Chile: Espacios culturales conforman “Red de Museos de la Universidad de Chile”

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La Red de Museos de la Universidad de Chile agrupará a las cinco instituciones culturales y artísticas pertenecientes a la Casa de Bello: el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) y el Museo de Arte Popular (MAPA), ambos de la Facultad de Artes; el Museo Nacional de Medicina y el Museo de Anatomía de la Facultad de Medicina y el Museo de Química y Farmacia perteneciente a la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas. A estos se sumará próximamente la Sala Museo Gabriela Mistral.

En enero de este año los directores de los museos de la Universidad de Chile se reunieron con una idea en común: crear la Red de Museos de la Casa de Bello con el objetivo de visibilizar los establecimientos, proyectar una agenda conjunta de trabajo que potencie las actividades de cada uno y consolidar estatutos que regularicen los cargos directivos y las estructuras de funcionamiento.

Dichos objetivos comenzaron a fraguarse en conversaciones de pasillo y esporádicos encuentros, donde los representantes de los establecimientos compartieron experiencias y problemas comunes relacionados a la falta de recursos, manejo de colecciones, métodos de difusión, mantención de sitios web, entre otros.

Ya avanzado el proyecto, el pasado lunes 11 de junio los representantes de los cinco museos de la Universidad de Chile se reunieron con la Vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zerán, con el objetivo de generar instancias colaborativas de trabajo que permitan el desarrollo integral de la futura Red de Museos de la Universidad de Chile.

El Director del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Francisco Brugnoli, explicó que “últimamente ha ido surgiendo una autoconvocatoria de los museos, de juntarse e ir viendo cosas en común, problemas en común. Se ve la necesidad de crear un sistema de fichaje común de tal manera que todas las piezas, las obras de cada colección estén disponibles para otro museo en caso de algún tipo de interactividad. También se ve la manera de una alimentación común de las web, de tal manera que todas nuestras web estén informando de los otros lugares y así sucesivamente”.

Nury González, Directora del Museo de Arte Popular Tomás Lago (MAPA), aseguró que una de las principales preocupaciones de esta nueva Red será intercambiar conocimientos y metodologías que permitan, por ejemplo, aportar en la catalogación, restauración e investigación de las piezas de los museos.

Sin embargo, la idea de vincular los museos de la Casa de Bello es antigua. Tiene como antecedente el Primer Coloquio de Museos de la Universidad de Chile celebrado en 1988, cuando los establecimientos se reunieron para generar formas de conexión y trabajo en conjunto. Posteriormente, se realizaron en torno a esta idea el seminario “Museos Universitarios Chilenos”, organizado en 1992 por la Vicerrectoría Académica y Estudiantil, y el “Primer Encuentro Internacional de Museos Universitarios de Arte. Fundamentos, estrategias y desafíos”, liderado por la Vicerrectoría de Extensión en 2010.

Dicho encuentro internacional fue impulsado por Francisco Brugnoli, en ese entonces Vicerrector de Extensión, quien explicó que la creación de la Red de Museos U. Chile cobra importancia debido al rol que ha tenido la Universidad en la historia del país. “La Universidad constituye la primera institucionalidad cultural del país, ¿no? Antes no existía ningún ministerio, ninguna cosa. Entre los años 40 se desarrolló aquí un espacio institucional y cultural realmente increíble”.

En esa misma línea, Nury González señaló que “antes la Universidad de Chile era Chile, era el Estado. La investigación en el campus científico, en el campus cultural, en la agronomía, se gestan dentro de la universidad. Entonces estos museos guardan esa memoria. O sea, todo lo que estos museos salvaguardan como historia y como memoria es la importancia que la Universidad de Chile, como una universidad pública – estatal, ha tenido todos estos años en contribuir al desarrollo del país”.

Asimismo, González apuntó a la importancia de resguardar la memoria a través de procesos de restauración, conservación, investigación y archivo, áreas que al día de hoy están avanzadas en diferentes grados en cada uno de los museos. Por lo mismo, como Red esperan trabajar en conjunto para elaborar proyectos transversales que contribuyan al fortalecimiento y desarrollo de las instituciones.

Julio Cárdenas, Director del Museo de Anatomía, aseguró que esta nueva Red nace como una forma de socializar la gestión de las instituciones, “compartiendo estrategias y recursos para así optimizarlos de una mejor manera, proyectando la visibilidad de nuestra Universidad en relación a la vinculación con el medio y permitiendo la articulación con el mundo internacional de museos universitarios”.

Lo anterior, pensando en adscribirse en un futuro al Comité Internacional para los Museos y las Colecciones Universitarias (UMAC) perteneciente al Consejo Internacional de Museos (ICOM), una organización internacional creada en 1946 por profesionales de museos de todo el mundo que al día de hoy cuenta con más de 37.000 instituciones adscritas.

A corto plazo y como uno de sus principales proyectos, la Red de Museos U. Chile espera abordar el manejo de colecciones por medio de la creación de un software transversal que tenga en cuenta las particularidades y diversidades de cada colección, pero que permita conectar a los cinco museos a la vez. Asimismo, esperan “dejar sentadas las bases para que cuando venga un nuevo director o cambio, que siga adelante porque esa es la única manera de salvaguardar las colecciones”, sostuvo González.

 

Tomado de: http://radio.uchile.cl/2018/06/29/museos-locales-se-unen-para-conformar-la-red-de-museos-de-la-universidad-de-chile/

Ecuador: La isla Santa Cruz, en Galápagos, cuenta con nuevos bosques sustentables

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La isla Santa Cruz, del archipiélago ecuatoriano de Galápagos, cuenta con nuevos bosques sustentables, que impiden la proliferación de flora introducida y que son el hábitat de especies protegidas, informó hoy la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG).

Explicó que la primera fase de la implementación de bosques sustentables se sembró en un terreno de cinco hectáreas, en el área del vivero forestal de la DPNG.

“Árboles de scalesia, matazarno y guayabillo forman el primer bosque sustentable creado en el área del vivero forestal de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, en la parte alta de la isla Santa Cruz”, apuntó en un comunicado.

El objetivo del programa, que inició hace ocho años, es restaurar ecosistemas de alto valor ecológico, agregó al anotar que así empezó la preparación de las primeras cinco hectáreas, la obtención de 5.000 plantas y la reforestación.

“Con el paso del tiempo, los primeros árboles plantados cumplieron su función de proveedores de semillas y dieron paso a la regeneración natural del bosque, la cual es evidente en la actualidad”, añadió.

El guardaparque Rafael Chango, recuerda que la scalesia se estableció bien gracias a su rápido crecimiento; luego continuó con la reforestación de otras especies más lentas, para simular un bosque heterogéneo que hoy cuenta con árboles de tres metros de altura.

La restauración continuó con la preparación de otras 45 hectáreas en el mismo sitio, que ya cuentan con árboles reforestados gracias al apoyo de estudiantes, comunidad, deportistas nacionales e internacionales y turistas.

Detalló que la producción del vivero forestal de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, en Santa Cruz, fue de 22.609 plantas en el 2017, período en el que se utilizaron 20.834 plántulas para reforestar este sitio de alto valor ecológico.

La Scalesia pedunculata, la estrella del vivero

La Scalesia pedunculata es la estrella del vivero con 11.254 unidades utilizadas para la reforestación en 2017, por su histórica presencia en la región, anotó.

Jorge Carrión, director del Parque Nacional Galápagos mencionó que “en corto plazo cubrirá la zona húmeda con un bosque natural que evitará la proliferación de especies introducidas y permitirá recuperar el hábitat de especies vulnerables”.

Otro beneficio del vivero es que ayuda a cubrir la demanda de particulares e instituciones públicas y privadas para creación de jardines nativos y cercas vivas en sus predios, indicó.

El archipiélago de Galápagos está situado a unos mil kilómetros de las costas continentales ecuatorianas y fue declarado en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco. EFEverde

 

Tomado de: https://www.efeverde.com/noticias/isla-santa-cruz-galapagos-cuenta-nuevos-bosques-sustentables/

 

Perú: Declaran Patrimonio Cultural las celebraciones de Semana Santa en Lima

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El Ministerio de Cultura del Perú declaró “Patrimonio Cultural de la Nación a la Semana Santa del Centro Histórico de Lima”, con una resolución que destaca las diversas celebraciones que se realizan en el centro de la ciudad, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, y que incluyen algunas imágenes con cerca de 500 años de antigüedad.

La resolución viceministerial Nº 041-2018-VMPCIC-MC afirma que se decidió declarar Patrimonio Cultural “por tratarse de una celebración que congrega tanto a la población del propio Centro Histórico de Lima como a los habitantes de otros barrios de la ciudad que se sienten representados en la conmemoración de esta importante fecha del calendario católico, cuya continuidad se ha alcanzado gracias a la organización de una activa comunidad de fieles que rinde culto a diversas imágenes religiosas que se integran en un mismo corpus ritual”.

El texto, con fecha 20 de marzo, indicó que la Dirección de Patrimonio Inmaterial y la comunidad de portadores, deberán elaborar cada cinco años “un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada, de modo que el registro institucional pueda ser actualizado en cuanto a los cambios producidos en la manifestación, los riesgos que pudiesen surgir en su vigencia, y otros aspectos relevantes, a efectos de realizar el seguimiento institucional de su desenvolvimiento y salvaguardia, de ser el caso”.

Además de las procesiones, la resolución destaca la realización del “Sermón de las Tres Horas o, como también se le conoce, Sermón de las Siete Palabras de Cristo”, originario de Lima y que “fue instaurado por el sacerdote jesuita Francisco del Castillo, en 1660”.

“La costumbre del Sermón fue continuada por Alonso Messia Bedoya, discípulo del padre Del Castillo y fue adoptada por la Iglesia universal, realizándose actualmente en gran parte de los templos católicos a nivel mundial, incluyendo la ciudad de Roma”, indica.

Con señala que “el Viernes Santo es el momento en que salen las procesiones más antiguas: la del Santo Sepulcro y la de Nuestra Señora de la Soledad, ambas organizadas y mantenidas por antiguas cofradías que se mantienen activas hasta la fecha”.

Además destaca la presencia de imágenes antiguas, como “la Virgen de los Dolores de la Santa Veracruz, imagen traída de España a mediados del siglo XVI”, y la escultura del Cristo del Descendimiento, de 1619.

“A lo largo de los siglos, la Semana Santa del Centro Histórico de Lima ha atravesado por una serie de cambios vinculados a las transformaciones propias del crecimiento de la ciudad y los procesos políticos y sociales que se han desarrollado en ella a través del tiempo”, explica el texto.

Indicó que “uno de los periodos que es importante mencionar es aquel de la década de los ochenta, cuando el Arzobispado de Lima impulsó un trabajo de recuperación y revitalización de las procesiones tradicionales en coordinación con las Órdenes y congregaciones religiosas, las cofradías y hermandades, el cual ha tenido como resultado que hoy en día varias de las imágenes que salían en el Virreinato vuelvan a las calles y se reactive su culto”.

