EN 2025, EL INAH REAFIRMÓ SU COMPROMISO CON LA SALVAGUARDIA DE LA MEMORIA E IDENTIDAD MEXICANAS

• Bajo el título Grandeza y Diversidad Cultural de México, reabrió las salas del segundo piso del Museo Nacional de Antropología

• Participó en la organización de la magna exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, en España

• Inauguró la nueva escalinata del Nohoch Mul, basamento piramidal emblemático de la Zona Arqueológica de Cobá, Quintana Roo

• Colaboró para lograr las inscripciones de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta, y de la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, en las listas del Patrimonio Mundial y Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de la Unesco

• Las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura, a través del Instituto, trabajaron en la recuperación de piezas arqueológicas

En 2025, mediante el impulso de decretos y declaratorias, la recuperación de bienes culturales, la organización de exposiciones de carácter nacional e internacional, investigaciones interdisciplinarias y proyectos de conservación, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) garantizó la salvaguardia de la memoria e identidad mexicana.

A 86 años de su creación, el INAH, órgano de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, reafirmó su vocación con la protección de los sitios patrimoniales que resguarda, como es el caso de los beneficiados con el Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza).

En enero, tras dos años de diálogo fructífero y trabajo coordinado entre la institución y autoridades ejidales, Ichkabal, localizada a 40 kilómetros de la cabecera municipal de Bacalar y de la Laguna de los Siete Colores, en Quintana Roo, se convirtió en la 194 zona arqueológica abierta a la visita pública en el país.

En la misma entidad se inauguró la nueva escalinata del Nohoch Mul, basamento piramidal emblemático de la Zona Arqueológica de Cobá. Con dicha acción, después de seis años, se permitió el ascenso y el descenso de la edificación de 42 metros de altura, la más elevada en el norte del área maya.

Asimismo, se dio un paso decisivo para la eventual reapertura de Toniná, en Chiapas, con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del decreto que anuncia la declaratoria de utilidad pública para la recuperación de más de nueve hectáreas de un terreno privado, ubicado dentro de la poligonal de esa Zona de Monumentos Arqueológicos.

En seguimiento, el INAH inició cuatro proyectos de salvamento arqueológico que acompañan el desarrollo de la infraestructura en el derecho de vía y áreas complementarias de las nuevas rutas de trenes de pasajeros: AIFA-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo.

También, como parte del proyecto Chapultepec, Naturaleza y Cultura, en los primeros días de 2025 reabrieron las salas del segundo piso del Museo Nacional de Antropología (MNA). Bajo el título: Grandeza y Diversidad Cultural de México, el recinto que el presente año recibió el Premio Princesa de Asturias, ofrece un recorrido innovador con aproximadamente 6,000 piezas arqueológicas, etnográficas y artísticas, representativas de la riqueza de los pueblos originarios y afrodescendientes.

Protección y recuperación del patrimonio

Destaca la doble declaratoria publicada el 6 de junio en el DOF, que reconoció a la ciudad de Zacatecas, en el estado homónimo, y a la localidad de La Antigua, en Veracruz, como Zonas de Monumentos Históricos.

Para el caso de la ciudad minera, tal suceso subsanó un pendiente histórico, toda vez que este reconocimiento era el único que tenía pendiente por alcanzar, si se considera que, en 1993, su casco histórico fue reconocido como Patrimonio Mundial por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y, en 2010, se sumó a otros monumentos y espacios de la entidad dentro del itinerario cultural del Camino Real de Tierra Adentro.

La colaboración de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INAH fue igualmente decisiva para lograr las inscripciones de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta, así como de la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, en las listas del Patrimonio Mundial y Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de la Unesco.

Con la ruta wixárika, que contempla la protección de 20 sitios sagrados distribuidos en cinco estados de la república, México llegó a 36 inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial y reafirmó su posición como el primer país en América y el séptimo a nivel global con mayor número de bienes reconocidos.

En tanto, el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, ponderó la raigambre multigeneracional del viacrucis en los ochos barrios originarios de Iztapalapa, una tradición que reúne a los habitantes de esa alcaldía de la Ciudad de México en una expresión de fe, identidad y cultura.

Otro aspecto sobresaliente fue la cooperación en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, para la restitución del patrimonio cultural mexicano. Las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Cultura, a través del INAH, colaboraron para que, en los primeros meses de esta administración, fueran recuperadas más de dos mil piezas arqueológicas.

México dentro y fuera de sus fronteras

Respecto a la divulgación y promoción de nuestra cultura, la 36 Feria Internacional de Antropología e Historia concitó a 183,054 personas que disfrutaron de más 400 actividades en el MNA, entre presentaciones editoriales, talleres, exposiciones, conferencias y actividades artísticas; oferta que tuvo como protagonistas a Tabasco y Costa de Marfil, estado y país invitados de honor.

En dicho marco arribó al MNA la muestra Côte d’Ivoire. Un país, muchas culturas, que a través de una selección de máscaras, figuras, textiles y otros objetos artísticos, narra siglos de historia y establece un puente entre la tradición ancestral y el arte contemporáneo de África y México.

La citada muestra, que permanece vigente hasta enero de 2026, comparte el espacio de la Sala de Exposiciones Temporales, con Belleza eterna a lo largo del río Amarillo: Ornamentos de plata de los siglos XVII-XX en Shanxi, China, montaje recién inaugurado y que reúne 143 piezas que, por primera vez, se exhiben fuera del Museo de Shanxi, dando cuenta de este milenario oficio.

El Museo Nacional de las Culturas del Mundo celebró su 60 aniversario. En la actualidad, presenta la exposición Khuree Tsam: Danza de purificación de los dioses mongoles, del artista Gankhuyag Natsag, además de las muestras fotográficas Tumbas de Xia Occidental: Patrimonio de la Humanidad y De Estambul a Mardin: La mirada de Mauricio Novelo.

