Profundizó INAH en la investigación y conocimiento en la arqueología, antropología e historia en 2024 en México

El año pasado fue muy productivo para el Instituto, además de que celebró 40 años dedicados a conservar, proteger y difundir el patrimonio cultural del estado

El año 2024 fue especialmente fructífero para el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), un periodo en el que profundizó en la investigación y el conocimiento de la arqueología, la historia y la antropología; además celebró 40 años dedicados a conservar, proteger y difundir el patrimonio cultural del estado.

Entre sus logros destacados, el INAH contribuyó significativamente al registro y estudio de bienes históricos muebles, como pinturas, objetos, imágenes y retablos de la entidad; analizó los componentes culturales y sistemas jurídicos de los pueblos indígenas; trabajó en la conservación de archivos municipales y en el resguardo de fotografía antigua.

A través de la Ventanilla Única, en 2024 el instituto atendió 373 trámites, incluyendo denuncias y asesorías, y emitió 418 resoluciones en el área jurídica.

En cuanto a visitas, el Museo de las Culturas del Norte y la Zona Arqueológica Paquimé registraron 35 mil 582 visitantes nacionales y extranjeros, mientras que la Cueva de la Olla recibió a 24,422 personas. En el municipio de Madera, las zonas arqueológicas Las 40 Casas, Huápoca y Cueva de las Ventanas sumaron, hasta noviembre, un total de 4,786 visitantes.

 principios de 2024, el Centro INAH Chihuahua celebró su 40 aniversario con conferencias y un coloquio donde especialistas compartieron investigaciones y reflexiones sobre su labor institucional.

Por otro lado, las X Jornadas de la Revolución en la Frontera cumplieron una década de celebrarse en Ciudad Juárez, consolidándose como una valiosa experiencia de difusión tanto presencial como digital.

Entre las actividades más relevantes destaca el Coloquio Internacional del Camino Real de Tierra Adentro, celebrado en agosto. Este evento, realizado en colaboración con instituciones de México y Estados Unidos, tuvo por primera vez carácter binacional en nuestro país.

Asimismo, se llevó a cabo la décima edición del Taller de Periodismo y Patrimonio Cultural Chihuahuense, en el que participaron 77 periodistas, comunicadores y profesionales afines, en las ciudades de Ciudad Juárez, Parral, Chihuahua y Casas Grandes.

El programa semanal “Diáspora de la Memoria” continuó siendo un espacio clave para la difusión del patrimonio cultural, con 44 emisiones en vivo disponibles en la plataforma Spotify.

Los festivales Sol de Acantilados y En las Casas Grandes alcanzaron su séptima y décima edición, respectivamente, contando con la asistencia de 2 mil 200 y 2 mil 250 personas. Otra labor destacada fue la publicación continua de la GacetINAH, revista digital que alcanzó su número 55 con la entrega de enero de 2025.

La divulgación del patrimonio cultural es un eje central del Centro INAH Chihuahua, que a través de diversas plataformas digitales comparte exposiciones, publicaciones de libros, avances de investigación y actividades culturales de sus museos. De este modo, el instituto continúa acercando la riqueza histórica y cultural de nuestra región a diversas audiencias.

Museo Chileno de Arte Precolombino y CONADI firmaron acuerdo de colaboración para relevar el patrimonio indígena

Comenzando el 2025, el Museo Chileno de Arte Precolombino y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), firmaron un acuerdo de colaboración, alianza estratégica y de cooperación que permite relevar el patrimonio material e inmaterial de los Pueblos Originarios del país, para promover una ciudadanía plural e intercultural.

Uno de los objetivos centrales del convenio es, justamente, revitalizar y recuperar los conocimientos de los pueblos indígenas, promoviendo sus voces e incentivando las creaciones e investigaciones contemporáneas, con el afán de establecer puentes y diálogos interculturales.    

A través del diseño colaborativo entre ambas instituciones, se plantea la creación de diversas actividades, como la elaboración de materiales educativos (libros, videos, otros); becas y pasantías; muestras, ferias, seminarios, y otras actividades que acerquen el patrimonio indígena a la sociedad en general e indígena en particular.

Cecilia Puga, directora del Museo Chileno de Arte Precolombino, destaca este convenio que se enmarca en una política de trabajo que se impulsa con fuerza desde la institución: “A través de este acuerdo marco, buscamos contribuir al fortalecimiento de las relaciones entre el Museo y CONADI, fomentando iniciativas conjuntas orientadas a la preservación, difusión y valorización del patrimonio material e inmaterial de los pueblos indígenas. Queremos facilitar espacios de intercambio, aprendizaje y diálogo, promoviendo el acceso inclusivo al conocimiento y la herencia cultural de los pueblos indígenas, impulsando también sus creaciones contemporáneas, en coherencia con los principios y objetivos establecidos en este convenio”. 

En tanto, Álvaro Morales Marileo, director nacional (s) de CONADI, estima que a través de este tipo de convenios se cumple con el mandato de la Ley Indigena, en el sentido de proteger y promover las culturas de los pueblos indígenas, así como sus manifestaciones artísticas y su patrimonio, “del mismo modo, gracias a este convenio, podremos aumentar la cantidad de iniciativas culturales, educacionales y patrimoniales para la Región Metropolitana, donde habitan casi 700 mil personas pertenecientes a pueblos indígenas, más de un 30% del total del país, esperando que también se puedan apoyar iniciativas enmarcadas en el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas y la campaña del Gobierno de Chile: Las Lenguas son el Futuro”.

La acción está dirigida, principalmente, a usuarios/as de CONADI que desarrollen actividades vinculadas al Fondo de Desarrollo Indígena y la Unidad de Cultura y Educación.

Entre las actividades programadas se encuentra el fortalecimiento de la Muestra Cine + Video Indígena, que por más de dos décadas se impulsa desde el Museo. Este 2025, se incentivará el diálogo entre realizadores indígenas del país y el continente. 

Durante el segundo semestre, se planea desarrollar un Seminario Internacional que recoja reflexiones de los vínculos entre museos e interculturalidad. Junto con esto, y luego del primer proceso de “Tramas. Laboratorio Transdisciplinar de Debates Interculturales”, desarrollado entre el MChAP y CONADI, se busca realizar un segundo proceso que incluya la entrega de Becas de Investigación y Creación para personas de pueblos indígenas, con el objetivo de investigar la colección del museo, y generar desde allí nuevas creaciones desde el arte, las ciencias, la educación, las humanidades.

Desafíos de interculturalidad

Este acuerdo nace en un contexto de reflexión constante por parte del Museo Chileno de Arte Precolombino. Actualmente, se ejecutan diversas acciones bajo los desafíos de la interculturalidad, algo que se fortalece con la firma. 

Para Claudio Alvarado Lincopi, encargado de interculturalidad del Museo “el tema intercultural es prioritario para instituciones como la nuestra, espacios que conservan un diverso acervo patrimonial de los pueblos indígenas de Chile y América. El museo reconoce la vitalidad de los pueblos originarios, por ello se plantea la necesidad de vinculación con las instancias públicas, privadas y comunitarias que trabajan en el fortalecimiento de la cultura y los derechos de los pueblos indígenas, y aportan en la construcción de una sociedad intercultural”.

Durante más de cuatro décadas, el Museo Chileno de Arte Precolombino ha trabajado en la visibilización de la riqueza cultural de América Latina. En la actualidad, ese compromiso se  re-asume, renovando sus perspectivas desde los desafíos y posibilidades de la interculturalidad. 

Estadio de Sao Januário reconocido como patrimonio histórico y cultural de Río de Janeiro

El estadio Vasco da Gama, conocido como Sao Januário, se ha convertido en patrimonio histórico, cultural y turístico del estado de Río de Janeiro, según anunció el gobernador Cláudio Castro.

