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Choco.jpgPor: Judith Amador Tello.

Luego de cancelar su propuesta de abrir un establecimiento en la zona arqueológica de Chichén Itzá, la empresa belga Belcolade, propiedad de Eddy Van Belle, continuó sin problema con las obras de un proyecto similar en Uxmal, y el 11 de julio abró sus puertas el Choco-Story Uxmal. El Museo del Chocolate.

El recinto, polémico desde su origen por el manejo discrecional mediante el cual obtuvo el visto bueno del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) –investigadores de la dependencia acusaron de abuso de autoridad e incluso corrupción a los responsables del proyecto–, se localiza en el kilómetro 78 de la antigua carretera Mérida-Campeche, frente a la zona arqueológica de Uxmal, "a cinco minutos" de ésta, difunden sus promotores.

Sin embargo, Alfredo Barrera Rubio, Fernando Robles Castellanos, Ángel Góngora Salas, Víctor Castillo Borges e Iván Franco Cáceres, investigadores del INAH, luego de una visita al lugar durante la etapa de construcción reportaron evidencia de restos arqueológicos, como un complejo cerámico Cehpech del clásico tardío, así como construcciones que formaron parte de una zona residencial de la ciudad prehispánica de Uxmal.

Los especialistas concluyeron que el nuevo museo del chocolate "está enclavado en un contexto arqueológico de actividad doméstica prehispánica".

Y también denunciaron que el INAH otorgó las autorizaciones sin que hubiese habido una exploración arqueológica previa al ingreso de la maquinaria pesada de la empresa chocolatera, "lo cual hubiera sido recomendable".

El 16 de julio de 2013, con base en un dictamen del arqueólogo José Huchim Herrera, el INAH liberó el predio a la empresa belga sin la necesaria evaluación de la Sección de Arqueología del Centro INAH-Yucatán, aunque las obras ya habían iniciado desde mayo de ese mismo año.

Fue "un dictamen al parecer bastante tardío, sin que hubiera mediado suspensión alguna, ya que la obra está bastante adelantada y es evidente que se inició antes de la autorización mencionada", sostuvo Franco Cáceres en octubre de 2013 al semanario Proceso.

También dijo que tanto el museo cancelado en Chichén Itzá, como este de Uxmal, obedecen a proyectos de explotación turística y comercial de las zonas arqueológicas, impulsados por los gobiernos neoliberales, que alcanzaron su cúspide en la administración de Alfonso de Maria y Campos, director del INAH durante el gobierno panista de Felipe Calderón:

"La discrecionalidad y falta de transparencia se hicieron carta común en la aprobación de proyectos polémicos como se observa con el batidero de chocolate belga que sobre todo salpica al delegado estatal (del INAH) Eduardo López Calzada y al arqueólogo de origen maya José Huchim Herrera", denunció entonces Cáceres.

Según información proporcionada por los promotores, el museo realizado por los belgas Mathie Brees y Van Belle y el mexicano Agustín Otegui "cuenta con licencias correspondientes de las instituciones federales, estatales y municipales".

La información, consignada en un boletín, destaca que las autorizaciones para la Conservación de la Vida Silvestre (Uma), aprobada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), "le permite albergar" al museo monos araña, venados cola blanca y jaguares, entre otras especies.

Y detalla que el establecimiento tiene cinco salas de exhibición: Los mayas y el cacao; El cacao; Casa y cocina maya; Llegada del chocolate a Europa, y Fabricación del chocolate, que abarcan periodos desde la época prehispánica hasta la actualidad, ubicadas dentro de una zona de cultivo de cacao.

El museo estará abierto de lunes a domingo y la entrada tendrá un costo de 120 pesos para los adultos; niños de 6 a 12 años, adultos mayores y estudiantes pagarán 90 pesos y los menores de 6 años estarán exentos de cobro. Sólo por apertura los yucatecos tendrán 50% de descuento en la admisión general y los colegios oficiales de la zona rural de Yucatán gozarán de entrada libre.

Después de Chichén Iztá, Uxmal es la zona arqueológica más visitada de Yucatán. Ambas tienen de manera conjunta una afluencia de alrededor de 2 millones de visitantes al año.

Tomado de: http://www.proceso.com.mx/?p=376753

 


La otra cara...Al rescate del cacao mexicano

El papel que tuvo el cacao entre los mayas precolombinos y su uso como moneda, tributo o bebida para los nobles es la esencia de Choco-Story Uxmal, el Museo del Chocolate, un espacio cultural que rescata y difunde el valor de ese producto a través de una experiencia única orientada a preservar las tradiciones del pueblo originario.

La Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur), que encabeza Saúl Ancona Salazar, lo invita a descubrir este recinto ubicado en el kilómetro 78 de la antigua carretera Mérida-Campeche, junto al hotel Hacienda Uxmal y frente a la zona arqueológica.

