Panamá: Museo de la Plaza Mayor de Panamá Viejo abre sus puertas

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Hace 10 años, el Patronato de Panamá Viejo contempló la creación de un nuevo museo en el conjunto monumental que permitiera una mejor comprensión de las dimensiones, la historia y la vida de quienes habitaron ese espacio por más de mil años.

Ernesto Boyd, presidente de la junta directiva del Patronato de Panamá Viejo, dijo en su discurso de apertura que “con esta inauguración cumplimos con varios de nuestros objetivos: contribuir a la interpretación de la Plaza Mayor de Panamá Viejo, que fue el centro de las actividades sociales, religiosas, políticas, culturales y económicas durante la época de la colonia; abrir un nuevo espacio cultural dedicado a contar la evolución de este importante sitio arqueológico a lo largo de 1,500 años, es decir, desde las culturas prehispánicas hasta la destrucción de la ciudad colonial en 1671; y rendir homenaje a un panameño ilustre, don Samuel Lewis García de Paredes, prócer de la independencia y abogado de profesión, dedicado a la banca y a los negocios desde su juventud. Era un hombre maduro cuando comenzó como escritor y cultivador de todo lo bello. Al enaltecer el pasado, don Samuel se hizo especialista en los esplendores, reminiscencias, infortunios y glorias de la ciudad fundada por Pedrarias Dávila. La Ley 113 de 1943 dispuso que para honrar su memoria se estableciera en Panamá Viejo un museo que llevara su nombre”.

Fue en 2009 cuando se concibió el proyecto y a partir de allí se desarrolló el diseño conceptual de la obra por el arquitecto Félix Durán, la preparación de los planos de anteproyecto y se realizaron las consultas al Centro de Patrimonio Mundial de Unesco. Esto último trajo como consecuencia que debieran reubicar el edificio para alejarlo de la Torre de la Catedral y así no arriesgar la permanencia conjunta de Panamá Viejo y Casco Antiguo en la lista de Patrimonio Mundial, según explicó Boyd en su intervención.

Luego de tener los planos listos y resultas las dudas, el Patronato convocó a un concurso privado de precios para seleccionar al contratista. Una comisión integrada por distintos profesionales de arqueología, arquitectura, economía, finanzas y leyes, seleccionó a un consorcio español.

“El 1 de abril de 2013 se le entregó la orden de proceder al consorcio y la obra debió haberse terminado en septiembre de 2014. Al año siguiente, y ante el evidente atraso, se procedió a los trámites que nos permitían suspender la construcción y ejecutar la fianza”, afirmó Boyd.

Para enero de 2015, el Patronato retomó la construcción del museo, esta vez con la contratación de empresas panameñas. La obra culminó a mediados de 2016 y se dio inicio al proceso de creación de la nueva exhibición: ‘Panamá Viejo: donde la ciudad inició’.

“Este museo está concebido para ser un espacio en el cual se comprenda e interprete el sitio arqueológico de Panamá Viejo con sus distintas capas: la prehispánica, la colonial y la moderna”, destacó Boyd. “Debe convertirse en un punto de referencia de la historia del país, aquí nació la Ciudad de Panamá y constituye la génesis de la identidad panameña”.

Una comisión interdiciplinaria tuvo la tarea de crear y curar la exhibición, que incluye la recreación de una vivienda colonial del Panamá del siglo XVII, toda vez que sus dimensiones corresponden a los cimientos de una edificación antigua ubicada allí mismo.

Para armar la muestra, a través del Instituto Nacional de Cultura, otras instituciones prestaron piezas de sus colecciones, como el Museo de Arte Religioso Colonial, el Museo de Historia y el Museo Reina Torres de Arauz.

El costo aproximado de la obra fue de 2 millones 700 mil balboas, de los que 500 mil (capital semilla) fueron donados por ciudadanos, empresas privadas e instituciones gubernamentales. El resto del dinero fue aportado por el Estado, a través de la señoreaje que anualmente recibe el Patronato de la acuñación de la colección de monedas de 50 centavos de circulación corriente alusivas al Conjunto Monumental de Panamá Viejo, y que circulan desde 2010 y se extiende hasta 2019, cuando se cumplan los 500 años de la fundación de la ciudad.

Tomado de: http://laestrella.com.pa/estilo/cultura/museo-plaza-mayor-panama-viejo-abre-puertas/24017022/foto/339197#gallery

 

Colombia: Declaran Patrimonio Cultural de la Nación la casa del Telegrafista en Aracataca

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Como una de las noticias más importantes en el último tiempo, han recibido los cataqueros la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de la casa del Telegrafista en Aracataca.

 

La información fue confirmada por el alcalde de ese municipio, Pedro Sánchez Rueda, quien precisó que de esta manera se buscará que Aracataca sea incluida en el Presupuesto General de la Nación, para mantener viva la posibilidad de que la tierra donde nació el Nobel de LiteraturaGabriel García Márquez, pueda ser vista como un verdadero potencial turístico.

“Aracataca requiere más recursos porque los actuales no alcanzan para hacer las inversiones que se necesitan para que este municipio sea mucho mejor”, le dijo a Caracol Radio, el alcalde Pedro Sánchez Rueda.

