La misteriosa tumba maya de la Reina Roja de Palenque

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En 1994 se descubrió en un templo de la ciudad maya de Palenque el sepulcro de una princesa del siglo VII impregnado de cinabrio, el cual ha resguardado su material biológico.

reina-roja.pngEn 1994 se descubrió en un templo de la ciudad maya de Palenque el sepulcro de una princesa del siglo VII impregnado de cinabrio.

Palenque es una de las ciudades más bellas e impresionantes del área maya. Llamada por los antiguos mayas Lakamha’, fue construida en la boscosa selva tropical de la cuenca del río Usumacinta, en el estado mexicano de Chiapas. Durante el siglo VII, la ciudad vivió un momento de gran esplendor bajo el largo reinado de K’inich Janaab’ Pakal I. Fue entonces cuando se erigieron numerosos palacios, templos y edificios administrativos, entre ellos el templo de las Inscripciones, que acogió el sarcófago monumental del monarca.

En 1994, el director del proyecto arqueológico de Palenque, Arnoldo González Cruz, decidió excavar en el templo XIII, situado junto al templo de las Inscripciones, con el fin de estudiar la cimentación o las posibles subestructuras ocultas bajo este edificio. Para penetrar en él se excavó un túnel que partía de la escalinata de la fachada principal y se adentraba en el corazón mismo del templo. Enseguida, el equipo se topó con un corredor que daba acceso a tres cámaras. De éstas, la mayor, la central, estaba sellada con un muro, en cuya base se apreciaban restos del humo de algún ritual practicado por los antiguos mayas.

Los arqueólogos comprendieron que esa habitación, sellada a propósito, protegía algo importante. Decididos a proceder con cautela para no dañar la decoración o los objetos que pudieran haberse depositado allí, practicaron un pequeño agujero a través del cual podrían espiar aquel espacio sin problemas.

Una cámara secreta

Al igual que Howard Carter setenta años antes en la tumba de Tutankhamón, Arnoldo González introdujo una linterna por el resquicio y observó el interior de la cámara funeraria. En la penumbra se distinguía una habitación pequeña y abovedada, de 4.20 x 2.50 metros, ocupada casi totalmente por un sepulcro monolítico de piedra caliza, con varios objetos de cerámica repartidos por la habitación. Tras retirar las piedras que formaban el tosco muro de cerramiento, los arqueólogos penetraron en la cámara. Allí hallaron dos cuerpos, uno situado en el lado este y el otro en el oeste.

Sin duda, ambos habían sido sacrificados para acompañar en su viaje al personaje de alto rango depositado en el sarcófago

El cuerpo del lado este correspondía a una joven que estaba recostada boca abajo, en posición extendida y con las manos atadas a la espalda y que presentaba cortes y golpes en su caja torácica, sin duda heridas infligidas al extraer su corazón; el del lado oeste era el de un niño, también en posición extendida y con un fuerte golpe en la parte posterior del cuello que le había provocado la muerte. Sin duda, ambos habían sido sacrificados para acompañar en su viaje al personaje de alto rango depositado en el sarcófago.

 

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 Éste había sido tallado en un único bloque de piedra caliza y estaba cubierto por una pesada losa. En su día estuvo pintado de rojo, pero la humedad y las filtraciones de agua habían echado a perder parte de su policromía. Sobre la tapa se hallaron los restos de un incensario, sin duda usado en el ritual de enterramiento, que cubría una abertura circular: el psicoducto, un canal que permitía al alma del difunto escapar de su cuerpo y viajar al inframundo. Los antiguos mayas tenían por costumbre venerar a sus antepasados mediante ceremonias de apertura de las tumbas. Se les ofrendaba copal (incienso), vasijas y alimentos; una forma de perpetuar y venerar la memoria del ancestro, algo que aún practican algunas comunidades indígenas.

 

Rojo por doquier

A través del psicoducto, los arqueólogos introdujeron una luz y una pequeña cámara que permitiese ver el interior del sarcófago. Así distinguieron unos restos humanos cubiertos de cinabrio de un vivo color rojo.

El problema que se planteaba a los arqueólogos era cómo acceder al interior del sarcófago sin dañar la tapa, pues la distancia entre ésta y las paredes no permitía moverla. Para ello diseñaron y fabricaron un ingenio de madera y metal que posibilitase elevar la cubierta mediante gatos hidráulicos. Como Arnoldo González recordó más tarde, una vez montada la estructura se percataron de que no disponían de gatos y tuvieron que utilizar los de sus propios vehículos para proceder a elevar la tapa. Eran las cinco de la madrugada del día 1 de junio de 1994.

 

¿Quién era la reina?

Los recientes estudios de los restos óseos llevados a cabo por la antropóloga Vera Tiesler junto con otros investigadores muestran que se trataba de una mujer de entre 60 y 70 años de edad y de metro y medio de altura. La riqueza de su ajuar, la monumentalidad de su tumba, la deformación craneal –un rasgo frecuente en los miembros de la nobleza maya– y el escaso deterioro de su dentadura –reflejo de una alimentación sana y elaborada– indican que esta mujer perteneció a la élite de Palenque.

Fue contemporánea del gran K’nich Janaab’ Pakal I y sus tumbas son muy similares, salvo por el hecho de que la de la Reina Roja carece de inscripciones. Ambos personajes se habían hecho enterrar en dos templos contiguos que ocupan un lugar preferente en la ciudad y en sarcófagos monolíticos, algo inusual en los enterramientos mayas. El ritual funerario –con sus cuerpos intensamente impregnados de cinabrio y la presencia de víctimas sacrificiales– parece haber sido preparado y ejecutado por los mismos sacerdotes.

Vera Tiesler exploró varias vías para identificar el cuerpo. Reconstruyó el rostro y lo comparó con retratos de reinas de Palenque que aparecen en algunos relieves. A través del ADN comprobó que no había relación de parentesco entre Pakal y la señora de los huesos rojos. Los estudios de la dentadura, realizados por el antropólogo físico Andrea Cucina, revelaron que procedía de una población cercana. Todas estas conclusiones apuntan a Ix Tz’akbu Ajaw, originaria de la cercana ciudad de Tokhtan u Ox te’kúb, que llegó a Palenque para casarse con Pakal I en el año 626, quizá con el propósito de reforzar las alianzas políticas entre ambos reinos. Dos de sus hijos también fueron reyes de Palenque. La comparación del ADN de la Reina Roja con el de quienes serían sus hijos constituiría la prueba definitiva de esta identificación, pero las tumbas de estos soberanos aún no han sido descubiertas.

Por: Ana García Barrios

Tomado de: http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-misteriosa-tumba-maya-de-la-reina-roja-de-palenque_11262#


Realizan nuevos estudios a la Reina Roja

El sulfuro de mercurio con que fue cubierto este enigmático personaje del mundo maya ha resguardado su material biológico.

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Los restos óseos de la Reina Roja, una soberana maya cuya identidad todavía se desconoce, fueron descubiertos en 1994 en un sarcófago monolítico en el interior del Templo XIII, en la antigua ciudad de Palenque, en el estado mexicano de Chiapas. Junto a ella también se hallaron los restos de un niño, que tenía entre 7 y 12 años de edad en el momento de su muerte, y una mujer de entre 20 y 30 años. Ambos fueron sacrificados y enterrados con la Reina Roja en el año 672 d.C. El nombre de este enigmático personaje procede del color rojizo característico del sulfuro de mercurio, más conocido como cinabrio, con que fue cubierta su calavera. Aún no se sabe si fue la esposa del célebre dignatario Pakal II o una gobernante de la antigua ciudad maya de Palenque, pero en todo caso se trataba de un personaje importante del mundo maya. 

