UNESCO reafirma su compromiso con la protección del patrimonio documental en tiempos de crisis en la región

Una conferencia sobre el rol del personal de primera respuesta en el rescate y la protección del patrimonio documental tuvo lugar en Costa Rica.

El cambio climático plantea serias amenazas para las instituciones de la memoria, como bibliotecas y archivos, ya que estas instituciones, debido al aumento en los desastres naturales como incendios, inundaciones, huracanes o tornados, enfrentan severos riesgos que amenazan con destruir el patrimonio documental que conservan. La vulnerabilidad de estas instituciones, en parte, se debe a la falta de recursos y protocolos para proteger documentos frágiles. Asimismo, dado que la gestión de riesgos suele priorizar la protección de la vida y la propiedad, las instituciones de primera respuesta ante emergencias usualmente desconocen el papel fundamental que podrían desempeñar para proteger el patrimonio documental en situaciones de crisis. 

Frente los retos subrayados anteriormente, la Oficina Regional de la UNESCO para América Central, Colombia y México organizó la conferencia “Explorando el Rol de Bomberos y del Personal de Primera Respuesta en el Rescate y la Protección del Patrimonio Documental en Tiempos de Crisis”, realizada el pasado 05 y 06 de diciembre, en las instalaciones del Instituto Cultural de México, ubicado en San José, Costa Rica. Este evento fue enmarcada dentro del Programa de la Memoria del Mundo, una iniciativa de la UNESCO, y organizado con el apoyo del Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana (CEPREDENAC), el Comité Nacional de la Memoria del Mundo de Costa Rica, la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Organización de Bomberos Americanos (OBA) y la organización Cultural Emergency Response (CER).  

La actividad reunió alrededor de 100 delegados internacionales, regionales y nacionales y tenía como objetivo sensibilizar a actores clave y fomentar la colaboración entre instituciones de la memoria e instituciones de primera respuesta. Entre el público invitado se contó con la participación de los Cuerpos de bomberos, la Cruz Roja, Sistemas de atención de emergencia y Ministerios de Cultura de América Central. Asimismo, asistieron al evento estudiantes universitarios (carreras de bibliotecología, historia, etc), autoridades Universitarias y representantes de archivos, bibliotecas y organizaciones vinculadas a la protección del patrimonio documental en la región. 

Durante la conferencia ponentes y participantes intercambiaron experiencias y buenas prácticas tanto a nivel regional como internacional sobre temas clave para la protección del patrimonio documental, tales como: 1. Atención de emergencias complejas y operaciones de rescate; 2. Experiencias regionales y mejores prácticas en la atención del patrimonio documental; 3. Creación de alianzas para proteger y rescatar el patrimonio documental; y, 4. El uso de herramientas tecnológicas para la gestión de riesgos. Al final del evento, los y las participantes desarrollaron marcos de planes nacionales y recomendaciones concretas para asegurar la protección del patrimonio documental en la región. 

Para dar seguimiento a la conferencia, el desarrollo de los planes de acción y la recomendaciones generadas durante la actividad, la UNESCO en conjunto con la Organización de Bomberos Americanos (OBA), realizaran el primer encuentro de la Alianza Regional de Bomberos y el Personal de Primera Respuesta para Proteger y Rescatar el Patrimonio Documental. Dicha alianza fue presentada durante la conferencia y tiene por objetivo fomentar y promover la protección del patrimonio documental en las instituciones de primera respuesta ante emergencias en la región y es un espacio para promover el desarrollo de acciones e iniciativas conjuntas.

México recupera más de 14,000 piezas arqueológicas en gobierno actual

El Gobierno de México ha logrado recuperar un total de 14,048 piezas arqueológicas que se encontraban en el extranjero durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, según informó la secretaría de Cultura, Alejandra Frausto.

Esta recuperación es parte de un esfuerzo por combatir el tráfico ilícito de patrimonio cultural y las subastas de objetos robados.

Frausto destacó que este logro representa un importante rescate de la memoria histórica y la defensa del patrimonio mexicano, tanto el del pasado como el actual. En una conferencia matutina, la funcionaria mencionó que la creación en 2023 de una Comisión Intersecretarial Permanente contra el Tráfico Ilícito de Bienes ha sido clave para facilitar el diálogo con museos e instituciones privadas y combatir la venta de material arqueológico mexicano.

Uno de los casos más destacados en esta lucha fue la recuperación de un manuscrito firmado por Hernán Cortés en 1527, que había sido sustraído de los archivos nacionales y estaba en una casa de subastas de Massachusetts en 2022. Este tipo de acciones ha llevado a la Administración de López Obrador a intensificar las demandas ante gobiernos extranjeros para recuperar piezas de valor histórico.

Además de la recuperación de piezas, el Gobierno ha trabajado en la protección del patrimonio cultural mediante la creación de programas como “Original”, impulsado por Beatriz Gutiérrez Müller, que busca combatir el plagio de diseños indígenas por grandes marcas como Zara y Levi’s.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha contribuido a estos esfuerzos realizando 34 exposiciones internacionales y restaurando importantes sitios históricos como el fuerte de San Juan de Ulúa y el fuerte de Perote. Asimismo, se ha dado prioridad a la rehabilitación del Archivo General de Arqueología y al rescate del Archivo General Agrario.

Otro avance significativo es la digitalización de 22 millones de imágenes del Archivo General de la Nación, de las cuales 17.7 millones ya están disponibles para consulta pública. Esto incluye información sobre violaciones a derechos humanos, reflejando un compromiso con la transparencia y la preservación de la historia.

Con estas iniciativas, el Gobierno de México no solo se enfoca en la recuperación de piezas arqueológicas, sino también en la promoción y conservación del patrimonio cultural del país, asegurando que las futuras generaciones puedan acceder a su rica historia.

Restos ancestrales Rapa Nui regresan a Chile tras décadas en Estados Unidos

Importantes vestigios recuperados marcaron un nuevo hito en la restitución del patrimonio cultural, gracias al esfuerzo del pueblo Rapa Nui y el Serpat.

16 de diciembre, 7:00 AM, los restos ancestrales Rapa Nui repatriados desde Estados Unidos llegaron al Aeropuerto Internacional de Santiago. Estos vestigios, que incluyen cráneos, mandíbulas y fragmentos óseos, fueron recibidos oficialmente por la Subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez, quien destacó la relevancia de este hito en el marco de la recuperación del patrimonio cultural de los pueblos originarios de Chile.

“En cada restitución que se hace y en las que vendrán se dan pasos trascendentales para la restitución de la memoria histórica del pueblo Rapa Nui y poder avanzar en una deuda tan mínima como que sus ancestros puedan descansar en su lugar de origen”, declaró la Subsecretaria Pérez.

La repatriación de estos restos ha sido posible gracias al trabajo conjunto de toda la comunidad Rapa Nui, incluyendo al Consejo de Ancianos, Codeipa, la comunidad Ma’u Henua, y el apoyo del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat). Este último, liderado por su directora Nélida Pozo, ha desplegado a sus equipos de especialistas y profesionales para colaborar activamente en esta iniciativa. En esta ocasión, los restos repatriados provienen de cinco universidades estadounidenses: la Universidad de Kansas, Minnesota, Indiana, Binghamton (Nueva York) y Columbia. Entre los vestigios devueltos, destacan ocho cráneos, algunos de los cuales están tallados con figuras similares a las de las tablillas rongo rongo, lo que indica que podrían pertenecer a reyes o autoridades de la isla.

La Subsecretaria Carolina Pérez también enfatizó que “El inmenso trabajo que ha hecho el pueblo Rapa Nui en materia de restitución puede aportar mucho conocimiento para procesos de otros pueblos originarios del país. Debemos avanzar hacia espacios de trabajo conjunto para compartir los aprendizajes y experiencias”.

Tras la ceremonia de recepción en Santiago, los restos serán trasladados mañana a Isla de Pascua en un vuelo Latam, junto al sacerdote Fray Francisco Nahoe Mulloy, quien ha sido un activo representante del Consejo de Ancianos en estas gestiones. En la isla, se realizará una ceremonia tradicional de bienvenida liderada por la comunidad Rapa Nui, donde los restos quedarán temporalmente bajo custodia en el Museo Antropológico Padre Sebastián Englert, en espera de un acuerdo comunitario que determine su destino final.

Este evento también marca un avance en la colaboración internacional para la restitución del patrimonio cultural. En los últimos años, el pueblo Rapa Nui ha intensificado sus esfuerzos por recuperar su patrimonio cultural, logrando repatriaciones desde países como Noruega, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Entre los hitos recientes destaca la devolución del moái Hoa Hakananai’a desde el Museo de Londres y la restitución del Kontiki, un emblema histórico de gran significado para la isla.

La Directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nélida Pozo, destacó el compromiso del Serpat en estas gestiones. “Cada repatriación es un acto de justicia histórica y cultural, que nos permite avanzar hacia un Chile más inclusivo y respetuoso de sus raíces. Desde el Servicio hemos puesto a disposición todos nuestros equipos y especialistas para que estas iniciativas sean exitosas”, afirmó.

Se espera que en las próximas semanas se concreten nuevos acuerdos para la devolución de más piezas y restos ancestrales, fortaleciendo así el diálogo entre comunidades, instituciones y países involucrados en la protección del patrimonio cultural.

Cuba, Trinidad: 36 años Patrimonio Cultural de la Humanidad

El último mes del año 1988, la ciudad recibió con regocijo el primero de los reconocimientos que muestran la exclusividad de sus valores históricos y culturales

La declaración del Centro Histórico de Trinidad y el Valle de los Ingenios como Patrimonio Cultural de la Humanidad el 8 de diciembre de 1988 marcó uno de los hitos más trascendentes para esta urbe colonial y moderna, de profundos contrastes, pero siempre bella. 

La ciudad nació entre rejas de singulares formas, llamativas edificaciones y calles empedradas. Su típica arquitectura de lujosas mansiones, con techos de tejas rojizas y portales de balaustradas de madera, muchas de ellas hoy museos, las antiguas plazas, los edificios públicos y el entorno natural entre la llanura, la montaña y el mar enorgullecen a sus hijos y enamoran al visitante.

No menos impresionante luce el extenso valle que la bordea; su legado de casas haciendas, torres, calderas y remanentes industriales se presenta como testigo de una época donde el azúcar devino principal fuente de prosperidad para la villa; siglos más tarde, en la fértil llanura renacen inmuebles de majestuosa belleza, la caña de azúcar y otros cultivos.

Treinta y seis años después de aquel diciembre, Trinidad agradece el empeño de sus más preclaros hijos: Manolo Bécquer, Alicia García Santana, Silvia Teresita Angelbello, Víctor Echenagusía, Roberto López Bastida (Macholo), Carlos Joaquín Zerquera y Fernández de Lara y muchos más que develaron los encantos de esta urbe, donde otros espíritus también recorren sus calles y asoman en sus balcones. 

Cautivan, igualmente, la inspiración y el quehacer de artistas locales, quienes bebieron de la tradición para tallar su propia impronta y obsequiar a esta tierra otros atributos que hoy la embellecen: Ciudad Artesanal y Creativa de la Unesco, la magia de sus noches, los sabores de su cocina, sus ritmos de tambor y melodiosa trova, el brillo de sus luces y hasta de sus sombras…

Este 8 de diciembre la tercera villa de Cuba agradece la devoción con la que muchos defienden el patrimonio como bien común, motivo de gozo y de compromiso para que generaciones futuras puedan también disfrutarlo. 

El Reconocimiento Cultural de la Yuca Inspira la Unidad Global de América Latina

El reconocimiento por parte de las Naciones Unidas del pan de yuca de cinco países latinoamericanos ha encendido un renovado sentido de orgullo y unidad, con más países ansiosos por unirse para honrar las tradiciones indígenas que han sostenido estas culturas durante siglos.

Un Reconocimiento Global para una Tradición Regional

El pan de yuca, conocido por sus profundas raíces en las tradiciones culturales del Caribe y América Latina, ha sido oficialmente reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento, anunciado el 6 de diciembre de 2024, destaca la importancia de la yuca como una parte vital del patrimonio cultural y culinario de la región. Lo que comenzó como un movimiento de base para celebrar la preparación única de este alimento, transmitido por los pueblos indígenas precolombinos, se ha convertido ahora en un símbolo de orgullo cultural y unidad para cinco países: Haití, República Dominicana, Cuba, Honduras y Venezuela.

El reconocimiento ha generado un gran interés en toda América Latina, con otros países ansiosos por unirse y ver sus versiones locales de la yuca celebradas en el escenario global. Brasil, Paraguay, Guatemala y otros están en proceso de compilar sus propias nominaciones, deseosos de honrar las tradiciones centenarias que vinculan la yuca a la historia de sus comunidades indígenas.

Para Geo Ripley, artista, investigador y defensor del reconocimiento de la yuca, la noticia fue una victoria largamente esperada. “Desde el anuncio, mi teléfono no ha dejado de sonar”, dice. Ripley, nacido en Caracas y criado en la República Dominicana, ha sido una de las voces principales que impulsa el reconocimiento global de la yuca. Su emoción es palpable mientras reflexiona sobre el impacto de este logro, no solo para los países involucrados, sino para toda la región.

Las Raíces de la Yuca: Un Patrimonio Compartido Entre Naciones

La importancia de la yuca va más allá de su valor culinario. El pan de yuca, hecho con la raíz amarga de la yuca, conocido como casabe, tiene una profunda conexión histórica y cultural con los pueblos indígenas de América Latina. Este humilde alimento, preparado a menudo sobre un fuego abierto, lleva el legado de los taínos, los primeros habitantes del Caribe, y de sus ancestros que vivieron en las cuencas del Amazonas y el Orinoco. Desde Venezuela hasta las Antillas Menores, la yuca ha sido integral en la vida diaria y las tradiciones de millones de personas en América Latina.

“La yuca es una raíz cultural que nos conecta a todos”, explica Ripley. “No es solo un alimento; es una historia que une a toda la región. Desde la cuenca del Amazonas hasta las Grandes Antillas, es un hilo común que atraviesa nuestro patrimonio compartido.”

El reconocimiento de la yuca por parte de la UNESCO es una celebración de esta historia compartida. El proceso de su inclusión en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial no fue fácil. Requirió meses de colaboración entre los cinco países nominados, con Haití brindando apoyo técnico para compilar la documentación necesaria y la República Dominicana liderando los esfuerzos políticos y logísticos. El resultado es un reconocimiento colectivo de la importancia perdurable de la yuca para la identidad cultural de la región.

Como explica Ripley, la inclusión del pan de yuca en la lista de la UNESCO no se trata solo de un alimento, sino de preservar y honrar las tradiciones de los pueblos indígenas que han mantenido vivas estas costumbres durante más de mil años. “El reconocimiento es un homenaje a los taínos y otros grupos amerindios, y a la conexión espiritual que aún mantenemos con ellos hoy en día”, afirma.

Un Símbolo de Resistencia y Resiliencia

El pan de yuca lleva consigo el peso de la historia. En la República Dominicana, Haití y otros países del Caribe, la yuca ha sido un símbolo de supervivencia y resiliencia. Durante la época colonial, la yuca a menudo se veía como alimento para los pobres, un alimento básico para los esclavos y los pueblos indígenas que eran marginados por los sistemas coloniales. Sin embargo, a lo largo de los siglos, la yuca ha evolucionado de ser un símbolo de pobreza a convertirse en uno de orgullo cultural.

Ripley cree que esta transformación es central en el movimiento por el reconocimiento de la yuca. “Durante mucho tiempo, la yuca se vio como ‘el alimento de los pobres’”, dice. “Pero ahora la estamos reclamando como un símbolo de nuestro patrimonio, de la fuerza de nuestros ancestros indígenas y de la resiliencia de nuestras comunidades.”

El proceso de elevar la yuca al nivel de reconocimiento de la UNESCO también se ha convertido en una forma de reconocer el patrimonio afroindígena que dio forma a la cultura del Caribe y América Latina. La preparación de la yuca, que involucra un largo y complejo proceso de rallar, exprimir y aplanar la raíz, es una actividad comunitaria, a menudo realizada sobre un fuego abierto. Este proceso, sin cambios durante siglos, representa el trabajo y las tradiciones de los pueblos indígenas y sus descendientes africanos que mantuvieron estas prácticas vivas a pesar de siglos de colonización y opresión.

“La yuca no es solo un alimento; es un acto espiritual y cultural”, dice Ripley. “Representa una conexión con nuestros antepasados, con los pueblos indígenas que la cultivaron por primera vez y con los esclavos africanos que trajeron estas tradiciones con ellos.”

Expandiendo el Legado de la Yuca

La inclusión de la yuca en la lista de la UNESCO es solo el comienzo. Con el reconocimiento, otros países están ansiosos por compartir sus propias tradiciones de la yuca, con la esperanza de expandir el legado de este alimento cultural. Países como Brasil, Guatemala y Paraguay están ahora preparando sus nominaciones, uniéndose al creciente movimiento para preservar y celebrar la rica historia de la yuca en América Latina.

La yuca es originaria de las cuencas del Amazonas y el Orinoco”, explica Ripley. “Países como Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil y Paraguay comparten este patrimonio cultural. A medida que uno se dirige hacia el sur, allí está, hasta el Caribe, y es parte de nuestra historia compartida.”

Ripley visualiza una “Gran Ruta de la Yuca”, un recorrido cultural e histórico que trace el camino de la yuca desde sus orígenes en la región amazónica hasta las islas del Caribe y más allá. Esta ruta no solo celebraría los aspectos culinarios de la yuca, sino que también destacaría la migración y el intercambio cultural que tuvieron lugar durante siglos. “Queremos crear una ruta cultural que cuente la historia de este tubérculo, desde sus raíces en el Amazonas hasta su difusión a través del Caribe y América Latina”, dice Ripley.

Como parte de esta visión, Ripley espera expandir el reconocimiento de la yuca más allá de los cinco países actualmente incluidos en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. “Son tantos los países que tienen sus propias versiones de la yuca, y todos contribuyen a este legado compartido”, dice Ripley. “El siguiente paso es asegurarnos de que todos los países con una rica tradición de yuca sean reconocidos y celebrados por su contribución a esta historia global.”

Una Celebración Cultural para las Futuras Generaciones

El reconocimiento de la yuca como patrimonio cultural no solo se trata de preservar el pasado, sino también de crear un futuro donde los jóvenes puedan reconectarse con sus raíces culturales. En países como la República Dominicana, la yuca sigue siendo un alimento común, pero también está convirtiéndose en un símbolo de orgullo nacional. Como señala Ripley, la yuca ahora se ve como un alimento de lujo en muchos lugares, con productores artesanales creando versiones de alta gama del pan de yuca que se venden en supermercados y restaurantes.

“Este es un producto que ya no es solo para las masas”, dice Ripley. “Se ha convertido en un símbolo de nuestra cultura y nuestra identidad. Es algo de lo que podemos sentirnos orgullosos.”

Ripley espera que el reconocimiento de la UNESCO inspire a los jóvenes a aprender más sobre su patrimonio cultural y a sentirse orgullosos de las tradiciones de sus antepasados. Visualiza un futuro donde la historia de la yuca se enseñe en las escuelas y donde las futuras generaciones sigan preparando y preservando las tradiciones asociadas con ella.

“La yuca es un símbolo vivo de nuestra conexión con el pasado”, dice Ripley. “Al reconocerla, estamos asegurando que las futuras generaciones comprendan la importancia de este patrimonio cultural y lo lleven adelante.”

Celebrando un Legado Cultural Compartido

El reconocimiento de la yuca como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO es un logro trascendental para los cinco países involucrados, pero también marca el inicio de un movimiento más grande para celebrar y preservar el patrimonio cultural compartido de América Latina y el Caribe. A medida que más países busquen unirse, la historia de la yuca continuará desarrollándose, conectando a personas a través de fronteras y generaciones.

Para Geo Ripley, este es solo el comienzo de un viaje más grande para asegurar que el legado de la yuca perdure para las futuras generaciones. “Este reconocimiento no se trata solo de la yuca; se trata de honrar a las personas que han mantenido vivas estas tradiciones”, dice. “Se trata de celebrar nuestra historia compartida y asegurarnos de que se pase a la siguiente generación con orgullo.”

A medida que la tradición de la yuca se extiende por toda América Latina, desde la cuenca del Amazonas hasta el Caribe, sirve como un recordatorio de la resiliencia y la fortaleza de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la región. Es una historia de supervivencia, de orgullo cultural y de unidad, una historia que recién está comenzando a ser contada.

Colombia rechaza subasta en Francia de una pieza del «patrimonio arqueológico colombiano»

El Gobierno de Colombia rechazó en la subasta en Francia de la Diadema en Oro Calima, programada por la casa Sotheby’, ya que se trata de «una pieza perteneciente al patrimonio arqueológico colombiano», informó la Cancillería en un comunicado.

Según el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), se trata de una pieza orfebre de la región Calima, en el oeste del país, del período Yotoco (200 a.C. a 1200 d.C.) y «presenta características externas visibles tales como: proporciones, forma, decoración, estilo representado y otros detalles que la relacionan con piezas prehispánicas procedentes de la región arqueológica Calima».

El comunicado también critica que «el hecho de que se mantengan las prácticas del comercio de bienes culturales hace que se debilite el patrimonio, la identidad y la historia» de los pueblos.

Eso fomenta, continúa la información, «el saqueo, el tráfico ilícito y blanqueo de bienes perpetrados por la delincuencia organizada transnacional», además de «atentar contra la arqueología moderna al incentivar excavaciones ilegales para extraer objetos e impedir su investigación, obstaculizando así el conocimiento sobre grupos humanos en el pasado».

«Privan a las piezas sustraídas de su esencia cultural, histórica y simbólica, reduciéndolas a simples objetos con fines decorativos de particulares» y «atentan contra el legado histórico de las comunidades ancestrales del territorio colombiano», señala el texto.

Al rechazo también se suman el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Embajada de Colombia en Francia.

«El Gobierno de Colombia renueva su compromiso en la lucha por la protección y conservación del patrimonio arqueológico colombiano», concluyeron las instituciones.

La subasta se celebrará en París este jueves 12 de diciembre e incluye piezas de arte de África, Oceanía y América, según detalla la página web de Sotheby’s, en la que se específica que se espera que la diadema en oro Calima se venda por hasta 60.000 euros.

La Milarca, el museo de Monterrey que podría ser Patrimonio Cultural de México 

La Milarca es uno de los museos más increíbles de Monterrey.

La Milarca es un Museo en la ciudad de Monterrey, que básicamente es la réplica de la casa del coleccionista Mauricio Fernández Garza. Es un museo construido por el arquitecto Jorge González Loyzaga, y se encuentra en el Parque Rufino Tamayo.

El inmueble es una estructura de concreto con acabados tradicionales, tejas de arcilla en los techos y pisos de madera recuperados; puertas, dinteles, jambas, herrería y ventanales antiguos; siete arcos góticos de mampostería entre los siglos XIII y XIV; tres portales virreinales mexicanos y cuatro techos de entre los siglos XIV y XVI. 

Todo el complejo Museo La Milarca comprende cuatro naves principales que albergan un gran acervo cultural de alrededor de 3,500 obras que, adicionadas a las áreas de servicio, resultan en un total de 2,864 m² de construcción dentro de un terreno de 6,440 m².

La Milarca

La mente detrás del museo, Mauricio Fernández Garza, “El Tío Mau” afirma que el Museo tiene piezas únicas, por lo que el museo debería ser declarado como patrimonio cultural ante la UNESCO. Esto se dio a conocer en una entrevista para la plataforma Milenio-Telediario, en donde el también alcalde y propietario del museo, detalló que la solicitud es que intercediera ante la presidenta Claudia Sheinbaum para que el museo obtuviera el reconocimiento oficial de patrimonio cultural, lo que aseguraría su conservación y difusión a nivel nacional e internacional.

​​​“Curiosamente le comenté, ministra Loretta a mí me encantaría un día viniera la Presidenta y le quisiera solicitar que consideraran que La Milarca tenga un reconocimiento de Patrimonio Cultural de México y me dijo, ‘de eso me encargo yo’; entonces como que se apuntó al tema y a mí me da mucho gusto porque yo tengo la ilusión algún día y se que tiene mérito para que La Milarca pueda presentarse como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO” ,mencionó el alcalde sampetrino.

En respuesta, la ministra Loretta Ortiz expresó su entusiasmo por la solicitud y destacó la importancia de preservar el patrimonio cultural en todas sus formas, subrayando que el Museo de la Milarca cumple con los criterios para ser considerado un referente cultural. “Uno de los requisitos que tiene la UNESCO es que debe de tener un reconocimiento en tu propio país por eso se lo comenté a la ministra y me dijo yo te ayudo con muchísimo gusto ella dice que es uno de los tres museos más importantes de México, la verdad estaba muy emocionada y echándole muchas porras” señaló.

Monumento Natural Tres Cruces: Chile tiene nueva área protegida del Estado

La nueva unidad protegerá el patrimonio paleontológico, cultural y natural de la precordillera del valle del Elqui.

Con el objetivo de proteger una muestra representativa del patrimonio paleontológico, cultural y natural característicos de la precordillera del Valle del Elqui, mediante acciones que contribuyan a mitigar y controlar las amenazas actuales y futuras para el bienestar y disfrute de la sociedad, se oficializó en el Diario Oficial la creación del Monumento Natural Tres Cruces, ubicado en la comuna de Vicuña, Región de Coquimbo.

Así lo destacó la directora ejecutiva de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Aída Baldini, quien señaló que “con la creación de este Monumento Natural, las áreas protegidas del Estado administradas por Conaf llegan a 110 unidades, con una superficie total de 18.870.658,74 hectáreas, de las cuales 46 corresponden a parques nacionales, 45 a reservas nacionales y 19 a monumentos naturales”.

Zona desprotegida

El Monumento Natural Tres Cruces comprende 708,16 hectáreas, y su creación implica una iniciativa relevante para avanzar hacia la optimización y consolidación de las áreas protegidas del Estado en la zona centro del país, una de las más desprotegidas e impactadas, especialmente en la Región de Coquimbo, donde sólo un 0,37 % de su territorio está inserto en áreas protegidas del Estado.

Fauna y flora

En esta nueva unidad se han descrito más de 113 especies de flora, dos de éstas se encuentran clasificadas en categoría de conservación en peligro, tres están clasificadas casi amenazadas, seis clasificadas vulnerables y cinco clasificadas como insuficientemente conocidas.

Además, se mejora la representación de los ecosistemas de matorral desértico mediterráneo interior de Flourensia thurifera y Colliguaja odorífera, y matorral bajo tropical-mediterráneo andino de Adesmia hystrix y Ephedra breana, los cuales están escasamente representados en áreas protegidas del Estado.

En cuanto a fauna, en la zona de este monumento natural hay descritas más de 200 especies de vertebrados, siendo los más diversos las aves, luego los mamíferos y reptiles, con 37 especies, y finalmente los anfibios con sólo tres especies representadas. A su vez, los artrópodos destacan con más de 105 especies.

Minerales

El Monumento Natural Tres Cruces posee gran riqueza geológica, paleontológica y estructural, ya que contiene una gran variedad faunística fosilizada y la presencia de cuarzos blancos insertos en areniscas, lo cual hace que el área donde se encuentra esta nueva área protegida tenga la calidad de geositio, dispuesta por el Servicio Nacional de Geología y Minería.

En el decreto de creación del monumento se establece que los objetos de protección serán el patrimonio paleontológico presente en el área y la diversidad biológica, con énfasis en especies de flora y fauna en categoría de conservación y con características singulares.

“Patrimonio histórico”: Reconocen al primer Cementerio Mapuche de la provincia de Buenos Aires, Argentina

El municipio de General Viamonte declaró como zona protegida y patrimonio histórico-cultural a la laguna La Azotea, un sitio donde se hallan restos ancestrales mapuches. Tras años de debate, el intendente Franco Flexas (UCR) promulgó la ordenanza que otorga este reconocimiento, marcando un hito en la historia local.

“Estamos felices por este logro histórico, especialmente para nuestras comunidades mapuches”, expresó Flexas. La medida llega luego de un extenso proceso de investigación y diálogo que permitió identificar y declarar el territorio mapuche en el área de la laguna La Azotea.

El sitio, de aproximadamente siete hectáreas, se utilizaba previamente como área recreativa. Ahora, además de su nueva condición como patrimonio histórico-cultural, se permitirá a la comunidad mapuche realizar ceremonias y homenajes a los ancestros en el lugar. Sin embargo, no será destinado para nuevos entierros de miembros actuales de la comunidad.

Este reconocimiento se considera un acto de justicia y respeto hacia las comunidades originarias, especialmente significativo en un distrito donde, según el censo de 2022, el 10,42% de la población tiene ascendencia indígena.

La ordenanza fue aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante, reflejando un amplio consenso.

Aporte de antropólogos

El proceso incluyó la colaboración de expertos en antropología de la Universidad del Centro (UNICEN), quienes delimitaron el sector dentro de la laguna donde descansan los primeros integrantes de la tribu liderada por el Cacique Ignacio Coliqueo.

Precedente

“Este logro honra la memoria viva de nuestra comunidad, resalta el respeto por la diversidad y subraya la importancia de los espacios sagrados para los pueblos originarios. Es un precedente significativo para toda la provincia de Buenos Aires”

Egresada FAU gana concurso CICOP Chile 2024 con proyecto de Intervención sobre patrimonio arquitectónico ferroviario

El Premio CICOP Chile tiene como propósito incentivar el interés por la realización de Proyectos de Título de Arquitectura/Proyectos de Final de Carrera que intervengan áreas o inmuebles de valor patrimonial, contribuyendo a su puesta en valor. En esta edición la egresada de arquitectura Dominique Renis Barrientos ganó el certamen con su proyecto “Centro de Interpretación del Agua: Recuperación y Puesta en Valor del Ex Puente FC ‘El Manzano’”. Asimismo, obtuvo una Mención Honrosa la egresada FAU María Belén Faba.

Este certamen es promovido bienalmente por el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio – CICOP Chile –, una organización no gubernamental sin fines de lucro que tiene la misión de contribuir al reconocimiento, difusión y protección del patrimonio cultural, en general, y del construido, en particular.

La convocatoria, que alcanzó su séptima edición a nivel nacional y la quinta edición internacional, estuvo dirigida a los arquitectos titulados entre el 1 de octubre de 2021 y el 30 de septiembre de 2023, procedentes de cualquier escuela de arquitectura de los países latinoamericanos donde la Federación Internacional de Centros CICOP cuenta con representaciones nacionales activas, a saber, Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay. El premio en esta oprtunidad consistió en un pasaje de ida y vuelta a Madrid, España, a hacerse efectivo durante 2025. 

La directora del concurso fue Ana Helena Leichtweis, mientras que la coordinación fue responsabilidad de Santiago Rodríguez González

Proyectos de Chile y Uruguay fueron elegidos como ganadores del concurso, que partió con 106 propuestas de 8 países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay).  Trás la preselección basada en los plazos y condiciones de entrega establecidos, se realizó una sesión final en la que el Jurado procedió, luego de una amplia discusión, a dirimir el proyecto ganador del concurso y a destacar otros que merecían reconocimiento.

La entrega de los resultados a los ganadores del Premio CICOP Chile 2024, Proyectos de Título de Arquitectura “Intervenciones sobre Patrimonio Arquitectónico” ocurrió en octubre de 2024. 

Premio CICOP Chile 2024 – “Centro de Interpretación del Agua: Recuperación y Puesta en Valor del Ex Puente FC ‘El Manzano’”

  • Autora: Dominique Renis.
  • Profesor Guía: Rodrigo Chauriye.

Facultad | Universidad: Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile.

Mención Honrosa
Proyecto: “Portal”.

  • Autoras: Carol Marian Boam Andrioli y Lucía Perez Muratore.
  • Profesora Guía: Soledad Patiño.

Facultad | Universidad: Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de la República Uruguay.

Mención Honrosa
Proyecto: “Centro de Interpretación y Difusión del Observatorio La Silla”.

  • Autora: María Belén Faba Salvatierra.
  • Profesor Guía: Rodrigo Chauriye.

Facultad | Universidad: Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile.

El proyecto se centra en la recuperación de un Monumento Histórico Nacional declarado por decreto en 1991, pero que actualmente se encuentra en estado de abandono: el puente ex ferrocarril “El Manzano”. Según la autora, la estructura está sobre el estero El Manzano, en la localidad homónima de San José de Maipo en Chile, y fue construida entre los años 1911 y 1914 como parte de la línea Puente Alto – El Volcán. Sumándose a los obstáculos del entorno para la apreciación de las preexistencias, el progresivo deterioro y suciedad habrían convertido el estero en una de las zonas con mayor riesgo ambiental del Cajón del Maipo. Para Dominique, estos problemas se potencian por no haber infraestructura y servicios básicos de apoyo a los visitantes y usuarios del lugar.

La autora de la propuesta destaca que el puente “jugó un papel vital en la conectividad local” y que además tiene “una estrecha relación con el agua”, sea por haber apoyado el transporte de agua potable a Santiago en el pasado, sea por estar emplazado en un punto estratégico de la red hidrológica regional. La propuesta busca resaltar la magnificencia del puente y su entorno, a través de tres estrategias proyectuales adoptadas en secuencia – Rehabilitación del Puente, Estación Pasarela e Intervención Paisajística-, para convertirlo en el Centro de Interpretación del Agua de la Región Metropolitana. El destaque está en la intervención arquitectónica que, mediante una adición contemporánea, rescata el uso histórico de travesía del puente, combinándolo con lo educativo y cultural, y rinde homenaje a su función original como vía férrea.

Según las consideraciones del jurado, el proyecto “se distingue por reconocer y poner en valor de forma creativa, pertinente y consistente las preexistencias de un lugar”, considerando sus valores, así como sus atributos materiales, culturales y ambientales. El nuevo volumen que, en las palabras del Jurado, “reposa cuidadosamente sobre la estructura existente”, respeta la autenticidad e integridad del patrimonio y crea un contraste entre materialidades que establecen un diálogo armonioso con el contexto. Acerca de la recalificación paisajística, el Jurado resalta que la propuesta fortalece la conexión entre el patrimonio construido y el entorno natural, promoviendo la contemplación y apropiación del público.