Sobre la proyección internacional de México destaca la coorganización del INAH en la magna exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, que se presenta en cuatro recintos españoles, con el objetivo de difundir, por medio de 435 piezas arqueológicas y etnográficas, entre las que resaltan el monolito de la Joven Gobernante de Amajac, procedente de Veracruz, y el ajuar de la señora Tz’aka’ab Ajaw, la “Reina Roja” de Palenque, Chiapas, la relevancia de las mujeres originarias de nuestro país, desde tiempos ancestrales hasta la actualidad.

Finalmente, el INAH editó una publicación conmemorativa de su 85 aniversario, Atisbos de futuro, una reflexión sobre la importancia de la memoria colectiva y un llamado a la acción para enfrentar los retos que implica garantizar que el patrimonio cultural mexicano siga siendo una fuente de identidad y conocimiento para las futuras generaciones.

Alrededor de 2 mil 300 bienes culturales y patrimoniales han sido repatriados a México

Expertos del INAH las estudian para que luego sean devueltas a sus comunidades

En el sexenio federal anterior, México logró la repatriación de 14 mil 48 bienes culturales, de los cuales 13 mil 428 eran objetos arqueológicos y 620 de carácter histórico. En tanto que, en el primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se han recuperado dos mil 266 piezas de gran valor histórico, artístico, cultural y religioso para las poblaciones, mismas que han superado en 250 por ciento a lo contabilizado en el mismo periodo de la anterior administración.

Más que una cifra comparativa, como señaló Roberto de León Huerta, jefe de Oficina del secretario de Relaciones Exteriores de México, el número de bienes recuperados deja ver que lo importante “no es lo numérico, sino el valor del trabajo” que hay detrás de la restitución de las piezas.

De visita en Puebla para participar en el segundo congreso internacional Códices del pasado y el presente: libros pintados y pieles sagradas que se realizó en el Museo Regional de Puebla dijo que dicha labor corresponde a una política de procesos de restitución del patrimonio cultural mexicano localizado en el extranjero que ha salido del país, en muchos casos, de manera ilícita.

Durante una entrevista, confió que más de dos mil piezas de las recuperadas ya se han entregado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para que sean sus especialistas los que las estudien e investiguen, y puedan ser así regresadas a sus lugares de origen de donde fueron expoliadas.

Se trata, dijo De León Huerta, de seguir fortaleciendo el patrimonio cultural del país, que en mucho está sustentado en los pueblos indígenas y afromexicanos. “De esta forma se incorpora y se recupera este patrimonio que es fundamental para nosotros, pues está vivo”, consideró.

Al respecto, la directora general de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Alejandra Barajas Moreno, señaló que el gobierno de México cuenta con más de 160 representantes en el exterior, distribuidos en embajadas, consulados y misiones, quienes cuentan con capacitación para dar seguimiento a decomisos, anuncios de ventas en casas de subastas y entregas voluntarias por parte de instituciones o particulares.

“Los avances en los últimos seis años, sobre todo, a partir de la campaña ‘Mi patrimonio no se vende’, han sido sustanciales, porque ya nos estamos sentando a conversar sobre este tema”, consideró.

A su vez, el secretario técnico del INAH, José Luis Perea González, consideró que las cifras “dan cuenta del compromiso del Estado mexicano con la defensa de su patrimonio, y evidencian la magnitud del problema y la necesidad de consolidar políticas permanentes y sostenidas”.

Manifestó que, desde su fundación, en 1939, el INAH ha tenido un papel central en la investigación, conservación, protección y difusión del patrimonio cultural mexicano, además de desarrollar una labor constante en educación patrimonial, promoviendo en la sociedad el reconocimiento de este legado como un bien común que debe ser defendido colectivamente.

De igual forma, el oficial nacional de Cultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), Carlos Tejada, expresó que este flagelo, considerado la tercera fuente de financiamiento para el crimen organizado en el mundo, no solo implica la pérdida material de piezas irremplazables, sino también la ruptura del vínculo entre los objetos culturales y sus comunidades de origen.

En ese sentido, resaltó la reactivación, en 2022, después de 40 años, y a solicitud de México, de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible (Mondiacult), de la cual se desprendió una declaración que considera la lucha contra este tipo de tráfico, dentro del ejercicio de los derechos culturales. Una política que abona a lo contemplado en la Convención de la Unesco de 1970, sobre este ámbito.

“Los principios fundamentales de la Convención es que la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales es una de las principales causas de empobrecimiento cultural de los países de los que provienen. A su vez, busca generar un marco común, a través de medidas para su prevención, la promoción de su devolución y las referentes a la cooperación”, expuso.

En opinión de la coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, Thalía Velasco Castelán, y del subdirector de Registro Público de Monumentos Arqueológicos Muebles, Alejandro Bautista Valdespino, la base para fortalecer el combate a este delito es el conocimiento del universo de nuestro patrimonio cultural, es decir, el avance en los inventarios de bienes arqueológicos e históricos en museos y otro tipo de repositorios, o en recintos religiosos, para lo cual se debe trabajar directamente con las comunidades.

Velasco Castelán hizo hincapié en la campaña de prevención de la CNCPC, “¿Qué perdemos cuando perdemos el patrimonio?”, enfocada en la concienciación sobre el robo y tráfico ilícito de bienes culturales, creando materiales específicos sobre aquellos de carácter paleontológico, arqueológico, histórico, artístico y documental.