Desde el momento de su descubrimiento, los restos mortales hallados en el interior del Templo XIII han sido sometidos a un análisis científico (que incluye el análsis del ADN) por parte del antropólogo físico Arturo Romano, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), para determinar su sexo, edad, enfermedades padecidas y relaciones de parentesco con otros personajes descubiertos en el sitio prehispánico. El pasado 14 de enero, el INAH anunció que se están realizando nuevos estudios que contribuirán a fechar con mayor precisión el entierro.

La doctora Lourdes Muñoz, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ha informado que antes del retorno de los restos de la Reina Roja a Palenque, en junio de 2012, se extrajo una muestra de colágeno (una proteína fibrosa, el componente más abundante de la piel y de los huesos) de una vértebra superior con el fin de realizar nuevos estudios. Javiera Cervini, experta en geoquímica ambiental de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ha destacado el sorprendente grado de preservación de las fibras de colágeno presentes en la vértebra y de las cuales se obtuvo ADN intacto. «Por lo menos durante 1.300 años, el sulfuro de mercurio conformó estructuras estables que permitieron resguardar el material biológico, toda vez que evita el crecimiento de bacterias, logrando así proteger la información genética contenida en las células, lo cual se refleja por la presencia de las fibras de colágeno. En todo caso, el cinabrio únicamente permitió el crecimiento de algunos hongos producto de la humedad y las altas temperaturas dentro de la tumba», ha explicado Javiera Cervini, quien también ha indicado que hasta ahora, en informes especializados, no se tenía dato alguno de la relación del cinabrio con respecto a la conservación o protección de muestras antiguas.

 

Por: Ana García Barrios

Tomado de: http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-misteriosa-tumba-maya-de-la-reina-roja-de-palenque_11262#

Sistema productivo chinampero de México, será incorporado a la lista del Patrimonio Agrícola Mundial

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Los SIPAM son sistemas destacables de uso de la tierra y paisajes, ricos en diversidad biológica, de importancia mundial, que evolucionan a partir de la coadaptación de una comunidad con su ambiente y sus necesidades y aspiraciones, para un desarrollo sostenible.

Un sitio SIPAM, a diferencia de un Sitio del Patrimonio convencional o un área natural protegida, es un sistema vivo, en evolución, de comunidades humanas en una intrincada relación con su territorio, ambiente cultural o agrícola o ambiente biofísico y social más amplio.

La FAO ha logrado identificar a 36 sistemas en el mundo que corresponden a las características de los SIPAM. En Latinoamérica actualmente se han reconocido dos SIPAM: la Agricultura en Chiloé, Chile; y los Sistemas Andinos, en Perú.

De esta forma el sistema productivo chinampero de Ciudad de México, será el tercero en ser incorporado a la lista del Patrimonio Agrícola Mundial y el primero para México y América del Norte.

Por su parte el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Autoridad de la Zona Patrimonio Mundial Natural y Cultural de la Humanidad en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, ha trabajado desde octubre del 2014 con la FAO, con el propósito de lograr el reconocimiento de este sistema productivo de alta productividad agrícola como un Sitio SIPAM.

SIPAM fue creado en 2002 durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, en Johannesburgo, bajo forma de alianza mundial con el objetivo de identificar, proteger y conservar dinámicamente los sitios de patrimonio agrícola alrededor del mundo.

Los SIPAM están ganando mayor reconocimiento y se ha convertido en un programa institucional de la FAO, según lo aprobado por la 39ª Conferencia de la FAO, en junio de 2015.

El Gobierno de la Ciudad de México será el anfitrión de los representantes de los países de América Latina y el Caribe en el Taller Regional de Sitios Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), que se llevarán a cabo del 27 al 29 de abril.

Participantes de 33 naciones se reúnen para familiarizarse con el concepto, aprendiendo de las experiencias de China, Chile y Perú; e intentando identificar posibles nuevos sitios en Brasil, Ecuador, Bahamas, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, República Dominicana, Panamá y Venezuela.

 

Tomado de: http://www.elmundo.cr/sistema-productivo-chinampero-mexico-sera-incorporado-la-lista-del-patrimonio-agricola-mundial/

Jequetepeque celebra declaratoria de iglesia como Patrimonio cultural

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 jequetepeque.pngLa población del distrito de Jequetepeque, provincia de Pacasmayo, en La Libertad, celebró el reconocimiento otorgado a la iglesia Nuestra Señora de la Misericordia de Jequetepeque que ahora ya es oficialmente Patrimonio Cultural de La Nación.

La celebración contó con la participación de la viceministra de Cultura, las principales autoridades de la provincia de Pacasamayo, vecinos y estudiantes de Jequetepeque. El programa incluyó izamiento del Pabellón Nacional, marinera, exhibición de caballos de paso y reconocimientos.

La viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, Ana Castillo Aranzaenz, entregó la Resolución Viceministerial que declara como bien integrante del Patrimonio Cultural de la Nación a la Iglesia Nuestra Señora de la Misericordia de Jequetepeque al alcalde distrital de Jequetepeque, Luis Ramírez, a los representantes de la iglesia, Isoe Domínguez Ramírez y Juan José Lyon y a la representante de la Asociación Pro Restauración de la Iglesia Nuestra Señora de la Misericordia, Blanca Salcedo.

La autoridad del Sector Cultura destacó que la declaratoria se fundamenta en los valores histórico, arquitectónico, tecnológico, social y cultural que posee este bien cultural declarado por el Ministerio de Cultura como herencia de todos los peruanos.

“Nosotros tenemos el compromiso de acompañarlos en la elaboración de cualquier tipo de expediente técnico para que se trabaje de manera seria con los profesionales de nuestro Sector”, manifestó Castillo.

En otro momento, manifestó que en el Ministerio de Cultura trabajan para incentivar la inversión privada porque muchas veces en el Sector Cultura la inversión de presupuesto nacional no ha sido la que les gustaría. “Tenemos muchas iniciativas para estimular que los privados puedan también aportar a este tipo de iniciativas”, acotó.

Por su parte, el alcalde distrital de Jequetepeque, declaró Huésped Ilustre de la Ciudad a la viceministra Ana Castillo Aranzaenz, como testimonio de gratitud y reconocimiento del pueblo de Jequetepeque; la autoridad municipal otorgó además en nombre de su pueblo la medalla de la ciudad.

Luego, se entregó un diploma de reconocimiento y felicitación a la directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, María Elena Córdova Burga en mérito a su destacado aporte en las acciones de conservación y protección del patrimonio cultural. Asimismo, el alcalde le entregó medalla de la ciudad.

La iglesia Nuestra Señora de la Misericordia de Jequetepeque tiene una antigüedad que supera los 400 años y está ubicada en el distrito de Jequetepeque, provincia de Pacasmayo, región La Libertad, fue gravemente dañada por el terremoto de 1619 y para mediados del siglo XVII se reconstruyó al estilo barroco. Nuevamente colapsó en 1759, por lo que fue reconstruida en los años posteriores con las características que se conservan en la actualidad.

