Declaran patrimonio cultural inmaterial de Argentina a la ruta del Vitimigrante

La Cámara de Diputados dio sanción definitiva a una iniciativa de la senadora Beatriz Galiñares (UCR), por la que se establece declarar “patrimonio cultural inmaterial de la provincia a la ruta del Vitimigrante; itinerario histórico, simbólico y cultural, que recorre los departamentos de Rivadavia, San Martín, Junín, Santa Rosa y La Paz”.
Indica la propuesta que en estos territorios mencionados “se asentaron los inmigrantes, entre 1870 y 1960, transformaron el paisaje del Este mendocino y dieron origen a una identidad colectiva singular vinculado a la vitivinicultura”.

Galiñares pone en valor los estudios y publicaciones llevadas a cabo por el historiador Pablo Lacoste, autor de “Vinos de capa y espada” -2014- y “La mujer y el vino” -2008 -, y remarca que la Ruta del Vitimigrante constituye un trazado geográfico que representa la huella viva de quienes, provenientes de Europa, Medio Oriente y otros rincones del mundo, trajeron consigo saberes, valores y prácticas que modelaron el territorio, la economía y la cultura de la zona este de Mendoza”.

Esta propuesta, encuentra sustento en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial adoptada por la UNESCO en 2003, que insta a los Estados a “proteger y promover aquellas prácticas, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades reconocen como parte integrante de su herencia cultural”.

En ese sentido, la legisladora valoriza el trabajo agrícola y de perfeccionamiento de zonas irrigadas en la provincia. A su vez, sostiene que “el Vitimigrante, es un término simbólico que da nombre a la Ruta, encarna la síntesis de esta historia colectiva: representa el espíritu de esfuerzo, integración y permanencia que permitió transformar un territorio árido en un paisaje cultural fértil, diverso y armónico. Su legado intangible se manifiesta en el modo de habitar, de producir y de convivir que caracteriza a Mendoza Este”.

Al mismo tiempo señala que declarar esta ruta como patrimonio inmaterial provincial, permitirá salvaguardar este acervo simbólico y social, e impulsará un desarrollo territorial sostenible, basado en el ecoturismo patrimonial y cultural, fortaleciendo el sentido de pertenencia de las comunidades locales y generando nuevas oportunidades de empleo y producción. Si se logra la aprobación de este proyecto, Mendoza se ubica “en sintonía con reconocidos paisajes culturales vitivinícolas declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, como Saint-Émilion, Champaña y Borgoña en Francia; el Piamonte en Italia; el Valle del Douro en Portugal, o el curso medio del Alto Rin en Alemania”.

Galiñares en reiteradas oportunidades ha manifestado que su proyecto está contextualizado también por la existencia de “un movimiento dentro de la zona Este, de distintas personas, encabezados el historiador de gran prestigio Pablo Lacoste, que está llevando esta misma actividad en toda Sudamérica para unir las declaraciones de patrimonio material de la UNESCO y generar un turismo en toda esta zona que está prácticamente inexplotada”.

Remarcó, a su vez, que se está trabajando con temática similar en la zona de Limarí en Chile (viticultura casi exclusivamente destinada a la elaboración del Pisco) y en Chuquisaca en Bolivia (que tiene vitivinicultura muy especial ya que las vides ancestrales crecen trepadas a los árboles). Asimismo, ponderó Galiñares todas las labores llevadas a cabo por los especialistas Lacoste y Blanquez en torno a este tema.

Asimismo, durante el tratamiento de este proyecto se indicó que “esto no va en contra del turismo de sol y playa sino que complementa el circuito”; hay repercusión social y económica en las poblaciones receptoras de ese turismo y visitantes. La zona Este de Mendoza tiene una fuerte personalidad; y todos los esfuerzos deben estar concentrados en estas nuevas prácticas de Ecoturismo, o turismo Ecocultural.

Debate

La miembro informante del proyecto fue la diputada Griselda Petri (UCR) quien sostuvo que “es un buen punto de partida, una buena palanca para empezar; porque un corredor reconocido como patrimonio cultural se señaliza, se promociona, entra en los circuitos turísticos, se articulan los circuitos, se articula con los distintos municipios y con las instituciones dedicadas al Turismo, se le da al Este provincial una marca registrada. Por cada restaurant que se abre, por cada puesto de trabajo que se genera, es un joven que se queda en su pueblo”.

Al mismo tiempo, Petri destacó que “es muy importante hacer este reconocimiento de esta ruta del vitimigrante que no es otra cosa que un trazado geográfico que recorre diferentes caminos en cinco departamentos: San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz. Un recorrido geográfico que no es abstracto”. Asimismo, destacó el impacto económico que tiene el turismo del vino en Mendoza, y que esta declaración potencia.

A su turno, la diputada Gabriela Lizana (FRLN) agradeció la acumulación de su iniciativa a la que se trataba, y resaltó que “es tan importante que podamos revalorar y recategorizar nuestra zona, porque el valor inmaterial que puede tener la misma, no es solo territorio es cultura, es gastronomía, es manera de ser y yo les aseguro que la gente del Este tenemos una manera particular de ser”.

Agregó Lizana, haciendo referencia al “modo de ser” de las personas del Este, que “lo heredamos justamente de las personas que vinieron, que tienen que ver con personas que no dan el brazo a torcer, con personas que seguimos luchando por lo que creemos, que siempre redoblamos. Vamos a defender el trabajo, la industria y nuestro futuro a través del desarrollo productivo; personas que entendemos perfectamente lo duro que fue el desarraigo de nuestros abuelos y que por eso queremos ahora detrás de esta iniciativa volver a retomar esos valores que son tan importantes que tienen que ver con cuestiones a veces inmateriales como el patrimonio inmaterial”.

En tanto, el diputado Germán Gómez (PJ) adelantó el voto afirmativo de su bloque y sostuvo que “el proyecto nos parece muy interesante y en cierta forma implica una revalorización de todo ese proceso político, social y cultural que se dio en la provincia de Mendoza y particularmente en la zona Este”. A su vez, sugirió que “este tipo de proyectos” debe ir “acompañado de políticas de Estado que realmente refuercen ese proceso cultural, ese proceso que se dio ligado a la producción, a la vitivinicultura y que hoy ha hecho que Mendoza sea una de las capitales del vino a nivel mundial”.

Remarcó luego que hay que reflexionar sobre la actualidad de la industria vitivinícola tratando de superar distintos obstáculos económicos que se han presentado.

Temas:
submarcas_HR-03
submarcas_HR-04
submarcas_HR-01
submarcas_HR-02