 

Tomado de: https://www.aciprensa.com/noticias/peru-declaran-patrimonio-cultural-las-celebraciones-de-semana-santa-en-lima-15816

Perú: Inkariy, el nuevo museo cusqueño

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En el corazón del Valle Sagrado de los Incas, en Cusco, y muy cerca al poblado de Calca se alza el asorprendente Museo Inkariy, de la familia Mérida Pilares, herederos de un clan de célebres artesanos cusqueños.

El museo fue un sueño hecho realidad desde el 2014 y a diario recibe la visita de turistas peruanos y extranjeros, así como de las numerosas delegaciones escolares de todo el sur peruano.

El Inkariy tiene un guión novedoso diseñado por Bruno Alva y enfoca todo el desarrollo de la civilización andina desde Caral. Unos orfebres moches demuestran su alta tecnología. Un solemne funeral Paracas y una ceremonia religiosa Chavín reflejan su cosmovisión. Artesanos wari se representan fabricando armas hasta que surgen los incas para fundar el Tawantinsuyo.

Todas estas escenas hiperrealistas están representadas en las ocho salas del museo distribuidos en casi 8 mil metros cuadrados en un terreno ubicado a la altura del kilómetro 53 de la carretera Cusco-Urubamba.

Si bien el museo ya forma parte del recorrido turístico y cultural de Cusco, hoy se encuentra sumido en una controversia con el Ministerio de Cultura de Cusco, que los ha multado y notificado para que retiren una colosal escultura que adorna la fachada del museo. La notificación incluyó una multa de varios miles de soles que hizo reaccionar a la comunidad turística y cultural cusqueña en defensa del museo Inkariy.

 

inkariy1.pnghttp://www.museoinkariy.com/es/

Tomado de: https://larepublica.pe/peru-sorprendente/1217935-inkariy-el-nuevo-museo-cusqueno

 

VOLVIÓ LA PARTICIPACIÓN ¡Y CÓMO!

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Ni en el más delirante de mis recurrentes sueños de participación…había imaginado el Museo de la Memoria, atiborrado de creadores, intérpretes y público que expresaba rotundamente su voluntad de…

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Ni en el más delirante de mis recurrentes sueños de participación del mundo de la cultura en la definición de nuestra institucionalidad, había imaginado el Museo de la Memoria, atiborrado de creadores, intérpretes y público que expresaba rotundamente su voluntad de no aceptar como autoridad del sector a un ciudadano que desconoce el intransable rol que el respeto por los derechos humanos y la memoria ocupan en el ideario artístico, cultural y patrimonial de chilenos y chilenas.

El miércoles 15 de agosto, un feriado más bien oscuro y tempestuoso antes del cambio climático, devino en una tarde cálida y participativa en la que se expresaba, en el escenario y la desbordante platea, esa virtuosa alianza entre el mundo de la cultura y el de los derechos humanos. Rostros y energía que recordaba las mejores jornadas de la campaña por el NO en el plebiscito del 5 de octubre de 1988.

El llamado provino de un mensaje del poeta Raúl Zurita, publicado en Facebook que, literalmente, incendió la pradera:
 
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Era un día sábado 11 de agosto (sí, el mismo día en que se conmemora la toma de la UC, en 1967 y la toma de la Catedral de Santiago, en 1968), pocas horas antes, el periodista Andrés Gómez había recordado en La Tercera las palabras del entonces Ministro de las culturas, las artes y el patrimonio en las que calificaba de “montaje” al Museo de la Memoria. Minutos después Los Jaivas anularon un encuentro con la prensa que compartirían con él. De allí, una cascada de protestas, comenzaba a augurar que al flamante ministro (nombrado recién el 9 de agosto) no tendría interlocutores que lo validaran en el sector que debía encabezar.
Su suerte estaba echada. Al amanecer del lunes 13 ya había dejado de ser autoridad.
El episodio dejó varias enseñanzas. 
La primera es que la cultura, las artes y el patrimonio es un mundo que no ha abandonado su vieja costumbre de participar, tal vez consagrada el 5 de octubre de 1988, en la designaciòn de sus autoridades o, al menos, en su validación. Esa fue la certeza que tuvo el gobierno de Ricardo Lagos cuando optó por crear un Consejo Nacional de la Cultura, en 2003, en lugar de un Ministerio, una subsecretaría o alguna otra forma de institución unipersonal de gobierno del sector.
La segunda es que, como señala un conocido refrán, Dios escribe recto con líneas curvas. El mismo 13 de agosto, juraba como Ministra del sector la directora del MIM, Consuelo Valdés. Con gran experiencia en museos, centros culturales y una sólida formación en el área. Lo principal, con un excelente trato hacia sus colegas y funcionarios, demostrado el mismo día en que fue ungida: su primera visita fue al Director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez y de inmediato, a los trabajadores y trabajadoras del Ministerio. Una muy buena noticia luego de los dos intentos fallidos de  ministros previos.
Pero el tema no quedó allí. El triunfo del Museo de la Memoria fue que -fracasado el plan A, destruirlo- surgió el Plan B de sus detractores: un museo de la democracia, para “empatar” lo hecho durante el gobierno de Michelle Bachelet.
Segunda derrota de los seguidores de la idea del “montaje”. Ya no se habla del democrático museo, sino de un ala -como es lógico- de un museo existente, que recoge la historia del Chile, de la cual nuestra democracia es parte esencial, el Museo Histórico Nacional. Entidad que deberá recomponerse luego de su descabezamiento a propósito de una indigna muestra que enaltecía al dictador Pinochet.
Además de tener domicilio conocido -Catedral y Santo Domingo, en Santiago centro-, esta idea que aparecía en el programa de gobierno del Presidente Sebastián Piñera y que fuera analizada por una mesa de historiadores durante la campaña, no tiene otro camino que ser debatida democráticamente.
Y las instancias para ello están determinadas. En primer lugar, la intervención del sistema de alta dirección pública que está en el proceso de seleccionar al Director Nacional del Servicio del Patrimonio, del cual depende el Museo Histórico y al Director del propio Museo. En segundo lugar, el Consejo Nacional de las Culturas, tambien en proceso de designación de manera participativa por la sociedad civil. Ya se cuentan entre sus miembros el Premio Nacional Manuel Antonio Garretón y los rectores de las universidades de Talca, Álvaro Rojas y Oscar Galindo de la Universidad Austral de Valdivia. A la brevedad deberían designarse el resto de representativos de la sociedad civil -diez, con paridad de género- que se sumarán  a los 4 integrantes por derecho propio, designados por los ministerios de RREE, Educación y Economía más la Ministra Consuelo Valdés, que lo preside.
Más allá de considerar en el debate las interesantes sesiones colectivas de estudio de modificación del guión del museo que durante su mandato dirigió el gestor Diego Matte y que debieran enriquecer la discusión.
Ello, sin desconsiderar el papel que juegan y seguirán jugando redes sociales y la prensa. Sin ir más lejos y en beneficio de sí mismo, el propio Raúl Zurita aclaró en carta al Director que se explica por sí misma y de la que se deriva quienes probablemente se interesarán en los destinos de la democracia y esta discusión ciudadana:
Quiero hacer un alcance respecto a la entrevista aparecida en La Tercera el 15 de agosto, donde aludí a la derecha y a su abismante incultura.
Me refería a la cavernaria derecha pinochetista, cuya reacción en las redes y otros medios no hace sino confirmar que me quedé muy, pero muy corto, y no a la otra derecha, dialogante, que reconoce la magnitud del horror de la dictadura, y con quienes, a pesar de que nuestras visiones están en las antípodas, he mantenido una relación respetuosa y en algunos casos de real afecto.Probablemente el conflicto, incluso con ellos, era inevitable, pero les pido excusas a mis amigos, a estas alturas probablemente ex amigos, por no haber explicitado la diferencia. Y la diferencia de ellos con los otros es exactamente la diferencia que separa la vida de la muerte. 