El templo permaneció en estado crítico por más de 90 años, casi el último quinquenio estuvo cerrado por el avanzado deterioro en los techos, pero gracias a una iniciativa del sector, en la actualidad la parroquia de Jequetepeque es restaurada siguiendo la técnica constructiva original.

Esta iglesia ha recibido la visita de ilustres personajes como el arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo en 1594, el obispo Baltasar Martínez Compañón en 1784, el presidente Ramón Castilla en 1857, entre otros personajes de la historia del Perú.

 

Tomado de: http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-jequetepeque-celebra-declaratoria-iglesia-como-patrimonio-cultural-641428.aspx

Ecuador repatriará 29 tortugas de Galápagos rescatadas en Perú

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Unas 29 tortugas endémicas de Galápagos, y consideradas en peligro de extinción, regresarán a Ecuador tras ser rescatadas en Perú, cuando eran transportadas a Europa para su comercialización, informó este miércoles el Parque Nacional Galápagos (PNG).

“Un equipo de expertos y guardaparques están viajando en los próximos días al Perú a efectos de recabar información y coordinar acciones conjuntas con SERFOR y las autoridades del Perú para repatriar a las tortugas” identificadas como endémicas del archipiélago, señaló el Parque en un comunicado.

El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) de Perú encontró a las 29 tortugas – dos de ellas muertas – en una caja y “envueltas con cinta adhesiva” en las bodegas de un bus que se dirigía de Tumbes (norte) a Lima (centro). El conductor y la empresa de transportes son investigados.

El hallazgo se produjo durante un trabajo de identificación de una presunta mafia internacional de tráfico de fauna silvestre, que tiene como ruta Perú, hacia el mercado negro europeo.

El PNG agregó que al ser tortugas muy pequeñas “no se puede determinar con exactitud la especie ni el sexo, ni la Isla a la que se corresponden”. Por lo que se realizarán estudios genéticos de los quelonios para definir de qué zona del archipiélago fueron sustraídos.

La Dirección del Parque Nacional Galápagos advirtió que “no escatimará ningún tipo de esfuerzo para esclarecer este presunto caso de tráfico de fauna silvestre protegida”.

Galápagos alberga 11 especies de tortugas gigantes. El PNG estima que en la región insular ecuatoriana habitan unos 45.000 quelonios.

Conocidas por su flora y fauna únicas en el mundo, las islas Galápagos son parte del Patrimonio Natural de la Humanidad desde 1979. El archipiélago fue el hogar de la famosa tortuga conocida como el solitario George, el último ejemplar de la especie Chelonoidis abingdoni que murió en 2012.

Las islas Galápagos, ubicadas a 1.000 km de la costa de Ecuador, toman el nombre de las gigantescas tortugas y sirvieron de laboratorio al naturalista inglés Charles Darwin para desarrollar la teoría sobre la evolución de las especies. (I)

 

Tomado de: http://www.eluniverso.com/noticias/2017/04/19/nota/6144604/policia-peruana-rescata-29-tortugas-galapagos-peligro-extincion

Los dinosaurios gigantes que cruzaron continentes

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dino-viaja.pngTitanosaurios originarios de América del Sur atravesaron la Antártida hasta alcanzar Australia hace unos 100 millones de años

Con semejante tamaño, la Tierra se les tenía que quedar pequeña. Es solo una licencia, pero parece que la recorrieron con sus majestuosos portes de un lado a otro. El hallazgo en Australia de los fósiles de dos gigantescos saurópodos, uno de ellos una especie nueva para la Ciencia, ha permitido defender una teoría acerca de la evolución global de estos míticos dinosaurios. Una investigación publicada en la revista Scientific Reports apunta que estos herbívoros de cuello largo pudieron haber cruzado continentes enteros. Originarios de América del Sur, cruzaron la Antártida hasta alcanzar Australia hace unos 95 millones de años. El aumento de temperatura que ocurrió en esa época en el planeta les permitió pasar por puentes de tierra congelada entre los continentes y llevar a cabo esa antiquísima y colosal migración.

La nueva especie fue encontrada en la formación Winton, al oeste de Queensland, y ha sido denominada como Savannasaurus elliottorum. Fue un matrimonio, el paleontólogo David Elliot y su mujer, Judy, quienes descubrieron los restos muy cerca de su casa, cuando pastoreaban ovejas en su propiedad. Al recoger los fragmentos, se dieron cuenta de que las piezas encajaban. Era un dedo completo de saurópodo.

El Savannasaurus era un titanosaurio de tamaño medio, de aproximadamente la mitad de la longitud de una cancha de baloncesto, con un cuello largo y una cola relativamente corta. «Con las caderas al menos de un metro de ancho y una enorme caja torácica en forma de barril, es el saurópodo más rotundo que hemos encontrado hasta ahora», dice Stephen Poropat, investigador del Australian Age of Dinosaurs Museum of Natural History. «Vivió junto con al menos otros dos tipos de saurópodos (Diamantinasaurus y Wintonotitan), así como con otros dinosaurios ornitópodos, incluyendo anquilosaurios blindados y el terópodo carnívoro Australovenator».

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Además, los paleontólogos también descubrieron fósiles del cráneo de otro titanosaurio, ya conocido desde 2009, el Diamantinasaurus matildae, un tanto parecido a un hipopótamo. Nunca antes se había encontrado en Australia una cabeza de saurópodo. «Este nuevo espécimen nos ha ayudado a rellenar muchos vacíos en nuestro conocimiento sobre la anatomía del esqueleto del dinosaurio», dice Poropat.

Los titanosaurios incluyen a algunos de los animales más grandes de todos los tiempos y, gracias a estos hallazgos, los investigadores creen que se expandieron por todo el mundo hace 100 millones de años. Poropat y sus colegas del University College y el Imperial College en Londres sugieren que la disposición de los continentes y el clima global durante la parte central del Cretácico permitió a los dinosaurios emprender viajes increíbles.

«Australia y América del Sur estuvieron conectados a la Antártida en la mayor parte del Cretácico», dice Paul Upchurch, del University College. «Hace 90 millones de años, en el tiempo en el que el Savannasaurus estaba vivo, las temperaturas medias globales eran más cálidas que las actuales. Sin embargo, hacía bastante frío en los polos en algunos momentos, lo cual parece que restringió el movimiento de los saurópodos a las latitudes polares», explica. De esta forma, los investigadorse sospechan que el Savannasaurus provenía de Sudamérica, pero no pudo entrar en Australia hasta hace aproximadamente 105 millones de años. En ese tiempo, las temperaturas medias se incrementaron permitiendo a los saurópodos atravesar masas de tierra en latitudes polares.

 

Tomado de: http://www.abc.es/ciencia/abci-dinosaurios-gigantes-cruzaron-continentes-201610241358_noticia.html

Manabí cuenta con un nuevo sitio: el Museo Arqueológico Ciudad Jaboncillo

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 ciudad_jaboncillo.jpgPortoviejo, la capital de la provincia de Manabí, cuenta con un nuevo sitio turístico, se trata del Arqueomuseo y Centro de Investigación Ciudad Jaboncillo, ubicado en el barrio Las Amazonas de la parroquia Picoazá, que busca poner en valor la memoria ancestral de los pueblos originarios de esta zona costera del Ecuador.

El Gobierno Nacional invirtió cerca de dos millones de dólares en este espacio cultural que articula la investigación científica junto a la recuperación del mayor yacimiento arqueológico prehispánico de esta región. Además que agregará valor a la zona al incentivar el turismo cultural en la provincia de Manabí.

El Arqueomuseo cuenta con 8 salas museográficas y un Centro de Investigación Arqueológica en un espacio de 1550 metros cuadrados que forma parte del Gran Parque Cultural Arqueológico Hojas-Jaboncillo, lugar donde se georeferenciaron 547 estructuras líticas de una ciudad manteña que se desarrolló entre el 700 y 1530 d.C. y que fue declarado Patrimonio Cultural en 2009 por el Ministerio de Cultura y Patrimonio.

Allí se alberga la reserva de las evidencias, una verdadera tiestoteca, que contiene datos de gran importancia para futuras investigaciones y cuenta además con una biblioteca para la comunidad, salas para actividades, y un museo de sitio con espacio de excavación.

El museo de sitio guarda parte de la historia ancestral de Manabí. Foto: Ciudad Alfaro

La propuesta museográfica del Arqueomuseo se centra en una colección de sillas en forma U, alrededor de las cuales se cuenta la historia, organización política-social, y sistema de símbolos de la cultura manteña.

El evento de inauguración, el pasado miércoles, contó con la presencia de Fernando Alvarado, ministro de Turismo; Martín Cueva, viceministro de Cultura y Patrimonio; y Tatiana Hidrovo, presidenta de Ciudad Alfaro y otras autoridades locales.

Hidrovo, resaltó que “este proyecto arqueológico apuesta por nuestra soberanía e identidad cultural y que ha transformado positivamente la vida de la gente, y se demuestra que la cultura es un camino constructor de sentido y humanización de conciencia colectiva”.

El ministro Alvarado recorrió las instalaciones del arqueomuseo y resaltó el valor histórico de esta ciudad patrimonial. Mientras que el viceministro Martín Cueva expresó gratitud con todas las personas y comunidades que han trabajado en este proyecto.

De esta manera, uno de los yacimientos arqueológicos más grandes de América del Sur y Ecuador, quedan salvaguardados, estudiados e institucionalizados y Manabí continúa potenciándose como un gran destino turístico, no solo por su exquisita gastronomía y paradisíacas playas, sino por su riqueza cultural.

 

Tomado de: https://www.andes.info.ec/es/noticias/manabi-cuenta-nuevo-sitio-turistico-cultural-museo-arqueologico-ciudad-jaboncillo.html

VII Congreso de Educación, Museos y Patrimonio: “Decir lo indecible”

indecible6 y 7 de noviembre, La Ligua, Chile

 

indecibleEl Comité de Educación y Acción Cultural (CECA-ICOM Chile) y la Subdirección Nacional de Museos (Dibam), con el apoyo de la Ilustre Municipalidad de La Ligua, el Museo de la Ligua y el Comité Chileno de Museos (ICOM Chile), convocan e invitan a presentar experiencias y/o estudios en el VII Congreso de Educación, Museos y Patrimonio: “Decir lo indecible”, convocatoria que se enmarca en la temática de celebración del Día Internacional de los Museos 2017, que todos los años promueve ICOM Internacional. 

Sub-Temas:

Dado el énfasis de la propuesta que articula este encuentro en torno a la idea de “decir lo indecible” es que la comisión organizadora ha decidido considerar los siguientes subtemas: 

1.- Equidad de género: visibilizar a las mujeres en el relato del museo, visibilizar nuevas masculinidades ¿Cuándo es equidad y cuándo una nueva expresión del patriarcado? 

Trabajar en el patrimonio y los museos, las identidades y los roles de género dicotómicos, las relaciones sociales y de poder entre hombres, entre mujeres y entre ambos; las actividades y espacios asociados a ellos y ellas, los valores y representaciones propias para cada sexo (Maceira, 2008), son los aspectos que se esperan, sean abordados por las propuestas de este subtema. 

2.- Cuestiones públicas, museos y patrimonio. Museología de la participación ¿Nuevo tipo de práctica hegemónica? ¿Ciudadanas/os para qué y para quién? 

Se espera que las propuestas de este subtema aborden la discusión del fenómeno del patrimonio y los museos, desde una mirada actual y renovada, referida a problemas socialmente relevantes, entendidos estos como asuntos que comportan un inconveniente o trastorno que requiere de una solución. 

3.- Diversidad cultural. Inclusión ¿Concepto excluyente?, Narrativas nacionalistas ¿anacronía o revitalización de identidades? 

Bajo el rótulo de diversidad cultural, entendida como la vitalidad de las culturas para todas/os, especialmente en el caso de las personas pertenecientes a minorías y de los pueblos autóctonos (Unesco, 2005), para Chile especialmente en el caso de las comunidades inmigrantes, lo que implica un desafío tal y cómo se manifiesta en su libertad de crear, difundir y distribuir sus expresiones culturales tradicionales, en un contexto de una sociedad multicultural.

4.- Patrimonio natural. La problemática del patrimonio y del recurso/desarrollo ¿Dónde está el límite? 

El patrimonio natural es considerado como un conjunto de bienes y riquezas naturales, o ambientales, que requieren de acciones de conservación. En su opuesto, los problemas ambientales derivan de conflictos entre las necesidades de las comunidades y las capacidades de sostenibilidad del medio ambiente. De estas dos lógicas se deriva la discusión y presentación de trabajos para el subtema: patrimonio natural, museos y patrimonio. 

5.- Patrimonio y memoria. Memorialización de pasados dolorosos y traumáticos ¿Procesos de reconciliación o estrategias políticas?; Memorialización ¿proceso sanador o agravante? 

El patrimonio ligado a hechos de violencia como guerras, genocidios, terrorismo y represión entre otros, tiende a convertirse en un repositorio de memorias negativas en el imaginario colectivo (Meskell: 2002) En estos casos, el proceso de memorialización puede responder a fines reparatorios y/o políticos, lo que puede generar discusión y conflicto en las comunidades involucradas. 

 

La inscripción para asistir al VII Congreso de Educación, Museos y Patrimonio no tiene ningún costo, y comenzará a partir del 15 de septiembre de 2017, informándose oportunamente. Los cupos son limitados. 

Para entregar mayores antecedentes a los interesados en participar tanto como expositor o como asistente puede escribir al correo electrónico: congresoeducacionmuseos@gmail.com 

 

Convocatoria de la Revista LA TADEO ARTE

DEARTE_Convocatoria2017.pngEje: Archivos y Colecciones

 

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La Revista LA TADEO DEARTE es una publicación anual en formato impreso y digital, de acceso abierto, que tiene como fin el fomento y la difusión de la continua reflexión de investigadores y creadores, nacionales y extranjeros, en arte, arquitectura, diseño, publicidad y profesiones afines. La revista está editada por la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

La recepción de documentos se hace durante todo el año y las pautas de publicación se encuentran aca 

Los documentos los pueden enviar a los correos electrónicos latadeo.dearte@utadeo.edu.co 

Convocatoria para el #3 hasta el 10 de junio de 2017; conozca las condiciones generales aca

https://doi.org/10.21789/issn.2422-3158

 

XVIII Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales

cementerios-2017.png6 al 10 de noviembre, Montevideo, Uruguay

 

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Convocatoria 

La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, la Red Uruguaya de Cementerios y Sitios Patrimoniales y el Cementerio Británico de Montevideo, invitamos a especialistas e investigadores, estudiantes y autoridades uruguayas y extranjeras; historiadores, antropólogos, sociólogos, comunicadores, abogados, filósofos, educadores, arquitectos, ingenieros civiles, artistas, literatos, bibliotecólogos, gestores culturales, investigadores, profesionales en turismo, fotógrafos, diseñadores, panteoneros, gerentes, directores y trabajadores de cementerios, a participar del XVIII Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales. 