Afirmó que la tierra del Nobel de Literatura tiene que convertirse en un monumento viviente, “por eso estamos recuperando todos los espacios para que los turistas puedan hacer un recorrido y enterarse de toda la historia que encierra el pueblo que inspiró a García Márquez”.

Sánchez Rueda dijo que el objetivo es buscar los mecanismos necesarios para que Aracataca sea declarado Distrito Turístico, Cultural e Histórico.

“Nosotros ya presentamos todo el proceso, pero fue objetada la Ley por parte del Gobierno Nacional; pero vamos a insistir para lograrlo y de esta forma lleguen más recursos”, puntualizó el Mandatario.

Tomado de: http://caracol.com.co/emisora/2017/08/02/santa_marta/1501674632_339464.html

Perú: Documento más antiguo del país fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación

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Documento contiene la firma de Francisco Pizarro. Además, tiene datos sobre exploraciones, esclavitud de los indígenas, contrato sobre recibo y distribución del oro y la plata y otras alusivas a las guerras de la época.

El Protocolo Ambulante de los Conquistadores, documento más antiguo del Perú, fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación según resolución viceministerial Nº 164-2017-VMPCIC-MC.

Este valioso escrito recoge la documentación de los escribanos que acompañaron a los conquistadores durante su paso por el Imperio Inca, señalando la procedencia y el destino de sus expediciones.

El también llamado “Libro Becerro”, que data del siglo XVI, está constituido por 804 escrituras en 551 folios, data de los años 1533 al 1538. Presenta una serie de valores sociales y científicos, relacionados a la identificación de su autenticidad, antigüedad y contenido; además, constituye Patrimonio Cultural Documental del Perú, siendo el primer documento escrito en lengua castellana de América del Sur y el más antiguo generado en nuestro territorio.

Además, contiene datos sobre exploraciones, esclavitud de los indígenas, contrato sobre recibo y distribución del oro y la plata y otras alusivas a las guerras de la época. Entre los personajes que aparecen destaca la figura del conquistador español Francisco Pizarro, quien plasmó su rúbrica en varios de los documentos que aparecen en este protocolo.

Su desaparición supondría una pérdida irreparable para el estudio y comprensión de este contexto histórico, razón por la cual el AGN conserva, custodia y resguarda este y otros documentos que forman parte de la memoria de todos los peruanos.

 

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Tomado de: http://gestion.pe/tendencias/documento-mas-antiguo-peru-fue-declarado-patrimonio-cultural-nacion-2199635

Evolución histórica del trabajo en los museos

eve.pngHaciendo un poco de historia “reciente”, diremos que, tradicionalmente, los empleados de los museos podían separarse en dos grupos muy distintos. Por un lado, existían los denominados “curadores” que surgieron en los siglos XVIII y XIX, cuando el coleccionista acaudalado o la sociedad culta…

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Haciendo un poco de historia “reciente”, diremos que, tradicionalmente, los empleados de los museos podían separarse en dos grupos muy distintos. Por un lado, existían los denominados “curadores” (ver, por ejemplo, Boylan, 2002), que surgieron en los siglos XVIII y XIX, cuando el coleccionista acaudalado o la sociedad culta de caballeros comenzaban a contratar mano de obra asalariada para ayudar con el cuidado y mantenimiento de sus “gabinetes de las maravillas”, es decir, sus colecciones, bajo un trabajo científico más amplio. Estos curadores modelaron su trabajo en gran medida en las actividades (y probablemente también en las actitudes estrechas, centradas en el objeto) del coleccionista privado, el erudito tradicional, o como investigadores académicos especializados en una determinada disciplina académica, historia del arte, arqueología, etnografía, geología, o la que fuera. En el pasado (y en algunas tradiciones mantenidas hoy en día) estos curadores (o museólogos en el sentido tradicional) constituían normalmente todo el personal profesional del museo. En tales casos, el director también se veía a sí mismo como un conservador, probablemente asumiendo el papel de un comisario en jefe, más que el de jefe ejecutivo o gerente. Cualquier tiempo dedicado a la supervisión esencial de las políticas administrativas y a la gestión de la institución, haciendo de enlace con financiadores y/o patronos clave, se consideraba, con irritación, el peor sacrificio indeseado de un trabajo, ya que suponía malgastar un valioso tiempo académico que podía dedicarse a otras cosas más provechosas.

Bajo estos sistemas, los curadores hacían casi todo el trabajo especializado del museo: adquirir colecciones, especímenes y obras de arte, investigar, catalogar y documentar sus colecciones e interpretar y comunicar su significado a través de la exposición permanente del museo, galerías, exposiciones temporales, publicaciones y programas educativos, tales como conferencias y visitas guiadas. A su vez, los curadores “generalistas” (normalmente escasos) recibían el apoyo de una sola categoría de personal no profesional, trabajadores manuales humildes,  encargados principalmente de tareas de seguridad, limpieza y mantenimiento, además de un pequeño número de trabajadores de oficina que proporcionaban asistencia de secretaría.

Todavía hay museos dominados por el modelo “curador-erudito”, en los que la dirección del museo es de corta duración (quizás de tres a cinco años como máximo), nombrada o incluso elegida en promoción temporal,  y cuyos sus principales deberes administrativos son: firmar las cuentas, documentar y hacer de enlace con los órganos de gobierno y de financiación, comandar una estrategia a largo plazo y desempeñar la dirección estratégica del museo. Básicamente, bajo este tipo de políticas anacrónicas, la dirección reside en un jefe electo o presidente que proviene normalmente de un departamento universitario. Al final del plazo prescrito, este director regresa – sin duda con gran alivio – a los brazos de su primer amor: la investigación académica o curatorial de las colecciones. Al mismo tiempo, el personal de nivel superior, o incluso de nivel medio, por simpatía con las ideas y los planes del director, puede simplemente sentarse a esperar pacientemente a que termine el actual mandato del director desmotivado y desubicado.

La historia del ICOM documenta, al menos en parte, la creciente diversificación y división del trabajo dentro del mundo de los museos. La primera conferencia general del ICOM, celebrada en París en 1948, demandó el reconocimiento y la formación adecuada del personal técnico del museo, utilizando el título actual de “museógrafos” para cubrir una amplia gama de personal de apoyo. La siguiente conferencia general, celebrada en 1950 en Londres, reconoció a los “restauradores” como una profesión museológica distinta, e inició una redefinición de éstos, en la que hacía referencia a la disponibilidad o no de formación profesional, cualificaciones, salarios, tiempo de trabajo científico y otras condiciones de trabajo, incluido el régimen de pensiones. Posteriormente, en la conferencia general celebrada en Milán en 1953, manifestó la necesidad de que los museos emplearan a especialistas en educación con títulos de enseñanza reconocidos y de que se creara un Comité Internacional para la Educación en los Museos.

La conferencia general de Nueva York de 1965, fue quizás la más importante e influyente de los primeros años del ICOM, reconociendo como partes válidas e importantes de la profesión museística una gama diversa de por lo menos once categorías de museos profesionales: “curadores de museos, personal administrativo, restauradores de obras de arte, técnicos de conservación, personas cualificadas… Un amplio abanico para el personal técnico, que incluía especialistas en “técnicas audiovisuales, instalación y presentación de exposiciones, iluminación, acondicionamiento climático, seguridad, técnicas de biblioteca y documentación, etcétera. La Conferencia de Nueva York también reconoció la necesidad de un sistema paralelo de formación especial para el personal de los pequeños museos, donde una o dos personas necesariamente deberían realizar una gran variedad de tareas especializadas.

Posiblemente el primer intento realmente serio para definir la gama de empleos especializados que los museos necesitaban, fue el estudio redactado en 1978 para la Asociación de Museos Canadienses, que identificó y definió veinticuatro puestos de empleo profesional y no profesional en los museos canadienses, con indicaciones sobre las cualificaciones, capacitación y otros requisitos, además de las principales responsabilidades y actividades laborales que tenían que desempeñar cada uno (Teather 1978). Esta tendencia hacia una mayor diversidad y especialización continúa actualmente. Una guía de carreras de museos producida en 1996 en la Oficina de Programas de Museos de la Institución Smithsonian, detalló no menos de sesenta trabajos distintivos identificados y analizados en un estudio de museos en los Estados Unidos (Glaser y Zenetou 1996).

Otra tendencia importante en un número estimable de países es la creciente importancia de la gestión dentro del sector de los museos. Cuando existe una descentralización significativa de la responsabilidad del personal, la gestión de los edificios y las finanzas de un museo ( desde un ministerio gubernamental u otro organismo público de la propia institución) deben ir acompañados de la contratación de una amplia gama de especialistas profesionales, como son los de recursos humanos o arquitectos, ingenieros e inspectores de edificios, administradores de seguridad y especialistas en contabilidad, auditoría y otros puestos relacionados con sistemas financieros. Además, debido a la creciente demanda de los museos y  de organismos similares para aumentar sus presupuestos mediante la implantación de actividades de recaudación de fondos y acciones de perfil comercial (merchandising, por ejemplo), se generó la necesidad de contratar especialistas en marketing, relaciones públicas, membresía y venta al por menor. Al mismo tiempo, ha sido necesario ampliar enormemente el contenido y los requisitos de cualificación de muchos de los empleados en lo que tradicionalmente se ha considerado como posiciones de perfil totalmente museológico (como son los curadores, conservadores, registradores y personal de educación y exposiciones). Estos perfiles están muy relacionados con aquello que solía ser contemplado como trabajo puramente administrativo, o habilidades de gestión. En un gran número de países y sistemas en los que ha surgido esta nueva y más gerencial cultura de los museos, la mayoría del personal de posgrado ( si no todo), junto con al menos los más altos niveles de técnico de museos, se encuentra gestionando proyectos, presupuestos, personal, gestión de la información y comunicación institucional.

El crecimiento del empleo en los museos no sólo se debe a la creación de nuevas instituciones, sino también al aumento de la complejidad y especialización del trabajo museístico interno, en relación con las funciones tradicionales de conservación, exhibición e investigación. Ha habido una rápida expansión del papel del museo en nuevas áreas importantes de responsabilidad, particularmente el creciente reconocimiento de los museos en cuanto a que su labor educativa y social  es mucho más amplia dentro de la sociedad y la comunidad. La definición de museo del Consejo Internacional de Museos (ICOM), incorporada en los Estatutos del ICOM de 1974, enfatizó que lejos de ser sólo un edificio para albergar una colección y recibir visitantes, debe ser visto como “una organización permanente sin fines de lucro Institución, al servicio de la sociedad y su desarrollo”.

