Libertadores de América: los héroes de la independencia

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Bolívar y San Martín encabezaron las dos grandes oleadas emancipadoras en América del Sur. Pero el sueño de unidad continental se apagó con sus sucesores.

 

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La Independencia del Peru? – Tras haber emprendido rumbo hacia Perú en agosto de 1820 junto al Ejército Libertador de los Andes, José de San Martín proclama la independencia del Perú en Lima, en 1821. 

 

Las motivaciones que llevaron a los países sudamericanos a empezar una gran oleada emancipadora son múltiples y complejas, empezando por el descontento general de la población frente al sistema colonial bajo el que se encontraban. Sin embargo, hay dos acontecimientos que marcaron el inicio de los procesos que terminaron con la independencia del poder español. En primer lugar la influencia de dos grandes revoluciones que habían tenido lugar en las décadas precedentes cuyo ideario impregnó los discursos de los líderes sudamericanos: la Revolución Americana (1774) y la Revolución Francesa (1789). Y en segundo lugar la crisis de la monarquía española que se desencadenó a causa de la entronización de José Bonaparte en 1808 en el lugar de Fernando VII en el marco de las guerras napoleónicas.

Alrededor de 1810 surgieron juntas de gobierno en muchas regiones que ejercían el poder de forma autónoma, y se empezaron a formar ejércitos libertadores que emprendieron grandes campañas para liberar los territorios de la influencia española. Simón Bolívar y José de San Martín fueron dos de los principales líderes del bando patriota o independentista que se enfrentaron al ejército realista o virreinal, que luchaba en defensa de la corona española.

El sueño de Bolívar consistía en crear una sola entidad continental que uniera política y militarmente todos los territorios sudamericanos en forma de confederación con el objetivo de establecer un gobierno fuerte que asegurara el fin del dominio español para siempre: la Gran Colombia. Pero tras el éxito de las primeras oleadas emancipadoras, surgieron reivindicaciones propias de cada territorio que terminaron por desmembrar el gran proyecto de Bolívar.

Cada uno de los estados que se independizaron del dominio español recorrieron un camino difícil hacia el éxito; la población civil sufrió consecuencias devastadoras y se cobró numerosas bajas en las filas de soldados, pero también puso en primera línea las destacadas personalidades que lideraron las batallas. En esta lista tienen un lugar algunos de los personajes más célebres que acompañaron a Bolívar en su epopeya emancipadora.

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Jose de San Martín

 

A pesar de haber nacido en territorio argentino en el seno de una familia española de colonos, se trasladó a España antes de cumplir los 10 años, donde empezó a destacar como el gran militar que terminaría siendo. Sin embargo, el contacto con el ideario de la Revolución Francesa junto con el estallido del movimiento independentista hizo renacer su sentimiento identitario americano y emprendió su regreso a Argentina. Protagonizó una de las mayores hazañas militares de la historia del continente cuando cruzó los Andes con su ejército en tan solo 24 días para conseguir la liberación de Chile. Rechazó varios cargos y ofertas políticas porque el objetivo que perseguía era la liberación de Perú, centro del poder colonial, cuya independencia proclamó él mismo en 1821.

 

 

 

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Simón Bolívar

“No daré descanso a mi brazo ni a mi espada hasta el día en que hayamos roto las cadenas del dominio español que nos oprime”. Con este juramento frente al Aventino de Roma empezó el compromiso de un joven Bolívar con la lucha contra el ejército colonial en América. Hijo de una familia acomodada de criollos venezolanos, vio en las guerras napoleónicas en las que estaba inmersa la Monarquía española la situación de crisis perfecta para iniciar el camino hacia la emancipación de los territorios sudamericanos. A pesar de que su ambicioso proyecto de una Gran Colombia fracasó, tuvo un papel determinante como líder de las grandes campañas militares y políticas que dieron la independencia a VenezuelaColombia y Ecuador, ganándose el sobrenombre de “Libertador de América”.

 

 

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Bernardo O’Higgins

De ascendencia irlandesa y vasca, O’Higgins fue un rico terrateniente chileno cuya formación completó primero en Lima y posteriormente en Inglaterra y España, donde estuvo en contacto con las ideas libertarias que se expandían entre las élites intelectuales. De vuelta a su hacienda chilena herencia de su padre, fue elegido alcalde de su localidad y empezó a divulgar algunas de las ideas de las que se había empapado en Europa. Tras el comienzo de las guerras napoleónicas en Europa, inició su participación en la organización de la defensa frente a los realistas y se incorporó en el ejército para combatir a los españoles. Cruzó los Andes con el ejército del general José de San Martín y en 1817 fue nombrado director supremo de Chile al ser liberado el país. Se retiró en 1823.

 

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Francisco de Paula Santander

Este militar y político colombiano nacido a finales del siglo XVIII en el Virreinato de Nueva Granada fue un personaje clave en el proceso de independencia de la Gran Colombia. Participó en numerosas batallas que tuvieron lugar en todo el territorio colombiano desde 1813 hasta 1819 cosechando éxitos, aunque también fracasos. Tras el triunfo, junto a Bolívar, en la batalla de Boyacá de 1819 y la proclamación de la independencia, Santander ocupó el cargo de Vicepresidente de la Gran Colombia. Una grave crisis con Bolívar lo llevó al exilio en 1832, de donde regresó para asumir la presidencia de la República de Granada (que en 1863 adoptaría el nombre de Colombia).

 

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 Jose? Antonio Pa?ez

El que terminaría siendo el quinto presidente de Venezuela procedía de una familia de ascendencia canaria y de origen humilde. Después de casarse se dedicó al cuidado de ganado, gracias a lo cual se convirtió en un experto jinete, y se unió a las fuerzas que combatían el gobierno español. Participó en las célebres batallas de Las Queseras (junto a Bolívar) y la de Carabobo, y en 1830 fue elegido presidente de la República de Venezuela, que rompió entonces su unión con la Gran Colombia fundada por Simón Bolívar.

 

 

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Andrés de Santa Cruz

Nacido en la La Paz, Andrés de Santa Cruz pertenecía a una familia colonial noble que le proporcionó una educación acorde con su posición. Cuando dejó el colegio se unió al ejército realista pero, tras enfrentarse en varias ocasiones a las guerrillas independentistas, decidió cambiarse de bando en 1821. A partir de ese momento se incorporó al ejército independentista peruano y en 1826 destituyó a Bolívar de la presidencia de Perú. Fue presidente de Bolivia entre 1828 y 1839, y de la unión de Perú y Bolivia entre 1836 y 1839.

 

 

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Antonio Jose? de Sucre

Del mismo modo que su padre, el teniente coronel Vicente Sucre, también apoyó la causa independentista desde los inicios. Tras la proclamación de la Gran Colombia por parte de Bolívar, Antonio José de Sucre se convirtió en uno de sus lugartenientes más fieles y lideró la campaña que habría de liberar Ecuador del dominio español, que culminó con la batalla de Pichincha. Pero fue en la campaña de Perú cuando Sucre obtuvo su mayor éxito como militar en la victoria de la batalla de Ayacucho en 1824, que dirigió él mismo y por la que se ganó el apodo de “Gran Mariscal de Ayacucho”. En 1825, después de entrar como liberador en La Paz, convocó una asamblea que proclamó la independencia de Bolivia y lo eligió como presidente.

 

 

 

 

 

Tomado de: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/libertadores-america-los-heroes-independencia_12186/12

 


 

Simón Bolívar, el libertador de América

“A Bolívar no se le puede ver por encima del hombro, ni como general, ni como estadista, ni como escritor, ni como legislador, ni como tribuno. Bolívar es uno de los más complejos y hermosos especímenes de Humanidad”, afirmó el escritor y político venezolano Rufino Blanco Fombona en 1920; y quizás ésta sea una de las definiciones más agudas del Libertador, porque revela que no se trata de un mesías ni de un semidiós homérico, sino de un ser humano de vida muy compleja y, por eso mismo, hermosa para ser estudiada. Su existencia estuvo marcada por múltiples dificultades que lo condujeron al destino que conocemos. Desde luego, hay algo de hagiografía en el comentario de Blanco Fombona, pero cuando se trata de Bolívar es difícil encontrar un comentario que no esté teñido por alguna pasión, amiga o enemiga.

Huérfano y rebelde

Simón Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Ponte Palacios y Blanco nació el 24 de julio de 1783 en Caracas. Sus padres pertenecían a dos importantes linajes caraqueños, los “amos del Valle”, criollos descendientes de los fundadores de la ciudad y que ocuparon el escalón más alto de la pirámide social durante el período colonial. Todo parecía preparado para que Simón y sus hermanos administraran las cuantiosas propiedades de la familia, tal como había sucedido durante los dos siglos anteriores.

Pero pronto la desgracia se cernió sobre él: cuando contaba tres años murió su padre; y a los nueve falleció su madre, que nunca le mostró demasiado cariño. Simón quedó al cuidado de su abuelo, Feliciano Palacios. “Huérfano, prometido a una riqueza considerable, heredero presunto de plantaciones extensas, esclavitudes y casas, no tuvo una infancia feliz ni una educación sistemática”, escribe otro de sus biógrafos, Arturo Uslar Pietri, a pesar de que su abuelo buscó los mejores maestros que ofrecía la pequeña ciudad.

Pero su carácter rebelde construyó con la desobediencia una barrera infranqueable. A los doce años se escapó de casa de Carlos Palacios, su tutor, y huyó a la de su hermana María Antonia. El pleito judicial por quién había de administrar su fortuna concluyó con el traslado forzado de Bolívar a casa de un maestro llamado Simón Rodríguez. Según el propio tutor del joven, el nuevo preceptor de Bolívar es “un sujeto de probidad y habilidad notoria, y estando destinado por su oficio a la enseñanza de los niños podrá más cómodamente proveer a la educación de éste, teniéndole siempre a su vista y en su propia casa, que es bastante cómoda y capaz”.

Por fortuna, Simón Rodríguez, expósito, autodidacta y que había sido nombrado maestro por el cabildo de Caracas en la escuela de primeras letras para niños, resultó ser el profesor más adecuado para el joven Bolívar. Rodríguez entendió que su pupilo necesitaba un tratamiento diferente, pues su curiosidad, mezclada con el ambiente escaso de afecto en el que estaba creciendo, deformaban su carácter. Sea porque Rodríguez ya aplicaba su propio y original modelo pedagógico, sea porque el niño fue forzado a ello, la relación acabó dando sus frutos. Bolívar llegó a decir que su maestro “enseñaba divirtiendo” pero la estrategia de Rodríguez se puede resumir en la máxima “instruir no es educar”.

En 1799, cuando murió su abuelo, Bolívar fue enviado a estudiar a Madrid. En Veracruz escribió a su tío Pedro Palacios y Sojo, con la dudosa certeza del que aún no conoce bien la ortografía: “Usted no estrañe la mala letra pues ya lo hago medianamente pues estoy fatigado del mobimiento del coche en que hacabo de llegar, y por ser muy a la ligera la he puesto muy mala y me ocurren todas las espesies de un golpe”. Al llegar a Madrid se alojó en casa del marqués de Ustáriz, en la calle de Atocha, y tuvo la educación que todo joven de su clase debía recibir: lenguas extranjeras, danza, matemáticas, equitación, historia

En Madrid conoció a una joven, María Teresa Rodríguez del Toro, de quien se enamoró perdidamente. Pese a la inicial oposición del padre, en 1802 se casó con ella y regresó a Venezuela dispuesto a atender sus haciendas; pero, apenas ocho meses después, María Teresa murió en Caracas de una violenta fiebre, incapaz de soportar el clima del trópico. Éste fue, quizás, el primero de los acontecimientos que orientaron su destino de forma muy distinta a la que había planeado.

Un compromiso ineludible

Arrasado por la pena, volvió a España, pero, presa de dolorosos recuerdos, enseguida se estableció en París, donde vivió una existencia disipada y durante la cual hizo uso holgado de su fortuna. Sin embargo, los días derrochadores de Bolívar en Francia se truncaron repentinamente cuando supo que su antiguo y querido maestro caraqueño estaba en París. Simón Rodríguez le dijo que estaba desperdiciando su vida y lo convenció para que estudiara las obras fundamentales de la literatura de la época, especialmente a Montesquieu, Rousseau, Voltaire y los enciclopedistas. Le propuso recorrer Italia para recuperar la estabilidad emocional, viaje que daría lugar a dos episodios que cambiaron de nuevo el cariz de la vida de Bolívar.

El primero, en Milán, cuando pudo ver de cerca a Napoleón Bonaparte, su admirado héroe, ahora rey de Italia (a quien, sin embargo, criticó duramente cuando se coronó emperador en París en 1804; él y su maestro permanecieron en la habitación ese día); y el segundo, quizá levemente idealizado en el relato que dejó Rodríguez, el conocido como Juramento del monte Sacro, cuando Bolívar, arrodillado en el Aventino de Roma, proclamó: “No daré descanso a mi brazo ni a mi espada hasta el día en que hayamos roto las cadenas del dominio español que nos oprime”.

De aquí en adelante, su vida tomó un rumbo definitivo; los siguientes veinte años fueron los que le dieron brillo militar y político, al hilo de los acontecimientos que jalonaron el proceso de independencia de América del Sur. En 1806, Francisco de Miranda, el Precursor, invadió infructuosamente Coro, cerca de la costa venezolana; la aventura no tuvo éxito, pero llenó de esperanza a Bolívar, que retornó entonces a América. Por otra parte, en 1808, Napoleón colocó a su hermano José en el trono de España y provocó una guerra que convulsionaría la Península hasta 1814; la usurpación tuvo un agudo efecto en las colonias americanas y, entre otros muchos, produjo el movimiento secesionista de 1810 en Caracas, que desembocó en la firma del Acta de la Independencia al año siguiente. Fue entonces cuando comenzó la vida pública de Bolívar; desde la Sociedad Patriótica de Caracas se distinguió por sus ardientes llamamientos a la independencia, y enseguida se integró, con el grado de coronel, en el ejército que al mando de Francisco de Miranda debía defender a la república de la reacción española.

El fracaso de dos repúblicas
 

La Primera República, la “patria boba”, no duró más de dos años: el ejército español, mejor preparado que el venezolano, pronto impuso su ley. El propio Bolívar cometió un gravísimo error al dejar a merced del enemigo la munición y las armas en la plaza de Puerto Cabello, tras lo cual a Miranda no le quedó más remedio que capitular para evitar un innecesario derramamiento de sangre. Bolívar, abatido, escribió a su general: “Después de haber agotado todos mis esfuerzos físicos y morales, ¿con qué valor me atreveré a tomar la pluma para escribir a usted habiéndose perdido en mis manos la plaza de Puerto Cabello? Mi corazón se halla destrozado con este golpe aún más que el de la provincia”.

Miranda negoció con el comandante del ejército español, Domingo de Monteverde, los términos de la capitulación. El Precursor aceptó las duras condiciones de la rendición porque no le quedaba otra salida, pero sus compañeros lo consideraron un traidor. La admiración por el viejo general empezó a apagarse y el 31 de julio de 1812, por razones que aún no están del todo claras, Miranda fue entregado a los españoles, que desde hacía treinta años aguardaban una ocasión para prenderlo. ¿Se deshicieron de Miranda los “mantuanos” (la aristocracia criolla) por desprecio o para salvar la vida? El propio Bolívar participó en la detención de Miranda, y nunca se arrepentiría de esta acción. Miranda murió en la prisión gaditana de La Carraca, en 1816, y Bolívar sacó de este fracaso una lección que le sería muy útil en los siguientes quince años: el liderazgo lo es todo.

Se suceden las victorias

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Bolívar decidió continuar tras el sueño independentista. En agosto de 1812 escapó a Curaçao y en octubre se trasladó a Cartagena de Indias. Su intención era liberar Nueva Granada al mismo tiempo que Venezuela. Escribió entonces el primero de sus grandes documentos políticos, el Manifiesto de Cartagena, en el que planteaba la reconquista de Caracas como paso fundamental para la independencia de todo el continente, que configuraría un nuevo Estado llamado Colombia.

A continuación, Bolívar protagonizó una de las hazañas militares más asombrosas de la historia: la “Campaña admirable”, origen de la Segunda República venezolana. Partió el 14 de mayo de 1813; con movimientos rápidos y acciones arriesgadas (él y su ejército cruzaron las escarpadas cumbres de los Andes venezolanos a caballo) desplegó sus condiciones de líder militar. Dos meses después lanzó la proclama de “Guerra a muerte” en Trujillo, con la intención de dar un giro nacional a la guerra: “¡Españoles y canarios! Contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de América. ¡Americanos! Contad con la vida aun cuando seáis culpables”. Tras varias batallas victoriosas (Cúcuta, Niquitao, Los Horcones), el ejército patriota tomó Valencia, San Carlos y La Victoria, y en agosto de 1813 entró triunfalmente en Caracas.

Bolívar era el capitán general de los Ejércitos de Nueva Granada y Venezuela, y la Municipalidad le concedió el título de Libertador y el cargo de capitán general, equivalente a general en jefe. Sin embargo, tras las celebraciones, a Bolívar lo aguardaban la indisciplina y las luchas intestinas. Debía imponer su autoridad (a veces con dureza) si no quería que toda la empresa fracasase. También tuvo que enfrentarse a una temible coalición de enemigos de la independencia: los llaneros, bandas de guerrilleros al mando del asturiano José Tomás Boves, temido por el ensañamiento contra sus enemigos, y el ejército regular español, reforzado tras la llegada de un nuevo capitán general, Cagigal. El ejército patriota, hostigado por todas partes, se vio obligado a emigrar al oriente del país con casi toda la población de Caracas. Era el fin de la Segunda República.

Bolívar viajó a Bogotá y a Cartagena. De allí partió a Kingston, donde escribiría la célebre Carta de Jamaica en la que, según Uslar Pietri, “describió el más completo y deslumbrante panorama de la situación y del futuro del continente”. Se embarcó luego hacia Haití donde conoció al presidente haitiano Pétion, que le ofreció generosa ayuda. Pese a la derrota y los recelos de los otros líderes, insistió en permanecer como jefe supremo del ejército, y con el apoyo decisivo de algunos generales (José Antonio Páez en los Llanos, Manuel Piar en Guayana) logró dar nuevo impulso a la lucha. De este modo, en 1817, después de desembarcar en isla Margarita, tomó Guayana, convirtiéndola en una inexpugnable base de operaciones de fácil comunicación con el interior y con el exterior a través del río Orinoco. Fundó el primer periódico, el Correo del Orinoco, y convocó en 1819 un congreso en la población de Angostura, donde pronunció el más importante de sus mensajes políticos: el Discurso de Angostura.

A continuación, Bolívar organizó una de sus campañas más célebres: la liberación de Nueva Granada (la actual Colombia). Al frente de un ejército de unos 3.000 hombres, repitió la hazaña de 1813 y atravesó en plena temporada de lluvias las cumbres de los Andes; así sorprendió al ejér

Becas Fundación Carolina 2019 / 2020

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Madrid, España. Hasta el 7 de marzo y/o 5 de abril 2019
Convocatoria de Becas 2019 – 2020

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Madrid, España. Hasta el 7 de marzo y/o 5 de abril 2019
Convocatoria de Becas 2019 – 2020
Posgrado, Programa de doctorado y estancias cortas postdoctorales
Programa de movilidad de profesores
Programas de becas y estudios institucionales
Fundación Carolina
Teléfonos: 913797980 / 913797982 / 608758338
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https://www.fundacioncarolina.es

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las becas de Doctorado y Estancias cortas postdoctorales

Universidades españolas participantes en el programa de Doctorado

Convocatoria Abierta Becas 2019 / 2020 de la Fundación Carolina

Plazos de solicitud: 7 de marzo 2019 para becas de postgrado y 5 de abril 2019 para el resto de modalidades

Más allá de nuestra nacionalidad y condición estamos vinculados por un propósito común: el progreso humano, que supone que cada persona pueda desarrollar plenamente su potencial en un planeta que ha de ser preservado para las generaciones presentes y futuras. Ese horizonte universal de progreso para toda la humanidad es el que define la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, adoptada en 2015 por las Naciones Unidas. En esa agenda, la educación superior y el conocimiento científico y tecnológico son un motor central, y contribuyen de manera transversal a hacer realidad la Agenda 2030 en sus cinco “P”: el cuidado del planeta; el desarrollo de las personas; una prosperidad que no deje a nadie atrás; la paz, la justicia y las instituciones sólidas y que rindan cuentas; y las asociaciones y partenariados entre todos los actores.

La Agenda 2030 es el horizonte inmediato de la convocatoria de becas 2019 de la Fundación Carolina, como lo es también para las instituciones, empresas y universidades que la hacen posible, y para España y el conjunto de los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. Ofrece oportunidades de formación e investigación en todos los campos de la Agenda 2030: en las ciencias básicas y las tecnologías que contribuirán a implementar sistemas de producción y consumo sostenibles; a hacer frente al cambio climático y preservar la biosfera; a mejorar la actividad empresarial y afirmar la agenda de productividad en la que ha de descansar el empleo decente y el progreso material de la sociedad; y en los campos social y político, a promover el cambio institucional y la innovación social, la igualdad entre mujeres y hombres y en el conjunto de la sociedad, y con ello, a promover sociedades más pacíficas y seguras, revitalizar la democracia y el Estado de derecho y su legitimidad.

Esta es nuestra propuesta: con tu formación de posgrado y tu trabajo de investigación también puedes ayudar a hacerla realidad.

Para el curso académico 2019-2020 la actividad formativa de la FC se articula a través de las siguientes modalidades: posgrado, programa de doctorado y estancias cortas postdoctorales, programa de movilidad de profesores , programas de becas y estudios institucionales

El número de becas y ayudas ofertadas es de 723, que se desglosan de la siguiente manera:

283 becas de postgrado

100 becas de doctorado y estancias cortas postdoctorales

66 becas de Movilidad de profesores

165 becas de estudios institucionales

109 renovaciones de becas de doctorado

Becas para cursar másteres y cursos de especialización

Las becas de postgrado están dirigidas a la formación en España de licenciados nacionales de un país de América Latina, miembro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, o de Portugal, con capacidad académica o profesional avalada por un currículum sobresaliente.

El programa ofrece dos modalidades de apoyo:

_becas

_ayudas al estudio

La diferencia principal entre ambas modalidades de ayuda radica en la diferente aportación económica que en cada caso asume la FC, las instituciones académicas españolas y el propio becario.

Advertencia: La creación del Espacio Europeo de Educación Superior podría implicar algunas modificaciones en ciertos aspectos de los cursos ofertados por la Fundación Carolina, entre otros, el relativo a la duración de los mismos, número de horas, etc.

De producirse alguna modificación, esta será anunciada en este apartado y comunicada a título individual a los solicitantes del curso que pudiera verse afectado.

Finalmente les informamos que la Fundación no asegura la homologación de las titulaciones españolas en América Latina.

Becas de Doctorado y Estancias cortas postdoctorales

Las becas de doctorado están dirigidas a fomentar la obtención del grado académico de doctor entre los docentes de las universidades de América Latina asociadas con la FC, mientras que el objetivo de las becas de Estancias cortas postdoctorales es completar la formación postdoctoral de los profesores de estos centros y facilitar el establecimiento de redes académicas entre España y América.

Ambos tipos de becas se basan en un régimen de cofinanciación, fijado en convenios bilaterales de cooperación educativa, inspirado fundamentalmente en el principio de igualdad de oportunidades.

El marco general del sistema de cofinanciación contempla que el 60% del coste total de la beca lo cubre la Fundación Carolina y el 40% restante la universidad o institución de América Latina.

En un programa como éste, dirigido a fomentar el doctorado exclusivamente dentro del sistema educativo superior en América Latina, el sistema de la cofinanciación resulta muy beneficioso. La ventaja mas apreciable que aporta este programa es que hace copartícipes de estas becas a las universidades latinoamericanas para que estos docentes, una vez alcanzan el grado de doctor, retornen a sus universidades de origen que, en definitiva, son las corresponsables económicas de su formación.

Para la consecución de los objetivos señalados, FC negocia la firma de convenios con universidades o instancias gubernamentales que agrupan a todas las universidades de un mismo país o, por lo menos, a todas las que tienen la consideración de públicas. Esta última fórmula asegura la publicación de convocatorias de carácter nacional en aquellos países donde sea posible la firma de este tipo de acuerdos, con lo que se consigue que este programa resulte accesible para cualquier docente latinoamericano.

Solidaridad universitaria española: la mayoría de las universidades públicas españolas eximen del pago de las tasas del programa conducente al grado académico de doctor y algunas, incluso, participan en la manutención mensual de los becarios. Esta implicación supone una disminución de la aportación que corresponde a la universidad latinoamericana y a la Fundación Carolina.

Becas de movilidad

Las becas de movilidad de profesorado permiten una estancia corta de investigación en España a docentes o personal investigador de las universidades argentinas, brasileñas y portuguesas.

Becas de movilidad de profesorado argentino: El acuerdo con el Ministerio de Educación de la República Argentina ampara a docentes de universidades argentinas que quieran desarrollar una estancia corta de investigación en España, con una duración de tres meses.

Becas de movilidad de profesorado brasileño: La Fundación Carolina convoca estas becas en colaboración con la Junta de Andalucía y varias universidades públicas andaluzas. Este programa admite solicitudes de profesorado y personal investigador brasileño y español para desarrollar una estancia corta de investigación en España o Brasil, respectivamente, con una duración mínima de un mes y máxima de tres meses.

Becas de movilidad de profesorado portugués: Programa patrocinado por Fundación Endesa para que profesorado y/o personal investigador de nacionalidad portuguesa, que vengan desarrollando su especialidad en materia de Educación, Ingeniería o Medio Ambiente en universidades públicas portuguesas, complete su formación a nivel postdoctoral en universidades públicas o centros públicos de investigación españoles por un periodo mínimo de un mes y máximo de tres meses.

Becas de movilidad Grupo Tordesillas: Estas becas de estancias cortas tienen como objetivo completar la formación postdoctoral de profesorado de los centros universitarios brasileños y portugueses integrantes del Grupo Tordesillas. El personal docente e investigador de este programa de estancias cortas postdoctorales debe permanecer en España un mínimo de un mes y un máximo de tres meses y estar siempre avalados por un experto o por un centro receptor español integrante del Grupo Tordesillas.

En función del tipo de programa, la solicitud debe ser formalizada directamente en nuestra web o, por el contrario, la candidatura debe ser registrada por la entidad colaboradora de la Fundación, como en el caso de las becas de profesorado argentino y de universidades del Grupo Tordesillas.

Becas y estudios institucionales

Estas becas están concebidas como una ayuda para la financiación de planes de formación en centros españoles que tiendan al fortalecimiento institucional de las administraciones públicas iberoamericanas.

La presentación de esta oferta formativa pretende, en colaboración con las Instituciones de Educación Superior (IES) y otras instituciones académicas, contribuir a la Agenda 2030, en atención a la búsqueda de nuevas competencias de estudiantes y cuerpo docente, dando mayor relevancia a la coordinación con instituciones del sistema (enfoques sistémicos) y al estímulo de la colaboración con agentes diversos.

Programa de Doctorado Alianza del Pacífico: Estas becas están dirigidas a fomentar la obtención en España del grado académico de doctor entre docentes de universidades asociadas a la Fundación, con nacionalidad y residencia de los países integrantes de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú).

Programa de Doctorado Instituto Universitario Europeo (IUE): Estas becas están dirigidas a estudiantes nacionales de alguno de los países de América Latina, integrantes de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, que cumplan con los requisitos necesarios para poder realizar los estudios de doctorado en el IUE.

Estudios Estratégicos de la Defensa (CESEDEN): Curso de Altos Estudios Estratégicos para Oficiales Superiores Iberoamericanos (AEEOSI) del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, principal centro docente militar conjunto de las Fuerzas Armadas españolas. Este curso surge dentro del ámbito de colaboración entre los distintos países iberoamericanos en el área de la Política de Seguridad y Defensa, auspiciado por las Cumbres de Jefes de Estado, de los mencionados países, que se vienen celebrando periódicamente.

Programa de becas SEGIB – Fundación Carolina: Programa para la movilidad académica iberoamericana. Estas becas están destinadas a realizar estancias de investigación en universidades o en centros de investigación de países miembros de dicha Comunidad. Como particularidad hay que mencionar que al menos el 60% de las becas convocadas se adjudicarán a proyectos de investigación en disciplinas STEM, de las cuales al menos el 60% se destinará a mujeres.

Programas de ciberseguridad INCIBE: Este convenio regula la colaboración del INCIBE en la convocatoria de becas de especialización profesional en España para la actualización de conocimientos de postgraduados de la Comunidad Iberoamericana de Naciones en materia de ciberseguridad potenciando la generación, detección y atracción del talento en dicha materia.
Programas del Gobierno Autónomo de Santa Cruz: Programa financiado por el Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz (Bolivia) para la “Promoción y Especialización de los Recursos Humanos del Departamento de Santa Cruz”. Tiene como objetivo principal de fortalecer, mediante estudios de máster, el capital humano y contribuir al desarrollo de la región.

Programa de becas STEM para tituladas superiores: Con el patrocinio de la Fundación Repsol, se trata de los únicos programas de nuestra oferta dirigidos exclusivamente a licenciadas o ingenieras. Su objetivo es contribuir a paliar, mediante la formación a nivel de máster, la brecha de género existente en las disciplinas STEM: ciencias, tecnología, ingenierías y matemáticas.

+ info https://www.fundacioncarolina.es

 

En su tiempo libre, el crimen organizado atiende “los encargos”

robo-pintura.jpgEl robo y saqueo de imágenes y piezas religiosas en la mayoría de casos pasa inadvertida, algunas veces los más cercanos a las parroquias son los únicos en conocer lo ocurrido y es entonces cuando tratan de recuperar los bienes sagrados. Pero, la falta de registros convierte la tarea en una misión, casi imposible. 

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En el templo de La Recolección, en la zona 1 capitalina, ocurrió el primer robo de una imagen religiosa registrado en la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, del Ministerio de Cultura y Deportes. Esto sucedió el 15 de octubre de 1989.

Ese día, desconocidos ingresaron a la iglesia y consiguieron retirar del lugar una imagen de San Antonio de Padua del siglo XVIII, tallada en madera. La ficha de reporte de robo, Object ID: Guatemala, describe de manera breve las principales características de la escultura, pero nada sobre sus dimensiones. “Tiene el rostro inclinado hacia la izquierda, cabeza tonsurada y ojos de vidrio color café. Con rostro sonriente”. Además, es posible añadir que, a diferencia de otras representaciones de San Antonio de Padua, en el de La Recolección el Niño Jesús está ausente. Pasados 29 años, el reporte No. 112 del Registro de Bienes Culturales es lo único que queda del santo y entre los devotos casi nadie lo recuerda. “No fue en esta iglesia, pudo ser en otra de la orden de los franciscanos”, mencionan.

 

En la época moderna, la ruta del saqueo avanzó, desde entonces, de iglesias y sedes católicas de la capital a otras localizadas en lugares recónditos del país que resguardaban valiosas imágenes de los siglos XVII, XVIII y XIX. No obstante, en retrospectiva, es probable que los primeros robos en templos católicos ocurrieran en la Muy Noble y Leal Santiago de los Caballeros, justo después de los terremotos de 1717 y continuaran en la Nueva Guatemala de la Asunción luego de catástrofes similares como las de 1917, 1918 y 1976.

 

En esos momentos, apoyar a las víctimas, tranquilizar a los ciudadanos, reconstruir las zonas afectadas eran prioridades del Gobierno, no así la pérdida de santos, arcángeles y querubines. En esas circunstancias, ¿quién iba a denunciar un robo de esa naturaleza? Si alguno lo hizo, seguro no fue escuchado.

 

Los datos actuales

Después de la desaparición en 1989, de San Antonio de Padua se han reportado más de 400 casos a nivel nacional. Entre estos destacan los robos de una escultura de San Miguel de la iglesia de la aldea San Miguel Morazán, El Tejar, Chimaltenango, en 2001; y la de Jesús Resucitado, en 2002, de la sede de la Cofradía de Santo Tomás, Chichicastenango, Quiché.

Asimismo, el robo de las esculturas de Nuestra Señora de las Mercedes y el Niño Dios; la de un fraile mercedario y la de dos ángeles de madera del templo de San Cristóbal, Totonicapán.

 

A finales de 2002, también robaron al apóstol Santiago de los Caballeros de la iglesia de la aldea Cimiento Tres Cruces, Cubulco, Baja Verapaz. La imagen era de 1960. El 22 marzo de 2003, desaparecieron de la iglesia de Bárcenas, Villa Nueva, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús; dos esculturas de San José (en una sostenía al Niño Jesús); una de la Virgen María, dos ángeles de madera y un Niño Dios.

En junio de 2003, desconocidos robaron la Inmaculada Concepción de la iglesia de la aldea Concepción Sacojito en Chinautla y, en agosto siguiente, la Virgen María de la iglesia de San Raymundo. En noviembre de ese mismo año, hubo saqueos en la iglesia de San Miguel de Capuchinas, en la zona 1 capitalina, y en el templo de San Bernardino de Siena, en el cantón El Sauce, San Bernardino, Suchitepéquez. Los asaltantes fueron directo a los espacios ocupados por el Niño Dios y la Inmaculada Concepción.

Más pérdidas

Las imágenes de San José fueron las preferidas por las bandas de saqueadores en 2004. Ese año, las iglesias del cantón Chuinstancia, San Francisco La Unión, Quetzaltenango, y la de la finca La Marina Palín, Nuevo Progreso, San Marcos, perdieron al Santo Varón.

De 1989 a la fecha, los delincuentes han dedicado jornadas al robo de esculturas de las distintas advocaciones a la Virgen María; San José con el Niño, San Antonio de Padua, Jesús Resucitado y el Niño Dios, principalmente.

 

Sin embargo, hay casos, como el de la parroquia del Señor de Esquipulas, de la aldea Gracias a Dios en Nentón, Huehuetenango, que perdió, el 19 de diciembre de 2007, una escultura de San Caralampio del siglo XIX. Un santo poco conocido en Guatemala.

La devoción por San Caralampio, es originaria de la Iglesia Antioqueña Ortodoxa y, en Grecia, lo consideran el mártir de más edad, dado que murió en 211, a los 107 años, en una ciudad cercana a Éfeso. En América, poblados como el mexicano Comitán de Domínguez, ubicado a 173 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, tienen gran devoción por el santo.

Cuentan que en esa localidad, antes llamada Comitán de Las Flores, un soldado colombiano fue el primero en hablar de San Caralampio. Eso ocurrió en 1850. Él sentía devoción por la figura sacra y por eso lo acompañaba una novena. Raymundo Solís, vecino del barrio La Pila, conoció al soldado y se interesó por la historia de San Caralampio. Le compró la novena y encargó un retrato del santo, igual a la que ilustraba el libro de oraciones. En La Pila, Solís era dueño del rancho Tzeltón, y por ello declaró que San Caralampio sería patrono de esa propiedad.

 

Meses más tarde, en Comitán de Las Flores se registraron brotes de peste, viruela y cólera que cobraron cientos de víctimas, pero, en el rancho Tzeltón, ninguna persona enfermó. Fue entonces, cuando el santo fue nombrado “Abogado Especial contra la peste y los aires contagiosos”. Esta historia fue recopilada por las autoridades de Comitán de Domínguez.

Como en el robo de San Caralampio, hay ocasiones en las que los delincuentes buscan esculturas poco convencionales. Por eso, el 2 de abril de 2007, cuando saquearon la iglesia de Camotán, Chiquimula, se llevaron con ellos las imágenes de dos ánimas benditas del Santo Purgatorio –además de esculturas de la Virgen de Dolores y la Virgen del Rosario.

Las dos ánimas del Purgatorio que desaparecieron en Camotán, representan a una mujer y un hombre en medio de las llamas y fueron talladas en el siglo XVIII. Aunque, hoy se les observa poco, en la ciudad colonial de la Muy Noble y Leal Santiago de los Caballeros de Guatemala existía una ermita dedicada a las “Dichosas y Santas Ánimas del Purgatorio”, de acuerdo con el cronista Francisco de Fuentes y Guzmán.

La ruta del saqueo es larga y tortuosa. El Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, del Ministerio de Cultura, registró entre 1989 y 2017, el robo de 445 bienes religiosos, principalmente en iglesias de aldeas y fincas ubicados en remotos lugares de la provincia. Esas acciones han quedado impunes y la mayoría de imágenes siguen desaparecidas.


Grandes golpes

En la mayoría de casos, el accionar de los asaltantes se nota tiempo más tarde de ocurrido el hecho, cuando el espacio vacío de la imagen llama la atención de los sacerdotes, sacristanes o los mismos feligreses. En otros incidentes de esta clase, los ladrones hacen uso de la fuerza y la violencia con el afán de sembrar caos y terror.

El 6 de agosto de 2009, por ejemplo, un valioso cuadro del siglo XVIII titulado “Cinco Señores y Arcángeles” fue robado con lujo de fuerza de la Rectoría de San Agustín, en la zona 1 capitalina. La pintura representa, en una hermosa composición, a San José con la Virgen María, el Niño Jesús, Santa Ana y San Joaquín. Dios Padre y el Espíritu Santo también están presentes, en la cabeza de la Sagrada Familia. La pieza también incluye en la parte izquierda al arcángel San Miguel y en la derecha al arcángel San Gabriel.

Ese 6 de agosto, al mediodía, los delincuentes golpearon con violencia al sacristán cuando iba a cerrar el templo. Sin ningún cuidado, a navajazos, retiraron el lienzo del marco y se marcharon, no sin antes amenazar a la víctima. “Esto causó terrible daño a la pintura”, recordó Eduardo Hernández, jefe del Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales.

 

El robo fue denunciado y circuló el reporte del suceso con la finalidad de recuperar la pieza. Esto ocurrió un mes más tarde, de manera inesperada.

El 10 de septiembre de ese año, un desconocido buscó a un confesor en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en la zona 1 capitalina, y declaró el robo del cuadro en secreto de confesión. Tenía con él la obra dentro de una bolsa plástica y se la entregó al sacerdote.

El cuadro de grandes dimensiones, más de 2.50 metros de ancho y poco más de 1.90 de largo, fue doblado en pequeñas partes con el propósito de poder manipularlo. Como antes había sido intervenido tenía una tela adicional que le daba soporte y por eso es que, cuando los delincuentes lo doblaron, la pintura antigua se resquebrajó en la mayoría del lienzo.

Tras el incidente, la obra fue entregada al Museo de La Merced y apareció expuesta el 12 de noviembre de 2015 en una colección de bienes antiguos seriamente dañados. La pintura continúa hoy bajo el resguardo de esa entidad y está expuesta en uno de los salones.

Hernández mencionó que los cortes en el lienzo son visibles y son notorias las fisuras en la paleta de colores. Además, perdió dimensiones, poco más de 30 centímetros en alto y largo. “La restauración es costosa y el Ministerio carece de recursos para hacerlo”, indicó.

En el Museo de la Merced, hay un taller con expertos dedicados a este propósito, pero no han solicitado a la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural los permisos para intervenir el lienzo, explicó el funcionario.

 

La forma extraña como fue devuelta la obra hizo pensar, en ese momento, a Hernández y al equipo de trabajo, que se trataba de un “encargo” qué salió mal. Pensaron que los responsables del hecho eran “novatos” en el mundo del crimen organizado y por eso su falta de cuidado en el tratamiento de la pintura. “Es probable que el interesado en el cuadro, al verlo así ya no lo quiso. Por eso lo devolvieron”, señaló Hernández.

 

Sin pistas

Con cada robo, las hipótesis de las autoridades han evolucionado. En una primera instancia era posible creer que las bandas de saqueadores se especializaban en arte sacro, iban a las iglesias de los pueblos y las aldeas y reconocían con exactitud la pieza más valiosa entre el resto y la robaban. Pero, la experiencia de la Rectoría de San Agustín hizo notar a los expertos detalles que antes habían dejado de lado. Era bastante probable que los delincuentes solo cumplían órdenes y por eso iban directo “al encargo”, sin conocimiento de la pieza, mucho menos de su valor.

Esa hipótesis cobró sentido cuando bandas criminales robaron una serie de antiguos cuadros de la iglesia de El Calvario, en La Antigua Guatemala, en 2014, y 287 valiosas piezas de arte religioso de la Fundación Nacional para las Bellas Artes y la Cultura (FUNBA), en 2015.

El 5 de febrero de 2014, en un violento incidente, un grupo de diez desconocidos con el rostro cubierto ingresaron al templo de El Calvario justo cuando los sacristanes y los guardias estaban por cerrar las instalaciones. Los cinco hombres fueron atacados a golpes y luego atados de manos, mientras los delincuentes dedicaban esfuerzos a retirar de los marcos los lienzos antiguos de Tomás de Merlo, inspirados en La Pasión de Jesucristo.

Eran seis cuadros de 1737 de grandes proporciones, en promedio entre 2.33 metros de largo por 5.21 metros de ancho. Cada uno describía los episodios de las horas anteriores a la muerte de Cristo en la cruz: La oración en el huerto, La prisión de Cristo y la curación de Malco, La Flagelación, Jesús ante Caifás y la negación de Pedro, La Coronación y La Piedad.

Además, los asaltantes robaron una naveta de plata del siglo XVIII; un cáliz, una patena y un copón, también de plata, del siglo XIX y una patena similar del siglo XX.

Dramático efecto

En el ensayo Algunas consideraciones iconológicas e iconográficas sobre las pinturas de Tomás de Merlo del templo de El Calvario de La Antigua Guatemala, el doctor en Historia del Arte Fernando Urquizú recordó que las obras del artista cumplieron una función social en la vida cotidiana de la ciudad colonial. En ese texto, Urquizú citó al historiador Haroldo Rodas quien expresó que la serie tenía un “efecto visual dramático”, que hacía meditar a los fieles en la Pasión y Muerte de Jesucristo.

“El pintor dejó una honda huella en la memoria colectiva colonial y en otras partes del reino”, agregó Rodas.

 

Urquizú también hizo notar en este ensayo que los cuadros de Merlo sustituyeron la serie de lienzos de Antonio Montúfar Vivar Quiñónez que desaparecieron en su totalidad después del terremoto de San Miguel en 1717. Estos cuadros habían sido expuestos por casi 50 años en El Calvario.

El robo de las obras de De Merlo fue catalogado por el historiador como “un espectáculo político siniestro”, que puso en evidencia el poco conocimiento del arte del antiguo reino de Guatemala por parte del Estado y la Iglesia.

Lo sucedido en El Calvario conmocionó a La Antigua Guatemala y por ello, un año más tarde del hecho tres artistas develaron pinturas que reinterpretaban las obras robadas. El proyecto contó con el aval y agradecimiento de la Iglesia católica. Sin embargo, integrantes de la Comisión de Investigación del Arte de Guatemala (CIAG), del Ministerio de Cultura expresaron su desacuerdo por las nuevas piezas.

“Toda religión tiene tiempos y espacios sagrados. No se pueden disociar con la inclusión de obra nueva porque se convierte en una profanación”, expresó Carlos René García Escobar, antropólogo social. En tanto, Johann Melchor, doctor en Historia del Arte, consideró que “las iglesias coloniales no fueron edificadas para exposiciones de arte moderno”.

 

¿Dónde están?

En FUNBA, los delincuentes efectuaron un operativo de grandes proporciones. Fuertemente armados y con pasamontañas ingresaron a las instalaciones de la organización el 16 de mayo de 2015, a las 15:00 horas. Encañonaron al personal que trabajaba en ese momento y comenzaron a saquear el lugar. Terminaron a las 20:00 horas. Fueron 287 piezas las que robaron ese día, mencionó Hernández.

Estos dos incidentes dejaron claro a las autoridades que los robos no eran cuestión de delincuentes primerizos o bandas especializadas, sino que detrás del saqueo operaba el crimen organizado. El asunto, ahora, era comprobarlo.

El jefe del Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales reconoce que, en el comercio del arte, las obras dedicadas a La Pasión resultan poco atractivas a los coleccionistas. “Ese punto hace pensar que a alguien le gustaron los cuadros de De Merlo y pagó para conseguirlos. Una persona con recursos y que tenga un sitio donde pueda exponerlos. No precisamente es un conocedor o un coleccionista, porque a ellos no les gusta”, mencionó. Podría interpretarse más al capricho de un narcotraficante o los de un importante líder criminal.

 

La Fiscalía de Delitos Contra el Patrimonio Cultural investigó los dos casos y sus conclusiones apuntan al involucramiento del crimen organizado en estos hechos, en una rama poco conocida: la dedicada al robo de imágenes y piezas religiosas.

Edgar Rodenas, jefe de la sección, consideró que los delincuentes pertenecen a bandas que se dedican tanto a la extorsión, como al sicariato, el tumbe de drogas o el robo de vehículos y en algunos momentos son contratados para robar arte religioso. “Es una rama del crimen organizado”, aseguró el investigador.

“Son los mismos que un día cometen un asalto, una extorsión. Los llaman y les piden el encargo”, reconoció el fiscal.

Por el saqueo en El Calvario, el Ministerio Público (MP) consiguió capturas, pero por otros delitos, extorsión, entre ellos. Uno de los aprehendidos contó que las pinturas fueron guardadas en el Pasaje Rubio, en la capital, durante cuatro meses. Luego salieron del país, a Honduras, dijo, pero no indicó el lugar. “Mencionó que las pinturas estaban con un narco hondureño que le habían gustado”. No habló sobre quién los contrató, a dónde las llevaron o quién las recibió. Nada.

Por ese trabajo recibió Q5 mil. “No tenía idea de quién era Tomás de Merlo ni el valor histórico de las piezas”. La poca información fue compartida a las autoridades hondureñas, quienes mantienen abierto el caso, pero no consiguen avanzar. “No saben a qué cartel o a cuál capo de la droga deben investigar”, agregó Rodenas.

En el caso de FUNBA, un lote de piezas fue recuperado luego de un allanamiento por narcotráfico, en una zona de Mixco. Pero, el capturado negó que las piezas fueran suyas, así como la dueña del inmueble. Los investigadores intentaron obtener apoyo de otra fuente, pero hasta el abogado de esa persona decidió retirarse del caso por temor a que lo mataran.

Según Rodenas, investigar casos de esta índole resulta complicado por razones que comienzan con el levantamiento de la escena del crimen, la falta de registros adecuados de las piezas, la lejanía de las iglesias, la falta de personal y vehículos. La Fiscalía solo cuenta con dos agentes fiscales, tres auxiliares, un perito y un vehículo. Antes eran las tres las agencias, recordó el investigador.

La Fiscalía que dirige Rodenas está ubicada en la lotificación San Pedro El Panorama, afuera de La Antigua Guatemala, y es responsable del robo tanto de piezas religiosas como arqueológicas pero, por el escaso personal, debe esperar que de la capital procesen la escena del crimen y envíen los informes. En la provincia, son las fiscalías distritales las que hacen las primeras investigaciones, explicó Rodenas.

Las dificultades para trabajar de la fiscalía, se pueden resumir en un caso del 23 de noviembre de 2016. “En San José Pacul (Sacatepéquez) robaron imágenes muy queridas por los pobladores, las de San José y el Niño Jesús. Se procesó la escena del crimen y tardaron en recopilar evidencia. A los 15 días hubo allanamientos en casas donde decían que estaban las esculturas y no encontraron nada”, recordó Rodenas.

“A los dos meses llaman a la Fiscalía porque un grupo de personas se había metido a una casa, donde decían que estaban las imágenes, y querían recuperarlas. Fuimos, y era la casa de un trabajador del MP”, mencionó.

La acusación fue vana, ya que, las esculturas tampoco estaban en ese inmueble. A la fecha, todavía no se han recuperado.

 

Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt

Tomado de: https://elperiodico.com.gt/domingo/2018/05/05/en-su-tiempo-libre-el-crimen-organizado-atiende-los-encargos/

Convocatoria SOMA Summer 2019

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Convocatoria SOMA Summer 2019

Ciudad de México. Hasta el 3 de febrero de 2019.

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Ciudad de México. Hasta el 3 de febrero de 2019.
Convocatoria SOMA Summer 2019
Calle 13 #25, Col. San Pedro de los Pinos, 03800
+52 55 5277 4947
info@somamexico.org
http://www.somamexico.org

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SOMA Summer 2019

1 DE JULIO – 23 DE AGOSTO DE 2019

SOMA Summer 2019 se apartará del término “andamiaje” como un marco para estudiar estructuras de soporte visibles e invisibles (como el lenguaje y la forma), y como un medio para comprender mejor el papel del poder, la jerarquía y la superficie en nuestra práctica. Las posibilidades de transformación implícitas en el uso de andamios (en la construcción, por ejemplo) nos llevarán a hablar sobre nociones de decadencia, conservación y gentrificación.

Actividades

Lecturas, Seminarios y Talleres

Con Eduardo Abaroa (artist, Mexico), Bjarki Bragson (artist, Iceland), Amy Sara Carroll (artist and writer, United States), Eulogio Guzmán (archeologist, Mexico), Yaiza Hernández (theorist, Spain), Sara Nadal-Melsió (writer, Spain), Ester Partegàs (artist, Spain) and Angel Nevárez and Valerie Tevere (artists, United States)

Visitas a Estudio

Con Camel Collective (art collective, Mexico/United States), Plinio Ávila (artist, Mexico), Marianna Dellekamp (artist, United States) and Luis Vargas (art historian, Mexico).

Críticas Individuales

Con Tania Candiani (artist, Mexico), Emilio Chapela (artist, Mexico), Giacomo Castagnola (artist, Peru), Marcos Castro (artist, Mexico), Tatiana Cuevas (curator, Mexico), Helena Chávez (art historian, Mexico), Mariana David (curator, Mexico), Irving Domínguez (curator, Mexico), Ricardo Domínguez (artist, United States), Diego Flores Magón (curator, Mexico) Julio García-Murillo (curator, Mexico), Magnolia de la Garza (curator, Mexico), Mauro Giaconi (artist, Argentina), Edgar Hernández (writer, Mexico), Graciela Kasep (curator, Mexico), Esteban King Álvarez (curator, Mexico), Alejandra Labastida (curator, Mexico), Chip Lord (artist, United States), Catalina Lozano (curator, Colombia), Caroline Montenat (curator, France), Manuela Moscoso (curator, Ecuador), Josefa Ortega (curator, Mexico), Victor Palacios (curator, Mexico), Bárbara Perea (curator, Mexico) and Itala Schmelz (curator, Mexico)

Visitas al Archivo General de la Nación, Casa del Hijo del Ahuizote, Museo Nacional de Antropología e Historia, Museo Nacional de las Intervenciones, Obra en Obra, Obrera Centro, Panik, Proyector, Templo Mayor, y los más relevantes museos y espacios independientes en la ciudad de México.

Mentores

Asesores: Anthony Graves (artist, United States), Carla Herrera-Prats (artist, Mexico) and Sara Nadal-Melsió (writer, Spain)

Mentores: Ricardo Alzati (artist, Mexico), Virginia Colwell (artist, United States), Nate Harrison (artist, United States), Fabiola Iza (curator, Mexico), Patrick Killoran (artist, United States) and Joaquín Segura (artist, Mexico)

Fecha límite de solicitud: 3 de febrero de 2019.

Los solicitantes serán notificados de su aceptación antes del 4 de abril de 2019.

Usando la plataforma en línea, por favor envíe la siguiente información:

-Brevista biografía (máx. 200 palabras)
-Curriculum vitae (2 páginas máx.)
-Declaración del artista (500 palabras máx.)
-Carta de interés (500 palabras máx.)
-Portfolio: 15 imágenes recientes de trabajo, y / o enlaces a 2 videos (5 min. Cada máx.), Y / o enlaces a 2 piezas de sonido (5 min. Cada máx.), Y / o enlaces a 3 textos ( 7.000 palabras cada una max.). Incluya una hoja técnica (título, nombre, medio de comunicación, año) que enumere todas las obras y una descripción de cada proyecto (50 palabras por proyecto como máximo).
-URL al sitio web (opcional)
-3 referencias (nombre e información de contacto solamente)
-Copia del pasaporte vigente.

Los solicitantes seleccionados deben demostrar una experiencia significativa en su campo y se espera que participen en todas las actividades del programa. SOMA Summer da la bienvenida a artistas, curadores e historiadores del arte que están ansiosos por reflexionar sobre sus prácticas, y que no están enfocados en preparar el trabajo para exposiciones u otros compromisos previos y plazos inminentes.

Matrícula y estadía

La matrícula es de $ 3,800 USD para el programa de ocho semanas. No cubre alojamiento por día o transporte.

La matrícula se puede pagar en tres cuotas durante mayo, junio y julio.

$ 6,000 USD es una aproximación presupuestaria total razonable para su estadía de ocho semanas en la Ciudad de México (incluyendo la matrícula del programa, vivienda, comida, recreación y transporte).

Los participantes pueden encontrar su propia vivienda temporal, con la asistencia de SOMA. Este proceso comienza con la aceptación en el programa.

Ayuda Financiera

Somos una organización pequeña y, desafortunadamente, no podemos proporcionar becas de matrícula completa para todos los participantes de SOMA Summer. El limitado apoyo financiero disponible se distribuye según la revisión de la cartera y la prueba de necesidad financiera. Esta ayuda financiera generalmente se otorga a cambio de apoyo con la logística del programa, como comunicación (interna y social), documentación (foto y video) y planificación general (coordinación con el grupo para visitas y otras actividades). Si solicita ayuda financiera, proporcione una breve declaración que indique sus intereses y experiencia en estas áreas.

También nos complace proporcionar cartas de apoyo, en caso de que solicite subvenciones de viaje o fondos en nombre de otras organizaciones.

SOMA es una asociación civil sin fines de lucro, fundada en la Ciudad de México en noviembre del 2009. SOMA surge de la iniciativa de un conjunto de artistas que han unido sus esfuerzos, dando como resultado una plataforma única en el ámbito cultural.

SOMA es una organización dedicada al intercambio cultural y la enseñanza de las artes. SOMA parte de los mismos intereses que, hace más de una década, motivaron a una serie de artistas a colaborar en espacios de producción y difusión del arte contemporáneo como La Panadería y Temístocles 44. SOMA cuenta con un grupo de colaboradores formado por artistas y un grupo de asesores formado por críticos, curadores y otros profesionales del ámbito cultural.

La labor de SOMA es construir una plataforma para investigar colectivamente lo que el arte puede ser y cómo puede funcionar en diferentes contextos. El programa educativo busca generar un espacio para la discusión horizontal, la interacción colectiva y el pensamiento crítico, tomando en cuenta a muchas de las diferentes comunidades creativas de la Ciudad de México.

SOMA es un espacio de reflexión en donde los estudiantes y participantes tienen la oportunidad de revisar de manera crítica sus propuestas y en donde se fomenta la revisión del proceso creativo. La misión de

SOMA que consiste en promover el diálogo y el discurso en nuestra sociedad y darle seguimiento al desarrollo profesional de artistas, se concreta en tres programas diferentes:

1. Programa de desarrollo artístico: Programa Educativo SOMA
SOMA tiene un programa formativo impartido en español para artistas contemporáneos y otros productores culturales con duración de dos años. Los estudiantes de este programa tienen acceso a una serie de cursos impartidos por artistas y curadores destacados en el ámbito del arte contemporáneo de México. SOMA estimula la interacción activa y horizontal entre los artistas jóvenes y los artistas que imparten los cursos, entrevistas individuales, conferencias, visitas de taller, etc. El Programa Educativo se dirige por un grupo plural de 6 artistas que dan seguimiento al desarrollo de los estudiantes. El programa otorga becas del 90% del costo real, que son financiadas por los patrocinadores de SOMA.

2. Programa de verano internacional: SOMA Summer
En los meses de julio y agosto de cada año, SOMA organiza un programa de verano internacional con duración de ocho semanas. El programa dirigido por Carla Herrera-Prats, se imparte en inglés y reúne a un grupo de expositores y artistas interesados en modelos pedagógicos de varias latitudes. Cada año SOMA Summer se enfoca en el desarrollo de un tema en específico. En un ambiente de trabajo intenso, los participantes tienen acceso a conferencias, entrevistas individuales y visitas de estudio de artistas activos en el ámbito artístico internacional.

3. Programa Público: Miércoles de SOMA
Este programa consiste en una serie de charlas y/o presentaciones abiertas al público, en el que especialistas de diferentes disciplinas hablan acerca de su práctica. La programación está conformada por mesas redondas, pláticas de artista, presentaciones de libros, eventos musicales, proyectos artísticos en vivo, etc.

Testimonios

Cuando llegué a DF para el verano 2011 de SOMA, había estado en la ciudad dos veces antes, pero solo por unos días cada vez. Solicité en gran parte la oportunidad de pensar sobre mi trabajo en un nuevo contexto, pero también por la razón egoísta de que era una manera de regresar a la Ciudad de México y permanecer allí por un tiempo. Uno de los grandes éxitos del programa es que combina un alto nivel de diálogo crítico sostenido durante un período de semanas, tuve tantas visitas de estudio durante 6 semanas en SOMA como en varios años de estudios de posgrado, con inmersión en un Ciudad aparentemente interminable, densamente superpuesta con historia y cultura. Mirando hacia atrás, veo el verano de 2011 como un punto de inflexión clave en mi desarrollo artístico e intelectual, en el que comencé a ver mi trabajo dentro de un contexto más amplio que va más allá de las fronteras nacionales (también empecé a aprender español en serio). Las amistades y las conversaciones que surgieron de ese lugar y momento han hecho de la Ciudad de México un lugar donde vive una parte de mí. Cada vez que vuelvo, se siente menos como una visita y más como un regreso.
Bill Abdale, SOMA participante de verano 2011

El verano de SOMA fue una experiencia maravillosa. Durante el tiempo realicé muchas visitas de estudio y 8 con críticas de artistas muy experimentados, lo que fue un comentario invaluable para mi trabajo. Los profesores invitados fueron bien elegidos y cubrieron una gama de áreas de interés. Mientras estaba allí hice un Mensaje de trabajo a Salinas que se mostró posteriormente en Dublín, Nueva York y Berlín y también tuve un espectáculo en México el año siguiente. SOMA brindó un gran apoyo para facilitar la realización del trabajo, lo cual fue importante, ya que es un poco desalentador saber dónde ir para qué. Hice muchas conexiones profesionales, ahora soy una conferencia invitada en la U.A.M. Así que estoy en México todos los años y todavía estoy en contacto con muchos miembros de SOMA 2010. Tenemos una buena red de intercambio. Nunca lo hubiera pensado hace 3 años cuando hice la solicitud.
Elaine Byrne, participante de verano SOMA 2010

Participé en SOMA Summer 2012, centrado en las transformaciones en el trabajo desde la Segunda Guerra Mundial. Ocho semanas de conversaciones intensas, seminarios y visitas a los museos y galerías dinámicas de la Ciudad de México me dieron una nueva perspectiva de mi trabajo, que continúa informando mi práctica artística. SOMA combina eventos estructurados con reuniones más informales y abiertas, lo que permite conexiones espontáneas con otros participantes y artistas visitantes. Las relaciones que hice en SOMA continúan floreciendo. Estoy agradecido por mi tiempo en SOMA y recomendaría altamente la experiencia.
Lakshmi Luthra, participante de verano SOMA 2012

+ info http://www.somamexico.org

Tomado de: http://hipermedula.org/2019/01/convocatoria-soma-summer-2019/

 

La plata de América: la riqueza que sustentó a la monarquía española

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Los españoles obtuvieron en sus territorios americanos una fabulosa cantidad de oro y plata, que sustentó la hegemonía de la dinastía Habsburgo en Europa y contribuyó al nacimiento de una economía global.

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“¿Dónde está el testamento de Adán?”. Esta frase, pronunciada con ira por el rey de Francia Francisco I cuando contempló parte de las riquezas que le había enviado Hernán Cortés desde México a su gran rival, Carlos V, ha pasado a la historia como signo de fortuna providencial. El arrebato del soberano francés aludía al reparto del orbe –bendecido por el papa Alejandro VI– entre españoles y portugueses, con exclusión de las demás naciones. Fueron los portugueses, cuyo monarca se titulaba, con buenos motivos, «señor del comercio y la navegación», quienes llegaron primero a las Molucas y las riquísimas islas asiáticas de la especiería, emporio de pimienta, clavo y canela. Pero la búsqueda de la ruta directa de Europa hacia las riquezas de Asia por el oriente, objetivo de los navegantes portugueses, se vio transformada con la «aparición» de América en 1492, cuando Cristóbal Colón, navegante al servicio de los Reyes Católicos, intentó alcanzar Asia navegando hacia occidente, en sentido contrario a los portugueses.

Oro, plata y caníbales

En la incipiente economía global, que entonces comenzaba a tomar forma, era preciso encontrar productos que por su altísima rentabilidad justificaran el comercio a larga distancia. Había pocos: especias, esclavos y metales preciosos. Por eso Colón, un magnífico propagandista, mezcló en sus cartas a los Reyes Católicos constataciones de la riqueza hallada –«muchos nativos traían piezas de oro al cuello, y algunos perlas atadas a sus brazos»–, con interesadas y disuasorias alusiones a la desnudez y barbarie de los nativos que le salían al encuentro. En una misiva de 1498 señaló: «Lejos de allí había hombres de un ojo y otros con hocicos de perros que comían los hombres y que en tomando uno lo degollaban y le bebían la sangre y le cortaban su natura». Qué imaginación.

La insaciable sed de oro

En el horizonte de 1500, el negocio de las Indias (que para los europeos aún eran unas «islas y tierra firme del mar océano» situadas frente a las costas de China o Japón) aparecía como un ostensible fracaso. A pesar de que en el segundo viaje colombino había cruzado el Atlántico «gente trabajadora para sacar el oro de las minas» y el propio Colón pidió que le enviaran «lavadores de oro y mineros de Almadén para cogerlo en la arena», la cantidad del preciado metal hallado en ríos y minas en las Antillas fue escasa. Desde luego, resultaba insuficiente para promover la colonización y garantizar el tráfico marítimo en el Atlántico.

Hasta 1525 se vivió un primer ciclo del oro en Santo Domingo (La Española), Puerto Rico, Cuba y Jamaica, basado en el «rescate» del metal que tenían los indígenas por vía del intercambio de bienes o el pago de impuestos; se le sumaba la explotación de placeres auríferos en ríos y veredas, acompañada de la búsqueda incesante de perlas en Venezuela y Panamá. Pero este suministro de metal duraba poco y por eso se produjo una secuencia repetida en la frontera antillana: los nacientes núcleos urbanos, como Santo Domingo o San Juan de Puerto Rico, se convertían en puertos y bases de retaguardia para el avance hacia el oeste y sur del Caribe.

Resultado de la primera orientación, que llevó hacia el oeste a los conquistadores, fue el hallazgo del opulento Imperio azteca, mientras que la segunda, que los condujo hacia el sur, dio lugar a la exploración del litoral en busca de un paso, que Magallanes descubrió en 1520: el estrecho que lleva su nombre. En esta etapa conquistadora, los metales preciosos provenían de la captura de tesoros como el de los aztecas, cuyo monto fue de unos dos millones de pesos.

Cuevas de foragidos y rescatadores

Terminada la conquista, fue la colonización, con el desarrollo de la vida urbana, la que determinó el paso de una minería de apropiación a otra de producción. Desde 1540, el oro se buscó en áreas mexicanas como Tehuantepec, pero fue en el siglo XVIII cuando las minas de este metal cobraron importancia. Entre 1741 y 1800 produjeron unas 67 toneladas de oro. Poca cosa en comparación con lo que se explotaba en Nueva Granada, la actual Colombia, más sus áreas limítrofes. En Castilla del Oro, como fue llamada Panamá, la explotación de yacimientos auríferos en Veragua duró hasta que se agotaron. Sobre las cuencas de los ríos colombianos Magdalena y Cauca, señores de minas con cuadrillas de esclavos y, con el paso del tiempo, agrupaciones de negros libres, fundaron aldeas y ciudades que aún perduran. Buriticá, Pamplona, Santa Fe de Antioquia o Barbacoas produjeron oro de hasta 22 quilates.

En Quito había lavaderos auríferos y oro en vetas, mientras que en Perú aparecieron yacimientos en Oruro y Asangoro; de allí se envió a Carlos V una pepita de cuatro arrobas en forma de cabeza de caballo. Nada que ver con lo que acontecía en Chile, donde se extraían dos toneladas por año, si las guerras con los nativos lo permitían; el país fue conocido como el «Flandes indiano», porque la porfiada resistencia de los indígenas recordaba a los españoles la interminable rebelión de los protestantes flamencos. La imagen de América como fracaso, lugar de «forajidos y rescatadores», tan arraigada en la mentalidad contemporánea de españoles y europeos, nació precisamente del rápido agotamiento de este ciclo minero del oro. Pero la historia de la plata fue muy distinta.

Hambre de plata

La evidencia de la riqueza de México en metales fue obvia para Cortés y sus sucesores, que pusieron en marcha una verdadera red de minas de plata, muchas de ellas convertidas luego en ciudades: Zacatecas, Guanajuato, Tasco, San Luis Potosí, Guadalajara o Oaxaca surgieron como «reales de minas», campamentos dedicados a la extracción de mineral de modo permanente. La verdadera riqueza americana, en rigor, no fue el oro, sino la plata, que durante los siguientes tres siglos, hasta la independencia, sufragó la colonización, pagó el comercio americano con Europa y sobre todo con China, o garantizó la integración de territorios fronterizos, donde se enviaban enormes cantidades de dinero, los situados, para pagar fortificaciones y milicias. Cabe destacar las minas de plata de Zacatecas, descubiertas por Juan de Tolosa en 1548, o la mina de Guanajuato, descubierta casi al mismo tiempo, con La Valenciana, la veta madre, a 514 metros de profundida

En Pachuca, el sevillano Bartolomé de Medina puso en marcha en 1555 el «beneficio de patio», un método de amalgamación con mercurio, entonces llamado azogue, que al comienzo provenía de Almadén. Este proceso recibía su nombre de los patios con albercas llenas de agua, mineral de plata, mercurio y sales que disolvían la plata. Ésta, al disolverse, se adhería al mercurio; entonces se calentaba esta mezcla o amalgama, de manera que el mercurio se evaporaba y quedaba la plata.

Gracias al «beneficio de patio» se pudo desarrollar la minería de plata, en especial en el Alto Perú o Charcas, la actual Bolivia. Los precedentes del hallazgo en aquella región de la mina de Potosí, la más importante explotación de plata de todas las épocas, se hallan en tiempos prehispánicos, pero fue en 1545 cuando se descubrió la veta del Cerro Rico, que hizo la fortuna de Potosí. A 4.000 metros de altura y sobre una meseta desolada, desprovista de recursos agrícolas, la villa imperial –título con el que fue reconocida– aumentó su población de unos 12.000 habitantes a 160.000 en el año 1610. Treinta años después aparecieron síntomas de agotamiento y empezó un lento declive que dura hasta nuestros días.

Junto a la tecnología de patio, el increíble éxito productivo de Potosí se basó en la utilización ampliada de un método de rotación laboral obligatorio para los indígenas, la mita –ya existente antes de la llegada de los españoles–, y en el hallazgo, en 1582, de una mina cercana de mercurio, la de Huancavelica, lo que permitió contar con un suministro alternativo al de Almadén. Éste llegaba a Potosí después de cruzar el Atlántico hasta Panamá en los galeones de la Carrera de Indias, atravesaba el istmo panameño en recuas de mulas, era embarcado de nuevo con destino al puerto limeño del Callao y desde allí se subía hasta los cuatro mil metros del Cerro Rico, a más de 500 kilómetros de distancia.

El sistema de explotación contribuyó al éxito, pues a pesar de que el subsuelo, como mandaba la tradición del derecho romano, era una regalía de la Corona, ésta otorgaba concesiones que llegaron a 577 para cien filones de mineral; a cambio, recibía el famoso quinto real, un 20 por ciento de la plata extraída. Esta cantidad se conocía de manera perfecta por la cantidad de mercurio que se entregaba a señores de minas y concesionarios para llevar a cabo el «beneficio de patio». Literalmente, no había manera de defraudar ni un real a Hacienda.

A24-708778. Catedral de Zacatecas

Catedral de Zacatecas
La riqueza minera de esta zona de México se tradujo en la edificación sucesiva de tres  templos en el mismo lugar, en  los siglos XVI, XVII y XVIII.

42-47834941. El cerro rico de Potosí

El cerro rico de Potosí
Con su plata se pagaban productos como el marfil de la India, los perfumes de Arabia o la seda de Calabria que, según refería el jesuita José de Acosta, llegaban a la ciudad.

Colón en la corte de Fernando el Católico. Xilografía según un óleo de Wenzel Von Brozik. Siglo XIX.

Colón en la corte de Fernando el Católico. Xilografía según un óleo de Wenzel Von Brozik. Siglo XIX.
 

COE-42-15316915. El puerto del Caribe

El puerto del Caribe
La fortaleza del Morro protegía el puerto de La Habana, de donde partían hacia Europa los galeones con mercancías y metales preciosos  de la América hispánica.

Cristóbal Colón

Cristóbal Colón
Primer desembarco de Cristóbal Colón en América, óleo de 1862 de Dióscoro Teófilo Puebla (1831-1901), en el Ayuntamiento de La Coruña.
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San Lorenzo de El Escorial
Desde este recinto, del que aquí vemos la biblioteca, rigió Felipe II los destinos de su imperio, en el que las Filipinas –que llevaban su nombre– eran el puente con China.

 

 

Moctezuma es apresado por Hernán Cortés

Moctezuma es apresado por Hernán Cortés
En los días posteriores a su llegada a Tenochtitlán , Cortés se dedicó a pasear por las calles para elaborar su estrategia de conquista. Con su objetivo presente, supo aprovechar la excusa de un confuso complot indígena para apresar al emperador y convertirlo en su rehén.
Museo de América, Madrid
 

Arrestado en nombre de los Reyes Católicos

Arrestado en nombre de los Reyes Católicos
 

Para saber más

La América de los Habsburgo (1517-1700). Ramón Serrera. Universidad de Sevilla y Real Maestranza de Caballería. Sevilla, 2011.

Historia de América latina, vol. 3. América latina colonial: economía. Leslie Bethell, ed. Cambridge University Press / Crítica. Barcelona, 2000.

Martín Ojo de Plata (trilogía). Matilde Asensi. Planeta, Barcelona, 2013.

 

Por: Manuel Lucena Giraldo. Investigador del CSIC

Tomado de: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-plata-de-america_7696/1

 

Honduras: Se reportan nuevos hallazgos en Copán Ruinas

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Expertos descubrieron 180 osamentas con sus respectivas ofrendas, que datan del período clásico temprano, entre el 400 y 600 d.C.

 

copan-new.pngEl Grupo Habitacional Núñez Chinchilla, ubicado hacia el norte de laAcrópolis de Copán Ruinas, está dando de qué hablar, tanto que en los últimos meses ha generado cientos de visitas de nacionales y extranjeros a este espacio monumental.

Y es que en este sitio, bautizado en honor a Jesús Núñez Chinchilla, quien fue el primer director del Instituto Hondureño de Antropología e Historia(IHAH), fueron realizados los más recientes hallazgos de la ancestral civilización maya.

Se trata de más de 180 osamentas humanas enterradas cada una con sus respectivas ofrendas y que los hondureños tendrán la oportunidad de conocer gracias al trabajo realizado a través del Proyecto Arqueológico Copán, que dirige el doctor Seiichi Nakamura, de la Universidad de Kanazawa, Japón.

Ampliar conocimientos

El Parque Arqueológico de Copán fue declarado en 1980 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1982 Monumento Nacional y recientemente ocupó la posición número 21 de las 30 maravillas de Honduras. Su relevancia en la historia nacional y mundial lo convierte en un centro de permanente investigación.

“Ruinas de Copán es el sitio arqueológico más importante de Honduras, un centro donde las investigaciones son continuas. La civilización maya nos sigue sorprendiendo cada día, necesitamos que los hondureños conozcan más su patrimonio”, afirmó Héctor Portillo, director del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), quien ante la importancia de este sitio lamenta que los hondureños conozcan tan poco sobre esta zona y considera que la mayoría de gente solo conoce el 1% de todo lo que envuelve este parque arqueológico que fue descubierto en 1570 por Diego García de Palacio.

Como parte de ese 99% que aún falta por descubrir de la historia maya, el IHAH mostró en exclusiva a EL HERALDO varias piezas de los hallazgos realizados en julio de 2017.

Esta interesante colección encontrada en Núñez Chinchilla viene a ampliar los conocimientos y volver la mirada hacia Copán.Ya restaurada una de las tumbas donde fueron encontradas las osamentas humanas.

Este complejo histórico, que no deja de tener importancia por su valor arquitectónico, arqueológico y por la gente que ahí residía -que se estima era de élite-, se encontraba en abandono desde 1969 hasta que el doctor Nakamura se interesó en retomarlo.

Este programa se desarrolló en tres fases: de 2003 a 2006 y 2007 a 2009, posteriormente, debido a la crisis política que enfrentaba el país, permaneció detenido y se retomó en 2015 hasta la fecha.

La zona se encuentra rodeada de vegetación, por lo que ofrece aire limpio, en los árboles se aprecia a las bulliciosas guacamayas, ave nacional, y han quedado los vestigios de un río de aguas cristalinas que corría por esa zona del parque.

Hace unos meses se hizo el registro de cada zona con la información respectiva para dar orientación, ya que el propósito es que el turista nacional y extranjero amplíe su recorrido y conocimientos sobre esta civilización que se mantiene vigente en la historia.

En la actualidad se ha cumplido con el 70% de la restauración y este proceso continuará hasta septiembre. Melvin Evenor Fuentes, codirector del proyecto, informó que en la zona residencial de Núñez Chinchilla se recuperaron 180 osamentas humanas con sus ofrendas. Estas dádivas son vasos, cuencos, esfinges, entre otros objetos que se han logrado conservar a través de los tiempos y que por primera vez gracias a estas imágenes son mostradas a los lectores.

Es de señalar que los mayas creían en la vida después de la muerte, ya que para ellos la existencia no tenía fin. De manera que para su viaje al más allá se hacían acompañar de sus pertenencias, entre ellas collares de jade y objetos utilizados para tomar sus alimentos.

Conforme a la calidad de las prendas se determinaba a qué clase o grupo social pertenecía la persona.

En el sitio residencial Núñez Chinchilla se encontró una colección de 110 piezas que representan ofrendas.“Estas que vemos son de las últimas encontradas en las investigaciones, donde se encontró un conjunto de entierros, once en total y cada uno con su respectiva ofrenda”, explicó el experto.

Las piezas que permanecen en custodia y resguardadas para evitarles daños se estima que eran ofrendas de iniciación para la construcción del grupo residencial.

Fuentes aseguró que las osamentas han sido analizadas y con mucha probabilidad se trata de personas que no eran de Copán, sino del centro de Honduras o del oeste de Guatemala.

“Las mayor parte de las osamentas fueron analizadas con la prueba del carbono 14 y datan del período clásico temprano, entre el 400 al 600 después de Cristo, hace ya 1,400 años”, reveló el arqueólogo.

Un dato importante es que la mayoría de los restos encontrados pertenecían a personas de una clase élite, ya que entre las ofrendas había accesorios de jade como collares y en su mayor parte cerámica con decoraciones que aún se conservan intactas, además de tres grandes fogatas que estuvieron varios días encendidas.

“También se detectó que algunas osamentas fueron traídas de otro lugar, las desenterraron y la pusieron ahí, y son de un grupo residencial élite que estuvo al inicio de la dinastía copaneca, en el año 400 después de Cristo”, detalló el codirector del proyecto arqueológico. El total de los objetos encontrados en el reciente hallazgo de 2017 son alrededor de 110 y en lo que va del proyecto suman 500, más medio millón de fragmentos destinados para estudio.

Es necesario un museo

Los hondureños desconocen que Copán Ruinas es el sitio donde los mayas heredaron más el arte en escultura mosaica.

“Copán fue riquísimo en detalles esculturales, su nivel artístico no tiene comparación, por eso es un centro de investigaciones”, declaró Eliud Guerra, director del Parque Arqueológico de Copán Ruinas.

Parte de este legado, alrededor de 30,000 piezas, se encuentran en resguardo en una bodega, por lo que es necesario disponer de un museo de alto nivel, con seguridad, para que puedan ser apreciadas por los turistas.

La creación de un recinto cultural en Copán es una iniciativa gubernamental, que de concretarse se convertiría en un aporte al conocimiento de la civilización maya.

Ahí se mostraría una amplia gama de objetos elaborados en cerámica, jade y obsidiana que datan de miles de años.

Entre estos está una vasija de colores vivos que los arqueólogos han denominado por su extraordinaria belleza “La teotihuacana”. “Hay muchas cosas que se encuentran en el laboratorio y que aún falta mostrarlas, pero al tener las condiciones idóneas serán exhibidas”, indicó Guerra.

En el occidente del país, imponentes y majestuosas se encuentran las imperiales Ruinas de Copán, huella ancestral de una civilización que sigue en continuo estudio.

El esplendor de la dinastía maya fue entre los siglos VI y VII de nuestra era, y 448 años después de ser descubierta continúa siendo centro de estudio y de interés por parte de la comunidad internacional.

 

México: MUBO, el nuevo museo interactivo que abre sus puertas en la Bolsa Mexicana de Valores

 

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bolsa-mus.pngUn nuevo museo interactivo abre sus puertas en la Bolsa Mexicana de Valores. El Museo de la Bolsa Mexicana de Valores “MUBO” –que se inauguró el mes de mayo de 2018–, es un espacio dedicado a la narración histórica enfocada en la cultura bursátil del país utilizando módulos interactivos para una mayor compresión del guión curatorial. Con la creación de este espacio, grupo “Bolsa Mexicana de Valores” logra reunir los esfuerzos que junto con la “Escuela de la Bolsa” se iniciaron hace poco más de un año que buscan difundir temas financieros para conocer la historia y desarrollo del país.

El MUBO se ubica en el mezzanine del Centro Bursátil y cuenta con aproximadamente 450 m2 de espacios con un diseño vanguardista donde siguiendo un criterio cronológico se narra la historia de la Bolsa en sus ya 125 años. Al ser la Sede del Centro Bursátil –un edificio catalogado como patrimonio arquitectónico de la Ciudad–, en el diseño del museo se procuró ser respetuosos con el proyecto que el Arq. Diaz Infante propuso en su creación.

Un dato importante de mencionar es que durante el último año recibimos la visita de aproximándote 23 mil alumnos de diversas universidades ubicadas en diferentes estados de la República; en donde a través de una plática y la presentación de un video se logra la comprensión y se despierta el interés entre ellos de este mundo, en la mayoría de los casos para ellos desconocido.

Como complemento en Grupo Bolsa se cuenta con un programa de difusión cultural en el que se promueven diversas manifestaciones de artistas plásticos en su mayoría emergentes, programa en el que han encontrado un espacio plural, y de excelente nivel. 

 
 
 
 
Indice de Núcleos temáticos
 

1. El Museo del Grupo BMV.
2. Los orígenes de las bolsas de valores modernas.
3. Los inicios del mercado de valores en México.
4. El Porfiriato (1876-1910).
5. Bonos y Acciones.
6. La evolución de la Bolsa Mexicana de Valores a través de sus sedes.

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7. La Revolución mexicana (1910-1921).
8. El México posrevolucionario (1921-1934).
9. El petróleo. 
10. La época del cardenismo (1934-1940).
11. La reconstrucción de México (1940-1960).
12. En vías de la modernidad: La economía mexicana durante los años sesenta y setenta.
13. Un techo distintivo para el salón de remates: La sede de Uruguay 68.
14. Recreación salon de remates: El “Corro” y la “Pizarra”.
15. ¿Cómo funcionaban los muñecos?
16. La Ley del Mercado de Valores y la Bolsa de Monterrey y la Bolsa de Guadalajara.
17. Los años ochenta: Una década difícil para México.
18. ¿Qué es un Crack?
19. El crack del mercado de los tulipanes en el siglo XVII (Creación, inflación y estallido de una burbuja financiera). 
20. El logotipo de la Bolsa Mexicana de Valores.
21. El último día de operaciones “a viva voz”.
22. La influencia de la tecnología en la Bolsa Mexicana de Valores.
23. Paseo de la Reforma 255: La actual sede del centro bursátil.
24. La imagen de la Bolsa en el humor de los moneros.
25. Presidentes.
26. El Grupo BMV hoy.
27. La última década del sigo XX.
28. El nuevo milenio. 

Esta propuesta es una iniciativa que busca abrir las puertas de este edificio histórico al público para dotar de historia a los ciudadanos, la propuesta museográfica, el diseño gráfico, arquitectónico, iluminación y construcción se llevó a cabo por Sinestesia Arquitectura contando con 450m2 y 83 piezas expuestas con múltiples elementos multimedia diseñados por Siete Media.

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El MUBO se integrará al circuito de museos de la Cd. De México y dará servicio en los horarios habituales que operan la mayoría de los museos (martes a domingos) de 9:00 a 18:00 horas en Avenida Paseo de la Reforma 255, Mezzanine, Colonia Cuahutémoc. C.P: 06500, CDMX. 

Créditos

Diseño Museográfico: Sinestesia Arquitectura
Diseño Gráfico: Sinestesia Arquitectura
Diseño Arquitectónico: Sinestesia Arquitectura
Iluminación: Sinestesia Arquitectura
Construcción: Sinestesia Arquitectura
Curaduría: Valentina García Burgos
Cliente: Bolsa Mexicana de Valores
Elementos Multimedia: Siete Media
Colaboradores: Arq. Rodrigo Luna Tapia, Arq. Diego Perez Flores, Arq. Daniel García Burgos, Arq. Santiago Q. Trejo Gómez, DG. Gabriela Gómez Meza.

 

Tomado de: https://www.archdaily.mx/mx/897496/mubo-el-nuevo-museo-interactivo-que-abre-sus-puertas-en-la-bolsa-mexicana-de-valores

El último puente inca

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Cada mes de junio, en un rincón de los Andes peruanos, cuatro comunidades quechuas renuevan el Q’eswachaka («puente de cuerda» en quechua), un vestigio viviente de cinco siglos de antigüedad.

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A más de 3.700 metros de altitud la respiración se vuelve dificultosa y el dolor de cabeza, persistente. En este lugar recóndito de los Andes, únicamente un remedio natural –y legal– se nos promete para aliviar el mal agudo de montaña que sufrimos desde nuestra llegada a Perú hace solo unas horas: el cha­cchado(«mascado» en quechua) de hojas de coca, una planta con propiedades analgésicas que un grupo de mujeres del lugar nos ofrece en esta ar­­diente mañana de principios de verano.

Sentadas en lo alto de un cañón ceniciento, a unos 110 kilómetros al sudeste de Cuzco, en el distrito de Quehue, provincia de Canas, ellas se sirven de su planta sagrada, poseedora de múltiples virtudes, para calmar el hambre poco antes del mediodía. Están rodeadas de haces de q’oya, una fibra vegetal obtenida de una planta autócto­na con la que trenzan largas sogas que los hombres instalan a continuación en cada uno de los dos extremos de la garganta. A poco más de una decena de metros por encima de las límpidas aguas del río Apurímac, tensan seis gruesas cuerdas durante horas a ambos lados del desfiladero. De estas, cuatro son las matrices y servirán como soporte, y dos, como barandas. Al fijarlas finalmente a unas bases rectangulares de piedra (los estribos del puente), los hábiles constructores componen un año más el esqueleto del Q’eswachaka («puente de cuerda» en quechua), el último puente inca del mundo.

Una espléndida obra de in­­geniería andina de 28 metros de largo y 1,20 de ancho que persiste pese a la modernidad y que en 2013 fue incluida en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. No en vano los conocimientos, las técnicas y los rituales vinculados a su renovación se han transmitido de generación en generación desde la época de esplendor del Imperio inca, entre los siglos XV y XVI, hasta nuestros días. Fabricadas con ma­­teriales efímeros, tales pasarelas debían ser re­­construidas anualmente para evitar accidentes derivados del desgaste causado por el paso del tiempo y el clima. Así lo documentaba en 1609 el cronista inca Garcilaso en su obra Comentarios Reales de los Incas a propósito de este y otros puentes ya desaparecidos que constituían los tramos suspendidos de la antigua red viaria incaica. Conocida con el nombre de Qhapaq Ñan, que en quechua significa «Camino Real», dicha red se extendía a lo largo y ancho de los más de dos millones de kilómetros cuadrados que abarcaba el Tawantinsuyu (o Imperio inca), un territorio que se extiende en la actualidad por seis países de América del Sur: Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

Una tradición que para las comunidades campesinas de Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue ha subsistido durante más de cinco siglos gracias a la intercesión de la divinidad. «Si no construimos un nuevo puente cada año, nos arriesgamos a provocar la ira de la Pachamama [la Madre Tierra en quechua] y de los apus [fuerzas tutelares de la naturaleza]», se estremece María Quispe, una anciana de 60 años que participa desde su niñez en tal misión. Ataviada como las otras mujeres con una falda ancha de lana y de varias capas, el lazo negro de su sombrero bombín nos advierte de su viudez. «Lo usemos o no, nos exponemos a sufrir catástrofes naturales que pueden arruinar nuestras cosechas de papas, habas, trigo o cebada, e incluso a desdichas como la enfermedad o la muerte», añade mientras observamos una columna de humo elevarse desde el interior del cañón.

El lugar se impregna de un aroma ahumado debido a la mesa que el paqo, o sacerdote andino, prepara junto a una de las bases del puente. Es una especie de altar de tela con motivos indígenas en el que el chamán deposita hojas de coca, fetos de llama y alimentos que ofrece a la Pachamama a través de las llamas centelleantes. «Como tú o como yo, la Tierra tiene hambre, y saciarla queda entre nuestras obligaciones como hijos. Pues ella es la fuente de nuestro sustento –explica Cayetano Ccanahuire, paqo de 63 años a quien se le atribuyen capacidades adivinatorias, así como de medicina andina–. Antes de la renovación del puente, los apus me indican cada año cuál es en estos días el apetito de la Pachamama. Pues sus gustos evolucionan y no siempre debemos pagarle con el mismo “manjar”, al que se invita igualmente a los apus para implorar su protección y evitar accidentes durante la renovación.»

Renovación del puente inca

Instalado junto a los estribos de piedra durante los tresdías que duran las tareas de renovación del puente, el paqo solo podrá abandonar el lugar cuando la obra sea transitable. «Desde la época precolombina, cualquier actividad importante de construcción, tanto de casas como de puentes, se realiza previo pago a la tierra o a los apus. Estas últimas deidades están encarnadas en todos y cada uno de los accidentes geográficos de la zona, como las lagunas, los ríos o los cerros –explica el antropólogo de la Universidad Católica de Lima, Pablo del Valle–. Se trata de una apelación a las fuerzas de la naturaleza en la que se les implora que se calmen para evitar perjuicios, como una crecida del río y la posterior inundación de los campos. ¡Incluso los puentes modernos del siglo XX se construyeron pagando antes a los dioses!»

Esas obras más modernas provocaron el ocaso de los arcaicos puentes de cuerda en la cordillera andina, ya que dejó de ser necesario que las pasarelas incaicas fuesen renovadas a perpetuidad. Mientras que algunas se reemplazaron por puentes de carretera, los vestigios de otras pueden todavía observarse en ríos como el Vilcanota. El mismo Q’eswachaka cayó en desuso después de que se edificara una construcción de metal más sólida y segura a apenas unos metros de distancia.

«En los años sesenta y setenta del siglo xx los miembros de las comunidades locales abandonaron la renovación del puente con la esperanza de que la tierra les perdonase. Como madre, la Pachamama se enoja, se molesta, reniega y castiga, pero también indulta», dice la antropóloga Zonia Escalante. «Los campesinos confiesan que en el transcurso de aquellos años fueron castigados con sequías, heladas, vientos huracanados que destrozaron el techo de paja de sus viviendas, y también con la enfermedad y la muerte de sus animales. Unas penas que forzaron la migración de ciertos jefes de familia a la ciudad. Finalmente, tras 12 años inactiva, la tradición se reactivó», me explica esta especialista en desarrollo rural cerca de la escalinata de piedra que conduce al puente desde lo alto de la angostura.

Mujeres por otra parte

Como el resto de las mujeres, se mantiene alejada de las labores de renovación, pues se cree que atraerían la q’encha («mala suerte» en quechua) a los hombres que, a horcajadas sobre las gruesas cuerdas de base, comienzan a trenzar los laterales y el suelo del puente. La melodía de una flauta andina se pierde en el aire prístino de la montaña, impregnado del perfume de chillca y de p’sta, dos plantasaromáticas que se emplean también en el piso de la construcción. Vestido con un pantalón tejano, uno de los hombres ayuda a transportar un largo «colchón» de ramas entrelazadas, que los artífices del puente desenrollarán posteriormente sobre las bases trenzadas, a modo de pavimento.

«El nuevo viaducto y la carretera actual nos abrieron una puerta al mundo exterior que revolucionó poco a poco nuestra vestimenta y nuestro medio de transporte. Cada vez son menos los vecinos que en su día a día se visten con los trajes tradicionales que llevamos hoy», se lamenta Cayetano Ccanahuire mostrándonos su atuendo de lana de oveja: chaqueta y pantalón blanco y negro confeccionado por las mujeres quechua. «Asimismo, penetraron en nuestra comunidad ciertas amenazas a la creencia andina. El número de evangelistas crece entre nosotros, lo que enfurece a nuestras deidades. Pero los “conversos” siguen contribuyendo a la reconstrucción del Q’eswachaka por respeto y por imposición.»

Cuando se llega a la edad adulta, se está obligado a participar en esta tradición enraizada en una vieja costumbre precolombina aún vigente en diversos países latinoamericanos: las minkas, o trabajos comunitarios que se emprendían en beneficio de toda la colectividad, como el mantenimiento y la reparación de los tramos del Qhapaq Ñan que discurrían cerca de sus hogares. Tal y como hicieron sus antepasados, casi un millar de quechuas dispersos en las laderas de las montañas se ocupan aún de la conservación del Q’eswachaka. No obstante, la tradición pierde paulatinamente adeptos.

«Muchos jóvenes debemos partir en busca de una vida mejor y ya no podemos ayudar», dice apenado Dimas Huillca, un muchacho que, como otros vecinos quechua-hablantes, se expresa con dificultad en castellano. Sentado sobre una gran roca al borde de una ruta asfaltada, observa de lejos el festival de danzas folclóricas que se celebra cada segundo domingo de junio, todo un acontecimiento musical con el que se dan por concluidas, al cuarto día, las tareas de renovación. «Hace tres años tuve que emigrar por motivos de trabajo a Yanaoca, un pueblo de los alrededores –explica Dimas–. Pero mi familia aún reside en la comunidad y continúa alimentando nuestro legado ancestral. Un legado del que añoro ser parte cada año.»

 
 VEN9149. Reparto de tareas

Reparto de tareas

Es tarea de las mujeres trenzar las gruesas cuerdas de q’oya, un tipo de paja obtenida de una gramínea muy abundante en los Andes, que los hombres emplearán para recomponer de nuevo el Q’eswachaka, una antigua tradición inca transmitida de generación en generación hasta nuestros días.

Foto: Xavier Desmier

 
 VEN8081. Vestigios de un imperio

Vestigios de un imperio

 

Incluido en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco en 2013, el Q’eswachaka formaba parte de la vasta red de caminos establecida hace más de cinco siglos por los incas en un territorio de más de dos millones de kilómetros cuadrados que se extendía desde lo que hoy es Colombia hasta los actuales Chile y Argentina.

Foto: Xavier Desmier

 VEN8052. Culto a la Pachamama

Culto a la Pachamama

Una columna de humo se eleva sobre la garganta del río Apurímac. Antes del inicio de la construcción del puente, un paqo, o sacerdote andino, ofrece hojas de coca, un corazón de cordero, fetos de llama y algunos alimentos para implorar la protección de la Pachamama, divinidad inca de la Madre Tierra.

Foto: Xavier Desmier

 VEN8549. Río Apurímac

Río Apurímac
 

A unos diez metros de altura por encima del río, sobre los dos estribos de piedra, los hombres amarran a un extremo y otro de la garganta las primeras seis cuerdas gruesas que formarán el esqueleto del puente. Cuatro de ellas son las matrices y sirven de soporte, y otras dos, laterales, constituyen las barandas.

Foto: Xavier Desmier

 VMT4244. Ahuyentar la q’encha

Ahuyentar la q’encha

Las mujeres permanecen alejadas de las labores de reconstrucción del puente, una tarea reservada a los varones. Cuentan los habitantes del lugar que la mujer atrae la q’encha, voz quechua para designar la mala suerte, lo que puede propiciar «percances» divinos durante ciertos rituales.

Foto: Xavier Desmier

 
 VEN9562. El fin de las reformas
El fin de las reformas
 

El domingo, último día del evento, se celebra con música (que incorpora instrumentos posteriores a los incas como el chillador, una especie de guitarra de influencia española) y danzas grupales que simbolizan la reconstrucción del puente y el intercambio comercial entre las cuatro comunidades.

Foto: Xavier Desmier

 VEN9422. El último puente inca

El último puente inca
 

La tarea culmina con la colocación de las barandas y el piso del puente, un largo «colchón» tejido también con cuerda. En el fondo de la garganta yacen los restos del puente anterior. Los estribos de piedra fueron restaurados gracias al proyecto Qhapaq Ñan, financiado en parte con los ingresos del turismo de Machu Picchu.

Foto: Xavier Desmier

Tomado de: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/el-ultimo-puente-inca_9615/8

Ecuador: Tres nuevas especies de serpientes fueron descubiertas en Galápagos

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Investigadores de Ecuador, Brasil y Argentina descubrieron tres nuevas especies de serpientes en Galápagos. El hallazgo forma parte de una expedición de 15 días que los científicos realizaron por 14 islas e islotes del archipiélago. Los resultados de este estudio fueron publicados el pasado miércoles 22 de agosto de 2018 en la revista académica Systematics and Biodiversity. La investigación fue liderada por Hussam Zaher, del Museo de Zoología de la Universidad de Sao Paulo con ocho científicos más. Entre ellos, Mario Yánez Muñoz, del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio).

En un comunicado divulgado por el instituto este jueves 23 de agosto, se detalla que la expedición se llevó a cabo desde el 5 hasta el 19 de junio del 2008. Las islas recorridas fueron: Santa Cruz, Santa Fe, Española, San Cristóbal, Floreana, Tortuga, Isabela, Fernandina, Santiago, Rida, Pinzón y algunos islotes cercanos a estas zonas.

Las tres especies, antes desconocidas, que fueron descubiertas durante este viaje fueron divisadas en las islas Santiago, Rábida, Tortuga, Isabela y Fernandina. Sus nombres son Pseudalsophis thomasi, Pseudalsophis hephestus y Pseudalsophis darwini.

Los investigadores además se basaron en un muestreo de 322 especímenes del género Pseudoalsophis para medir caracteres morfológicos y algunos patrones de escamación de las principales poblaciones de este tipo de reptil en las islas. Con base en este análisis, los herpetólogos revelaron en sus resultados que todas las serpientes de Galápagos provienen de un ancestro común que habitó las islas hace 4,4 millones de años. La especie migró desde la zona continental de América del Sur.


Tomada de: https://www.elcomercio.com/tendencias/descubrimiento-especies-serpientes-galapagos-herpetologia.html

 

Perú: Declaran Patrimonio Cultural de la Nación a la danza Rukus de Shayan en Huánuco

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El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la danza Rukus de Shayan, del Caserío de San Juan de Shayan, provincia de Dos de Mayo, región Huánuco, por tratarse de una práctica que constituye un ejemplo de los procesos de encuentro cultural ocurridos en el ámbito andino.

Según una Resolución Viceministerial publicada hoy en el Diario Oficial El Peruano, esta manifestación cultural evidencia la continuidad de vínculos con las divinidades tutelares y la forma en que dicha religiosidad convive hoy en día con la veneración cristiana católica al Niño Jesús.
En los considerandos de la norma se refiere que en el caserío San Juan de Shayan, ubicado en el ámbito territorial de la comunidad campesina de Aguamiro, se representa anualmente la danza Rukus de Shayan como parte de las festividades de año nuevo, del 29 de diciembre al 2 de enero, reuniendo a la población migrante residente en espacios urbanos externos a San Juan de Shayan.  Esto expresa la capacidad de convocatoria colectiva de la danza, volviéndose un factor de cohesión social y generador de identidad.
Existen otras danzas en que el personaje del “ruku” o viejo en quechua, juega un rol importante. Puede señalarse a las danzas Rukus de Canchapampa y Jija Rukus de Huancabamba, practicadas en centros poblados del distrito de Llata, provincia de Huamalíes, y declaradas Patrimonio Cultural de la Nación.
El ruku también tiene una función de importancia en las comparsas de las danzas de Pallas del departamento de Huánuco, representadas en múltiples centros poblados de provincias como Yarowilca, Dos de Mayo y Huánuco.

Estas danzas se asocian con actividades de pastoreo y ganadería, así como con la evocación del desplazamiento del inca, precisándose que las funciones tomadas por la danza Rukus de Shayan, y sus particularidades a nivel de significados, vestuario y coreografía, la vuelven una variante local única.
Como resaltan los testimonios ofrecidos por los portadores de la expresión, esta danza estuvo asociada con una función de demarcación territorial. Así, como parte de las actividades festivas cada fin de año, toda vez que los rukus recorrían los linderos de la comunidad verificando la ubicación de “pirkas” o “wankas” (grandes piedras que hacían las veces de hitos, colocando cruces con flores rojas en dichos lugares).
No obstante, el efecto de las migraciones y el establecimiento definitivo de linderos, hicieron que esta función ritual y territorial fuera dejada de lado. Esto llama la atención sobre cómo la danza habría hecho referencia a procesos de cambio y transformación territorial locales, fuertemente vinculados con la historia local y regional.
Actualmente la danza Rukus de Shayan se vincula principalmente a la veneración de la imagen del Niño Jesús, cuya festividad es celebrada cada fin de año en el caserío San Juan de Shayan.
Según los testimonios ofrecidos por los portadores, la participación de los “rukus” en la festividad de año nuevo también cumple un rol propiciatorio, augurando una buena cosecha y producción agropecuaria a lo largo del año; esto, sumado al rol de los rukus en la marcación de los linderos a través de la colocación de pirkas o wankas, evidencia su rol de intermediario entre la dimensión humana y la de los “jirkas” o cerros tutelares.

Sobre el significado de la danza, la tradición oral refiere que los rukus representan a los antepasados que mantenían un vínculo con los jirkas o wankas por medio de ofrendas realizadas en cuevas sagradas y secretas.
De esta forma, obtenían la energía para defender sus localidades ante la presencia de invasores externos. Así, la danza funciona como medio para afirmar y mantener vigente la reivindicación de una ascendencia étnica hacia el antiguo reino de los Yaro, del que se dice que los rukus son descendientes al igual que la población local.
La apariencia de los danzantes de Rukus de Shayan es especialmente definida por el acha, que es una peluca de cabello largo fabricada a base de material sintético o con pelo de cola de ganado teñida de varios colores.
Al respecto, los testimonios recogidos señalan que antiguamente no se usaban pelucas sino que los hombres dejaban crecer su cabello. En su tesis “El ritual Jirkagarakuna en la Cosmovisión de las Comunidades Campesinas de Dos de Mayo-Huánuco, Carlos Dorregaray describe el proceso de elaboración de las achas o pelucas con cola de ganado, resaltando que luego de que han sido tratadas con detergente y dejadas a secar por 25 a 30 días, son colgadas en la pared de las casas, a fin de que entren en contacto con el poder de los jirkas o cerros tutelares.
Los danzantes que se encargan de dirigir a sus comparsas complementan su tocado con una motera con cuernos de venado a la que se sujeta el acha o peluca.

Vestimenta

La indumentaria de los danzantes varía según la fecha de la festividad. Del 29 al 31 de diciembre los rukus llevan pantalón de vestir y terno de color azul oscuro. A la altura de la cintura llevan una pañoleta de seda estampada, mientras que encima del terno llevan una manta cruzada sobre el hombro y por debajo del brazo.
Los días 1 y 2 de enero llevan un pantalón blanco cubierto a la altura de la cintura por la denominada ñaupa wara, un delantal bordado con motivos florales. A esto se suma un chaleco igualmente bordado en reemplazo del terno.
Un aspecto que no varía es el uso del garrote, una vara de un metro de largo hecha con ramas del árbol llamado “qishy”, elaborado mediante un proceso denominado “wapir”.
El resto de la indumentaria consta de zapatos de vestir, medias gruesas azules o celestes a las que se sujetan cascabeles a la altura de las rodillas, así como una camisa blanca y corbata.

La comparsa de rukus está constituida por un total de ocho danzantes, los que se dividen entre guiadores mayores o mayoraza y pampas. Los guiadores mayores o mayorazas se dividen a su vez en primer mayoraza, danzante de mayor experiencia que dirige la comparsa, y segundo mayoraza que sigue en jerarquía al anterior y puede asumir sus funciones cuando no se encuentra disponible. Son estos danzantes los que llevan la montera con cuernos de venado antes descrita.
Los demás miembros de la comparsa toman el nombre o cargo de pampa. La elección de cada uno de los guiadores mayores o mayorazas se da el 20 de agosto de cada año. La comparsa de danzantes es acompañada por un único cajero, quien interpreta simultáneamente el “pinkullu” como instrumento melódico y la tinya como instrumento rítmico.
La música interpretada por el cajero varía según el momento de la festividad y la coreografía representada, siendo el pasacalle y el huaino los géneros o formas musicales más empleados.
La festividad de año nuevo se organiza mediante un sistema de cargos que combina autoridades locales y mayordomías. Así, el agente municipal, el teniente gobernador y el delegado comunal asumen funciones de registro y representación.
Los cargos de mayordomo, por otro lado, incluyen al mayordomo de capilla, de pastorcitas, de pallas y apu inka, de locro, de chochos, de cera y el mayordomo de Rukus de Shayan.
El cargo de mayordomo de Rukus de Shayan puede ser asumido por una persona o familia devota, que tendrá la responsabilidad de convocar a los danzantes de Rukus de Shayan y sus músicos, así como proveerlos de alimento y bebida durante la festividad.
El mayordomo recibe a amigos y familiares, comprometidos previamente en apoyarlo a cumplir con sus funciones a través del acto denominado chichukuy. Tras ofrecer un desayuno y una chacchapada, o masticado de coca, se inicia la faena del yanta chiqtay o rajado de leña para cortar la madera de eucalipto a usarse durante la festividad.
Luego, el mayordomo da un almuerzo seguido de una segunda chacchapada con fines propiciatorios, después de la cual se elige a una cocinera y un servicio. Estos proveerán de alimento y bebida a los danzantes de Rukus de Shayan, garantizarán el cuidado de su indumentaria, entre otras funciones menores.
A continuación, se elige al primer mayoraza para la danza, quien luego de aceptar el cargo elige al segundo mayoraza y sus pampas, definiendo con el mayordomo el color de la indumentaria a confeccionar ese año. 
Por último, el mayordomo presenta al cajero, quien acompañará a los danzantes. La reunión del 20 de agosto culmina con la recepción de donaciones y obsequios de los asistentes para el mayordomo, quien los registra en un cuaderno. Estas donaciones suelen consistir en víveres, licor, carneros, vacas, cereales, harina, velas, cohetes, entre otros.

Danza

La coreografía ejecutada por la comparsa de Rukus de Shayan se compone de 12 mudanzas, ejecutadas en diferentes momentos de la festividad. Según los portadores de la expresión, antiguamente se representaba un total de 24 mudanzas, que hoy en día se han visto reducidas tanto por la práctica de nuevas danzas, así como por la migración hacia espacios más urbanos.
Las mudanzas vigentes son tinkunachiy, tukupañawin, winqu-winqu, huti ruray, allqu wanuchi, yawar mashtay, pishtay, shuqpi, kawachiy, ñaupa wiruchiy, amistachi y aywalachi.
El tinkunachiy o saludo consiste en una reverencia ejecutada por el primer mayoraza frente a las autoridades reunidas en el frontis de la capilla del pueblo. El tukupañawin u ojo de búho, es el desplazamiento cruzado de los rukus formando un rombo. El winqu-winqu, es el desplazamiento en zig-zag haciendo uso del garrote.
Por su parte, el huti uray, en el que se usa el garrote para dibujar las iniciales del mayordomo de Rukus de Shayan en el suelo, a modo de respeto. El allqu wanuchi o mata perro, es cuando se simula el golpear a un enemigo cercano con el garrote, agitándolo en el aire para luego golpear el suelo.  Estas mudanzas se ejecutan durante el desplazamiento de la comparsa en pasacalle, y en los momentos de saludo frente a las autoridades.
El 29 de diciembre, los actos festivos se inician por la mañana con el cajero recorriendo las calles del pueblo, ejecutando la melodía conocida como tuy-tuy o rompe, acompañado del servicio del mayordomo de Rukus de Shayan.
Su primera parada es la capilla del pueblo, donde es recibido por las autoridades locales ahí reunidas. Luego se desplaza a casa del mayordomo de Rukus de Shayan, donde se reúne con el resto de la comparsa. A partir del mediodía los danzantes salen junto con el cajero y mayordomo para visitar nuevamente la capilla, así como la casa de las autoridades.
Por la noche, luego de una merienda ofrecida por el mayordomo, se hace una chacchapada en honor a los jirkas o divinidades tutelares, pidiendo que la festividad tenga un buen desarrollo. Por último, se realiza un ensayo general de la danza Rukus de Shayan.

El 30 de diciembre, o antevíspera, la comparsa sale por la mañana desde la casa del mayordomo con dirección a la capilla. Aquí, las autoridades han instalado una mesa de recepción, felicitando a los danzantes por su cumplimiento de las costumbres y ofreciendo un brindis con shinguirito, un tipo de preparado local a base de aguardiente.
Luego, se visita las casas de los distintos mayordomos involucrados en la festividad y de las autoridades, realizando demostraciones coreográficas, turnándose con comparsas de pastorcitos y pallas que también se hacen presentes.
El 31 de diciembre o víspera, la comparsa de Rukus de Shayan recorre de nuevo las calles del pueblo hasta cerca de la media noche, hora en que los danzantes cambian su atuendo por el traje bordado descrito anteriormente. Ingresan a la capilla por parejas, dejando algunas monedas a modo de ofrenda y ofreciendo su adoración en honor al nacimiento del Niño Jesús, cuya imagen ha sido colocada por el mayordomo de capilla.
Ya en horas de la mañana del 1 de enero, los Rukus de Shayan realizan al interior de la capilla el pachawalachi, secuencia coreográfica que representa la muerte, resurrección y reconciliación del ruku con sus atacantes.
El pachawalachi congrega a la mayoría de lugareños, a fin de celebrar el año nuevo y apreciar a los Rukus de Shayan. La primera de las mudanzas comprendidas en el pachawalachi es el yawar mashtay o derramamiento de sangre, en que uno de los rukus simula caer al suelo como resultado del enfrentamiento. Ahí es degollado y su sangre recogida simbólicamente en una vasija, la que es ofrecida a los demás rukus para que obtengan mayor coraje. 
Luego, se representa el pishtay, simulando el consumo ritual de partes del cuerpo del enemigo caído. Sigue la ejecución del shuqpi o jobeo, representando el sobado ritual para extraer los malos espíritus, y propiciando la resurrección del ruku caído. Tras esto tiene lugar el kawachiy o resurrección del ruku, ejecutándose luego el ñaupa wiruchiy en que el ruku busca a su agresor para vengarse. Por último, se da el amistachi o reconciliación, en la que el cajero ejecuta un huayno como símbolo de amistad. En esta sección, los rukus cuelgan sus garrotes y se abrazan, ejecutando luego un zapateo en contrapunto.
La festividad culmina al día siguiente con la comparsa de Rukus de Shayansaliendo en pasacalle desde temprano, y despidiéndose de la imagen del Niño Jesús frente de la capilla del pueblo. Cerca del mediodía se retorna a casa del mayordomo para un último almuerzo.
En esta fecha los danzantes vuelven a usar el vestuario de la antevíspera y víspera. Por la tarde se realiza el acto de despedida o aywalachi, en el que los rukus saludan a las autoridades y se hace un último brindis. Las celebraciones se prolongan hasta el anochecer, con los rukus recorriendo las calles del pueblo junto con todos los participantes de la festividad al ritmo de pasacalles y huaynos.
La Resolución Viceministerial encarga a la Dirección de Patrimonio Inmaterial en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Piura y la comunidad de portadores, la elaboración cada cinco años de un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada, de modo que el registro institucional pueda ser actualizado en cuanto a los cambios producidos en la manifestación, los riesgos que pudiesen surgir en su vigencia, y otros aspectos relevantes, a efectos de realizar el seguimiento institucional de su desenvolvimiento y salvaguardia, de ser el caso.
La norma lleva la firma del viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Jorge Arrunátegui Gadea.
 
Tomade de: https://andina.pe/agencia/noticia-declaran-patrimonio-cultural-de-nacion-a-danza-rukus-shayan-huanuco-709461.aspx