Evento que este año cuenta con el apoyo de: 

• Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay. 

• Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay – Dirección de Asuntos Culturales. 

• Ministerio de Turismo del Uruguay. 

• Intendencia de Montevideo 

• Intendencia de Cerro Largo. 

• Intendencia de Flores. 

• Intendencia de Florida. 

• Intendencia de Maldonado. 

• Intendencia de Paysandú. 

• Intendencia de Salto. 

• Centro Cultural de España – AECID. 

• Cabildo de Montevideo 

• Museo Figari (MEC). 

• Embajada de Venezuela / Centro Cultural Simón Bolívar. 

• Universidad Católica del Uruguay/Facultad de Ciencias Humanas. 

• Universidad de la República/Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. 

• Catedral de Montevideo. 

• Iglesia Anglicana del Uruguay. 

• Municipio B de Montevideo. 

• Municipio CH de Montevideo. 

• Museo Andes 1972. 

• Sistema nacional de Museos – Dirección Nacional de Cultura (MEC). 

Y con el auspicio de: 

• Asociación de Amigos de Museo a Perpetuidad – Cementerio Histórico de Paysandú. 

• Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación. 

• Comisión Nacional del Uruguay para la Unesco (MEC). 

• Embajada de Portugal. 

• Unesco Regional. 

 

Objetivos del encuentro 

“MAS ALLÁ DE LOS MUROS – Los cementerios como desarrollo cultural, histórico y sustentable de sus comunidades”. 

El título-marco elegido apunta a: 

1-Visualizar en una nueva dimensión el aporte que los cementerios tienen con sus entornos inmediatos y el rescate de la memoria local, lo que debe superar la relación de los “altos muros” materiales y de simbología social sobre la idea de separación del binomio muerte-vida. 

Es una resignificación de contenidos hacia la propia comunidad y hacia otros campos alternativos, como el desarrollo local y la economía, partiendo de un recurso particular: el turismo patrimonial. 

2. Articular a los actores nacionales, departamentales, locales, del sector público y del sector privado para estimular el desarrollo económico local (y de un territorio en concreto); en función de integrar su pasado al presente, partiendo de los cementerios como resguardo material e inmaterial de ritos, costumbres y prácticas sociales. 

Se trata de la vinculación de los habitantes contemporáneos con la ‘sociedad del ayer’. Una nueva dimensión del pasado que valida y dota de vigencia el tiempo presente, permitiendo el rescate de las memorias. Es, a partir de este principio que los cementerios urbanos y rurales deben recuperar su conexión con las comunidades actuales. 

3. Preservar la memoria local desde el aporte amplio de los cementerios urbanos, panteones rurales y otras presencias singulares de este tema en nuestro territorio uruguayo, así como en todos nuestros países iberoamericanos; promoviendo estos espacios como entornos y paisajes culturales que enriquecen día a día nuestro patrimonio vivo. 

Es importante agregar, que además de la temática seleccionada, habrá lugar para compartir ponencias relacionadas con otros temas relativos al patrimonio material o inmaterial, rituales, memoria, historia y avances en los proyectos de gestión y valoración de Cementerios en Iberoamérica. 

 

Sedes principales XVIII Encuentro Iberoamericano: 

Se disponen de seis sedes confirmadas a la fecha: 

Las Mesas de ponentes sesionarán en: 

• Centro Cultural de España. 

• Cabildo de Montevideo. 

• Centro Cultural Simón Bolívar de la Embajada de Venezuela. 

• Museo Figari/MEC. 

La Inauguración del Encuentro el 6 de noviembre a las 19 horas tendrá lugar en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís y la Clausura el 10 de noviembre en el Espacio Cultural Palacio Santos /Ministerio Relaciones Exteriores, ubicado en el antiguo Patio de Carruajes del Palacio Santos a las 20 horas

Todas las sedes se ubican en la Ciudad Vieja y Centro de Montevideo, muy cercanos entre sí en cuanto a la trama urbana, de servicios de gastronomía y hotelería para los asistentes nacionales e internacionales. 

 

Contacto: 

Eduardo Montemuiño / arqtema@gmail.com 

Coordinador Red Uruguaya de Cementerios y Sitios Patrimoniales 

De colecciones privadas y museos en casa

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Presentamos el cuarto reportaje de la investigación trasnacional de Ojo Público de Perú, en alianza con equipos periodísticos de cinco países, que revela las cifras y casos más graves del tráfico del…

 

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Cientos de tesoros arqueológicos y piezas coloniales, producto del saqueo, se exponen en museos y se venden en subastas en el extranjero. Pero, también, en Guatemala se guardan piezas en museos y colecciones privadas. Las autoridades aseguran que estos coleccionistas alientan el saqueo, pero ellos –Fernando Paiz y la Funba, entre otros-; se defienden y aseguran que las cuidan mejor que lo que lo haría el Estado. 

El presupuesto del Estado para recuperar su patrimonio cultural es proporcional a los resultados que obtiene. Con fondos asignados que sólo cubren salarios, el Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales (en el Ministerio de Cultura y Deportes, MCD) libra una lucha cuesta arriba con tres personas, incluido el jefe del departamento, Eduardo Enrique Hernández Herrera. Esta oficina depende del Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural, que invierte en la recuperación y repatriación de piezas, siempre que el traslado sea corto.

El pasado 24 de enero, el MCD presentó los fragmentos de dos estelas que repatriadas desde El Salvador (también repatrió otro grupo recuperado en Los Ángeles, California, EE.UU.). El titular del MCD, José Luis Chea Urruela, divulgó que el traslado implicó el gasto de Q2.2 millones (una cifra superior a los Q100.7 millones  que comprende el presupuesto del citado viceministerio).

Este caso muestra los desafíos que enfrenta Guatemala para recuperar su patrimonio cultural, y el papel que juegan algunos coleccionistas privados en el tránsito ilegal de ese patrimonio de un país a otro.

 

Un tesoro en El Salvador

Oscar Mora, el antecesor de Hernández, cree que el conflicto armado llevó a que algunos coleccionistas centroamericanos enviaran ilegalmente a  Estados Unidos, piezas de patrimonio cultural, que consideran como sus colecciones), para protegerlas. Uno de estos casos es el del empresario salvadoreño Pablo Tesak (fallecido en 2009) y las piezas que Guatemala reclamaba a su fundación. La posesión de dos fragmentos de las estelas 1 de Aguateca y Dos Pilas salió a luz porque un investigador de la Interpol visitó el museo en 2013 para confirmar que las piezas estaban en ese recinto. Para entonces, la Fundación Tesak intentaba recuperar otras 287 piezas inicialmente retenidas en aduanas salvadoreñas y que trasladó en 2012 desde EE.UU. a El Salvador, declarando que eran originarias de ese país centroamericano. No obstante, autoridades guatemaltecas aseguraban que son de Guatemala.