El principal objetivo de la iniciativa fue preservar y respetar la historia del lugar, que ha sido escenario de importantes momentos deportivos e históricos durante nueve décadas, informa Toda Palavra, socio de la red TV BRICS.

El proyecto también pretende impulsar el turismo para atraer a más visitantes que quieran conocer la cultura del emblemático estadio.

Sao Januário se está convirtiendo en una gran atracción donde la gente no sólo celebra acontecimientos deportivos, sino que también es testigo de la inclusión social y la diversidad en el fútbol, según el gobernador de Río de Janeiro.

La ley fue formalizada y publicada en el Boletín Oficial, confirmando la importancia de este recinto para la historia y la cultura de la región.

Ecuador: ¿Cuáles son los criterios que determinan si una vivienda es patrimonio en Guayaquil?

Los barrios patrimoniales de Guayaquil enfrentan desafíos para conservar sus inmuebles históricos y mantener su relevancia.

Los barrios patrimoniales de Guayaquil han quedado, poco a poco, con un menor número de residentes, y los letreros de “se vende” o “se alquila” adornan cada vez más viviendas de estos sectores. No obstante, estos inmuebles históricos, que deberían considerarse bienes patrimoniales según los historiadores, son olvidados por las mismas autoridades y enfrentan el desafío de mantenerse relevantes y útiles en la modernidad.

De acuerdo con las directrices manejadas por la Dirección de Patrimonio y Cultura de Guayaquil, basadas en los reglamentos nacionales, cada edificio es sometido a una valoración en la que se toman en cuenta seis aristasantigüedad, estética formal, tipología funcional, técnica constructiva, entorno urbano-natural e histórico-simbólica.

Estas seis aristas son evaluadas con un máximo de 50 puntos, y la calificación mínima para ser considerado un edificio patrimonial es de 16. Johny Ugalde, de la Jefatura de Gestión de Patrimonio, indica que, entre mayor sea la calificación de un bien, menores serán los cambios que se pueden realizar en él.

Él detalla que, por lo general, todo edificio construido antes de 1940, si reúne todas las condiciones, es considerado patrimonio. Sin embargo, en relación con los barrios históricos de Guayaquil, explica que, para los inmuebles que fueron erigidos después de 1940, no solo deben someterse al análisis de la ficha, sino que también se debe abrir un expediente adicional para realizar más evaluaciones. A consideración de Ugalde, el valor que debe tener una casa para ser catalogada de esta manera no solo debe cumplir con las métricas definidas, sino que también debe ser importante para la ciudadanía, de manera que ellos se puedan identificar con ella.

A pesar de todos estos filtros, el historiador Fernando Mancero considera que no son suficientes las normativas generales que se han aplicado. Una de sus principales críticas es la fuerte limitación para realizar cambios en la estructura. “Con el invierno que se vive en Guayaquil, las casas de madera se van deteriorando poco a poco, por lo que lo que se necesita en este momento es que se pueda realizar una ordenanza que se ajuste a la realidad de la ciudad”, asevera.

Él propone que, dentro de esta legislación, se promueva el cuidado de la fachada, permitiendo que las bases que la sostienen puedan ser reemplazadas, pasando de madera a metal, materiales más resistentes para evitar que la estructura esté en riesgo de colapso.

Para él, el valor de un inmueble patrimonial no reside únicamente en que cumpla con las características de las fichas técnicas utilizadas por el Cabildo, sino en que en él hayan ocurrido sucesos históricos, haya sido vanguardista para su época, o si su estética refleja un estilo de vida de aquel tiempo, como es el caso del barrio Las Peñas.

«Presentan Guía Patrimonial de Isla Teja Antigua para promover el patrimonio cultural y natural de Valdivia»

En un esfuerzo por destacar el valor histórico y cultural de la Isla Teja, un equipo de investigadores ha desarrollado la nueva Guía Patrimonial Barrio Isla Teja Antigua, un material didáctico que busca conectar a la comunidad valdiviana y sus visitantes con uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad.

Este material ofrece una visión de la historia, la arquitectura y las tradiciones del sector, presentando 16 hitos de interés patrimonial, identificados por el equipo “Huella – Isla Teja” en una investigación cualitativa-descriptiva desarrollada entre 2020 y 2023 ”.

Isla fluvial histórica
Dirigido por Eduardo Galaz y Cristóbal Mc Intosh, este proyecto surge ante la necesidad de poner en valor el barrio histórico Isla Teja Antigua. Este lugar ha sido invisibilizado como atractivo patrimonial y turístico, y se encuentra en riesgo de desaparecer debido a los procesos de gentrificación y crecimiento urbano que afectan la zona.

Con esta iniciativa se busca preservar la historia del barrio, e invitar a los habitantes de Valdivia y turistas a descubrir, conocer y cuidar este “museo al aire libre” que rememora los orígenes de la ciudad, la influencia de la inmigración alemana, el pasado obrero-industrial y el impacto del terremoto de 1960; todo esto en un entorno de humedales y naturaleza fluvial.

El material ha sido pensado como un recurso didáctico a disposición de instituciones educativas y culturales, y también como una vía para la promoción del turismo cultural, generando conciencia sobre la importancia de proteger los barrios que aún conservan la identidad valdiviana.

“Huella – Isla Teja es una plataforma multidisciplinaria que utiliza la investigación y la creación de narrativas innovadoras —sonoras, gráficas, audiovisuales y performáticas— para sensibilizar a diversas audiencias sobre la importancia del patrimonio valdiviano”, indica Eduardo Galaz.

Actualmente, el equipo Huella- Isla Teja trabaja en las series podcast Memorias Valdivianas y Las Voces del Humedal, que buscan seguir explorando nuevos formatos para acercar a la ciudadanía al patrimonio cultural y natural de Valdivia.

La Guía Patrimonial está enfocada a todo público, desde niños y niñas hasta adultos mayores. En un lenguaje simple y cercano, se invita a conocer la rica historia de la Isla Teja Antigua a través de una narrativa que integra ilustraciones, fotos, textos y enlaces a material audiovisual y sonoro.

“El material tendrá una versión impresa que será distribuída gratuitamente, y otra digital para libre descarga en la web huellaislateja.cl y redes sociales del proyecto señala Cristóbal Mc Intosh.

Guía Patrimonial

El equipo Huella – Isla Teja invita a la comunidad valdiviana y a los visitantes a descubrir este «museo al aire libre», un territorio donde confluyen la historia, la arquitectura, la naturaleza y la vida comunitaria. Confiados en que «nadie ama lo que no conoce y nadie cuida lo que no ama», este proyecto busca generar un impacto positivo en la valorización del patrimonio local y su resguardo para las futuras generaciones.

En México Arqueología, serpientes y plumas vs política, Santa y trineos

En 1930 se intentó hacer que Quetzalcóatl fuera el personaje que trae los juguetes a los niños mexicanos, una estrategia del gobierno para resaltar el nacionalismo que, sin embargo, no ha dado suficiente apoyo a la arqueología.

El 24 de diciembre de 1930 en diversos periódicos, incluido EL INFORMADOR, se leía la noticia sobre una pomposa ceremonia-festival, donde un gentil Quetzalcóatl en su templo repartía juguetes a la infancia mexicana en esa Navidad. La idea fue del presidente en turno, Pascual Ortiz Rubio, la cual creó mucha controversia. Lejos de ellas, este escrito busca mostrar el valor de los estudios arqueológicos, distante de la no siempre acertada utilidad pública que les da la política.

