Los centros históricos de América Latina conservan una herencia que entrelaza pasado colonial, raíces indígenas y vitalidad contemporánea. Las fachadas coloridas, las plazas trazadas al estilo español y portugués y las catedrales levantadas sobre antiguos templos precolombinos conforman un patrimonio urbano donde la historia sigue viva. En sus calles, la música, la gastronomía y los oficios tradicionales mantienen el pulso cultural de una región que, a diferencia de otras partes del mundo, ha hecho de la mezcla su identidad.
El último informe de la agencia alemana TourLane, analiza las diez ciudades latinoamericanas con los cascos antiguos más bellos del continente, tomando en cuenta criterios como la antigüedad, la facilidad para recorrerlas a pie, el precio medio de una visita guiada y su popularidad en redes sociales. Los datos fueron recopilados a partir de 65 ciudades del mundo, de las cuales 10 pertenecen a América Latina.
Colombia, México y Brasil lideran la lista, con Cartagena, Oaxaca y Salvador de Bahía ocupando los tres primeros puestos. Les siguen urbes de Centroamérica y el Cono Sur, como Antigua (Guatemala), Buenos Aires (Argentina) o Colonia del Sacramento (Uruguay), todas reconocidas por la UNESCO por su valor histórico y por conservar la trazabilidad de sus orígenes coloniales.
Cartagena en Colombia. Fuente: Adobe Stock.
En el primer puesto, Cartagena (Colombia) destaca por su muralla del siglo XVI y su trazado colonial intacto. Conocida como la Ciudad Amurallada, es Patrimonio Mundial de la Unesco y uno de los cascos antiguos más vibrantes del continente. Sus balcones cubiertos de buganvillas y sus calles empedradas evocan el esplendor del puerto colonial que fue, y hoy siguen siendo un escenario vivo de historia, arte y cultura caribeña.
Oaxaca, México. Fuente: Adobe Stock.
Oaxaca (México) ocupa el segundo lugar con un casco histórico que fusiona influencias zapotecas y mixtecas con la arquitectura barroca española. En torno al Zócalo, las iglesias coloniales, los mercados artesanales y los puestos callejeros crean una atmósfera única. TourLane destaca su “equilibrio entre patrimonio tangible e intangible”, donde la gastronomía -con el mole como plato emblemático- y las tradiciones comunitarias son parte esencial del paisaje urbano.
Salvador de Bahía. Fuente: Adobe Stock.
En el tercer puesto, Salvador de Bahía (Brasil) combina la huella portuguesa con la fuerza de las culturas afrobrasileñas. El barrio de Pelourinho, corazón histórico y cultural de la ciudad, fue el centro del imperio colonial en el siglo XVI y hoy late al ritmo de la samba y el candomblé. Entre fachadas pastel y plazas empedradas se encuentran la Iglesia de São Francisco, la Catedral Basílica y el Museo Afrobrasileño, símbolos de un mestizaje que define la identidad de Brasil.
El ranking también incluye otras joyas de la región: Panamá, con su casco viejo frente al Pacífico; Buenos Aires (Argentina); Antigua (Guatemala), ejemplo de planificación urbana colonial; Mérida (México), que conserva vestigios mayas en su trazado; y Colonia del Sacramento (Uruguay), cuya mezcla de influencias españolas y portuguesas le otorga un carácter singular. Completan la lista Sucre (Bolivia) y Quito (Ecuador), ambas declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco y reconocidas por la excelente conservación de sus conjuntos arquitectónicos.
Las ciudades con los cascos antiguos más bellos de América Latina
Desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico ubicado al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
“Sigue el rastro de mis pasos, un camino que refleja mi cultura”. Los geoglifos de Pintados se ubican al interior de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal. Esta área silvestre se encuentra en la Región de Tarapacá, Provincia del Tamarugal, en la comuna de Pozo Almonte y a 95 kilómetros de distancia de la ciudad de Iquique.
El sector es considerado un lugar de interés científico y arqueológico por lo que fue declarado monumento histórico en 1969 . Y está bajo el resguardo y tuición de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) al ser parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas.
Las figuras rupestres plasmadas en Cerros Pintados conforman el sitio de geoglifos de mayor magnitud del norte de Chile. Según los estudios, su creación data entre los años 700 y 1500 d.C.
En los últimos cinco años, desde la academia, el sector público y la sociedad civil se ha impulsado una importante postulación: que el Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Y hace pocas semanas, se conoció un paso decisivo en ese camino porque fue nombrado en su lista tentativa.
Este proceso comenzó cuando se constituye la Fundación Geoglifos de Tarapacá. Y a este llamado de trabajo colaborativo responden un conjunto de instituciones públicas y universitarias: la Universidad Arturo Prat, la Universidad Católica del Norte (UCN) y Conaf.
“Son muchas las voluntades que se han ido sumando a este desafío” explica el rector de la Universidad Arturo Prat y el actual presidente de la Fundación, Alberto Martínez. Y -asegura- “hay aliados que nos han permitido llegar a esto, municipio de Pozo Almonte, delegación presidencial del Tamarugal, gobierno regional y la compañía minera Inés de Collahuasi”.
En 2020, la Fundación mandó un documento a la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y uno de los últimos hitos, este 2025, fue la entrega del informe preliminar ante la UNESCO en Paris.
Las distintas etapas están bien definidas a nivel de fechas. “Si no llegábamos a septiembre con la documentación, tendríamos que haber esperado un año” advierte el rector Martínez.
Luego de confirmar el ingreso a la lista tentativa, se destaca el logro. El líder de la Fundación reconoce que “no es un camino fácil, que la región lo lograra con un esfuerzo colaborativo, con líderes regionales, comunales, la academia y el sector privado”.