Finalmente, Bautista Valdespino mencionó que, desde la década de 1930, el INAH ha logrado el registro de más de 2 millones 200 mil bienes arqueológicos. A lo que se suma la dictaminación que arqueólogos peritos realizan de casos que la Consultoría Jurídica de la SRE turna para determinar la autenticidad de bienes culturales decomisados, puestos en venta o entregados voluntariamente.

Proclamación de Huejotzingo, documento novohispano repatriado por el AGN

Uno de los bienes culturales de Puebla que han sido recuperados es la Proclamación de Huejotzingo, documento del 24 de junio de 1554, el que se da cuenta del cambio de una administración mesoamericana a una novohispana, por medio de la designación de una autoridad local que es el tecuhtli, en este caso Francisco Vázquez.

El manuscrito, que es más bien un pergamino, escrito en náhuatl latinizado de la región, con una letra capitular roja -cuyo origen material todavía se estudia-, fue repatriado de Estados Unidos tras ser retenido en una aduana alertado por el Consulado de México en Nueva York, acción que propició la intervención del Archivo General de la Nación (AGN) para lograr su regreso a México y a Puebla el 21 de mayo de este año.

Los procedimientos de gestión permitieron ubicar a este documento como perteneciente al AGN, quizá desde el siglo XIX; que tiene más de 470 años de antigüedad y que está en buen estado, cuyo soporte es el pergamino, escrito con tintas ferrogálicas y con una tinta roja utilizada para las letras capitulares que está por determinarse su origen; del cual historiadores y paleógrafos del AGN tradujeron el documento escrito en náhuatl que da inicio a la construcción de los conventos de la zona y la nueva instalación del gobierno.

Como parte del dictamen técnico se analizaron rúbricas, sellos, contexto histórico y personajes, que dejan ver “que se trata de un memorial, un documento de carácter público que da conocimiento a las autoridades administrativas, jurídicas y a la población sobre el nombramiento, en este caso Francisco Vázquez”.

Un segundo aspecto son los personajes que lo firman: el propio Francisco Vázquez, quien fue nombrado como administrador local; fray Juan de Alameda, un arquitecto llegado de España con Juan de Zumárraga, que construyo varios conventos de la región incluido el de Huejotzingo; y Luis de Velasco, el virrey de la Nueva España de 1550 a 1564.

Otro elemento son los valores históricos, pues se pueden analizar las negociaciones del paso a una administración mesoamericana a una administración novohispana, por medio de una autoridad local. Otro rasgo más es lo lingüístico pues está escrito en náhuatl con la variante del occidente en especial del estado de Puebla.

Fue el 10 de septiembre, cuando el AGN entregó al municipio de Huejotzingo una copia certificada del documento Nombramiento de tecuhtli (o mayorazgo) de Francisco Vázquez, mejor conocido como Proclamación de Huejotzingo.

Una persona fue detenida por tenencia ilegal de patrimonio arqueológico y fauna endémica en Chile

Según se informó, la persona no contaba con la documentación que acreditara el origen legal de estas piezas, ni con las autorizaciones correspondientes para su posesión, exigidas por los servicios públicos competentes.

Detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y el Medio Ambiente (Bridesma) Metropolitana concretaron la detención de una persona por su presunta responsabilidad en los delitos de Apropiación de Monumentos Nacionales y diversas infracciones a la Ley de Caza, además del Artículo 11 de la Ley N°20.962, normativa que aplica en Chile la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

De acuerdo con los antecedentes entregados por la Policía de Investigaciones, el procedimiento se desarrolló tras establecer que la persona imputada mantenía en su domicilio, ubicado en la comuna de Lampa, una serie de objetos arqueológicos y paleontológicos, además de ejemplares de fauna endémica y exótica.

“Este procedimiento surge a través del análisis de información residual que nosotros tenemos como brigada especializada, donde habíamos detectado la comercialización de bienes arqueológicos nacionales a través de Marketplace (…) logramos detectar el origen de estos objetos que nos llevó a un domicilio en Lampa donde una persona coleccionista tenía diferentes objetos; no solamente objetos arqueológicos y paleontológicos que son parte del patrimonio cultural, sino que también una gran parte de patrimonio natural, principalmente fauna, fauna exótica y nativa” detalló el comisario Edgardo Rodríguez, de la Bridesma Metropolitana.

Según se informó, la persona no contaba con la documentación que acreditara el origen legal de estas piezas, ni con las autorizaciones correspondientes para su posesión, exigidas por los servicios públicos competentes, lo que motivó la intervención policial y su posterior detención.

Desde la PDI recordaron que la Convención CITES corresponde a un acuerdo internacional suscrito entre distintos gobiernos, cuyo objetivo es garantizar que el comercio de especies de animales y plantas silvestres no represente una amenaza para su supervivencia, resguardando así el patrimonio natural y la biodiversidad.

La investigación continúa en desarrollo para determinar el origen de las especies y objetos incautados, “nuestra intención siempre es poder llegar al origen de los objetos, por lo tanto, tenemos que saber de dónde lo obtuvo. Quizás él es un cazador o quizás él es un importador o es una persona que está siendo proveída por alguna persona en el territorio nacional que sí está cazando en nuestro país sin autorización” explicó el comisario Rodríguez quien también aclaró que determinar el avalúo de las especies es una tarea extremadamente compleja. 

“Los objetos arqueológicos y paleontológicos no son objetos que estén dentro del comercio formal, por lo tanto, un avalúo de ellos es difícil de hacerlo porque tienen un valor incalculable, además de que poseen un valor científico que cuando son traficados se pierde” explicó. 

