Día de los Archivos: ¿Cómo el patrimonio nos ayuda a recordar?

El patrimonio, ya sea material o inmaterial, en sus variantes cultural, natural, arquitectónica, entre otras, no solo trae al presente momentos considerados “trascendentales” o “relevantes” de nuestra historia como país o sociedad. También nos habla de sucesos sumamente complejos y dolorosos. En este capítulo, y con motivo de un nuevo Día Internacional de los Archivos, nos preguntamos por los patrimonios de nuestro país, sus distintas categorías y expresiones, cómo protegerlos y qué tensiones encarnan.

“El patrimonio no existe per se, no hay nada que sea patrimonio por sí mismo en su materialidad o en su existencia en la sociedad. Lo que valoramos como patrimonio, es decir, como una herencia, sean objetos, prácticas, sonidos, textos, lenguajes, que valen la pena conservar y transmitir a otras generaciones, como una herencia o heritage en inglés, es algo que se define socialmente, subjetivamente, y por lo tanto es conflictivo también. Porque en un mismo tiempo, un mismo presente, nos podemos encontrar con que ciertos grupos definen algo como patrimonio, y otros grupos no”, explica Azun Candina, académica del Departamento de Ciencias Históricas de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Se consideran patrimonios materiales aquellos bienes muebles e inmuebles de carácter tangible que son “inestimables e irremplazables” por su valor histórico-cultural que aportan, tales como patrimonios arquitectónicos, arqueológicos, artísticos e históricos, industriales y naturales. Por otro lado, aquel patrimonio intangible se denomina “inmaterial”, y trata de un conjunto de tradiciones, técnicas, costumbres, rituales y saberes, estilos de vida heredados de una generación a otra.

Cuidarlos, indiferente de las distintas posturas que se tenga de ellos, es de suma relevancia para nuestro país. Así señala Fernanda Vera, Directora del Archivo Central Andrés Bello, uno de los núcleos patrimoniales de la U. de Chile dependiente de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, y que en 2024 cumplió 30 años desde su creación.

“Cuidar los archivos de un país es crucial para poder preservar la memoria colectiva de la comunidad, para proteger también los derechos de los ciudadanos en cuanto al acceso a su propia cultura y de sus construcciones identitarias. Y también es muy importante para garantizar este resguardo de la documentación y así como también favorecer, por supuesto, el acceso a la información de todas y todos. En ese sentido yo pienso que documentar la historia y la cultura permitiendo conservar los legados hacia el futuro va a enriquecer los distintos acervos para poder comprender tanto el pasado como el presente, pero también para ayudarnos a pensar el futuro”.

Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos por proteger dichos archivos, no todos los objetos y sitios patrimoniales del país se encuentran en las mismas condiciones, nos comenta Constanza Machuca, arquitecta egresada de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

“Chile es un país super grande y posee un montón de patrimonios de diferentes categorías. Existen inmuebles que están protegidos bajo normativas, bajo leyes, que pueden estar en un grado de conservación muy bueno y pueden estar siendo gestionados hasta el día de hoy. Pero esa no es la situación de todos los inmuebles de carácter patrimonial. Existen muchos que no están protegidos con ninguna normativa, existen muchos que lamentablemente ya no existen hoy, que a través del tiempo se fueron desmantelando, quedando en la obsolescencia. Hay otros que están en estado de deterioro a punto de desaparecer. Es una mezcla de distintas situaciones”, señala la egresada de nuestro plantel.

¿Qué tensiones encarnan los patrimonios?

Muchos de estos sitios u objetos que son protegidos encarnan distintas tensiones en torno a sus significados y valor cultural, que pueden incluso llegar a incomodar, destaca Daniella Jofré, académica del Departamento de Antropología U. de Chile.

La palabra ‘patrimonio’ ya genera una tensión porque ocupa el ‘patri’ del ‘padre’ y del ‘patriarcado’, entonces muchas veces es difícil identificarse. De por sí la palabra ya genera cierta distancia, y gracias a lo dinámico de la cultura se van generando redes que se van apropiando de estos patrimonios. El caso de tensionar depende de los territorios y los lugares donde se ocupe porque se van ocupando según el contexto histórico político de cada lugar”. 

Y en esta discusión, ¿qué pasa cuando agregamos un factor étnico y/o territorial? Profundiza la arqueóloga de nuestro plantel: “En ese caso, igual depende del contexto. Mi experiencia y trayectoria con comunidades indígenas, por ejemplo, es que es un concepto ajeno, no hay traducción al aymara o mapuche. Y en ese sentido, si uno pregunta dónde está el patrimonio, qué considera usted como patrimonio, te van a decir “la iglesia” o “el fundo”. Entonces, es completamente ajeno a lo que nosotros identificamos desde una visión más moderna y urbana”. 

Para la profesora Azun Candina, es un hecho que nuestra relación con el patrimonio es compleja y conflictiva. Una situación que observa a partir de un cambio en la forma de estudiar el patrimonio y que lo ha convertido en un terreno de disputa.

“Hasta este siglo, estudios patrimoniales y de memoria eran campos separados, sin mayor relación. Y en el siglo XXI en América Latina ocurre algo muy interesante: por primera vez sitios de memoria empiezan a ser declarados sitios nacionales o monumentos históricos, es decir, entran en este campo de lo patrimonial. Esto ha provocado conflicto en nuestras sociedades porque hay actores que no han estado de acuerdo. Entonces sí, es un campo de disputa, mucho más de lo que parece desde fuera”.

Desmonumentalización de los patrimonios

Hemos hablado de aquellos objetos y espacios patrimoniales que, de alguna forma, siguen estando de pie. Pero, ¿qué pasa con aquello que ya no está, que se ha perdido? Según el Consejo de Monumentos Nacionales, entre diciembre de 2019 y febrero de 2020 hubo más de 400 monumentos públicos afectados. ¿Cómo esta “desmonumentalización” está resignificando la historia y aquello que queremos recordar? Preguntas que explora Luis Montes Rojas, escultor, académico y vicedecano de la Facultad de Artes U. de Chile.

“El monumento evidentemente participa de la construcción identitaria. Nosotros somos capaces de identificar las historias que están contenidas pero al mismo tiempo, a través de esa identificación, entender quiénes somos: como sociedad, al tener una historia común y una memoria común. Yo diría que, lo interesante del asunto sería poder analizar la historia críticamente. La historia puede ser efectivamente una escritura y pensar que eso ha quedado inmovilizado, pero me parece que es interesante cruzar miradas porque la historia no es solo una, son muchas, muchos relatos, que deben ser analizados con la consciencia de estar en un tiempo distinto”, señala el académico. 

