La UNAM alberga uno de los acervos más importantes de América Latina: Armando López Leyva, coordinador de Humanidades

Las Jornadas Académicas Itinerantes 475+ permiten reconocer que el patrimonio no pertenece únicamente al pasado, sino que es un recurso estratégico que sigue siendo para la educación y la investigación fuente de conocimiento de las generaciones pasadas y futuras, coincidieron expertos reunidos en la Biblioteca Central de la UNAM.
Miguel Armando López Leyva, coordinador de Humanidades, reflexionó que por su extensión, diversidad y calidad de infraestructura, la UNAM alberga uno de los sistemas bibliotecarios más importantes de América Latina, donde sólo el fondo antiguo, por ejemplo, cuenta con más de 55 mil títulos y 70 mil volúmenes, mientras que el acumulado de colecciones especiales integra más de 240 mil volúmenes.
El sociólogo expresó lo anterior luego de la inauguración de las Jornadas Académicas Itinerantes 475+, dedicadas a “Los patrimonios documentales antiguos y especiales en las bibliotecas: recursos para la educación, la investigación y la difusión cultural. Del pasado al presente, rumbo al medio milenio”, ante visitantes, estudiantes y académicos reunidos en la Sala de Consulta de la Biblioteca Central.
Desde su fundación, hace 475 años, indicó López Leyva, la Universidad ha tenido entre sus tareas esenciales conservar y transmitir el conocimiento y los patrimonios documentales que son parte fundamental de la memoria material de este país. Conservarlos, estudiarlos y ponerlos al alcance de las nuevas generaciones es, también, una forma de concebir futuros rumbo al medio milenio de la UNAM.
A su vez, Elsa Margarita Ramírez Leyva, titular de la Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información (DGBSDI), comentó que a lo largo de cinco siglos, incluso antes de que México existiera como nación, la Universidad ha formado líderes, generaciones de profesionistas, generado conocimiento, promovido cultura y valores que han dado fortaleza e identidad a las sociedades y acompañado desde sus orígenes la construcción y el desarrollo del país.
En el marco del 70 aniversario de la Biblioteca Central, la especialista destacó que a lo largo de la trayectoria de la UNAM se adquirieron fondos documentales que traían conquistadores, evangelizadores y médicos, los que comenzó a producir la primera imprenta de México, además de los enviados por las imprentas europeas al país, formando colecciones como las del Colegio de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco de 1536 y el Seminario Mayor Palafoxiano en Puebla de 1646, entre otros.
Varios de estos fondos antiguos, hoy a 475 años, suman 139 bibliotecas, que han incrementado sus acervos con tesis, mapas, revistas, periódicos, diccionarios y enciclopedias que se encuentran en los recintos de la UNAM y, desde luego, la Biblioteca Nacional, lo que confirma que son espacios fundamentales para la preservación y acceso a la memoria colectiva que se revalorarán en la jornada.
Con ella coincidió Néstor Martínez Cristo, coordinador de Proyectos Especiales de la Rectoría, quien recordó que este 2026 la UNAM conmemora los 475 años de la fundación de la Universidad de México, instituida por cédula real del emperador Carlos V, y firmada en 1551.
La Universidad Nacional nos ha convocado a que esta conmemoración sea una mirada al pasado, una profunda reflexión colectiva sobre lo que hemos representado, lo que somos y, sobre todo, lo que la Universidad debe ser en los años por venir.
Rumbo al medio milenio de la Universidad, dijo, la responsabilidad es conservar estos acervos con el rigor que merecen y, al mismo tiempo, abrirlos a las generaciones venideras y aprovechar las nuevas tecnologías, sin prescindir de lo irreemplazable.
En tanto, Imelda Margarita Morales Ferrero, jefa del Departamento de Bienes Artísticos y Culturales de la Dirección General del Patrimonio Universitario (DGPU), mencionó que los recursos documentales son parte de los bienes muebles e inmuebles que forman el patrimonio universitario, y dentro de las funciones centrales de la DGPU está el mantenimiento, conservación y restauración de esos bienes.
Las Jornadas abren la posibilidad de conocer más ampliamente el patrimonio documental, en especial los fondos antiguos, y nos convoca a reflexionar sobre la responsabilidad que tienen las entidades y dependencias universitarias, en especial las bibliotecas que las resguardan, expresó.
El encargado de inaugurar el encuentro fue Víctor Hugo Anaya Muñoz, secretario técnico de la Secretaría de Desarrollo Institucional, quien manifestó que una biblioteca guarda tiempo, historias, el trabajo de quienes imaginaron, escribieron, calcularon, cuestionaron o repensaron el mundo.
En un planeta marcado por la incertidumbre, la sobreinformación y la información falsa, las bibliotecas son espacios indispensables donde se repara la memoria y se vincula el conocimiento confiable y el pensamiento crítico, aseveró. Hoy es un tiempo en el que debemos pensar en las bibliotecas como infraestructuras de futuro.