La arqueología en México posee una amplia tradición, para 1930 ya se habían realizado diversas investigaciones, dentro de las cuales sobresalen las de Teotihuacán entre 1918 y 1921. En ese periodo se realizaron los trabajos de exploración y restauración al templo dedicado a Quetzalcóatl, con lo que para la fecha del acontecimiento que estamos refiriendo ya se conocía. De estos estudios es posible se extrajera la idea de la maqueta que se puso, en las fotos que se conocen, donde se puede observar algunos detalles que así lo muestran. Primero, la forma arquitectónica no es igual, pero respeta el aspecto rectangular con talud, no así las escalinatas; sobresale la iconografía de los relieves que simulan serpientes emplumadas, con sus cabezas flanqueando las escaleras, también se observan caracoles y chalchihuites símbolos presentes en el templo original.

La misma imagen muestra un personaje con gran penacho, la representación de la deidad según las narraciones, rodeado por hombres y mujeres vestidos como indígenas; no es posible observar detalles, pero si se distinguen huipiles y tilmas, ropaje representado en las figuras de barro y códices; elementos conocidos y analizados por la arqueología para ese entonces.

La motivación de exaltar a Quetzalcóatl, pudo originarse de los estudios que muestran a este personaje como un hombre-dios. Como humano, Topiltzin Quetzalcoatl, gobernante de la ciudad de Tollan-Tula, consagró su vida a la divinidad, por lo que fue conocido por prohibir el sacrificio humano y por su sabiduría. Mientras que la deidad Quetzalcóatl -Serpiente Emplumada-, es uno de los cuatro dioses creadores del mundo; quien mezcla su sangre con huesos para crear a la humanidad y roba el maíz para alimentarla. 

Así, históricamente esta deidad humanizada o este humano deificado se asocia con la sabiduría, el aprendizaje, la creatividad y la bondad características sin duda mejores que las de Santa Claus, pero no suficientes para cambiar la celebración de una sociedad que no defendió a Santa, sino el significado religioso.

A la fecha los estudios arqueológicos han avanzado enormemente, lo que parece no avanzar es la visión política; ésta ve en las investigaciones un gasto, pero las utilizan para justificar sus administraciones. Constantemente recortan presupuestos y con la misma constancia siguen llamando a defender el patrimonio. Como ejemplo, la gran maqueta del Templo Mayor de Tenochtitlán realizada en el Zócalo de la capital en 2021; la motivación parecería otra, el discurso también, pero ¿no estarían ambas pensadas en un juego político y de espectáculo, más que a un fin educativo? ¿Cuál sería la diferencia entre la maqueta de 1930 y la de 2021? Finalmente, parafraseando a Maquiavelo “¿el fin justifica los medios o los medios desintegran la justificación?”.

Como dato curioso, en 1932 Brasil inició una búsqueda por remplazar a Santa, así surgió Vovô Índio -abuelo indio- personaje de esa nación.

Para saber

Esta entidad está compuesta por aspectos de índole multicultural que durante su proceso evolutivo ha forjado de manera distintiva su identidad. Sus habitantes como parte esencial de sus componentes producen la herencia cultural material e inmaterial, representada por su entorno natural, arquitectura, urbanismo y tradiciones, los cuales, se encuentran sujetos a un proceso constante. 

México: Caserío Histórico de Metepec: Un Patrimonio Arquitectónico en Riesgo de Desaparición

El caserío histórico de Metepec, ubicado a 7.5 kilómetros de la cabecera de Atlixco, Puebla, enfrenta un serio riesgo de desaparición. Este patrimonio arquitectónico del siglo XIX, construido para alojar a obreros de la antigua fábrica textil de 1888, se encuentra en un estado crítico. Según autoridades locales, casi el 50% de las viviendas presentan modificaciones estructurales o están en peligro de colapsar.

Un tesoro de estilo inglés en peligro

El caserío de Metepec es reconocido por su arquitectura de estilo inglés, con casas dúplex diseñadas para los trabajadores de la industria textil, un sector clave en la región durante el siglo XIX. Sin embargo, la falta de mantenimiento, el abandono, los desastres naturales como el sismo del 19 de septiembre de 2017 y la modernización han acelerado su deterioro.

El Museo Fabril de Metepec, auspiciado por la BUAP y ubicado dentro del centro vacacional del IMSS, resalta la importancia histórica de este caserío, describiéndolo como un testimonio único de la vida obrera y sindical de la época.

