Ciudad de Guatemala, El Ministerio de Cultura y Deportes divulgó hoy la declaración de Patrimonio Cultural Intangible de Guatemala de “El original convite del 28 de junio, más que centenario, San Pedro Jocopilas, Quiché”.
Mediante resolución en el Diario de Centro América, la cartera instruyó al departamento de registro realizar la inscripción y a la dirección general encargada de estos bienes dictar las medidas de protección, defensa, conservación e investigación.
La decisión, adoptada luego de los estudios y consideraciones legales correspondientes, resalta el baile tradicional de disfraz y marimba que recorre las calles del municipio San Pedro Jocopilas, departamento Quiché, a poco más de 250 kilómetros de esta capital.
Esta expresión danzaria, que incorpora personajes de la actualidad y trajes típicos chapines, aglutina en una fiesta a comerciantes, agricultores, estudiantes, profesores, amas de casa, ladinos e indígenas.
Antes, en 2022, el Ministerio de Cultura y Deportes declaró Patrimonio “El Convite Centenario 7 de Diciembre, Leonardo Aníbal Gamarro Alvarado, de Chicamán, Quiché”, que se realiza cada año y pasó de generación en generación.
En este, los participantes bailan música popular como marimba, merengue, bachata y zarabanda durante más de diez horas por las residencias de esa demarcación.
Ese propio año también sumó en la lista a Los Gateadores de San Andrés Sajcabajá, Quiché, un grupo de hombres que gatean por aproximadamente 1,5 kilómetros con dos coronas de espinas amarradas al cuerpo, durante el Viernes Santo.
El rico Patrimonio de Guatemala está conformado por los más preciados legados a lo largo de la historia, elementos (materiales e inmateriales) que reflejan la herencia de las generaciones pasadas.
En la relación aparecen además la Huelga de Dolores de la Universidad de San Carlos, las Cofradías Indígenas y la representación escénica-dramática del Rabinal Achí.
El desfile de Los Fieros, la Oralidad del Valle Medio del Motagua, la elaboración del chocolate en Mixco, de mantequilla de costal y la Semana Santa enriquecen el legado nacional salvaguardado.
El proyecto nace con la misión de visibilizar la interconexión entre la naturaleza y la salud humana. Conoce cómo apoyar esta iniciativa.
Un espacio vivo donde la biodiversidad y el conocimiento ancestral se encuentran. Así es el Jardín Etnobotánico de Cochrane, un proyecto inédito en la patagonia que busca conectar a la comunidad de la provincia de Capitán Prat con el frágil y valioso patrimonio natural de la estepa patagónica.
Para hacer posible su inauguración y funcionamiento, la Fundación Naturaleza Pública ha lanzado una campaña de recaudación de fondos.
Uniendo naturaleza, salud y cultura
Este primer Jardín Etnobotánico de la Región de Aysén nace con la misión de visibilizar la interconexión entre la naturaleza y la salud humana.
A través de la combinación de arte, medicina, conocimientos ancestrales, ciencia y botánica, el espacio incluirá la primera muestra museográfica de plantas medicinales y etnobotánicas de la patagonia, desarrollada mediante procesos comunitarios de curaduría, exploración y creación colectiva.
El corazón del proyecto radica en la conservación de semillas nativas, fundamentales para preservar la biodiversidad y la memoria ecológica de la región.
Estas semillas no solo representan un recurso genético invaluable, sino que también portan en ellas memorias ancestrales, esperanza y regeneración, elementos esenciales para enfrentar los desafíos socioambientales actuales.
Diversas organizaciones locales forman parte de esta iniciativa, entre ellas el Comité Ambiental de Cochrane, Descubriendo, la Unión Comunal de Clubes de Adulto Mayor y agrupaciones indígenas como Manque y Newenche.
También colaboran entidades públicas como el Hospital de Cochrane, Conaf y SAG, junto con prestigiosas instituciones internacionales como Round River Conservation Studies.
Ecosistema en riesgo y una oportunidad de cambio
La Región de Aysén enfrenta un modelo histórico de subsistencia en constante oposición con la naturaleza, la cual suele percibirse como un desafío para las actividades productivas, como la ganadería y la agricultura.
En este contexto, la estepa patagónica, un ecosistema frágil y desconocido, que representa menos del 2% de superficie en las áreas protegidas del país, se encuentra en grave peligro debido a la expansión urbana y productiva, motivadas en parte por la falta de conocimientos y apreciación de la flora local.
La estepa patagónica alberga especies nativas únicas y ecosistemas cruciales, los cuales cumplen un papel clave en la captura de carbono.
Sin embargo, incendios, sobreexplotación ganadera y el desconocimiento sobre su importancia han acelerado su degradación. Esta desconexión ha limitado las iniciativas de conservación y ha reducido los beneficios que los ecosistemas saludables pueden aportar a la comunidad, debilitando la relación entre las personas y su territorio.
Desde 2022, los patios interiores del Hospital de Cochrane han sido cultivados junto a la comunidad empleando estas especies de la estepa, con la visión de convertirlos en núcleos de biodiversidad y salud.
Ahora, la consolidación del Jardín Etnobotánico permitirá fortalecer este espacio como un hito regional de bienestar, educación y conservación, donde la comunidad podrá reconectarse con su patrimonio natural y aprender sobre su riqueza biocultural.