“Si logramos llegar al final, vamos a tener en nuestra región de Tarapacá otro sitio patrimonial, junto con las salitreras” destaca.
Arte rupestre del Norte Grande
¿Cuáles son las técnicas de construcción de los geoglifos en Pintados? La “extractiva”: apartar la tierra de la superficie en la ladera del cerro. El resultado es dejar expuesto el fondo del cerro más claro, en contraste con la superficie.
En menor cantidad, la técnica “aditiva” que resalta el diseño por la acumulación de material rocoso superficial. El resultado es una figura más oscura que el fondo del cerro.
“Este es uno de los primeros sitios mixtos (ambas técnicas) que se están postulando por eso tienen mucho interés desde la Subsecretaría de Patrimonio y el Ministerio de las Culturas porque es un sitio natural y cultural” destaca la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá, Wendoline Yáñez.
Según Yañez, la documentación que manejan permite tener mayor conciencia de otros lugares. “Y no es tan solo representativo de la región, sino que estamos haciendo poner en la mesa el arte rupestre de todo el Norte Grande” menciona.
Se han identificado cientos de diseños, entre ellos, figuras antropomorfas (forma o apariencia humana), zoomorfas (forma o apariencia de animal) y geométricas.
“Son 7 kilómetros aproximadamente de geoglifos. Y existe una gran concentración, dentro de lo que cuenta el Consejo de Monumentos son unos 500 y nosotros creemos que hay más de mil, pero hay que hacer un estudio acabado sobre eso y en eso estamos trabajando” describe Wendoline Yáñez.
La Mesa Técnica la preside el Gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal. “Sin el trabajo de la Fundación Geoglifos de Tarapacá no podríamos estar en este momento histórico tan importante y trascendental” destacaban sus integrantes en agosto del año pasado cuando se entregó la solicitud formal para que el “Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados” ingresara a la Lista Tentativa de Bienes Culturales de Chile.
La instancia estaba conformada, además, por consejeros regionales, la delegación presidencial del Tamarugal, la alcaldía de Pozo Almonte, la Oficina Técnica Regional del Consejo de Monumentos Nacionales, la seremi de Cultura Tarapacá y la seremi de Educación.
En este camino, la directora ejecutiva de Fundación Geoglifos de Tarapacá afirma que es necesario acercar el tema a la comunidad y por eso la educación patrimonial es importante. “Hemos tenido malas noticias, geoglifos que están en la costa fueron lamentablemente dañados. Hay que cuidarlos para que puedan permanecer para las futuras generaciones y puedan contar realmente la historia de nuestro territorio” concluye Yáñez.
Y también se entrega una reflexión desde la descentralización. “Nos quejamos del centralismo, pero en regiones vivimos lo mismo y todo se piensa en Iquique, en Hospicio…A veces nos olvidamos de la Provincia del Tamarugal que tiene la minería y genera un movimiento económico notable para la región y el país” menciona el rector de la Universidad Arturo Prat, Alberto Martínez.
El presidente de la Fundación Geoglifos de Tarapacá agrega: “El agua la traemos desde el Tamarugal, la agricultura, ganadería y también la cultura del patrimonio. La provincia del Tamarugal, de alguna manera, le da vida a nuestra región de Tarapacá”.
“Esto es algo que no he visto”
El pasado 9 de septiembre se formalizó la creación del Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Este “paso fundamental” tiene una misión clara: proporcionar el respaldo necesario al expediente considerando estudios y documentación.
El grupo está integrado por destacados expertos y expertas en arqueología, historia, antropología, geografía y conservación. El reconocido arqueólogo chileno, Lautaro Núñez, fue elegido presidente de la instancia.
“Queremos avanzar en documentar ya la mayor complejidad, no solo como una propuesta, sino como una propuesta ganadora. Y para eso necesitamos que el equipo pueda fotografiar muy bien y establecer relaciones científicas profundas para poder entrar a una etapa más avanzada” destaca el investigador.
Explica que “este es un proceso largo con UNESCO” y lo más probable es que envíen también sus especialistas. “Nosotros nos estamos adelantando en poder tener respuestas complejas para preguntas complejas” reflexiona el Premio Nacional de Historia (2002).
El Comité tiene una mirada multidisciplinaria, pero también una representación nacional e internacional. ¿Quiénes son los otros participantes? El arqueólogo Calogero Santoro , académico de la Universidad de Tarapacá (UTA) ; la antropóloga y arqueóloga Persis Clarkson, de la Universidad de Winnipeg en Canadá; la arqueóloga Daniela Valenzuela, de la UCN; la especialista en artes y restauración del patrimonio cultural Paz Casanova; el historiador y académico de la Universidad Arturo Prat (UNAP), Patricio Rivera; y el arqueólogo y director del Museo del Desierto de la UNAP, Álvaro Carevic.
Y uno de los nombres se relaciona con otro sitio en Sudamérica que cuenta con un reconocimiento patrimonial: los geoglifos de Nasca y Palpa. El investigador peruano Johny Isla tiene una trayectoria destacada por su trabajo en la conservación.
“Queríamos saber qué relaciones podían haber entre ambos espacios. Lo que logramos como equipo, de manera rápida, fue darnos cuenta que los geoglifos del Perú, que igualmente son espectaculares, pero los motivos no tienen nada que ver con el espacio de Tarapacá” menciona el Dr. Lautaro Núñez.
Y “eso es muy importante para nosotros porque nos permite tener motivos que son únicos en el desierto y que, en consecuencia, no hay comparación ni en cantidad ni complejidad de los diseños”. El también académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) reconoce que como equipo “nos hace pensar que tenemos una muy buena posibilidad sobre todo cuando el experto del Perú nos dice: Esto es algo que no he visto”.
Si estos geoglifos fueron hechos para ser observados por humanos, ¿Por qué hay geoglifos que están en la cúspide del cerro? Antes de los incas, ¿Cómo es posible que los humanos de esta época pudieron dominar los cerros y tenerlos como si fuera un papel con un lápiz?
Hay círculos que tienen hasta 40 metros de diámetro, relata Núñez y afirma que “está todo tan bien medido, esto en sí mismo tiene un valor mundial”.
“Junto con eso, un niño puede mirar y preguntar. ¿Lo que hay ahí es una caravana de animalitos? Sí, como llamas, camélidos, ¿Y esa otra figura que se ve como una embarcación? Esa es una lanza y ese señor está arponeando. Eso está con una claridad impresionante, como las figuras humanas y de aves” agrega el arqueólogo.
Sin embargo, aclara lo siguiente: los geoglifos cuesta leerlos, hay figuras explícitas y otras no. “Podemos clasificarlos y decir mucho de ellos, pero otro niño nos puede preguntar ¿Por qué grababan en los cerros esos símbolos como una pelota redonda? No le tenemos respuesta…” advierte.
El experto recuerda cuando visitó dos veces los archivos que se encuentran en España y apunta a la expectativa también de un “hecho fortuito”.
“¿Por qué? Cuando llegan los primeros españoles, ven estos cerros con figuras y lo primero que hacen, especialmente los misioneros, es preguntar a los indígenas que están cerca de estos geoglifos. Y son preguntas simples: ¿Cuándo lo hicieron ¿Por qué lo hicieron? ¿que quisieron decir cuando dibujaban un círculo o rectángulo? Ese misionero escribe sobre eso y llegaba a los archivos de España. Éstos son monumentales y con una cantidad de datos impresionante. Espero que de repente, por ahí, un investigador encuentre un documento…” asegura.
Comité Científico del Complejo Arqueológico Geoglifos de Pintados. Imagen publicada en conaf.cl
Pasado y presente: los desafíos del Sitio
Para entender los geoglifos de nuestro desierto y su trascendencia mundial, es muy importante saber que pasa al lado de ellos. Es una de las reflexiones que también expresan los especialistas cuando explican las llamadas “Huellas Caravaneras”.
Lautaro Núñez menciona una serie de hallazgos y dudas que se plantearon con el ya fallecido arqueólogo Luis Briones. “Cómo es posible que en este cerro de Pintados que está lejos del agua, lejos de los valles, lejos de los bosques, donde no hay nada de nada, pasaran por acá y dibujaran estos cientos de figuras” comenta y por eso concluyen que faltaban las huellas de las llamas.
Y en ese inicio de las investigaciones-destaca Núñez- uno de los aportes más importantes es cuando las encontraron. “Los fragmentos de cerámica preincaicas, trozos de molde para fundir ¿Por aquí pasaron? Pero tienen que hacer muchas paradas para comer y alimentar a sus llamas” agrega. Lo anterior los llevó al siguiente paso: “Tenemos que encontrar sus campamentos”.
En Pintados se pueden observar los geoglifos de llamas en fila con un hombre dibujado adelante. “La primera vez que encontramos esto, le digo a mis colegas: esto lo he visto hoy entre los aymaras en el altiplano cuando hacen viajes con sus llamas cargadas con productos hacia un valle más bajo y entregan papas y ellos reciben maíz” advierte el actual presidente del Comité Científico del Complejo Arqueológico.
El trabajo de Lautaro Núñez sigue aportando con hallazgos a la fecha en Pintados y la cantidad de información “es impresionante”. Al excavar, encontraron fosos repletos de mazorcas de maíz sin grano. ¿Por qué? “Nos dimos cuenta que los maíces eran aquellos de los que sacaron los granos y dejaron en la costa por las operaciones de intercambio con los pescadores…Pero a la vez, se llevaron los restos de huesos de pescado, volvían con ellos frente a los geoglifos de Pintados y en esos fosos ponían las ofrendas” cuenta el investigador.
Por eso, se destaca que no solo se trata de comercio sino de prácticas de intercambio en medio de una caminata que significa atravesar el desierto más extremo de Sudamérica. “Solo quedan los cerros para rogar que los apoyen en estas bajadas de mucho esfuerzo, eso implica que estos caravaneros tendrían relaciones espirituales, religiosas…” expone Ñúnez.
Y en medio de este camino, el especialista aborda dos desafíos mirando hacia el futuro. Uno de ellos, es la conservación.
“(Estos geoglifos) se hacen en un cerro que tiene una cubierta como una piel. Y con el tiempo hay un efecto de la erosión, del viento. ¿Serán eternos? Por eso, se hace necesario crear una disciplina para saber cómo los vamos a conservar. Luis Briones me decía: este es un problema mayor y se requiere mucha conversación”.
Describe también que ha sido testigo de rayados y destrucción de los geoglifos por eso hace otro llamado: un plan de educación patrimonial. Esto, debería considerar un programa educativo, formativo y llevar a los estudiantes al sitio. El arqueólogo advierte que hay más de doscientos sitios que todavía no se han encontrado.
“Tenemos que buscar el por qué están en ese lugar y desde cuándo. Este reconocimiento (internacional), que creo que va a ocurrir, va a ser un gran estímulo para preocuparnos de Pintados y de todos los geoglifos que están en el desierto” finaliza.
Crédito de fotos portada, Pintados y centro de visitas: Gerard Hudepohl.
