La Radio del Sur explora en este reportaje las fiestas carnestolendas del continente, máxima expresión de la identidad nacional

Desde los aros grandes y dorados, los collares que cuelgan sobre los vestidos de flores y colores de las madamas de El Callao, en Bolívar, pasando por la herencia afrocaribeña de Barranquilla y los desfiles de samba y carrozas de Río de Janeiro, el carnaval latinoamericano es la máxima expresión de la identidad popular.
La Radio del Sur explora en este reportaje las fiestas carnestolendas del continente, que cada año se reinventan sin perder su alma, demostrando que la celebración es, ante todo, un poderoso motor cultural, turístico y de cohesión social.
Cuando la calle se vuelve escenario
Hay territorios que no se miden en kilómetros, sino en comparsas de tambor. En América Latina, el carnaval es el momento del año donde el orden habitual se suspende y la ciudadanía toma las calles para convertir el asfalto en un escenario de libertad. No es solo una fecha en el almanaque; es una cita con la memoria colectiva.
Lo que hace único al carnaval latinoamericano es su capacidad para sintetizar siglos de mestizaje. No hay una sola fórmula para celebrar el carnaval; todos confluyen en un mismo punto: la reivindicación de lo propio frente a lo global, y la certeza de que la identidad se baila.
Venezuela: El Callao, patrimonio como ADN
Si hay un hilo conductor que une las fiestas carnestolendas del continente, es el reconocimiento institucional de su valor inmaterial.
En Venezuela, los carnavales de El Callao, estado Bolívar, fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en el año 2016, además de ser Patrimonio Cultural del estado Bolívar y Bien de Interés Cultural de la Nación.

Destaca por su ritmo contagioso de Calipso, comparsas vibrantes y personajes icónicos como las Madamas, Mediopintos, Diablos y Mineros.
Las Madamas del Callao representan a las matronas afroantillanas que migraron a El Callao a mediados del siglo XIX. Son conocidas por su elegancia, autoridad y moralidad, portan trajes coloridos de influencia francesa y británica.
La música lleva las raíces de una cultura, puesto que la mayoría de los calipsos son canciones de protesta, pues los esclavos que trabajaban en las minas, veían en los carnavales una oportunidad de transmitir penas y nostalgias.
Con el tiempo al Steel Band (tambores cilíndricos de metal) y timbales agregaron instrumentos como el cuatro, las maracas y los tambores de madera, que animan los carnavales.
En Venezuela también destacan los carnavales de Carúpano (Sucre) y de Caracas, que en una fiesta única donde confluyen la tradición y la cultura en una celebración llena de vida.
El Grito de Carnaval en Caracas 2026 iniciará el sábado 14 hasta el martes 17, dando prioridad a la cultura en las comunas, el deporte y la recreación infantil.

Colombia: El Carnaval de Barranquilla, museo viviente
En Colombia, el Carnaval de Barranquilla ostenta desde 2003 el título de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Aunque el patrimonio no reside en los diplomas, sino en las manos de los 20.000 artistas que este 2026 hicieron de la Guacherna -el desfile nocturno más emblemático y tradicional del precarnaval de Barranquilla-, el más multitudinario de la historia, bajo la temática Río de Voces y Faroles.
El desfile se extendió por más de ocho horas, contando con una asistencia de 550 mil asistentes, 197 grupos folclóricos,, 20 mil danzantes, 35 tarimas móviles con orquestas y artistas en vivo
La fiesta barranquillera es un museo viviente de la trietnia: en sus danzas sobreviven los sones africanos del congo, los rituales indígenas y la estructura festiva europea.

Argentina/ Carnaval del País: tradición viva que se respira
El Carnaval del País, en Gualeguaychú, Argentina, carece de sello Unesco, aunque su patrimonio es de otro tipo: el de la industria cultural y el trabajo artesanal.
Detrás de las 50.000 plumas que visten a las comparsas de Marí Marí, Papelitos, OˈBahía y Ará Yeví, hay meses de confección manual y un entramado social que sostiene a cientos de familias. No es folclor fosilizado, sino tradición viva que respira y se actualiza.
Desde el sábado 14 hasta el lunes 16 de febrero el Carnaval del País se realiza en el Corsódromo, de la ciudad de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, con jornadas a pleno ritmo y color que se extenderán hasta la madrugada.

Brasil/ Carnaval de Río: la samba símbolo de identidad
Hablar de carnaval es hablar del movimiento económico. En términos turísticos, estas celebraciones dejan de ser eventos locales para convertirse en productos de exportación cultural.
El Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil, es el caso más paradigmático. Con reservas hoteleras que superan el 90% para los fines de semana de febrero, la ciudad se blinda con operativos de seguridad para gestionar la llegada de miles de turistas.
El espectáculo a cielo abierto más grande de Brasil, transforma la economía local durante dos meses, activando no solo la hotelería, sino restaurantes, transporte y servicios.
El Sambódromo de Río de Janeiro abre sus puertas del 13 al 17 de febrero y, además, realiza el desfile de campeones el 21 de febrero. También el Carnaval de Río ofrece otros espectáculos o fiestas callejeras que le ponen un extra de color a la ciudad.
La celebración combina el impacto económico con un profundo significado social e histórico vinculado a la identidad afrobrasileña y a la cultura popular.

Ecuador: Identidad cultural
En Ecuador, los carnavales se celebran de manera especial en Ambato, donde la “Fiesta mayor de Ambato” se enfoca en celebrar la abundancia y la fertilidad.
Esta festividad es famosa por sus desfiles, en la Sierra centro, donde Ambato se consolida como uno de los destinos más vistosos gracias a las Fiesta de la Fruta y de las Flores, evento que prioriza desfiles, carrozas alegóricas y encuentros familiares.

Perú: Riqueza y Diversidad
El Perú vive sus carnavales de forma regional, destacando el «Carnaval de Cajamarca», con su ritual ancestral y su famosa «Challas», donde se rinden homenajes a la madre tierra.
La música andina y las danzas típicas, como la «saya» y el «festejo», son protagonistas en esta celebración, donde se da vida a la rica herencia cultural peruana.
Durante estos días la ciudad se llena de música, danzas y juegos tradicionales, como los juegos con agua y pintura, que simbolizan la purificación y renovación. Las coplas, composiciones poéticas cantadas, son una parte esencial de la festividad, utilizadas para expresar sentimientos y críticas sociales con ingenio y humor.

Bolivia: La Fusión de Culturas
El Carnaval de Oruro es uno de los más emblemáticos de Bolivia y es también considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Este carnaval refleja la fusión entre la cultura indígena y la influencia española, donde se danzan la Morenada, y la Diablada y los Caporales. La devoción a la Virgen del Socavón se traduce en un carnaval lleno de color y espiritualidad.
La espectacular celebración boliviana se realiza por más de 20 horas, con la presencia de unos 28.000 bailarines en un desfile ininterrumpido.
El carnaval boliviano celebra la sincretización entre tradiciones shuar, awajún e hindúes; su música incluye instrumentos tradicionales como zampoñas y charangues.

Paraguay: Cultura Guaraní
En Paraguay, el carnaval de Asunción destaca por la resistencia de sus tradiciones guaraníes. Las murgas y comparsas se mezclan con manifestaciones culturales que rinden homenaje a la identidad nacional. Los colores vibrantes y la música folclórica hacen de esta festividad un espacio de encuentro para la comunidad, donde se celebra la cultura paraguaya de manera única.

Uruguay: La candombe y el carnaval
Uruguay, con su famoso «carnaval del candombe», ofrece una celebración que rinde homenaje a la cultura afrodescendiente. Las calles de Montevideo se llenan de tambores y danzas que evocan la herencia africana.
Los «murgueros» participan en comparsas del sector, mostrando la diversidad cultural uruguaya en un carnaval que dura varias semanas.

Chile: Carnaval Andino con la Fuerza del Sol
El festival más grande de Chile es el Carnaval Andino con la Fuerza del Sol, que durante tres días moviliza a la ciudad de Arica con desfiles, baile, música y mucho más.
Se trata de un evento que reúne a gran parte de las tradiciones andinas, tanto originarias del altiplano chileno-peruano-boliviano, como de las comunidades afrodescendientes y del interior de la región de Arica y Parinacota.
Los carnavales latinoamericanos son mucho más que festividades coloridas; son expresiones vivientes de identidad nacional que promueven valores comunitarios, preservan tradiciones ancestrales e impulsan economías locales mediante turismo sostenible.
Cada país aporta su singular sabor creando un mosaico cultural que continúa inspirando a generaciones presentes y futuras.