En Las Choapas, recuperan imagen de la virgen de la maternidad

choapas.png

 

choapas.pngEl robo fue cometido durante la tarde-noche del pasado lunes 5 de junio 2017, y de acuerdo con don Miguel, ese mismo día durante la mañana vio la imagen de bulto dentro de la vitrina ubicada al lado derecho del templo.

La imagen denominada “La madre de Jesús” y que representa a la Virgen María amamantando al niño Jesús, apareció justamente a los ocho días de haber sido robada.

De acuerdo con el vigilante, la imagen de la Virgen de la maternidad, era visitada por parejas que no han podido concebir hijos, solicitando la intervención de la virgen para que Dios les conceda el milagro de embarazarse.

El sacerdote José Alfingel Vázquez Domínguez, tras enterarse del robo, pidió la colaboración de la ciudadanía para que quien sepa de su paradero denuncie, ya que no es posible que ocurran este tipo de hechos contra la iglesia.

Extrañamente, este lunes a tempranas horas, fue reportado un bulto abandonado dentro del mercado, en una bolsa color negro, por lo que al abrirla, constataron que se trataba de la citada imagen, por lo que fue regresada a la iglesia católica.

De estos hechos no hubo investigación ministerial, ya que los representantes de la iglesia no presentaron denuncia penal.

La imagen fue traída a Las Choapas por el sacerdote José de Jesús Esqueda (Q.E.P.D) en el año de 1962 en una visita que hizo al estado de Michoacán.

Durante 55 años ha permanecido en la parroquia y ha sido conocida como la intercesora de las familias que no pueden procrear hijos.?

 

Tomado de: https://www.presencia.mx/nota.aspx?id=124913&s=3

La curiosa historia de amor del genial paisajista Carlos Thays

thays.jpgPor esas cosas del destino, el hombre al que Buenos Aires le debe el 80 por ciento de sus lugares verdes, Carlos Thays, conoció a Cora Venturino en una kermesse. El Tenía 44 años y ella 16.

 thays.jpg

En el mes de noviembre, el azul violáceo de once mil jacarandástransforma las calles y plazas porteñas en una fiesta visual. Es un tiempo donde, como describe la canción de María Elena Walsh y Palito Ortega, “el cielo en la vereda dibujado está”, algo que seguramente provocaría el orgullo de Carlos Thays, el genial paisajista francés que le dio ese color tan único y estimulante a la ciudad y que también diseñó el esquema de calles arboladas atravesadas por decenas de plazas y parques.

Thays fue jardinero, horticultor, ambientalista, además de artista y científico, y su historia en la Argentina comenzó en 1889 cuando llegó por un proyecto de dos años, pero -como sus plantas- echó raíces y se quedó para siempre en el país.Convencido de que toda persona rica o pobre, joven o vieja, tiene el derecho a disfrutar de un espacio público, creó los parques más conocidos: Tres de Febrero y el Jardín Botánico, en Palermo; las Barrancas, en Belgrano; Parque Centenario; la Plaza Colón, detrás de la Casa Rosada; el Parque Lezama, en San Telmo; y el eje Plaza de Mayo y de los Dos Congresos. Pero como una vida puede abarcar muchas pasiones, Thays además inventó el concepto de parque natural y así logró preservar el entorno de las Cataratas del Iguazú. También hizo posible la industrialización de la yerba mate en su tiempo.

 

El jardinero francés que cambió Buenos Aires

Por esas bromas que tanto le gusta realizar al destino, el hombre al que Buenos Aires le debe el 80 por ciento de sus lugares verdes no nació en estas pampas sino en Francia, el 20 de agosto de 1849. Su padre era un tipógrafo belga establecido en París y su madre, una joven de Versalles. Thays fue discípulo de uno de los paisajistas más reconocidos de su tiempo, Edouard André, con el que trabajó por toda Europa. Fue el maestro quien lo recomendó para realizar el Parque Sarmiento en Córdoba. Así fue como el discípulo dejó la glamorosa París para trasladarse a la Argentina. Su plan original era quedarse por dos años, sin embargo se aquerenció para siempre.

La familia Thays vivió en la casona que se encuentra dentro del Jardín Botánico.La familia Thays vivió en la casona que se encuentra dentro del Jardín Botánico.

En 1891 lo nombraron director de Parques y Paseos de la Ciudad de Buenos Aires, pero no fue elegido “a dedo” y mucho menos por acomodo. Dijo que solo aceptaría el cargo si ganaba un concurso público abierto a especialistas de todo el mundo. Se impuso con un proyecto de desarrollo paisajístico urbano que proponía convertir los bosques de Palermo en un gran paseo urbano, poblar la ciudad de pequeñas plazas barriales que sirvieran de espacio de encuentro para los vecinos y crear algunos grandes parques que funcionarían como enormes pulmones para la ciudad. Y por supuesto no dejar calles sin arbolar ni plazas sin llenar de flores.

