La iniciativa cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita y se ejecuta en 10 países de América Latina.

UNESCO avanza en la implementación del proyecto “América Latina y el Caribe: Fortalecimiento de capacidades para comunidades resilientes a través del turismo sostenible y la salvaguardia del patrimonio”, una iniciativa que reúne a 10 países de la región para fortalecer capacidades en torno a la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) y promover su integración estratégica en la planificación urbana.
Este proyecto, respaldado por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita, se enmarca en el Programa sobre Cultura y Tecnologías Digitales de la UNESCO. El propósito de esta iniciativa es claro: vincular la memoria viva de las comunidades con modelos de desarrollo urbano más inclusivos, sostenibles y respetuosos de las identidades locales, en un momento en que las ciudades latinoamericanas atraviesan transformaciones profundas.
En la actualidad, el Patrimonio Cultural Inmaterial enfrenta diversos desafíos, uno de ellos es el crecimiento acelerado de los centros urbanos, donde conviven múltiples comunidades cuyas dinámicas transforman los modos de vida y la transmisión del patrimonio vivo. Este aspecto es especialmente relevante en América Latina y el Caribe, donde el 80% de la población habita en ciudades. A ello se suman otros factores como la migración, el cambio climático, la presión inmobiliaria y la gradual pérdida de prácticas tradicionales.
Frente a este escenario, UNESCO ha desarrollado talleres en ciudades como Trujillo (Honduras), San José (Costa Rica), Oaxaca de Juárez (México), San Salvador (El Salvador), Santo Domingo (República Dominicana), Antigua (Guatemala),Colón (Panamá), Belmopán (Belice) y Trinidad (Cuba). Estos espacios reunieron a funcionarias y funcionarios públicos, portadores de tradición, gestores culturales y especialistas, con el objetivo de reflexionar sobre el lugar del PCI en la vida urbana actual y su potencial para fortalecer la cohesión social.
“Este proyecto representa una contribución significativa para un amplio espectro de beneficiarios en los sectores de la cultura, la planeación urbana y el turismo en América Latina y el Caribe. Las estrategias que estamos implementando buscan fortalecer, a largo plazo, la sostenibilidad y la resiliencia de las comunidades locales de la región, asegurando que su patrimonio vivo continúe transmitiéndose y adaptándose de manera dinámica frente a los desafíos contemporáneos”, comentó Enrique López-Hurtado, Especialista de Cultura de la Oficina Regional de UNESCO San José.
Hasta la fecha, cerca de 300 participantes han contribuido a estos diálogos sobre cómo las expresiones culturales comunitarias pueden inspirar nuevas formas de habitar las ciudades, reforzando el sentido de pertenencia y ampliando las oportunidades para el desarrollo sostenible.
Los talleres han permitido vivenciar el patrimonio en el territorio. En Antigua Guatemala, por ejemplo, los participantes visitaron San Juan del Obispo, donde la memoria viva se expresa a través de la gastronomía, las artesanías y la elaboración tradicional de chocolates. Estas experiencias facilitaron conversaciones sobre el rol del PCI como motor de cohesión, innovación y sostenibilidad urbana.
En San José, Costa Rica, la visita al Mercado Central y al Mercado Borbón evidenció cómo los mercados urbanos funcionan como espacios cotidianos de transmisión cultural. Allí, además, se debatió sobre marcos regulatorios y medidas de salvaguardia adaptadas a los contextos urbanos.
En Oaxaca de Juárez, los asistentes trabajaron sobre manifestaciones como el telar de pedal y la hojalatería, y avanzaron en un primer inventario de PCI en contextos urbanos, un ejercicio clave para comprender la relación entre prácticas tradicionales y las dinámicas urbanas.
Los avances registrados en cada país demuestran la solidez de un enfoque multisectorial y participativo. En El Salvador, la articulación de más de 20 funcionarios de diversas instituciones abrió camino a proyectos interinstitucionales para integrar el PCI en el Centro Histórico de San Salvador.
En República Dominicana, por su parte, el taller desarrollado en la Ciudad Colonial permitió un diálogo entre portadores, autoridades municipales y especialistas sobre cómo el patrimonio vivo puede convivir con un sitio declarado Patrimonio Mundial.
A lo largo de su implementación, el proyecto busca no solo fortalecer capacidades técnicas, sino también ampliar la comprensión del rol del patrimonio vivo en la construcción de ciudades más humanas, creativas y resilientes. Al promover espacios de escucha, participación y colaboración, UNESCO reafirma su compromiso con que las comunidades sean protagonistas en la protección y transmisión de su herencia cultural.

Como parte de los resultados alcanzados, se capacitó a 20 expertos regionales encargados de impartir los talleres. También se inició la elaboración de inventarios comunitarios de PCI en contextos urbanos, un proceso participativo mediante el cual comunidades, grupos y portadores identifican, documentan y profundizan sobre las prácticas culturales que consideran esenciales para su identidad y continuidad.
En la siguiente etapa del proyecto, que se ejecutará durante este 2026, se construirán participativamente con las autoridades nacionales y locales hojas de ruta para orientar la integración del patrimonio vivo en políticas públicas y programas locales, fortaleciendo la articulación entre cultura, territorio y desarrollo urbano sostenible en las ciudades de América Latina y el Caribe.