 

Tomado de: https://evemuseografia.com/2017/03/20/evolucion-historica-del-trabajo-en-los-museos/

Machu Picchu: su génesis, su auge, su ocaso

machu.jpgSu verdadera historia permaneció, hasta ahora, desconocida. Sólo se estudió y se investigó la estructura arquitectónica de la ciudadela, se atribuyó su construcción al Inka Pachakuteq y se especuló mucho sobre su origen funciones y ocaso. 

machu.jpgMachupicchu, esa hermosa y mágica ciudadela construida en la cima de una montaña del Perú, ha hecho historia en el mundo desde su “descubrimiento” por el profesor norteamericano Hiram Bingham y, más aún, desde que se le reconoció Maravilla Mundial. Sin embargo, su verdadera historia permaneció, hasta ahora, desconocida. Sólo se estudió y se investigó la estructura arquitectónica de la ciudadela, se atribuyó su construcción, sin mayores pruebas, al Inka Pachakuteq y se especuló mucho sobre su origen funciones y ocaso. Actualmente se discute si es propiedad privada de unos ricos agricultores cusqueños o es un bien cultural que pertenece al Estado peruano.

Hoy me permito presentar ante el pueblo del Perú el primer resultado de mi investigación sobre la real historia de Machupicchu donde intento  demostrar básicamente tres hipótesis: 1) Que fue el Inka Wiraqocha quien ordenó la construcción de Machupicchu y no el Inka Pachakuteq. 2) Que cumplía una función eminentemente religiosa pues era la “mansión sagrada” y temporal del Dios-Rey Wiraqocha; y 3) que su ocaso se debió a la orden del Inka Pachakuteq para su despoblamiento, su abandono y su perpetuo olvido. Para llegar a estos nuevos planteamientos ha sido necesario conocer e investigar la vida y la obra de los reyes inkas del Perú desde el mítico Manco Kapac  hasta Tupac Amaru II y, para el caso específico de Machupicchu hurgar en la vida de Titu Kusi Wallpa, Quichka Tupac y Titu Kusi Yupanqui. El largo trajinar en la biografía de los gobernantes inkas (Ver mi libro: Los reyes inkas del Perú) me permitió avizorar, por “cuerda separada”, la real historia de Machupicchu.

 Examinemos la primera hipótesis. En primer lugar, el inicio de la edificación de Machupicchu se realizó aproximadamente entre los años 1385-86, es decir, cuando Pachakuteq (1387-1471) era todavía un niño. Su construcción debe haber durado unos 20 o 30 años de rudo trabajo de miles de campesinos esclavizados (Yanakunas y mitmakunas).

En segundo lugar, y esta evidencia es irrefutable, Wiracocha el Inka adoptó como su ascendiente y protector (Tótem) al Cóndor, ave majestuosa y tradicional de los andes peruanos he hizo que en el Cusco se le representara y rindiera culto en una peña llamada “Kunturqaqa” (La peña del Cóndor) tal como lo describe Garcilaso en sus Comentarios Reales. Asimismo, ordenó a sus arquitectos e ingenieros que diseñen la construcción de la ciudadela en lo más alto del “cerro viejo” dándole  forma de la mencionada ave andina tal como puede apreciarse en las fotografías tomadas desde la cima de Wayna Picchu. Ordenó también la construcción, cerca al Templo del Sol, de un templo dedicado especialmente a la veneración del ave (El templo del Cóndor).

Veamos brevemente la biografía del inka Wiracocha (1355 – 1435). Fue el octavo gobernante del Estado cusqueño y sus padres fueron Yawar Waqaq y Choque Chiqlla Yupay. Su nombre original fue Kichka Tupac (Blas Valera). Fue erigido rey del Cusco después del asesinato de su padre por los insurreccionados Condesuyos. Luego de asumir plenamente el poder inició la expansión político militar de su Estado hacia la zona norte del Cusco llegando hasta un lugar extraño donde observó la existencia de tres cerros: Uno pequeño, otro muy empinado y el tercero semiplano: los llamó Uchuy Picchu (Cerro pequeño), Wayna Picchu (Cerro joven) y Machu Picchu (Cerro viejo) respectivamente. De vuelta al Cusco luego de sus exitosas conquistas y haber extendido su Estado cambió su nombre por el de Qatun Tupac (Tupac el Grande). Luego de aproximadamente 10 años de haber consolidado su poder en el Cusco y de haber remozado la ciudad se hizo llamar Wiracocha arguyendo que el mismo Dios principal de los Inkas se le había presentado en sueños y designado dios en la tierra autorizándole adoptar su propio nombre. Es decir, por propia decisión se trasformó en Dios y Rey al mismo tiempo.

