 

 

Museos Memoriales: entre la controversia y la memoria selectiva

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Museos Memoriales: entre la controversia y la memoria selectiva 

Adriana Gallegos, museóloga, investigadora y coordinadora de curaduría en el Museo Arocena de Torreón, Coahuila, reflexiona en este artículo sobre los Museos Memoriales, esa “especie relativamente nueva y hasta cierto punto, rara o incomprendida en el panorama cultural de principios de siglo XXI”.Éstos son museos que investigan, conservan y exhiben fuentes materiales o inmateriales de hechos de la historia contemporánea que recogen las sombras que aun vulneran el inconsciente colectivo de la comunidad. Museos, por cierto, que en muchos casos muestran los objetos y referencias de quienes han sido víctimas, y en algunos casos, victimarios.

Fernando Almarza Rísquez, Editor

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MUSEOS MEMORIALES:
ENTRE LA CONTROVERSIA Y LA MEMORIA SELECTIVA

Adriana Gallegos Carrión

¿Qué es un “museo memorial”?

 003. Argentina_baldosas.jpgEl concepto de museo tradicional como depósito y resguardo de objetos artísticos e históricos ha sido modificado en los últimos veinte años por el concepto del museo moderno o participativo, como depositario de ideas. De ahí que los museos memoriales o de conciencia sean una especie relativamente nueva y hasta cierto punto, rara o incomprendida en el panorama cultural de principios de siglo XXI.

Pero ¿qué es un museo memorial? Como cualquier otro museo tiene como misión investigar, conservar y exhibir. Sin embargo su principal rasgo distintivo es que investiga, conserva y exhibe fuentes materiales o inmateriales relacionadas a hechos de la historia reciente que todavía vulneren el inconsciente colectivo de la comunidad.

Los museos memoriales pueden asociarse al Comité internacional para museos en memoria de víctimas de crímenes públicos ICMEMO creado en julio de 2001 por el Consejo Internacional de los Museos ICOM. De reciente creación, el objetivo de ICMEMO es mantener el deber de memoria y promover la colaboración cultural dándole más importancia a la enseñanza y poniendo los conocimientos al servicio de la paz, lo que también es una de las prioridades de la UNESCO. Los museos memoriales o de conciencia se dedican a la conmemoración de las víctimas de crímenes de Estado, de crímenes cometidos con el consentimiento de la sociedad o en nombre de motivos ideológicos. Estos museos se ubican en el sitio donde fueron cometidos esos crímenes o en lugares elegidos por los supervivientes y pretenden dar a conocer los acontecimientos del pasado situándolos en un contexto histórico creando a la vez fuertes vínculos con el presente.

Para hacer más clara esta definición, pensemos en que los primeros museos de esta naturaleza fueron aquéllos dedicados a recordar la historia del holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial, y de los cuales podemos encontrar varios ejemplos en los Estados Unidos, en Europa e incluso en Sudamérica. Estas instituciones marcaron tendencia en el ámbito de los museos o memoriales desde finales de los años setenta y son una fuerte tendencia al día de hoy en cuanto a los museos de historia se refiere.

Como parte de su misión, los museos memoriales normalmente hacen uso de técnicas de investigación de campo y estrategias de exhibición y comunicación que involucran a la comunidad. Estas herramientas son válidas en todas las etapas de construcción del discurso, es decir, que son empleadas desde el proceso de documentación, en el acopio de colecciones, para la selección de temáticas específicas, en los recursos de montaje, la realización de talleres y en general, en todo lo relacionado a la experiencia del visitante.

Un museo memorial o de memoria es entonces un espacio de diálogo destinado a facilitar la comprensión de los hechos del pasado reciente, fomentar la concientización sobre los mismos y apoyar en el proceso de duelo de la sociedad. Se considera que estos eventos, para ser entendidos en su verdadera dimensión histórica, en su impacto y consecuencias, deben ser necesariamente interpretados a través de la reflexión colectiva.

A continuación, mencionaré algunas experiencias alrededor de museos de memoria o bien de memoriales existentes en tres países del continente americano: los Estados Unidos, Argentina y México. Mi selección responde no sólo a la consideración que tengo por sus contenidos y medios discursivos, sino también a mi familiaridad con estas experiencias desde la visión de mi propia práctica profesional.

Estados Unidos: atentados y magnicidios

En los Estados Unidos, podemos encontrar museos memoriales alusivos a temáticas como el holocausto judío, el asesinato de John F. Kennedy (1963), el movimiento por los derechos civiles (1960’s), el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York (2001) y el ataque terrorista al edificio Oklahoma (1995), por sólo mencionar algunos. Todos ellos comparten la característica de estar ubicados en el lugar donde ocurrieron los acontecimientos, lo que les da una carga emotiva e histórica añadida.

El Museo Nacional y Memorial del 11 de Septiembre (National September 11 Memorial and Museum) posiblemente sea uno de los más conocidos, a pesar que todavía no abre oficialmente sus puertas al público. El Museo se ha edificado en el terreno que antes ocupara el World Trade Center y tiene una vocación muy clara: servir como homenaje a las víctimas y construir la memoria de manera colectiva. Al día de hoy continúa abierta la convocatoria pública para la recopilación de documentos, videos, fotografías, objetos y expresiones artísticas relacionadas al 9/11. La apertura está programada para el décimo segundo aniversario.

 

En cuanto al Museo Nacional y Memorial de la Ciudad de Oklahoma (Oklahoma City National memorial & Museum) posiblemente sea su misión, expresada en el siguiente párrafo, lo que nos ayude a entender el rol que cumplen este tipo de espacios en cuanto a  “sanar” el inconsciente colectivo de la sociedad norteamericana contemporánea, cito: “Venimos para recordar a aquéllos que fueron muertos, a los que sobrevivieron y a aquéllos que fueron cambiados para siempre. Que todos los que se alejen de aquí sepan el impacto de la violencia. Que este memorial conforte y ofrezca fortaleza, paz, esperanza y serenidad.”[1]

 

El Museo del Sexto Piso (Sixth Floor Museumde Dallas, Texas, cuenta con más de 35,000 objetos y documentos dedicados al asesinato del presidente John F. Kennedy, a su época y su legado. La ubicación del museo, en el piso desde el cual el tirador disparó para segar la vida del mandatario, fue controversial desde un inicio. Antes de su inauguración en 1989, el edificio estuvo a punto de ser demolido ya que para muchos texanos éste era un símbolo de la infamia social y política que había caído sobre la ciudad después del magnicidio.

El pasado 27 de agosto se han cumplido cincuenta años del discurso del líder afroamericano Martin Luther King “I have a dream…”. El Museo Nacional de los Derechos Civiles (National Civil Rights Museumestá ubicado en el Motel Lorraine de Memphis, Tennessee, lugar donde fuera asesinado MLK en 1968. Sin embargo, para muchos miembros de la comunidad afroamericana, ésta era la única manera posible de honrar al activista tras su trágico fallecimiento, en el mismo sitio de su muerte.

Argentina: política de reconciliación nacional

En el caso argentino, los espacios y estrategias destinadas a la memoria de las víctimas de crímenes públicos como el terrorismo, la represión de Estado y las guerras, han tomado distintas formas de presentación y de organización desde la oficialidad y desde la sociedad civil.

La CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) instalada en 1984 al finalizar la dictadura, fue la encargada de identificar los lugares de detención clandestina y tortura como la Escuela Superior de Mecánica de la Armada Ex – ESMA que ahora es el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos donde se investiga, documenta y exhiben las evidencias materiales del terrorismo de estado. De esta manera se da mayor visibilidad a la historia de la represión ilegal, sistemática y organizada, impidiendo que el olvido o las acciones deliberadas, pretendan negar su existencia. A través de este Museo es posible colaborar en el archivo Memoria Abierta a través del proyecto específico “Vestigios. Un ensayo de transmisión a través de los objetos.

También desde las expresiones culturales y artísticas se levantan memoriales. Calles de la Memoria (2012), filme realizado por la artista visual y cineasta Carmen Guarini, se trata el tema a partir de sus diversas formas de representación en una intervención urbana que tanto tiene de artístico como de memorial. Las acciones de comité popular Barrios por Memoria y Justicia fue registrada en el filme homónimo, una actividad que consistió en la colocación de baldosas a pie de acera con la información de las personas desaparecidas en el último punto donde habían sido vistas por última vez. 

El Monumento a las víctimas de la Asociación Mutual Israelita Argentina AMIA fue realizado en memoria a las víctimas del ataque terrorista del 18 de julio de 1994. Está ubicado en 

la Plaza Lavalle, Buenos Aires, frente al Palacio de la Justicia. La Obra es de la escultora Mirta Kupfermick. La base es un círculo de granito que representa un reloj señalando las 9:53, hora del atentado, que contiene una frase tomada del Deuteronomio: “justicia, justicia perseguirás”. De ella emergen estacas con los nombres y edades de las 86 personas asesinadas en el ataque, orientadas como una cuña abierta hacia la puerta del Palacio de Justicia, para significar la espera de la justicia.

 

 

La licitación del Museo y Memorial de las Malvinas acontecida el año pasado, tiene como intención crear un espacio cultural con el objetivo de “formar, educar y concientizar en torno a la soberanía argentina sobre las sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur”. El proyecto en su conjunto representará en perspectiva temporal y espacial, los paisajes naturales y el relato histórico y político de la causa Malvinas, especialmente el tema de la guerra de 1982 entre Argentina y el Reino Unido.

Museos de memoria en México: una tarea pendiente

Pero esta reflexión sobre museos memoriales no estaría completa si no comentáramos también sobre qué estamos haciendo nosotros en México sobre esta materia. Puedo mencionar dos casos en concreto, el primero, el Museo de la memoria y la Tolerancia surge en 1999 con el propósito de transmitir la tolerancia a través de la memoria histórica. Su misión es alertar sobre el peligro de la indiferencia, la discriminación y la violencia para crear responsabilidad, respeto y conciencia en cada individuo. El espacio abrió sus puertas en 2010.

 

La existencia del Memorial del 68, también recientemente abierto en el Centro Cultural Universitario UNAM en el antiguo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, significa un esfuerzo importantísimo en la creación de memoriales sobre los acontecimientos traumáticos de nuestra historia reciente. Sin embargo, es casi una excepción en la práctica de museos en nuestro país. El Memorial fue creado en reconocimiento a la trascendencia social y simbólica del movimiento en favor de los derechos individuales y colectivos, así como del ejercicio de las libertades públicas y privadas.

La historia de México, convulsa y violenta en muchos de sus episodios, nos ofrece acontecimientos que bien podrían ser considerados como material de museos memoriales. Por ejemplo, la Coalición internacional de sitios de conciencia decidió incluir a la comunidad tzotzil de Acteal, en el municipio de San Pedro Chenalhó, Chiapas, como uno de los 17 sitios históricos en el mundo que tienen como función recordar a la humanidad injusticias del pasado, con el objetivo de evitar que éstas se repitan y contribuir la construcción de una cultura ciudadana de derechos humanos. Según puntualiza la misma coalición, los sitios de conciencia se proponen “ayudar a que las personas establezcan conexiones entre la historia de los sitios y sus implicaciones contemporáneas. […] Estimular el diálogo sobre temas sociales apremiantes y fomentar los valores democráticos y humanitarios”.[2] Sin embargo, no hay ningún museo ahí.

México es parte de la Red Latinoamericana de Sitios de Conciencia a través del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, la Sociedad Civil las Abejas y el Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Sociales.

Reflexión final

Pareciera ser una constante que los museos memoriales surjan y existan en medio de la controversia. Esto puede ser comprensible, y en ocasiones inevitable, considerando que muchos de ellos tratan sobre temas que tocan fibras todavía sensibles de la sociedad, aspectos especialmente vulnerables y debatidos de la historia. Otra constante es que el público actual busca de museos diferentes, participativos, que sean incluyentes, democráticos y plurales; lugares donde todas las voces sean tomadas en cuenta y donde todas las voces hagan eco en la historia.

Desde la oficialidad o bien desde la sociedad civil, desde la academia o desde los círculos de creadores artísticos, los espacios para la memoria surgen con la finalidad de sanar heridas mediante el diálogo comunitario y la apertura a la investigación histórica donde todos los actores tengan voz y voto.

En esta era de la información, los ciudadanos cuentan con más y mejores medios para demandar y exigir respuestas sensibles e inteligentes por parte de las instituciones culturales y me parece que éstas tienen la obligación de responder a sus inquietudes sobre la conservación y difusión de la memoria colectiva de un pueblo. De ahí que museos memoriales nos planteen a los trabajadores de la cultura cuestiones prácticas, como el decidir a partir de cuándo un hecho reciente se vuelve histórico, y cuándo ese momento histórico puede ser o no, y cómo debería serlo.

La sociedad está cambiando y demanda espacios para el recuerdo, para la memoria. Me parece que los museos, como instituciones modernas, deberían de proveer los medios para alcanzarlo.

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Acerca de la autora

Adriana es museóloga y restauradora con máster en administración de las artes, política y gestión cultural. Fue becada por el Ministerio de Cultura Español en 2001 y 2008. Ha tenido a su cargo proyectos culturales en los estados de Oaxaca, Michoacán y Puebla. También trabajó en el Museo Franz Mayer, el Museo Nacional de Arte (MUNAL) y el Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”. Actualmente es investigadora y coordinadora de curaduría en el Museo Arocena de Torreón, Coahuila.

[1] We come here to remember those who were killed, those who survived and those changed forever. May all who leave here know the impact of violence. May this memorial offer comfort, strength, peace, hope and serenity

[2] http://www.jornada.unam.mx/2009/12/22/index.php?section=politica&article=010a1pol

 

Museos, patrimonio, apropiación digital: pasión + cambio de hábito + nueva inteligencia

Imagen: Mediamusea.com

Museo, patrimonio, apropiación digital:  pasión + cambio de hábito +nueva inteligencia

Justo al concluir mi artículo “Museo, patrimonio, apropiación digital: pasión + cambio de hábito + nueva inteligencia”, recibo de parte del GVAM Mobile guides for all, empresa española que reinventa el concepto de visita guiada en museos, los resultados de su recientísima Encuesta GVAM 2013: Apps en Museos y Centros Culturales Iberoamericanos, realizada en septiembre pasado. En la misma, se consultó sobre la planificación y desarrollo de Apps en museos de Iberoamérica, arrojando como resultado que ningún museo latinoamericano ha iniciado aun el desarrollo de aplicaciones móviles. Sin embargo, el 14% de los museos encuestados se plantea el desarrollo de alguna App para 2014.

Reflexionando sobre estos resultados, no muy halagüeños para Latinoamérica, podríamos considerar una ampliación del espectro de criterios y planteamientos a consultar. No dudamos de la pertinencia –en Iberoamérica y el mundo- de tener en cuenta y en la práctica asuntos como el que se plantean en el artículo publicado más abajo.

Fernando Almarza Rísquez, Editor

Imagen: Mediamusea.com

 


Museo, patrimonio, apropiación digital:  
pasión + cambio de hábito +
nueva inteligencia

Fernando Almarza Rísquez 

 

Museo

El lineamiento general que justifica la existencia de las instituciones que trabajan con patrimonios culturales y naturales, radica en poner en valor y a disposición de todos las colecciones que albergan, conservan y estudian, comunicando sus informaciones y potenciando la apropiación de sus valores, significaciones y relaciones simbólicas.

Patrimonio

En las instituciones museísticas y patrimoniales de actualizadas premisas, el patrimonio cultural y naturaltangible o intangible, incluso los patrimonios intangibles naturales, están siendo promocionados como nunca antes, en su puesta en valor y disposición pública. Se están posibilitando adicionales dinámicas para su circulación y recepción social, que  los inserta en nuevas y transformadoras relaciones simbólicas, de uso y de apropiación, que van evolucionando como procesos sociales e históricos.

Apropiación

Hoy se amplían los recursos de circulación de los patrimonios, en la que permanecen legítimas la delectación estética, la identidad y la pertenencia que signan su producción y consumo cultural. Sus consecuencias son evidentes, manifestándose en

  • el uso de los recursos digitales de última generación (especialmente los teléfonos inteligentes) y de las potencias de la web 2.0, que posibilitan el canal para ese ejercicio, y
  • la gestación y cambio de hábitos de comunicación y recepción de las informaciones, del conocimiento patrimonial y de su disfrute y apropiación.

En esta dinámica los patrimonios no pierden sus sentidos y valores originales, pero se generan transformaciones y alternativas incluyentes; a su vez incluye los componentes integrados de

  • una emocionalidad (pasión) y
  • un ejercicio de nueva inteligencia.

Pasión

Es necesario aclarar que la Pasión que referimos, y el uso potenciado de recursos digitales y potencias web 2.0 en el re-ejercicio de esa nueva inteligencia, no tienen que ser excluyentes entre sí. Aun cuando así parezca estar planteado por el autor al que referiremos a continuación, nos encargaremos de presentarlo de una manera incluyente.

El pasado agosto, el historiador inglés David Fleming, director de los Museos Nacionales de Liverpool, impartió una conferencia en Argentina, titulada “Las ideas detrás de los museos”. El inglés planteó la carencia de pasión en los museos como el principal error que se comete hoy. Con base en postulados vigentes que sustentan a las instituciones museísticas, destacó la influencia que sobre la gente pueden tener los museos. Pero, ante lo que podemos interpretar como una visión excluyente que separa la emocionalidad (la pasión) y la tecnología, Fleming afirmó:

[…] “la magia de un museo es atraer a los adultos y a los niños con las mismas herramientas, lo que no significa que debamos llenarlos de computadoras o cubrir las paredes con textos que nadie va a leer”.

“La palabra interactividad me interesa muy poco, no me dice nada —agregó, ante otra consulta—. Lo que estoy buscando es pasión y emoción”. En ese sentido, […] sostuvo que “no es cierto que por tener más tecnologías los museos van a ser más visitados” y volvió a uno de sus argumentos centrales: “No son necesarios grandes presupuestos para atraer al público sino ser sensatos y creativos. La pasión no cuesta”.

Es evidente que en la mirada e interpretación muy respetable de Fleming, el elemento Pasión está reñido con el uso de la tecnología en el marco de la actividad museística. Es esa separación entre Pasión y tecnología lo que hoy se puede integrar en la dinámica de circulación de los patrimonios.

Tecnología digital y web 2.0

Frente a los patrimonios museados, hoy se produce una instantaneidad entre la experimentación y vivencia (de la pasión, de la estética, del sentido e identidad, de los valores simbólicos) y su comunicación, circulación y apropiación. La interactividad entre la fuente de información y, entre los públicos que comparten tal experiencia, le es consustancial y discurre por el canal digital de última generación, y especialmente el de las potencias de la web 2.0.

Esa interactividad actual es la potenciación del intercambio de opiniones, en el caso de la actividad museal expositiva, entre:

  • el museo (curaduría y educación) y el público, bidireccionalmente, y
  • los públicos entre sí, multidireccionalmente.

Esos intercambios discurren en el caudal de información disponible hoy, facilitado en su flujo por los dispositivos digitales multimedia que van desde teléfonos inteligentes y pantallas Touch hasta  códigos Quick Response, audioguías y diversas Apps, dispositivos de realidad aumentada. También, las posibilidades de intercambio en complejos sitios web que mantienen muchos museos, incluyendo diálogos con curadores (Ask a curator), y transmisiones streaming en canales de TV disponibles (Youtube, etc.) que los museos dedican a las exposiciones, más las diversas redes sociales (Twitter, Facebook, etc.) que abren adicionales canales de información e intercambio.

Imagen: Mediamusea.com

Esto adicionalmente genera consecuencias en la actual acción museística y en la teoría museológica. Esa interactividad es de naturaleza tanto comunicacional como educativa, cultural y museológico-museográfica, e implica un cambio de hábito en el modo en que circula y es reapropiado el patrimonio, sus valores y significaciones. Y esa nueva dinámica puede llevar una implícita emocionalidad, una Pasión, integrada en un nuevo ejercicio comunicacional.

“En esta época interactiva, de tanta pantalla touch, la consigna de ir al museo en una actitud de contemplación de obras estáticas se presenta como una antigüedad” [, pues…] “la institución tiene que adaptarse a los nuevos códigos comunicacionales”, afirma María Lightowler, museóloga del Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), en el reportaje “Cambio de hábito” del pasado 8 de septiembre. Lightowler plantea que, dados los cambios tecnológicos, asistir a un museo no se justifica en la sola contemplación, pues la experiencia se multiplica con la participación. Y con la Pasión también, podemos decir.