INAH elabora guía para prevenir el robo del patrimonio documental de México

 Expediente de un proceso llevado a cabo en el siglo XVIII contra elementos castrenses por participar en juegos de azar.Foto repositorio digital del Archivo General de la Nación

A diferencia de la sustracción de piezas arqueológicas, el robo de acervos documentales “está un poco invisibilizado” en México, por lo cual se hizo una guía para prevenir el saqueo de documentos, informó la titular de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Thalía Velasco Castelán, quien lamentó que hasta ahora “no tenemos la dimensión del número de robos de nuestros bienes documentales”.

En entrevista con La Jornada, Velasco Castelán indicó que la guía fue elaborada con la colaboración del Archivo General de la Nación (AGN) y “la idea es que le llegue a todos los archivistas, a los bibliotecarios, a la gente que trabaja en los centros de documentación de todo el país, para evitar el robo. Es muy importante tener el registro y los inventarios de los documentos, para proteger nuestro patrimonio”.

Agregó que “si no tenemos catalogados nuestros bienes y ocurre un hurto, es muy difícil hacer la denuncia, porque no tenemos una fotografía ni las características que nos solicitan para levantar la denuncia. Nos parece que es una línea estratégica de trabajo que desde el instituto seguiremos impulsando”.

Entre los proyectos de conservación que trabajó este año la CNCPC destaca el realizado con el Códice Tlatelolco, el cual fue encabezado por Marie Vander Meeren.

Se trata de un bien documental “importantísimo para la historia de nuestro país, es de estos códices en amate; se hizo un trabajo de intervención muy puntual que lo hizo acreedor al premio INAH en la categoría de conservación, restauración e investigación”, comentó.

Trabajo in situ

Los restauradores de la coordinación también trabajan in situ, como es el caso de Tulum o a las manifestaciones rupestres gráficas de Baja California, Nuevo León y Oaxaca.

La CNCPC, añadió, “ha aprendido la importancia de escuchar y trabajar con las comunidades para preservar el patrimonio cultural de México. Concientizar a los grupos sociales de la riqueza cultural que tienen es vital para preservar sus bienes. Un reto en nuestro trabajo es ganar su confianza”.

Explicó que algunas comunidades llegan a pedir el apoyo, pero otras no están muy convencidas porque “tienen cierto recelo respecto de la institución”.

En cuanto a la Estrategia Nacional de Conservación, que se enfoca en la investigación, educación y divulgación para preservar el patrimonio cultural, dijo que “si una comunidad no está valorando un bien cultural, no importa que le digamos que es muy importante, pues no se va a comprometer a tener acciones de conservación”.

En este sentido, la CNCPC no sólo apoya a las comunidades religiosas, sino a otros grupos. “Nos interesa trabajar con los jóvenes y los niños sobre el tema de patrimonio documental. El trabajo con archivistas, bibliotecariosy fototecarios es fundamental, porque son los que diario están manipulando los archivos. Les enseñamos cuáles son las medidas de manipulación, buen resguardo y trabajo con los usuarios”.

Para Velasco Catalán, quien también es restauradora, las acciones preventivas son elementales porque evitan que los objetos de arte lleguen a deteriorarse.

Sobre el tema de los inventarios del patrimonio cultural, Velasco mencionó que especialistas enseñan a los habitantes de las comunidades cómo registrar la riqueza que tienen en sus templos, les comparten medidas de conservación preventiva y manipulación de las esculturas y, por ejemplo, les explican que no es bueno colocarles flores.

Ante la riqueza arqueológica del país, agregó, “necesitamos sumar más manos y ojos que nos ayuden a las tareas de registro y de protección de los bienes. Es una necesidad ampliar los esfuerzos y hacer que se sumen distintos grupos sociales a la protección de nuestro patrimonio.”

La titular de la CNCPC señaló que hay varios proyectos en todo el país y se trabaja en los laboratorios de conservación que se encuentran en el Ex Convento de Churubusco. “Aquí traemos algunos de los bienes que se intervienen y se hace investigación; también tenemos laboratorios de textiles, de patrimonio documental, de pintura de caballete, de material orgánico y cerámica entre otros”.

Desembocadura del Río Huasco: Ministerio del Medio Ambiente declara el humedal urbano número 140 en Chile

Con su reconocimiento bajo la Ley 21.202 se han puesto bajo protección oficial más de 16.000 hectáreas a nivel nacional. Este ecosistema acuático es uno de los más relevantes del norte de Chile para aves acuáticas, playeras y migratorias con más de 150 especies registradas. 

Este miércoles, el Diario Oficial publicó una esperada noticia para los vecinos y vecinas de la Región de Atacama. Se trata de la declaración del Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco, con una superficie de más de 260 hectáreas, el que se convierte en el ecosistema acuático número 140 en ser reconocido en el marco de la ley 21.202.

“Como Ministerio del Medio Ambiente estamos muy orgullosos de celebrar la declaración del Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco, el primero de la comuna de Huasco. Quiero destacar que con el reconocimiento de este ecosistema acuático, se han puesto bajo protección oficial más de 16.000 hectáreas, lo que reafirma nuestro compromiso con el cuidado de nuestro patrimonio natural, que pertenece a todos los chilenos y las chilenas”, expresó la ministra Maisa Rojas. 

En tanto, la seremi de Medio Ambiente de la Región de Atacama, Natalia Penroz, sostuvo que “el humedal de Huasco es uno de los ecosistemas más relevantes de la región, ya que concentra una gran cantidad de avifauna, muchas de ellas migratorias. Es por esto que estamos muy contentos de resguardarlo, entregando protección y gestión posterior de la mano del municipio de Huasco”. 