Una solución: educar y conservar desde la comunidad
El Jardín Etnobotánico de Cochrane será el primer espacio de este tipo en la Patagonia, funcionando como un centro de educación ambiental, intercambio de conocimientos y promoción del bienestar a través del contacto con la naturaleza.
Su enfoque integrador permitirá a la comunidad explorar y transmitir saberes ancestrales y científicos, reforzando la identidad biocultural de la región.
Así lo señaló la directora del hospital Cochrane, Miriam Navarrete, informando que desde el año 2024 han cultivado los patios interiores, lo que se convirtió en un espacio colaborativo, de intercambio de experiencias y de convivencia.
En tanto la vinculadora comunitaria del proyecto, Celeste Cea, señaló que esta iniciativa marcará un hito en la historia de la comuna.
“Hubo una masiva convocatoria de participantes, todos muy motivados, logrando un trabajo asociativo y dinámico, que tuvo como resultado el rescate e intervención de tres de los jardines interiores de nuestro hospital, transformando estos espacios en jardines con temáticas sanadoras y que estarán a disposición de pacientes, usuarios y comunidad en general”, señaló.
Cómo apoyar esta iniciativa
Como parte de la campaña para el financiamiento de la creación del Jardín Etnobotánico de Cochrane, la Fundación Naturaleza Pública ofrece la plataforma para donaciones directas y además ha creado un stock limitado de cajitas de regalo con productos inspirados en la flora nativa de la estepa patagónica.
Las cajitas de regalo ya están disponibles, con envío a todo Chile, para reserva a través de Librería Bosque Chileno o directamente en el correo hola@naturalezapublica.org.
A través de un plan de manejo, acordado con el Consejo de Monumentos Nacionales, los administradores podrán realizar intervenciones en los inmuebles sin requerir de autorización previa para hacerlo, por ejemplo, en caso de normalizaciones eléctricas, cambio de suelos y cielos, reparaciones o acciones de restauración, siempre respetando los valores y atributos del bien.
El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) dio a conocer una nueva herramienta que busca facilitar las obras mantención y conservación de Monumentos Históricos (MH), de modo que estas puedan realizarse sin tener solicitar autorización previa ante el CMN para cada intervención que se efectúe en este tipo de inmuebles.
Se trata de la Guía Metodológica para la Elaboración de Planes de Manejo en Monumentos Históricos, un documento técnico completo, coherente y flexible, que entrega orientaciones para abordar la protección de un inmueble de interés patrimonial declarado como MH, basado en el análisis de sus valores, atributos, usos, problemáticas y proyecciones; considerando también a sus usuarios y comunidades. De este modo, se pueden incluir, por ejemplo, las tareas de reposición de suelos y cielos, la normalización eléctrica, cambio de puertas y escaleras o las reparaciones y acciones de restauración.
Dicho plan de manejo debe establecer las directrices apropiadas para esta conservación y definir, asimismo, las prioridades para su ejecución. Esto, considerando la preservación de los valores y atributos del bien, para su adecuada gestión, conservación y puesta en valor. Este instrumento debe ser elaborado por los administradores de los MH y ser validado y aprobado por el CMN, lo que permite la ejecución de obras de modo semestral y anual. Al término de los respectivos periodos, se debe remitir un informe al Consejo de las labores realizadas.
“Esta es una gran noticia para quienes gestionan Monumentos Históricos abiertos al público. Muchos requieren actualizar su uso y contar con herramientas para facilitar su conservación, porque los espacios patrimoniales deben estar vivos, no congelados en el tiempo. El plan de manejo, como el implementado por el Museo Nacional de Bellas Artes, permite planificar obras y garantizar una conservación responsable. Además, optimiza el trabajo del Consejo de Monumentos Nacionales, brindando claridad y certidumbre a todas las partes. Con un plan de manejo, ciertas intervenciones quedan aprobadas de antemano, lo que agiliza la conservación y fomenta su uso. Queremos dar el primer paso con los Monumentos Históricos del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y el Palacio Pereira, nuestra casa”, explicó la subsecretaria del Patrimonio Cultural y presidenta del CMN, Carolina Pérez Dattari.
La estructura de un plan de manejo debe incluir los antecedentes del inmueble (planimetría, fichaje, reseña histórica, valores y atributos y registro fotográfico), el diagnóstico del estado del edificio en cuanto a su estado de conservación, los objetivos generales y específicos que se busca alcanzar, la definición de usos, descripción general de los programas de manejo –en cuanto a conservación, normalización de instalaciones, habitabilidad, mantención y seguridad-, criterios de intervención, soluciones propuestas y monitoreo, entre otras.
El plan de manejo, que comenzará a entregarse próximamente a los administradores de MH, se suma a otra normativa que colabora en la protección de los MH, que son las autorizaciones previas para obras menores de mantención, un documento formalizado a través de una Resolución Exenta y consensuado con los administradores, con el que ya cuentan el Palacio de la Moneda, la Biblioteca Nacional y el propio Museo Nacional de Bellas Artes.
En Radio Pauta, el director de Patrimonio Cultural de la UC y exsubsecretario de Patrimonio del gobierno del expresidente Piñera, Emilio De la Cerda, explicó las razones de la demora en la aprobación de la ley.
Cada cierto tiempo, y particularmente desde el estallido social, se habla de la importancia del patrimonio, de la conservación del entorno urbano y de la falta de una protección pertinente, rápida y eficiente para el patrimonio nacional.
Chile carece de los instrumentos adecuados para el resguardo y para el cultivo de un patrimonio cultural. La ley vigente es antigua, data de un decreto de 1925, por lo tanto, sus conceptos e instrumentos, no están a la altura de lo que requiere Chile hoy.
Por eso, durante la segunda administración del expresidente Piñera se elaboró un proyecto de ley que fue aprobado por el Congreso a fines del 2022, pero luego el Ejecutivo hizo algunas indicaciones y aún no logra ser aprobado.
Ley de Patrimonio: ¿Por qué duerme aún en el Congreso?
En Ciudad Pauta de Radio Pauta, Emilio De la Cerda, director de Patrimonio Cultural de la Universidad Católica abordó la demora en la discusión de la ley del Patrimonio Cultural, y las razones de este entrampamiento.
Al respecto De la Cerda indicó que “veo positivamente que el Ejecutivo haya ingresado indicaciones al proyecto (…) y que haya hecho propio los aspectos que le han parecido rescatables“.
En ese sentido indicó que al comparar las indicaciones con el proyecto original, “hay un 80% de coincidencia, lo que es positivo porque reconoce la labor de los gobiernos previos y pone en agenda lo que el Gobierno quiere impulsar”.
“Incorpora temas de patrimonio indígena, hace modificaciones a la orgánica del Consejo de Monumentos, toca el tema arqueología, hizo una consulta indígena e incorpora indicaciones en ese plano, ya que ese fue el gran nudo del debate en el Congreso los cuatro años que estuvimos nosotros en la administración, y eso despeja la cancha para que el proyecto pueda avanzar”, explicó.
Así, señaló que si bien puede haber diferencias políticas respecto de este tema, hay bastante acuerdo en aquellos temas en los que se debe avanzar y reconoció que hay una bancada transversal en el Senado dispuestos a avanzar.
Ley de Patrimonio: ¿Por qué duerme aún en el Congreso?
En Radio Pauta, el director de Patrimonio Cultural de la UC y exsubsecretario de Patrimonio del gobierno del expresidente Piñera, Emilio De la Cerda, explicó las razones de la demora en la aprobación de la ley.
Cada cierto tiempo, y particularmente desde el estallido social, se habla de la importancia del patrimonio, de la conservación del entorno urbano y de la falta de una protección pertinente, rápida y eficiente para el patrimonio nacional.
Chile carece de los instrumentos adecuados para el resguardo y para el cultivo de un patrimonio cultural. La ley vigente es antigua, data de un decreto de 1925, por lo tanto, sus conceptos e instrumentos, no están a la altura de lo que requiere Chile hoy.
Por eso, durante la segunda administración del expresidente Piñera se elaboró un proyecto de ley que fue aprobado por el Congreso a fines del 2022, pero luego el Ejecutivo hizo algunas indicaciones y aún no logra ser aprobado.
Ley de Patrimonio: ¿Por qué duerme aún en el Congreso?
En Ciudad Pauta de Radio Pauta, Emilio De la Cerda, director de Patrimonio Cultural de la Universidad Católica abordó la demora en la discusión de la ley del Patrimonio Cultural, y las razones de este entrampamiento.
Al respecto De la Cerda indicó que “veo positivamente que el Ejecutivo haya ingresado indicaciones al proyecto (…) y que haya hecho propio los aspectos que le han parecido rescatables“.
En ese sentido indicó que al comparar las indicaciones con el proyecto original, “hay un 80% de coincidencia, lo que es positivo porque reconoce la labor de los gobiernos previos y pone en agenda lo que el Gobierno quiere impulsar”.
“Incorpora temas de patrimonio indígena, hace modificaciones a la orgánica del Consejo de Monumentos, toca el tema arqueología, hizo una consulta indígena e incorpora indicaciones en ese plano, ya que ese fue el gran nudo del debate en el Congreso los cuatro años que estuvimos nosotros en la administración, y eso despeja la cancha para que el proyecto pueda avanzar”, explicó.
Así, señaló que si bien puede haber diferencias políticas respecto de este tema, hay bastante acuerdo en aquellos temas en los que se debe avanzar y reconoció que hay una bancada transversal en el Senado dispuestos a avanzar.
De la Cerda explicó que la ley de patrimonio cultural viene a recoger la tradición que Chile tiene. “Desde el año 1970 que existe la ley y tenemos una institucionalidad completamente desbordada, basada en un Consejo de Monumentos que decide todo desde Santiago en una categorización de lo monumental“.
Agregó además que “no está el patrimonio inmaterial, no están los sitios de memoria y tampoco hay herramientas de gestión y financiamiento de dicho patrimonio”.
Por eso,explicó que el debate que se ha generado, aborda esas tres materias; por un lado lo institucional y orgánico, y por otro, avanzar en descentralizar el Consejo de Monumentos.
Destacó además la importancia de la gestión del patrimonio. Entre los puntos que mencionó está el financiamiento que incluye los subsidios, fondos y exenciones tributarias, y al mismo tiempo, la articulación de los instrumentos de planificación territorial con visión de patrimonio.
“Pasar de la visión que entiende el patrimonio como el lastre del desarrollo a entender que hay una dimensión integral de la sociedad, donde la defensa y el cuidado del patrimonio cultural es una dimensión más del del desarrollo. Por eso la ley está firmada por Minería, Energía, Medio Ambiente, Obras públicas, Bienes Nacionales, Minvu, Justicia, Educación y Cultura”, argumentó.
Asimismo indicó que “la protección del patrimonio cultural se realiza para conservar lo que ahí está, pero si tú solo piensas en conservarlo y no hay gestión o proyectos nuevos que cambien su uso y respeten la forma original, eso decae, se abandonan, terminan quemados, terminan tomados, terminan deteriorando la ciudad”.
ARCHLAND, empresa especializada en organización de concursos de arquitectura tiene el honor de presentarle su concurso más importante, el que permitirá que la Ciudadela de Choquequirao logre el grado de Patrimonio de La Humanidad y sea considerado la segunda maravilla arqueológica del Perú, luego de Machu Picchu, dentro del circuito turístico. Dicho circuito formará parte de la propuesta y será incluido gracias al propio concurso, su promoción de modo de lograr alcanzar más de 5000 arquitectos del mundo a fin de solucionar y promover este maravilloso lugar.
El proyecto: Un Hostal-Museo
El “Hostal-Museo” que se diseñará pretende ser un nuevo prototipo de modelo de alojamiento tipo hostal a nivel mundial, cuyo objetivo principal es el disfrute del paisaje y del entorno, no el nivel de confort que éste ofrece. Dentro de este esquema, el “Hostal-Museo” es más un lugar para ser que un lugar para estar: de disfrute del contexto antes que de disfrute de la infraestructura. De esta manera, el entorno se libera de los residuos contaminantes excesivos que produce la intensa rotación de visitantes. Se da mayor valor a la experiencia temporal y activa del evento en sí (observación de la Ciudadela de CHOQUEQUIRAO) que a la eficiencia y complejidad que las instalaciones puedan ofrecer para una estadía más prolongada.
Es una iniciativa conjunta de la Unidad de Patrimonio Cultural Inmaterial, de la Dirección Regional del Servicio del Patrimonio en Valparaíso y las comunidades legatarias del Teatro Tradicional de Títeres, la Música Bohemia Tradicional de Valparaíso y los Cantores a lo Poeta en la región.
La Subdirección Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial, del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT), publicó hoy tres (3) catálogos digitales con la información de contactos de titiriteros, músicos y poetas populares de la región de Valparaíso, pertenecientes a las comunidades de estas expresiones y prácticas culturales reconocidas en el Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial en Chile.
Las publicaciones están disponibles en el sitio web institucional www.patrimonioinmaterial.gob.cl y pueden ser descargadas por todas las personas interesadas.
Acerca de los catálogos
Esta iniciativa parte de una realidad y necesidad concreta en la región: en Valparaíso existen tradiciones de patrimonio inmaterial que son de origen productivo; es decir, hay comunidades cultoras que viven y se sustentan del trabajo cultural que realizan siendo necesario fomentar y difundir este quehacer como una medida de salvaguardia de dichas prácticas.
Por lo anterior, el objetivo de las nuevas publicaciones –en formato de ficha y catálogo- será contribuir con la difusión y promoción del trabajo que realizan las y los exponentes de la Música Bohemia Tradicional, del Teatro Tradicional de Títeres y del Canto a lo Poeta. De esta forma el equipo de gestión del patrimonio en la región, fomenta su contratación de los cultores y cultoras en diversos escenarios locales, regionales, nacionales e internacionales.
En los catálogos se podrán revisar reseñas biográficas de cultores/as y agrupaciones, fotografías, link a sus redes sociales y datos de contacto. Las tres publicaciones están orientadas y dirigidas a la ciudadanía en general , en especial a instituciones públicas y privadas interesadas en contratar los servicios artísticos y patrimoniales que ofrecen cultoras, cultores y agrupaciones.
El proceso de creación de los catálogos se realizó en conjunto con las comunidades cultoras del Teatro Tradicional de Títeres, de la Música Bohemia de Valparaíso y con Cantores a lo Poeta. Las reseñas e información dispuesta en el catálogo fue revisada junto a las comunidades y cuenta con las autorizaciones correspondientes.
La opinión institucional
El Director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la región de Valparaíso, Salvador Angulo, comenta que: “La iniciativa de realizar estos catálogos corresponden a medidas de salvaguardia acordadas entre la comunidad cultora y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, cuya finalidad es difundir el valor patrimonial de estas tradiciones, conocer a los cultores y cultoras sostenedores de estas prácticas y fomentar su circulación en diversos espacios y escenarios”.
Para Lilian Meneses,Encargada de Patrimonio Inmaterial en la región porteña, “nuestro trabajo como institución es visibilizar el patrimonio inmaterial que existe en la región de Valparaíso, y los catálogos son una herramienta de difusión gráfica que nos permite llegar de manera más cercana y rápida a la ciudadanía, y además ofrecer a las comunidades cultoras de la Música Bohemia, Canto a lo Poeta y Teatro Tradicional de Títeres una plataforma para difundir los servicios culturales que desarrollan como parte de su trabajo remunerado”.
Meneses añade que “para realizar este trabajo también se realizaron sesiones fotografías en diversas locaciones para poder contar con imágenes profesionales de buena calidad en esta publicación. Asimismo, las fotografías resultantes fueron entregadas a cada cultor/a para que puedan utilizarlas en sus proyectos personales, como difusión de espectáculos, actividades y/o productos creativos”.
La opinión de los cultores
Con mucha humildad, Arnoldo Madariaga López, parte de la emblemática Familia Madariaga, reconocida como Tesoro Humano Vivo, dice que “para mi es importante estar en este catálogo porque nos hace visible a quienes no nos conocen. Y así poder ser contactados para prestar un servicio de nuestro arte. Los invito a revisar este material”.
Por su parte, Waleska Vilches y Kathy Sagrego, integrantes de la Colectiva Artística Medioambiental La Capuchina y cultoras del Teatro Tradicional de Títeres dicen que “para nosotras es importante estar en el catálogo 2025 porque es una ventana que nos permite visibilizar nuestro trabajo, porque abrazamos el arte titeril como un tradición que nos ayuda a volver a la infancia, que nos transporta y nos enlaza con la alegría, con el juego, con el dinamismo, la ternura Y la magia de crear, comunicar y entrega”.
Para Rafael Brozzi, director de la compañía de muñecos Marionautas, “este catálogo refleja el trabajo que venimos haciendo los titiriteros y las titiriteras de la quinta región. Los invito a que revisen este material”.
nalmente, Lorena Huenchuñir cultora de la Música de la Bohemia Tradicional de Valparaíso señala que “esta iniciativa es un real aporte a la difusión y a la visibilización de toda la comunidad cultora en el trabajo de la música”.
Un mural de 1.500 años ha salido a la luz en Pañamarca, revelando detalles que podrían cambiar la comprensión de la civilización moche. Esta obra desafía antiguas concepciones sobre su estructura social y el papel de la mujer en una de las culturas más fascinantes de América del Sur.
La historia de las civilizaciones precolombinas está en constante evolución a medida que nuevas evidencias emergen. En esta ocasión, el hallazgo de un mural en el norte de Perú podría aportar información clave sobre la organización social y política de los moche. Este descubrimiento plantea interrogantes sobre el poder y la participación femenina en una cultura que hasta ahora se había considerado predominantemente masculina en términos de liderazgo.
El descubrimiento en Pañamarca
El sitio arqueológico de Pañamarca, un centro ceremonial de la cultura moche que floreció entre los siglos II y VII, ha sido testigo de una de las revelaciones más importantes de los últimos años. Investigadores encontraron un mural en excelente estado de conservación que presenta imágenes de mujeres en posiciones de poder y liderazgo.
La escena más impactante muestra a una mujer sentada en un trono, aparentemente recibiendo a un grupo de personas. Esta representación es inusual dentro del arte mural moche y podría indicar que las mujeres ocupaban roles más influyentes de lo que se había supuesto hasta ahora.
Interpretaciones del mural
El arte mural moche solía enfocarse solamente en deidades, rituales y figuras de poder masculino. Sin embargo, la presencia prominente de una mujer en este mural ha llevado a los arqueólogos a reconsiderar algunas teorías sobre la estructura social de esta civilización.
La arqueóloga Jessica Ortiz Zevallos sugiere que las imágenes podrían representar un espacio de autoridad compartido entre hombres y mujeres. En la escena también aparecen figuras masculinas con coronas, lo que indica que el mural no excluye el liderazgo masculino, sino que sugiere un modelo más complejo de organización política y religiosa.
Además, los símbolos presentes en el mural, como los motivos lunares y marinos, sugieren una posible relación con la espiritualidad, los ciclos naturales y los rituales de fertilidad. Esto podría significar que las mujeres tenían un papel importante en las ceremonias religiosas o en la transmisión del conocimiento espiritual.
¿Quién era la mujer representada?
Aún no está claro si la figura femenina retratada en el mural corresponde a una persona histórica real o si es una representación simbólica de liderazgo y divinidad. Algunos investigadores consideran que podría haber sido una sacerdotisa o una gobernante con gran influencia dentro de la sociedad moche.
Esta representación también plantea la pregunta de si las mujeres realmente desempeñaban funciones de liderazgo en la civilización moche o si esta imagen es una expresión de un ideal espiritual. Resolver esta cuestión podría transformar la comprensión actual sobre la dinámica social y política de la época.
Impacto del hallazgo en la historia peruana
Este descubrimiento destaca la relevancia de la arqueología para la reconstrucción del pasado y la reinterpretación de los sistemas de poder en civilizaciones antiguas. La presencia de mujeres en un contexto de autoridad dentro de la cultura moche sugiere que su estructura social podría haber sido más equitativa o flexible de lo que se creía previamente.
El mural de Pañamarca no solo abre un nuevo capítulo en la historia del Perú precolombino, sino que también desafía la visión tradicional de que el poder en esta civilización era exclusivamente masculino. Mientras los investigadores continúan analizando esta obra, su significado sigue generando debates en la comunidad académica y entre los entusiastas de la historia.
Más allá de su belleza visual, este mural representa un testimonio invaluable de la diversidad cultural y de la complejidad de las sociedades antiguas. Su estudio continuo podría revelar más pistas sobre el papel de las mujeres en la historia de América del Sur y sobre las estructuras de poder en la cultura moche.
El Gobierno de México informó este lunes de la restitución de 915 bienes culturales pertenecientes al patrimonio del país, los cuales fueron recuperados desde Estados Unidos mediante gestiones diplomáticas y cooperación con instituciones extranjeras.
Las secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informaron en un comunicado conjunto que la entrega oficial se cumplió el pasado 3 de marzo.
Entre los bienes devueltos destaca la entrega de 828 piezas prehispánicas por parte de la Colgate University, en Hamilton, Nueva York, así como la restitución de una figura antropomorfa olmeca, elaborada entre 900 y 400 a.C. en el centro de México.
La recuperación de estos objetos forma parte de una estrategia nacional para la protección del patrimonio cultural y la lucha contra el tráfico ilícito de bienes arqueológicos.
Recuperación y autenticidad de los bienes
La entrega de estos monumentos arqueológicos muebles fue presidida por María José Buerba Romero Valdés, directora para la Restitución del Patrimonio Cultural de la SRE, y Alejandro Bautista Valdespino, subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles del INAH.
De acuerdo con Buerba, la recuperación de estos bienes se logró gracias al trabajo coordinado entre la Embajada de México en Washington, y los consulados generales en Los Ángeles y Nueva York.
Bautista explicó que los objetos fueron sometidos a análisis por especialistas del INAH, quienes confirmaron su autenticidad mediante inspecciones físicas y estudios iconográficos.
Señaló que estos bienes son testimonio material de las diversas culturas que habitaron el territorio mexicano antes de la llegada de los españoles.
Piezas de alto valor histórico
Los objetos recuperados abarcan un periodo de 3.000 años, desde el Formativo (1500 a.C.) hasta el Posclásico Tardío (siglo XVI).
Su procedencia es diversa, incluyendo regiones como el occidente de México, el Bajío, la costa del Golfo, el Altiplano Central, Oaxaca y el área maya del sureste mexicano.
Entre las piezas más destacadas se encuentra una figura antropomorfa olmeca, modelada en barro, que representa a un personaje masculino en posición sedente, con las piernas cruzadas y una mano sosteniendo la rodilla.
La escultura, de 12 centímetros de largo y 8 centímetros de ancho, presenta deformación craneal y rastros de pigmentación roja, características típicas del arte olmeca.
Su imagen apareció en la obra The Art of Ancient Mexico (1954), como parte de una colección privada sin más datos de procedencia.
Además, el acervo incluye un yugo de estilo olmeca (1000-400 a.C.), elaborado en roca metamórfica mediante desgaste por abrasión, y una máscara teotihuacana fechada entre los años 100 y 600 d.C.
También se recuperaron vasijas, figurillas antropomorfas y zoomorfas, así como objetos de las culturas prehispánicas mexicanas maya, tolteca y teotihuacana.
Las piezas ya se encuentran bajo resguardo del INAH para su análisis, conservación y futura exhibición.
Durante la Administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), México implementó una serie de acciones y estrategias jurídicas a fin de propiciar la restitución del patrimonio cultural mexicano que se localiza ilícitamente en el extranjero, gracias al esfuerzo conjunto de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura.
A nivel global, las embajadas y consulados de México recuperaron unas 14.000 piezas culturales durante el Gobierno de López Obrador, que combatió subastas en ciudades como Nueva York, París y Roma, en las que aparecen objetos robados o que pertenecen al patrimonio de México, además de intensificar las demandas ante Gobiernos extranjeros para recuperar piezas arqueológicas y artísticas. EFE
Un equipo de arqueólogos encontró en San Isidro cinco figuras con expresiones que varían según el ángulo de observación. Se cree que fueron utilizadas en ceremonias y narraciones simbólicas hace más de dos mil años
En lo alto de una pirámide en San Isidro, El Salvador, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Varsovia descubrió cinco figuras de arcilla de aproximadamente 2.400 años de antigüedad que podrían haber sido utilizadas como marionetas en rituales públicos. Este hallazgo, data del año 400 a.C.
Según informó Live Science, las figuras presentan características únicas, como cabezas desmontables y expresiones faciales que cambian dependiendo del ángulo desde el que se observan.
El arqueólogo Jan Szymański, líder del equipo de investigación, contó en diálogo con Antiquity, fueron encontradas en 2022 durante excavaciones en la pirámide más alta del sitio arqueológico de San Isidro.
El hallazgo sugiere conexiones culturales y comerciales entre El Salvador y Guatemala en la antigüedad (PASI)
Inicialmente, se pensó que podrían ser ofrendas funerarias, pero la ausencia de restos humanos en el lugar llevó a los investigadores a reconsiderar su propósito.
Según detalló Science, probablemente fueron utilizadas en representaciones teatrales o rituales públicos para narrar eventos míticos o reales, lo que sugiere un uso simbólico y ceremonial.
Las cinco figuras, que representan a cuatro mujeres y un hombre, destacan por su diseño peculiar. Tres de ellas miden cerca de 30 centímetros de altura, mientras que las otras dos son más pequeñas, con tamaños de 10 centímetros y 18 centímetros.
Según explicó Szymański, las cabezas desmontables de las figuras más grandes tienen pequeños orificios en el cuello, lo que permitió a los investigadores deducir que podrían haber sido manipuladas con cuerdas, como marionetas.
Este diseño habría permitido que las figuras movieran sus cabezas, simulando hablar, cantar o incluso gritar.
Una de las características más llamativas de estos objetos es su capacidad para transmitir diferentes emociones dependiendo del ángulo desde el que se observan.
Desde un nivel de los ojos, las figuras parecen enojadas; desde arriba, parecen sonreír, y desde abajo, muestran una expresión de miedo.
Según consignó Independent, este detalle podría haber sido intencional, diseñado para enriquecer las representaciones rituales en las que se utilizaban.
Las cinco figuras, que representan a cuatro mujeres y un hombre, destacan por su diseño peculiar. Tres de ellas miden cerca de 30 centímetros de altura, mientras que las otras dos son más pequeñas, con tamaños de 10 centímetros y 18 centímetros.Las expresiones faciales de las figurillas cambian según el ángulo de observación (PASI)
Según explicó Szymański, las cabezas desmontables de las figuras más grandes tienen pequeños orificios en el cuello, lo que permitió a los investigadores deducir que podrían haber sido manipuladas con cuerdas, como marionetas.
Este diseño habría permitido que las figuras movieran sus cabezas, simulando hablar, cantar o incluso gritar.
Una de las características más llamativas de estos objetos es su capacidad para transmitir diferentes emociones dependiendo del ángulo desde el que se observan.
Desde un nivel de los ojos, las figuras parecen enojadas; desde arriba, parecen sonreír, y desde abajo, muestran una expresión de miedo.
Según consignó Independent, este detalle podría haber sido intencional, diseñado para enriquecer las representaciones rituales en las que se utilizaban.Este hallazgo se encuentra en San Isidro, El Salvador (PASI)
Según explicó Szymański en el artículo publicado en la revista Antiquity, este descubrimiento contradice la idea de que El Salvador estaba culturalmente atrasado o aislado en la antigüedad.
Por el contrario, evidencia la existencia de comunidades dinámicas y conectadas que intercambiaban ideas y bienes con lugares lejanos.
Live Science destacó que este tipo de figurillas, conocidas como “figurillas Bolinas”, ya habían sido encontradas en otros sitios arqueológicos, pero casi siempre en fragmentos o en contextos alterados.
Un hallazgo similar ocurrió en 2012 en el sitio maya de Tak’alik Ab’aj, en Guatemala, donde se descubrieron seis figuras completas, incluidas algunas con cabezas móviles. Estas figurillas guatemaltecas, que datan del período Preclásico Medio (350-100 a.C.), también se asociaron con rituales y representaciones simbólicas.
El Salvador, a pesar de su rica historia precolombina, ha sido históricamente subestimado en investigaciones arqueológicas.
Según explicó Szymański, esto se debe en parte a la devastación causada por la erupción del volcán Ilopango entre los años 400 y 500 d.C.
Este evento catastrófico liberó una cantidad de gases y cenizas volcánicas diez veces mayor que la erupción del Monte Vesubio en Pompeya, enterrando gran parte de los asentamientos y artefactos de la región bajo capas de ceniza.
Además, la alta densidad de población actual en el país limita las excavaciones arqueológicas, lo que ha dificultado la reconstrucción de su pasado.
El hallazgo en San Isidro no solo aporta información sobre las prácticas rituales de las comunidades precolombinas, sino que también plantea nuevas preguntas sobre su organización social y política.
Según explicó Szymański, mientras que las sociedades mayas cercanas estaban desarrollando monarquías, San Isidro parece haber sido una comunidad más igualitaria, donde múltiples voces podían ser representadas.
Estas, con sus expresiones cambiantes y su posible capacidad para “hablar” en diferentes idiomas, podrían simbolizar esta diversidad cultural y lingüística.
Un equipo de expertos localizó vestigios del navío hundido en 1852 en aguas brasileñas. La exploración busca recuperar fragmentos de su historia y dar visibilidad a la memoria de los esclavizados, informa The New Yorker
Por siglos, el océano Atlántico fue testigo y cómplice del comercio transatlántico de esclavos, una de las tragedias humanas más devastadoras de la historia.
Millones de africanos fueron capturados, transportados en condiciones inhumanas y vendidos en América. Sin embargo, hasta hace pocos años, la arqueología marítima no había logrado identificar ningún barco hundido durante la travesía conocida como el Medio Pasaje.
Hoy -como cuenta un artículo de la prestigiosa The New Yorker-un grupo de arqueólogos trabaja en la recuperación de estos naufragios para reconstruir su historia y devolver a las comunidades afrodescendientes parte de su memoria.
La exploración del Camargo
Uno de los hallazgos más recientes es el del Camargo, un barco esclavista de dos mástiles que se hundió en 1852 en Angra dos Reis, Brasil. Un equipo de arqueólogos ha localizado el pecio, sumergido en el lodo marino, donde aún se pueden encontrar restos de madera calcinada.
Las condiciones de la exploración son extremas: el agua es turbia y la visibilidad, casi nula, lo que obliga a los arqueólogos a trabajar guiándose por el tacto en lo que denominan “arqueología en braille”.
Además, cuentan con recursos limitados y han recurrido incluso al préstamo de tecnología de embarcaciones privadas para mejorar sus herramientas de búsqueda.
El auge de la arqueología de barcos esclavistas
Hasta hace menos de una década, no se conocía la ubicación de ningún barco hundido durante la travesía forzada de esclavos. Sin embargo, desde 2015, varias embarcaciones han sido identificadas:
São José, un barco portugués que se hundió frente a Sudáfrica con 200 africanos a bordo.
Clotilda, el último barco esclavista que llegó a Estados Unidos, hallado en 2018 en el río Mobile, Alabama.
L’Aurore, una nave francesa que naufragó frente a Mozambique tras un motín de esclavizados.
Sénégal, un barco británico destruido en 1781 en aguas de Dakar.
Estos descubrimientos han sido posibles gracias al Proyecto de Naufragios de Esclavistas (Slave Wrecks Project, SWP), una iniciativa liderada por el Smithsonian en colaboración con museos y universidades de distintos países.
Su objetivo no es solo la exploración científica, sino también la reparación histórica y la formación de arqueólogos afrodescendientes.
El Camargo y la historia de su capitán
El Camargo tiene una historia particular dentro del tráfico de esclavos. Fue el último barco esclavista en llegar a Brasil tras la prohibición de la trata en 1850. Su capitán, Nathaniel Gordon, un estadounidense de Portland, Maine, logró desembarcar su cargamento humano en Brasil y luego incendió el barco para borrar la evidencia.
Gordon realizó varias travesías hasta que fue capturado por la marina de Estados Unidos en 1860. Aunque el comercio de esclavos estaba prohibido desde hacía décadas, la ley rara vez se aplicaba.
Sin embargo, en un contexto de Guerra Civil y presiones abolicionistas, el gobierno de Abraham Lincoln decidió hacer de Gordon un ejemplo. En 1862, fue ejecutado, convirtiéndose en el único estadounidense condenado a muerte por tráfico de esclavos.
El quilombo de Santa Rita (y una aclaración necesaria)
El hallazgo del Camargo ha sido particularmente significativo para la comunidad del Quilombo Santa Rita do Bracuí, un asentamiento de descendientes de esclavizados cerca del lugar donde el barco desembarcó su carga humana.
La tradición oral del quilombo sostiene que muchos de sus antepasados llegaron a Brasil en el Camargo.
(Y aquí se impone una aclaración, especialmente necesaria para lectores argentinos: si bien en Argentina el término “quilombo” es considerado una mala palabra, sinónimo de “desorden”, originalmente el término denomina a los centros de resistencia de los esclavos afrobrasileños).
Los quilombos han convertido el descubrimiento en un símbolo de lucha por el reconocimiento y la reparación histórica. Buscan que el Estado brasileño les otorgue títulos de propiedad sobre las tierras que habitan, un derecho garantizado por la Constitución pero pocas veces cumplido. Además, esperan que la excavación del Camargo impulse el turismo histórico y la formación de jóvenes en arqueología submarina.
El caso de la Clotilda y la reconstrucción de la memoria en EE.UU.
La historia del Camargo tiene un paralelo en Estados Unidos con la Clotilda, el último barco esclavista que llegó a Alabama en 1860. Tras desembarcar a sus cautivos, el capitán incendió el barco para ocultar su crimen.
Más de un siglo después, los descendientes de aquellos esclavizados fundaron Africatown, una comunidad que aún conserva su identidad africana.
El hallazgo del pecio en 2018 generó un renovado interés en la historia de Africatown, atrayendo inversionistas y turistas. Sin embargo, también abrió un debate: ¿el barco debe ser exhibido o permanecer bajo el agua para su conservación?
Mientras algunos creen que el pecio debe convertirse en un museo flotante, otros argumentan que el dinero debería destinarse a mejorar las condiciones de vida de los descendientes de los esclavizados.
¿Cómo conmemorar estos naufragios?
Los naufragios de barcos esclavistas no solo son vestigios arqueológicos, sino testigos de la historia de la diáspora africana. Sin embargo, su conmemoración sigue siendo objeto de debate.
En Brasil, el hallazgo del Camargo ha inspirado la idea de construir un memorial flotante. En Mozambique, la excavación de L’Aurore ha llevado a la identificación de antiguos barracones de esclavos en islas cercanas.
En Benín, el gobierno ha impulsado la construcción de un museo sobre la trata que incluirá una réplica de un barco negrero con figuras de esclavizados en su interior, una iniciativa que algunos críticos consideran demasiado cercana al espectáculo.
Para muchas comunidades afrodescendientes, la verdadera reparación no está en los museos ni en los monumentos, sino en la restitución de tierras, el acceso a educación y el reconocimiento de los traumas heredados de la esclavitud.
El agua como tumba y como resistencia
En la cosmovisión de muchas culturas africanas, el océano es una frontera entre el mundo de los vivos y el de los ancestros. En la tradición de algunas religiones afroamericanas, las almas de los esclavizados ahogados en la travesía siguen habitando las aguas.
En el sitio del Camargo, un sacerdote de candomblé realizó un ritual en honor a los muertos, depositando una pequeña urna en el fondo marino como símbolo de su entierro simbólico.
Para muchos, estos gestos son tan importantes como los hallazgos arqueológicos, porque reconocen la humanidad de aquellos que fueron reducidos a mercancía.