Turismo social y la sagrada Cholula

santuario.JPGEl patrimonio es un constructo social en el cual se encuentran enmarcados bienes culturales locales que se hacen patrimonio mediante la activación simbólica. ¿quiénes activan los bienes culturales para formar parte del patrimonio? En realidad son varios los agentes, cada uno de estos agentes promueve bienes culturales que les facilitarán ciertos beneficios, entre ellos el económico pero también el político-social…

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El patrimonio es un constructo social en el cual se encuentran enmarcados bienes culturales locales que se hacen patrimonio mediante la activación simbólica. Esta activación consiste principalmente en echar a andar varios recursos a favor de la promoción de cierto bien cultural atribuido a un grupo local.

Así, se conforman ciertos referentes identitarios, construcciones patrimoniales, que atribuyen a una localidad específica particularidades culturales. Entonces, ¿quiénes activan los bienes culturales para formar parte del patrimonio? En realidad son varios los agentes, entre ellos destaca singularmente el Estado. Sin embargo, existen otros actores que buscan colocar uno o varios bienes culturales dentro del enmarcado patrimonial: iniciativa privada, medios de comunicación, sociedad civil, el campo académico, operadores turísticos, por mencionar algunos.

Cada uno de estos agentes promueve bienes culturales que les facilitarán ciertos beneficios, entre ellos el económico pero también el político-social. No obstante, tratar de activar simbólicamente uno u otro bien para el enmarcado patrimonial será siempre materia de confrontación y conflicto tanto entre los agentes activadores como entre los representados. Es común que lo que parezca para un agente o instancia activadora como un bien digno de enaltecerse para formar parte del patrimonio no lo sea para otra, o viceversa. Dos o más agentes activadores pueden converger en un bien cultural específico para facilitar su patrimonialización pero con connotaciones diferentes. Una vez elegidos los bienes culturales que forman parte del  patrimonio de la localidad, se echan a andar diferentes políticas y prácticas que acercan dicho  eferente al consumo de la actividad turística.

La activación simbólica de ciertos bienes culturales  conlleva cambios en la configuración del espacio que obligan a la cotidianidad a retraerse o dispersarse, más no a desaparecer. En algunos casos, la distinción patrimonial se especializa en  bienes culturales que ocupan un lugar específico. Es decir, el espacio turístico-patrimonial dispone e impone prácticas e inscripciones tanto en el lugar como en los sujetos que permean la fisiología del territorio. El fomento de bienes patrimoniales por parte del aparato estatal desemboca, muchas veces, en políticas públicas que enaltecen dichos bienes de forma muy visible (se acondicionan los espacios para la práctica turística, desde las cuestiones funcionales hasta las estéticas). Sin embargo, por diversas razones la comunidad local hará uso, desuso o transformación de la activación simbólica patrimonial conforme a sus percepciones e ideas sobre dichos bienes.

En el caso de Cholula, por un lado las políticas macro estructurales fomentadas por instancias nacionales e internacionales la colocan como un destino turístico dentro de la oferta cultural del estado de Puebla; por otro lado, varias prácticas y agenciamientos locales impiden o resisten el paso de las políticas macro. Lo anterior da pie a un conflicto de patrimonialización: el mismo bien cultural que se encuentra enmarcado como patrimonio para consumo de la actividad turística es el que aglutina a la localidad para la resistencia en contra de dichas políticas. El plan nacional de desarrollo 2013-2018 del Estado mexicano (Secretaría de Gobernación, 2013), coloca al turismo como una de las plataformas de desarrollo a nivel nacional. Sobre este aspecto, Francisco Fernández Repetto e Iser Burgos Estrada (Esencialización y espectacularización de lo maya. Turismo voluntario y étnico en una comunidad yucateca, 2014) señalan que el aparato estatal acuña al turismo “…como agente de transformación social y económica, y como alternativa para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones económicamente vulnerables lo cual es  estacado tanto por los sectores público y privado como por el social”.

En territorio cholulteca se encuentra el Tlachihualtepetl, “el cerro hecho a mano”, coronado por la iglesia de la Virgen de los Remedios, un referente religioso-identitario de gran fuerza en la región y que data de tiempos muy anteriores a la Conquista. De hecho, la influencia del Tlachihualtepetl como geo-símbolo identitario traspasa por mucho las delimitaciones políticas y temporales que se han efectuado actualmente en el territorio.

En el santuario de la Virgen de los Remedios, territorio sagrado de los cholultecas, las instancias macro estructurales y estatales han ido apuntalando el sitio como un lugar patrimonial para el turismo, proceso que se  ha intensificado durante este gobierno con una nueva activación simbólica del santuario a la cual denominan de “dignificación”: un proyecto de connotaciones turísticas de gran envergadura que, entre otras cosas, expropia y restringe el lugar a las personas de la comunidad. Sin embargo, la dinámica local no da pie a esa sobreposición. El santuario es un espacio sagrado para los cholultecas y demás vecinos, es el corazón mismo de la vida religiosa y, por ende, un fuerte referente identitario. La idea de dejarlo a merced de las instancias patrimonializadoras estatales y globales no seduce para nada a la población local.

En Cholula el turismo es y ha sido desde hace varias décadas una fuente de empleo aceptada en la localidad. Muestra de lo anterior es que la adquisición de la categoría de “Pueblos Mágicos”, fomentada en el sexenio pasado (2006- 2012), tanto en San Andrés como en San Pedro Cholula no causó mayor revuelo político en la población. Incluso estas acciones fueron bien aceptadas por varios círculos sociales cholultecas. Empero, nunca la vida turística de Cholula se ha sobrepuesto a la religiosa, cosa que con “la dignificación” de su santuario amenaza con ocurrir. 

Por: Iser Rafael Burgos

Tomado de: http://www.milenio.com/firmas/re-incidente/Turismo-social-sagrada-Cholula_18_564723597.html

 

Recuperan bienes paleontológicos en la zona de frontera con Chile

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Bienes paleontológicos (fósiles) de la región Tacna se hallaron en la mochila de una ciudadana argentina que se dirigía a la ciudad de Buenos Aires.

paleochile.JPGEl Ministerio de Cultura, en coordinación con personal de Aduanas, realizó una importante incautación de bienes paleontológicos (fósiles) en la región Tacna. Los bienes se hallaron en la mochila de una ciudadana argentina que se dirigía a la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

La retención se realizó en el Módulo Descentralizado del Ministerio de Cultura, ubicado en el complejo fronterizo Santa Rosa en Tacna, que desde su implementación en el 2010, ha recuperado 650 bienes pertenecientes al Patrimonio Cultural de la Nación, entre piezas arqueológicas, históricas y paleontológicas.
En esta oportunidad, se verificó que los bienes recuperados eran fósiles de ammonites, erizos, bivalvos, entre otros especímenes, tallados y pulidos. Algunos estaban engarzados en metal y otros en estado natural con restos de tierra, lo que evidencia su procedencia directa de un yacimiento paleontológico. Tras ser interrogada por la policía, la ciudadana argentina manifestó haber adquirido los fósiles en Cajamarca.
Los 156 bienes recuperados quedaron en custodia de la Policía Nacional del Complejo fronterizo por disposición fiscal y serán luego entregados al Ministerio de Cultura para los análisis técnicos respectivos.
El Ministerio de Cultura, en un trabajo conjunto con la Policía Nacional del Perú y Aduanas en los Módulos Descentralizados de Verificaciones de Bienes Culturales, organiza periódicamente capacitaciones dirigidas al personal de las autoridades de control con el objetivo de optimizar los mecanismos y procedimientos que se aplican para la prevención y control del tráfico ilícito de bienes culturales.
 
Tomado de:http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-recuperan-bienes-paleontologicos-la-zona-frontera-chile-570170.aspx

Artistas del delito: el mercado del arte argentino, una puerta abierta al crimen

breccia.JPGA quince años del caso Ravenna y diez del robo de 500 dibujos de Breccia, historias de fraudes, robos y lavado de dinero en la mirada de los especialistas, que alertan sobre la necesidad de un registro de bienes culturales.

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Ana María y Guido Ravenna no pueden olvidar el cuadro de Ludovico Carracci que tenían en su casa. Tuvieron que venderlo para levantar una hipoteca, se lo llevó un marchand francés por 40.000 dólares y (¿mágicamente?) se revendió a un precio 132 veces mayor -5.300.000 dólares- y ahora se exhibe en el MET de Nueva York.

También los herederos de Alberto Breccia están atravesados por la tristeza: depositaron la obra del creador de El eternauta -junto con Héctor Oesterheld- en una empresa de seguridad bonaerense y (¿mágicamente?) sus cómics, témperas, acuarelas y acrílicos aparecieron en venta en París, Bélgica, Austria…

En estas próximas semanas, se cumplen quince y diez años del caso Ravenna y del caso Breccia, como se conocen los lamentables episodios de fraude y robo ocurridos en Buenos Aires y que, al estilo de guante blanco, no se valen de la violencia, sino de engaños y confusiones. Y que aún no fueron resueltos.

Estilo Breccia: los dibujos desaparecieron de una caja de seguridad y llegaron hasta Europa

El marchand que sacó del país, de contrabando, el óleo de Carracci -de casi un metro por 1,72- murió en Francia sin haber sido detenido. El cómplice que abrió la bóveda y permitió, en 2005, la salida de la obra de Breccia de la compañía de seguridad aún no fue localizado, y el argentino en cuya casa se encontraron 193 de esos dibujos todavía no fue condenado.

De la misma forma, pasaron casi dos años ya del robo de la máscara mortuoria de Benito Quinquela Martín -que se supo sólo cuando un artista la compró en MercadoLibre por 1500 pesos- y los investigadores desconocen aún cómo salió del Museo que lleva el nombre del pintor boquense esa pieza que, además, no figuraba en ningún inventario. La lista de hechos es larga y pone en evidencia la necesidad de un registro de los bienes culturales que se comercializan en el mercado y la facilidad con la que se concretan negocios turbios en el mercado del arte local.

Los Ravenna no tienen dudas de que fueron víctimas de una doble estafa; primero por los expertos que tasaron el óleo, un pintor que se desconocía hasta ese momento, y luego por un grupo de abogados a los que, “muy mal asesorados”, según admiten, cedieron los derechos litigiosos. “Después de que pasan estas cosas, todo el mundo da buenos consejos y dice saber lo que se debería haber hecho. En este tiempo, circularon un montón de versiones, como que nos habían pagado un millón de dólares, y no fue así”, aseguró a LA NACION Ana María Ravenna. Y contó que casi dos años antes de la venta, que se concretó en julio de 2000, comenzaron a consultar a galeristas y expertos argentinos, italianos y también estadounidenses sobre el precio en el mercado del autor del cuadro.

“El entonces presidente del departamento de Old Masters de Sotheby’s, George Wachter, estuvo en mi casa, le sacó fotos a la obra y después nos envió una cotización de 50.000 dólares. En Nueva York, yo llevé fotos de la pintura a un experto de Christie’s que la atribuyó a [Carlo Francesco] Nuvolone, un pintor con muy poco prestigio, y la valuó en 11.000 dólares”, continúa la mujer, familiar del conocido médico nutricionista Máximo Ravenna. Por eso, cuando aquel francés llegó a su casa y les ofreció 40.000 dólares y hacerse cargo del traslado de la obra, de gran tamaño por cierto, Guido Ravenna cerró trato.

Lo que siguió no hizo más que convencerlos de que habían sido engañados. “Para nosotros, ya no es una sospecha, es un hecho que ese señor fue enviado. Tenemos información de que Christie’s -que compró el cuadro al marchand que nos lo compró a nosotros- había pedido la evaluación del cuadro a una experta en Carracci, incluso antes de haberlo comprado. Pudieron tener la información primero. Tengo entendido que, si bien ambas casas de subastas son competidoras, muchas veces trabajan en conjunto. O que en esa época lo hacían”, concluyó Ravenna, e informó que también hicieron una demanda por “valuación negligente” contra el experto de Christie’s de Nueva York que no prosperó porque, les dijeron, no era ciudadano norteamericano, sino inglés. “Es una historia desafortunada. Evidentemente cuando uno es lego en estas cosas…”, piensa hoy con resignación.

“Cuando se trata de old masters las pericias son muy relativas. Esos artistas pintaban en los talleres con sus alumnos. A veces no es cuestión de buena o mala fe. Es más, hay casas de remate que no garantizan obras anteriores a 1900 porque no hay manera fehaciente de saber [la autenticidad de la firma]”, observa, por su parte, Juan Puccinelli, abogado experto en bienes culturales, socio del estudio Beccar Varela y docente en el Instituto Universitario Eseade. Ajeno al caso Ravenna, que no conoce en detalle, Puccinelli advierte que “muchas veces se trata de una negligencia del vendedor”.

Quien no tiene dudas de que los Ravenna fueron engañados es el jefe de la División Protección del Patrimonio Cultural de la oficina de Interpol de Buenos Aires, Marcelo El Haibe. “Lo que les pasó se encuadra en la figura de lesión subjetiva que contempla el Código Civil”, explica el policía, que además es abogado y en su momento hizo la denuncia de contrabando a raíz de la cual se pidió la captura internacional del marchand. Aunque nunca se lo detuvo. “Francia no se molestó en buscarlo ni en entregarlo a la Justicia”, dijo El Haibe a LA NACION. “Lo que pasa es que en el tema de bienes culturales Francia es muy particular. Junto con Alemania son muy reticentes y renuentes a reconocer la preexistencia de los bienes de otros países.”

Fácil para lavar dinero

Si bien la diferencia de precio en el caso del Carracci es escandalosa, las variaciones son muy habituales en la compraventa de piezas de arte. “Hay mucho tramposo dando vuelta, porque el mercado del arte es perfecto para el lavado de dinero”, observó el director de Artes Visuales del Ministerio de Cultura, Andrés Duprat, durante su exposición en el Primer Seminario sobre Comercio y Prevención de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, realizado recientemente por la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA). Lo que hoy se vende a un precio bien puede ser revendido o rematado un tiempo después a un valor diez veces mayor.

¿Quién establece y cómo el precio de un bien cultural? El investigador y perito del Patrimonio Cultural Abel Ferrino, en su ponencia de ese mismo seminario que presenció LA NACION, respondió: “El valor de una obra de arte se fija por el valor de ventas y subastas legales. Ante un robo, el valor que pondrá la Aduana o la Justicia será el que se le dé en el momento del delito”, contó, y recomendó, para consultar valores, la pagina web argentina Trastienda Plus y la internacional Art Prize.

El precio entonces dependerá de lo que el comprador esté dispuesto a pagar. “Esto es muy subjetivo. No es como el precio de un auto de una marca y modelo determinados, que no tiene tantas posibilidades de variar. Con los cuadros se puede decir que vale cien mil pesos o dos millones”, compara Marcelo El Haibe. Estas condiciones del mercado del arte facilitan, también en opinión del policía, el lavado de dinero. “Es posible, pero hay organismos específicos, como la UIF [Unidad de Información Financiera], que investigan este tipo de cosas. Todos los delitos se pueden cometer, pero no hay ninguno perfecto. Porque se pueden cometer, pero también hay elementos que permiten al Estado investigar, resolverlo y condenar”, explica El Haibe.

Tampoco Puccinelli tiene dudas de que el mercado del arte es “ideal” para este delito. “El lavado de dinero es dar apariencia lícita a dinero que tiene un origen ilícito, y el mercado del arte históricamente fue y es un lugar donde se ha pagado mucho en negro y en efectivo y se presta”, dijo el experto. Y recordó que para evitarlo la ley 25.246 obliga a quienes comercializan arte, filatelia, numismática y bienes suntuarios a informar las ventas superiores a 50.000 pesos.

La obra de Breccia, en peligro

Así como el cuadro de los Ravenna salió del país de contrabando -es decir, sin la licencia de exportación correspondiente-, también ese camino siguieron los dibujos de Breccia que figuran en la base de datos de bienes culturales robados en la Argentina de Interpol, desde 2008.

Entre que la empresa quebró y los herederos del dibujante determinaron que efectivamente las obras faltaban pasaron tres años. Hoy, de esas 550 piezas robadas quedan por encontrar unas 200. El resto fueron recuperadas por Interpol. Se identificó a una persona en Buenos Aires que tenía en su casa, debajo del colchón de la cama, 193 dibujos y que había enviado la otra parte del botín a Francia, Bélgica, Estados Unidos y Austria.

Con ese último país hay un litigio que sigue vigente y que de su resolución depende que diez trabajos de Breccia se recuperen o se pierdan definitivamente para el patrimonio argentino.

“Hay un coleccionista vienés que se opuso a la repatriación de las obras que están en su poder alegando que fueron adquiridas de buena fe”, informaron los abogados de los herederos del ilustrador, Laura Achával y Federico Berger. Y agregaron: “El juzgado de Viena corrió traslado de la demanda iniciada por el coleccionista a los herederos de Alberto Breccia, pero éstos no pudieron contestarlo en ese juzgado por falta de recursos económicos para afrontar un juicio de esta naturaleza en el extranjero”.

Cristina Breccia, hija el dibujante -son tres-, narró el derrotero del caso a LA NACION. “En enero pasado, mandamos cartas a la Presidencia, a la Cancillería y al Ministerio de Cultura para pedir ayuda, pero no tuvimos respuesta, quizá porque era en los días en los que fue lo de Nisman”, cree la hija del artista fallecido en 1993. Cuatro años después de su muerte, en 1997, las obras de Breccia fueron depositadas en la empresa Firme Seguridad SA, que quebró en 2005. Su viuda, Irma Dariozzi, presentó la denuncia penal en 2008 y desde entonces la causa sigue abierta.

Hasta el momento, las obras incautadas por Interpol se resguardan en sus oficinas a la espera de una decisión por parte de los herederos sobre el destino de ellas. Trascendió que un funcionario del Gobierno les habría sugerido donar una parte de las obras al Estado para destinarlos a un museo y que, de esa forma, quizá, la ayuda que están pidiendo para litigar con la justicia austríaca sería facilitada.

“La dificultad para cuantificar la obra es que el inventario que hizo un escribano al dejar las obras en esa empresa no tiene fotos y en muchos casos hay dos dibujos en un mismo papel”, señaló El Haibe. El hombre de Interpol destacó la importancia de que las personas y las instituciones tengan imágenes y datos básicos de las obras de arte que poseen. “De esta forma, en caso de desaparición, es mucho más fácil localizarlas”, agregó, y abogó porque la Ciudad tenga una ley que obligue a los comerciantes de obras de arte a llevar un registro de lo que adquieren y tienen en venta. El especialista recordó que hace un tiempo se presentó en la Legislatura un proyecto de este tipo que no fue considerado. Se refirió así al proyecto 1334 presentado por la legisladora de Pro Marta Varela, en mayo de 2013, que caducó en diciembre del año pasado sin haber sido tratado siquiera por los miembros de la comisión Cultura.

“Es algo que tienen todos los países de Europa. Es importante que haya aquí una legislación así porque es una plaza cultural muy importante para todo el país y para la investigación de ilícitos resulta una herramienta muy importante”, dijo El Haibe. “Hemos ido hasta tres veces a un local que sabemos que vende obras robadas y cuando preguntamos al comerciante dónde o a quién compró esas obras nos responde que no se acuerda y que no tiene obligación de decirnos nada. Y tiene razón”, ejemplificó.

Ése es el caso de la máscara mortuoria de Quinquela Martín. El comerciante que la puso en venta en MercadoLibre está identificado, pero nada lo obliga a tener que informar cómo llegó a sus manos esa pieza que estaba bajo dos llaves en un ropero en la habitación que fuera del pintor en su casa-museo. Y que (¿mágicamente?) salió de allí y fue a parar a la vidriera de la Web.

Consejos para dueños de obras de arte

Ante un robo

Es más frecuente de lo que uno puede imaginarse: de un hurto domiciliario, el ladrón puede llevarse -además de dinero y electrónicos- un cuadro o una escultura, aun sin saber bien su valor. Interpol recomienda dejar el lugar intacto, hacer la denuncia y pedir la publicación del bien robado en su página web

Nuevos coleccionistas

Antes de adquirir una obra, entonces, es recomendable chequear que no aparezca en la base de datos que se consulta públicamente en www.interpol.gov.ar/patrimonio

Fotografiados, mejor

Una recomendación general, para localizarlos en caso de pérdida o robo, es que los dueños de bienes culturales cuyo valor histórico o económico genere interés tengan en lugar seguro al menos una fotografía de cada pieza con sus datos (tamaño, título, autor y técnica).

Por: Silvina Premat

Tomado de: http://www.lanacion.com.ar/1807550-artistas-del-delito-el-mercado-del-arte-argentino-una-puerta-abierta-al-robo

Brutal demolición de la Capilla del Santo Cristo en la localidad de Tlaxcala

demolicion.JPGEn julio pasado, con uso de maquinaria pesada fue demolida la capilla, patrimonio histórico de la nación. Este acto de barbarie representa un hecho sin parangón al legado cultural de los mexicanos.

demolicion.JPGEntre la tarde del sábado 25 y el domingo 26 de julio pasados, con uso de maquinaria pesada fue demolida la capilla, patrimonio histórico de la nación. Este acto de barbarie representa un hecho sin parangón al legado cultural de los mexicanos.

La Capilla del Santo Cristo constituye un ejemplo de arquitectura tradicional religiosa con antecedentes virreinales; y poseía elementos de mampostería en muros y contrafuertes, además de una bóveda de cañón corrido y dos torres campanario añadidas en el siglo XIX.

El conjunto tenía un gran valor patrimonial como parte de la identidad histórica de Tlaxcala y del pueblo de México. Se trata de un bien propiedad de la Nación que está catalogado e inscrito en el Registro Público de la Propiedad Federal con folio Real 15609.

El INAH ha procedido a integrar la denuncia penal en contra de quien resulte responsable.

Tomado de: http://www.inah.gob.mx/comunicados/519-denuncia-el-inah-brutal-demolicion-de-la-capilla-del-santo-cristo-en-la-localidad-de-vicente-guerrero-municipio-de-san-pedro-del-monte-estado-de-tlaxcala

 

Museos+Espacios+Aprendizaje, tendencias de vanguardia en museos

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Profesor: Ricardo Rubiales García Jurado.

¿Te interesa conocer sobre las tendencias de los últimos diez años respecto a la relación museo -público? Las propuestas de diversos autores y el análisis de casos te permitirá reflexionar criticamente sobre el quehacer cotidiano respecto a tu contexto de trabajo.

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 7 de marzo al 17 de abril, 2016      

Museos+Espacios+Aprendizaje:

 tendencias de vanguardia en museos

 Profesor: Ricardo Rubiales García Jurado, MX (ver cv)

Modalidad: Virtual / 6 semanas

 Diplomado/Temática: Estrategias de Educación

 Presentación

img_taller_museos_espacio_aprendiz.jpgIntencionalidad

A partir de una propuesta de diálogo y análisis de documentación se propone una serie de sesiones que presenten algunas tendencias de los últimos diez años con respecto a la relación museo – públicos.

En las sesiones se contará con documentos y referencias sobre propuestas propias de la museología de vanguardia; las propuestas de diversos autores junto con análisis de casos permiten promover reflexiones para el quehacer cotidiano del museo y el alcance a nuevos públicos en tu institución.

 Perfil de participantes

Directores, educadores, diseñadores de proyectos educativos o gestores de acción cultural en espacios patrimoniales. Es deseable que el estudiante se encuentre desarrollando proyectos enfocados en el alcance a nuevos públicos.

 Contenidos

Reflexiones museologicas hacia el siglo XXI | primera semana
A partir de una selección bibliográfica, vídeos y documentos abrir diálogos y reflexiones sobre posmodernidad, sociedad del conocimiento, democratización de la información… Esta semana nos brindará un marco de referencia sobre la
transformación social de la sociedad contemporánea ¿Podemos mantenernos al margen del devenir de la sociedad? ¿Responde el museo a las necesidadesactuales?

El visitante como co-autor | segunda semana
Analizaremos estudios de caso y propuestas que subrayan un cambio de paradigma en la inclusión de los públicos dentro de la dinámica museística.
Revisaremos propuestas como el museo participativo, el museo responsivo y elmuseo social.

El espacio como facilitador | tercera semana
Revisaremos propuestas sobre la museografía desde un enfoque centrado en los públicos. Las propuestas de Museografía joven, Museografía didáctica, el Museo total y otras perspectivas nos permitirán delinear nuevas reflexiones sobre el diseño museográfico y su relación con los públicos.

Contextos y contenidos | cuarta semana
Durante esta semana analizaremos paradigmas estructurales en la presentación de los contenidos curatoriales que utilizamos en exposiciones. Se propone reflexionar sobre las nuevas perspectivas en el abordaje de disciplinas
como la historia, la ciencia y el arte.

Laboratorio | quinta semana
A partir de esta semana se propone que los participantes puedan desarrollar y aplicar los elementos y principios aprendidos en su propio contexto de tal forma que al final del curso puedan tener los elementos para la puesta en marcha
de alguna estrategia, espacio o herramienta en su contexto de trabajo.

Perfeccionamiento del Borrador para la Entrega del Producto Final | sexta semana

 Costo y Características del Taller Vitual

El costo del taller es de USD 185 dólares, por el cual obtiene (*):

  • Orientación eminentemente práctica con base teórica, acordes con la realidad de nuestras instituciones y necesidades de sus profesionales.
  • 4 semanas de taller virtual que comprende: materiales elaborados por el/la profesor/a, bibliografía en español, foros de discusión, acceso al Centro de Documentación Virtual y links de interés.
  • 2 semanas de coaching a distancia con el profesor(a) con el fin de elaborar el trabajo final que se aplicará en la institución del participante.
  • Acceso irrestricto al Aula Virtual del taller durante seis meses, una vez finalizado este.
  • Certificado de Finalización Exitosa (70 hrs) con presentación del Proyecto Final, o de Participación (50 hrs) a los que ganaron el Taller.
  • La participación limitada a 20 estudiantes permite que el profesor(a) mantenga la calidad y principalmente, el trato personalizado hacia el estudiante y apoyo específico en su práctica laboral, que nos ha caracterizado.
  • (*) La posibilidad de integrarlo como parte de los requisitos para participar en el Diplomado ILAM sobre “Gestión del Patrimonio con éfasis en Estrategias de Comunicación”

¿Te interesa este Taller?  Haz click aquí para Inscribirte con pago seguro!

Mayor información acerca de los Talleres ILAM >> Programación 2016

Rebeca García
Administración de Talleres

info@talleresilam.org
  

 

 

 

 

 

 

Colección Andrés Blaisten: La construcción de la identidad desde el arte de lo diferente

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Andrés Blaisten nació en Argentina, pero en los años 60, teniendo 14 años se mudó a México. En ese sentido, le costó mucho construir una identidad. En México era “el argentino” y en Argentina era “el mexicano”. Andrés también es homosexual, una característica crucial para la época en la que vivió su juventud, la época en la que todas las minorías comenzaban a alzar la voz.


blastein.JPGAndrés Blaisten nació en Argentina, pero en los años 60, teniendo 14 años se mudó a México. En ese sentido, le costó mucho construir una identidad. En México era “el argentino” y en Argentina era “el mexicano”. Andrés también es homosexual, una característica crucial para la época en la que vivió su juventud, la época en la que todas las minorías comenzaban a alzar la voz.

Andrés viene de una familia de científicos y empresarios. Su familia vendía alimento para animales de granja y él hizo una gran fortuna como empresario. Se recuerda mucho que su hermano se sumó a un movimiento revolucionario, fue guerrillero y fue asesinado a principios de los 70, sin embargo, Andrés nunca se ha posicionado desde la política, aunque la colección de arte que reuniría a lo largo de su vida, se sumerge en un contexto importante para la visibilización de las otredades.

El pasado 4 de Junio, la Dra. Irene Herner Heiss, dio una conferencia sobre la colección de arte moderno mexicano de Andrés Blaistein, conformada por alrededor de 14 mil 400 piezas entre pinturas, esculturas, fotografías y documentos.

-Especialmente después del gobierno de Miguel Alemán, las colecciones privadas florecieron y han llenado muchos de los huecos que tienen las colecciones del IMBA, del Conaculta o de Hacienda. Varias de ellas, han encontrado hoy día, maneras de exhibirse, pues este conjunto de acervo es una impresionante recuperación histórica, patrimonial e identitaria. – dice la Dra. Heiss.

La colección Blaisten ha adquirido importancia en años recientes y es considerada como una de las más extensas de América Latina, superando en ocasiones los acervos de museos nacionales.

— La selección de cada una de las obras que integran esta colección es subjetiva e individual, articulada alrededor de la calidad artística de cada pieza, pues para Blaisten todos los estilos le son válidos, como él lo dice, una buena pintura puede trastornarlo, no dejarlo dormir hasta que la adquiere, sabe más de ella, la analiza con detalle, compra más cuadros del artista, convive con ella y establece un diálogo entre el pensamiento que la generó y el suyo propio.

Andrés Blaisten adquirió obras desde muy joven y su fascinación y pláticas con os artistas lo llevaron a considerar el arte como una creación del inconsciente. Él nunca quiso ser artista, no lo intentó. Según la Dra. Heiss, quien lo conoce personalmente, la pasión por sus obras es tal que aunque es muy abierto a prestar la obra para que sea exhibida, él siempre busca involucrarse en la curaduría, pues no hay quien sepa mejor de las obras que él.

La colección cuenta con pinturas del Dr. Alt (en quien Blaisten se especializó de manera muy particular), Saturnino Herrán, Ángel Zárraga, Alfredo Ramos Martínez y Fermín Revueltas, algunos caballetes de José Clemente Orozco y de Diego Rivera, además de un dibujo de Frida Kahlo y dos cuadros de David Alfaro Siqueiros, entre los nombres más famosos.

Sin embargo, la colección Blaisten también se caracteriza por contar con obras de pintores que habían quedado en el olvido, que representaban una visión totalmente diferente de la sociedad mexicana, y que Andrés Blaisten recuperó para presentarlos más adelante y hacer énfasis sobre su importancia.

— Fue un parteaguas para él, cambiar el destiño que durante los años 60 aún tenían muchas de las pinturas que hoy forman el núcleo de la colección, mismas que no se valoraban, eran poco estudiadas y prácticamente desconocidas. Y en ese humor dio a conocer a muchos artistas del Bajío, personajes extravagantes que exploraron una mexicanidad no acartonada por la academia, una confluencia entre tradición y cosmopolitismo, una aceptación y exploración plástica de su sexualidad diferente que contravenía a la estrecha moralidad provinciana de sus lugares de origen, entre ellos el especial Alfonso Michel quien era un travesti de corazón y murió en 1957.

La Dra. Heiss cuenta que Blaisten se identificó con los artistas más parecidos a él mismo, que exploraban tanto su identidad como su sexualidad. Sentía una atracción por la otredad, sin duda, y en alguna ocasión él mismo dijo: “La mexicanidad muy compleja e indescifrable es lo fijo de México, aún no sabemos vernos porque no sabemos bien quienes somos”.

Algunos de los artistas que se insertan en ese contexto de la otredad son Emilio Baz Viaud, María Izquierdo, Antonio Ruiz, Gabriel Fernández Ledesma, Julio Castellanos, Manuel Rodríguez Lozano y Fernando Castillo.

— Como coleccionista, Blaisten elabora y encuentra su propia identidad al darle seguimiento y forma a la otredad expuesta en la pintura. La otredad es constructora de la eternidad cultural, el arte y la mexicanidad son compuestos de opuestos históricos desde hace más de 3 mil años.

Autorretrato con camisa azul (Emilio Baz Viaud, 1941). Tomada de: http://www.museoblaisten.com/
Autorretrato con camisa azul (Emilio Baz Viaud, 1941). Tomada de este sitio.
Por desgracia, Blaisten siempre ha expresado con cierto temor que en el país existen historias de desinterés entre coleccionistas e instituciones, lo que ha llevado a que los coleccionistas se vayan del país o vendan sus obras al extranjero, como pasó con sus padres en los años 70.

La propia Colección Andrés Blaisten no tiene un museo físico. Durante algunos años (de 2007 a 2012) parte de la exposición se albergó en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM, pero ahora, guardada en distintas casas y bodegas, la colección en totalidad solamente puede conocerse a través de internet, en una plataforma que no ha sido modificada desde el 2008.

El tema de los museos virtuales es una discusión que sigue dando mucha discusión desde la academia y las instituciones. La Dra. Heiss se muestra optimista al respecto, pues piensa que en esta época, es muy valioso poder acceder a importantes obras y colecciones de arte a través de internet, teniendo la posibilidad de armar una propia colección virtual, que sería parte de la construcción de identidad para cada quien.

Por: Ambar Barrera

Tomado de: http://ladobe.com.mx/2015/06/coleccion-andres-blaisten-la-construccion-de-la-identidad-desde-el-arte-de-lo-diferente/

“En la protecciu00f3n del patrimonio cultural se han cometido errores, probablemente se estu00e1n cometiendo y se van a cometer”

escamilla.JPGDeberían hacerse reformas a la ley para enfrentar a las redes de saqueadores, dentro de los cuales han de estar aquellos que en marzo pasado se robaron una cabeza de jaguar que pesaba 500 libras. “Tenemos indicios importantes”, dice sobre el último gran robo del patrimonio cultural de El Salvador.

 

escamilla.JPG¿Le interesa a El Salvador como Estado proteger su patrimonio cultural? Su representante en el gobierno, el arqueólogo Marlon Escamilla, asegura que sí, aunque sabe que los suyo será una carrera cuesta arriba. Defiende al patrimonio por sobre el desarrollo y cree en la buena voluntad de los colecccionistas de piezas privadas, el último eslabón de las redes de saqueadores, aunque les manda un mensaje: el patrimonio cultural no es de ellos, es de todos. Aunque no precisa cómos, Escamilla sugiere que deberían hacerse reformas a la ley para enfrentar a las redes de saqueadores, dentro de los cuales han de estar aquellos que en marzo pasado se robaron una cabeza de jaguar que pesaba 500 libras. “Tenemos indicios importantes”, dice sobre el último gran robo del patrimonio cultural de El Salvador.

“Hay mucha gente que ha crecido, vive y muere a la par de un sitio arqueológico, y quizás llegan a morir sin saberlo”, dice el arqueólogo Marlon Escamilla, el nuevo director de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de El Salvador. Quizá por eso una de sus apuestas, o una de las ideas que más le comen la cabeza, es hacerle ver a la población las maravillas con las que cuenta. Que son muchas, y no solo hablan del pasado arqueológico. Hace más de nueve años, el entonces director de Patrimonio Cultural, y exjefe de Escamilla, Héctor Sermeño, autorizó a un lotificador para que destruyera un sitio arqueológico en San Juan Opico, La Libertad. Escamilla fue de los que se opuso, y aunque dice que no es “ético” hablar del pasado, discrepa con la idea de que la defensa del patrimonio cultural debe dejarse a un lado para priorizar el desarrollo. Sus palabras, en ese sentido, suenan a promesa.

Escamilla ya lleva años recorriendo el mundillo arqueológico de El Salvador, y ahora es candidato a Doctor en Antropología con especialidad en Arqueología de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville Estados Unidos, de donde también obtuvo una maestría en Arqueología en 2012. Con apenas tres meses en la silla, destila optimismo y aunque está consciente de que el presupuesto y la disponibilidad de recurso humano y material es limitada, prefiere hablar de creatividad para sacar el máximo provecho a lo que se tiene: “Siempre nos van a faltar más arqueólogos, más arquitectos, más ingenieros… pero no por eso me voy a poner de brazos cruzados a decir que no me alcanza y por eso no puedo hacer nada. Esa no es la actitud”.

Su regreso a la institución estuvo marcado por la polémica del hurto de una de las esculturas de la tradición “Cabezas de jaguar” cuya desaparición fue reportada el 1 de marzo de 2015 en Santa Ana. La Secretaría de Cultura se desligó de cualquier responsabilidad, aunque la Ley se lo exige, y el director de entonces, Wolfgang Effenberger, renunció semanas después sin dar razón pública alguna. Ahora la institución ha empezado el registro de las piezas de esta tradición escultórica en manos privadas y en terreno público. Escamilla no lo admite, pero de alguna manera es un reconocimiento a la importancia de estas piezas para las investigaciones arqueológicas en el país y que ellos están obligados por ley a conservar y proteger. Esta es la primera vez del arqueólogo como administrador, pero su experiencia previa como técnico e investigador del Departamento de Arqueología de la institución le ha dado luces de lo que debe y no hacer como jefe con sus colegas. Por ejemplo, cree en una política de puertas abiertas y las relaciones horizontales con el cuerpo técnico de la dirección; sabe que no es un todólogo y por eso se apoya y acompaña en mayor medida los trabajos que están fuera de su área de experticie; y está convencido de que para evitar la destrucción del patrimonio debe prevalecer la opinión técnica sobre los intereses de los demás, así sean sus jefes, o incluso el mismo presidente de la República.

Escamilla sabe que fuera de la esfera académica probablemente esté solo en esta misión de proteger y conservar el patrimonio cultural, ya que al vivir en un país en donde prima la violencia, el interés por estos temas es mínimo. Comúnmente, la concepción de patrimonio cultural se ha quedado relegada a los sitios arqueológicos porque es lo que está más a la vista, está en nuestros libros de historia y son los que se cuelan en los promocionales turísticos que pretenden pescar turistas extranjeros y locales. Escamilla sabe que este es uno de sus principales retos, ya que, asegura, mientras la gente no conozca todas las dimensiones que abarca el concepto de patrimonio cultural no va a saber apreciarlo así lo tenga en sus narices: “hay que hacer todo un trabajo de sensibilización para que la gente se apropie del patrimonio cultural. Uno defiende lo que quiere y lo que conoce”, dice.

Usted llegó a la dirección de patrimonio en un momento difícil luego del hurto de la cabeza de jaguar, un comunicado extraño de parte de la Secultura y la renuncia inesperada de Wolfgang Effenberger. ¿Qué lecciones le han dejado el manejo de la institucionalidad en el tema de patrimonio cultural?

En el caso de la cabeza de jaguar, no fue un hecho que se dio bajo mi gestión, estamos desarrollando grandes esfuerzos en la documentación y registro de la base de datos que se tiene sobre las cabezas de jaguar. Estamos trabajando de manera articulada con los dueños del bien cultural, la municipalidad y la secretaría de cultura. Hemos trabajado por ejemplo en El Congo, en Santa Ana, estamos trabajando en Ataco, en el registro de estas esculturas. Se está haciendo también un trabajo de sensibilización con los dueños y las autoridades municipales, haciéndoles ver que ese patrimonio, que es de todos, hay que cuidarlo. Esa debe de ser una lección aprendida: trabajar de manera articulada, documentar el patrimonio cultural y registrarlo, y en esa medida vamos a minimizar la potencialidad de un robo.

Y poner atención también a material de este tipo. Porque la Secretaría tenía en su poder la base de datos que les entregó Federico Paredes, y se dejó pasar. Probablemente los técnicos estaban ocupados con otras cosas, pero hasta que sucedió lo del hurto no se le había prestado atención.
Como le repito, yo hablo desde que yo asumí.

Pero empezar el registro de estas piezas es, en parte, asumir la responsabilidad por la desprotección de este tipo de piezas. Porque en su comunicado, la Secretaría se desligaba porque el dueño no había reportado.

No voy a hacer referencia a eso. Desde que yo asumí le puedo asegurar que estamos documentando. Ojo también: el patrimonio arqueológico es más amplio que una cabeza de jaguar. Y como le repito, todos los días, todas las semanas, en esta dirección se protege el patrimonio cultural. Lamentablemente eso no es noticia. Hay mucho trabajo que lamentablemente no es noticia, pero estamos haciendo una labor intensa en la protección del patrimonio. Es un lamentable hecho y hay que aprender lecciones y proyectarlas para aprender de eso en el futuro. Se denunció ante la Fiscalía en su momento dado, hemos tenido reuniones con los fiscales del caso y están recopilando información muy interesante al respecto, y no se puede divulgar por el momento esa información. Hay mucha crítica de gente que pregunta, y esta es la situación, y aprovecho este medio para llegar a la población y decirles que se está investigando, la Fiscalía tiene en desarrollo esa investigación ahorita. Se ha avanzado, hay datos muy importantes y que en su momento dado la Fiscalía a través de la Secultura divulgará.

Comprendo que el patrimonio arqueológico va mucho más allá de una cabeza de jaguar, pero estamos hablando de una escultura de 500 libras. No es como que yo tome la grabadora institucional y la meta en mi cartera al momento de irme. ¿El registro del inventario que entregó Federico Paredes es algo que usted impulsó o solo vino a dar continuidad a lo que su sucesor había iniciado?
Yo lo retomo. Entiendo que antes de la renuncia del anterior director se empezó a desarrollar y a diseñar esta estrategia. Es una gestión que por supuesto le voy a dar seguimiento y que estoy muy al pendiente de ella.

¿Cómo concibe usted su cargo en un país en el que a muy pocos les interesa el resguardo del patrimonio cultural?

Es un gran reto. Cuando se me ofreció el cargo pedí al señor Secretario que me diera tiempo para pensarlo. Lamentablemente no tuve mucho, tuve que decidir en la Semana Santa. Es un gran reto. Vivimos en un país en vías de desarrollo con muchos problemas sociales y venir a hablar de cultura, muchas veces probablemente no vayamos a encontrar eco. Pero es lo rico del reto también, y es ahí donde se pone a prueba la creatividad, no solamente mía, sino de todo el equipo que trabaja en la dirección. El patrimonio cultural es importante para el país, para nuestro desarrollo, veámoslo como un aliado para desarrollarnos como país. Sabemos que vamos a encontrar muchas barreras en el andar, pero también vamos a encontrar muchos aliados, mucho apoyo. Ese es el objetivo. Yo tengo la idea de trabajar en tres grandes ejes. Uno es la conservación y salvaguarda del patrimonio, la investigación del patrimonio y la divulgación. Es una cadena y esa puede ser una estrategia para llegar a la población, para que se apropie de su patrimonio.

¿Por qué debería de interesarle a la gente de El Salvador la protección de su patrimonio cultural?

El patrimonio tiene y debe de ser un eje primordial para todo país. Obviamente a través del patrimonio cultural se establecen procesos identitarios que todo país debe tener. Nosotros como ciudadanos tenemos identidades las cuáles son construidas a través de nuestro legado cultural. En ese sentido es importante que todo país proteja y salvaguarde el patrimonio cultural. El patrimonio cultural es de todos, no es del Estado, no es de la Secretaría de Cultura. Es de todos los salvadoreños.

¿Que exista una Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y una Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural significa que al Estado salvadoreño le importa resguardarlo?

Por supuesto que sirve de mucho tener una Ley que obviamente sabemos que tiene vacíos, pero que a la larga es un documento histórico para el desarrollo del país. La dirección desarrolla un rol importante en la salvaguarda del patrimonio cultural. Ambos, un instrumento legal y una estructura dentro del Estado son importantes y hacen su rol. No estoy diciendo que es lo único, ni que con esto baste y sobra. Se tiene que hacer un trabajo interinstitucional, articular con el sector público, con el sector privado, con los actores locales, con la gente que convive día a día con el patrimonio cultural. Hay mucha gente que ha crecido, vive y muere a la par de un sitio arqueológico, y quizás llegan a morir sin saberlo. Entonces, obviamente hay que hacer todo un trabajo de sensibilización para que la gente se apropie del patrimonio cultural. Uno defiende lo que quiere y lo que conoce. En la medida en que la población conozca el patrimonio cultural se lo va a apropiar, lo va a defender y va a ser parte medular e importante en esta labor tan loable que es la protección de nuestro patrimonio.

Entonces, como representante del Estado, usted afirma que al Estado sí le interesa la conservación del patrimonio cultural.

Por supuesto.

A partir de esto quería que retomáramos algunos casos emblemáticos de gestiones anteriores. Por ejemplo, usted dice que al Estado le interesa la conservación del patrimonio cultural, pero en 2006, bajo la gestión de Héctor Sermeño, hubo casos como la destrucción del sitio El Cambio; no logró documentarse bien un caso y eso conllevó la construcción de un proyecto habitacional al lado de Cihuatán, y así hay otros episodios en los que el Estado no logró atar cabos para cumplir con la responsabilidad que le corresponde. Usted que también formó parte de esa gestión, ¿qué tiene que decir al respecto?


En lo particular no me gusta hablar de gestiones anteriores, creo que no es ético ni profesional hacerlo. Por supuesto en este camino de la protección del patrimonio cultural se han cometido errores. Probablemente se están cometiendo y se van a cometer. Obviamente la perfección no existe, es algo que se va buscando en la cotidianidad, tanto nosotros como personas como en el trabajo que nosotros desarrollamos. En ese sentido, creo que lo importante a este punto no es señalar el error que se cometió en el pasado, sino aprender de ese error. ¿Qué falló en ese momento? ¿Fue el instrumento legal que se tenía, fue la persona que estaba al frente? Son diferentes variables las que se desarrollaron y llevaron a que se cometiera ese error. Creo que lo importante, más allá de señalar ese error en casos emblemáticos que permitieron la destrucción del patrimonio cultural, es aprender de esos casos y buscar permanentemente la manera de no cometer esos errores nuevamente.

Pero usted estaba en Concultura en ese momento, formaba parte de la gestión. Probablemente las órdenes vienen de arriba, pero, ¿usted, como parte del equipo, no pensó en ese momento: “púchica, cómo es posible que estas cosas sucedan”?

Por supuesto que sí. Yo era el técnico del departamento de arqueología de la antigua Concultura en ese momento y por supuesto que hay muchas cosas y decisiones que no se comparten. Yo creo que lo importante en ese caso, o más bien lo que yo aprendí es que los titulares, los directores, debemos de trabajar de una manera muy cercana con la parte técnica. Es decir, no debe de existir un divorcio, porque son los técnicos los que obviamente conocen los detalles del patrimonio arqueológico, edificado, etcétera. Entonces, la lección que me queda a mí ahora que estoy al frente de una dirección es trabajar de la mano y muy cerca de los técnicos porque ellos son los que conocen a profundidad el caso. Creo que lejos de existir un verticalismo dentro de la institución, debe de haber una horizontalidad con los diferentes departamentos o dependencias.

A propósito de gestiones anteriores: Federico Hernández, exdirector de Concultura, planteaba algo así como que no podía frenarse el progreso por la conservación del patrimonio. ¿Prevalece esa mentalidad de que lo que se necesitan son viviendas para la gente, así se tenga que sacrificar un terreno con vestigios arqueológicos enterrados?

Hay una discusión permanente de cómo el patrimonio cultural muchas veces es señalado como algo que entorpece el desarrollo. Siempre se sigue discutiendo al respecto. Un ejemplo: tenemos un terreno en donde se quiere desarrollar un proyecto habitacional y se le dice, no se puede porque se trata de un sitio arqueológico. Entonces, el patrimonio es señalado como algo que no permite el desarrollo, lo cual no es cierto y no debe de ser visto de esa forma. Soy del pensar que en la medida en que nosotros protejamos el patrimonio cultural estamos heredando a las nuevas generaciones esos procesos identitarios que ellos se van a estar formando cuando se desarrollen como ciudadanos. Yo de hecho sí creo mucho en el trabajo articulado, hay que buscar la manera de desarrollar un trabajo interinstitucional en el cual se diga: ese sector no se puede construir porque hay un patrimonio cultural arqueológico, pero se pueden buscar otras formas con las cuales no se altere el patrimonio, ya sea arqueológico o edificado. El problema es que yo puedo cuantificar un proyecto de construcción, pero no puedo cuantificar un patrimonio cultural. ¿Cuánto vale un sitio arqueológico? ¿Cuáles son los parámetros? Es invaluable, no tiene un valor económico. ¿Va a valer más un sitio arqueológico del clásico que uno del preclásico? En ese sentido, debe de sopesar el patrimonio cultural sobre el desarrollo, porque son bienes no renovables, no podemos destruir un sitio arqueológico y esperar que a la cuenta de cien años va a nacer otro. No es así. Entonces nuestro deber es protegerlo, conservarlo, preservarlo y socializarlo, ya sea a través de conferencias, de la apertura del sitio como futuro parque, etcétera. Tampoco estoy en contra del progreso del país, sé que es súmamente importante, pero se debe de hacer de una manera ordenada y respetando el patrimonio cultural.

Usted mencionaba el deber que tienen como Dirección. ¿Cómo se combate el uso de láminas alrededor del perímetro por parte de las constructoras para evitar que se vea qué es lo que han encontrado al estar escavando?

Aquí es un esfuerzo articulado. Entran tres actores. La Secultura, el dueño del inmueble y las municipalidades, porque son ellas las que avalan el trabajo de construcción, ya sea que se va a construir una casa, un parqueo, un edificio, qué sé yo. Obviamente hay casos en los cuales el dueño del inmueble no avisa y a veces nos damos cuenta en los inicios de las obras y se les pone paro. A través de las inspecciones que día a día los técnicos están haciendo en campo, otras veces son denuncias ciudadanas, lo cual es muy interesante, que dice mucho de cómo poco a poco se va fomentando esa sensibilidad para con el patrimonio. Tenemos casos en el que los vecinos hablan para decirnos que se han dado cuenta de que se está haciendo tal construcción y que creen que se está afectando un posible patrimonio. Eso es muy interesante y dice que la sociedad misma se está apropiando de su patrimonio, como debe de ser. Otras veces son las mismas municipalidades que se dan cuenta y no avisan. Hay muchos alcaldes que están conscientes de la importancia del patrimonio, que quieren trabajar de la mano con la Secretaría en todas las dimensiones del tema, lo cual es muy positivo, porque obviamente ellos son la autoridad local, los garantes de que se respete el patrimonio arqueológico.

Otro de los retos que me parece que tiene la Dirección es que no cuentan con un presupuesto asignado. A partir de todas las necesidades que ha identificado, no solo de contar con más personal técnico, sino de herramientas, ¿se ha hecho alguna solicitud para satisfacer las necesidades?
Con pasión por el trabajo, mucha mística, mucho esfuerzo y también mucha gestión. Soy del pensar que tenemos que tener apertura con la autogestión. Y hay muy buenos casos de autogestión. El Muhnes (Museo de Historia Natural de El Salvador) , por ejemplo, a través de su directora, Eunice Echeverría, que desarrollan diferentes investigaciones, ha hecho muchos convenios con diferentes instituciones que han colaborado o aportado equipo para equipar las condiciones de la colección botánica. Es un muy buen ejemplo de la autogestión, porque podemos equipar nuestro departamento. De hecho, la primera reunión que tuve con todos los jefes de departamento, un punto de agenda que hubo fue ese, les estaba pidiendo que hicieran autogestión. Creo que es difícil tener un presupuesto que va satisfacer al 100 % las necesidades, porque siempre vamos a querer más. No existe el presupuesto ideal, hay que trabajar con lo que se tiene y hay que ser creativos, y desarrollar la autogestión.

¿Diría entonces que con la creatividad es suficiente?

No. Sobre eso tenemos que trabajar, pero tampoco me puedo poner de brazos cruzados a decir que no me alcanza y por eso no puedo hacer nada. Esa no es la actitud.

Entiendo que uno siempre va a querer más, pero cuál sería el monto promedio que diría usted que le permitiría a la dirección trabajar mejor. Si pudiera hacer una lista como la que hacen los niños a Santa, ¿qué pediría?

Ahí se la mando en diciembre…

A partir de lo que ha visto en estos meses, lo más inmediato por lo menos…

La verdad es que no lo he profundizado a esa especificidad. Sin embargo, soy consciente de que hay muchas variables que a veces limitan el trabajo, pero como le repito, es un reto y un desafío que hay que superar y en lo particular estoy muy contento con los jefes y los técnicos de cada departamento, por esa creatividad que tienen y ese esfuerzo que le inyectan al trabajo cada día. Más allá de hacer listas. Pero en diciembre se la hago llegar.

Veámoslo desde el punto de vista más práctico. Mencionaba que no cuentan con la cantidad de técnicos que quisiera tener para las inspecciones.

Sí, claro. Y hay que pensar también que la demanda se ha acrecentado. Hay un aumento porcentual y obviamente eso demanda más trabajo y también eso de repente permite que se vaya acumulando un poco el trabajo. ¿Y cómo lo tenemos que superar y desarrollar? Pues yo espero que podamos tener más contrataciones.

¿En cuánto le gustaría que se incrementara el número de técnicos? ¿5 %, 10 %, 25 %?

Todo porcentaje es positivo. Tampoco es una limitante para no desarrollar el trabajo.

Usted mencionó en una entrevista que parte de sus planes era retomar proyectos de gestiones anteriores. ¿Cuáles son esos a los que vale la pena apostarle?

Obviamente hay todo un trabajo permanente en los proyecto de inspecciones, que son proyectos a los que por supuesto hay que darle seguimiento. Semana a semana tenemos demanda de ello. La administración de los parques arqueológicos, impulsar las investigaciones, los proyectos arqueológicos nacionales. Que yo considero que es una debilidad que hemos tenido, que no se ha logrado institucionalizar un proyecto arqueológico nacional.

¿Proyecto arqueológico nacional?

Puede ser tomar un sitio arqueológico y proyectarnos excavar ese sitio por cinco temporadas de campo anuales, pero ya con un objetivo planteado de lo queremos.

Hay muchos sitios arqueológicos que no cuentan con guías para el recorrido. 

Los parques arqueológicos es un tema importante. Actualmente el Estado es dueño de nueve, de los cuales, cinco son considerados parques arqueológicos: Joya de Cerén, San Andrés, Tazumal, Casa Blanca y Cihuatán. Poseen esta categoría porque tienen las capacidades mínimas para atender a los visitantes y a los turistas. Senderos interpretativos, baños, guías, museos, etc. Los cuatro restantes: Cara Sucia, Gruta El Espíritu Santo, Corinto, Ciudad Vieja y Las Marías también son sitios arqueológicos que es un reto en mi gestión poder trabajar por estos cuatro y ver de qué manera se puedan llevar a la categoría de parques. El secretario, cuando él fue director de patrimonio, trabajó en la transformación de Ciudad Vieja, entonces ahora como titular, me ha pedido encarecidamente que sigamos trabajando sobre esa línea y ya hay grandes avances para transformarlo en parque arqueológico. En Las Marías ya se van a empezar los trabajos mínimos para adecuar ese sitio para futuras investigaciones y ojalá en un futuro cercano adecuarlo como parque arqueológico.

Probablemente los guías no trabajen domingos o en vacaciones, que son las fechas en las que he ido, pero tampoco hay paneles con información de lo que tengo frente a mí.

Lamentablemente, museos ya no pertenece a la Dirección de Patrimonio, aunque esté dentro de un parque arqueológico, la información es parte del trabajo museológico y la organización de todo el recorrido y la inmobiliaria es también trabajo museográfico.

En 2006 se publicó un mapa de sitios arqueológicos, ¿se ha actualizado con el pasar de los años? Qué tanto se ha socializado con las alcaldías que son los que al final autorizan si procede o no construir algo en algún terreno.

El mapa se hizo con lo que se tenía hasta 2006, fue una gestión que la desarrolló Francisco Valdivieso, quien era el jefe del departamento de arqueología en ese entonces. Se hizo un trabajo bien articulado con el CNR, fue un trabajo muy bien ejecutado. Hoy, cuando yo veo ese mapa, es relativamente fácil ver cada punto, pero no se imaginan el trabajo que eso conllevó, porque participamos en ese entonces todos los arqueólogos que participamos en el departamento. Había que digitalizar las fichas, ir a buscar la ubicación más precisa. Hay todo un trabajo de logística enorme. Obviamente aquel mapa del 2006, el número de sitios arqueológicos se ha acrecentado. Para 2006 teníamos, si mal no recuerdo, tres o cuatro sitios arqueológicos subacuáticos identificados, hoy tenemos muchísimos más. Roberto Gallardo ha desarrollado trabajos de investigación más que todo con barcos sumergidos. Y se ha ido acrecentando ese número de sitios arqueológicos tanto en tierra como en agua. La labor de un atlas arqueológico es permanente, se tiene que estar actualizando año con año. Con respecto a la socialización del mapa, es un poco complejo. De todos es sabido que El Salvador como cualquier país de todo el mundo, sufre algo que se llama saqueo arqueológico. El tráfico ilícito se da en todo el mundo, es una mafia, y en todos los países vamos a tener ese delito cultural. Lamentablemente, así como puede haber gente que esté interesada en no destruir un patrimonio arqueológico, también hay otra gente que no la tiene y se dedica al saqueo arqueológico. ¿Qué pasa al socializar esa información? Puede haber gente que también esté buscando esos datos para ir a los sitios y saquearlos cuando nadie se dé cuenta. Entonces, es un arma de doble filo.

Entiendo su punto, quizá no tiene que ser algo a que se publique en todos los medios a nivel nacional, ¿pero no cree que es algo digno de compartir con sus contrapartes en la protección del patrimonio?

En lo que sí estoy de acuerdo es que hay que buscar el mejor mecanismo para socializar esta información. Algo que sea viable pero que no ponga en riesgo los sitios arqueológicos. Hay que hacer un trabajo muy fino y delicado de no aperturar esa información. Hay gente que tiene mucha conciencia, pero también hay mucha que no la tiene.

Comprendo, es complicado. ¿Cómo van a lograr que a los que les interesa sí estén informados?

La Ley dictamina que toda obra tiene que ser supervisada y las municipalidades tienen que estar al tanto, tiene que ser un trabajo articulado entre municipalidades, la Secretaría de Cultura y el dueño del terreno y la ciudada

EXIBMúsica 2016 (Expo Iberoamericana de Música)

exibmusica1.JPGEvora, Portugal / 5, 6 y 7 de mayo, 2016

 

exibmusica1.JPGEXIBMúsica 2016 (Expo Iberoamericana de Música)- (Evora Portugal) 5,6 y 7 de Mayo del 2016.
Abierto plazo de la convocatoria para Showcases (15 de octubre – 15 de noviembre 2015)

Los showcases son directos de 45 minutos de duración repartidos a lo largo de 3 días de programación.

EXIB Música reúne cada año un importante grupo de programadores de festivales, salas, sellos discográficos y prensa internacional, con el objetivo principal de ver escuchar y seleccionar propuestas para programar sus espacios.

EXIB Música te proporcionará las condiciones profesionales y la promoción para exhibir tu propuesta musical.

Los interesados deberán enviar a directos@exibmusica.com la siguiente información:
Biografía
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Si eres uno de los artistas seleccionados se te comunicarán las condiciones de participación en diciembre del 2015.

Tu participación fortalece la industria musical de Iberoamérica.
www.exibmusica.com

Convocatoria Anuario TAREA

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Fecha límite: 21 de marzo, 2016

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El Comité Editorial de TAREA. Anuario del Instituto de Investigaciones sobre Patrimonio Cultural convoca a la comunidad académica a enviar artículos, avances de investigación y reseñas de publicaciones, exposiciones y/o jornadas académicas sobre historia, historia del arte, conservación, restauración y temas de patrimonio en general, para el número 3 (2016).

Puede consultar las normas editoriales en el siguiente link:http://www.unsam.edu.ar/institutos/tarea/publicaciones.asp

Contacto: Lic. Claudia Crea

Comunicaciones 

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Universidad Nacional de San Martín
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El carnaval de Santiago de Cuba es declarado patrimonio cultural de la nación

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El carnaval de Santiago de Cuba ha sido declarado patrimonio cultural de la nación, por su carácter de tradición popular que mezcla valores artísticos e históricos de la región. Los santiagueros esperan que con esa denominación sus más importantes fiestas recuperen el brillo de ataño. 

 

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El carnaval de Santiago de Cuba ha sido declarado este sábado patrimonio cultural de la nación, por su carácter de tradición popular que mezcla valores artísticos e históricos de la región. El anuncio se hizo en La Alameda cuando se celebra el quinto centenario de la fundación de la villa.

Los santiagueros esperan que con esa denominación sus más importantes fiestas recuperen el brillo de ataño. La falta de una buena iluminación en las calles donde transcurren los desfiles, los problemas organizativos, la situación higiénica que atraviesa la urbe y las carencias materiales aún lastran a este evento popular que ha quedado insertado recientemente en la Red de carnavales del Caribe.

Con la intención de revitalizar el jolgorio, La Alameda ha vuelto a ser la principal arteria carnavalesca de la ciudad después de 26 años en que las festividades se trasladaron hacia otras calles. El área del jurado se ha instalado otra vez en la tradicional avenida y por ella discurren las 19 congas y paseos, además de las siete carrozas que este año forman parte de la festividad. Han sido invitadas cinco agrupaciones del Caribe y Europa, así como la Compañía de luces y fantasía de Remedios.

Se han ampliado a 39 las áreas carnavalescas y se ha ido al rescate de tradiciones con las verbenas en barriadas apartadas. Para lo cual más de un centenar de agrupaciones llevará espectáculos musicales a diferentes lugares. Sin embargo, los vecinos se quejan de que la programación de estas actividades no ha tenido una buena divulgación en los medios locales.

Carlos Kindelán, miembro del Comité Organizador, comentó a 14ymedio que “el área de la Avenida 40 en el Distrito José Martí no se habilitó este año por la cercanía con un brote de cólera, que mantiene hospitalizadas a más de 10 personas bajo sospecha de haber contraído la enfermedad”.

Por su parte, Carmen Benita Zamora, con más de 70 años, cuenta con nostalgia los tiempos en que La Alameda relucía durante los días de carnavales. “Esos momentos solo están en mi memoria”, evoca la mujer y agrega que “los desfiles, las congas, comparsas y paseos eran de mucha calidad”. Detalla también que “se distinguían las carrozas de tres y más pisos, como la de la cerveza Hatuey”.

Manuel Ballesteros de 45 años, recuerda que su madre lo llevaba al área del jurado para que disfrutara de los paseos y congas: “Las serpentinas no faltaban, era algo tradicional y veías las calles repletas de estas cintas de papel que adornaban y transmitían alegría”. En esta ocasión los recursos decorativos se han reducido a algunas banderolas y carteles.

Los carnavales santiagueros tienen sus orígenes en la procesión religiosa que cada 25 de julio se realizaba en honor al santo patrón Santiago Apóstol. La celebración se nutrió con la participación de los negros esclavos, la oleada de inmigrantes franceses y su servidumbre doméstica. De ahí la mezcolanza actual que hace convivir en una misma festividad los toques de tambor, la corneta china, los Mamarrachos y la Tumba Francesa.

Por: Yosmany Mayeta Labrada 

Tomado de: http://www.14ymedio.com/nacional/carnaval-Santiago-Cuba-declarado-patrimonio_0_1822617728.html