 
Un amor de película
 

En una kermesse, Thays conoció a Cora Venturino, él tenía 41 años, ella apenas 16, pero la atracción fue recíproca. Cora se convirtió en su esposa pero también en la socia ideal que lo seguía feliz a su trabajo con una canasta con la merienda. Primero lo hacía sola pero luego se sumaron sus hijos, Carlos León y Ernestina. Para ellos su padre tenía el mejor trabajo del mundo: diseñar plazas. La familia entera lo acompañaba mientras el padre se encargaba de indicar dónde y qué plantar, delineaba caminos y canteros, diseñaba rejas y obras ornamentales, armaba invernaderos y hasta corregía o abría artificialmente fuentes o surtidores de agua. Incansable, llegaba a trabajar más de veinte horas por día; él mismo dirigía cada obra, pues no tenía equipo de trabajo. Por eso en medio de una jornada agotadora, se escuchaba un “hup, hup”, la manera cariñosa que empleaba Cora para llamarlo e indicarle que era momento de hacer una pausa para merendar. Con los años, sus nietos usaron esa expresión como apodo para su adorado abuelo. Quizá por eso, en tiempos donde los medios de transporte eran precarios, Cora no dudó en seguir a su marido a Misiones para ayudarlo en la tarea de organizar el Parque Nacional Iguazú, aunque esto implicó llegar a caballo hasta las cataratas, y soportar un clima y un paisaje tan agobiantes como mágicos.

Apasionados por el verde, armaron su hogar dentro del Jardín Botánico de Buenos Aires, en esa coqueta casita que todavía se conserva y donde hoy funcionan las oficinas administrativas. Pero la casa no solo era refugio familiar, sino también el lugar donde el matrimonio creó un centro científico de relevancia internacional, dedicado al estudio no solo de la flora argentina sino también de otras regiones del mundo.

“Para ser feliz, es preferible vivir en una cabaña dentro de un bosque que en un palacio sin jardín”

Carlos Thays

 

Dicen que “un paisajista debe tener el entusiasmo de un creador, la sensibilidad de un artista, la inspiración de un poeta y la paciencia de un sabio”. Repasando la vida de Thays esa frase no fue un dicho sino un hecho, gracias a su tarea convirtió una Buenos Aires gris y monótona en una suerte de jardín gigante y bello. Y ahí radica su talento: solo un visionario podía imaginar cómo se verían esos vástagos de apenas 30 centímetros en 100 años. Trajo diferentes especies del norte como tipas, jacarandás, lapachos, ceibos o palos borrachos y logró que se adaptaran a una zona tan distinta y húmeda. Con paciencia de artesano criaba los árboles en el vivero del Jardín Botánico donde planificaba cómo plantarlos, mantenerlos y cómo se verían al crecer. Así pobló plazas, calles, regimientos y hospitales con 150 mil árboles y como cada especie tiene una época de floración, logró que los vecinos siempre puedan ver flores al andar.

 

Un hombre incansable

En Buenos Aires, Thays realizó 69 plazas y paseos públicos, pero también otras provincias se maravillaron con su talento. Llevan su firma los parques 20 de Febrero (Salta), 9 de Julio (Tucumán), San Martín (Mendoza) y Urquiza (Entre Ríos). Su experiencia y conocimientos sumados a la perfección de sus creaciones lo convirtieron en el preferido de las élites que se lo disputaban al momento de contratarlo para embellecer sus propiedades. Así fue como creó los jardines de unas cuarenta estancias entre las que se destacan las tres de Julio Argentino Roca: La Larga y La Argentina en Buenos Aires y La Paz, en Córdoba.

Otra de sus obras es la estancia La Candelaria en Lobos donde se encargó de parquizar 100 hectáreas e introdujo 240 especies. También La Porteña, la estancia de San Antonio de Areco donde Ricardo Güiraldes escribió Don Segundo Sombra y que llenó de eucaliptos, cedros del Líbano, robles y una avenida de acceso con un árbol originario del Mediterráneo, el almez, que todavía brinda su sombra.Todos estos parques conservan un sello que los distingue: alrededor de la casa, un jardín de estilo francés, rígido y geométrico, y el resto del lugar se adentra con el entorno, con un diseño más libre y natural. Además siempre incorporaba un espejo de agua.

Una vista del Parque Tres de Febrero, uno de los tantos diseñados por Carlos Thays.Una vista del Parque Tres de Febrero, uno de los tantos diseñados por Carlos Thays.

Pero Thays no trabajó solo para la aristocracia argentina, él lo hacía para todos. Solía repetir que “para ser feliz, es preferible vivir en una cabaña dentro de un bosque que en un palacio sin jardín”. Por eso, si los vecinos de los barrios le pedían una plaza, allá iba a diseñarla. Si le solicitaban flores para una fiesta, no dudaba en mandarles las más lindas y perfumadas. Su tarea era tan espectacular que lo llamaban el “jardinero de la nación”.

Thays se convirtió en un anciano muy alegre que solía entretener a todos relatando las divertidas vivencias de su vida. Argentino por opción, no olvidaba sus orígenes y solía cantar canciones francesas o entonar La Marsellesa. A diferencia de otros protagonistas de la historia argentina, no vivió la incomprensión que padeció Belgrano, ni tuvo la agitada vida privada de Sarmiento ni los cuestionamientos de un Rosas o Urquiza. Su tarea no fue tan ingrata como mandar hombres a la guerra ni tan controvertida como aumentar impuestos. Fue Thays fue un hombre sabio con un espíritu desprovisto de interés comercial o gloria personal que “simplemente” creó una arquitectura tan bella que logró despertar las ganas de vivir en esta ciudad.

Cuando murió, en Buenos Aires el 31 de enero de 1934, una multitud salió a acompañar el paso del cortejo al cementerio de la Chacarita. Lo despidieron funcionarios y aristócratas, pero también obreros y estudiantes, familias y trabajadores. Gente que deseaba expresar su agradecimiento a un hombre que les había regalado el placer de enamorarse junto a un sendero de flores o de sentir que Buenos Aires es una sucursal del cielo tapizada de flores de jacarandá.

