Subsecretaría del Patrimonio se adjudica fondo de la UNESCO que posibilitará a la Biblioteca Nacional la preservación de archivos fotográficos, audiovisuales y sonoros de la época de la dictadura en Chile

Durante el XIX Comité de la UNESCO para la Protección de los Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado, realizado en París el 11 de diciembre de 2024, fue aprobado el proyecto presentado por la Subsecretaría del Patrimonio Cultural de Chile al Fondo de Asistencia Internacional de la Convención de La Haya de 1954. Los recursos fueron otorgados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La iniciativa “Fortalecimiento y protección de la memoria de resistencia chilena mediante la digitalización y preservación de los archivos fotográficos, audiovisuales y sonoros de la Biblioteca Nacional del período de la dictadura”, es el primer proyecto de Chile en recibir el financiamiento del Fondo de Asistencia Internacional de la Convención de La Haya. 


Los fondos otorgados al país permitirán a la Biblioteca Nacional de Chile conservar y digitalizar cuatro grupos de archivos que tienen una gran relevancia para entender el movimiento cultural chileno durante la dictadura. Los documentos corresponden a colecciones altamente sensibles al deterioro y que tienen un gran riesgo de pérdida debido a la obsolescencia tecnológica que afecta a los registros sonoros y de imagen en movimiento.


Los archivos consisten en diapositivas en color del gobierno de Salvador Allende, donadas recientemente por el fotógrafo estadounidense Michael Mauney; el archivo personal del artista visual Vicente Ruiz; los documentales históricos del Archivo Audiovisual; y grabaciones sonoras en cintas de carrete abierto de músicos chilenos recibidos por parte del fondo del sello discográfico Alerce. Luego de su digitalización, los archivos estarán disponibles en las plataformas digitales de la biblioteca. 

Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, enfatizó: “Este proyecto destaca la importancia de la cooperación internacional en la preservación y protección del patrimonio cultural. Con un aporte financiero de 50.000 dólares por parte de la UNESCO, se digitalizará esta valiosa colección fotográfica y audiovisual gracias a la adquisición de equipos de última tecnología que quedarán a disposición de las instituciones chilenas. El plan de gestión de riesgos para la biblioteca y la promoción de la inscripción del patrimonio en la lista de protección reforzada de la Convención de 1954 contribuirán a preservar estos materiales y también garantizarán su acceso y disfrute para las generaciones futuras”. 


“Este es el primer fondo de asistencia en esta materia que nos adjudicamos, pero marca el tercer financiamiento otorgado por UNESCO para la protección de los patrimonios que obtenemos, reafirmando así nuestro compromiso con la cooperación internacional en el resguardo patrimonial. Se trata de un proyecto que no solo fortalece la preservación de la memoria y los patrimonios, con un enfoque especial en Derechos Humanos y archivos patrimoniales como pilares fundamentales, sino que también se integra a la Estrategia Nacional de Patrimonios Digitales 2024-2029. Esta política pública, parte del programa de gobierno del presidente Gabriel Boric, busca promover la conservación, valorización y difusión de los patrimonios digitales, abarcando tanto el material nativo digital como la digitalización de archivos analógicos”, dijo Carolina Pérez Dattari, subsecretaria del Patrimonio Cultural.


El Fondo de Asistencia Internacional de la Convención de La Haya proporciona apoyo financiero y técnico a los Estados Miembros para la implementación de medidas preventivas, de emergencia y de recuperación relacionadas con bienes culturales de valor excepcional. Su objetivo principal es salvaguardar el patrimonio cultural contra los efectos de conflictos armados, con acciones que incluyen la capacitación, elaboración de planes de gestión de riesgos, digitalización de bienes culturales y restauración de sitios dañados.


Este proyecto tiene un costo total estimado de 104.352 dólares y será implementado durante 18 meses por la Biblioteca Nacional de Chile, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, y la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, en Santiago. “Esta iniciativa es crucial para la preservación del patrimonio cultural de Chile, garantizando la conservación y el acceso público a registros históricos únicos, fortaleciendo la preparación para emergencias y promoviendo la valorización del patrimonio nacional”, destacó Soledad Abarca, directora de la Biblioteca Nacional.


La presentación del proyecto, impulsado por la Oficina Regional de la UNESCO, fue preparado en conjunto por la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, La Biblioteca Nacional y la Unidad de Asuntos Internacionales y Tráfico Ilícito del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural de Chile. 


Los fondos adjudicados permitirán mejorar la infraestructura de digitalización de la Biblioteca Nacional y desarrollar un plan de preparación ante riesgos, que se espera sea un modelo para otras instituciones a nivel nacional y regional. Este plan contemplará una serie de talleres, dirigidos a profesionales del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, de las fuerzas de seguridad y de otros actores relevantes. Adicionalmente, el Servicio Nacional de Patrimonio Cultural, gracias a la experiencia e información levantada con este proyecto, preparará un expediente de nominación para la posible inclusión de la Biblioteca Nacional de Chile en la Lista Internacional de Bienes Culturales bajo Protección Reforzada de la UNESCO, vinculada a la Convención de La Haya de 1954.

En Perú Propuesta de Ley sobre delitos contra el Patrimonio Cultural aumenta penas de prisión y multas

El Ejecutivo presentó un proyecto de ley que incrementa las sanciones por delitos contra el patrimonio cultural y paleontológico. La nueva normativa propone penas de hasta ocho años de prisión y multas considerables.

El Gobierno peruano, a través del Ministerio de Cultura, ha presentado un proyecto de ley que incrementa las sanciones penales para quienes destruyan o alteren el patrimonio cultural y paleontológico del país. 

Este proyecto, que fue aprobado por el Consejo de Ministros y será remitido al Congreso de la República para su evaluación y discusión, modifica varios artículos del Código Penal, con el objetivo de fortalecer la protección de los bienes culturales e históricos del Perú.

¿Qué cambios propone el nuevo proyecto de ley?

En particular, se propone que la pena de prisión para quienes cometan estos delitos sea de entre cuatro y ocho años, además de una multa que podría variar entre 240 y 450 días, dependiendo de la gravedad del hecho. Si la destrucción o alteración del bien cultural se produce por negligencia o imprudencia (modalidad culposa), la pena de prisión se reduce, pero aún así se establece un rango de entre dos y cuatro años.

Además, el proyecto de ley también considera como agravante el hecho de que los bienes culturales involucrados en el delito provengan de períodos históricos como el prehispánico, virreinal, republicano o contemporáneo, así como aquellos reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. 

El proyecto también plantea cambios significativos en la tipificación y sanción de delitos relacionados con el tráfico y la receptación de bienes culturales. En este sentido, se establece como agravante que los objetos en cuestión sean parte del patrimonio cultural del país. Si los bienes en cuestión son robados, comercializados o exportados de forma ilegal, las penas de prisión para los involucrados serán más estrictas.

Asimismo, se incorporan medidas más estrictas para aquellos que comercialicen bienes culturales provenientes de inmuebles prehispánicos sin la debida autorización. Esta modificación pretende desincentivar el tráfico ilícito de objetos arqueológicos y patrimoniales, que es una de las principales amenazas para la conservación del patrimonio cultural del Perú.

¿Qué otras modificaciones contempla la iniciativa?

El proyecto también propone la inclusión de un nuevo delito relacionado con la destrucción o alteración de inmuebles considerados patrimonio cultural, incluso si estos no han sido previamente declarados como tales. 

De este modo, se asegura una protección más amplia para todos los bienes que formen parte del patrimonio cultural de la nación. Esto incluye la modificación de artículos específicos del Código Penal, como el artículo 226, que establece las penas para quienes destruyan o alteren estos bienes inmuebles, y el artículo 228, que regula el tráfico ilegal de bienes culturales.

La propuesta de ley presentada por el Ejecutivo busca fortalecer las medidas de protección del patrimonio cultural y paleontológico del Perú, a través de sanciones más severas y un marco legal más riguroso. 

Este es el tesoro más grande de América Latina: pertenecía a una princesa de México

La arqueología y sus investigaciones a escala profunda no paran de sorprender a la comunidad científica. Este es el caso del arqueólogo Alfonso Caso, quien logró uno de los descubrimientos más importantes jamás registrados en la faz de la Tierra. Se trata del denominado “tesoro más rico de América”.

Ocurrió en 1932 cuando Alfonso Caso, arqueólogo, filósofo y abogado, también conocido como uno de los 7 sabios mexicanos, le dio a la arqueología una de las maravillas más fascinantes a nivel de descubrimientos y hallazgos. Por fin, luego de años y años de investigaciones, la Tumba 7 de Monte Albán, en Oaxaca, reveló uno de los más atractivos tesoros de la época prehispánica de México.

El hallazgo más grande de América Latina lo hizo un mexicano

Sí, con mucho honor, México ostenta este reconocimiento a nivel arqueológico tras hallar en el Monte Albán, sobre la plataforma norte, un tesoro arqueológico con más de 230 piezas de oro, plata, cristal de roca y piedras preciosas como la turquesa, la obsidiana y el jade.

El pasado 9 de enero se cumplieron 94 años desde que este fenomenal hallazgo, a cargo de la investigación científica del arqueólogo mexicano Alfonso Caso, pasó a ser “el hallazgo arqueológico más importante de Oaxaca”, informó Xataka México.

El botín de oro, metales preciosos y piedras naturales era de una princesa

En contexto, la historia indica que lo que hoy conocemos como Monte Albán había sido una zona habitada por los zapotecas. En la Tumba 7 se hallaron entierros de otros pobladores, los mixtecas, quienes habrían vivido en esta área unos 400 años después de ser abandonada por los zapotecas en el año 800 d.C.

La investigación arqueológica indicó que el tesoro hallado sería de la princesa 4 Conejo Quetzal, que pertenecía al reino mixteco de Teozacoalco (1200-1400). Todo apunta a que la princesa usó la Tumba 7 como lugar secreto para ocultar sus reliquias más preciadas, un lugar convertido en santuario para ella, pues conservaba allí las joyas heredadas de sus antepasados.

La fuente indica que las piezas fueron halladas en “excelente estado” y fueron intervenidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, para ser restauradas y expuestas más adelante en el Museo de las Culturas de Oaxaca, en la sala III.

Lente artístico expone patrimonio de Cuba

El martes 28 de enero, la sala de exposiciones de la UPEC acogerá por primera vez el Salón de Fotografía de Arquitectura y Patrimonio Construido “Lente artístico”, dedicado en su novena edición al aniversario 172 del natalicio del Héroe Nacional, José Martí, que los cubanos celebraremos ese propio día.

La muestra presentará 56 fotos sobre arquitectura y patrimonio a cargo de 35 fotógrafos profesionales y empíricos, entre ellos dos fotorreporteros, y de 11  alumnos de una miembro del proyecto Lente Artístico, que ya se aventuran en el mundo de la imagen instantánea.

El desarrollo del talento creativo en la fotografía en aras de hacer visibles los valores de los más importantes estilos arquitectónicos que enriquecen el paisaje urbano cubano es uno de los afanes esenciales del evento, que esta vez presenta la novedad de la participación infantil en pleno carácter creativo.

El Proyecto “Lente artístico” fue creado en 2011, a partir de la primera edición de su concurso de fotografía, a propuesta de la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos de Patrimonio de La Habana, con el objetivo de fomentar una mayor educación patrimonial sobre la arquitectura y los monumentos habaneros.

Desde sus inicios cuenta con el apoyo del Consejo Nacional de Patrimonio, la Fototeca de Cuba, el Sello ArteCubano, la UNAICC, la UNEAC y la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana. Otras institucuiones se han sumado en el camino.

“Lente artístico” se ha asomado a otras ciudades cubanas como Santiago, Matanzas, Cienfuegos y Camagüey y a urbes de otras naciones, como Toronto, Nueva York y Madrid. En todos los casos, despierta el interés por la conservación del patrimonio construido e involucra a los participantes, en su mayoría jóvenes, en los programas para defenderlo.

El IX Salón de Fotografía de Arquitectura y Patrimonio Construido “Lente artístico” cuenta, respectivamente, con la coordinación general y ejecutiva de Gerardo de la Llera Suárez y Yasset Llerena Alfonso; este último y el colega Enrique González Díaz (Enro), son los únicos miembros de la UPEC incluidos en el proyecto.

Ambos profesionales se enfrascan, junto con la periodista y crítica de arte Sahily Tabares, en la reactivación del círculo de fotorreporteros de la organización gremial.

El patrimonio cultural de Perú que desaparecería tras más de 100 años de historia: el plan de expropiación de la MML

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, avanza con un proyecto de ley para expropiar inmuebles históricos, buscando recuperar el centro histórico de la capital peruana.

Las expropiaciones en la gestión del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, continúan. En enero de este 2025, el titular de la Municipalidad de Lima, presentó un proyecto de ley que busca expropiar sitios históricos como parte de la recuperación del centro histórico de la capital.

Dentro de estas joyas arquitectónicas en Perú, se encuentra un inmueble considerado patrimonio cultural de Perú que fue construida hace más de 200 años. Ubicada en el distrito de Barrios Altos, este predio corre el riesgo de desaparecer totalmente, afirma la MML.

La Quinta Heeren, una antigua casona ubicada en el jirón Junín y jirón Maynas, y edificada aproximadamente en 1890, es considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco y sería expropiado por el municipio limeño ante el riesgo inminente de desaparecer.

La gestión de López Aliaga busca apropiarse de este terreno que alberga a la casona histórica con el objetivo de “revertir la grave situación en la que se encuentra el predio”. Ello, luego de que en más de 30 años no se hayan hecho mejoras en su infraestructura.

La Quinta Heeren es una estructura de alto valor arquitectónico y urbanístico para la capital construida por el ingeniero alemán Oskar Heeren. Este predio, actualmente, se encuentra inhabitable y forma parte de los bienes en proceso de recuperación del Plan Maestro de la MML.

¿Qué busca la MML con la expropiación de la Quinta Heeren?

La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) argumenta la expropiación del predio conocido como Quinta Heeren, ubicado en Barrios Altos, debido a su estado de abandono y el riesgo de desaparición total de este inmueble emblemático. Según la MML, el lugar posee altos valores históricos, arquitectónicos y urbanísticos para la ciudad, pero su estado actual es inhabitable, agravado por la falta de inversión de los propietarios durante décadas.

En casi 30 años de intentos de coordinación entre diversas instituciones como el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, y la MML misma, en conjunto con los propietarios, no se ha llegado a una solución concreta para revertir la situación del predio. La evidencia histórica sugiere que los propietarios tampoco tendrían la voluntad ni la capacidad de invertir en el futuro, afirma la comuna.

México y la apropiación cultural: Abren lucha contra robo de propiedad intelectual colectiva

  • Prestigiosas diseñadoras mundiales como Isabel Marant y Carolina Herrera han sido acusadas de plagio de bordados indígenas mexicanos.
FELIPE VILLA

CIUDAD DE MÉXICO.- En el corazón de México, entre colores, texturas y tradiciones, se encuentra un legado cultural inigualable, resguardado por las comunidades indígenas y afromexicanas. Este patrimonio, construido durante siglos, no solo refleja su cosmovisión y habilidades artesanales, sino también su resistencia frente a un mundo que frecuentemente los invisibiliza. Sin embargo, detrás de cada bordado zapoteca o diseño huichol, hay una historia de lucha: el despojo sistemático de su propiedad intelectual.

Durante la sesión más reciente en el Senado, la legisladora Rocío Corona Nakamura del Partido Verde alzó la voz contra el saqueo cultural que han sufrido estas comunidades. En su exhorto a la Secretaría de Economía, la senadora recordó que estas prácticas van más allá del simple plagio: representan una afrenta al alma misma de estos pueblos, que ven sus tradiciones utilizadas como mercancía sin recibir reconocimiento ni beneficios.

n México, donde residen al menos 71 pueblos indígenas que hablan 68 lenguas distintas, según datos del INEGI, esta problemática afecta a más de 25.7 millones de indígenas y 1.3 millones de afromexicanos. La riqueza cultural de estas comunidades, que incluye textiles, cerámica, gastronomía y música, se ha convertido en un blanco fácil para empresas nacionales y extranjeras.

El ejemplo de Isabel Marant, una diseñadora francesa, es un recordatorio reciente de este problema. En 2015, Marant fue acusada de plagiar un diseño tradicional de la comunidad mixe de Oaxaca para una de sus colecciones, presentándolo como una creación original en el mercado europeo. Aunque la presión mediática llevó a la diseñadora a reconocer la autoría de los artesanos, el daño ya estaba hecho: la comunidad no obtuvo ninguna compensación económica.

Otro caso resonante es el de Carolina Herrera, cuya colección 2020 incluyó motivos que replicaban bordados tradicionales del Istmo de Tehuantepec y de Tenango de Doria, Hidalgo. Aunque la firma describió la colección como un “homenaje”, los artesanos, cuyas técnicas se transmiten de generación en generación, quedaron fuera de la narrativa y de los beneficios económicos.

Problema estructural

A pesar de que México cuenta con leyes que sancionan el plagio cultural, incluyendo multas de hasta 10 millones de pesos, estos casos continúan ocurriendo. La senadora Corona Nakamura subrayó que, aunque existen avances legales, estos resultan insuficientes sin una aplicación estricta y una verdadera coordinación interinstitucional. “El usufructo y la rentabilidad que genera este patrimonio deberían beneficiar a las comunidades que lo resguardan”, enfatizó.

El robo de propiedad intelectual no es un hecho aislado; es una manifestación de las condiciones de discriminación y desigualdad que enfrentan estas comunidades. Sus derechos, aunque reconocidos en la Constitución, han sido históricamente relegados al discurso político sin resultados tangibles. En muchos casos, las comunidades carecen de recursos legales y financieros para defender lo que les pertenece.

El exhorto presentado en el Senado busca no solo reforzar las medidas de protección, sino también devolver a estas comunidades el control sobre su patrimonio. Se trata de reconocer que estas expresiones culturales no son sólo artesanías, sino parte de la identidad y dignidad de quienes las crean.

“Es hora de que México reconozca plenamente la valía de sus comunidades indígenas y afromexicanas, no solo en discursos, sino en acciones concretas que aseguren su protección y desarrollo”, concluyó la senadora.

En un mundo donde la cultura se mercantiliza fácilmente, la lucha por la propiedad intelectual colectiva no es solo un acto de justicia, sino un paso esencial para preservar la diversidad y el espíritu de un país que aún debe saldar su deuda histórica con quienes han resguardado su esencia más pura.

En Bolivia, Potosí actualiza plan para salir de la lista de patrimonio en riesgo

Potosí cuenta con la “Actualización  del Plan de Manejo Integrado y Participativo Ciudad de Potosí – 2024”, que busca que el patrimonio potosino ya no esté en la lista de riesgo de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Este plan establece 113 proyectos que deben ser alcanzados en cinco años con el fin de mejorar la preservación integral del patrimonio.

La ciudad de Potosí, declarada patrimonio cultural de la humanidad en 1987, fue incluida en la lista de patrimonio en riesgo en 2014.

Ignacio Gómez Arriola, experto de Unesco, quien participó vía virtual, informó acerca del documento para implementar el plan de manejo integrado y participativo para la ciudad de Potosí.

Este plan fue realizado por un equipo de trabajo del Ministerio de Culturas, con el fin de identifica los retos del Estado para contribuir a la preservación del patrimonio

“Es—como considero—un enorme reto del Estado boliviano el haber logrado esta actualización del plan de manejo”, afirmó, porque gracias a este trabajo se identifica las responsabilidades con el fin de sacar a Potosí de la lista de patrimonio en riesgo.

El director general de bienes  culturales, Julio Natalio Condori, en representación del Ministerio de Culturas realizó la presentación del plan, en su versión actualizada.

El plan de manejo fue elaborado en 2017, con cuatro componentes y 16 indicadores, elementos de cumplimiento obligatorio para el Estado Boliviano, y todos los niveles de Gobierno. En 2024 se realizó la actualización del plan, que evaluó el trabajo que se hizo y los retos.

“Uno de los objetivos del plan de manejo es hacer una gestión sostenible e interinstitucional para la conservación, promoción y protección del patrimonio cultural de la ciudad de Potosí”, dijo. En ese sentido el Estado boliviano tiene el objetivo de alcanzar el grado de preservación establecido por el Comité de Patrimonio Mundial.

Remarcó que los elementos a proteger incluyen el Cerro Rico, las Lagunas del Kari Kari, los ingenios de la Rivera, la ciudad Imperial de Potosí, el barrio de los mineros y el río Rivera. “Estos elementos tenemos que conservar de manera íntegra. Ninguno es más importante. Sabemos que el Cerro es la columna vertebral, pero también los otros elementos son considerados elementos fundamentales y sustantivos”, dijo.

En el plan de manejo, se ha considerado dos elementos. Partiendo que la afectación del centro histórico y la estabilidad y colapso del Cerro Rico fueron factores que llevaron a Potosí a estar en riesgo, además del riesgo de contaminación de las lagunas. Además hay deficiencias en la conservación del centro histórico. Además se vio la necesidad de aplicar las normas de conservación.

3er Congreso Latinoamericano de Gestión Cultural “Acción cultural para la transformación social”se dará en México

Fecha límite Dom, 16/02/2025 – 12:00

Invitan Centro Universitario de Guadalajara

Objetivo: Debatir colectivamente las implicaciones conceptuales, metodológicas, operativas, políticas, éticas y estéticas de una acción cultural orientada a la transformación social, a partir de las experiencias, aportaciones y aprendizajes de los y las agentes culturales, con vías a la generación de acuerdos que sirvan como hoja de ruta de la gestión cultural latinoamericana.

Temáticas del Congreso:

  • Economía de la cultura.
  • Políticas culturales y derechos.
  • Comunidad y territorios.
  • Diversidad e inclusión.
  • Gestión cultural ambiental.
  • Formación e investigación de la gestión cultural.
  • Prácticas de la gestión cultural.
  • Gestión de instituciones y organizaciones culturales.
  • Gestión de patrimonios.
  • Gestión de las artes.
  • Gestión cultural e incidencia.
  • Gestión cultural y tecnologías digitales.
  • Otras que atienden y reflejan la acción cultural desde la perspectiva de la transformación social.

Fecha límite de recepción de resúmenes: 16 de febrero.

Consulta las bases de participación en:

https://congreso.redlgc.com/convocatoria

Vasija Diaguita es rescatada de intento de subasta en EE.UU. y regresa al Museo del Limarí, Chile

Una vasija diaguita chilena, conocida como puco, estuvo a punto de ser subastada en Nueva York antes de ser detectada por la Unidad de Asuntos Internacionales y Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat). Gracias a una serie de gestiones internacionales, la pieza fue recuperada y finalmente restituida a su territorio de origen, integrándose a la colección del Museo del Limarí en Ovalle.

El hallazgo ocurrió el 6 de agosto de 2020, cuando una profesional del Serpat identificó la pieza en un lote de artefactos arqueológicos en la página web de la casa de subastas Stair Galleries. Aunque la pieza estaba etiquetada como mesoamericana, las autoridades chilenas confirmaron que se trataba de una vasija diaguita de la fase clásica, protegida por la Ley N°17.288 de Monumentos Nacionales.

Tras emitir una alerta internacional a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, se logró que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. incautara la pieza. El proceso, que incluyó colaboraciones entre instituciones chilenas y estadounidenses, tomó cuatro años hasta que la vasija fue devuelta a Chile y entregada formalmente al Museo del Limarí el 15 de enero de 2024.

Marco Sandoval, director del museo ovallino, destacó la importancia de este hito: “Es un logro significativo que evidencia el compromiso de diversas instituciones en la protección y restitución del patrimonio arqueológico chileno”.

La pieza, originaria de la localidad de La Chimba, simboliza un triunfo en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales y marca un paso importante en la conservación del legado diaguita para futuras generaciones.

El itinerario cultural Qhapaq Ñan fue seleccionado dentro de los 25 sitios del Watch 2025 del World Monuments Fund

La red de caminos prehispánicos, que atraviesa Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, fue elegida entre más de 200 nominaciones.

El World Monuments Fund (WMF) dio a conocer hoy, por medio de un encuentro virtual, su nueva selección de sitios para el Watch 2025, siendo uno de ellos el Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino, la red de caminos prehispánicos que atraviesa Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Este itinerario cultural transnacional, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO (2014), está integrado por 137 segmentos y 308 sitios arqueológicos asociados que abarcan 616,06 kilómetros de caminos a lo largo de los seis países. En Argentina la longitud total de los tramos es de 119 km, divididos en 13 segmentos de camino distribuidos en siete provincias (Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza) y dos parques nacionales (Aconquija y San Guillermo), que trabajan en conjunto bajo la coordinación técnica del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL).

El World Monuments Fund (WMF), con sede en Nueva York, es una organización independiente integrada por un equipo global de expertos que desde 1965 se dedica a preservar el patrimonio cultural del mundo aplicando los más altos estándares internacionales en más de 700 sitios de 112 países.

Watch es un programa bienal del WMF destinado a visibilizar el patrimonio cultural del mundo, movilizar acciones, aumentar la conciencia pública y demostrar cómo el patrimonio puede ayudar a las comunidades a enfrentar los temas cruciales de nuestro tiempo.

Mediante una selección de 25 sitios en cada edición del Watch, el WMF aplica estrategias de turismo sostenible orientadas a generar beneficios económicos locales y recalibrar los impactos de los viajes para apoyar una mejor calidad de vida para las poblaciones locales.

La convocatoria abierta para 2025 recibió más de 200 nominaciones, que pasaron por una exhaustiva revisión interna y externa antes de la selección final, a cargo de un panel independiente de expertos internacionales en patrimonio. Las postulaciones de América Latina y el Caribe señalaron el turismo como preocupación principal. Mientras que los destinos más populares suelen estar saturados de visitantes, los sitios menos reconocidos luchan por mantener sus operaciones y apoyar las economías locales.

La inclusión del Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino en esta lista abre nuevos horizontes para la difusión de sus valores y la preservación integral de sus atributos materiales e inmateriales.

El INAPL depende de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli.