La UNESCO fortalece capacidades para la gestión del Patrimonio Mundial en Cuba

Una serie de seminarios ha contribuido a fortalecer las capacidades nacionales para aplicar los cambios introducidos por la nueva Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y al Patrimonio Natural de Cuba y por la actualización de las Directrices Prácticas para la implementación de la Convención del Patrimonio Mundial, mediante herramientas para la gestión de sitios, la preparación de candidaturas, la evaluación de impactos y la respuesta ante eventos extremos.

seminario “Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial en el marco de la Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y Natural”,

Del 30 de junio al 2 de julio, la UNESCO, en colaboración con el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y el Centro Nacional de Áreas Protegidas (CNAP), desarrolló en La Habana el seminario “Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial en el marco de la Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y Natural”, como parte del II Congreso Internacional Protección al Patrimonio Cultural.

El encuentro reunió a especialistas, gestores de sitios del Patrimonio Mundial y representantes de instituciones vinculadas a la conservación del patrimonio cultural y natural en Cuba. Como parte de un proceso formativo más amplio, su objetivo fue actualizar herramientas técnicas y metodológicas para la gestión de los bienes ya inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, así como avanzar en los procesos de nominación de aquellos incluidos en la lista indicativa nacional. 

Nuevos marcos para la gestión patrimonial

El seminario respondió a un contexto especialmente relevante para la gestión patrimonial en el país. Por una parte, Cuba cuenta con una nueva Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y al Patrimonio Natural, que introduce definiciones, procedimientos y enfoques actualizados para la protección, planificación y gestión del patrimonio. Por otra, la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de 1972 ha actualizado sus directrices operativas, marco de referencia fundamental para la conservación de los bienes inscritos y para la preparación de nuevas candidaturas.

La nueva legislación cubana establece definiciones que modifican prácticas anteriores relacionadas con los sitios del Patrimonio Mundial. A ello se suma la actualización de las directrices operativas de la Convención de 1972, por lo que resulta indispensable que los gestores de sitios declarados y de aquellos que integran la lista indicativa conozcan estas nuevas disposiciones.

Nilson AcostaVicepresidente del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba

A  partir de este nuevo escenario normativo, las jornadas de trabajo se organizaron en torno a prioridades concretas: la gestión de los sitios del Patrimonio Mundial existentes; el avance de los procesos de nominación de nuevos bienes; y la actualización de los planes de gestión de acuerdo con la legislación nacional y los estándares internacionales de la Convención. De este modo, el seminario permitió conectar los cambios legales y técnicos con desafíos prácticos que enfrentan las instituciones responsables de la protección del patrimonio en los territorios.

Herramientas para preparar nuevas candidaturas

Para los equipos vinculados a bienes incluidos en la lista indicativa nacional, el seminario ofreció referencias metodológicas útiles para avanzar en la preparación de evaluaciones, expedientes y propuestas de nominación. Así lo destacó Isabel Hernández, directora del Museo de la Ruta del Esclavo, ubicado en el Castillo de San Severino, en Matanzas.

Para quienes nos iniciamos en la presentación de sitios para su valoración, estos espacios ayudan a comprender mejor qué falta por ajustar en las evaluaciones y expedientes. El intercambio con especialistas y con otros equipos de trabajo permite identificar brechas, conocer herramientas útiles y orientar mejor los próximos pasos. 

Hernández participa en la preparación de una evaluación preliminar de una serie de sitios vinculados a la esclavitud y su legado. La propuesta incluye bienes localizados en varias provincias, entre ellas Santiago de Cuba, Granma, Matanzas, Mayabeque y Artemisa, y representa la primera vez que estos sitios se articulan en una presentación seriada.

En ese proceso, el Museo de la Ruta del Esclavo no solo funciona como un espacio de valor histórico y turístico, sino también como una herramienta educativa y un lugar de memoria para la comunidad afrodescendiente. La articulación de estos sitios en una propuesta común exige coordinación entre territorios, criterios compartidos de documentación y una comprensión integral de los valores patrimoniales asociados a la esclavitud y su legado.

Evaluar impactos y anticipar riesgos

El seminario también permitió avanzar en el análisis de una metodología nacional para estudios de impacto patrimonial en nuevas inversiones. Esta herramienta resulta clave para anticipar riesgos, evaluar posibles afectaciones y promover que los procesos de desarrollo incorporen criterios de protección del patrimonio cultural y natural desde sus etapas iniciales.

La discusión sobre los estudios de impacto patrimonial contribuyó a reforzar un enfoque preventivo de la gestión: no se trata únicamente de responder ante daños ya ocurridos, sino de generar información y criterios técnicos que permitan tomar mejores decisiones antes de que una intervención pueda comprometer los valores de un bien patrimonial.

Responder ante eventos extremos

Otro de los temas centrales fue la respuesta para la protección eficiente del patrimonio ante eventos extremos. En contextos de desastre, la información suele llegar de manera dispersa, fragmentada y desde múltiples fuentes. Al mismo tiempo, las instituciones deben tomar decisiones rápidas, en medio de altos niveles de incertidumbre y con recursos humanos, técnicos y financieros limitados.

Sobre este desafío reflexionó Claudia Felipe, especialista del Programa de Ciencias de la Oficina Regional de la UNESCO en La Habana. Durante su intervención presentó una metodología rápida para la identificación de necesidades del patrimonio cultural en respuesta a amenazas, desarrollada gracias al apoyo del Fondo de Emergencia para el Patrimonio de la UNESCO. Basada en la observación, la organización de la información y la priorización de acciones, la herramienta busca facilitar la toma de decisiones oportunas en situaciones de emergencia.

La metodología no sustituye las evaluaciones técnicas especializadas, pero facilita la recopilación rápida de datos por parte de especialistas y comunidades. De este modo, contribuye a definir dónde concentrar los recursos disponibles y qué acciones emergentes deben ejecutarse primero para proteger bienes culturales y naturales en escenarios de alta vulnerabilidad.

En tiempos de crisis climática, toda formación que contribuya a la resiliencia y a aprender nuevas formas de enfrentar estas amenazas resulta útil. Es especialmente valiosa cuando permite compartir buenas prácticas desarrolladas en otros sitios y áreas protegidas. 

Ernesto PalaciosDirector de la Empresa Flora y Fauna en Granma

Palacios subrayó además la relación entre patrimonio natural, cultura e identidad. “La naturaleza se mezcla con la cultura y forma parte de la identidad de las comunidades. Por eso, la capacitación del personal y la preparación para enfrentar diversas amenazas son fundamentales para el mantenimiento de los bienes patrimoniales”, añadió.

Temas:
submarcas_HR-03
submarcas_HR-04
submarcas_HR-01
submarcas_HR-02