Fue durante aquellos años que ideó, planificó y ordenó la construcción de una ciudadela sagrada, en honor del Dios Wiracocha, el mismo, destinado para su tranquilidad y descanso (Aukasamana). Ordenó la construcción de un hermoso templo-palacio para él y templos para el dios sol (Inti), para la diosa luna (Killa), para el cóndor, etc.; asimismo aposentos especiales para los sacerdotes y las sacerdotisas (Aqllakuna) al servicio del dios sol y del inka; habitaciones para los astrónomos, ingenieros y arquitectos, etc. En los alrededores se levantaron pequeños cuarteles para la guardia del Inka y para la custodia de la ciudadela. Así surgió y llegó a su apogeo lo que hoy conocemos como la mágica y misteriosa ciudadela de Machupicchu.

Pero fueron pocos los años que el dios-rey Wiracocha pudo gozar de las bondades de la “ciudad sagrada”. Su hijo el príncipe Kusi Yupanqui luego de su circunstancial conversión en rey del Cusco, luego de la batalla con el poderoso ejército de los Chancas encabezado por Uscovilca, y de la muerte de su padre ordenó la desocupación total de la ciudadela y su olvido permanente. Veamos qué motivó éste extraño comportamiento de Titu Kusi Yupanqui, hoy conocido con el sobrenombre de Pachakuteq.  Wiracocha y Pachakuteq, padre e hijo, desde muy temprano cobijaron un odio profundo entre ellos. La fuerte personalidad del niño y adolescente Titu Kusi Yupanqui intranquilizó demasiado a su padre y al no poder controlar su conducta conflictiva y belicosa con los hijos de los otros nobles (Rompía brazos y piernas y dejaba  mal heridos, en sus juegos, con otros niños y adolescentes) y por transgredir las reglas del Warachikuy, lo castigó desterrándolo a un páramo llamado Chita para que viva con los esclavos pastores de llamas (Llamamichiq). Mientras tanto en el Cusco Wiracocha había nombrado como su sucesor a Urko, hijo en su hermosa concubina Qori Chulpi (Maicito de oro). Esto acrecentó el odio de Kusi hacia su padre y más aún cuando el ejército de Uscovilca, rey del poderoso  Estado confederado Chanka – Pokra – Wanka, cercó al Cusco e instó a Wiracocha su rendición quien huyó cobardemente a refugiarse en su ciudadela sagrada (que hoy conocemos como Machupicchu).

Luego del resonante y sorpresivo triunfo de Kusi sobre Uscovilca, su padre, lejos de recompensarlo con la sucesión, lo menosprecio y persistió en su hijo bastardo Urko como nuevo rey del Estado cusqueño. Wiracocha y Urko, no conformes con el manifiesto desprecio al victorioso Kusi, complotaron para asesinarlo. Alertado del complot por sus espías Kusi retornó apresuradamente al Cusco. Luego de algunos años padre e hijo se volvieron a encontrar en el Cusco donde Wiracocha, al ver la gran transformación de la ciudad, lo llamó Pachakutiq (“Transformador del mundo”).
Ese mismo día Kusi cobró venganza con su padre: le arrancó la corona de rey de la cabeza y se la colocó a sí mismo asumiendo desde ese momento el reinado del Cusco (1445?). Sus primeras dos ordenanzas fueron: 1) Que Wiracocha pida arrodillado perdón a los nobles y a la ciudad del Cusco por su insólito y cobarde abandono ante la arremetida de los chankas; y 2) Desterrarlo a vivir hasta su muerte en su ciudadela llamada lugar de “tranquilidad y descanso” (Aukasamana), es decir, Machupicchu.  Al fallecimiento de Wiracocha, su hijo ahora rey Pachakuteq ordenó el despoblamiento y total desalojo y olvido de la ciudadela donde su odiado padre pasó sus últimos días. Todos los tesoros de Machupicchu (Oro, plata, orfebrería, cerámica, textilería, etc.) fueron transportados al Cusco  Se saqueó, destruyó e incendió todo lo de menor valor y se abandonó para siempre la ciudadela. Quienes ofrecieron resistencia (sacerdotes, aqllas, guardias, etc.) fueron muertos Ello explica el por qué existe evidencia de destrucción e incendios; asi como de numerosos cadáveres en el lugar. Explica también el por qué el 90% de lo que H. Bingham se llevó a la Universidad de Yale fueron sólo “fragmentos” (Afirmación sostenida por el Dr. Luis G. Lumbreras).