Ante este escenario que analizan especialistas de la Casa de Bello, queda preguntarse en qué tenemos que seguir avanzando para proteger el patrimonio de nuestro país. Una pregunta que abordan la académica Daniella Jofré: “Yo creo que el currículum escolar debiese integrar un trabajo más profundo con el patrimonio que conocemos en Chile, de los pueblos originarios y también de la historia más reciente, porque no es lo mismo hablar de 500 años de colonialismo que los últimos 50 años después de la dictadura cívico militar. Entonces, cuando empezamos a ver y a darle profundidad a nuestra también estamos conociéndonos como sociedad chilena y las distintas mezclas que tenemos, ya sean indígenas, europeas. Trabajar con el patrimonio y la memoria implica hacerle frente a eso y es parte de lo que debiera trabajarse en las escuelas y los colegios”.

Salvamento arqueológico recupera, en tiestos y restos materiales, 500 años de historia veracruzana en México

• En las avenidas 5 de Mayo e Independencia de la ciudad de Veracruz, expertos hallaron cerámica, vidrio, huesos y otros materiales de entre los siglos XVI y XXI

• Cada elemento se clasifica y resguarda para ahondar en procedencias, hábitos de consumo, cambios tecnológicos y otros aspectos

Veracruz, Ver.- En 2024, autoridades del Ayuntamiento de Veracruz iniciaron un proyecto de rescate integral del Centro Histórico de esta ciudad, mismo que, acompañado desde entonces por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha permitido localizar diversos contextos arqueológicos, que permitirán reconstruir con detalle más de cinco siglos de historia y vida cotidiana.

El alcance del salvamento arqueológico es amplio, toda vez que traza una vía paralela de 970 y 971 metros lineales sobre las avenidas Independencia y 5 de Mayo, respectivamente; arterias que atraviesan de noroeste a sureste el primer cuadro de la urbe, desde la calle José Montesinos hasta Ignacio López Rayón.

Al brindar un balance del proyecto, su titular, Judith Hernández Aranda, arqueóloga adscrita al Centro INAH Veracruz, explica que los frentes de excavación que se han abierto para supervisar las obras -de sustitución de drenaje sanitario y pluvial, líneas de agua potable e infraestructura eléctrica, de comunicación y fibra óptica- son asomos al devenir de la ciudad, entre los siglos XVI y XXI.

Si bien, explica, Veracruz tuvo su tercer asentamiento al margen del río Huitzilapan, en la comunidad conocida como La Antigua –que recién fue declarada Zona de Monumentos Históricos, por la presidenta Claudia Sheinbaum–, se mudó a su ubicación actual a finales del siglo XVI e inicios del XVII; en las excavaciones arqueológicas se ha recuperado cerámica que denota una intensa ocupación en los terrenos cercanos a la plaza principal, desde inicios del contacto hispano.

En abril pasado, como parte del salvamento en cuestión, se localizaron restos arquitectónicos, entre las calles 5 de Mayo y Constitución, a la altura del Templo de Nuestra Señora de los Dolores, conocido como La Pastora, que corresponden a una parte de la cimentación de los muros que custodiaban la Puerta de México.

Cabe recordar que, durante la época virreinal y parte del siglo XIX, la ciudad de Veracruz estuvo amurallada y solo se podía ingresar a ella por mar o mediante un reducido número de accesos terrestres, como el citado, cuyo nombre alude a que era la puerta a la que acudían quienes tomaban rumbo a la Ciudad de México.

En 1880, inició un proyecto de urbanización que reordenó el trazo del puerto. La muralla fue derribada, sus piedras vendidas a particulares y sus restos aplanados para construir, sobre ellos, las nuevas vialidades. Luego, durante las décadas de 1900 y 1940, las calles de Veracruz fueron renovadas en sus drenajes y servicios públicos, de forma similar a como se trabajan actualmente. Así, los arqueólogos y sus colaboradores exploran todos esos momentos de modificación urbana, de los que prácticamente solo quedan cimentaciones.

Fragmentos que cuentan historias

A pesar de que no se han encontrado piezas completas, sino solo fragmentos de vidrio, cerámica, hueso y otros materiales que la gente tiraba como basura, Hernández Aranda explica que la importancia de cada tiesto está en que permite conocer aspectos como: pautas de comercio, costumbres, gustos y hábitos de consumo, la procedencia de los productos e, incluso, cambios tecnológicos.

“Los arqueólogos estudiamos, analizamos e interpretamos los vestigios de cultura material y sus contextos, incluidos mapas, planos y textos. Por ejemplo, a través de las características formales, funcionales y las técnicas de manufactura detectadas en un pedazo de cerámica, se puede saber dónde y cuándo fue elaborada. Algo tan común como la basura, asoma a las prácticas cotidianas de un pueblo”.

En este sentido, otro hallazgo relevante se registró en días pasados, cuando una zanja excavada en la avenida 5 de Mayo, entre las calles Ocampo e Ignacio López Rayón, reveló restos de muros y de una cimentación que habrían pertenecido a los cuarteles y una prisión militar que, en época virreinal, conectaban con la muralla.

El proceso de levantamiento de la carpeta asfáltica también sacó a la luz diversos niveles de piso acumulados por el tiempo. Resalta una capa de escombro compactado, de inicios del siglo XX, bajo la cual se localizaron fragmentos de metacarpos de bovinos, a 43 y 63 centímetros de profundidad, desde el nivel de la calle. Los huesos fueron fracturados a la mitad, de manera intencional, para que sus diáfisis -parte media de los huesos largos- quedaran astilladas en formas de pico, a fin de que pudieran clavarse en el suelo. 

Según la arqueóloga, la manera en que colocaron los huesos indica que buscaron tener una superficie plana, resistente y permeable, que estabilizara el sustrato y facilitara la absorción de lluvia, en lo que pudo ser un patio de un cuartel.

Siglos atrás, la piedra no abundaba como elemento constructivo en Veracruz, de allí que, a menudo, partes de animales que no eran para consumo humano se emplearan como material de relleno, pues podían obtenerse fácilmente del ganado bovino y vacuno que alimentaba a las milicias y los trabajadores de las obras de fortificación. En otras partes de la ciudad actual, como en el edificio La Galatea, en la Plaza de Armas y el Fuerte de San Juan de Ulúa, se han encontrado huesos de patas y cráneos de tales animales, también como parte de sistemas constructivos.

Los materiales recuperados en este salvamento se resguardan en la Ceramoteca del Centro INAH Veracruz, donde son limpiados, marcados y clasificados en bases de datos, a fin de que, con su preservación y análisis, se contribuya al conocimiento sobre la rica historia de Veracruz.

La historia de los arqueólogos que descubrieron ‘Los Abuelos’ y otras dos ciudades mayas de hace 2.800 años

Antigua, Guatemala – Más allá de una monumental pirámide de 33 metros de altura, el hallazgo de dos figuras de piedra que representan una pareja ancestral sobrecogió a Milan Kováč, el arqueólogo eslovaco que dirige el proyecto que logró el descubrimiento. “Cuando las vi por primera vez, tiradas entre la vegetación, vi que teníamos algo excepcional”, dice Kováč en exclusiva para France 24, augurando tener entre sus manos los orígenes de la cultura maya. Esta es la historia. 

El préstamo de una motocicleta en 2019 fue el golpe de suerte para el hallazgo de tres ciudades mayas de 2.800 años de antigüedad, camufladas en la espesura de la selva al norte de Guatemala.

Uno de los arqueólogos del equipo de Milan Kováč, el checo Tomáš Drápela, se montó en un vehículo desvencijado, propiedad de un nativo de la zona de Uaxactún, en el noreste del departamento de Petén, para explorar los entresijos tupidos de bosque tropical.

“Hay que tener una idea y experiencia, para recorrer kilómetros y kilómetros de selva e identificar una estructura que no se distingue”, afirma la codirectora del proyecto, la guatemalteca Dora García.

Fue exactamente lo que le sucedió a Drápela, que durante su paseo en moto en el 2019 atinó en dilucidar que ciertos montículos, por mucho que estuvieran cubiertos de hierbajos y bejucos, habían sido esculpidos por humanos.

Excitado, Drápela les adjudicó un código y trajo las buenas nuevas a su jefe, Milan Kováč. Pero antes de constatar lo visto por el arqueólogo checo, hubo que pedir permisos de excavación al Ministerio de Cultura de Guatemala, esperar a que transcurriera la pandemia de Covid-19 y reactivar fondos económicos de la academia de Eslovaquia.

Solo hasta el 2023 se puso en marcha un dispositivo de arqueólogos para rastrear un área de 16 kilómetros cuadrados.

Unos trazaban mapas, otros estudiaban las estructuras, había quienes anotaban datos y recolectaban muestras. Un trabajo parsimonioso, ralentizado por el calor húmedo de la Selva Maya, que como recompensa no paraba de dar sorpresas.

La más impresionante la descubrió Kováč personalmente. En el centro de la ciudad, vio dos figuras antropomorfas, talladas en piedra, a las que denominó técnicamente como “5A” y “5B”.

Un hombre y una mujer, una pareja de ancianos que calificó de “un hallazgo excepcional, porque dos figuras humanas de este tamaño en Petén, prácticamente no existen. Luego, cuando las estudiamos, me emocioné más y más, por ser un ejemplo de una religión muy antigua, de unas creencias mayas del inicio de su cultura”.

Tras el análisis, se determinó que dicha pareja de ancianos en piedra pertenece al período preclásico de los mayas, en específico entre 500 y 300 años a. C., mucho antes del esplendor de complejos arquitectónicos tan majestuosos como Tikal y Calakmul. En su honor, la ciudad fue bautizada como Los Abuelos.

Los Abuelos, Petnal y Cambrayal: las tres ciudades descubiertas y dispuestas en forma de triángulo

Además de Los Abuelos, el proyecto de arqueólogos verificó la existencia de otras dos ciudades llamadas Petnal y Cambrayal.

A Los Abuelos se le atribuyó el carácter de un centro ceremonial importante, tras el hallazgo de un entierro humano. A contados metros se encontraron restos de dos felinos, así como variedad de ofrendas del tipo de vasijas, carbones, conchas y puntas de flecha.

Para mayor sorpresa de los arqueólogos, en Los Abuelos hallaron una estela erguida, es decir, una piedra tallada o monolito vertical con inscripciones iconográficas.

También, un conjunto arquitectónico que fungió como observatorio astronómico, cuyos edificios estratégicamente ubicados, permiten registrar con precisión los solsticios y equinoccios. 

A cinco kilómetros de Los Abuelos, se descubrió la ciudad de Petnal, de la que se presume fue un importante centro político, por ser el lugar donde se erigió una pirámide de 33 metros de altura, en cuya cumbre hay una habitación con paredes que revelan restos de pintura sobre estuco, en tonos rojos, blancos y negros.

En cuanto a Cambrayal, a otros cinco kilómetros de distancia, la característica más fascinante fue una red de canales de 57 metros de longitud en las inmediaciones de un palacio.

Los canales, que fueron revestidos de estuco, funcionaron por gravedad, transportando, posiblemente, desechos en lugar de agua; un uso más parecido al de un alcantarillado que al de un acueducto.

Tres ciudades separadas entre sí, aunque no en línea recta, sino cada una ubicada en el vértice de un triángulo imaginario, según el mapa que trazaron los arqueólogos.

De Bratislava a la Selva Maya, una ruta de interés científico por la antigüedad mesoamericana

La información del descubrimiento de las tres ciudades mayas se mantuvo resguardada en el círculo de científicos y en simposios arqueológicos.

En mayo de 2025, el equipo de Kováč y García decidió sacarlo a la luz pública “para que se valore más y se dé a conocer la necesidad de que todavía hay mucho que investigar y trabajar”, apunta la codirectora.  

Uno de los interrogantes tras su publicación surge de por qué un arqueólogo eslovaco se interesó en esta región del mundo.

El apetito de Milan Kováč por investigar a los mayas proviene de una larga historia.

“En Eslovaquia, por ejemplo, fueron muy populares varios libros de Morley y de Thompson sobre la cultura maya. Entonces hubo bastantes niños que se emocionaron al estudiar esa cultura”.

En palabras de Kováč “es la cultura más diferente porque todas las del viejo mundo siempre tienen algo en común; tuvieron contacto, mientras los mayas no fueron contactados durante siglos en el nuevo mundo.  Siempre estuve fascinado de esa diferencia, para entender la historia de la humanidad”.

Entre las distinciones que el profesor eslovaco subraya, “la más grande es que los mayas no usaron hierro, fue una cultura de piedra, como los neolíticos en el viejo mundo, y aun así construyeron unas ciudades con un nivel súper alto”.

Incluso se distinguieron de otras culturas del continente como los teotihuacanos y los incas, porque “los mayas fueron los únicos que tenían verdadera letra, que usaron la escritura, entonces se consideran los más desarrollados de todas las Américas”, apunta Kováč.

Bajo esta premisa, se mudó de Europa a América y tras una estancia en México, cruzó a Guatemala en el año 2009, donde se le presentó una oportunidad en bandeja de plata.

El Ministerio de Cultura le propuso liderar un proyecto arqueológico en el municipio precolombino de Uaxactún, a lo que aceptó encantado.

Desde entonces, Kováč impulsa sus investigaciones con fondos que provienen de becas, a través del Ministerio de Educación de Eslovaquia, los cuales se entregan cuando un comité de expertos de la Universidad de Comenius de Bratislava analiza el interés del proyecto.

Las gestiones de Kováč han convencido a los académicos y, por ende, su equipo en Guatemala ha crecido en número, excavando a la fecha un total de veinte sitios en la Selva Maya en un perímetro de 1.200 kilómetros cuadrados.

El futuro de Los Abuelos y la diferencia con Tikal

Cuando se piensa en construcciones del mundo maya, lo primero que viene a la mente son complejos arquitectónicos tan vastos e impresionantes como Tikal en Guatemala o Calakmul en México, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Al compararlos con Los Abuelos, no tienen ninguna similitud.

“Tikal fue un superpoder regional, prácticamente uno de los dos superpoderes del todo el mundo maya, contando a Calakmul; ciudades de dimensiones y alturas, realmente no comparables” sentencia Kováč.

“Lo que me llama la atención y en donde veo el futuro de la ciudad de Los Abuelos, es que después de una reconstrucción y restauración, podría servir como un ejemplo del inicio de la cultura, de los primeros edificios, los primeros altares, las primeras estelas de los mayas. No es tan grande, pero podría ser un bien ilustrativo para entender toda la belleza posterior”.

La experiencia de Kováč, de cerca de dos décadas de trabajo en México y Guatemala la ha plasmado en más de 200 artículos científicos y en variedad de libros.

Allí ha consignado con rigor desde la vida y muerte de la cerámica maya, hasta la alineación arquitectónica en el preclásico para observar la astronomía; desde el manejo del estuco en las construcciones, hasta la primera guerra maya entre Tikal y Uaxactún en el período Clásico Temprano.

Ahora, con Los Abuelos, el camino a seguir es largo. “Tenemos tantos datos que analizar, que ocupará un tiempo”, confiesa Kováč, que solo retornará a Los Abuelos en la primavera del 2026, porque antes “vamos a tener una temporada de laboratorio, de análisis y digitalización de todos los datos, y con esos datos vamos a ver mucho mejor dónde enfocar las futuras excavaciones”.

Entre tanto, el profesor Milan Kováč se da un tiempo de vacaciones con sus hijos por lugares turísticos de Guatemala, como el Lago de Atitlán y Semuc Champey.

Quien sirve de guía es su amiga Dora García, la codirectora del proyecto. Un merecido descanso tras la satisfacción de haber liderado un equipo que contribuyó a la historia de la humanidad con el descubrimiento de un tesoro arqueológico, de una civilización profundamente rica en rituales, mitología y religión.

En resumidas cuentas, a Kováč y compañía, les espera escribir y redescubrir un apasionante tratado de la cosmogonía más primigenia de los mayas.

Hallazgo arqueológico prehispánico en Perú: más de 100 estructuras previamente desconocidas en el “pueblo del bosque nublado”

En el complejo arqueológico de Gran Pajatén, en Perú, se han encontrado unas estructuras que hasta ahora habían pasado desapercibidas por la vegetación.

Cuando tiene lugar un hallazgo arqueológico, lo habitual es pensar en pequeños artefactos, herramientas no muy grandes o construcciones de escasos metros. Pero lo que no es habitual es dar con algo como que ha publicado el World Monuments Fund (WMF) en Perú: dentro del complejo arqueológico de Gran Pajatén se han encontrado con más de un centenar de estructuras de piedra que, hasta ahora, no habían sido conocidas.

Estas estructuras pertenecen a la cultura chachapoya, de los Andes peruanos. Se trata del primer gran descubrimiento en la región en más de 40 años, pues previamente ya se habían registrado otros hallazgos. Pero lo de esta ocasión, con más de 100 estructuras, rompe con todo lo anterior. En la década de 1960 se encontraron las primeras estructuras, 26, entre las que se incluían edificios ceremoniales decorados con mosaicos de piedra que representaban figuras humanas.

Pero el ‘premio gordo’ quedó enterrado bajo la vegetación. Hasta ahora, cuando se ha dado con ellas en el Parque Nacional Río Abiseu de esta antigua cultura de los Andes, conocida como el “pueblo del bosque nublado”. Un pueblo que se desarrolló en los Andes peruanos entre los siglos VII y XVI, a altitudes entre los 2.000 y 3.000 metros sobre el nivel del mar.

La tecnología al servicio de la ciencia

Un descubrimiento, el de estas estructuras prehispánicas, que ha sido posible gracias al empleo de tecnología de teledetección entre 2022 y 2024. Así, las herramientas básicas de arqueología se combinaron con tecnología novedosa como el escaneo LiDAR aéreo y terrestre, fotogrametría, mapeo topográfico y análisis tecnomorfológico.

Así fue posible, sin producir daños en el ecosistema y los restos arqueológicos bajo la vegetación, tener una fotografía completa del terreno. Y qué fotografía: más de 100 estructuras que, hasta ahora, eran desconocidas a los ojos del mundo.

“Este descubrimiento amplía radicalmente nuestra comprensión de Gran Pajatén y plantea nuevas preguntas sobre el papel del sitio en el mundo chachapoya. La evidencia confirma que no se trata de un complejo aislado, sino de una red articulada de asentamientos prehispánicos de diferentes períodos”, asegura Juan Pablo de la Puente Brunke, director ejecutivo del WMF en Perú.

Saquean el Presbítero Maestro: roban esculturas y placas históricas, pero Beneficencia no informó a tiempo al Ministerio de Cultura de Lima, Perú

Sin cámaras de seguridad, sin inventarios y con escasa vigilancia, el camposanto más emblemático del país es víctima de robos sistemáticos y abandono institucional

A simple vista, el Cementerio Presbítero Matías Maestro conserva su monumentalidad. Pero la memoria que resguarda desde hace más de dos siglos viene siendo destruida pieza a pieza. En este camposanto, donde descansan expresidentes, literatos, héroes de guerra y artistas, el patrimonio cultural ha comenzado a desaparecer sin que se active una respuesta firme por parte del Estado. Las esculturas ya no solo se oxidan o caen; ahora también desaparecen.

Desde el 2024, se han confirmado robos de placas funerarias, esculturas y piezas de bronce con valor histórico. La falta de cámaras de vigilancia, la ausencia de inventarios actualizados y la descoordinación entre las instituciones responsables crearon un escenario de abandono. Mientras los turistas recorren las tumbas más famosas, otros sectores del cementerio son saqueados. “Si tú encuentras cosas son porque son muy grandes, pero ya las grandes también se las están robando”, comentó Roxana Ayvar, directora del Presbítero Maestro a Latina Noticias.

El caso más reciente ocurrió en marzo. Se trató del robo de una escultura de más de un metro de altura, conocida como la Doliente de la familia Salas y Salinas. “Es una escultura hecha en bronce por dentro, hueca, como era en la fabricación en la época. Probablemente, esa característica haya hecho que se pueda palanquear y sustraer más fácilmente”, explicó Adrián Girón, experto de arte del Mincul. El robo se produjo un domingo, pero el Ministerio de Cultura no fue notificado oficialmente sino semanas después.

El monumento robado pertenecía a una de las familias más influyentes del siglo XIX. Su valor no solo era material, sino también simbólico: representaba el estilo funerario neoclásico, característico de una época marcada por el auge económico del guano y del salitre. La escultura formaba parte de los 320 bienes muebles declarados Patrimonio Cultural por el Ministerio de Cultura en 2021. Pese a su estatus legal, no fue posible evitar su desaparición.

“El robo fue un domingo. Nosotros nos apersonamos el mismo día aquí con la policía. Es una doliente. Es una figura bastante resaltante que nos daba mucha información de cómo era el tema funerario de la época”, relató la funcionaria. El silencio institucional predominó por más de un mes, hasta que se realizó una inspección donde se confirmó que la pieza ya no se encontraba en su lugar.

Desde el Ministerio de Cultura se argumentó que se enteraron del hecho en medio de un operativo no comunicado previamente. “A causa de que empezó esta solicitud de información, se planeó hacer una inspección… y en medio de la inspección aprovecharon nuestra presencia para comunicarnos lo que había sido sustraído”, indicó un vocero ministerial. La versión oficial del propietario, en este caso la Beneficencia, añade otro ángulo al problema: “Tengo entendido que sí se les avisó. No formalmente. Probablemente, no con un documento, pero sí hubo avisos informales a través de WhatsApp”.

En enero de 2024 también se reportó el robo de siete placas de bronce, entre ellas las pertenecientes a figuras como Óscar Benavides y Eloy Ureta. Las investigaciones revelaron que las piezas no fueron sustraídas en un solo día, sino en fechas distintas, lo que evidenciaría un hurto sistemático. “Esto nos permitió concluir que se trataba de un hurto sistemático”.

La Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación señala que los propietarios de bienes declarados deben reportar de inmediato cualquier daño o pérdida al Ministerio de Cultura. El tiempo es un factor determinante para evitar que las piezas desaparezcan definitivamente. “Distintos cementerios han tenido pérdidas de valores patrimoniales y culturales. En ninguno he escuchado la recuperación del mismo”, advirtió un especialista.

En paralelo, se conoció que muchas esculturas de alto valor simbólico, como la de Felipe Pinglo Alva, no están registradas oficialmente como patrimonio. “Más de 500 esculturas tenemos aquí, por ejemplo, la de Felipe Pinglo Alva no está catalogada como una escultura y estamos hablando de un cantautor criollo de bastante renombre e importancia”, afirmó la directora.

Durante casi dos meses, el Presbítero Maestro cerró sus puertas, en lo que fue considerado un hecho sin precedentes en sus más de 200 años de historia. “El primer anuncio fue el cierre como una medida de resguardo y custodia… fue por sugerencia de la policía fiscal”, explicó. Sin embargo, este cierre no impidió nuevos robos ni sirvió para esclarecer los anteriores.

El estado de seguridad del cementerio sigue siendo precario. No hay cámaras de vigilancia y el personal de seguridad es insuficiente. “Como se ha visto desde el 2019, todavía se mantienen las condiciones de seguridad altamente vulnerables”, indicó un representante del Ministerio de Cultura. La Beneficencia asegura que ha cambiado al jefe de seguridad y que hay personal permanente las 24 horas, además de un proyecto para implementar videovigilancia. “Nosotros custodiamos bajo los presupuestos que tenemos”, señaló la directora.

Entre el 2023 y lo que va del 2025, la Policía Nacional ha registrado 102 denuncias por robo de bienes culturales en Lima en tres años. En el caso del Presbítero Maestro, las piezas sustraídas terminan en mercados ilegales, casas de coleccionistas o incluso vendidas por internet. “La venta por internet puede fluctuar esto entre 200 a 1.000 dólares aproximadamente”, advirtió un investigador.

Además de los robos, el camposanto presenta signos evidentes de deterioro. No solo hay esculturas destruidas, sino también residuos, escombros y estructuras abandonadas. “Mira los desmontes ahí tirados. Mira eso”, señaló un testigo. La falta de mantenimiento y la desorganización administrativa contribuyen a la pérdida progresiva del valor histórico del lugar.

Según información que obtuvo Infobae Perú, el Ministerio de Cultura inició un Procedimiento Administrativo Sancionador contra la Beneficencia de Lima Metropolitana, al considerar que sería responsable de la pérdida de bienes del patrimonio cultural. Estas piezas forman parte del patrimonio cultural mueble del Cementerio Presbítero Matías Maestro y están reconocidas como Patrimonio Cultural de la Nación. La medida busca determinar si hubo omisiones o negligencias por parte de la entidad administradora que facilitaron los robos y el progresivo deterioro del camposanto.

Unos científicos chinos identifican los patrimonios naturales mundiales que están en peligro debido al cambio climático

Un estudio en Nature identifica la exposición de 250 sitios del patrimonio natural mundial a fenómenos climáticos extremos en cuatro escenarios futuros diferentes a lo largo de este siglo.

Los sitios de Patrimonio Mundial son áreas reconocidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por su belleza natural o su excepcional biodiversidad, ecosistemas y valores geológicos.

Los desafíos climáticos sin precedentes son peligros que amenazan el patrimonio natural del mundo

Cuando se supera el umbral de tolerancia al estrés de los sitios de Patrimonio Mundial, su valor sufre una pérdida irreversible. Con el cambio climático y los fenómenos extremos en aumento de intensidad y frecuencia, se intensifican las investigaciones para identificar los riesgos a los que están expuestos estos sitios.

Un artículo realizado por varios expertos de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Beijing publicado en la revista Communications Earth & Environment evalúa los impactos del calor extremo, las precipitaciones y la sequía en 250 sitios de los 266 sitios de patrimonio natural del mundo, bajo diferentes escenarios de emisiones.

Los autores utilizan cuatro escenarios diferentes: un escenario de bajas emisiones en el que las temperaturas globales se mantienen por debajo de los 2 °C de calentamiento, con emisiones netas cero implicadas en la segunda mitad del siglo; un escenario de emisiones intermedias, que resulta en un calentamiento de alrededor de 2,7 °C para fines del siglo XXI (emisiones cercanas a los niveles actuales); un escenario de altas emisiones, que no supone políticas climáticas adicionales; y un escenario de emisiones muy altas sin políticas climáticas adicionales.

Para evaluar la exposición a fenómenos climáticos extremos en 2100, utilizaron modelos climáticos del sexto Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados. Además, consideraron promedios de 10 años para reducir las fluctuaciones en las simulaciones del modelo.

Los autores usaron la temperatura máxima diaria más alta de un año para medir los cambios en el calor extremo y la precipitación máxima anual en un día para monitorear la precipitación. Para la sequía, se tiene en cuenta un indicador que calcula la diferencia entre la precipitación y la evapotranspiración (la transferencia de agua del suelo al aire mediante la combinación de evaporación y transpiración).

Estas serán las zonas más afectadas

El estudio advierte que los lugares en latitudes medias y en regiones tropicales, que a menudo son focos importantes de biodiversidad, probablemente enfrentarán el mayor riesgo climático a medida que el planeta se calienta.

Mapas que señalan los lugares del patrimonio natural que se verán afectados en los cuatro escenarios. Los puntos rojos indican los lugares que se verán afectados por el calor, la sequía o las precipitaciones extremas hasta 2100 en los cuatro escenarios considerados: escenario de emisiones bajas (arriba a la izquierda), emisiones moderadas (arriba a la derecha), emisiones altas (abajo a la izquierda) y emisiones muy altas (abajo a la derecha). Fuente: Chen et al., 2024.

Para el año 2100, en el escenario de emisiones más altas, 248 de los 250 sitios estarán expuestos a eventos climáticos extremos.

Muchos de estos se concentran en el Sudeste Asiático. En el escenario de bajas emisiones, los límites no se superan en ninguna de las ubicaciones de Europa, Oriente Medio y el Norte de África .

En un escenario moderado, este número aumenta a 188 sitios, mientras que en los dos escenarios con mayores emisiones, se espera que casi todos los 250 sitios se vean amenazados por eventos climáticos extremos.

En todos los escenarios futuros, el calor extremo es el fenómeno meteorológico extremo predominante en los sitios de patrimonio natural del mundo. En un escenario de emisiones muy altas, las fuertes lluvias y la sequía afectan al 14,8 % y al 26,8 % de los sitios de patrimonio natural del mundo, respectivamente.

En el escenario de altas emisiones, las fuertes lluvias tienen un impacto en los activos naturales comparable al del escenario de emisiones muy altas, pero las sequías tienen un impacto un 5,6 % menor.

El escenario de bajas emisiones afecta menos al patrimonio natural que cualquiera de los otros escenarios, con fuertes lluvias que afectan al 3,6 % y sequías que afectan al 7,6 % del patrimonio natural.

Ya se están empezando a notar los efectos del cambio climático

Los autores también descubrieron que una proporción significativa de sitios de patrimonio natural ya están experimentando calor extremo, lo que plantea desafíos para la conservación.

Este estudio muestra que el cambio climático global ejercerá una presión climática adicional sobre la protección global de los sitios de patrimonio natural, incrementando aún más el desafío de protegerlos y mantenerlos.

Sitios declarados Patrimonio Mundial como las Islas Galápagos, el Parque Nacional Serengeti y la Gran Barrera de Coral podrían estar expuestos a múltiples extremos climáticos a finales de siglo.

Acelerar la implementación de la neutralidad de carbono puede traer beneficios colaterales para la protección del patrimonio natural y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Referencia de la noticia:

“Natural world heritage sites are at risk from climate change globally”, Guolong Chen et al., Communications Earth & Environment, Article number: 760, Published: 05 December 2024.

Encuentro Intercultural de Prefecturas sobre los Idiomas Patrimoniales en el Territorio del Ecuador

UNESCO destaca el valor de las lenguas indígenas como patrimonio cultural inmaterial en Ecuador y el mundo

En nombre de la Prefectura de Pastaza y el Consorcio de Gobiernos Autónomos Provinciales del Ecuador (CONGOPE), se llevó a cabo el Encuentro Intercultural de Prefecturas sobre los Idiomas Patrimoniales en el Territorio del Ecuador, el 30 de mayo de 2025. En este marco, la Oficina de la UNESCO en Ecuador participó con una conferencia a cargo del especialista en Ciencias Sociales y Humanas, Julio César Guanche.

Durante su intervención, Guanche subrayó que “la pérdida de una lengua no solo implica la extinción de un medio de comunicación, sino también la desaparición de conocimientos ancestrales, prácticas sociales, sistemas de salud tradicionales y formas únicas de entender el mundo”.

En este sentido, destacó el rol de la UNESCO como líder en los esfuerzos internacionales para salvaguardar este patrimonio vivo, y el compromiso de Ecuador con la elaboración de planes de salvaguardia para lenguas en peligro como la zápara.

La ponencia abordó también el marco normativo internacional, haciendo énfasis en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (2003) y la Declaración de Los Pinos (2020), que orientan la acción de los Estados y comunidades en el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022–2032). “Las lenguas indígenas son vehículos esenciales de transmisión cultural y su preservación es clave para el desarrollo sostenible, la cohesión social y la resiliencia comunitaria”, afirmó Guanche.

Asimismo, se destacó que en Ecuador el patrimonio cultural —material e inmaterial— es reconocido como un derecho humano, y que la Constitución de 2008 garantiza el derecho a la identidad cultural y la memoria social. En este marco, Guanche señaló que “la declaratoria de patrimonio cultural no es un fin en sí mismo, sino un medio para garantizar el derecho colectivo a la cultura, la memoria y la identidad” 

La conferencia concluyó con un llamado a fortalecer la participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones, el acceso a tecnologías lingüísticas y la implementación de políticas públicas interculturales que reconozcan a las lenguas originarias como pilares de la diversidad cultural de la humanidad.

Convocatoria 2025 al Registro Nacional Memoria del Mundo Unesco–MoWChile

Hasta el 30 de septiembre de 2025 se recibirán las postulaciones de instituciones públicas y privadas, comunidades, organizaciones sociales y personas naturales que sean custodios de patrimonio documental de relevancia para la historia y cultura chilena.

El Comité Nacional del Programa Memoria del Mundo de la Unesco en Chile (MoWChile) abre la convocatoria 2025 para incorporar nuevos documentos y conjuntos documentales al Registro Nacional de Memoria del Mundo.

A través de esta iniciativa, se busca identificar, reconocer y preservar aquellos testimonios documentales que dan cuenta de la diversidad cultural, histórica y social de nuestro país, con el propósito de fortalecer la memoria colectiva de Chile.

El Comité Nacional de MoWChile es una instancia asesora, conformada por especialistas del ámbito del patrimonio documental, que opera en coordinación con la Comisión Nacional Chilena de Cooperación con la Unesco y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. Su misión es promover la identificación, preservación, acceso y difusión del patrimonio documental significativo del país, en el marco de los principios del Programa Memoria del Mundo de la Unesco.

La convocatoria 2025  está dirigida a instituciones públicas y privadas, comunidades, organizaciones sociales y personas naturales que sean custodios de patrimonio documental con relevancia para la historia y cultura chilena. Todos ellos están invitados a presentar sus postulaciones, que serán evaluadas por el Comité Nacional según criterios como la autenticidad y originalidad del documento, su importancia a nivel nacional, su estado de conservación y la posibilidad de acceso para investigadores y público general.

Se recibirán postulaciones de documentos en una amplia variedad de formatos, incluyendo manuscritos, impresos, fotografías, mapas, grabaciones sonoras, películas, archivos digitales, entre otros. Cada postulación debe ir acompañada del Formulario de Postulación debidamente completado, junto con los antecedentes requeridos en el Reglamento para Postulaciones al Registro Nacional de Memoria del Mundo.

Las postulaciones estarán abiertas hasta el 30 de septiembre de 2025. Todos los documentos necesarios -incluyendo el reglamento, el formulario y el Anexo 1 para conjuntos de carácter archivístico- están disponibles para descarga en el minisitio web del Comité Nacional Memoria del Mundo Unesco, MoWChile., en la sección Convocatoria 2025.

Las postulaciones serán evaluadas por el Comité Nacional del Programa Memoria del Mundo, y los resultados se darán a conocer una vez finalizado el proceso de revisión.

En el marco de esta convocatoria, el pasado 15 de abril de 2025 se realizó el taller “Hacia el Registro Nacional Memoria del Mundo Unesco”, con el objetivo de capacitar y familiarizar a custodios de archivos documentales en el funcionamiento del programa, así como en la elaboración de expedientes de postulación al Registro Nacional. Asimismo, se encuentra programada una segunda jornada de capacitación para agosto de este año, dirigida a aquellas entidades que estén preparando postulaciones para 2025. Esta actividad será informada oportunamente a través de los canales oficiales.

Para consultas o envío de postulaciones, se debe escribir al correo electrónico comitemow@patrimoniocultura.gob.cl

El Patrimonio Cultural y el Medio Ambiente, un vínculo indisoluble.

La Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente y destaca el vínculo indisoluble entre los principios de conservación, protección y preservación del Patrimonio Nacional y el cuidado del medio ambiente.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación destaca la imperiosa necesidad de reflexionar sobre el profundo vínculo que existe entre la preservación del patrimonio nacional y la protección del medio ambiente.

La Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación no se limita únicamente a sus edificaciones históricas, sus obras de arte o sus tradiciones inmateriales. Abarca también el patrimonio natural: nuestros paisajes, ecosistemas, flora y fauna. La riqueza de nuestro pasado y la proyección de nuestro futuro están intrínsecamente ligadas a la salud de nuestro entorno natural. 

En Uruguay, esto incluye emblemáticos sitios y espacios abiertos como nuestros parques, jardines históricos, plazas y, por supuesto, la icónica Rambla de Montevideo. Estos espacios no solo son pulmones verdes y lugares de esparcimiento, sino que también constituyen un patrimonio invaluable que testimonia nuestra relación con la naturaleza y la historia.

Indudablemente la sinergia  entre el medio ambiente y nuestro patrimonio material e inmaterial es vital para la real valorización del patrimonio y su entorno como un todo.

En este sentido, el medio ambiente es el soporte del patrimonio cultural: Muchos de nuestros sitios patrimoniales, desde ruinas arqueológicas hasta ciudades históricas, se encuentran en entornos naturales específicos que son parte integral de su valor. La alteración o degradación de estos ecosistemas amenaza directamente la integridad y la supervivencia de dicho patrimonio. 

Es necesario, por tanto, preservar la biodiversidad en nuestros parques urbanos y rurales para mantener su carácter histórico y ecológico.

Nuestras costumbres, técnicas constructivas ancestrales y formas de vida tradicionales a menudo reflejan una profunda conexión con el medio ambiente y prácticas sostenibles. Es tarea por tanto de arquitectos y urbanistas que el diseño de jardines o la planificación de plazas, sigan integrado elementos naturales y culturales de forma armónica. 

La Rambla, con su extenso recorrido costero, es un ejemplo vivo de cómo la interacción entre el ser humano y el paisaje natural ha dado forma a un espacio de identidad nacional.

Hoy en día el cambio climático, la urbanización concentrada y una mayor contaminación son tema complejos en los que debemos tomar conciencia e involucran tanto nuestro patrimonio como el medio ambiente. Abordar estas amenazas de manera conjunta es crucial para la sostenibilidad a largo plazo. 

Las ciudades requieren de aire limpio, de aguas limpias y de espacios abiertos donde se generen actividades de esparcimiento y encuentro. Estos espacios, promueven las acciones que son la manifestación de las prácticas propias del patrimonio cultural inmaterial de los uruguayos, ferias donde los artesanos pueden presentar sus trabajos, donde los artistas pueden interctuar con su música y danzas, cuidar y promover esos espacios ya sean parques o plazas, es vital para la comunidad, y para la preservacion de nuestras tradiciones y el cuidado del medio ambiente es esencial para que esto sea posible. 

Desde la Comisión, comprendemos que la defensa del patrimonio no puede ser ajena a la protección del medio ambiente. Al conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, el compromiso es fomentar en la ciudadanía una mayor conciencia sobre la interdependencia entre el patrimonio cultural y la salud ambiental, valorando especialmente nuestros espacios abiertos patrimoniales.

Impulsar prácticas de conservación que consideren la sostenibilidad y el impacto ambiental en la gestión de nuestros parques, jardines, plazas y la Rambla.

Estar abiertos a la creación de lazos con organismos dedicados a la protección del medio ambiente para desarrollar estrategias conjuntas que aseguren la preservación de estos valiosos espacios.

Dar a conocer mediante nuestras publicaciones, la riqueza de nuestro patrimonio natural y su relación con nuestras expresiones culturales, destacando el valor histórico y ambiental de sitios como el Parque Rodó, el Jardín Botánico o la propia Plaza Independencia como parte de un legado integral.

Proteger el medio ambiente, es salvaguardar una parte esencial de nuestra identidad y de nuestro patrimonio como nación.

Hallan entierros humanos y objetos cerámicos de más de 800 años en Izúcar de Matamoros, México

El pasado prehispánico del municipio de Izúcar de Matamoros, en Puebla, reveló nueva información sobre los asentamientos poblacionales en la región al descubrirse cinco entierros humanos, asociados a un posible conjunto habitacional del periodo Posclásico Temprano (900-1200 d.C.), contexto del que no se tenía evidencia arqueológica en la ciudad.

El hallazgo, registrado el 2 de abril de 2025, deriva del salvamento arqueológico del proyecto integral para la conservación y reconstrucción del parque público (Zócalo), en la localidad izucarense, a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento.

Su relevancia radica en que, a pesar de existir otros trabajos arqueológicos en la municipalidad, no se habían excavado contextos de dicha temporalidad. Este registro contribuye a reconstruir la historia de los pueblos que antecedieron a la ciudad actual.

La supervisión arqueológica, dirigida por la investigadora auxiliar Martha Adriana Sáenz Serdio y el arqueólogo Carlos Cedillo Ortega, ambos de la Sección de Arqueología del Centro INAH Puebla, se extendió hasta finales de mayo, con el objetivo de revisar el área norte de la plaza de armas en busca de más evidencias. Colaboraron también los arqueólogos independientes Marisol Yadira Cortés Vilchis e Irvin Daniel Vásquez.

“La investigación que se desprenderá de este proyecto ofrecerá nuevos datos sobre la región”, la cual fue importante en la época prehispánica por la fertilidad de sus tierras y ubicación estratégica, como pasó en otras regiones de Mesoamérica, sostuvo Cedillo Ortega.

Por su parte, Martha Sáenz agregó que además “abrirá el camino para estudiar otro tipo de poblaciones asentadas en el valle de Izúcar”, anteriores al dominio mexica, ocurrido alrededor de 1400 d.C., por lo que se teoriza que pudo tratarse de poblaciones migratorias toltecas y chichimecas.

Reminiscencias de una urbe prehispánica

En el área del quiosco del Zócalo izucarense se excavaron tres pozos de sondeo, en los cuales se recuperaron las cinco osamentas humanas (dos completas y tres en un avanzado estado de deterioro). Se piensa que corresponden a personas adultas y, por el momento, se desconoce su género.

Cuatro entierros tenían ofrendas cerámicas, compuestas por cajetes, algunos con soportes. Las vasijas están decoradas con grabados en grecas y motivos en “S” o en gajos, simulando una calabaza, las superficies están pintadas de colores rojo, café, negro o anaranjado. En total se encontraron 10 cajetes.

Los soportes zoomorfos de uno de los cajetes, “podrían corresponder a la representación de la cabeza de un ave o una serpiente”, explicó la arqueóloga Sáenz Serdio al referir que se trata de un elemento heredado por los toltecas, correspondiente al tiempo mencionado.

Respecto a la disposición de los restos humanos, estos se hallaron en fosas, en posición flexionada (fetal), cuyas ofrendas se encontraban a sus pies, práctica que podría ser común en la región.

Los entierros están asociados a una unidad doméstica, revelada por la presencia de un fogón o tlecuil, el cual contenía abundante ceniza y restos de carbón. Estos elementos se encontraron a dos metros de distancia de uno de los enterramientos.

Hasta el momento, los indicios revelan que, probablemente, se trate de un conjunto habitacional, lo que indicaría la importancia del territorio que hoy ocupa Izúcar como asentamiento desde la época precolombina.

Aunado a ello, al norte de la plaza, cerca del monumento de Mariano Matamoros, se encontró un horno, el cual indica la posible extensión del área de vestigios. Su forma es semicircular, con dimensiones de un metro, y se encuentra en proceso de análisis para definir su función y asociación con otros elementos arqueológicos.

Por último, la arqueóloga Sáenz Serdio destacó que las excavaciones arqueológicas en este sitio son escasas, por lo que el estudio de los materiales, el cual está en una etapa incipiente, “ayudará a definir el estilo y las características de los bienes patrimoniales, así como el origen de las poblaciones que los produjeron”.

Los materiales recuperados en el salvamento están en un laboratorio provisional instalado al interior del Ayuntamiento, donde serán estabilizados, analizados y posteriormente resguardados.