Pero, es necesario un sentido de proporción que prevenga cualquier intento de sustituir la importancia de los contenidos por un encandilamiento tecnológico. En el mismo reportaje se recoge la opinión autorizada de otros profesionales de la museística, que se han ocupado del uso de recursos digitales en el museo. Con sensatez opinan:

“El principal riesgo es considerar la tecnología como un fin y no como un medio. Los museos deben usar la tecnología cuando se adapte a los fines que persiguen y cuando realmente les sea útil para transmitir su mensaje. Es habitual pensar que un riesgo de la tecnología es que puede reducir el número de visitantes del museo, pero todo lo contrario, complementa sin sustituir en ningún momento y facilita que un mayor número de personas se interesen por el museo y acudan a él”, opina [la museóloga española Soledad] Gómez Vilchez. “Creo que el mayor riesgo es que las tecnologías se hagan demasiado presentes y le quiten relevancia a aquello que el museo exhibe”, agrega Rodrigo Alonso.

Cambio de hábito

Hemos relacionado componentes que se pueden integrar sin conflictos: la emocionalidad (Pasión), la comunicación, y la tecnología digital interactiva propia de la web 2.0. No obstante, hay otro componente: el cambio de hábito en cuanto al consumo y apropiación de los patrimonios. Pero este cambio de hábito no se apoya únicamente en los dispositivos digitales referidos y en la (hiper) comunicabilidad de hoy, sino en los diferentes abordajes “para pensar la muestra desde otro lugar” [, pues…] “hay que generar situaciones de encuentro”, según dice más adelante la museóloga Lightowler en el citado reportaje.

Existen hoy otras dimensiones de hábito e interacción dentro del museo y los patrimonios, como la socialización y la emoción mismas, es decir, la Pasión a la que antes referíamos, aunada a la dinámica que lleva a una forma alternativa, adicional, en el hábito de apropiarnos los patrimonios. Los componentes referidos no son estrictamente tecnológicos, pues en el cambio de hábito del que hablamos confluyen adicionales formas de estímulo para la interacción con los patrimonios. Entre ellas, algunos museos despliegan acciones que van desde

  • diversas maneras de interpelar al público,
  • extensión del horario del museo (como las genéricas “Noches de museos”), y
  • estímulos para la mayor y más lúdica participación del público, que incluyen un más abierto rol didáctico por parte de los educadores y el personal de las salas, hasta
  • la atención al “social engagement” por parte de los museos que, como el MoMA, incorporan los dispositivos digitales como fuentes de información al público.

Nueva inteligencia

Esta se expresa, fundamental más no únicamente, en el uso multidireccional de recursos digitales y estímulos para la mayor participación, como los ya mencionados. Es un asunto que integra nuevos paradigmas educativos, neurocientíficos y procederes museísticos de avanzada.

En el artículo “El cambio hacia una nueva inteligencia digital y los museos”, Laia Coma y Joan Santacana, en su blog catalán Didáctica del Patrimoni Cultural, reflexionan sobre el uso de los recursos digitales en museos y este ejercicio de inteligencia. Ésta, implica también una pasión y un cambio de hábito frente al patrimonio, y “no sólo es una nueva forma de pensar… es una nueva inteligencia”.

Ante la pregunta por los beneficios del uso de lo digital en el ámbito patrimonial y museístico, Coma y Santacana destacan el cambio que en la forma de pensar se produce por una nueva dinámica de la inteligencia, o sea, en “la máquina que genera este pensamiento”. Parten de la premisa de que el éxito de la educación se expresa por los cambios que ésta genera en las formas de pensar y en la estructura misma de la mente. Si bien el medio cambia el mensaje (hacen referencia a MacLuhan) y la estructura de la mente, la revolución digital y la irrupción de estas pequeñas máquinas móviles que nos acompañan en nuestro nomadismo están produciendo cambios profundos en la inteligencia de los nativos digitales”, plantean.

Señalamos la importancia de ir abordando desde esta conceptualización una perspectiva que enfoque el ámbito patrimonial y museístico, en el marco de lo que venimos tratando. Explican estos autores que la educación tradicional se expresaba en sistemas estructuradores de la mente según sistemas conceptuales cerrados, totalizantes. Vale copiarla in extenso:

Por el contrario, el mundo digital plantea inevitablemente formulas fragmentadas del conocimiento que nada tienen que ver con las estructuras completas y cerradas del ayer. Ya no es posible plantear currículos cerrados  en los cuales todo el mundo acceda a los mismos datos. Si la inteligencia del ayer se basaba en un reposado proceso mental de interrelacionar parámetros mediante búsquedas laboriosas de datos e información, la nueva inteligencia digital apuesta por la inmediatez, las conexiones instantáneas, y la renuncia a una erudición que se manifiesta estéril ante la velocidad con la que se realizan los procesos de aprendizaje.

Estos cambios profundos en las formas de buscar información, en las relaciones sociales, en la satisfacción de las necesidades, en el desarrollo de las propias capacidades, en el aprecio de lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, y sobre todo en el pensamiento abstracto y en la regeneración de emociones se concreta en una nueva inteligencia que poco o nada tiene que haber con la del ayer. Somos distintos porque nace en nosotros una inteligencia distinta, una forma nueva de ver y de interpretar el mundo. Esta nueva inteligencia se manifiesta especialmente en los llamados “nativos digitales” pero no es exclusiva de ellos, ya que penetra prácticamente en todos los grupos de edad, y condiciona incluso los medios de información.

Acostumbrados a mensajes rápidos e inmediatos, a expresar emociones con emoticonos, […] ¿cómo no va a afectar todo esto a la educación? ¿Cómo no transformará esta nueva inteligencia una superestructura tan débil como la de la cultura museística? [negritas nuestras].

Coma y Santacana definen el concepto de nueva inteligencia como asistemático, cuyo principio no es la acumulación de información, sino la inmediatez en la obtención de la misma, aunque de modo fragmentado pues su dinámica es la de red “multinuclear” y sin orden preestablecido, en lugar de la estructura jerarquizada. Afirman que

si la inteligencia derivada de la galaxia Gutenberg requería una estructura prefijada y ordenada que se traducía en los índices de los libros, con conceptos ordenados, jerarquizados y sistematizados  ¿quién es hoy capaz de hacer lo mismo con la web? ¿Quién es capaz de buscar un orden jerárquico en la misma? Si ello no es posible, las mentes y las inteligencias de este futuro inmediato, adaptadas a esta no estructura, se le parecen. Ante esta falta de estructura no es posible ya hablar de inteligencia, sino que cada vez es más necesario hablar de inteligencias múltiples, que a su vez se fraccionan ad infinitum.