El Humedal Urbano Desembocadura del Río Huasco es uno de los ecosistemas acuáticos más relevantes del norte de Chile para aves acuáticas, playeras y migratorias con más de 150 especies registradas, entre otros grupos, donde destacan: cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba); garza cuca (Ardea cocoi), pato gargantillo (Anas bahamensis); pato colorado (Spatula cyanoptera); pato real (Mareca sibilatrix); pilpilén común (Haematopus palliatus); playero de Baird (Calidris bairdii); zarapito (Numenius phaeopus) y pitotoy chico (Tringa flavipes). 

Cabe recordar que Desembocadura del Río Huasco fue declarado de oficio por el Ministerio del Medio Ambiente. Con este reconocimiento, nuestro país cuenta con 140 Humedales Urbanos protegidos a nivel nacional y 3 en la Región de Atacama. 

Perú recupera 347 bienes arqueológicos prehispánicos repatriados desde Estados Unidos

Cerámicas, textiles y objetos rituales de culturas como Moche, Nazca, Cupisnique e Inca forman parte del conjunto de objetos restituidos al Estado peruano

Los 7 países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales

La Unesco incorporó nuevas expresiones culturales de América Latina a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Son 7 países los que recibieron el reconocimiento por mantener vivas sus tradiciones comunitarias.

América Latina se posiciona nuevamente como referente cultural global tras la más reciente sesión del Comité Intergubernamental de la Unesco, celebrada en Nueva DelhiIndia. En esta edición de 2025, el organismo reconoció nuevas expresiones vivas que forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, valorando prácticas que conectan generaciones, territorios y memorias colectivas.

Durante el encuentro se examinaron 68 candidaturas de distintos continentes. Siete países latinoamericanos fueron incluidos en la lista gracias a manifestaciones representativas de su identidad, consolidando el rol de la región en la conservación del patrimonio vivo del planeta.

¿Cuáles son los países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales?

Las nuevas inscripciones reflejan la diversidad de las expresiones culturales de América Latina. Música, danza, espiritualidad y oficios tradicionales forman parte del conjunto de prácticas ahora protegidas por la Unesco.

  • Venezuela: el joropo fue inscrito como símbolo cultural del país. Esta manifestación une canto, baile y ejecución instrumental, y ha sido transmitida de generación en generación en los llanos.
  • Argentina: el cuarteto de Córdoba ingresó en la lista como género urbano con fuerte arraigo popular. Nacido en los años 40, ha definido parte de la identidad sonora de la provincia.
  • Perú: la ancestral Sarawja de Moquegua, practicada por el pueblo aymara, combina música y danza como expresión de memoria y cohesión social.
  • El Salvador: la Cofradía de las flores y las palmas de Panchimalco fue la primera tradición salvadoreña reconocida por la Unesco. Esta celebración mezcla herencia indígena y devoción mariana, destacando por sus procesiones y adornos florales.
  • Bolivia: la tradicional Fiesta de la Virgen de Guadalupe en Sucre fue valorada por su sincretismo religioso y artístico. Incluye música, danzas y expresiones populares profundamente arraigadas en la vida local.
  • México: se reconoció la multitudinaria representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, una manifestación de fe y teatro comunitario que moviliza a miles de participantes cada Semana Santa.
  • Chile: el circo de tradición familiar fue inscrito como espacio de creación, arte itinerante y transmisión oral. Esta forma de espectáculo ha perdurado gracias al traspaso generacional de saberes y oficios.

Aunque el artículo original menciona al son cubano como parte de la candidatura de El Salvador, esta asociación parece incorrecta. El son cubano pertenece culturalmente a Cuba, país que no figura entre los reconocidos en esta edición.

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16 Dic 2025 | 13:41 h

Los 7 países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales

La Unesco incorporó nuevas expresiones culturales de América Latina a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Son 7 países los que recibieron el reconocimiento por mantener vivas sus tradiciones comunitarias.

América Latina cuenta con diversas expresiones culturales.

América Latina cuenta con diversas expresiones culturales. | Composición LR

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Omar Aguilar

América Latina se posiciona nuevamente como referente cultural global tras la más reciente sesión del Comité Intergubernamental de la Unesco, celebrada en Nueva DelhiIndia. En esta edición de 2025, el organismo reconoció nuevas expresiones vivas que forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, valorando prácticas que conectan generaciones, territorios y memorias colectivas.

Durante el encuentro se examinaron 68 candidaturas de distintos continentes. Siete países latinoamericanos fueron incluidos en la lista gracias a manifestaciones representativas de su identidad, consolidando el rol de la región en la conservación del patrimonio vivo del planeta.

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¿Cuáles son los países de América Latina que la Unesco acaba de reconocer por sus tradiciones culturales?

Las nuevas inscripciones reflejan la diversidad de las expresiones culturales de América Latina. Música, danza, espiritualidad y oficios tradicionales forman parte del conjunto de prácticas ahora protegidas por la Unesco.

  • Venezuela: el joropo fue inscrito como símbolo cultural del país. Esta manifestación une canto, baile y ejecución instrumental, y ha sido transmitida de generación en generación en los llanos.
  • Argentina: el cuarteto de Córdoba ingresó en la lista como género urbano con fuerte arraigo popular. Nacido en los años 40, ha definido parte de la identidad sonora de la provincia.
  • Perú: la ancestral Sarawja de Moquegua, practicada por el pueblo aymara, combina música y danza como expresión de memoria y cohesión social.
  • El Salvador: la Cofradía de las flores y las palmas de Panchimalco fue la primera tradición salvadoreña reconocida por la Unesco. Esta celebración mezcla herencia indígena y devoción mariana, destacando por sus procesiones y adornos florales.
  • Bolivia: la tradicional Fiesta de la Virgen de Guadalupe en Sucre fue valorada por su sincretismo religioso y artístico. Incluye música, danzas y expresiones populares profundamente arraigadas en la vida local.
  • México: se reconoció la multitudinaria representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, una manifestación de fe y teatro comunitario que moviliza a miles de participantes cada Semana Santa.
  • Chile: el circo de tradición familiar fue inscrito como espacio de creación, arte itinerante y transmisión oral. Esta forma de espectáculo ha perdurado gracias al traspaso generacional de saberes y oficios.