Se trata de un espacio único en su tipo que muestra la trascendencia histórica y cultural, así como los atributos medicinales y alimenticios de esta semilla apreciada y valorada desde hace miles de años por diversas civilizaciones de México y el mundo.

Choco-Story Uxmal abrió sus puertas el pasado 11 de julio y se localiza en las inmediaciones de esa zona arqueológica. Su concepción y desarrollo enriquece la oferta cultural, gastronómica y turística de la región.

El recinto cuenta con las licencias correspondientes de los tres niveles de Gobierno y es resultado de un esfuerzo privado y de la experiencia de sus mentores Mathieu Brees y Eddy Van Belle -originarios de Bélgica-, además del mexicano Agustín Otegui, todos expertos en el mundo de la chocolatería.

Hace más de una década, estos apasionados y entusiastas emprendedores e investigadores trabajan en el rescate del cacao mexicano considerado como uno de los mejores del mundo, mediante expediciones en busca de las mejores semillas, la recoja de variedades y la capacitación de los productores.

Desde 2009, Plantación Ticul, desarrollada por Belcolade, un prestigioso fabricante de chocolate belga, es el primer proyecto de cultivo de este tipo en Yucatán. Aunado a ello, se contempla la creación de un centro de investigación de este grano, muy escaso en el mundo.

Producto de todo este conocimiento y experiencia, nace Choco-Story Uxmal para conservar una práctica milenaria que se había perdido en Yucatán.

Este recinto forma parte de un circuito de museos situados en diferentes ciudades europeas como Praga, Brujas, París y próximamente Bruselas, bajo la misma premisa de dedicar la mayor parte de su conocimiento a mostrar al mundo la relevancia de los mayas y los aztecas, primeros en descubrir las bondades y propiedades alimenticias del cacao.

El diseño de la bienvenida y servicios al visitante están inspirados en la antigua Hacienda Uxmal. Las salas de exhibición son pequeñas chozas construidas a la usanza tradicional, o sea paredes de tierra roja y techos de palma de guano, que se incorporan perfectamente al paisaje selvático.

Cabe destacar que este espacio cuenta con las autorizaciones y licencias necesarias para ser una Unidad de Manejo para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (Uma), la cual ya fue aprobada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Esto le permite albergar y proteger monos araña, venados cola blanca y jaguares, entre otras especies que tras ser maltratadas por el hombre o haber crecido en cautiverio, no pueden incorporarse a la vida silvestre.

Con una museografía y contenidos didácticos fácilmente comprensibles, el visitante podrá conocer el papel del cacao entre los precolombinos ya sea como moneda, tributo o bebida para los nobles.

También podrá visitar la recreación de una antigua casa maya y su cocina, además de observar las características de la planta que crece en climas tropicales, continuando con la llegada de una bebida a base de la semilla a la corte española en los siglos XVI y XVII, donde era consumida por la clase alta, así como el momento en que se inicia una gran industria con el producto.

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El acervo del Museo se compone de reproducciones de piezas arqueológicas como estelas, vasijas, códices y tapas de incensarios. De igual forma hay una recreación de un entierro con su ofrenda y una destacada colección de chocolateras, así como tazas de cerámica y cobre que datan del siglo XVI al XVIII, las cuales fueron prestadas por los recintos hermanos de Praga, Brujas y París.

Las salas están ubicadas dentro de un cultivo de cacao y alrededor de una variedad de diferentes especies de plantas endémicas como ceiba, achiote y balché. Existe un espacio destinado a la generación de miel de abejas meliponas, una especie nativa de Yucatán, cuyo producto es sumamente apreciado por su sabor y atributos medicinales.

El recorrido se enriquece con una ceremonia Chac Chaac, dirigida por un sacerdote maya y una sala de demostración donde se explica la elaboración del chocolate prehispánico.

Todos estos elementos complementan la misión del museo, que es brindar una experiencia única y de disfrute, generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y fomentar la conservación de la riqueza cultural del pueblo originario y del cacao.

Asimismo, constituye una importante fuente de empleos directos e indirectos para las comunidades cercanas como Muna, Oxkutzcab, Ticul, Santa Elena y Tekax, entre otras.

Atención al público

Abre de lunes a domingo de 9:00 a 19:30 horas. Las tarifas son adultos 120 pesos, y niños de seis a 12 años, adultos mayores y estudiantes 90 pesos. Menores de seis años están exentos de pago.

Los yucatecos tienen un 50 por ciento de descuento en admisión general. La entrada es gratis para colegios oficiales de la zona rural de Yucatán.

Atractivos cercanos

Las zonas arqueológicas de Uxmal a dos minutos, de Kabah a 10 minutos, de Sayil a 20 minutos, de Xlapak a 25 minutos, de Labná a 25 minutos y las grutas de Loltún a 50 minutos.

Tomado de: http://yucatan.com.mx/merida/turismo/al-rescate-del-cacao-mexicano