El descubrimiento arqueológico más significativo de México encontrado en tumba del año 600 d.C.

Talla de búho sobre la entrada de una tumba zapoteca del año 600 d. C. en el valle de Oaxaca, México, 14 de febrero de 2026. (Crédito de foto: Screenshot/X/@ccurieldeicaza)

Una tumba zapoteca del año 600 d.C. fue descubierta por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México en el Valle de Oaxaca.

Una tumba zapoteca del año 600 d.C. fue descubierta por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México en el Valle de Oaxaca, anunció la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante una conferencia de prensa a finales de enero.

Los zapotecas fueron una importante civilización prehispánica que floreció en Oaxaca desde circa 700-500 a.C. hasta la conquista española. Los pueblos indígenas zapotecas de hoy son sus descendientes modernos.

El hallazgo constituye el “descubrimiento arqueológico más significativo de la última década en México”, según Sheinbaum.

“Este es un hallazgo excepcional debido a su nivel de conservación y las ideas que ofrece sobre la cultura zapoteca: su organización social, rituales funerarios, y visión del mundo, preservados en su arquitectura y pinturas murales”, explicó la Ministra de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, en su propia publicación en redes sociales.

“Un poderoso testimonio de la antigua grandeza de México, la cual está siendo investigada, protegida y compartida con el público.

Un búho, que para los zapotecas simbolizaba la noche y la muerte, está tallado en la piedra sobre la entrada a la antesala, su pico curvado y sobresaliendo para cubrir el rostro pintado de un individuo que se cree que era un señor zapoteca, según una declaración del INAH.

Es posible que el rostro pintado fuera el “retrato del ancestro al que la tumba estaba dedicada, y al que sus descendientes recurrieron como intercesor ante las divinidades”, explicó el INAH.

Nombres calendáricos están tallados en el dintel estructural del umbral (viga superior que abarca una abertura), describió el INAH, agregando que tanto una figura masculina como femenina, “quizás los guardianes del lugar”, están tallados en los jambajes del umbral.

Cada figura está vestida con un tocado y lleva artefactos en ambas manos, según el INAH.

Se encontraron murales pintados en ocre, blanco, verde, rojo y azul en las paredes de la cámara funeraria, añadió la declaración, representando una “procesión de figuras llevando bolsas de copal y caminando hacia la entrada”.

Según el INAH, la tumba se está comparando con otros complejos funerarios zapotecas, para ampliar la comprensión de la “complejidad social, artística y simbólica de esta civilización”.

La conservación y preservación del sitio, así como la investigación continua, están siendo realizadas por un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca, continuó el comunicado.

Este trabajo incluye la estabilización del mural de la cámara funeraria “cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y cambios abruptos en las condiciones ambientales”.

Además, el comunicado señaló que “se están desarrollando análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, así como estudios de antropología física, con el fin de profundizar en el conocimiento de los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas con la tumba”.

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