“Viajamos con la entonces viceministra Rosa María Chan a El Salvador y vimos las 287 piezas”, recuerda Mora. “Ella es arqueóloga y sólo al verlas dijo: ‘esto sí es patrimonio guatemalteco’. Ella conoce de esto. El problema es cómo acreditarlo”, debido a la falta de un registro de piezas guatemaltecas. Hernández dice que las piezas provenían de Los Ángeles, California, y cree que Tesak las compró en EE.UU. Mora, en cambio, supone que la Fundación Tesak simplemente retornó la colección a El Salvador (a donde habrían llegado años atrás por otra vía), sin contar con que las aduanas de su país las retendrían por falta de documentos que demostraran su origen como salvadoreño. El intento por trasladarlas de EE.UU. a El Salvador comenzó en 2011, dos años después que murió el empresario.  Tesak residía en El Salvador desde 1951, a donde se trasladó desde Guatemala después que emigró de su natal Checoslovaquia. La Fundación Tesak todavía disputa la posesión de las 287 piezas aunque perdió la batalla con los fragmentos de las estelas. “La Corte Suprema de Justicia de El Salvador instruyó a la Fiscalía de la Nación, para que tomara las acciones necesarias para recuperar las estelas”, dice Hernández. Al funcionario le sorprendió el decomiso de las mismas en 2016 porque el museo Tesak había asegurado a Guatemala que las devolvería.

Un convenio centroamericano para la preservación y recuperación del patrimonio cultural, del que Guatemala y El Salvador son signatarios, no había servido para persuadir a la Fundación Tesak. “Ese fue nuestro argumento para el reclamo desde julio de 2013”, dice Hernández, aunque las gestiones comenzaron en 2012.

Las estelas fueron devueltas el 17 de noviembre a autoridades guatemaltecas en El Salvador, y el MCD las expuso al público en enero pasado en el Palacio Nacional de la Cultura. Las otras 287 piezas siguen en El Salvador. Para mayo de 2016, las piezas estaban bajo el resguardo del Museo Nacional de Antropología (Muna).

“El director del museo dijo que podemos hacer una inspección para determinar si son de Guatemala, pero no nos permiten tomar fotografías ni nos facilitan ningún documento (copias de las fichas de las piezas)”,   dice Hernández. El funcionario explica que la postura es incomprensible porque este trámite se ha hecho en un ámbito diplomático y no judicial, pero El Salvador obstaculiza los medios para que Guatemala pueda hacer una identificación plena. Se consultó a la Cancillería guatemalteca respecto a las gestiones de la Embajada de Guatemala en ese país, pero al cierre de esta nota no tenía una respuesta.

Marlon Escamilla, jefe de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y Natural, en la Secretaría de Cultura de El Salvador explicó por medio de la Dirección de Comunicaciones que el acceso a las piezas es imposible porque la investigación está en curso, y la fiscalía ha prohibido el acceso a las piezas, no la Secretaría.

Guatemala pidió permiso a El Salvador para estudiar las piezas desde 2012. El medio digital El Faro, de El Salvador, cita una respuesta de 2014 en la cual la Cancillería de ese país afirma que accedería si las autoridades guatemaltecas cumplían “con una serie de requisitos que demuestren que las piezas son suyas: catálogo, fichas de inventario y fotografías in situ de las piezas”. El MCD no los tiene porque las piezas fueron robadas antes de que supiera de su existencia. Por lo tanto, no tiene pistas ni documentación de cuándo fueron robadas y sacadas del país. El Faro publicó que el director ejecutivo de la fundación, el sacerdote David Blanchard, afirma que “todo se debe a errores administrativos” y que “no hubo mala intención”. La fundación todavía espera recuperarlas.

 

Paralelismos entre coleccionistas privados

Mora cree que los obstáculos obedecen a un asunto político. “Allá (en El Salvador), Pablo Tesak (era) todo un personaje, igual que en Guatemala lo es (Fernando) Paiz Andrade, su colección y su famoso museo”. Se refiere al proyecto del empresario guatemalteco para crear el Museo Maya de las Américas (MuMa). También a que Paiz Andrade es un destacado empresario, fundador y expresidente de la Fundación Paizpara la Educación y la Cultura, y Tesak lideraba uno de los consorcios industriales familiares más conocidos de El Salvador, fundador y accionista de las fábricas de golosinas Productos Alimenticios Diana y Bocadeli.

Según el exfuncionario, Paiz y Tesak retiraron colecciones de Guatemala para resguardarlas, pero afirma que sacarlas del país sin permiso del Estado fue “un hecho ilícito”.

Archivo de la Funba

       [ Archivo de la Funba ]

“Hay notas de esto, todo un expediente de 2008, 2009, donde él (Paiz Andrade) indica, en estos términos, que sacó su colección (del país) por seguridad y por el conflicto armado”, recuerda Mora, cuyo departamento se encargó del caso. El “encargarse del caso” consistió en aprobar el reingreso de las piezas, pero a nombre del Estado de Guatemala, obviando la exportación ilícita de bienes culturales en pro de recuperar ese patrimonio. Mora no contaba con que otro funcionario –cuyo nombre omite- se opondría, aduciendo que se trataba de propiedad privada de Paiz Andrade. “Le justificamos que legalmente no lo era”, dijo Mora, como ninguna pieza prehispánica puede ser propiedad privada. La respuesta fue: “pero hay que ayudar a Fernando”. Acto seguido, otro asesor jurídico propuso hacer un convenio, y una resolución ministerial aprobó el ingreso y que el empresario retuviera las piezas. “Allí está la resolución violatoria”, afirma Mora. “Lo dije hasta el cansancio, y nadie me escuchó”.

Plaza Pública buscó una entrevista en octubre pasado con Paiz Andrade por medio de su asistente en la Fundación Ruta Maya, y por medio de Sofía Paredes, directora ejecutiva de la fundación, pero ambas indicaron que el empresario no podía atender entrevistas debido a que estaría fuera del país durante varias semanas. En diciembre, se intentó obtener una entrevista con Paredes, por medio de Comunicación Estratégica, la agencia de relaciones públicas de la fundación, pero la entrevista nunca se concretó*.

Según National Geographic, este empresario tiene una colección de alrededor de 3,300 piezas prehispánicas. En 2010, el Gobierno de Francia lo condecoró con las insignias de “Caballero de las Artes y Letras”. En esa ocasión, la embajada de Francia en Guatemala destacó que Paiz Andrade era presidente de la Fundación para el Patrimonio Cultural y Natural Maya (Pacunam), que reúne a once empresas que financian la investigación y preservación de sitios arqueológicos en la cuenca El Mirador, en Petén. Coincidentemente, diversas piezas cuyo origen se rastrea hasta Petén han sido subastadas en Francia, cuyo gobierno y casas de subasta han ignorado los reclamos de Guatemala.

