En un hito que marca el inicio de operaciones del nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, la Quebrada de la Plata, hasta ahora Santuario de la Naturaleza, hace pocos días fue reconocido como Monumento Natural, de acuerdo a las nuevas tipologías de áreas protegidas. Se trata de una zona de propiedad privada que, tras una lucha de más de 10 años por su conservación, consiguió el anhelado estatuto gracias al esfuerzo conjunto de organizaciones sociales, comunidades, académicos y autoridades. Para ahondar en los detalles del recorrido, así como destacar la riqueza en flora y fauna del lugar, María Muga y Pedro Lazo, presidenta y secretario, respectivamente, de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata, conversaron con País Circular.

La Quebrada de la Plata, ubicada en el sector de Rinconada de la comuna de Maipú, corresponde a un área silvestre protegida de propiedad privada, que hoy depende de una institución pública. Localizada en terrenos de la Universidad de Chile, pertenecientes a la Facultad de Ciencias Agronómicas, se trata de la primera área de estas características que se suma a la nueva institucionalidad estatal encargada de estos temas. El 1 de febrero entró en operaciones el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y, junto con ello, se puso en marcha el nuevo Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Fue la ocasión elegida para completar el proceso de homologación del Santuario Quebrada de la Plata a la categoría de Monumento Natural.
Bajo esta nueva estructura ambiental, que desde ahora concentrará la gestión de la biodiversidad en un único servicio público, se establecieron seis categorías de áreas protegidas: Reserva de Región Virgen, Parque Nacional, Monumento Natural, Reserva Nacional, Área de Conservación de Múltiples Usos y Área de Conversación de Pueblos Indígenas. Las antiguas categorías -como Santuario de la Naturaleza- deben ser homologadas de acuerdo a sus características y nivel de protección.
“Ahora se consolida en un solo organismo la administración, supervisión, protección y fiscalización de las áreas protegidas terrestres, marinas, acuáticas, tanto públicas como privadas, promoviendo una mirada ecosistémica, científica y participativa”, declaró el director nacional del SBAP, Aarón Cavieres, en una ceremonia realizada el 2 de febrero para celebrar el inicio de operaciones, donde se relevó la homologación de la Quebrada de la Plata.
María Muga, presidenta de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata, destaca que “el hecho de que sea el primer recinto privado en ingresar al SBAP marca un precedente importante, ya que al ser privado, siempre hay problemas de financiamiento para realizar trabajos. Esto nos da la esperanza de mejoras en el cuidado y la aplicación de un buen plan de manejo”.
“Este nuevo estatus implica un gran avance en la protección del ahora ex Santuario y, lo más importante, es que se tendrá fiscalización directa desde el SBAP; algo que, como organización, hemos estado solicitando por años. No hay fiscalización en cuanto a las motos, los ingresos ilegales, hasta cabalgatas se han realizado en Quebrada de la Plata. (…) Se podrán ejecutar proyectos para seguir avanzando en la protección del Monumento, donde todos los actores tendrán la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las exigencias”, agrega María Muga.

“Este nuevo estatus implica un gran avance en la protección del ahora ex Santuario y, lo más importante, es que se tendrá fiscalización directa desde el SBAP; algo que, como organización, hemos estado solicitando por años”.María Muga, presidenta de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata.
Valor ecosistémico y acceso cerrado
La Quebrada de la Plata, que se sitúa 30 kilómetros al suroeste de la ciudad de Santiago, inserta en el primer cordón montañoso de la Cordillera de la Costa, abarca una superficie aproximada de 1.110,7 hectáreas. Alberga 113 especies de fauna vertebrada, 408 especies de fauna invertebrada, 254 especies de flora, 91 especies de macrohongos y 100 especies de líquenes, totalizando una riqueza de 874 especies. Entre estas se encuentran 14 especies nativas de mamíferos, 59 especies nativas de aves, 9 especies de reptiles y 2 de anfibios.
“Tiene un valor incalculable”, recalca María Muga. “Además, actúa fundamentalmente como pulmón verde, ayudando a la regulación hídrica, conservación de suelo y regulación climática, considerando aún más el valor de nuestras napas de agua”, declara la gestora del movimiento.
Pedro Lazo, secretario de la organización ambientalista, destaca ejemplares endémicos que allí habitan, como “cururus, degús y zorritos culpeo; así como cóndores y águilas, entre otras especies de avifauna. Y también están los bosques esclerófilos, con peumos, guayacanes y litre, por mencionar algunos”.
Producto del “alto riesgo de incendios forestales”, la administración del recinto anunció, el 27 de enero pasado, la prohibición de acceso a la Quebrada de la Plata, hasta una fecha indeterminada. Esto, salvo para compromisos institucionales previamente acordados. De lo contrario, quienes ingresen sin autorización al lugar se exponen a multas y acciones legales.
María Muga es clara en este punto: “En sí, el Santuario, hoy Monumento Natural, siempre ha estado cerrado. El ingreso es solo a través de solicitud para actividad educacional o convenio con la municipalidad, y quien da la autorización es la Universidad de Chile. Según lo que nosotros como organización entendemos, es que se seguirá de la misma forma, con solicitud a la Universidad. Así que ahí debemos apegarnos a lo que ellos deciden”.
Cabe destacar que, poco después de ser declarada Santuario de la Naturaleza -en 2016-, la Quebrada de la Plata sufrió un incendio que afectó el 80% de su superficie; catástrofe que requirió de un largo proceso de restauración.

“Habitan cururus, degús y zorritos culpeo; así como cóndores y águilas, entre otras especies de avifauna. Y también están los bosques esclerófilos, con peumos, guayacanes y litre, por mencionar algunos”.Pedro Lazo, vocero y secretario de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata.
Extenso recorrido
La homologación de Santuario a Monumento Natural, de la Quebrada de la Plata, es producto de un esfuerzo mancomunado de años. La protección comenzó en 2012, cuando organizaciones sociales alertaron sobre trabajos mineros ilegales que estaban dañando el sector, destruyendo bosque nativo y cauces naturales, entre otras áreas.
Al respecto, María Muga señala que “el camino ha sido dificultoso y de largos años de lucha. Nos ha costado la protección del hoy ex Santuario, más cuando es privado y el dueño es la Universidad de Chile. Por nuestra parte, como organización, siempre ha prevalecido el bien y cuidado de este hermoso lugar. Por eso nos hemos enfocado en lo que dictamina la ley para pedir su protección”.
Pedro Lazo recuerda que presentaron a la entonces BIDEMA (Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente) una orden de investigar, alertando así a las autoridades para que se involucraron en el conflicto. Tras decenas de denuncias y oficios en CONAF, en la Superintendencia de Medio Ambiente -que en ese momento recién estaba implementándose-, y en otros organismos sectoriales, lograron que las faenas mineras fueran detenidas.
“Pero todo esto antecedido por una serie de diligencias, actividades, marchas y velatones, mientras que la Universidad de Chile en ese momento poco influyó; más bien lo dejó en manos de la comunidad y las autoridades. Al final, la Superintendencia se pronunció de que, efectivamente, había delito ambiental y, por lo tanto, se ordenó el desalojo de la minera del lugar, en el año 2015”, detalla el ingeniero electrónico.
“Posteriormente, por Decreto 44 del Ministerio del Medio Ambiente, la Quebrada de la Plata fue declarada Santuario de la Naturaleza, en 2016. Entre los requisitos para su protección había que implementar un plan de manejo que, lamentablemente, nunca se implementó”, apunta el vocero de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata.
Pero además, con la aprobación de la ley 21.600 (que crea el SBAP), “nos encontramos con la gran sorpresa de que, dentro de los procesos de homologación, Quebrada de la Plata no estaba incorporada”, señala Pedro Lazo, quien revela que a esa decepción se sumaron dos más: la amenaza de unos mega proyectos que buscaban emplazarse muy cerca del lugar.
“Uno es una carretera -Orbital Norponiente-, que en el diseño inicial pasa a 35 metros de la Quebrada de la Plata. Después de mucho insistir y golpear puertas, la corrieron 200 metros. Aunque no es mucho, algo es. Pero, en el intertanto, ingresó un proyecto al Sistema de Evaluación Ambiental, que es un mega parque fotovoltaico en terrenos de la Universidad de Chile, arrendados por esta, para instalarse a 400 metros de la Quebrada de la Plata. Obvio que también nos opusimos. Nosotros estamos de acuerdo con que ellos generen sus recursos. De hecho, estamos a favor de que haya energías renovables, solo que no en lugares tan resilientes, ni tan sensibles desde el punto de vista medioambiental”, argumenta el activista.
Finalmente, tras presentar información geoespacial sobre la biodiversidad en la Quebrada, recopilada entre académicos y organizaciones de Maipú, Padre Hurtado y Pudahuel, para luego exhibir sus observaciones, se consiguió el ansiado objetivo: se inició el proceso de homologación del Santuario a Monumento Natural, por parte del nuevo SBAP.

“El camino ha sido dificultoso y de largos años de lucha. Nos ha costado la protección del ex Santuario, más cuando es privado y el dueño es la Universidad de Chile. Por nuestra parte, como organización, siempre ha prevalecido el bien y cuidado de este hermoso lugar”.María Muga, presidenta de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata.
Desafíos por encarar
Según plantean los integrantes de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata, el nuevo estatus implica mayores exigencias para los proyectos que se desarrollen en el área.
En este sentido, el vocero y secretario del movimiento indica que las futuras inversiones deben planificarse de manera más resiliente y en estricto respeto al marco regulatorio ambiental que establece la actual normativa.
“No estamos contra la inversión. Pero sí creemos que es importante, porque ahora el SBAP se debe pronunciar en los proyectos de inversión, a través del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, que sea una inversión inteligente”.
“Que se haga desde el punto de vista de la planificación territorial. Y que, efectivamente, a la hora de hacer una inversión se hagan buenas prefactibilidades. Porque muchos no hacen el trabajo de visitar a las comunidades previamente; entonces, llegan e implementan proyectos, que son malas prácticas de los inversionistas. No de todos, pero sí de muchos”, subraya Pedro Lazo.
“Entonces, después de todo el esfuerzo y de años organizándonos, hoy día ya tenemos un Monumento Natural, con una protección que es bastante más robusta. Sin embargo, aún está latente que diversos proyectos atenten contra este lugar. Es decir, hoy celebramos un pequeño gran logro, una pequeña gran victoria, pero no está todo ganado. Vamos a seguir trabajando y muy atentos a lo que suceda este año… Aunque sí, estamos contentos porque la naturaleza una vez más puede respirar tranquila”, reflexiona el activista de la Organización Ambientalista y Defensa Quebrada de la Plata.
Sin duda, se trata de una buena noticia para la protección de la biodiversidad y la conservación del patrimonio natural, en medio de las graves amenazas que suscita el cambio climático. Eso sí, implica mayores responsabilidades, tanto para el Estado como para los actores privados, comunidad científica y de la sociedad civil.