Zurita dixit.

Ahora es hora de participar para darle vida a esta idea.

Una sugerencia: cuando, para el Centenario de la Independencia en 1910, se pensó crear el Museo Histórico, se hizo un llamado a la ciudadanía a donar piezas que deberían conformar dicho naciente museo. Fue un gran éxito y muchas de esas donaciones conforman hoy la colección permanente del Museo sito en Plaza de Armas.

Tal vez no es mala idea que chilenas y chilenos opinen donando aquello que para ellos simboliza la democracia que tanto ha costado componer y recomponer.

Ya se me ocurren varias piezas.

¿Y a usted?

 

Por: Arturo navarro

Tomado de: http://arturo-navarro.blogspot.com/2018/08/volvio-la-participacion-y-como.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+InfraestructuraYGestinCultural+%28INFRAESTRUCTURA+Y+GESTI%C3%93N+CULTURAL%29

 

Malinche, la indígena que abrió México a Cortés

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La joven Malinalli acompañó a Hernán Cortés a lo largo de la conquista del Imperio azteca y desempeñó a su servicio una función clave: la de intérprete con las poblaciones indias.

 malinche.jpgDoña Marina, la traidora

Doña Marina o la Malinche, según un grabado mexicano de 1885. Biblioteca de Cataluña, Barcelona. Según el diccionario de la Academia, en algunos países de América «malinche» es sinónimo de «persona que comete traición». Esta acepción se basa en la idea, corriente desde el siglo XIX, de que Malinalli traicionó a su pueblo al ponerse de lado de un conquistador extranjero. Pero lo cierto es que en 1519 los indígenas de México no formaban una nación y estaban enfrentados entre sí.rafías

 

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Doña Marina y el conquistador

Primer encuentro de Malinalli con Hernán Cortés. Códice de Diego Durán. Siglo XVI. Biblioteca Nacional, Madrid.

 En marzo de 1519, Hernán Cortés estaba dando los primeros pasos en la campaña de conquista de México. Se encontraba en la costa de Tabasco, poblada por los mayas. Tras librar una batalla en Centla, los caciques locales acudieron una mañana al campamento español para agasajar a Cortés con numerosos regalos de oro, mantas y alimentos. Le llevaban también veinte doncellas. El conquistador español no imaginó en ese momento que una de esas jóvenes, llamada Malinalli o Malinche, doña Marina para los españoles, sería una colaboradora decisiva en sus operaciones contra los aztecas.

Malinalli había nacido hacia el año 1500, posiblemente cerca de Coatzacoalcos, antigua capital olmeca situada entonces al sureste del Imperio azteca, en la región de la actual Veracruz. Pertenecía a una familia noble –su padre era el gobernante de la ciudad de Painala– y en su infancia parecía tener por delante un futuro prometedor. Pero todo se truncó cuando murió su padre y su madre se volvió a casar con un señor local. La pareja tuvo un vástago, al que hicieron heredero de todas sus posesiones, al tiempo que decidían deshacerse de la pequeña Malinalli.

Aprovechando que una niña de la misma edad había muerto en el pueblo, la hicieron pasar por su hija y, amparados en la oscuridad de la noche, entregaron a Malinalli a unos mercaderes. Éstos la vendieron como esclava en el mercado de Xicalanco a otros comerciantes mayas, quienes, a su vez, terminaron por venderla al señor de Potonchán. Fue éste quien finalmente la entregaría a Hernán Cortés, en marzo de 1519, con otras diecinueve doncellas.