Del sitio arqueológico a una colección privada

Algunos arqueólogos y autoridades que protegen el patrimonio cultural opinan que los coleccionistas privados (en el país o en el extranjero) estimulan el saqueo porque, al estimular un mercado comprador de piezas robadas, el saqueo prevalece como una actividad lucrativa. “(El saqueo de piezas prehispánicas) es la segunda industria más grande en Petén; la más grande es el narcotráfico”, dice el arqueólogo estadounidense Richard Hansen, que trabaja en El Mirador desde los años 70. El arqueólogo estima que las piezas se venden, cuando llegan a manos del coleccionista, en un mínimo de US$10 mil.

La arqueóloga estadounidense DonnaYates explica que la evidencia confirma que el coleccionismo es una causa del saqueo. “La demanda causa la oferta, y no al revés”, dice la experta. Se refiere a coleccionistas centroamericanos, aunque admite que los grandes precios se ofrecen afuera del país, y que históricamente las mejores piezas han salido de Guatemala. “Puedo entender por qué coleccionistas ‘locales’ dicen que están ‘salvando’ los objetos de ser llevados al extranjero: es una persuasiva ‘narrativa de neutralización’  que les da una excusa para violar la ley y hacer lo que quieren”, y para ignorar la naturaleza destructiva del saqueo, explica Yates. “Se asume, por ejemplo, que una vasija maya es lo más importante… No lo es. Lo más importante es la masiva cantidad de información que proviene de estudiar la vasija en su contexto original, con otros objetos alrededor, colocados así por los mayas por una razón”.

Hansen coincide. “La arqueología no es acerca de las piezas; no estamos interesados en las piezas”, dice el arqueólogo. “Nos interesa la historia, así que aunque la pieza está sobre una repisa en Guatemala o Nueva York, el daño es igual, la destrucción es la misma: la pérdida de contexto es igual”. El daño es administrado a plazos, pero es irreversible, y es un daño que el Estado no controla.

Hernández observa el fenómeno como una cadena de acciones delictivas, que empieza con el saqueo y acaba con el coleccionista. “Me decían allá en Petén que les dicen a los guacheros (personas que saquean los sitios arqueológicos) [que les pagan] Q10 mil por indio (en cada plato o vaso)”, revela. “Eso quiere decir que si un plato tiene un personaje, van Q10 mil. Si son dos, van Q20 mil, y así sucesivamente”. El funcionario cree que, por lo general, el destino de las piezas no es una exhibición pública. “Quien compra es una persona que tiene la capacidad y quiere tener (la pieza) en su casa, y es en casas donde uno no puede entrar”, advierte. “A mí me pueden decir, ‘en la casa de tal persona hay miles de piezas arqueológicas, pero mire si nos autorizan el ingreso con una orden de allanamiento, jamás. Eso no se va a poder”.

Pero no a todos los coleccionistas los mueve lo mismo, según Pascu Robredo, el encargado de relaciones públicas en la Fundación para las Bellas Artes (Funba), en Antigua Guatemala. “Hay gente a quien le mueve acumular piezas. Hay muchas familias guatemaltecas que tienen colecciones bellísimas que jamás expondrán; otras ni están en el país”, dice. Robredo argumenta que la colección Palacios-Weymann (del matrimonio José María Palacios, empresario, y Amelia Weymann de Palacios, arquitecta), que consta de unas 4 mil piezas y arte guatemalteco de todas las épocas, sí será compartida con el público. La colección, propiedad de la Funba (creada por Palacios y Weymann), será expuesta en un museo que será inaugurado en 2017.

“(Ellos) cargan con el peso de sacar adelante un museo de 5,500 metros cuadrados en el centro de Antigua, con todos los requerimientos de un museo de primera clase, para el público”, dice Robredo.

En su caso, Weymann explica que el volumen y calidad de la colección les llevó a asumir el museo como proyecto de vida. “Hemos recibido críticas”, admite la arquitecta. “He asistido a congresos de arqueología donde dicen que el coleccionista estimula el saqueo. ¿Cómo va a ser eso? ¿Cuántas piezas obtiene el coleccionista? Dos o tres, poco a poco, y no es que estas piezas las vendan; también he recibido donaciones. Nosotros nunca hemos ido a Petén a comprar algo, sino la colección se arma una por una”, Weymann se refiere a su colección de piezas de arte colonial y las piezas prehispánicas que tiene en préstamo del Estado.

“Empecé mi colección cuando estaban haciendo la (Calzada) Roosevelt (en las zonas 11 y 7 capitalinas), y estaban los tractores pasando en Kaminal Juyú, y salían tiestos, pedacitos, caritas, y yo le decía al ingeniero: ‘lo que consigan, dénmelo, regálenmelo o si no, yo les pago’, porque me decían: ‘ fíjese que destruimos ahora (tal cosa)’. Así comencé mi colección y llevaba las piezas al Museo de Arqueología para que las evaluaran, y me decían: ‘guárdelas’. Así empecé. Nosotros, como fundación, rescatamos las piezas para exhibir en el museo. Uno invierte su dinero, y si uno no tiene para comprar esa pieza, se la dan al gringo de la esquina que la va a llevar fuera. Entonces, ¿qué hace uno? ¿Decirle a la autoridad: ‘mire, aquí me están vendiendo una pieza’? Una vez me trajeron a una persona que había encontrado una pieza para que se la adquiriera. Se supone que es prohibido adquirir piezas, entonces, ¿qué le debemos de decir a la persona que viene de cultivar (y se encontró la pieza)? ¿‘Señor, sabe qué, entierre la pieza otra vez porque es indebido lo que usted está haciendo’? No. Es absurdo. O, ‘llévelo al museo y lo regala’. Me va a decir ‘ah no’, y mejor se la va a vender al señor extranjero que se la va a llevar”.

Weymann no cree que los coleccionistas sean la única solución al expolio. La arquitecta cree que el Estado debería invertir en museos de sitio (en sitios arqueológicos), involucrar a la comunidad para enriquecer al museo, y volverlo autosostenible para la comunidad con el cobro de la entrada. Lo ve como un proceso educativo, y una generación de custodios naturales del patrimonio.

Un museo en casa

En el caso de las piezas prehispánicas, la presunción es que la mayoría son robadas y que llegan al coleccionista vía un intermediario. El coleccionista no está obligado a identificar quién le vendió la pieza, pero si la quiere retener como parte de su colección, el Estado le permite retenerla en préstamo una vez que el coleccionista presenta una declaración jurada y se compromete a asumir los costos de preservación de la pieza.

“Si las piezas son ubicadas en alguna vivienda o exposición, se encuentra un gran obstáculo en la misma ley especial (Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la Nación, Decreto 26-97) en su artículo 24, que permite un plazo de cuatro años para registrar bienes patrimoniales a partir de que salga en vigor el reglamento del registro, y es este artículo el que ayuda a que se siga depredando el patrimonio cultural de la nación”, explica Yuliza Ponce, auxiliar fiscal de la unidad de Delitos contra el Patrimonio Cultural, en la fiscalía en Petén. ¿Por qué? Porque ese reglamento para el registro no está vigente aún. Hernández afirma que sólo existe en calidad de “proyecto”. Sí existe la Normativa para regular la Posesión de Bienes Arqueológicos Muebles para personas particulares, así como la Normativa para las exposiciones de objetos arqueológicos, históricos, etnológicos y artísticos. Fueron emitidas en enero de 2016 (por el gobierno saliente) por acuerdo ministerial del MCD, pero un año después, no ha sido publicado en el diario oficial, un requisito para darle vigencia. La normativa que regula el préstamo de las piezas a los coleccionistas no regula si pueden lucrar con la exhibición de las piezas, en el país o el extranjero. Sin embargo, el convenio de préstamo ofrece una alternativa a la incapacidad del Estado para proteger todo el patrimonio cultural del país, que está registrado. Aun así, hay un número indeterminado de coleccionistas que son todo un Triángulo de las Bermudas para el patrimonio cultural, porque retienen las piezas sin registrarlas ni mostrarlas al público.