Piezas claves del patrimonio nacional, de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, regresan al país tras gestiones interinstitucionales
Entre las piezas recuperadas destacan cerámicas de las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús, así como restos óseos prehispánicos. Los bienes fueron devueltos voluntariamente por ciudadanos estadounidenses. (Foto: Mincul)
El Ministerio de Cultura (Mincul) verificó la repatriación de 31 bienes arqueológicos procedentes de Estados Unidos, acción realizada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (RR. EE.) con la participación de equipos técnicos especializados.
Entre las piezas restituidas se cuentan objetos de cerámica, restos óseos y un collar prehispánico, representativos de varias culturas ancestrales del Perú.
La composición del lote recuperado abarca 22 objetos de cerámica, como cántaros, esculturas, cuencos, botellas y vasos pertenecientes a las culturas Chancay, Chachapoyas y Vicús. El grupo también incluye un collar de cuentas líticas de la cultura Chancay.
Todas estas piezas fueron entregadas de manera voluntaria por ciudadanos estadounidenses ante las delegaciones diplomáticas peruanas en Estados Unidos. El acto simboliza un resultado tangible de la cooperación internacional en la protección del patrimonio cultural.
Junto a los objetos cerámicos, el cargamento retornado incluye ocho restos óseos humanos de origen prehispánico: cinco cráneos y tres huesos largos, que permanecieron bajo custodia del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Luisiana.
Según especialistas del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, cuatro cráneos pueden provenir de los sitios arqueológicos de Chunaca y Chucuncuya en Huarochirí, región Lima, mientras que el quinto pertenecería a la costa norte del país.
Los tres huesos largos habrían salido del distrito de Pimentel en Lambayeque. Este riguroso análisis subraya la importancia de la trazabilidad para la conservación.
Medidas contra el tráfico ilícito
La verificación fue ejecutada por especialistas de la Dirección de Recuperaciones del Ministerio de Cultura, junto con la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural, en articulación con la Dirección General para Asuntos Culturales de la Cancillería.
Como parte del proceso, se acordó la entrega formal de los bienes al Mincul en el Palacio de Torre Tagle, evento que consolidará la devolución legal y administrativa de los objetos arrebatados al patrimonio peruano.
Las gestiones formaron parte de la política estatal dedicada a la recuperación de bienes culturales muebles que hayan salido ilícitamente del país, una prioridad sostenida en la agenda del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las autoridades resaltan que estos logros requieren la participación activa de la ciudadanía, e invitan a denunciar cualquier acto vinculado al tráfico ilícito de patrimonio.
Para ello se han habilitado canales específicos de atención, como el número WhatsApp 976 066 977, el correo atenciondedenuncias@cultura.gob.pe y la plataforma
Entrada gratis a museos
De otro lado, el Ministerio de Cultura ha dispuesto el ingreso gratuito a más de 50 museos estatales para menores de edad, personas con discapacidad y adultos mayores, tanto peruanos como extranjeros residentes, desde el 16 de noviembre según lo establece la Resolución Ministerial N.º 000247-2025-MC.
Esta medida busca fomentar el acceso a los espacios culturales y apoyar el ejercicio de los derechos culturales en el marco de la Política Nacional Cultural al 2030.
El beneficio incluye museos emblemáticos como el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú o el Lugar de la Memoria, la Tolerancia e Inclusión Social, entre otros en todo el país.
Gracias al uso de tecnologías avanzadas y al trabajo conjunto entre científicos y comunidades originarias, los tatuajes de momias de hasta 2.400 años de antigüedad están revelando información desconocida sobre rituales, jerarquías sociales y prácticas espirituales de antiguas civilizaciones.
Imágenes infrarrojas, análisis microscópicos y experimentos con herramientas ancestrales están transformando la forma en que la arqueología interpreta el cuerpo humano: ya no solo como un objeto de estudio, sino como un documento vivo de identidad y memoria colectiva.
Durante siglos, los tatuajes antiguos fueron considerados simples curiosidades o signos de barbarie. Sin embargo, investigadores como el arqueólogo Aaron Deter-Wolf lograron legitimar la arqueología del tatuaje como una disciplina seria, demostrando que estas marcas corporales revelan aspectos fundamentales de la vida, el poder y la espiritualidad de los pueblos antiguos.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Ötzi, el Hombre de Hielo, una momia de más de 5.000 años que conserva 61 tatuajes. Nuevas comparaciones con tatuajes experimentales confirmaron que fueron realizados con agujas de hueso mediante punteado, y no con incisiones como se creía.
La egiptóloga Anne Austin, por su parte, descubrió más de 30 tatuajes en la piel de una mujer momificada en Egipto, con jeroglíficos, instrumentos musicales y deidades que sugieren un rol sacerdotal y ritual. Estos hallazgos, invisibles a simple vista, demuestran que la piel puede guardar información que no aparece en los textos antiguos.
El uso de cámaras infrarrojas permitió al investigador Benoît Robitaille detectar tatuajes ocultos en momias peruanas, invisibles por el desgaste del tiempo. Al mismo tiempo, la colaboración con artistas y líderes indígenas ha dado lugar a un diálogo intercultural que rescata el significado espiritual y simbólico de estas marcas.
Hoy, la arqueología del tatuaje vive una auténtica revolución: en solo cinco años se descubrieron más tatuajes que en los últimos 150, revelando un pasado que literalmente vuelve a escribirse sobre la piel. Cada nueva marca encontrada es una historia resucitada —una conexión entre ciencia, arte y memoria ancestral que redefine lo que creíamos saber sobre los cuerpos del pasado.
El fenómeno denominado “Desierto Florido” ocurre principalmente en la Región de Atacama.
Lugar en el que bajo ciertas condiciones de lluvia y temperatura se desarrolla un maravilloso ecosistema muy diverso con la germinación de más de 200 especies de plantas de vida corta y geófitas. Con el desarrollo de estas especies se proporciona una fuerte base para sustentar una rica fauna asociada, razón por la que es considerado como un sitio prioritario de conservación.
La superficie en que se desarrolla puede variar, pero en la actualidad el área protegida es el “Parque Nacional Desierto Florido” en Atacama. Las condiciones para que se genere este ecosistema son lluvias mayores a 15 milímetros, olas de frío necesarias para activar estas semillas y una ausencia de eventos extremos, que puedan dañar el proceso de germinación.
Este ecosistema se desarrolla en tiempo limitado. La Corporación Forestal Nacional (Conaf) menciona que este año se desarrollará en primavera, hasta la primera quincena de noviembre, logrando su mayor desarrollo en octubre.
El fenómeno presenta una belleza de amplios campos llenos de diversas flores y fauna, las cuales se encuentran en categoría de conservación amenazada. Entre ellas están especies endémicas como la graminea Eragrostis pycnantha y arbusto Pintoa chilensis, ambas calificadas “en peligro”; mientras que la cactacea Pyrrhocactus confinis es clasificada como “vulnerable”. Entre los animales más representativos está la Lama guanicoe (guanaco) en categoría “vulnerable”.
El Ministerio del Medio Ambiente menciona que la fauna registrada en el área cuenta con cerca de 40 especies de aves, 17 especies de mamíferos y 8 especies de reptiles.
Si bien es hermoso disfrutar del gran ecosistema que se presenta en esta región, no debemos olvidar su fragilidad. Para que nuestras futuras generaciones puedan observarlo en toda su dimensión es fundamental respetar y proteger nuestro legado de la naturaleza.
La iniciativa impulsada por el Movilh e Iguales busca que el desfile sea reconocido “oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile porque representa la diversidad y la construcción de un país más justo e inclusivo”.
El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y la Fundación Iguales iniciaron una campaña de recolección de firmas y apoyos para que la Marcha del Orgullo sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile.
El llamado a firmar explica que “la Marcha del Orgullo es una de las manifestaciones públicas más masivas y significativas de la historia reciente de Chile. Desde 1995 reúne a miles de personas LGBTIQ+, junto con familias, amistades, organizaciones sociales y aliadas, compartiendo los valores de igualdad, libertad y no discriminación”,
“Esta celebración anual tiene un profundo sentido patrimonial, porque recoge la memoria de las luchas locales contra la discriminación y simboliza la transformación de la vergüenza y el miedo en orgullo y visibilidad. Queremos que esta tradición sea reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile, porque representa la diversidad, la resistencia frente a la exclusión y la construcción de un país más justo e inclusivo”, indicaron las organizaciones.
Una vez recolectados los apoyos, el Movilh e Iguales postularán oficialmente a la Marcha del Orgullo como “Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile” ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Más de 40 especialistas de México, España y América Latina se reunirán en Guadalajara para reflexionar sobre los territorios, espacios y memorias que conforman el patrimonio cultural.
Más de 40 especialistas de México, España y América Latina se reunirán en Guadalajara para reflexionar sobre los territorios, espacios y memorias que conforman el patrimonio cultural.
El 16 y 17 de octubre se celebrará el IV Congreso Internacional de Patrimonio Artístico y Cultural (CIPAC), un encuentro organizado por Arte Convergente A.C. y el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Guadalajara, con apoyo de la Secretaría de Cultura de Jalisco y del Organismo Público Descentralizado Museos, Exposiciones y Galerías (MEG).
El congreso tiene como propósito fortalecer la colaboración entre instituciones dedicadas al estudio, conservación y gestión del patrimonio.
En palabras de José Daniel López Hernández, jefe de Patrimonio Artístico e Histórico de la Secretaría de Cultura de Jalisco,
“queremos generar un espacio de diálogo que conecte distintas experiencias y disciplinas en torno a la memoria y los territorios culturales”.
Durante dos jornadas, los asistentes —académicos, investigadores, gestores y estudiantes— analizarán desde distintas perspectivas los desafíos actuales del patrimonio, abarcando ámbitos como la arquitectura, el urbanismo, la etnomusicología, la diversidad cultural, las artesanías y las expresiones religiosas.
Este bloque incluirá mesas de trabajo dedicadas al patrimonio arquitectónico, el diseño del espacio religioso contemporáneo, las perspectivas de género e identidad, la diversidad cultural y la relación entre música y memoria.
Entre los participantes se encuentran investigadores de México, Argentina, Brasil, Belice y España, quienes compartirán experiencias académicas y proyectos institucionales en colaboración con la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Salamanca y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, entre otras.
El viernes 17 de octubre, el congreso continuará de forma presencial en la Sala Higinio Ruvalcaba del Ex Convento del Carmen, de 10:00 a 20:00 horas. La programación incluirá conferencias, mesas redondas y presentaciones editoriales centradas en los retos de la gestión y defensa del patrimonio cultural en el estado de Jalisco.
Uno de los ejes de discusión abordará la conservación de capillas de indios y hospitalitos, así como las herramientas legales para la protección del patrimonio tangible e intangible. También se analizarán casos sobre patrimonio musical y las estrategias para preservar las artesanías frente a la apropiación o pérdida de técnicas tradicionales.
Otro tema que tendrá especial relevancia será el impacto de la gentrificación en el patrimonio urbano, fenómeno que ha transformado los centros históricos y los espacios comunitarios en distintas ciudades del país.