Por: Susana Ceballos

Tomado de: https://www.lanacion.com.ar/2105385-la-curiosa-historia-de-amor-del-genial-paisajista-carlos-thays

Colombia: Las apps para aprender sobre la sabiduría indígena colombiana

app_indigenas.jpg

 app_indigenas.jpg

Las apps se pueden descargar gratuitamente de GooglePlay y AppleStore.Colombia Games

A pesar de que el 30% del territorio colombiano está habitado por comunidades indígenas, muchas veces es poco el conocimiento que el resto de ciudadanos tienen sobre estos pueblos y sus conocimientos ancestrales. Un vacío que no es poco si se tiene en cuenta que de los 607 pueblos indígenas que habitan en Latino América, 103 están en Colombia. Infortunadamente de estos, 35 se encuentran en peligro de extinción.

Por esto, con el fin de reconocer y rescatar este conocimiento, la Fundación Sura se alió con Colombia Games para desarrollar cuatro aplicaciones. Las apps hacen parte un programa bautizado como Sabiduría Ancestral Indigna (SAI) con el que se busca educar a los niños sobre estas culturas. Las cuatro aplicaciones se pueden descargar en GooglePlay y AppleStoro con los siguientes nombres: Actividades Infantiles, Cuentos Mágicos de los Ancestros, Cuentos Mágicos de los Ancestros 2 y Objetos Escondidos. 

Según explicó Colombia Games en un comunicado, las apps también pueden ser utilizadas por docentes que quieran involucrar este tema en sus clases. Algunos de los mundos musicales, ancestrales y culturales que presenta las apps son los del Kogui, Emberá, Guambiana, Sikuani, Kurripaco, Wayúu, Huitoto, Misak, Kuna, entre otros.  

De hecho, a través de las apps se han capacitado 1.800 maestros y 50 mil niños, entre el 2014 y el 2016. Igualmente, de octubre de 2014 a noviembre de 2017, se  ha realizado un total de 62 mil descargas a nivel mundial, donde la mayoría, 23.901, fueron en China. Le siguen Colombia con 12.985 descargas, México con 4.573, Estados Unidos con 3.085, España con 2669, Venezuela con 1.755 y Chile con 1.626.

“Así mismo los recursos permiten recuperar la lengua, teniendo en cuenta que cuando los indígenas van a la escuela dejan de hablar su dialecto nativo. En Colombia existen más de 60 lenguas indígenas que se mantienen vivas y que pertenecen a trece familias lingüísticas, como el Wayyú y el Arawak”, concluye Colombia Games.

Tomado de: https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/las-apps-para-aprender-sobre-la-sabiduria-indigena-colombiana-articulo-727545

Vendía loros y tucanes por Facebook: la detuvieron y liberaron más de 20 aves silvestres

venta-tucanes.png

 venta-tucanes.png

Fue tanto el tiempo que pasó que un día el techo se rajó, y el pájaro vio el cielo y se voló. Como en la canción de los Auténticos Decadentes, 20 aves silvestres que estaban en cautiverio en una casa de Tigre fueron liberadas después de la detención de una mujer denunciada por venderlas ilegalmente a través de Facebook.

Entre los animales secuestrados, que fueron trasladados a una reserva natural donde les harán estudios y verificarán su estado,había tucanes de distintos colores y loros habladores. En la localidad de El Talar, un vecino denunció a las autoridades municipales que una mujer los estaba vendiendo por las redes sociales.

 

Cuando empezaron a investigar, descubrieron que la denunciada hacía publicaciones donde ofrecía a la venta las aves. Entonces, agentes del Centro de Operaciones Tigre le tendieron una trampa: citaron a la vendedora en una estación de servicio sobre la Ruta 197, fingiendo ser un comprador interesado en un tucán.

Entre las aves exóticas que ofrecían a través de Facebook, había loros habladores.

Cuando llegó, monitoreada por cámaras de seguridad, y verificaron que tenía el animal, la detuvieron. El tucán fue trasladado al área de Zoonosis del municipio para que se analizara su estado y que luego fuera trasladado a una reserva natural. A su vez, la fiscal de la causa solicitó una orden de allanamiento para la vivienda de la sospechosa.

Allí encontraron más de 20 aves más, en jaulas, y todas fueron liberadas y enviadas al Centro de Rescate de Fauna Silvestre en la Reserva Delta Terra, administrada por la Fundación Azara. Allí reciben y atienden animales incautados por autoridades provinciales o nacionales, rescatados o heridos, y los rehabilitan para reinsertarlos en la naturaleza.

 

Tomado de: https://www.clarin.com/policiales/vendia-loros-tucanes-facebook-detuvieron-liberaron-20-aves-silvestres_0_ryP4aiGMz.html

Las últimas obras perdidas del Museo de la Solidaridad

solidaridad.jpg

Hay 39 piezas aún desaparecidas tras el Golpe de 1973. El último rastro de una escultura figura en un filme de 1976: aparece junto al almirante J.Toribio Merino. El 6 de abril el museo abrió una muestra que celebra la recuperación de otras 43 obras que en el régimen militar se depositaron en forma irregular en el Museo de Bellas Artes.

 solidaridad.jpg

La sala alertó a la PDI de 39 piezas aún desaparecidas tras el Golpe de 1973. El último rastro de una escultura figura en un filme de 1976: aparece junto al almirante J. Toribio Merino. El 6 de abril el museo abrirá una muestra que celebra la recuperación de otras 43 obras que en el régimen militar se depositaron en forma irregular en el Museo de Bellas Artes.


Fue el proyecto cultural más ambicioso del gobierno de Salvador Allende. Un caso atípico y sin precedentes en el mundo, que permitió dar forma a una de las colecciones de arte más importantes de América Latina: el acervo del Museo de la Solidaridad, que hoy asciende a más de 2.700 piezas, fue erigido gracias a la donación de artistas extranjeros y nacionales que quisieron dar una muestra de apoyo a la Unidad Popular y su vía chilena al socialismo.

La idea surgió en 1971 en el marco de la llamada Operación Verdad, un encuentro de intelectuales que buscaba fortalecer el mandato allendista, en el que participaron personalidades como el crítico español José María Moreno Galván y el pintor italiano Carlo Levi. Ambos, junto al crítico brasileño Mario Pedrosa, fueron algunos de los que echaron a andar el proyecto museal que tomó forma más rápido de lo esperado: en un año habían logrado reunir más de 400 obras de artistas como Joan Miró, Frank Stella, Alexander Calder, Lygia Clark y Roberto Matta.

Todo iba según lo planeado: mientras piezas de Europa, Norteamérica, Asia y América Latina se alistaban para embarcar a Chile, llegaban más obras y cartas con ofertas de donaciones. Esos exitosos avances del proyecto se exhibieron por primera vez en mayo de 1972 en el Museo de Arte Contemporáneo de Quinta Normal. La fecha fue estratégicamente planificada en el contexto de la visita a Santiago de los delegados internacionales de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas de Comercio y Desarrollo (UNCTAD III), cuyo edificio -hoy sede del actual GAM- fue lugar de acopio y exhibición de obras del Museo de la Solidaridad.

Un año después, la historia cambió. Sin lugar todavía donde albergar la colección, el Golpe de Estado encontró las obras repartidas en ese inmueble -que tras el 11 de septiembre pasó a ser sede del gobierno de la Junta Militar-, el MAC, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y aduanas. Comenzaba el régimen militar en Chile y en medio del quiebre institucional, el rastro de muchas de las obras se perdió, otras presumiblemente fueron destruidas.

Hoy, la mayoría de las obras ha vuelto al museo, pero la reconstrucción del acervo aún no está completa. A la fecha, se desconoce el paradero de piezas de 34 artistas provenientes de Japón, Reino Unido y Rumania, cuyas donaciones fueron enviadas antes de 1973. Del envío rumano, solo se sabe que alcanzó a ingresar a la aduana de Valparaíso, luego su rastro desaparece.

Para saber la ubicación de las obras que efectivamente se encontraban en Chile al momento del Golpe, a principios de este mes el museo interpuso una denuncia en la Policía de Investigaciones (PDI). Se trata de 39 piezas de Canadá, Estados Unidos, México, Cuba, Argentina, Uruguay, España, Francia, Suiza y Rumania, entre las que figuran trabajos de artistas como Carl Andre, Luis Camnizter y Fayad Jamís.

“El inventario estaba hecho de antes”, explica Claudia Zaldívar, actual directora del museo. “Pero necesitábamos corroborar en nuestros registros ciertos datos. Creamos el área de archivo en 2014, eso nos ha permitido verificar en documentos las pérdida. Tenemos documentación de respaldo que varía de caso a caso, en algunos con más información de las obras e incluso fotografías, en otras solo el nombre del artista”, agrega.

Un caso emblemático es el de la escultura La niña y la paloma del artista uruguayo Armando González. El último registro que se tiene de su ubicación fue realizado por el español José María Berzosa, quien filmó en 1976 el documental Pinochet y sus tres generales, en el que aparece la obra junto al almirante José Toribio Merino, en su oficina del edificio Diego Portales, ex UNCTAD III.

Al respecto, Zaldívar cuenta: “Antes del Golpe el edificio tenía uso cultural y por ello el museo tenía ahí una sala de exhibición y espacios de bodega para obras. De ahí la coherencia de que la escultura haya estado en ese lugar. Tenemos la sospecha de que las piezas perdidas deberían estar en algún edificio público, pero sin saber que pertenecen al museo, es decir, no estamos acusando a nadie con el dedo: solo estamos pidiendo que se haga la búsqueda de las obras por los canales correspondientes”.

El regreso de 43 obras

Durante el régimen militar el museo siguió funcionando y recibiendo donaciones en el exilio -más de 1.000 obras en total- bajo el nombre de Museo Internacional de la Resistencia (MIRSA). No se hizo más rastreo de las obras perdidas hasta el retorno a la democracia, cuando volvió a conformarse en Chile, esta vez con su nombre actual: Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA).

Las primeras gestiones fueron realizadas por Carmen Waugh, directora de la institución entre 1991 y 2005. Fue ella, junto a la Fundación Salvador Allende, quien a principios de los 90 comenzó los trámites de retorno de obras en el extranjero, así como también de las piezas que habían quedado resguardadas en el MAC y en el MNBA.

El inventario de este último arrojaba que 33 obras -13 del envío de Suiza, cuatro de Estados Unidos, una de Roberto Matta del envío francés, y otras 15 del fondo latinoamericano Armando Zegrí-, seguían en sus depósitos. Waugh se puso en contacto con el museo para su devolución y entonces comenzaron una serie de tramitaciones que en 2013 retomó Zaldívar.

En medio de las gestiones, a inicios de 2016, se descubrió que había otras 10 obras en el Museo Bellas Artes pertenecientes al acervo del MSSA. Habían sido ingresadas erróneamente al inventario de su colección, y por eso varias de ellas se habían incluso expuesto en 1976 en la muestra Donaciones MNBA, sin hacer mención a su procedencia original.