La entrega de estas jóvenes hay que entenderla dentro de las costumbres de los aztecas. Éstos solían viajar acompañados por mujeres que les cocinaran, y al ver que los españoles carecían de ellas decidieron ofrecerles algunas jóvenes destinadas también al servicio doméstico, aunque era fácil que se convirtieran asimismo en concubinas. Antes de aceptarlas, Cortés ordenó que fueran bautizadas, menos por razones religiosas que para cumplir la ley castellana que permitía mantener relaciones de concubinato únicamente entre personas cristianas y solteras.

Al día siguiente, frente a un improvisado altar, presidido por una imagen de la Virgen y una cruz, un fraile “puso por nombre doña Marina a aquella india y señora que allí nos dieron”. Oficiado el sacramento, Cortés repartió a las “primeras cristianas” entre sus capitanes. A doña Marina la entregó a un pariente lejano suyo, Alonso Hernández Portocarrero.

Desde Potonchán, Cortés se embarcó hacia San Juan de Ulúa, adonde llegó tras cinco días de navegación. Era un Viernes Santo, y mientras organizaban el campamento llegaron los embajadores de Moctezuma para averiguar qué querían aquellos viajeros. Cortés llamó a Jerónimo de Aguilar, un español que sabía maya por haber pasado varios años en el Yucatán, tras salvarse de un naufragio. Pero Aguilar no entendía el idioma de los mexicanos, el náhuatl. Fue en ese momento cuando se descubrió que Marina hablaba esa lengua, que era la de sus padres, además del maya, idioma de sus amos en Potonchán.

Como resumía un cronista, Marina “sirvió de lengua [intérprete] de esta manera: Cortés hablaba a Aguilar y Aguilar a la india y la india a los indios”. Este sistema de traducción fue decisivo para el avance conquistador de Cortés, no sólo porque le permitió comunicarse con los indígenas, sino también porque así conoció la situación interna de cada grupo y pudo ganarse su lealtad frente al enemigo común, Moctezuma.

Intérprete y amante

A partir de entonces la situación de Marina cambió radicalmente. En San Juan de Ulúa, al enterarse de los conocimientos de la cautiva, Cortés “le dijo que fuese fiel intérprete, que él le haría grandes mercedes y la casaría y le daría libertad”. El conquistador no se quedó ahí. No sabemos si Marina, a sus 19 años, era tan “hermosa como una diosa”, como afirmó más tarde un cronista, ya que los retratos de la época son simples esbozos. En todo caso, Cortés no tardó en hacerla su amante (“se echó carnalmente con Marina”, dice una crónica). Quizá para facilitar las cosas, Cortés dispuso que Portocarrero, a quien había entregado a Marina, volviera a España para llevar una carta al rey.

La colaboración entre Hernán Cortés y doña Marina fue muy estrecha, hasta el punto de que los indígenas llamaron Malinche al propio Cortés: “como doña Marina estaba siempre en su compañía –dice Díaz del Castillo–, por esta causa llamaban a Cortés el capitán de Marina, y por más breve lo llamaron Malinche”. El papel de la amante de Cortés como intérprete fue a menudo decisivo. En Cholula salvó a los españoles de una muerte segura al revelarles un complot de los indios, que una mujer del lugar le había confesado. En Tenochtitlán hizo posibles las conversaciones entre Moctezuma y Cortés, en las que Marina debía traducir los complicados discursos del español sobre los fundamentos del cristianismo y el vasallaje que los indios debían a Carlos V.

Durante la Noche Triste (la huida in extremis de los españoles ante el acoso azteca), doña Marina iba en la retaguardia; una vez se hubo salvado, una de las primeras preocupaciones de Cortés fue conocer el estado de los intérpretes, “y holgó de que no se hubiesen perdido Jerónimo de Aguilar ni Marina”. Igualmente, en la campaña final sobre Tenochtitlán, la labor de Marina resultó decisiva para recabar el apoyo masivo de los indígenas enemigos de los aztecas y, luego, para transmitir sin ambages las más duras exigencias de los españoles contra los vencidos: “Tenéis que presentar doscientas piezas de oro de este tamaño”, les dijo a los habitantes de Tenochtitlán mientras dibujaba un gran círculo con sus manos.

Matrimonio y libertad

Tras la conquista de la capital azteca, Cortés se instaló en Coyoacán, una localidad cercana. Marina siguió junto a él y en 1522 tuvieron un hijo al que llamaron Martín, en honor al padre del conquistador. Pero entretanto había llegado a México, desde Cuba, la esposa de Cortés, y éste decidió buscarle un nuevo acomodo a su concubina. Organizó su boda con otro conquistador, un hidalgo llamado Juan Jaramillo, que era procurador en el ayuntamiento de Ciudad de México, del que llegaría a ser alcalde dos años después.

El cronista López de Gómara asegura que Jaramillo se casó bebido y que la boda fue mal vista por los hombres de Cortés, porque Marina era india, madre soltera y había estado con dos españoles. Pero con este enlace, Hernán Cortés cumplía la promesa de libertad que había hecho a Marina al inicio de la conquista, pagaba sus servicios otorgándole las encomiendas de Huilotlán y Tetiquipac –que por herencia le correspondían– y le proporcionaba una excelente posición social.

En 1523, durante un viaje por México y Honduras para reprimir la revuelta organizada por su capitán Cristóbal de Olid, Cortés pasó por Coatzacoalcos, la localidad natal de Marina. El conquistador convocó a los caciques para explicarles, a través de Marina, a quién debían su fidelidad. Entre ellos estaban los familiares de la intérprete, su madre y su hermano, bautizados como Marta y Lázaro. Recordando que la habían vendido como esclava, “tuvieron miedo de ella, porque creyeron que los enviaba a llamar para matarlos”. Sin embargo, doña Marina les consoló, les perdonó y “les dio muchas joyas de oro y ropa”.