Urgencia de conservación

Las autoridades auxiliares han señalado la necesidad de intervenciones inmediatas en estas viviendas para prevenir derrumbes y proteger tanto a los transeúntes como a las propiedades vecinas. Han instado a los propietarios a realizar trabajos estructurales para preservar este patrimonio arquitectónico.

Interés por adquirir las propiedades

En redes sociales se ha observado un creciente interés en la compra de estos inmuebles, aunque no queda claro si se trata de lugareños o personas foráneas. Este fenómeno podría ser una oportunidad para la restauración del caserío si se implementan regulaciones que protejan la originalidad de las construcciones.

Actualmente, cerca del 42% de las 385 viviendas, distribuidas en 22 manzanas, han sufrido modificaciones que han comprometido su diseño original. Esto pone en riesgo no solo su valor histórico, sino también su integridad estructural.

Chile avanza en la protección de su patrimonio

Con la protección, la conservación y la puesta en valor de los patrimonios, instalamos en el centro nuestra historia y herencia cultural y potenciamos una democracia cuya riqueza está en el respeto de nuestras diferencias.

Se acabo el 2024 y es importante evaluar los avances desde el sector patrimonial. Lo primero, y más importante, es agradecer la tremenda labor que realizaron durante este año las y los funcionarios de la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. Fue un año tremendamente desafiante, pero cuyos logros proyectan al sector a un futuro auspicioso.

Si durante el 2023 trabajamos en la primera glosa presupuestaria vinculada exclusivamente a la difusión y programación patrimonial, durante el 2024 la ciudadanía pudo disfrutarla. Aumentamos cuantiosamente el presupuesto para actividades tan relevantes como los veinticinco años del Día de los Patrimonios, el Día de los Patrimonios de niñas, niños y adolescentes, Noche de Museos, Museos en Verano y Biblioverano.

¿El resultado? Más de tres millones de personas participaron en todo Chile con actividades que llegaron al 88% de las comunas del país. Pudimos aprender y disfrutar de nuestra propia historia y de la mano con ello fortalecer la protección de los patrimonios.

Un 2024 de hitos históricos para el patrimonio cultural

La educación patrimonial va más allá de la programación, por eso este año se consolida como una política de Estado. La nueva Política de Educación Patrimonial nos permitirá avanzar en un trabajo codo a codo con el Ministerio de Educación en áreas como el currículum, la conformación de una red de educadores patrimoniales y un mayor acceso a salidas pedagógicas que fortalezcan los conocimientos de niñas y niños respecto su territorio y nuestra historia común.

Lanzamos, además, la Estrategia Nacional de Patrimonios Digitales, una herramienta fundamental pionera en Latinoamérica para avanzar en la digitalización del patrimonio análogo, así como de la conservación de aquel patrimonio generado de manera digital. Junto con ello, dimos a conocer Chilepatrimonios, el portal web que concentra la información de los patrimonios de Chile: obras de arte, museos, libros, objetos arqueológicos, patrimonio construido, prácticas patrimoniales y tanto más.

Consolidamos nuestro trabajo intersectorial, con la inclusión de siete nuevas subsecretarías -llegando a veinticinco- al Plan Nacional de Patrimonio Cultural 2021-2026, que refuerza un enfoque multisectorial en la protección y promoción de los patrimonios culturales. En paralelo, trabajamos junto a los gobiernos regionales y estamos orgullosas de poder decir que trece regiones ya son parte del Plan de Infraestructura Patrimonial, para concretar que cada región de Chile cuente con un museo, archivo, biblioteca y depósito, además de poder promover proyectos de recuperación y puesta en valor del patrimonio.

Chile: CMN y CDE suscriben protocolo de colaboración en causas relativas al patrimonio cultural protegido

Mediante este acuerdo, la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales podrá acceder al Sistema Integrado de Gestión de Causas, herramienta digital que permitirá hacer seguimiento a las causas del CMN tramitadas por el Consejo de Defensa del Estado.

Con el propósito de sistematizar los procedimientos de trabajo que deben existir entre ambas instituciones, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales (ST CMN) suscribieron un protocolo de uso de la aplicación web del CDE, herramienta digital que permite acceder a información en línea relativa a las causas del CMN tramitadas por el CDE. Cabe recordar que el CMN –un organismo técnico del Estado dependiente del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio-, puede solicitar al CDE representación legal en casos de infracciones a la Ley de Monumentos, o daños o apropiación de Monumentos Nacionales.

La ceremonia, que se realizó en la Sala de Consejo del CDE, fue encabezada por el presidente del organismo, Raúl Letelier Wartenberg, y el secretario técnico del CMN, Erwin Brevis Vergara. Ambos valoraron el acceso a esta herramienta, “que permite transparentar en qué estado se encuentran las causas y contribuye a mejorar la coordinación interinstitucional”, como precisó Letelier.

La información a la que se accede a través de la aplicación es la que se contiene en el Sistema Integrado de Gestión de Causas del CDE, y refiere exclusivamente a aquellas en que el Consejo de Monumentos Nacionales está siendo representado por el Consejo de Defensa del Estado. “Acceder a esta información es muy valioso, porque hasta ahora no podíamos hacer seguimiento a las causas que, en nombre del Consejo de Monumentos Nacionales, tramita el CDE. Nuestros profesionales serán capacitados para el uso del aplicativo y con ello avanzar de mejor forma en la protección del patrimonio cultural”, explicó Brevis.

Chile: Arqueología patrimonial: un viaje por “historias que no se pueden observar”

El arqueólogo y miembro fundador de la fundación Raíces Patrimoniales, Ignacio Monroy, explica a Doble Espacio el rol de los arqueólogos en el Chile actual y la importancia de democratizar el conocimiento histórico nacional hacia nuevos públicos y generaciones.

La forma de conocer el pasado de los lugares que habitamos es a través de la investigación como herramienta para contrastar los relatos tradicionales. Los arqueólogos en Chile tienen la tarea de reconocer a través de –objetos, materialidades y espacios– la forma en que se desarrollaban las sociedades en el pasado. Algo así como “reconstruir historias que no se pueden observar”.

Ignacio Monroy, arqueólogo de la Universidad de Chile y miembro fundador de la fundación Raíces Patrimoniales, especializada en la difusión del conocimiento arqueológico nacional, afirma que existe un interés que crece por parte de los chilenos para conocer los descubrimientos realizados en el campo de trabajo.

“Cuando las personas se aproximan y conocen el terreno, además de mirar lo que se está encontrando, cambian un poco la mirada. Conectan con acontecimientos del pasado y se dan cuenta de que antes hubo personas y comunidades, además de formas de vivir distintas. Eso les llama mucho la atención”, explica el arqueólogo.

En la actualidad, la entidad estatal que se encarga de gran parte del trabajo de los arqueólogos en Chile es el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), dependiente del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Según la web del consejo, hasta 2024, existen 73 monumentos arqueológicos declarados por decreto.

Pero más allá del patrimonio, también está la tarea de investigar el impacto ambiental en el ecosistema y la investigación académica. Esto, aunque todas esas dimensiones tienen algo en común: explorar un pasado común con piezas históricas.

Descubrir el pasado

—¿Qué es lo que a día de hoy hace un arqueólogo?

—La mayoría de los arqueólogos se desempeña en el ámbito del impacto ambiental, haciendo estudios de componentes o patrimonio arqueológico, también ligado a consultorías. Otro lado es el tema de la investigación, ligado al concurso de fondos estatales, además de una dimensión administrativa que está relacionada al funcionamiento del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN).

—¿Cuál es el propósito de la Fundación Raíces Patrimoniales?