Esas piezas son las que el museo de avenida República exhibirá a partir del viernes 6 de abril en Debut. 43 obras se reencuentran con su colección, muestra que celebra su retorno a la colección del museo, acompañadas de obras de dos exhibiciones hechas en 1973, donde participaron artistas como Joan Miró, Eduardo Chillida y Noemí Gerstein.

“Es una gran satisfacción para nosotros que estas obras se restituyan al MSSA”, cuenta Roberto Farriol, actual director del Bellas Artes. “Hemos cumplido resguardándolas y colaborando en todo lo que fuera necesario para que este acervo finalmente se reintegre a la colección original bajo todas las normas que la Ley de Monumentos establece”, agrega sobre la restitución de las 43 piezas que el año pasado fueron declaradas Monumento Nacional y entregadas al Ministerio de Bienes Nacionales, organismo que finalmente las traspasó en concesión a la fundación del museo.

Dentro del conjunto destaca una obra del estadounidense Robert Motherwell y serigrafías del japonés Tetsuda Noda realizadas en 1968. “Mario Pedrosa fue jurado de la Bienal Internacional de Grabado de Tokyo ese año, y le solicitó la donación para el museo”, explica Zaldívar, que el año pasado descubrió el paradero de otras 12 piezas, custodiadas por más de 40 años por el Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerniv (MACVAC) de Vilafamés en España. Hoy, buscan financiamiento para su repatriación a Chile.

 

Por: Francisca Gabler.

Tomada de: http://www.latercera.com/cultura/noticia/las-ultimas-obras-perdidas-del-museo-la-solidaridad/118774/

6º Congreso Internacional de Socialización del Patrimonio en el Medio Rural (SOPA)

sopa-18.jpg11 y 17 de noviembre de 2018,  Olmué y ciudad de Valparaíso, Chile

 sopa-18.jpg

Convocatoria SOPA 2018, Chile

Olmué, Valparaiso. Chile. Hasta el 1° de Junio de 2018.
Convocatoria SOPA 2018
Congreso Internacional de Socialización del Patrimonio en el Medio Rural
http://www.sopa18chile.tk

La sexta edición del SOPA: Congreso Internacional de Socialización del Patrimonio en el Medio Rural, se celebrará entre los días 11 y 17 del próximo mes de noviembre en la Comuna de Olmué y la ciudad de Valparaíso.

Vuelve el SOPA y seguimos en Latinoamérica. Chile será nuestra nueva sede el próximo mes de noviembre. Si ya forman parte de la familia del SOPA ya saben cómo funciona esto, y si se acercan por primera vez comprobarán que se trata de un encuentro a la vez procomún y no comun. Procomún porque es un congreso “de todas y de nadie al mismo tiempo”, o mejor aún, porque se hace “entre todas”; y no común, porque se escapa a lo conocido, de los congresos repletos de sabios en los que suele operar un sistema vertical de transmisión de conocimiento, y en los que la expertise es terreno de “unos pocos”.

Por tanto, el objetivo del SOPA es educar en lo común, contactar, facilitar el acceso y la transmisión al patrimonio en el medio rural, propiciar una verdadera democracia cultural. Trabajar en el sentido colectivo, con gente que quiere comprometerse con la comunidad, que quiere cambiar las formas de relacionarnos con nuestra cultura. Emancipar el conocimiento mediante la expansión de los saberes y la co-creación de contenidos y metodologías. De este modo conoceremos las distintas formas de ver, tratar y considerar al patrimonio rural como generador de riqueza, posibilitando a los agentes locales el desarrollo de iniciativas culturales y económicas innovadoras y sistenibles dentro de su propio territorio. Por ello, creemos necesario profundizar en la construcción de nuevos espacios y nuevos procesos que faciliten la creación de sinergias positivas de colaboración entre entidades y proyectos, con el fin de mejorar los proyectos y establecer vínculos mñas fuertes y reales con la población o contexto en que se llevan a cabo, propiciarán el análisis sobre conceptos y metodologías; así, como la creación de una línea conjunta de acción que incluya las aportaciones desde diferentes formas de entender y proyectar la gestión del patrimonio cultural.

Pero desde el SOPA consideramos que el concernido no es el patrimonio, son los colectivos de personas que trabajamos en los bordes de la dicotomñia público-privado para (re)activar lo comñun, procesos visibles a lo largo del mundo que evidencias la inclusividad social, y ponen en valor prácticas que surgen desde los afectos y los expertos en experiencias. Y es que, como define el filósofo frances Perre Dardot “[…] ningún bien es por sí mismo común. Un común no es una , aún cuando sea relativo a una cosa, sino el lazo vivo entre una cosa, un objeto o un lugar y la actividad del colectivo que se hace cargo de ella, la mantiene y la cuida”.

Para esta edición del SOPA, se mantienen las jornadas para la presentación de propuestas teóricas y proyectos, y la de carteles. Se incluye además, como se ha hecho en las cuatro últimas ediciones, un sesión territorial, en este caso vinculada a proyectos y reflexiones sobre patrimonio rural y comunidad en la Región de Valparaíso, y el cuarto seminario que organizamos en el SOPA, en esta ocasión, sobre Procesos comunitarios de gestión y defensa vinculados al Patrimonio Natural. Todo esto más acciones participativas, Barferencias, T-Cuentos, cine, mesas de trabajo, gastronomís, visitas, fiestas, cariño, patrimonio, rural y comunidad… vamos, lo que viene siendo el SOPA.