Caminos separados

Al término de la expedición hondureña, los caminos del conquistador y de la joven intérprete se separaron. Durante el regreso a México, Marina dio a luz a una niña a la que llamaron María. Se instaló junto a su esposo en Ciudad de México, pero no pudo conservar a su hijo Martín, que quedó al cuidado de Juan Altamirano, primo de Cortés. Desde este momento prácticamente se pierde su pista.

No sabemos la fecha exacta de su muerte (aunque debió de ser antes de 1529), ni la causa, tal vez la viruela, que asolaba la población indígena de México por esos años; o quizá su salud quedó muy mermada a raíz del penoso y durísimo viaje a Honduras, que realizó estando embarazada. Su legado, sin embargo, sería duradero. Gracias a su conocimiento de las lenguas indígenas, de la geografía y de la situación política del país, doña Marina logró que la conquista de México fuera menos cruenta y más rápida y exitosa de lo que hubiera sido sin ella. Malinalli, Malintizin, la “lengua” de Cortés, fue “la llave que abrió México”.

PARA SABER MÁS

Personajes singulares: Hernán Cortés

Doña Marina, la Malinche y la formación de la identidad mexicana. Cristina González. Encuentro, Madrid, 2002.

Malinche. Laura Esquivel. Suma de Letras, Madrid, 2006.

 

Tomado de: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/malinche-la-indigena-que-abrio-mexico-a-cortes_6229/1

II Congreso panameño de Educación y Museos

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Fundación Ciudad del Saber junto con la Red de Centros de Visitantes y Museos de la Región Interoceánica de Panamá, presentan la segunda edición del Congreso de Educación y Museos, bajo el título “El museo tras bastidores”, con el objetivo de fortalecer la labor de los museos y las capacidades de los profesionales que forman parte de ello

Con este congreso, creamos un espacio de intercambio de experiencias locales, de diálogo y de colaboración entre profesionales de diversas disciplinas que forman parte de los museos y de los centros de visitantes. Para impulsar museos del siglo XXI, que sean cambiantes, debemos preparar a nuestras instituciones, convirtiéndolas en espacios significativos para la sociedad, siendo agentes de impacto y desarrollo a través del conocimiento.

Se realizará la retransmisión en directo (streaming) del evento.

 

 JUEVES 18 DE OCTUBRE, 8:30 A.M.

CENTRO DE CONVENCIONES DE CIUDAD DEL SABER

ENTRADA GRATUITA / INSCRIPCION

Para más información visita la web: educacionymuseos.org

 

 

XIX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales

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CONVOCATORIA
 
La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, la Red Boliviana de Valoración y Gestión de Espacios Funerarios y de Culto, el Centro Pedagógico y Cultural Simón I. Patiño, la Fundación Emegece y la Fundación Imagen, convocan e invitan al XIX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales, a realizarse del 6 al 11 de noviembre de 2018 en la ciudad de Cochabamba, Bolivia.

 

El principal propósito de la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales es abrir un espacio de reflexión y análisis en torno a mecanismos de apropiación social, gestión y recuperación de cementerios patrimoniales, así como promover el reconocimiento, valoración, difusión y preservación del patrimonio cultural, material e inmaterial, de los sitios, monumentos, conjuntos y elementos de carácter funerario, usos, costumbres y tradiciones presentes en estos espacios de representación frente a la vida y la muerte.

OBJETIVOS

El XIX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales tiene como objetivo abordar la temática de
“LOS CEMENTERIOS, EL ALMA DE LOS PUEBLOS – Patrimonio material e inmaterial” con base a los siguientes componentes:

1. Puesta en Valor del patrimonio funerario material e inmaterial, en los cementerios urbanos y rurales, como componente esencial del alma de los pueblos, que contribuye al fortalecimiento de la identidad cultural local.

2. Identificación y registro geográfico de los espacios funerarios y de culto, con el propósito de visualizar en las comunidades, municipios, ciudades y territorios la ubicación, identificación y descripción de sus principales características históricas, sociales, estéticas y culturales en aporte a los procesos de desarrollo local.

3. Promoción de los cementerios como espacios que aportan a la convivencia de vida con la muerte, enriqueciendo la memoria colectiva, siendo fuentes inagotables para comprender desde otras dimensiones la cultura e historia de nuestros países Iberoamericanos.

4. Investigaciones paleontológicas y arqueológicas, como tema transversal para el conocimiento de los territorios y enterratorios en periodos prehistóricos, abriendo el escenario en especial para la difusión de investigaciones sobre las costumbres funerarias practicadas por las distintas culturas prehispánicas desarrolladas en América antes de su descubrimiento. Además de la temática seleccionada, habrá lugar para compartir ponencias relacionadas con otros temas relativos al patrimonio material o inmaterial, rituales, memoria y circuitos turísticos.

CONTACTO

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XIV Jornadas Museológicas Chilenas

icom-cl-18.pngEl 9,10 y 11 de octubre, 2018, Santigo, Chile

 

 

 

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Así fue como Colombia recuperó un cráneo perdido hace 66 años

saurus.jpgHasta hace menos de un mes, un mito rondaba entre los estantes del Museo del Servicio Geológico Colombiano (SGC), en Bogotá. Se decía que a mediados del siglo pasado, paleontólogos estadounidenses habían engañado a científicos colombianos al entregarles, a cambio de una pieza original, la réplica de un cráneo prehistórico.

