Loteos “ecológicos” en la Patagonia están desplazando a comunidades locales y usando un instrumento legal de conservación para urbanizar la naturaleza.

Ya en 2024, investigadores chilenos y argentinos describieron la “gentrificación verde” que está ocurriendo en zonas naturales y rurales de la Patagonia a manos lo que llaman “eco colonos” que construyen viviendas en loteos y transforman la vida campesina.
Ahora, un nuevo estudio chileno recibió un premio de la Universidad de Oxford al detectar el uso de una “ficción legal ecológica” para instalar estos loteos que urbanizan zonas naturales y de alto valor ecológico en el sur de Chile.
Aunque el boom de loteos para construir parcelas ha afectado diversas zonas naturales y comunidades rurales a lo largo de todo el país, en la Patagonia están en juego áreas de naturaleza que aún quedaban prístinas, en una zona considerada como refugio climático para el mundo por sus reservas de agua, su aún baja intervención humana y su clima frío.
Estas características están convirtiendo a zonas del sur de Chile en un “hotspot del capitalismo verde global”, destaca uno de los estudios.
Ficción legal en la Patagonia
El estudio recién premiado por el Journal of Environmental Law de Oxford, detecta el mal uso de un instrumento legal que busca la conservación privada de espacios naturales, llamado Derecho Real de Conservación (DRC).
Este instrumento permite conservar el patrimonio ambiental de una propiedad privada, a través de un acuerdo voluntario flexible donde hay una tercera parte que actúa como garante de conservación.
Pero según los investigadores de la Universidad de San Sebastián y de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el instrumento está siendo usado de una forma que facilita la urbanización de zonas de alto valor ecológico en vez de protegerlas. Esto crea una “ficción legal ecológica” donde el instrumento no se está usando para el fin con el que fue creado.
El estudio se centra en la región de Los Lagos, donde concluyen que inmobiliarias lo están usando para grandes loteos para instalar proyectos residenciales y turísticos de lujo, donde una parte queda bajo DRC, mientras que el resto del terreno se dedica a uso residencial.
Los investigadores analizaron contratos de los proyectos y detectaron además que, en algunos casos, las entidades encargadas de garantizar la conservación natural del lugar están vinculadas a las inmobiliarias que impulsan los proyectos, lo que genera un conflicto de interés.
Eco colonos
El primer estudio apunta a una realidad que también ha sido relevada por otras investigaciones en el país: el interés que genera el sur de Chile por proyectos “verdes” que no siempre protegen la naturaleza, y cómo eso está trasformando las dinámicas territoriales fuera de cualquier planificación.
Una conclusión similar tiene otro estudio, publicado en 2024 por investigadores de la Universidad de Chile, la Universidad Católica y el CONICET de Argentina. En él, se muestran loteos ofrecidos como “ecológicos”, alimentando el imaginario de un grupo de gente que busca vivir en conexión con la naturaleza.
El estudio denomina como “eco colonos” a los nuevos habitantes de mayores ingresos y con un estilo de vida orientado a la conservación ambiental y el consumo de naturaleza, y que atraen inversión en infraestructura, dan dinamismo al mercado inmobiliario y aumentan el valor del territorio desplazando a los habitantes históricos.
El caso de ejemplo que toma el estudio es el de Valle Exploradores en Aysén, donde el valor del suelo aumentó a precios de al menos US$ 18 mil por hectárea desde que se construyó la carretera en 2013.
Además entrevistaron a antiguos pobladores de la zona asociados a campos ganaderos, que vendieron sus campos por “presión de los compradores” y por la desvalorización de sus actividades tradicionales, en beneficio de las vinculadas a la conservación y el ecoturismo.