Entre los materiales recuperados figuran la Constitución de la Yaya de 1897 y documentos del Generalísimo Máximo Gómez, del canciller Raúl Roa y de Fidel Castro, identificados durante un proceso de autenticación que incluyó la comparación de firmas con el Minrex y el Consejo de Estado.

Documentos patrimoniales cubanos vinculados a figuras y acontecimientos históricos de la nación fueron devueltos a la isla después de su localización cuando se ofertaban en plataformas de comercio electrónico en Estados Unidos.
Entre los materiales figuran la Constitución de La Yaya, de 1897, y documentos relacionados con el Generalísimo Máximo Gómez, el canciller Raúl Roa y con Fidel Castro, según dio a conocer el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), Armando Rodríguez Batista, durante una reunión de trabajo de la Comisión Nacional de Memoria Histórica.
De acuerdo con especialistas vinculados al proceso, los documentos habían sido sustraídos décadas atrás del Archivo Nacional de Cuba y aparecieron en plataformas digitales estadounidenses. La recuperación implicó un proceso de investigación, autenticación y comparación documental para confirmar su origen y legitimidad.
La teniente coronel Yenisei Tomás Brito, jefa de la Unidad Especializada de Documentología de la Dirección General de Investigación Criminal del Ministerio del Interior, explicó que el trabajo comenzó con el análisis de copias digitales de los materiales antes de acceder a los documentos originales.
“Fue un proceso largo, en el que trabajamos primero los documentos digitales, y posteriormente nos hicieron llegar los documentos originales junto con otros que nunca habíamos visto”, explicó. Según dijo, la autenticación requirió verificar elementos técnicos y documentales como firmas, manuscritos, sellos y características físicas del soporte.
“Fuimos también al archivo del Minrex para poder comparar firmas de Canciller de la Dignidad. Tuvimos en cuenta la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado para un grupo de muestras y de trabajos”, señaló la especialista.
El proceso permitió validar que los materiales correspondían a documentos históricos cubanos y establecer su relación con los fondos documentales de origen. Posteriormente, fueron entregados a las instituciones nacionales encargadas de su conservación.
La directora del Archivo Nacional de Cuba, Elvira Corbelle Sanjurjo, participó también en la presentación del caso, que vuelve a poner sobre la mesa el problema del tráfico ilícito de bienes documentales, una práctica que afecta archivos históricos de numerosos países.
En ese sentido, Martha Ferriol Marchena, directora de Gestión Documental y Archivos del Citma, subrayó que la salida ilegal de documentos históricos no constituye un fenómeno exclusivo de Cuba.
“El tráfico ilícito del patrimonio documental no es un fenómeno solamente de nuestro país, es un fenómeno que le ha sucedido a todos los archivos nacionales prácticamente del mundo”, afirmó.
La recuperación de los documentos se suma a los esfuerzos de las instituciones cubanas por rastrear materiales que forman parte de la memoria histórica y que han salido de los archivos nacionales por diferentes vías a lo largo del tiempo.
La Comisión Nacional de Memoria Histórica, creada hace dos décadas, reúne a instituciones vinculadas con la conservación documental, la investigación histórica y la protección del patrimonio, con el objetivo de fortalecer los mecanismos para preservar fondos considerados parte de la memoria colectiva del país.