—Nos interesa aproximar todo este conocimiento arqueológico vinculado a la academia e investigación a personas que conviven día a día con ese patrimonio en los alrededores, y que en ocasiones no se percibe. También, está la idea de aproximar ese conocimiento a otras esferas que no tienen que ver necesariamente con la academia, tales como colegios, escuelas, a organizaciones sociales.

—¿Les interesa que personas no familiarizadas aprendan sobre arqueología?

—Sí. Queremos tratar de darle un giro a ese conocimiento, aterrizarlo y lograr que las personas sepan. Porque con eso valorizan nuestra tarea. Este puede ser variado, pero finalmente repercute en que la gente o cuide, se interese y quiera aprender de esa historia con el que convive.

La Fundación, creada también junto a los arqueólogos Álvaro Bravo y Rodrigo Alvarado, funciona como un medio de difusión sobre investigación y conclusiones de trabajos arqueológicos realizados en Chile. Su última publicación está relacionada con el proyecto de una desaladora en la localidad de El Panul (región de Coquimbo). Allí, se explican los hallazgos principales y las operaciones realizadas dentro del territorio.

—Teníamos la idea y habíamos postulado a fondos concursables. No ganamos, pero pensamos que “si esperamos ganarnos un fondo para poder llevar a cabo este tipo de proyectos, vamos a estar todo el rato esperando”. Entonces, decidimos sacarlo adelante, y en base a eso  -dado que para algunos fondos sirve tener la personalidad jurídica-decidimos que en términos de representatividad y presentación era más conveniente tener una organización que nos respaldara.

¿A los chilenos les interesa el trabajo que se hace en patrimonio?

—Por lo general desde la esfera técnica y académica la arqueología se ve muy árida. Pero cuando las personas se aproximan y conocen el terreno, o ven lo que se está́ encontrando, cambia un poco la mirada.

En ese caso, ¿es responsabilidad de los arqueólogos que eso ocurra?

—Claro. Si se trabaja bien y se da la importancia que requiere con otro tipo de proyectos, yo creo que ese interés puede generalizarse en la población, como puede también motivar a proteger, cuidar, informarse, estudiar y conocer.

—¿Podría considerarse que la labor de los arqueólogos es “molesta” para otros rubros?

—A nivel país han salido varias columnas en diarios donde se acusa que existiera algo así como un cartel de arqueología que detiene el progreso del país. Ese tema es molesto para los proyectos de inversión, porque, de alguna manera, van a intervenir o hacer estudios previos en los terrenos. Pero hay un marco legal que exige que ello se cumpla. Y nosotros queremos que sea así. La forma en que se aborda lo podemos discutir, pero tiene una relevancia solo por el hecho de que esas investigaciones sirven para comprender y testificar nuestro pasado.

En miras al futuro

Ante las transformaciones tecnológicas y los cambios en las formas de investigar, además de avances en la utilización de dispositivos como la Inteligencia Artificial (IA), el trabajo de los arqueólogos sufre de transformaciones. En ese terreno, también surgen una serie de desafíos que la disciplina debe de superar para generar investigaciones precisas, como así también mejorar la producción científica relacionada a piezas y materialidades de la antigüedad.

—¿Cómo crees que será el futuro de la arqueología?

Actualmente, por ejemplo, se está usando la Inteligencia Artificial para dejar registro, como también reconstruir piezas que se encuentran. Las tecnologías que ahora se están usando en la arqueología son todavía bastante incipientes, pero han generado buenos productos. Creo que el principal futuro de lo arqueológico dependerá mucho de poder generar un vínculo de aprendizaje con las comunidades, para así socializar ese conocimiento técnico y hacerlo entendible. Como también desde la idea de generar un diálogo.

—¿Qué otros desafíos consideras que son relevantes dentro de esta percepción?

—El cómo se evalúa el medio ambiente, y también la discusión académica que se genera de eso; sin embargo, lo más importante creo que se relaciona con el compartir ese conocimiento generado y generar un vínculo entre las comunidades donde se trabaja estas reconstrucciones del pasado.