Finalmente,  cuando Pachakuteq  ordenó  el desalojo de Machupicchu (o tal vez antes) dispuso la construcción de otra ciudadela para su lugar de descanso y recreo. Eligió un sitio cercano y con características geomorfológicas similares a Machupicchu y solicitó a sus arquitectos e ingenieros diseñen la ciudadela dándole la forma de un puma, su tótem preferido. Una vez construida la mencionada ciudadela  le dio el nombre de Choquequirao (Cuna de oro), nombre en honor de su abuela Choque Chiqlla Yupay (Joya de oro muy preciada). y trasladó todo el oro, plata y demás ornamentos (orfebrería, ceramios y textiles) de Machupicchu a Choquequirao para embellecer la ciudad. Esta nueva ciudadela se convirtió, casi cien años después, en el bastión de resistencia de los últimos inkas del Tawantinsuyo.  Fue el lugar donde por más de 36 años (1536 – 1572)  los destronados reyes inkas (Manko, Sayri Tupac, Titu Kusi Yupanqui y Tupac Amaru I) ofrecieron tenaz resistencia a los invasores europeos. Después de la despiadada ejecución de Tupac Amaru (I), de su esposa e hijos por los españoles, la ciudadela fue abandonada, sus hermosas edificaciones paulatinamente se deterioraron y fueron cubiertas por una densa vegetación. Una pequeña parte del oro y la plata de Choquequirao pasaron a cubrir el rescate que Atao Wallpa pagó a Pizarro y la mayor parte de los valiosos objetos fueron  sigilosamente transportados a un lugar que permanece desconocido hasta hoy. Se cree que a ese lugar se le denominó “Paytiti”, nombre que alude el desprecio a la voracidad española y cuyo significado sería: “Dejar para ellos sólo plomo” y no oro ni tampoco plata.

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Por Julio Valdivia Carrasco

Tomado de: http://www.historiayarqueologia.com/2017/08/machu-picchu-su-genesis-su-auge-su-ocaso.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+arqueologos+%28Historia+y+Arqueolog%C3%ADa%29

 

Argentina: Bienalsur abre una gran zona de encuentro para el arte contemporáneo

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El primer episodio de la primera Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur) tuvo lugar el miércoles a la noche en la ciudad de Montevideo. No hubo clanes rivales en conflicto, zombis ni dragones sino artistas locales y visitantes, gestores culturales y un público convocado para dar la bienvenida a lo que se insinúa como uno de los acontecimientos artísticos del año. La bienal nació en verdad en 2015, en Montevideo, durante una reunión de doce ministros de Cultura de varios países sudamericanos.

En ese encuentro, los funcionarios apoyaron la propuesta de Aníbal Jozami, rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, de realizar una bienal “deslocalizada”, donde la representación nacional fuera reemplazada por un proceso dinámico de colaboración. Jozami, defensor de la integración regional por medio de las artes y la cultura, agradeció el miércoles a la ciudad uruguaya, “capital de un país con gran vocación integracionista”.

 

En dos convocatorias abiertas, se recibieron más de 2500 proyectos de artistas de 78 países. Se seleccionaron 350, que son los que podrán apreciar en directo las audiencias de 16 países y en streaming desde www.bienalsur.org/es.

De Rosario a Madrid, pasando por La Paz y París, Bienalsur activará hasta fin de año 84 instituciones culturales públicas y privadas de 32 ciudades. La sede más remota se encuentra en Tokio. Cada una albergará instalaciones, obras de sitio específico, muestras colectivas e intervenciones de 350 artistas del mundo, entre los que se encuentran el brasileño Cildo Meireles, la chilena Voluspa Jarpa, el argentino Leandro Erlich y el venezolano Alexander Apóstol.

 

Del total de sedes argentinas, 29 son porteñas, otras cinco son rosarinas; cuatro están ubicadas en el Gran Buenos Aires y tres en San Miguel de Tucumán. Córdoba, San Juan y Salta aportan una sede cada una. El francés Christian Boltanski trabaja en una instalación sonora que enriquecerá el paisaje de Bahía Bustamante, en la provincia de Chubut. Se podrá apreciar por las “ventanas” de Bienalsur, un sistema de pantallas que ya permite seguir en simultáneo acciones, debates y exposiciones.

De todos los países de Sudamérica, el único que no participará con una sede en el territorio es Venezuela, que atraviesa una aguda crisis sociopolítica. No obstante, Apóstol inaugurará en diciembre una muestra en el Malba sobre el discurso insurgente en el arte y Susana Arwas expondrá obras en la Casa Nacional del Bicentenario a partir del mes próximo.

Un brindis por el arte

 
Obra de Eugenia Calvo en la antigua cárcel de Montevideo

Obra de Eugenia Calvo en la antigua cárcel de Montevideo. Foto: Bienalsur

 

De la capital uruguaya se eligieron cuatro sedes. En el Museo Nacional de Artes Visuales (MNVA), situado en el Parqué Rodó, la mayor colección pública de arte moderno del país vecino convivirá hasta el 5 de noviembre con Prólogo contemporáneo para una colección moderna, muestra colectiva al cuidado de Diana Wechsler, directora artística de Bienalsur. “La serie de colecciones públicas y privadas de Sudamérica es uno de los ejes curatoriales de Bienalsur”, anunció Wechsler a LA NACION. A los trabajos de video de la guatemalteca Regina Galindo, el uruguayo Alberto Lastreto y los argentinos Carlos Trilnick y Joaquín Aras, ente otros, sumó una pintura efímera del argentino Mariano Molina. Su obra, que representa a una multitud desconcertada, fue la primera imagen de Bienalsur. “Es un golpe de suerte haber sido elegido”, dijo Molina con humildad.