Aunque el artículo original menciona al son cubano como parte de la candidatura de El Salvador, esta asociación parece incorrecta. El son cubano pertenece culturalmente a Cuba, país que no figura entre los reconocidos en esta edición.

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Desafíos de los países latinoamericanos para preservar sus tradiciones culturales

El reconocimiento cultural de la Unesco implica más que un galardón simbólico. Conlleva compromisos concretos para proteger estas prácticas frente a amenazas como la globalización, la pérdida de saberes ancestrales y el desplazamiento cultural.

En la misma sesión de la Unesco en Nueva Delhi, se incluyeron 11 elementos en la lista de salvaguardia urgente. Entre ellos, la artesanía ñai’ũpo de Paraguay y los sistemas constructivos en quincha y junta de embarre en Panamá, considerados en riesgo inminente de desaparición.

Los países deben implementar planes de acción sostenibles, fortalecer la educación cultural e incentivar la participación activa de las comunidades, quienes son las verdaderas portadoras del Patrimonio Cultural Inmaterial.

¿Cómo la Unesco reconoce las tradiciones culturales?

La inscripción en la lista de la Unesco responde a un proceso riguroso que evalúa el impacto cultural, social y simbólico de cada manifestación. Los Estados presentan sus candidaturas, que son examinadas por expertos internacionales bajo criterios como:

  • Transmisión oral y práctica viva.
  • Representación de la identidad colectiva.
  • Contribución a la diversidad cultural global.
  • Relevancia para la comunidad que la practica.

Actualmente, existen 788 expresiones inscritas de 150 países. A diferencia del patrimonio arquitectónico o arqueológico, estas prácticas no se conservan en vitrinas ni monumentos: viven en el día a día de las personas, en sus festividades, rituales, saberes y expresiones artísticas.

La inclusión en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad garantiza visibilidad internacional y facilita el acceso a recursos de protección, pero su sostenibilidad depende de la continuidad en el tiempo y del compromiso de las comunidades que las mantienen vivas.

Un nuevo robo de obras de arte en Brasil desnuda la vulnerabilidad de sus museos

Desde el golpe que hizo desaparecer joyas de Matisse y Portinari hasta los memorables casos del pasado, el “momento Louvre” también afecta al país sudamericano.

Brasil también ha vivido su momento “Louvre”. En el célebre museo parisino, en la famosa Galerie d’Apollon, donde se exponen las joyas de la corona francesa, el pasado 19 de octubre cuatro ladrones robaron ocho piezas de joyería histórica pertenecientes a la familia real francesa del siglo XIX, entre ellas collares, diademas y otras joyas por un valor estimado de unos 88 millones de euros (unos 103,3 millones de dólares). En Brasil, el robo del pasado 7 de diciembre en la Biblioteca Mário de Andrade, en el centro de San Pablo, tuvo como resultado un botín menos cuantioso, 13 obras de arte robadas de una vitrina, pero igualmente importante, a pesar de que la Secretaría de Cultura del estado paulista no ha revelado la estimación de su valor. Sin embargo, se trata de ocho grabados del francés Henri Matisse, de la serie Jazz de 1947, una edición limitada a solo 300 copias, y cinco ilustraciones del brasileño Cândido Portinari realizadas para la edición especial del libro de 1959 Menino de Engenho (El Niño del Ingenio de Azúcar, en español) de José Lins do Rego.

Tanto Matisse como Portinari son artistas muy famosos con notables valoraciones en el mercado internacional. El pasado mes de octubre, unos sesenta bocetos del artista francés se vendieron por más de 2,5 millones de dólares en una subasta de Christie’s, según el sitio web especializado Artnet. Sin embargo, el récord por una obra de Matisse se batió en 2018, con el cuadro Odalisca reclinada bajo las magnolias de 1923, vendido en subasta por 80,8 millones de dólares. En cuanto a Portinari, es considerado uno de los pintores brasileños más importantes del siglo XX. Uno de sus cuadros de la serie “El trabajador del café” fue robado en 2007 del Museo de Arte de San Pablo (MASP).

El robo del pasado 7 de diciembre se produjo a plena luz del día, una tranquila mañana de domingo, mientras se celebraba la exposición “Del libro al museo”, una colaboración entre la Biblioteca Mário de Andrade y el Museo de Arte Contemporáneo de San Pablo (MAM). La exposición, inaugurada en octubre, reunía libros raros y obras de los años 40 y 50, incluidas las obras que luego fueron robadas. Los investigadores contaron a Infobae cómo se produjo el robo: los dos ladrones amenazaron a un guardia y a una pareja de ancianos que visitaba la exposición. “Luego se dirigieron a una vitrina donde se exponían las obras y los documentos, los metieron en una bolsa de tela y salieron por la entrada principal”. “Este robo es muy grave porque el valor cultural y artístico es incalculable”, declaró el crítico de arte brasileño Tadeu Chiarelli. A través de las cámaras repartidas por San Pablo, la policía vio a los dos ladrones salir con las obras bajo el brazo y alejarse a pie. Los dos han sido identificados; uno fue arrestado, pero hasta la fecha el otro sigue fugitivo y se ha perdido el rastro de las obras robadas. Según Chiarelli, “se trata de obras raras; es improbable que alguien las compre”. Por lo tanto, es casi seguro que se trata de un robo por encargo, quizás incluso para uso personal de coleccionistas que podrían guardarlas. Ironía del destino, las obras de Matisse robadas en San Pablo ya habían sido objeto de una intriga internacional en el pasado. Entre 2004 y 2006, un empleado de la biblioteca Mário de Andrade, aprovechando las obras de renovación, se las llevó y las sustituyó por copias sin que nadie se diera cuenta, hasta que las obras originales fueron encontradas en Puerto Iguazú, en Argentina, probablemente listas para ser llevadas a Bélgica.