Plazos

GENERAL

# Envío de propuestas hasta el 1 de junio de 2018.
# Comunicación de la aceptación de propuestas entre el 7 y el 15 de junio de 2018.
# Formalización de la insripción y pago de las tasas, entre el 15 de junio y el 1 de julio de 2018.
# Envío del artículo para las actas del congreso hasta el 1 de octubre de 2018 (ver NORMAS DE PUBLICACIÓN).

PROPUESTAS PRESENCIALES QUE REQUIERAN TIEMPO PARA GESTIONAR RECURSOS Y DESPLAZAMIENTOS

# Envío de propuestas hasta el 1 de mayo de 2018.
# Comunicación de la aceptación de propuestas entre el 7 y el 15 de mayo de 2018.
# Confirmación por parte de la persona que presenta la propuesta que finalmente podrá participar en el SOPA18 hasta el 1 de octubre de 2018.
# Formalización de la inscripción y pago de las tasas, entre el 1 y el 7 de octubre de 2018.
# Envio del artículo para las actas del congreso hasta el 15 de octubre de 2018 (ver NORMAS DE PUBLICACIÓN).

PROPUESTAS NO PRESENCIALES_GRABADAS

# Envío de propuestas hasta el 1 de junio de 2018.
# Comunicación de la aceptación de propuestas entre el 7 y el 15 de mayo de 2018.
# Envío del video hasta el 15 de septiembre para comprobación por parte de la organización de que cumple los requisitos establecidos (formato, calidad de sonido, etc.) y comunicar posibles subsanaciones.
# Comunicación de la aceptación del vídeo enviado hasta el 1 de octubre de 2018.
# Formalización de la inscripción y pago de las tasas para los vídeos aceptados, entre el 1 y el 7 de octubre de 2018.
# Envío del artículo para las actas del congreso hasta el 15 de octubre de 2018 (ver NORMAS DE PUBLICACIÓN).

PROPUESTAS NO PRESENCIALES_CARTELES

# Envío de propuestas hasta el 1 de junio de 2018.
# Comunicación de la aceptación de propuestas entre el 7 y el 15 de junio de 2018.
# Formalización de la inscripción y pago de tasas, entre el 15 de junio y el 1 de julio de 2018.
# Ante posibles retrasos en los envíos de los carteles (sobretodo aquellos que tengan su origen fuera del continente americano) intenten hacerlo con la suficiente antelación, ya que en la pasada edición, el envío se una cartel desde España tardó casi dos meses en recibirse en México y no llegó a tiempo.
# Envío del artículo para las actas del congreso hasta el 1 de octubre de 2018 (ver NORMAS DE PUBLICACIÓN).

Perú: La manta blanca es patrimonio cultural

manta-blanca.jpg

 manta-blanca.jpg

El Ministerio de Cultura declaró esta semana Patrimonio Cultural de la Nación a los conocimientos y prácticas relacionados con el tejido y uso de la manta blanca en las provincias de Huánuco y Pachitea, departamento de Huánuco.

Así lo precisa la Resolución Viceministerial N° 223-2017-VMPCIC-MC, publicada en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano. Allí se resalta que esta declaratoria es un reconocimiento a una tradición textil plenamente instituida en los usos y costumbres de la población, en especial de los distritos de Panao, Umari, Molino, Chaglla y Churubamba.

El Ministerio de Cultura indica que esta manifestación cultural acompaña el ciclo vital y constituye un elemento con un fuerte valor simbólico para la identidad cultural de sus portadores.

La R. V. 223-2017-VMPCIC-MC encarga a la Dirección de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Cultura, en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Huánuco y la comunidad de portadores, la elaboración cada cinco años de un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada.

Sostiene que de esta manera el registro institucional podrá ser actualizado.

 

Tomado de: http://www.elperuano.pe/noticia-la-manta-blanca-es-patrimonio-cultural-61697.aspx

El Códice Quetzalecatzin, un manuscrito mesoamericano con influencia española

mapaazteca.png

El Códice Quetzalecatzin, fechado en 1593, ha sido adquirido por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y ya puede ser consultado ‘online’

mapaazteca.png

 La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, una de las mayores bibliotecas del mundo, ha adquirido el Códice Quetzalecatzin, uno de los pocos manuscritos mesoamericanos que se conservan desde el siglo XVI. El códice, fechado en 1593 y conocido también como el Mapa de Ecatepec-Huitziltepec, es uno de los más importantes manuscritos indígenas de la historia temprana de América(término empleado desde comienzos del siglo XVI) disponibles en el último siglo: la Biblioteca del Congreso lo ha adquirido de las colecciones de Charles Ratton y Guy Ladrière (Francia), pero antes perteneció a coleccionistas como el magnate de la prensa William Randolph Hearst. El Códice Quetzalecatzin ha sido digitalizado para garantizar su conservación y puede ser consultado online.

William Randolph Hearst, el magnate de la prensa, fue uno de los propietarios del códice

El códice muestra a una comunidad local de México y en la iconografía utilizada queda patente la influencia española. “El códice refleja la extensión de la propiedad territorial y otras posesiones del linaje familiar de los ‘de Leon’ y muchos de sus miembros aparecen retratados en el manuscrito. Con unas imágenes estilizadas aztecas, el mapa ilustra la genealogía familiar y los descendientes de Quetzalecatzin, quien en 1480 fue el principal líder político de la región. También aparecen iglesias, algunos nombres de lugares españoles e imágenes que muestran a una comunidad adaptándose a las leyes españolas”, explica John Hessler, conservador de la Colección Jay I. Kislak en la Biblioteca del Congreso.