El congreso contará con la participación de especialistas de la Secretaría de Cultura de Jalisco, el Seminario de Cultura Mexicana, el Centro INAH Jalisco, la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, ICOMOS México y diversas instituciones universitarias.
Además, durante la jornada presencial se presentará el libro Patrimonio Cultural. El valor de la diversidad en el diálogo multidisciplinario, coordinado por la doctora Jessica Marcelli Sánchez. La publicación reúne investigaciones y reflexiones derivadas de las ediciones anteriores del CIPAC y busca fortalecer el intercambio académico entre especialistas en el campo del patrimonio.
La UNESCO lanzó el primer Museo Virtual de Bienes Culturales Robados, una plataforma mundial que utiliza tecnologías digitales avanzadas para sensibilizar sobre el tráfico ilícito de bienes culturales, uno de los mayores desafíos para la preservación del patrimonio cultural. Paraguay forma parte de esta iniciativa con la inclusión de dos piezas de alto valor histórico y simbólico: un incensario del Museo Casa de la Independencia y una lámpara colgante del Panteón Nacional de los Héroes.
El incensario, sustraído en 2010 del Museo Histórico Casa de la Independencia, forma parte de un acervo que reúne objetos de los siglos XVII, XVIII y XIX. “Es un objeto muy importante y muy valioso, no solamente por su material, sino por todo lo que significa y representa para el país”, expresó Estela Riquelme, del Museo Histórico Casa de la Independencia, al recordar el hecho que calificó como “un momento ingrato para todo el país y para el patrimonio cultural”.
La lámpara colgante, perteneciente al Panteón Nacional de los Héroes, era una pieza central del altar de la Virgen de la Asunción y símbolo de la devoción nacional. “Fue una gran pérdida cuando se robó esa hermosa lámpara, que estaba permanentemente para la Virgen y también para los héroes. Su ausencia significó una pérdida muy grande, inclusive para nuestros afectos”, manifestó Ana María Rodríguez de Pedersani, mayordoma del altar de la Virgen, cuya familia custodia este espacio desde 1742.
Desde la Secretaría Nacional de Cultura, la directora general de Patrimonio Cultural, Natalia Antola, destacó el compromiso institucional con la protección del acervo nacional: “Desde la Secretaría, en conjunto con la Comisión Nacional de Lucha contra el Tráfico Ilícito, venimos trabajando arduamente en preservar nuestra memoria, nuestra historia y nuestros bienes culturales. Trabajamos en la identificación y registro de los bienes, herramientas fundamentales para poder hacer los reclamos y evitar futuras sustracciones”.
El Museo Virtual de la UNESCO de Bienes Culturales Robados fue desarrollado en respuesta al pedido de los Estados miembros de establecer una estrategia coordinada de concienciación sobre el tráfico ilícito. La iniciativa, diseñada junto al arquitecto Francis Kéré y con INTERPOL como socio, cuenta con el apoyo financiero del Reino de Arabia Saudita.
Mediante tecnologías como la modelación 3D y la realidad virtual, el museo presenta reconstrucciones digitales de objetos robados seleccionados por los Estados miembros, acompañadas de relatos, contenidos educativos y testimonios de las comunidades afectadas. Asimismo, una sala dedicada a casos exitosos de restitución ilustra la importancia de la cooperación internacional para la devolución de bienes culturales.
El Museo Virtual fue presentado durante MONDIACULT 2025, como un espacio innovador de educación, memoria y compromiso mundial en defensa del patrimonio común de la humanidad.
El cambio climático amenaza en la actualidad al 43% de los lugares naturales del Patrimonio Mundial (117 de un total de 271), según la ‘Perspectiva del Patrimonio Mundial 4’ que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publica este martes. El porcentaje ha subido diez puntos desde 2020, cuando se situaba en un 33%.
La investigación constituye la evaluación más completa de todos los sitios naturales de Patrimonio Mundial. En total, se basa en cuatro ciclos de evaluaciones realizadas desde 2014 y por primera vez revela tendencias en las perspectivas de conservación de estos sitios durante un período de diez años. Con ella, la UICN insta a gobiernos, donantes y socios internacionales a intensificar la colaboración y la financiación para incrementar la protección de estos lugares frente a las amenazas de hoy en día.
Después del cambio climático, la segunda amenaza más prevalente a los lugares naturales del Patrimonio Mundial son las especies exóticas invasoras, que afectan a un 30% de los sitios. El estudio también advierte sobre el incremento de las enfermedades de la vida silvestre y las plantas, que impactan sobre el 9% de los sitios cuando en 2020 sólo concernían a un 2%.
En este sentido, la UICN ha avisado de que las amenazas que suponen las especies invasoras y las enfermedades suelen estar “interconectadas” y que, asimismo, se intensifican con el cambio climático. A su vez, también ha recalcado la influencia que tiene en estas amenazas el turismo “insostenible”, “la tercera amenaza actual más extendida”. “Predecir y prevenir estos impactos en cascada es crucial, no solo para los ecosistemas, sino también para la salud humana”, ha indicado.
La investigación indica que la proporción de sitios con una perspectiva de conservación positiva se ha reducido en cinco puntos en cinco años, pasando del 62% en 2020 al 57% en 2025. En este marco, los sitios reconocidos por su valor para la biodiversidad se ven afectados de forma desproporcionada.