Brasil no es ajeno a los robos de obras de arte. Hace casi 20 años, el 24 de febrero de 2006, durante el Carnaval de Río de Janeiro, el Museo de la Chácara do Céu, situado en el antiguo barrio de Santa Teresa, fue escenario del mayor robo de obras de arte de la historia de Brasil. Cuatro hombres armados robaron cuatro pinturas de inmenso valor consideradas patrimonio nacional y entre las más preciadas del archivo del museo. Entre ellas se encontraba La danza, de Pablo Picasso. Partes del marco y fragmentos del lienzo fueron encontrados posteriormente quemados en una favela cercana, Morro dos Prazeres. En la lista de obras robadas también figuraban Los dos balcones, de Salvador Dalí, Marina, de Claude Monet, y El jardín de Luxemburgo, de Henri Matisse. Curiosamente, los telones de Dalí y Matisse ya habían sido robados del mismo museo en 1989, pero fueron recuperados pocos meses después. El robo tuvo lugar un viernes de Carnaval, mientras a pocos metros del museo el tradicional Bloco das Carmelitas atraía a miles de personas, bloqueando las calles y creando el caos perfecto para una huida sin obstáculos.

La mayoría de los empleados habían sido enviados a casa temprano debido a las fiestas, dejando el museo casi vacío. Por eso, los delincuentes entraron con facilidad, desarmaron a los guardias y obligaron a los pocos empleados a desactivar las cámaras de vigilancia. En pocos minutos, descolgaron los lienzos de las paredes, algunos de los cuales estaban fijados solo con hilos de nailon, y se llevaron también un raro libro de grabados de Picasso que estaba expuesto, y huyeron mezclándose entre la multitud que celebraba las fiestas. Hasta la fecha, el caso sigue sin resolverse. Nadie ha sido detenido, ninguna obra ha sido recuperada y las investigaciones han caído en el olvido. Ya en aquel momento se revelaron graves deficiencias. No existía una comisaría especializada en delitos contra el patrimonio cultural y el caso se asignó a una de delitos medioambientales, que lo archivó rápidamente. Además, los visitantes presentes no fueron interrogados y las huellas dactilares recogidas en el lugar de los hechos no se analizaron en profundidad. La Policía Federal identificó al conductor de la furgoneta utilizada para la huida, quien declaró haber sido obligado, mientras que las escuchas telefónicas sugerían complicidad, pero al no haber grabaciones oficiales, el sospechoso fue absuelto. A día de hoy, estas obras siguen siendo unas de las más buscadas del mundo.

El robo de diciembre en la Biblioteca Mario de Andrade ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad del sistema museístico brasileño, que dura desde hace años. Entre los temas que se debaten hoy en día figuran las tecnologías de seguridad para proteger los museos y las obras de arte, y los seguros y los sistemas de gestión de riesgos. Precisamente la evolución de la tecnología puede ser de gran ayuda tanto para la prevención como para la localización de las obras robadas. “La vigilancia electrónica, la digitalización, la geolocalización y la automatización administrativa permiten aumentar la trazabilidad de las obras”, según la revista especializada Insurtalks. En cuanto a los seguros, Brasil sigue estando rezagado en la adopción de pólizas completas que incluyan también los errores y omisiones de los conservadores y los riesgos cibernéticos. Además, falta una unidad de investigación que proteja los bienes culturales, con conocimiento de los mercados del arte y de las rutas de tráfico de obras de arte, que son muy diferentes de las de otros bienes ilícitos.

En Brasil existe una base de datos oficial del patrimonio desaparecido, el banco de bienes culturales buscados, gestionado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico (IPHAN). En ella se encuentra toda la información sobre los bienes culturales protegidos por el Estado brasileño que han sido robados, desaparecidos o sustraídos ilegalmente. Sin embargo, el problema es la actualización de los datos y la falta de protocolos claros de cooperación nacional e internacional para prevenir el robo y el tráfico de obras de arte. En una sentencia del año pasado, el Tribunal Federal de Río de Janeiro, en respuesta a una acción civil pública promovida por el Ministerio Público Federal (MPF), obligó al Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN), al Instituto Brasileño de Museos (IBRAM) y al gobierno federal a adoptar una serie de medidas concretas para combatir el robo, el tráfico ilícito y la desaparición de bienes del patrimonio histórico y cultural brasileño. Las investigaciones que dieron lugar a la denuncia del MPF descubrieron que al menos 2.200 obras de arte conservadas en patrimonios públicos ya han sido robadas, exportadas e incluso expuestas en museos y galerías extranjeros, sin que las autoridades brasileñas hayan intervenido para recuperarlas. De ahí la obligación, establecida en la sentencia, de que las instituciones públicas creen protocolos de cooperación con otras entidades, actualicen las listas de bienes desaparecidos y las integren en la base de datos, y completen lo antes posible un inventario nacional de los bienes museísticos.