Desde 2010, el Espacio de Arte Contemporáneo (EAC) funciona en un ala de la antigua Cárcel de Miguelete. De más está decir que es un sitio sobrecargado de sentidos sociales. Donde hubo celdas, se abrieron salas de exhibición. Allí la presencia argentina se hizo notar. La rosarina Eugenia Calvo concibió una instalación que quita el aliento. Donde aparecen las distancias es una obra de sitio específico de espíritu minimalista. Calvo eligió una suerte de “fuera de campo” del EAC, donde se emplazaba la torre de control de la prisión, que los visitantes ahora pueden observar a través de un vidrio. Con un sistema de iluminación que sigue el ritmo de la reanimación cardiopulmonar, ese espacio de poder queda expuesto al latido de la luz. La instalación de Calvo, una de las artistas más interesantes de la Argentina, estuvo al cuidado de otro rosarino, Fernando Farina.

La tercera sede montevideana de Bienalsur estaba colmada de jóvenes artistas uruguayos. En el Centro Cultural de España (Ciudad Vieja), la videopesquisa de la española Regina de Miguel, Una historia nunca contada desde abajo, convivía con Kiosco, un homenaje al colectivo de jóvenes artistas uruguayos que popularizó el arte contemporáneo de la mano de dibujantes, ilustradores, bordadores y diseñadores. “En Uruguay casi no existen las galerías dedicadas al arte contemporáneo”, señaló Santiago Velazco, gestor de Kiosco. Mediante los encuentros callejeros de ese grupo, los artistas daban a conocer sus producciones.

“Ahora vamos a ver qué hay”, le dijo un joven a su amigo luego de las palabras protocolares de bienvenida del anfitrión del EAC y de Jozami. Copa de vino tinto, cerveza o mate en mano, los asistentes recorrían con entusiasmo las dos salas. Pronto en la EAC se podrá ver Escuela de envejecer, de la argentina Ana Gallardo. En la sede de la Universidad de la República, a partir de la semana que viene se verán trabajos de artistas y estudiantes.

Bienalsur, la saga recién empieza

Alegoría, trabajo en video de Joaquín Aras

Alegoría, trabajo en video de Joaquín Aras. Foto: Bienalsur

 

Los próximos episodios de Bienalsur transcurrirán en territorio argentino. El 1 de septiembre será el arribo a la ciudad de Buenos Aires, con intervenciones en el espacio público que transformarán el entorno o la mirada. En los barrios de Recoleta, Retiro y Puerto Madero, se advierten los primeros efectos de Bienalsur. El francés Bertrand Ivanoff cambió la cara del Palais de Glace, mientras Katie Urban, de Estados Unidos, creó un ojo para el edificio del Museo de Arquitectura y Diseño situado frente a la bajada de la autopista Illia. En el Museo de Arte Tigre, Erlich va a presentar Corre para escuchar, una instalación interactiva musical para disfrutar al aire libre. “Bienalsur permite establecer relaciones y genera desplazamientos por universos del arte con un fin importante: encontrarse”, remarcó Erlich.

Habrá además importantes muestras colectivas en varias sedes, todas con entrada gratuita. Imperdible es la propuesta de “arte para llevar” en el Museo Nacional de Arte Decorativo desde el 13 de septiembre. Curada por Boltanski y Hans Ulrich Obrist, reúne obras para que el espectador se lleve a casa, hechas por Jorge Macchi, Yoko Ono y Félix González-Torres, entre otros artistas. Desde el 15, en la Casa Nacional del Bicentenario se podrá visitar Pensamiento salvaje, con obras del argentino Gabriel Baggio, el ruso Rostan Tavasiev y la venezolana Susana Arwas. Las relaciones entre arte y naturaleza es otro de los ejes de Bienalsur.

Bienalsur llega a Rosario un día después, con una caravana por las intervenciones de artistas, como los argentinos Pablo Siquier y Eduardo Basualdo y el brasileño Srur. Algunas de esas obras quedarán como legado para la ciudad a orillas del Paraná. En el Centro Cultural Parque de España, cerca de donde Siquier plasmará uno de sus murales monumentales, se podrá ver la muestra colectiva de “arte al borde de la ley”, bautizada Dura lex sed lex.

La fachada del Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, de San Juan, será intervenida por la brasileña Regina Silveira con una proyección de las huellas de las manos de los asistentes, que “abrazan” la institución (lo mismo se verá en el Parque de la Memoria a partir del 1/9). El 2/9, en Tucumán, se inaugurarán dos muestras colectivas, la intervención de Orensanz; ¿Quién fue?, de Graciela Sacco, y una acción artística de Juliana Iriart. El 23, en el Museo Provincial Palacio Dionisi de la ciudad de Córdoba, se conseguirá otro combo de tres por uno: exposición de Nicola Costantino, acción de Roberto Jacoby y muestra fotográfica de Maricel Álvarez.

El embajador literario elegido para narrar la primera edición de Bienalsur es Edgardo Cozarinsky. Eduntref, la editorial de la Untref, publicará hacia fin de año un voluminoso catálogo y la “novela de la bienal” escrita por el autor de Vudú urbano. Dejémonos hechizar por Bienalsur.

Cifras

  • Participan 16 países: Uruguay, Brasil, Francia, España, Benín, Japón y la Argentina, entre otros

  • 32 ciudades: Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Valparaíso, Lima, Guayaquil, Curitiba, Bogotá, Madrid, Palma de Mallorca, Marsella, Tokio, entre otras

  • 35% de los artistas de Bienalsur son argentinos

  • Cerca del 35% del presupuesto de Bienalsur proviene de la ley de mecenazgo

  • La mayor cantidad de sedes y espacios públicos se halla en la ciudad de Buenos Aires

 

Por: Daniel Gigena

Tomado de: http://www.lanacion.com.ar/2056455-bienalsur-se-abre-una-gran-zona-de-encuentro-para-el-arte-contemporaneo

Sustracción de 22 bienes, del Museo Arqueológico de Jama en Manabí, Ecuador

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URGENTE: Se hace pública la sustracción de (22) bienes arqueológicos, del MUSEO ARQUEOLÓGICO DE JAMA, en la provincia de Manabí, Ecuador, hecho suscitado a finales del mes de julio del 2017. Ayuden a difundir, por favor. Mientras más se replique este mensaje, serán mayores las posibilidades de recuperarlas.  

 

 

 

 

 

 

 

 

Para conocer y difundir los objetos robados, acceda a la base de registros del Museo:

http://pds.patrimoniocultural.gob.ec/index.php?option=com_sgbc&view=sgbc&layout=search&limitstart=1780

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Enviádo por: De Piet De Vuyst

Beca para participar en el Primer Congreso Internacional de Parques Urbanos 2018 – Expo Parques

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Primer Congreso Internacional de Parques Urbanos 2018 – Expo Parques

park1.png25 al 27 de abril de 2018, Mérida, México

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Congreso Internacional sobre Patrimonio Intangible

congre-intangible.png2 al 4 de octubre, Buenos Aires, Argentina

 

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Lugar: Auditorio OEI. Paraguay 1583, Ciudad de Buenos Aires

En el año 1997 el CICOP Argentina realizó las Primeras Jornadas de Patrimonio Intangible en la ciudad de Mar del Plata, oportunidad en que se elaboró la CARTA DE MAR DEL PLATA sobre el Patrimonio Intangible. En el 2000 el CICOP Paraguay desarrolló las Segundas Jornadas en la ciudad de Ayolas, Paraguay. Siguieron, en el 2011 las Terceras Jornadas nuevamente en la Ciudad de Mar del Plata, en 2013 las IV Jornadas en la Provincia de San Juan y finalmente en el 2015 el Cicop Bolivia realizó las V Jornadas en la Ciudad de La Paz, renovando el interés por este tema en la región.

Estos encuentros, que contaron con la adhesión de la UNESCO, tuvieron como objeto entre otros difundir el conocimiento sobre las distintas acciones programáticas de la UNESCO como la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2003) y sus Directrices (2008). A lo largo del tiempo, UNESCO ha ido redefiniendo el patrimonio como un proceso abierto y continuo, modelado por la gente y transformado a través de encuentros, más que como una entidad inmutable anclada en cosas tangibles. Este cambio ha abierto nuevas y excitantes perspectivas para comprender los legados entrelazados del patrimonio, la compleja transmisión intergeneracional e intercultural de las tradiciones vivas y la creación de diferentes herencias transculturales. Dejando espacio para la inclusión de lo nuevo y lo transgresivo dentro de la tradición.

El CICOP AR, en esta oportunidad, junto con la OEI, Organización de Estados Iberoamericanos, y la Federación Internacional CICOP, conscientes de la importancia de la aplicación de la Convención y sus directrices que se han producido en nuestra Región, convoca a las Congreso Internacional sobre PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE, AVANCES Y DESAFÍOS, con el fin de analizar e intercambiar conocimientos y experiencias sobre los actuales desafíos que tienen los actores involucrados en los procesos de patrimonialización de las tradiciones vivas en las que éstas pueden transformarse en un evento o lugar ( actuación de una expresión del PCI dentro y fuera de la comunidad), en un museo y/o archivo, etc. Asimismo, se invita a los participantes a reflexionar no solo sobre cómo estos procesos afectan las prácticas culturales y las personas involucradas y su participación en la política cultural contemporánea sino también en el conocimiento de las propias agendas de las comunidades en términos de la valoración de sus propias tradiciones. Se alienta a la reflexión sobre las interacciones dinámicas entre las políticas culturales referidas al PCI y los procesos y las prácticas de patrimonialización efectivizados y a considerar las interrelaciones entre la teoría, la política, el proceso y la práctica.

TEMARIO
Las Jornadas abarcarán los siguientes temas:
-Efectos de la ejecución de las políticas de PCI por parte de la UNESCO, los estados y los municipios;
– Dificultades encontradas por las comunidades para salvaguardar el PCI;
– Usos del PCI para el desarrollo sostenible de las comunidades locales
– Experiencias transformativas de inventariar PCI;
– Relación PCI y el uso de tecnologías digitales;
– Usos del PCI en los museos y centros de interpretación;
– PCI y turismo cultural sostenible
– Usos de la PCI en la comprensión y la mediación del patrimonio cultural tangible
. Gestión y promoción del patrimonio cultural inmaterial
– PCI Subacuático
– PCI y Educación
– PCI y Lenguas
– Estrategias de salvaguardia de urgencia en relación con los saberes tradicionales. EL papel de los artesanos
– Las comunidades indígenas y el PCI

Site: https://www.facebook.com/cicopargentina