El resultado obvio de lo que hemos denominado inteligencias fragmentarias, es que en un mundo globalizado en el que cabria esperar que todo el mundo se comportar igual, vistiera igual, comiera igual, y pensara igual, probablemente habrá más variedad que ayer; ello quizá es así porque cada individuo configura su sistema mental en función de una elección de elementos dispersos en una red infinita y cambiante de conceptos. Por lo tanto, construimos nuestra inteligencia a medida que vivimos sin disponer de modelos prefijados. […]. Por todo ello, en un mundo aparentemente global,  surgen unas nuevas inteligencias cuyo motor es precisamente la Red.

Por lo tanto, la barrera entre la escuela y la vida se está diluyendo y ello incide en una forma de inteligencia que no solo es más ágil, que si no es más adaptable. Y este concepto de adaptabilidad es otro de los factores que lleva implícito esta nueva inteligencia; al no basarse en esquemas de conocimiento prefijados es una inteligencia muy ágil y adaptable, de otra forma, no sobreviviría en un mundo de cambios tan rápidos. [negritas nuestras].

Según la explicación, la inteligencia del ayer debía adaptarse a un cuerpo estructurado de saberes; el cerebro amoldado a ella era la expresión y regla de un comportamiento “inteligente”. Pero tras lo peculiar de los flujos de información en el ámbito digital, esa estructura se convierte en una dinámica vertiginosa no estructurada, no previsible y de rápida obsolescencia. La nueva inteligencia es “postdigital”, no expresa el hacer puntual de una cosa cierta y definida, garante de una “zona de confort” auto-satisfecha en lo que presume saber definitivamente, sino en todo lo contrario: es una constantemente vibrante y rápida recombinación de simultaneidades de saber, conectables en diversas perspectivas. La nueva inteligencia es en realidad una no siempre previsible y definible de antemano multiplicidad de inteligencias. La dinámica y flujo de las informaciones, textos e imágenes de lo digital son la mejor expresión de esta nueva inteligencia, y requieren a su vez de ella para ser asimilados y procesados.

Copiamos a continuación el cuadro que presentan Coma y Santacana respecto a lo que caracteriza a esta nueva inteligencia en comparación con su acepción “del ayer”. Resulta muy esclarecedor y estimulante visualizar estas características en el ámbito de la circulación, consumo y apropiación de los patrimonios, en los términos que planteamos en estas líneas.

Inteligencia del ayer (en el museo)

Inteligencia digital (en el museo hoy)

Pautas y esquemas de aprendizaje cerrados y programados.

Sistemas conceptuales completos.

Se nutre de un conjunto de datos concretos, fijos y sellados que circulan por los currículos académicos y los libros.

Procesamiento de la información e interrelación de ideas de  forma laboriosa, lenta, con limitadas conexiones.

Se mueve en un contexto real.

Se basa en la acumulación y asimilación  de una información dosificada y controlada.

Se basa en una pirámide jerarquizada de conocimientos estructurados, ordenados y prefijados.

Se define por una única inteligencia.

Se construye sobre modelos preestablecidos en el tiempo.

Cuenta métodos y medios de aprendizaje procedentes de la escuela (el mundo académico), a menudo distintos de la vida.

Preestablecida, anquilosada,  rígida.

Reacción lenta ante los cambios.

Centrada y programada para desarrollar bien una única tarea.

Ante el cambio reacciona con incertidumbre y desasosiego.

Nuevas pautas de aprendizaje por descubrir, construir, abierta, flexible.

Fórmulas fragmentadas del conocimiento.

Se nutre de datos diversificados, crecientes, que circulan por la red digital (las autopistas de la información).

Procesamiento de la información e interrelación de ideas de forma rápida, inmediata, con innumerables conexiones instantáneas.

Se mueve en el contexto real y en el ciberespacio.

Se basa en la selección y construcción de una nueva información accesible y dispersa.

Se basa en una red multinuclear, ajerárquica y poco estructurada, sin orden aparente  y cambiante.

Se define por presentar inteligencias múltiples.

Se construye a medida que vivimos experiencias.

Cuenta con los nuevos métodos y medios (los digitales y nómadas) propios de la vida y también de la escuela.

Adaptable, ágil  y flexible.

Reacción inmediata y rápida ante los cambios.

Abierta y receptora de múltiples tareas de forma simultánea.

Ante el cambio reacciona rápido, de inmediato y sin temor.

Esta dinámica es la que se está desarrollando en el ámbito de las instituciones patrimoniales y museísticas de actualidad y avanzada; este es el modo de circular, consumir y reapropiarse los patrimonios. En ello se expresan los componentes con los que titulamos estas líneas: la pasión, el cambio de hábito en la apropiación patrimonial, y la nueva inteligencia misma.

El registrador: Una extraña raza de animal en peligro rara vez vez vista

Giving clear directions of what to do and what not is part of the job.Thanks to Zinnia Willits for the picture.

El registrador: Una extraña raza de animal en peligro rara vez vista

Este artículo de la colega alemana Angela Kipp viene a ser un compendio del carácter, las circunstancias, la filosofía y los principios éticos de trabajo del registrador de museo. Es verdad: somos unos solitarios en nuestros propios museos. Sin embargo, vamos formando grupos con nuestros colegas… de otras instituciones museísticas… encontrando asociaciones y comités profesionales, y espacios como el que nos brinda nuestra sección Conversemos sobre… en este website de la Fundación ILAM. Es un gusto contar con este nuevo texto, del mismo modo que lo será recibir los comentarios de nuestros colegas y lectores, deseando les sea de utilidad y buena referencia.

Fernando Almarza Rísquez, Editor

 

 

El registrador: Una extraña raza de animal en peligro rara vez vista*

Recientemente leí un email de Alana Cole-Faber, Registradora del Hawaiian Mission Houses de Honolulú, Hawaii, EEUU. El contexto no importa aquí, pero sus palabras fueron:

“…quienes estamos, literalmente, aislados. Como si estuviéramos en islas, en medio de océanos, donde los Registradores son una extraña raza de animal en peligro rara vez vista”.

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Un registrador en su hábitat natural: el cuidado de las colecciones. Gracias a Matt Leininger por esta imagen.

Estuve pensando una y otra vez acerca de esas palabras. Alana trabaja en una isla, y sus palabras resultan especialmente ciertas para su situación, pero encuentro en ellas una brillante descripción de nuestros trabajos como registradores, gerentes de colecciones o curadores de colecciones en general.

Algunas veces, cuando voy por los pasillos de nuestros almacenes externos, buscando un artefacto que debe salir en préstamo y que está señalado en la base de datos como “ubicación desconocida”, me parece escuchar muy de cerca la voz de Sir David Attenborough: “El registrador se cuela a través de la jungla de objetos en busca de su presa. Un poco más adelante, un artefacto se halla junto con otros, sin sospechar nada. La registradora se acerca. Ella mira, chequea el registro y con un arrebato preciso y decidido agarra el artefacto”.

Un vistazo a las cifras

Pero, bromas aparte, ¿no es realmente el registrador un animal rara vez visto? La mayor parte de nuestro trabajo es hecha tras bastidores. Tanto es así, que estamos fuera de la vista y a veces fuera de la conciencia de nuestros colegas. Recientemente desarrollé una encuesta no representativa a través de LinkedIn: “Asociación de Registradores y Especialistas de Colecciones, Gerentes de Colecciones y Preservación y Cuidado de Colecciones. Fechas de recolección de datos; desde el 27 de enero hasta el 23 de febrero de 2013”, para determinados grupos relacionados con nuestro campo profesional, para ver si la configuración de mi experiencia personal de trabajo era correcta. La pregunta era: “¿Cómo registrador, ¿cuál es la organización normal de su trabajo (más del 50% de su tiempo de trabajo promedio)? Miren lo que obtuve:

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Afortunadamente los lobos solitarios, que tienen que rastrear sus territorios y sin nadie a su alcance, no son la mayoría. Pero, para ilustrar la idea, los registradores no forman grupos. El trabajo del registrador tiene que ser hecho solitariamente en un 71%.

El ermitaño en el área de almacenamiento

Registrars often work concentrated behind the scenes.Thanks to Lisa Verwys for the picture.
Los registradores frecuentemente trabajan concentradamente tras bastidores. Gracias a Lisa Verwys por la foto.

¿Qué se siente al trabajar solo? Me gustaría citar un comentario hecho en referencia al estudio publicado en el Grupo de www.Linkedin.com de la Asociación de Registradores y Especialistas de Colecciones, de Antony Aristovoulou, que arroja luz sobre esto: “Yo raramente recibía inspecciones o señales de interés de parte de quienes me supervisaban, y eso devino en un trabajo muy solitario. Los artefactos se convirtieron en mis amigos”.

Nadie podrá negar lo grandioso que resulta estar de vez en cuando solo en el área de almacenamiento. Trabajar en solitario como registrador tiene una gran libertad, que poca gente puede permitirse hoy día. Dependiendo de la arquitectura y la infraestructura del almacén, esto incluso puede significar estar sin internet y sin señal para el teléfono móvil. Separado del resto del mundo, en una isla solitaria.

¿Cuáles son las consecuencias de esto? Bueno, hay ciertos peligros. Primeramente, el peligro físico. Tiene que haber un claro concepto de seguridad para quien trabaja solo. Generalmente, el que se ve en la necesidad de trabajar solo debería siempre tener la posibilidad de pedir ayuda y asistencia. Esto debe ser claramente tenido en cuenta, en el caso de que el / la registrador(a) se encuentre en una situación en la que no pueda hacer una llamada telefónica de auxilio. Maneras posibles: llamadas telefónicas de rutina para chequear que todo ande bien. Él / ella deberá portar siempre consigo un teléfono móvil (cuando haya recepción de señal). Un procedimiento de chequeo que asegure que él / ella no quede encerrado(a) en el área de almacenamiento. Rondas de inspección adicionales por parte del guardia de seguridad. Todo esto debe organizarse antes de que alguno comience su jornada de trabajo en solitario.

Pero existen otros peligros menos obvios al trabajar en solitario. Son altas las posibilidades de que nadie se percate de que alguien está solo en el área de almacenamiento a la hora de salir a almorzar. Mucha de la información importante en las instituciones frecuentemente se transmite durante el receso para el café. La gente que no recibe intercambios de información con sus colegas, o que no tiene la posibilidad de ello, tiende a ser solitaria. La misión del / de la registrador(a) es evitar quedar asilado, y formar parte de la comunidad de su museo. Pero asimismo es misión de sus colegas no olvidarse de quienes trabajan en el área de almacenamiento. Por último, y no menos importante, es la labor de quienes son responsables de la organización del flujo de trabajo en el museo, de modo que creen las posibilidades de intercambio e interacción entre los miembros de sus equipos. Esta podría ser la única manera de que el registrador deje de ser el “extraño animal del almacén”, y se afiance como colega. Okey, esto lo convierte en “el colega del trabajo extraño”; o mejor aun: en el colega.

El que echa a perder la diversión

Giving clear directions of what to do and what not is part of the job.Thanks to Zinnia Willits for the picture.
Dar claras instrucciones sobre qué hacer y qué no hacer  es parte del trabajo. Gracias a Zinnia Willits por esta tan “mandona” foto.

Las cifras muestran por qué muchos registradores se sienten aislados, incluso cuando forman parte de un equipo. Esto tiene mucho que ver con el trabajo que el registrador debe ejercer. Él / ella tiene que velar por el bienestar de los objetos de la colección. Eso incluye decir frecuentemente “no” cuando se trata de préstamos o eventos dentro del propio museo. Si el jefe de la institución quiere hacer una gran fiesta en las salas, el registrador tiene que defender su posición y exigir que no se incluyan comidas ni bebidas. Si el equipo de mercadeo desea traer grupos de colegiales para que vean un autobús escolar antiguo, el registrador muy probablemente tendrá que decir que eso no es posible. Si una institución amiga quiere solicitar en préstamo una bandera y planea izarla en la entrada de la exposición sin protección alguna, él / ella solo puede menear su cabeza hacia ambos lados. Él / ella actúa como abogado de los objetos, quienes no pueden hablar por sí mismos. En el papel, todos los miembros del personal son registradores, aunque el registrador no es la cabeza de la institución; con frecuencia, él / ella ni siquiera es el / la jefe del departamento. Esto significa que aunque la responsabilidad yace en su escritorio, la decisión que él / ella tome puede no ser la definitiva. Esto contribuye a elevar el sentido de aislamiento.

Para los miembros del equipo, resulta a la inversa. Los curadores tienen grandes ideas para las exposiciones por venir. Los diseñadores las tienen acerca de cómo mostrar los objetos. La gente de mercadeo piensa intensamente en cómo atraer visitantes. Y entonces llega el registrador y dice “no” a esas ideas. Claro, para ellos es evidente que los registradores son animales extraños. ¡Ellos son quienes echan a perder la diversión! Pero la triste verdad dice: ese es su trabajo. Si el registrador tiene suerte, también puede haber conservadores dentro del equipo que respaldan su opinión. De otro modo, solo pueden limitarse a señalar las políticas y estándares (lo cual es más bien fastidioso para el resto del equipo) o presentar casos en los que se cometieron errores porque nadie escuchó al registrador (lo cual es más entretenido, pero no necesariamente más convincente). Al final, el registrador no puede hacer más que dar su opinión y documentar todo el proceso de toma de decisiones para salvaguardar su terreno.

¿Una especie en peligro?

High-quality work is important - and needs enough time and money. Thanks to Sharon Steckline for the picture.
El trabajo de alta calidad es importante -y requiere suficiente tiempo y dinero. Gracias a Sharon Steckline por la foto.

Entonces, ¿es el Registrador una especie en peligro? Bueno, el registrador puede que no esté más en peligro que lo que está cualquier otro profesional del museo hoy día. Cuando el dinero aprieta, las instituciones culturales son las primeras en ser miradas con el ceño fruncido de las autoridades. Pero por lo que he podido ver, eso no está limitado a la gerencia de las colecciones. Los políticos tienden a preguntar si tal o cual museo puede funcionar con poca gente, o si ésta es absolutamente necesaria. De hecho, varias instituciones fuera de los EEUU acaban de darse cuenta recientemente de que los registradores son convenientes, y crearon más empleos en esa área. Pero eso es apenas una parte de la historia.

Otro aspecto radica en si la calidad de nuestro trabajo está realmente en peligro. Cuando el dinero aprieta, resultan difíciles las decisiones sobre las áreas donde éste ha de invertirse. Y frecuentemente, la rueda que chirría obtiene su grasa. Los registradores, que están entrenados para actuar de la manera más discreta posible en su ramo, a menudo son los menos escuchados en sus solicitudes de materiales de archivo y recursos humanos. Pero, de nuevo, eso es solo una parte de la historia.

En muchos museos pequeños el dinero es tan escaso que la decisión a tomar no es entre adquirir cajas de archivo para las colecciones o publicidad en el periódico, sino entre decidir si reparar el techo o hacer una exposición. En casos como estos, los recursos humanos son el gran tema a discutir. Cuando realicé la consulta en el “Calling all museum staff responsible for collection management and registration! What are the main issues in your job?“ [“¡Llamado al personal de museos responsable del control de las colecciones y el registro! ¿Cuál es el aspecto más importante en sus trabajos?”], en el Grupo “Collection Management” de Linkedin, un abrumador 50% respondió “Asuntos del personal”, por delante de “Fondos para climatización, seguridad, etc.” (16%), “Fondos para materiales de embalaje, bastidores, etc.” (12%), “Donaciones” (10%) y “Préstamos” (9%). El hilo de la discusión resultó interesante, destacándose lo referido al manejo de las colecciones. Puede verse esto en http://www.linkedin.com/groupItem?view=&gid=3280471&type=member&item=175582165&qid=4a59729e-7bf2-4bb6-8b6b-e2883014a660&trk=group_search_item_list-0-b-ttl]

En esto, el puesto puede denominarse “registrador”, pero abarca mucho más. Él / ella bien puede ser también guía de visitantes, gerente de reclamos, asistente de la tienda, cajero y curador, todo en una misma persona. Esto significa frecuentemente que esa persona no puede invertir tanto tiempo como sería necesario en el manejo y control de las colecciones.

Otros museos deciden que no pueden permitirse un Registrador dentro de su personal estable. Ellos contratan registradores independientes cuando los necesitan con urgencia. Esta es una buena idea cuando se trata de planificar nuevas áreas de almacenaje, recibir asesorías acerca de cómo el registro debe organizarse, tener objetos en exposiciones temporales en manos seguras. Recomiendo encarecidamente tener a un Registrador en el equipo de exposiciones cuando se lleva a cabo una que incluye una cierta cantidad de objetos. Véase mi artículo “5 sugerencias para tratar con registradores” [publicado también en esta misma sección, en diciembre pasado], en http://world.museumsprojekte.de/?p=24, o de hacer un inventario a una determinada colección. Sin embargo, si una institución posee una colección que sobrepasa una cierta cantidad de objetos (no es fácil dibujar una clara línea aquí, eso depende tanto del ámbito de la colección como de cuánto de ésta es “utilizado” por la institución), el manejo de las colecciones deviene en un trabajo de tiempo completo. La idea de dejar que un registrador haga un inventario de la colección, y luego tener a “alguien que vaya haciendo sus funciones regulares” o que “todo el personal cuide de la colección” realmente no funciona.

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La calidad en el trabajo del museo es siempre un esfuerzo conjunto. El trabajo en equipo es la clave. Imagen enviada por Matt Leininger.

Un Registrador es más que una base de datos humana. Si ud. tiene todos los objetos de la colección rigurosamente vaciados en su base de datos (¡nombre un museo que los tenga!), eso no significa que siempre estará así. Mantener el seguimiento de los objetos implica un permanente esfuerzo. Y tener todo correctamente en la base de datos también lo es. Usted puede tener a todos los miembros de su personal bajo el juramento de que siempre documentarán en la base de datos cada movimiento de los objetos; aún así, ¡ud. tendrá a la Bendita Entropía desordenando todo en el área de almacenamiento! Un buen registrador siempre tendrá un ojo sobre eso. Pero es más que eso. Tal como en toda biblioteca, algunos objetos se “pierden” por haber sido colocados en el lugar de almacenaje equivocado. Un / una registrador(a) que esté familiarizado(a) con su colección tendrá siempre una idea de dónde buscarlo –basándose en su experiencia y en su conocimiento de quién manipuló ese objeto la última vez. No olviden que usualmente no contratan solamente a un registrador –¡uds. contratan a un cerebro de elefante! En última instancia, incluso un registrador que haya estado a cargo de una colección durante largo tiempo puede de algún modo fusionarse con su colección y su almacén. Él / ella desarrolla algo como un sexto sentido para aquello que está errado: un inusual incremento de la humedad antes de que alguien chequeara el higrómetro, un objeto que luce distinto a como solía hacerlo, esa voz que le dice al registrador que se dé una vuelta por los almacenes externos luego de que alguien haya salido de allí… Es algo que se desarrolla con el tiempo. Eso no se puede obtener con contratos de pocos meses o de un año.

Conclusión

Como hemos visto, el Registrador es de hecho un animal raramente visto. Se requiere de un esfuerzo conjunto para no dejar que se convierta en un animal en peligro de extinción:

  • Como individuo: todo aquél que trabaja en un museo debe cuidar de que el registrador esté seguro mientras se encuentre trabajando en solitario, y que no quede aislado del resto de la comunidad del museo.
  • Como profesional: todos los colegas necesitan entender cuál es el trabajo del registrador. No se trata de que él / ella quiera arruinar la diversión, su trabajo es proteger los objetos para que otros también los puedan disfrutar en el futuro.
  • Como museo: las autoridades deberían pensar en profundidad acerca del valor del manejo profesional de las colecciones. Es sabido desde antaño que la conservación preventiva y almacenamiento profesional ahorran costos a largo plazo.
  • Como sociedad: los políticos, las comunidades y los contribuyentes en general deberían pensar acerca del valor de los museos y sus colecciones. Todos sabemos que un ser humano que pierde su historia se pierde a sí mismo. Ocurre lo mismo con la sociedad que pierde su historia. Preservar nuestro patrimonio no es solo un asunto de costos, es un alto valor para la sociedad.