 

 

saurus.jpg Hasta hace menos de un mes, un mito rondaba entre los estantes del Museo José Royo y Gómez, del Servicio Geológico Colombiano (SGC), en Bogotá. Se decía que a mediados del siglo pasado, paleontólogos estadounidenses habían engañado a científicos colombianos al entregarles, a cambio de una pieza original, la réplica de un cráneo prehistórico encontrado durante excavaciones conjuntas en Villa de Leyva, en 1949.

De hecho, apenas un par de semanas atrás, una prótesis de resina era la única referencia que podían tener los visitantes del SGC sobre la cabeza del esqueleto del Callawayasaurus colombiensis, un plesiosaurio que se encuentra exhibido en el museo y representa una de sus muestras más emblemáticas, pues fue gracias a ella como se decidió la construcción de ese recinto. Ahora, y gracias a la labor de paleontólogos del SGC y de la Universidad de los Andes, el misterio, digno de una novela científica, fue resuelto, y el cráneo original está custodiado dentro una urna de vidrio, junto con el resto de su esqueleto.

Con más de 10 metros de largo, los plesiosaurios fueron los mayores reptiles marinos de su tiempo, el Cretácico inferior –hace 130 millones de años–. El ejemplar del SGC se fosilizó cuando su cadáver se posó sobre el lecho marino, quedando cubierto por sedimentos que ayudaron a su preservación. 

La osamenta del animal, fácilmente reconocible por su pequeña cabeza, largo cuello incrustado en un cuerpo chico y redondo, con una cola corta, permaneció convertida en roca hasta que fue hallada por paleontólogos colombianos del entonces Instituto Geológico Nacional (hoy el SGC) y de la Universidad de California en Berkeley que conformaban una comisión de vertebrados para conocer en detalle la fauna del territorio nacional a mediados del siglo pasado.

El grupo de investigación estaba liderado por el español José Royo y Gómez (en cuyo honor se nombró el museo donde hoy reposa el esqueleto) y por el estadounidense Rueben Arthur Stirton, profesor de Berkeley. Cinco años antes, en octubre de 1944, el Ministerio de Minas expidió una resolución que establecía que los holotipos, es decir, los primeros ejemplares descritos para cada género y especie que se encontraran en Colombia, debían ir al Museo Paleontológico de Berkeley, y que los segundos ejemplares –conocidos en el argot científico como paratipos–, réplicas y moldes se quedarían en Colombia.

Para suerte de Colombia, el Callawayasaurus entraba en este segundo grupo, pues en 1945 se llevaron a cabo las excavaciones de un primer espécimen que había sido encontrado por geólogos de la Tropical Oil Company en la Loma La Catalina, en Villa de Leyva, a solo unos metros de donde ocurrió el segundo hallazgo. Aquel ejemplar fue llevado en su totalidad en cajas numeradas hasta Berkeley. Pero este reptil prehistórico carecía de algo que el nuevo descubrimiento sí tenía: un cráneo altamente preservado, lo cual significaba un tesoro para los científicos dedicados al estudio de este tipo de muestras.

Callawayasaurus colombiensis

El espécimen del del SGC pudo ser un adulto mayor. Esto, gracias a la forma de sus espinas dorsales. 
Foto: César Melgarejo

Fósil del Callawayasaurus colombiensis

Los plesiosaurios son fácilmente reconocibles por su pequeña cabeza, largo cuello incrustado en un cuerpo chico y redondo, con una cola corta.
Foto: César Melgarejo

Callawayasaurus colombiensis

En 1952, S. P. Welles, paleontólogo de Berkeley, trajo a Colombia el cráneo del paratipo, pero días después volvió a pedir el cráneo original en préstamo al SGC.
Foto: César Melgarejo

Callawayasaurus colombiensis

El misterio del cráneo, digno de una novela científica, fue resuelto, y el cráneo original está custodiado dentro una urna de vidrio, junto con el resto de su esqueleto.
Foto: César Melgarejo

Callawayasaurus colombiensis

Los plesiosaurios tenían dientes filudos seguramente se alimentaban de peces pequeños, de no más de 30 cm, calamares y cangrejos.
Foto: César Melgarejo

Callawayasaurus colombiensis

El espécimen del del SGC pudo ser un adulto mayor. Esto, gracias a la forma de sus espinas dorsales. 
Foto: César Melgarejo

 

Sin embargo, y según consta en las libretas de campo de Stirton, los investigadores de Berkeley tomaron prestado el cráneo del Callawayasaurus para “prepararlo y estudiarlo”. Durante tres años, el SGC perdió el rastro del cráneo, hasta que, en mayo de 1952, S. P. Welles, paleontólogo de Berkeley, le remitió al SGC una carta en la que decía que vendría a Bogotá por tres semanas, trayendo el cráneo del paratipo, el cual ayudaría a montar en el esqueleto completo. Efectivamente, así fue: el investigador no solo trajo el cráneo, sino también la réplica en resina. Pero, curiosamente, días después volvió a pedir el cráneo original en préstamo al SGC, para seguir estudiándolo. Su petición fue aceptada por el instituto.

En junio de 1955, Enrique Hubach, director de la entidad, le escribió a Welles una misiva en la cual le solicitaba la devolución de la pieza, y, siete meses después, Welles respondió pidiendo un plazo de un año o dos para terminar de estudiar el cráneo. A partir de ahí, nada más se supo del cráneo. Hoy, 66 años después, se resuelve el misterio.

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“Entrar a juzgar si aquel acuerdo que permitía a los estadounidenses tomar los holotipos era bueno o malo no tiene sentido ahora, porque al pasado es muy difícil echarle la culpa. Digamos que con esas excavaciones se les abrieron oportunidades a los colombianos para empezar a hacer prospecciones paleontológicas y conocer la fauna; a los norteamericanos, por su parte, les permitió explorar qué había en este pedazo del mundo. Digamos que había intereses comunes, y este fue el acuerdo al que llegaron”, considera la paleontóloga Marcela Gómez, quien lideró, desde el 2017, el proceso para que Colombia recuperara el cráneo del Callawayasaurus.