 

Ciertas características indican una autoría indígena (estilística prehispánica como símbolos para ríos y caminos, y escritura jeroglífica), pero llama la atención el uso del alfabeto latino y los nombres de algunos indígenas de la élite: don Alonso o don Matheo. “El códice muestra gráficamente el tipo de interacciones culturales que hubo en un momento importante de la historia de América”, destaca Hessler.

 

mapaazteca1.jpg

 

Tomado de: http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/codice-quetzalecatzin-manuscrito-mesoamericano-con-influencia-espanola_12196#anclaTexto

Chile: En peligro el legado cultural de Isla de Pascua

isla_peligra.jpg

isla_peligra.jpg

Si bien hace muchos años que desapareció la civilización que instaló los moáis en la isla, el legado cultural ha quedado latente entre sus descendientes y ha hecho de esto el espíritu de este destino turístico, es por esto que la Unesco declaró a este lugar un Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, hoy los isleños están en alerta, pues las Naciones Unidas advirtió  que los restos culturales de esta comunidad están en peligro debido al creciente nivel del mar. Este ha ido erosionando los bordes de la isla y de paso los miles de moáis y ahus, plataformas como tumbas que se encuentran alrededor de la isla.

“Te sientes impotente con todo esto, que no puedes proteger los huesos de tus propios ancestros”, dijo Camilo Rapu, líder de la comunidad indigena Ma’u Henua al The New York Times. Y es que ese es el sentimiento que tiene preocupados a los isleños, pues ese legado es el corazón de la isla, que además, es un destino turístico por excelencia.

Hace un par de semanas se informó que para 2100 los niveles del mar podrían aumentar en 1,5 metros, por lo que los problemas podrían aumentar aún más debido a las tormentas y oleajes que se podrían desencadenar de esto. Según indica The New York Times, los científicos establecen tres puntos de mayor complicación: Tongariki, la famosa fila de moais; Anakena, la principal playa de la isla y las plataformas de Akahanga.

De esta manera, la erosión del borde isleño representa un problema arqueológico para descubrir que pasó con la civilización ancestral de Rapa Nui. Saber de estos polinesios que descubrieron la isla hace mil años, construyeron alrededor de 1100 moáis y la manera en la que lograron levantar estas estatuas, que aún sigue siendo un misterio para la ciencia.

Por lo mismo no se sabe cuánto puedan resistir las estructuras los impactos del oleaje, que cada vez se hace mayor gracias al cambio climático. Por ejemplo, Ovahe que de ser una de las playas arenosas con mayor extensión en la isla, hoy solo se ha traducido en piedra. Y esos son solo algunos de los daños que el cambio medioambiental está haciendo en Rapa Nui.

 

Tomada de: http://www.elmostrador.cl/agenda-pais/2018/03/17/en-peligro-el-legado-cultural-de-isla-de-pascua/

50 años del Planetario: historias de un fascinante ícono porteño

planetario-baes.pngLa primera función se realizó en junio de 1967 para un grupo de estudiantes. A cinco décadas de ese día, un repaso por los primeros tiempos del mágico lugar

 

 

planetario-baes.png

Postal nocturna de Buenos Aires. De noche, las luces del Planetario engalanan la ciudad.

 

Querer mirar de cerca las estrellas nos lleva a pensar, casi automáticamente, en visitar la construcción redonda y hasta galáctica que engalana el parque Tres de Febrero, en Palermo. No es para menos, desde su construcción la ciencia y la astronomía comenzaron a ser difundidas y entendidas por todos los inquietos que buscaban en el cielo cada una de las constelaciones y misterios del Universo.

El Planetario Galileo Galilei, el centro de divulgación de las ciencias, tiene una cúpula de 20 metros de diámetro y sobre ella pueden llegar a reproducirse 8.900 estrellas fijas, constelaciones y nebulosas. La primera función se realizó en junio de 1967 y, gracias a las modificaciones que comenzaron en 2011, el público es constante, por lo que se estima que cada año llegan más de 350 mil visitantes para sorprenderse con sus espectáculos de Astronomía y Astronáutica, observaciones por telescopio, clases magistrales, conferencias, cursos, exposiciones, espectáculos para personas ciegas y sordas, conciertos de Música bajo las estrellas, su propia revista Si Muove, el programa Planetario Itinerante, entre otras propuestas.

Como toda buena obra, es el legado de un grande que pensó en su propio tiempo en la importancia de “bajar las estrellas” y hacer de la ciencia materia de estudio e interés para los ciudadanos.

 

La historia del Planetario, según su mentor y director, Antonio Cornejo

“En agosto de 1923, brilló por primera vez un cielo estrellado artificial producido por un instrumento llamado planetario en la ciudad de Jena (Alemania). Unos años después, a comienzos de la década del treinta, numerosas personalidades e instituciones de nuestro país, se hicieron eco de lo que en Europa se denominó ‘El milagro de Jena'”, escribió en 2010 el profesor Antonio Cornejo, a cargo de la puesta en marcha del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires en 1967 y su director durante 33 años, hasta que se jubiló. Su continuidad posibilitó una organización sólida y sostenida en el tiempo que hizo crecer al Planetario con propuestas superadoras, basadas en la experiencia y el conocimiento, ya que tuvo a su cargo no sólo poner en funcionamiento el complicado proyecto sino también, elaborar los primeros espectáculos, que fueron siempre de producción propia, desarrollar las actividades y organizar administrativamente la institución.