En octubre de 2012, Paiz Andrade dijo a Plaza Pública que compró sus piezas más importantes en el mercado de Chichicastenango, “en la calle, en unos localitos que antes estaban en unas callecitas”, y en el mercado de Santiago Atitlán (ambos lugares conocidos por Hernández como sitios de venta de piezas saqueadas). Agregó que algunas colecciones las recibió en donación. En otro artículo de 2016 del Huffington Postse describe como un incipiente coleccionista a los 10 años de edad, recolectando piezas halladas durante la construcción de la Calzada Roosevelt (como lo hizo Weymann). No obstante, en agosto de 2014 la revista National Geographic cita a Paiz Andradeadmitiendo que cuando comenzó su colección, “no había conciencia sobre este tema de saquear o no saquear”. La revista revela que este empresario colecciona antigüedades mayas desde que era adolescente, a mediados de los años 60. “(Antes) sólo se hablaba del coleccionista tratando de rodearse de piezas que eran significativas e importantes, artística o arqueológicamente hablando”.

National Geographic publicó que Paiz Andrade “ha renunciado a comprar arte maya robado y ahora ayuda a financiar excavaciones arqueológicas legítimas”. Según la publicación, el empresario obtuvo el 20% de su colección en el extranjero. Paiz Andrade pretende crear el MuMa, donde planea exhibir su colección de 3,300 piezas que National Geographic afirma que es producto de saqueos, y que además absorbería al Museo de Arqueología y Etnología y sus colecciones legalmente adquiridas en excavaciones oficialmente autorizadas. Algunos expertos afirman que la ética de la museología no permite exponer objetos saqueados junto a otros extraídos lícitamente bajo el amparo del Estado.

El MuMa sería administrado por la Fundación de la Ruta Maya, que el empresario creó. Paiz Andrade le dijo a la revista que, “hay tantos coleccionistas privados que no confían en las autoridades para cuidar de sus colecciones –aunque no sean suyas, sino patrimonio cultural de la nación–, que me dan un fuerte argumento (para crear el nuevo museo)”.

Yates, quien se especializa en estudiar piezas precolombinas, coincide en que las antigüedades rescatadas (producto de saqueo) necesitan un lugar a donde ir, pero debería ser a un Museo Nacional. “Un coleccionista privado no tiene que mostrar su colección a nadie, y esto no (ayuda a) preservar el pasado para el público”, dice la arqueóloga.

La privatización de la historia

La antropóloga Margarita Cossich Vielman dice que la intención de privatizar la historia con museos como el MuMa distorsiona la forma en que la perciben nuevas generaciones. Coincide con arqueólogos como Hansen y Yates, quienes creen que sacar una pieza de su contexto original relata una historia incompleta. Para Paiz Andrade y Weymann de Palacios, lo que ellos hacen es llenar los vacíos de protección del Estado.

Robredo sospecha que en algunas de las visitas guiadas que hicieron en la galería de la Funba, para reunir fondos para la construcción del museo, alguien observó cuánto había en la colección y organizó el robo de 300 de sus piezas en mayo de 2015. Weymann observa que un catálogo de la colección quizá sirvió como guía a los ladrones. Pero si una colección así es vulnerable, más aún lo están las iglesias, tan sólo con la vigilancia de un sacristán y (en pocos casos) de cámaras de vigilancia. El caso más reciente es el robo de reliquias en la Iglesia La Merced en Antigua Guatemala el pasado 6 de febrero. Exactamente dos años antes, la Iglesia El Calvario, también en Antigua Guatemala, padeció el robo de seis lienzos valiosos en febrero de 2014. Si templos de esta importancia son blanco de saqueadores, otras parroquias en aldeas pequeñas están más expuestas aún. Hernández dice que, en el caso de los robos, un paso importante  para intentar recuperar las piezas sería el registro de las mismas en el MCD, pero en las iglesias de las aldeas no siempre registran sus piezas o tienen una fotografía de las mismas.

“El registro lo debería hacer el párroco, el cofrade, etc., pero no sucede”, afirma Hernández. “Si tienen fotos que son de alguna ceremonia en la iglesia, la imagen o pintura se observa incompleta, o la calidad de la foto no es buena, y una foto así no sirve. Hay muchos casos de objetos robados que no tienen foto. Además, hay poca información disponible de la pieza”. El Estado, mientras tanto, tiene capacidad nula para brindar protección, menos para recuperarlas. Según Mora, no hay estrategia ni recursos, pero sí hay mucha desorganización administrativa.

Están vulnerables incluso las piezas que están en parques y museos nacionales, donde debían tener el resguardo debido. “Yo soy guía de turismo y viajo constantemente para mostrar Tikal, Uaxactún, Ceibal”, dice Robredo. “Hay monumentos espectaculares, pero están desprotegidos. Por ejemplo, en los pocos museos que hay (como) el Sylvanus Morley en Tikal, entras por una ventana… He visto a la gente agarrando las vasijas en el Museo (Sylvanus) Morley, así, con la mano… (Robredo hace la mímica de elevar una vasija con las manos sobre su cabeza, como para ver qué tiene debajo). No tienen ni vitrinas”.

¿Porqué proteger el patrimonio?

Pero muchos casos no están en el radar de las autoridades. Eso incluye 138 piezascautivas en el Museo de Bellas Artes de Boston, Massachusetts (MFA, por sus siglas en inglés), con lejanas probabilidades de recuperación, considerando que el caso fue noticia para Hernández en diciembre de 2015. Cuando asumió el cargo en 2010, no había registros documentales del caso aunque el primer reclamo de la colección se hizo en 1989., Hay otras piezas en Nueva York y otros doce estados de EE.UU., y al menos cinco países europeos, en galerías y museos.

Hansen cree que Guatemala pudo emplear una mejor estrategia en los casos grandes. “El error fue que no construyeron una serie de cinco o seis éxitos seguidos de recuperaciones antes de ir tras (la recuperación de) la gran colección en el Met (The Metropolitan Museum) en Nueva York”, dice Hansen. “Fueron así nada más, y sus abogados los crucificaron. Si hubieran tenido varios antecedentes de resoluciones a su favor, de buenos resultados, habrían tenido éxito”. En el sitio electrónico del Met no aparece la colección completa, pero es posible ubicar fichas individuales de algunas piezas de Guatemala que recibió en los años 60 y 70. Algunas aparecen identificadascomo de “México o Guatemala”. El museo las ubica en la “Galería 358” o “Galería Mesoamericana”. La “Galería 357” contiene piezas que describe como “Arte Precolombino”. Sí existe un  Posted in Artículos sobre tráfico ilícito