En la mañana del 30 de noviembre del año pasado, Gómez envió a la rectoría de la Universidad de Berkeley un correo electrónico solicitando la devolución del cráneo de la discordia, y adjuntó todas las pruebas recopiladas durante los últimos meses para que el caso fuera lo suficientemente sólido para que no hubiera objeciones del claustro estadounidense. Para su sorpresa, esa misma tarde obtuvo respuesta: Berkeley devolvería el cráneo.

Gómez fue la encargada de asistir a la ceremonia protocolaria –con cónsul a bordo– para la entrega del cráneo en California y traerlo al país en marzo de este año en una valija diplomática. Ella explica que la recuperación de la pieza ósea forma parte de una estrategia del SGC para presentar un proyecto de decreto que le otorgue a la entidad funciones para la protección del patrimonio geológico y paleontológico del país, así como de tener la potestad para declarar zonas de protección. 

Además, se trata del primer paso para que el SGC sea parte de la Comisión Intersectorial de Patrimonio Mundial, encargada de evaluar las propuestas que se le envían a la Unesco para declarar a los lugares como patrimonios. Asimismo, esperan volverse un actor activo en la prevención del tráfico ilícito de bienes culturales.

Frente a por qué la Universidad de Berkeley respondió tan rápido a su solicitud de devolver el cráneo, metido en un cajón como cualquier objeto, Gómez cree que en esa institución querían darle la menor publicidad posible al caso, toda vez que “sienta un precedente porque va a haber muchas solicitudes de devolución de patrimonio desde muchas instituciones. Estamos hablando de una cosa que puede irse a una escala gigantesca porque muchos museos del mundo tienen piezas que son originarias de otros países”, agrega la científica.

“Es más –continúa–, cuando les pregunté sobre esto me contaron que allá hay un problema particular con las comunidades indígenas de Norteamérica, que están reclamando sus objetos que están en los museos de Berkeley para llevarlos a sus comunidades”. Gómez asegura que en el caso del cráneo del SGC, Berkeley no tenía muchas oportunidades de oponerse, porque el caso que habían armado, con toda la documentación recogida, era “muy robusto”. Y la misma Gómez reconoce que esto no habría sido posible sin el arduo trabajo de Leslie Noè, profesor asociado del departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes.

Noè viajó a Berkeley y durante una semana; como un detective, revisó miles de documentos, guardados en anaqueles y archivos del Museo Paleontológico de esa universidad, en busca de pistas que llevaran al paradero del codiciado cráneo. Como paleobiólogo experto en este tipo de criaturas extintas, Noè explica que estudiar a los plesiosaurios es importante para entender cómo evolucionaron distintos tipos de reptiles y otros animales que en la actualidad habitan la Tierra.

“Era un animal que hoy nos parece un poquito raro, con este cuello muy largo y con aletas que le permitían nadar como una ballena. Como casi todos los animales grandes del mar, tenían dientes filudos, lo que evidencia que eran carnívoros, pero no comían cosas grandes, porque su cabeza era pequeña. Seguramente se alimentaban de peces pequeños, de no más de 30 cm, calamares y cangrejos. En algunos casos hemos encontrado en sus estómagos vestigios de lo que comían, como escamas de peces y exoesqueletos de cangrejos”, va contando Noè mientras camina moviéndose frenéticamente alrededor del fósil.

Dice que no se tienen muchos datos sobre la forma de reproducción de estos seres e indica que, muy seguramente, a los plesiosaurios no les era posible salir del agua, por lo que los científicos creen que las hembras parían crías vivas, como algunas serpientes modernas, pues los huevos se dañan al contacto con el agua, ahogando los embriones.

“Como otros reptiles y las aves, los plesiosaurios tenían pulmones y, para respirar, debían salir a la superficie como las ballenas y tomar aire por unos orificios que tenían en la parte de arriba de la cabeza; a veces respiraban por la boca, a través de otros huecos en el paladar, que también utilizaban para oler el agua, como los tiburones, y así determinar dónde estaba la comida. El tiempo máximo de inmersión para cada animal podía ser de una hora”, señala Noè. 

Sobre el espécimen del SGC, Noè cree que pudo tratarse de un adulto mayor. Esto, gracias a que los plesiosaurios tenían unas espinas en la parte superior de las vértebras, que en los individuos jóvenes estaban separadas en dos partes; en el caso del espécimen del SGC, estas estructuras están unidas. Más allá de esto, reconoce que no hay mucha más información sobre los hábitos de estas enigmáticas criaturas, recordadas por muchas personas porque durante años se pensó que el monstruo del lago Ness, en Escocia, podía ser, en realidad, un plesiosaurio.

De acuerdo con Noe, esta una hipótesis descartada. Lo saben porque la clásica imagen que se tiene del monstruo fantástico escocés es la de una figura que emerge del agua con el cuello alargado en una posición similar a la de un cisne, un movimiento imposible para la anatomía del plesiosaurio. 

“Esto lo sabemos gracias al análisis de piezas como el Callawayasaurus. Y nuestra idea es seguir entendiendo mucho mejor a estos sorprendentes seres, que tienen mucho para enseñarnos, no sobre animales fantásticos, sino sobre el maravilloso mundo real que nos rodea”, apunte Noe.

 

Por: Nicolás Bustamante Hernández

Tomado de: https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/encuentran-craneo-de-plesiosaurio-que-pertenecia-a-colombia-en-estados-unidos-201656