En el libro “Planetario, recuerdo de sus orígenes”, Cornejo cuenta la historia del lugar y repasa los momentos previos a la realización del tan esperado espacio para estudiar lo desconocido. “Recién en 1958, por iniciativa del entonces Secretario de Cultura de la Municipalidad, Dr. Aldo Armando Cocca, se designa una comisión asesora honoraria para estudiar la adquisición y la futura ubicación de un planetario. El 17 de septiembre de 1959 ingresa al Concejo Deliberante el Proyecto de Ordenanza presentado por los concejales José Luis Pena, Roberto Etchepareborda y Armando Parodi que textualmente expresaba ‘…La ciudad de Buenos Aires clama hace más de un cuarto de siglo por un planetario del cual disponen las principales ciudades del mundo…'”.

 

Fue en 1960 cuando se aprueba el proyecto de resolución que autoriza la adquisición de un planetario a la empresa Carl Zeiss de Alemania y se encomienda el diseño del edificio al arquitecto Enrique Jan, miembro del equipo de profesionales de la Dirección General de Arquitectura de la Municipalidad. En junio de 1961 se llama a licitación pública para su construcción y luego se adjudica la obra a la Compañía Argentina de Construcciones Civiles S.A.

Fueron los miembros de la Sociedad Italiana Leonardo da Vinci y de la Federación General de Sociedades Italianas de la República Argentina quienes propusieron que la obra en construcción lleve el nombre Galileo Galilei, la cual fue aceptada por el entonces intendente.
 

“Por fin el 13 de junio de 1967 se realizó la primer función para un grupo de estudiantes que contempla el cielo estrellado proyectado por el reluciente Planetario Zeiss modelo IV Innovaciones y actualizaciones”, contó Cornejo en su libro sobre el nuevo espacio que desde entonces   brinda funciones para el público. “El desafío a lo largo de todos estos años fue sumar atractivos a las proyecciones acorde a los avances de las tecnologías vigentes en cada etapa. Por esta razón fueron necesarias muchas adquisiciones que permitieron la permanente actualización”, explicó sobre las innovaciones.

Desde 1971, el Planetario tuvo modificaciones y nuevas adquisiciones. Entre otros detalles, se instaló un proyector de la Luna en condiciones de representar eclipses (uno total y 4 tipos de eclipses parciales); proyector del Sol (que ofrecía 10 posibilidades de eclipses: total, parciales y tránsito de Venus por el disco solar), el proyector de Saturno, proyectores de nubes y escalas de coordenadas esféricas, mencionó el ex director en su texto.

El año siguiente reciben seis proyectores panorámicos de horizonte y proyector del globo terráqueo. Más tarde llega un sincronizador Fasten con el fin de automatizar a los proyectores auxiliares. Ya en 1981 se instalan 22 proyectores de efectos especiales. 10 proyectores Kodak Ektagraphic.

En 1993, el Gobierno de Japón dona un estudio de video, tres proyectores de video, proyectores para diapositivas, para nubes crepusculares y un zoom 1:6. En ese mismo año, se incorporó un reproductor de laserdisc. Cinco años más tarde, instalan un sistema para la automatización de los efectos especiales de sala y el equipo de proyección de imágenes fijas que cubren completamente el domo All sky system; tres proyectores de efectos especiales, diapositivas, laser disc y un grabador de cinta abierta, con cuatro canales, sumado a un sistema digital para programar y activar efectos.

En 2011 comienza el proyecto de renovación de la pantalla de la Sala de espectáculos y se realiza una renovación completa de los equipos de proyección, entre ellos suman lámparas LED que muestran estrellas de hasta una 11° magnitud, 140 cúmulos, nebulosas y la Vía Láctea.

Funciones destacadas

La primera función en el Planetario se realizó el 13 de junio de 1967 y participaron alumnos de la Escuela Comercial Nº 1 de Banfield y del Colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones, de Capital Federal. Fue el propio profesor de Geografía y Matemáticas, Antonio Cornejo, quien les mostró cómo se vería esa noche la galaxia sobre Buenos Aires, la Antártida Argentina y el Polo Sur. La apertura definitiva para el público en general se realizó el 5 de abril de 1968.

 

Entre las distintas funciones que actualmente brinda el Planetario, se destacan las que fueron pensadas para personas ciegas y sordas.

Estas funciones arrancaron en junio de 2001 y son inéditas en América Latina y cuenta con la colaboración de la Biblioteca Argentina para Ciegos (BAC). En la función se combinan mapas celestes táctiles, gráficos en relieve, un relato grabado, música y efectos sonoros. Además, un amplio sector de la Sala de Espectáculos posee un aro magnético para amplificar el sonido y facilita la audición, mediante el uso de los audífonos, de los hipoacúsicos. Ambas funciones son libres y gratuitas.

 

Más información en la página oficial del Planetario .

 
 
Tomado de: https://www.infobae.com/sociedad/2017/06/17/50-anos-del-planetario-historias-de-un-fascinante-icono-porteno/
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Entre las distintas funciones que actualmente brinda el Planetario, se destacan las que fueron pensadas para personas ciegas y sordas.

Estas funciones arrancaron en junio de 2001 y son inéditas en América Latina y cuenta con la colaboración de la Biblioteca Argentina para Ciegos (BAC). En la función se combinan mapas celestes táctiles, gráficos en relieve, un relato grabado, música y efectos sonoros. Además, un amplio sector de la Sala de Espectáculos posee un aro magnético para amplificar el sonido y facilita la audición, mediante el uso de los audífonos, de los hipoacúsicos. Ambas funciones son libres y gratuitas.