Es solo mi granito de arena en este asunto. Ahora, tengo que irme, necesito rastrear mi territorio, creo que vi algunos objetos sin documentar más abajo en el pasillo…

Angela Kipp

*Publicado originalmente en el blog Registrador Trek La Nueva Generación, el 6-3-2013

Traducción al español desde el inglés: Fernando Almarza Rísquez

La Difusión de Colecciones en el medio digital

Articulo Ruth Castro MET Publicaciones.jpgLa difusión de colecciones en el medio digital:

el caso del Museo Metropolitano de Nueva York 

Ruth I. Castro, Registradora de la colección del Museo Arocena en Torreón, Cohauila, México, reflexiona sobre la conveniencia del uso de la web por parte de los museos. Sus colecciones, incluyendo las bibliográficas, se ponen cada vez más a disposición de los públicos, en una acción que amplía las posibilidades de acceso a estas instituciones. Es valiosa la referencia tomada del MET de Nueva York.

La concreción de acciones como éstas es aún –en buena medida- algo pendiente pero perfectamente posible en nuestros museos de América Latina.

Fernando Almarza Rísquez, Editor

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La difusión de colecciones en el medio digital: el caso del Museo Metropolitano de Nueva York 

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Todos los que estamos interesados en las artes plásticas hemos buscado en algún momento libros que nos permitan saber más de cierto autor, conocer apreciaciones de especialistas, dialogar con las obras desde la lectura. Recorremos librerías para admirar hermosos catálogos y pronto sabemos que es un gusto costoso. Los catálogos de arte y los libros de historia del arte, por sus características de papel y acabados son un lujo que no cualquier bolsillo puede cultivar.

Y qué decir de quienes trabajamos en museos y deseamos ampliar nuestros conocimientos en libros de temas museísticos, sean en restauración, museografía, museología, curaduría, conservación, estudios de público, servicios educativos y otras áreas similares. Para empezar, encontrar títulos especializados ya es una labor ardua. En el caso de México, hasta hace pocos años, conseguir libros especializados si vivías lejos del Distrito Federal era un deseo que se quedaba en el plano de los anhelos, algo que podía cumplirse sólo si ahorrabas lo suficiente como para ir a la capital a buscarlos.

Una ventaja ahora es internet. En la red podemos encontrar casi cualquier título y pedirlo hasta nuestro domicilio con sólo dar unos cuántos clics. Por supuesto, los costos de envío aumentan todavía más el precio de los libros; ahora es más fácil conseguirlos, pero no más barato. Sigue siendo un lujo acceder o intentar acercarse al arte a través de los libros. No obstante, hay opciones, y opciones tan interesantes como gratuitas. Sólo hay que saber buscar.

Hace unos días, husmeando en la red, di con una noticia que alegrará a más de un interesado. El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET) ha puesto a disposición de todos los lectores 375 libros de arte, que incluyen estudios críticos y bibliografías, para su descarga gratuita.

Es posible buscar libros por categorías: título, autor, palabras clave, tipo de publicación y tema. Y de ahí partir para encontrar tipos de piezas, materiales, estilos, corrientes artísticas, culturas, periodos, técnicas y otras categorías. Una biblioteca en línea de gran valor, que no le pide nada en calidad y resolución a los catálogos impresos, con material indiscutiblemente útil para quienes laboran en museos: curadores, investigadores, registradores, museógrafos, restauradores, educadores, facilitadores, etc., como para todo el público que desee acceder a estos contenidos.

El área de publicaciones del MET cuenta con un portal de aproximadamente 1500 títulos, entre los que se pueden encontrar libros, publicaciones en línea, boletines y diarios de las últimas cinco décadas. Cada publicación incluye una descripción y una tabla de contenidos o índice, así como información acerca de los autores, revistas, premios y enlaces relacionados. También ofrece títulos de los libros actuales en proceso de impresión, que pueden ser vistos previamente, con un enlace para su compra en línea, aunque muchos de los libros muestran su contenido completo y permiten su descarga en formato PDF.

MET Publicaciones

El segundo museo más visitado del mundo (MET), desde su fundación en 1870, ha publicado catálogos de exposiciones, catálogos de colecciones y las guías de las exhibiciones. Actualmente es una de los principales editores de museos en el mundo, y muchos de sus títulos han sido premiados en variadas ocasiones.

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Cada año, el MET produce cerca de treinta catálogos de exposiciones y otros libros, así como el Boletín trimestral de Arte del Museo Metropolitano (The Metropolitan Museum of Art Bulletin), dirigido al público en general, y centrado en las obras de la colección o de las exposiciones que se muestran en el MET; y el Periódico anual del Museo Metropolitano (Metropolitan Museum Journal), que sirve como un foro para los últimos hallazgos académicos sobre las obras de arte, en especial las de la colección del museo y temas afines.   

 

A partir de 2000, el MET desarrolló tres publicaciones en línea que se enfocaron en su colección: Heibrunn Timeline of Art History, con 300 cronologías, 900 ensayos y 7 mil obras de arte, escritas por especialistas; Connections, que ofrece perspectivas personales en las obras de las colecciones; y 82nd & Fifth, en la que comisarios y especialistas hablan de un centenar de obras que han cambiado su forma de ver el mundo.

Lo que subyace a estos objetivos es también que dicho museo está empleando las tecnologías a su favor, para difundir su patrimonio y propiciar la reflexión del mismo a través de los trabajos críticos y de investigación, con todas las ventajas que conllevan los ebooks, como el espacio y la portabilidad, pero lo más valioso, creo, es la disposición abierta a compartir su trabajo gratuitamente, con opción de que los usuarios puedan comprar los libros y disfrutar de ellos también en su forma física. Con tales propósitos es ya un proyecto digno de destacar. Pues además presenta un reto para el resto de los museos que aún no tienen un proyecto para difundir sus publicaciones.

Es verdad que la mayoría de los museos no tiene el presupuesto del MET, ni por mucho el número de visitantes por año. Y parecería que llevar a cabo este tipo de proyectos necesitaría forzosamente un área especializada que se dedique de entero al trabajo editorial (como sucede en el MET). Pero lo cierto también, al menos desde mi propuesta, es que todos los museos, por pequeños que sean, tienen un departamento de difusión, diseño o comunicación que con regularidad produce materiales como boletines, trípticos para exposiciones, hojas de sala e incluso catálogos de diversos tipos, así como trabajos de investigación, y gran parte de ellos también tiene un portal en internet o difunden sus eventos desde redes sociales o blogs; para comenzar un proyecto editorial de difusión basta con convertir esos materiales a pdf’s de suficiente resolución y ponerlos a disposición de los usuarios.

Lo anterior es una idea solamente. De entrada los invito a que visiten la página de publicaciones del MET[1] y disfruten de muchos libros gratuitos (en inglés) y

 la segunda invitación es que nos planteemos qué es lo que pueden desarrollar los museos latinoamericanos, más allá de tener un sitio en internet que presenta a la institución y sus actividades. Es, finalmente, otra forma de usar a nuestro favor la tecnología para la divulgación de los patrimonios culturales y la reflexión en torno a éstos, y propiciar el acceso a dichos patrimonios a un gran número de usuarios.

 

 

[1] http://www.metmuseum.org/research/metpublications

 

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