La colaboración internacional es fundamental precisamente porque el tráfico de obras de arte es transfronterizo y afecta a circuitos muy limitados, como el de los coleccionistas, los anticuarios y las galerías de arte. En 2023, el Consejo Internacional de Museos (ICOM) lanzó la Lista Roja de bienes culturales brasileños en peligro. Recordemos que el ICOM se fundó en 1946 en París como respuesta a la devastación de la Segunda Guerra Mundial, en la que los nazis destruyeron y saquearon museos. Casi 80 años después, la Lista Roja de bienes culturales brasileños en peligro pretende ayudar a los profesionales del sector artístico y del patrimonio cultural, así como a las autoridades policiales e incluso a los ciudadanos de todo el mundo, a identificar los objetos sujetos a comercio ilegal. La lista brasileña se divide en cinco categorías: libros, documentos, manuscritos y fotografías, arqueología, arte sacro, objetos etnográficos y paleontología. Se trata de un paso crucial para incluir a Brasil en una red global de información y expertos con el fin de contener esta amenaza al patrimonio cultural del país.

La cultura, cimiento para habitar y vivir la ciudad con dignidad

UNESCO busca mejorar el habitar y vivir la ciudad con enfoque en el patrimonio vivo y en barrios y comunidades que lo salvaguardan en países latinoamericanos como México.

Alfredo Hernández Orozco es artesano textil y creció en Santo Tomás Xochimilco, un barrio tradicional de Oaxaca, México. Sus habitantes fueron de los primeros en hacer suyo el telar de cuatro pedales. “Ahora es parte de nuestra esencia”, dice Alfredo, al recordar un tiempo cuando el trabajo artesanal no sólo ocupaba grandes espacios, sino también las calles, junto con una alta producción y remuneración. Ahora, las artesanas y los artesanos se adaptan a talleres cada vez más estrechos.

El patrimonio vivo preserva identidades, brinda sostén a familias y comunidades y enfrenta desafíos también en las ciudades, por eso la UNESCO implementa un programa en nueve ciudades de América Latina y el Caribe para generar una relación renovada entre la planificación urbana y el patrimonio cultural inmaterial, junto con un turismo sostenible y ético. Una de esas ciudades es Oaxaca.

El objetivo del programa es que el patrimonio vivo se integre plenamente en el diseño, planeación y regulación de territorios urbanos, para que se siga practicando y que sus conocimientos y técnicas se sigan transmitiendo, lo cual apoya a mejorar la condición social y económica de quienes lo salvaguardan: portadoras y portadores del patrimonio cultural inmaterial.

Las dinámicas urbanas, entre ellas el turismo, pueden apoyar al reconocimiento y la remuneración de quienes mantienen vivo al patrimonio, si se mitigan riesgos como la reducción de espacios comunitarios, el encarecimiento de los barrios o el deterioro de entornos naturales o vías de tránsito para acceder a materiales.

El turismo puede ser bueno para mover al turista no sólo a comprar, sino también a aprender, apreciar y convivir.

Alfredo Hernández Orozco, artesano textil oaxaqueño.

Textiles Orozco es un taller familiar con 100 años de tradición y Alfredo es uno de los herederos de ese legado cultural que, además, innova mediante piezas e instalaciones artísticas textiles. Al hablar de su trayectoria, menciona que el Estado debe escuchar y brindar proyección a las artesanas y artesanos, priorizando a las personas en la gestión urbana por sobre lo comercial e implementando un turismo responsable.

Los procesos participativos son indispensables para lograr resultados integrales y sostenibles, por lo que la iniciativa de la UNESCO, auspiciada por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, reúne a servidores públicos y comunidades para construir soluciones concretas y ponerlas en práctica.

Funcionarios de distintas áreas del gobierno estatal y municipal de Oaxaca y personas portadoras de expresiones del patrimonio vivo oaxaqueño tuvieron una primera jornada de trabajo y abordaron desde conceptos e instrumentos internacionales culturales, hasta propuestas de vinculación entre la planeación territorial y el patrimonio cultural inmaterial, como procesos de reconocimiento y compensación al trabajo artesanal local, la gestión cultural participativa y el rescate de espacios colectivos.

Fue muy significativo, cuando empezamos a identificar prácticas culturales inmateriales, ver que también yo, mi comunidad, somos parte de esas prácticas. No lo había visto, no lo había reconocido y claro que me importan.

Lourdes Nava Jiménez, funcionaria pública estatal.

Uno de los acuerdos tras el primer encuentro presencial fue el desarrollo del primer Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de Oaxaca, tras lo cual se construirán lineamientos técnicos integrales de planeación urbana con una perspectiva cultural y del patrimonio vivo.

La iniciativa sobre patrimonio cultural inmaterial y planeación urbana es uno de los componentes del proyecto para América Latina y el Caribe de “Comunidades por el patrimonio”, mediante el cual se busca fortalecer la sostenibilidad y la resiliencia de destinos Patrimonio Mundial mediante un turismo sostenible, como la capacitación para la mejora de la gestión de los visitantes.

La Práctica del Son Cubano ya está en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

La Práctica del Son Cubano quedó registrada, este 10 de diciembre de 2025, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que coordina la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La certificación fue entregada por Fumiko Ohinata, directora de la secretaría de la Convención de la UNESCO de 2003 (Patrimonio Cultural Inmaterial), y recibido por Sonia Virgen Pérez Mojena, presidenta de la Asociación Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba, quien estuvo acompañada por Maiky Díaz Pérez, primera secretaria de la embajada de Cuba en la India.

La ceremonia oficial tuvo lugar en el marco de la vigésima reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, celebrada en la ciudad de Nueva Delhi, India.

Con el Son Cubano suman ocho los bienes de Cuba en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, junto a La Tumba Francesa, La rumba cubana, El punto, Las parrandas de la región central de Cuba, Los saberes de los maestros del ron ligero, el Bolero, y los Conocimientos y prácticas tradicionales del casabe.

En la presente edición acompañaron a La Práctica del Son Cubano otras nueve expresiones latinoamericanas, igualmente reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial.