Este templo se ubica en lo que se llama el tinkuy, es decir, la unión de dos ríos que eran espacios sagrados en las culturas antiguas: los ríos Nanchoc y Udima para formar el Zaña.


 

También se encontraron 21 entierros intrusivos en la última fase. Se cree que el templo, después de ser abandonado y clausurado, fue utilizado por los chimús como área de entierros en la parte central.

 

En las tumbas se encontró vasijas colocadas como ofrendas, las que indican que después de casi 2,000 años, este lugar se volvió a utilizar como un espacio de enterramientos populares


 

Es la única estructura megalítica que existe en la región Lambayeque. La fachada y todos los muros laterales fueron construidos con grandes bloques de granito


 
Algunos de estos enormes bloques tienen señales de petroglifos, que indican que fueron traídos de un lugar sagrado.

 

El arqueologo Walter Alva señaló que la temporada de investigación fue de 45 días y se espera contar con recursos el próximo año para reiniciar las investigaciones, porque este templo es parte de un gran complejo.


 

Huaca El Toro, ubicada en el distrito de Oyotún a 83 kilómetros de Chiclayo, sería uno de los nuevos frentes de investigación arqueológica en la región Lambayeque.

 

También se espera el compromiso de la población del sector para llevar un turismo sostenible, una vez se ponga en valor este importante hallazgo.