Por el contrario, trece sitios mejoraron sus perspectivas de conservación entre 2020 y 2025, lo que según la UICN demuestra que la inversión focalizada y la participación local funcionan. Así, cuatro sitios en África Occidental y Central (la Reserva de Fauna de Dja (Camerún), los Parques Nacionales de Salonga y Garamba (RDC) y el Parque Nacional de Niokolo-Koba (Senegal) pasaron de ser críticos a ser de preocupación significativa gracias al fortalecimiento de las iniciativas contra la caza furtiva, las colaboraciones locales y la estabilización de poblaciones animales clave.
A juicio del organismo internacional, una gestión eficaz es “esencial” para abordar las crecientes amenazas a los sitios naturales del Patrimonio Mundial. Sin embargo, el informe revela que solo la mitad (50%) de los sitios evaluados cuentan con protección y gestión efectivas. Además, uno de cada siete (15%) se encuentra en alto riesgo debido a la falta de financiación sostenible, “lo que compromete la resiliencia y las perspectivas de los lugares más emblemáticos del mundo”. Por ello, el texto insta a gobiernos, donantes y socios internacionales a intensificar la colaboración y la financiación.
Las raíces del bordado yucateco se remontan a los tiempos de los mayas prehispánicos, como lo muestran los restos de telas encontradas en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá. En Yucatán hay artistas textiles (tanto mujeres como hombres) en los 106 municipios del estado; éstos manejan al menos 30 de las 40 puntadas de bordado existentes en el país, haciendo del bordado uno de los más importantes símbolos de identidad y, recientemente, de progreso económico.
La UNESCO y el bordado maya
Por ello, en el 2023, se puso en marcha la iniciativa Desarrollo económico y social con perspectiva de género a través del arte textil en Yucatán,cuyos principales objetivos son fortalecer el arte textil de Yucatán, dignificar a quienes lo practican, valorar su importancia cultural, social y económica, promover la equidad de género y crear un Plan de Salvaguardiaque garantice su viabilidad. La UNESCO implementó dicha iniciativa con la valiosa participación de Fundación BANORTE y de la Secretaría de Cultura y las Artes (SEDECULTA), Secretaría de las Mujeres (SEMUJERES) y el Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM), agencias del gobierno estatal.
Importancia del bordado en la vida maya
Los bordados han formado parte esencial del ciclo de vida de la población maya, porque el nacimiento, el bautizo, la comunión, la boda y la vida misma, están íntimamente relacionadas con el bordado.
Lo mismo sucede con el Jéets’ Méek’, una ceremonia de iniciación social que se practica a la niñez maya para presentarlos en sociedad.
El bordado maya como parte de las celebraciones religiosas
También la vida religiosa y espiritual se engalana con bordados: sudarios, ternos de vírgenes, pabellones, estandartes y los ternos que portan las mujeres adornando el paisaje cultural maya yucateco en gremios y vaquerías para los santos patronos de pueblos y ciudades.
Siendo parte de la vida simbólica y religiosa maya, los bordados han formado parte esencial de sus creencias y cosmovisión, y desde luego tienen lugar en la milpa, que ha sido el sistema que provee de alimentos a las familias y que ha favorecido la existencia de la selva y de su riqueza biológica.
El bordado maya, elemento del vestido típico de Yucatán
El hipil y el fustán, que forman la indumentaria femenina de Yucatán desde tiempos precoloniales, se bordan en el cuello y en el ruedo en un patrón de diseño distintivo. Éste, además de permitir identificar la pertenencia al suelo yucateco de quienes la portan, permite identificar la región de origen, por el tipo de bordado, la composición y los colores.
Una breve historia del bordado maya yucateco
El bordado en Yucatán tiene una historia centenaria. Según Graciela García Lascurain, restauradora del INAH, si bien hay estudiosos que sostienen que el bordado fue introducido por los y las españolas, hay evidencia arqueológica de la presencia del bordado (además del tejido) desde tiempos prehispánicos. Describió las técnicas encontradas en textiles dragados del Cenote de Chichén Itzá, y reportó en 1989, siete técnicas de tejido y una de bordado: el Chuuy K’ab, conocido como punto de satín.
Hay otra puntada, el Xmanikté, que puede ser prehispánica y endémica de Yucatán. No tiene nombre español; sólo se distribuye en pueblos; es una puntada serpentina, que representa los rombos de la víbora de cascabel, y es soporte de múltiples creencias mayas. No aparece en los libros de bordado. El Chuuy K’ab, el Xmanikté y el Xookbil Chuuy (“hilo contado” o punto de cruz), introducido por las españolas, han sido, junto con otras puntadas, pilares del bordado maya yucateco de mano por siglos.
El Hipil (distinto al huipil de otras regiones), indumentaria tradicional de Yucatán, y el terno, su versión de lujo, también son de linaje prehispánico. En la Colonia, el uso del hipil se confinó a las indias mayas y el terno distinguió a las mujeres mestizas. En el siglo XIX, mayas y mestizas compartieron hipiles, ternos e identidad. Ya todas fueron consideradas mestizas. Hoy el terno identifica con orgullo a todas las clases sociales.
En Yucatán dejó de tejerse la ropa porque el tributo colonial, que fueron telas lisas, acabó con los brocados tejidos de las telas de las mujeres mayas que, desde el siglo XVII adornaron sus telas con bordado.Por eso Yucatán es el estado con más técnicas de bordado en todo México (30 de 40). El bordado adorna prendas para rituales del ciclo de vida y celebraciones religiosas, laicas y oficiales y existen diseños, técnicas y colores que identifican regiones y pueblos.
En el siglo XX, el bordado se enriqueció con la máquina de pedal que originó técnicas y diseños, y con la máquina de motor, que favoreció al bordado comercial. Ahora, la amenaza es el bordado digital que está sustituyendo tanto al bordado de mano como al bordado de máquina artesanal.
El bordado es un patrimonio cultural que ha dado y da identidad al pueblo maya yucateco; por eso, el 18 de marzo de 2024 fue nombrado Patrimonio Cultural Intangible de Yucatán. La salvaguardia de esta habilidad artesanal resulta imprescindible.
El Bordado de Mano en Yucatán
La práctica del bordado artesanal en Yucatán es centenaria y afortunadamente sigue viva. Es una actividad vital que actualmente se practica sobre todo en municipios del sur, del oriente y del centro; además, es fuente de identidad cultural, creatividad e ingresos familiares. Yucatán es el estado del país donde se encuentra la mayor variedad de puntadas de bordado (30 de las 40 conocidas en México).
En el Yucatán colonial, el principal tributo fueron telas lisas que acabaron con las hermosas telas tejidas brocadas de los mayas ancestrales. Desde el siglo XVI, las mujeres aprendieron a engalanar sus telas con bordado de mano y así lo hicieron hasta los años 70s del siglo pasado, cuando la crisis de la milpa y del henequén empujó a las familias a buscar ingresos monetarios; un camino fue la venta del bordado, que antes era sólo para autoconsumo. La entrada al mercado de distintas prendas bordadas dio pie a la expansión del bordado asistido por máquinas de pedal y de motor, que, aunque es en cierta forma artesanal al requerir destreza por parte de quien lo elabora, es una forma diferente de artesanía. El bordado de mano se vio amenazado. Sin embargo, hoy sigue siendo apreciado y se promueve una revitalización del mismo, con base en su valoración social y cultural.
El Chuuy K’ab o “bordado de mano”, el Xmanikté y el punto de cruz han sido tres pilares del bordado maya yucateco de mano por siglos, junto con otras puntadas como el mol mis, o “huella de gato”, el Le’e Subin u “hoja de subin”, el punto atrás, el punto de contorno, el festón, la cadeneta, etc., que suman alrededor de 20 puntadas, algunas con variantes.
El Xmanikté o “flor siempreviva”, prehispánica y endémica de Yucatán, es una hermosa puntada serpentina que representa los rombos de la víbora de cascabel, y es soporte de múltiples creencias mayas. Actualmente, ésta y otras puntadas se están valorando y rescatando.
El “punto de cruz” llegó con las españolas y fue apreciado por las mayas porque podían representar las figuras geométricas predominantes del Yucatán antiguo asociadas a la víbora. Hoy día se conserva la creencia de tocar la piel de la culebra para bordar rápido, bien y saber combinar los colores. Al punto de cruz las mujeres mayas le llamaron Xookbil Chuuy, que significa literalmente “hilo contado”; en el español yucateco, el punto de cruz se conoce con ese nombre desde ese entonces.
El bordado maya yucateco se está revitalizando gracias a un ambicioso proyecto que la UNESCO y el gobierno de Yucatán realizan, donde el bordado es considerado patrimonio cultural. A través de este proyecto, y de la mano de las bordadoras, se delinean una hoja de ruta y un plan de salvaguardia que reconocerá el glorioso pasado del bordado, valorará la importancia de su presente y promoverá acciones a futuro.
El bordado de máquina artesanal en Yucatán
Las máquinas de coser llegaron a Mérida a fines del siglo XIX, pero fue hasta 1914 que la señora Esther Díaz Aguilar y sus hermanas difundieron su uso para bordado en la famosa Academia Díaz Aguilar. En tres años capacitaron a 900 personas, que a su vez enseñaron la técnica en Mérida y en el interior, en Campeche, Tabasco, Veracruz y otros puntos de México, además de realizar exposiciones.
El bordado de máquina facilitó el trabajo y aumentó la creatividad de las bordadoras mayas. Desde la década de 1960 se han otorgado máquinas de coser a través de créditos o subsidios y se han impartido cursos para introducir las nuevas técnicas. Al aumentar la producción del bordado comercial, las máquinas eléctricas también se expandieron por permitir mayor velocidad; sin embargo, ya que las técnicas caladas se hacen en máquinas de pedal, muchas bordadoras continúan usando las dos.
Las mujeres que se iniciaron en el bordado de máquina fueron las que bordaban el chuuy k’ab o “bordado de mano”. Entrar al mundo de la máquina era más fácil para ellas que para quienes bordaban en punto de cruz, pues el diseño, los dibujos y el pintado de la tela son semejantes en el “bordado de mano”. Para el punto de cruz, en contraste, el traslado de los dibujos a la tela es muy diferente.
Actualmente existen cerca de 10 técnicas de bordado de máquina artesanal. Entre ellas predominan los macizos que presentan cinco variantes al menos. Destacan los “matizados” que adornan muchos ternos, trajes de lujo de las vaquerías y fiestas tradicionales. Los bordados calados involucran cortado de tela y construcción del bordado en esos espacios abiertos. Sobresalen las rejillas, que tienen múltiples variantes y que son auténticos encajes de máquina. Se hacen sobre tela deshilada o sobre hilos que se tienden como telarañas en espacios cortados, en los que se borda y forma el dibujo. También hay renacimientos, calados tradicionales y cortados, entre otras.
El bordado digital entró a Yucatán en la década de los 1990, y hoy amenaza de forma creciente la existencia del bordado de máquina artesanal y del bordado de mano.
La UNESCO, Fundación Banorte y el gobierno de Yucatán están trabajando con bordadoras de diversos municipios y comisarías para construir una hoja de ruta y un plan de salvaguardia del bordado yucateco que garantice su existencia y su transmisión a las nuevas generaciones.